Descargo de Responsabilidad: The PowerPuff Girls le pertenece a Craig McCracken.

Advertencia: AU. OoC. Malas palabras. Chicas y chicos sin poderes.

Pareja: Todas.


..::*• vacacιoneѕ ғυera de lυjoѕ •*::..

Desde pequeño, Boomer siempre tuvo cierta debilidad por las cosas adorables, debilidad que sus hermanos no tenían y, para ahorrarse burlas, prefería mantener en silencio su amor por las cosas tiernas, aunque claro, si alguna vez, mientras iba solo de regreso a su casa, le aparecía en el camino algún animalito que irradiase ternura, él no dudaba en quedarse observándolo y deseando tenerlo en sus brazos, pensando maravillado en cómo podía haber seres tan adorables, seres que en algunas ocasiones aparecían ante sus ojos, y agradecía enormemente tener aquellas ocasiones.

—Le temo a las gallinas, ¿eso querías oír?

Bubbles Utonium no era un animalito, ni mucho menos; Bubbles Utonium era una chica, más o menos de su edad, con el cabello rubio atado en dos coletas, y que le tenía un miedo absurdo a las gallinas. Pero no podía evitar que hasta un pequeño gesto de parte de ella le resultara adorable, porque, aunque no le gustara admitirlo, aquella niña que se mostraba tan caprichosa y molesta algunas veces, era realmente adorable. Era adorable sin siquiera proponerse serlo.

— ¿Hablas en serio?

—Sí —su rostro se contrajo levemente y apartó la mirada hacia sus piernas cubiertas por unos jeans ajustados—. Es culpa tuya, de todos modos.

Boomer alzó una ceja con diversión.

— ¿Culpa mía, dices? —la rubia asintió—. ¿Y se podría saber por qué?

—Porque... Bah, no lo sé. Es culpa tuya y ya.

El menor de los Him curvó la boca en una sonrisa y negó con la cabeza; esa chica era como una niña. La miró una vez más mientras ella permanecía sentada en el césped, mirando con cierto recelo a un grupo de gallinas que se mantenían a distancia de ellos, picoteando el maíz que Boomer había arrojado al suelo recientemente. Le tendió una mano para ayudarle a levantarse y ella le ignoró al instante, simulando que comparaba el largo de sus uñas de la mano izquierda con las de la derecha.

—Vamos, Bubbles —cogió su mano y ella le miró por fin—. No te obligaré a estar con las gallinas, así que, ¿qué tal si me acompañas al pueblo? Tengo que comprar un par de cosas para Petunia.

Bubbles arrugó la nariz y aceptó a levantarse.

—Está bien, pero, ¿en qué iremos?

—Oh, es una sorpresa. Estoy seguro que te encantará.


Miró la pantalla del móvil con cierto interés, ignorando los mensajes de textos de la gente que no le interesaba en lo más mínimo. Tenía toda la cobertura posible y, aún así, no aparecía el mensaje que esperaba. Brick, a su lado, regaba la tierra con despreocupación, o eso creía ella, que no le prestaba realmente atención al chico. El pelirrojo la estuvo mirando de reojo durante unos minutos, divertido al principio por los pucheros silenciosos que hacía la chica, pero luego, al ver que su expresión se volvía totalmente de decepción, se preguntó qué le estaría pasando.

—Eh, Bloss —la llamó, y se aclaró la garganta en cuanto ella lo miró con una ceja arqueada—. ¿Pasa algo? Te noto callada.

—Nada que te importe —le respondió cortante, y volvió de nuevo la vista a su móvil.

Brick resopló, moviendo de paso el flequillo que le caía en la frente. Esa chica a veces era insufrible, y él de buena persona que trataba de ayudarla.

—Bueno, pues entonces no pongas esa cara de...

— ¿Por qué ignoras a las chicas, Brick?

El pelirrojo pestañeó un par de veces asimilando la pregunta y el brusco cambio de tema. Blossom lo miraba como si su respuesta fuera lo que más necesitase en aquel momento. Y él ni sabía muy bien de qué hablaba.

—Perdona, no entendí lo que dijiste.

—Hablo de que —Blossom rodó los ojos con impaciencia— cuáles son tus razones para ignorar a una chica.

—Ah, bueno... —pensó por unos momentos en la repuesta, repasando en su cabeza diferentes situaciones que lo llevarían a ignorar a una chica —. Creo que ignoraría a una si estuviera molesto con ella. O no, espera, creo que eso no. Por lo general, no hago eso, ¿sabes? Siempre he creído que eso de hacer la ley del hielo no sirve para nada, es más, creo que...

—Brick —le cortó Blossom, que tenía una expresión de desesperación—. No divagues, sólo dime las razones.

—Ah, lo siento —entornó los ojos en su dirección y se cruzó de brazos—. No me has dicho "Por favor" aún.

—Joder —gruñó—. ¿Quieres que repitamos esa escena otra vez, Brick?

—Claro que no, pero no tengo problema en repetirla, a menos, claro, que digas "Por favor"

—Vale, vale —imitó su acción de cruzarse de brazos y habló arrastrando las palabras—: ¿Podrías, por favor, decirme tus razones sin darme todo un sermón de por qué de ellas?

—Está bien, te las diré: creo que sería por que son demasiado molestas, ¿si conoces a esas tipas que están todo el día con cosas como "Oye, oye, préstame atención, oye"? ¿Sí? Pues a ellas. No me agradan. También a esas que sé que sólo me hablan para pedirme algo, las detesto.

—Pero yo no soy así...

— ¿Eh? ¿Qué dices? —Brick la miró desconcertado—. Claro que tú no eres así. De todas maneras, yo no te ignoro.

—Idiota, no hablo de que seas tú el que me ignora —juntó sus manos y las miró nerviosamente, como si no deseara soltar lo que diría—. Es que... Bueno, el algo patético, pero...

— ¿Pero?

—En casa tengo un novio, ¿sabes?

Blossom lo miró con algo de miedo, temerosa de ver un gesto de burla en la cara del muchacho, pero, en vez de eso, Brick se mantuvo en silencio un par de segundos, dio una bocanada de aire con rapidez y se volvió para seguir regando la tierra, aunque la expresión que mostró por breves instantes antes de darse la vuelta no pasó desapercibida para Blossom.

— ¿Qué? —preguntó, insegura—. Ah, vale, seguro crees que es estúpido. Pues bien, como sea, yo...

— ¿Tienes un novio?

Blossom alzó sus cejas, y se preguntó mentalmente por qué parecía que aquella noticia le había causado tanto impacto al chico. Él no tenía una cara de sorpresa, aunque ella supuso que debía de estarlo, cosa que le enfadó, ¿tanto le sorprendía que ella tuviera un novio? ¿Es que acaso la veía tan fea y penosa? ¡Si supiera él cuántos chicos matarían por hablar con ella en ese mismo momento o por siquiera respirar el mismo aire!

— ¿Por qué te ves tan impactado, idiota? Para tu información, Him, en casa hay un montón de chicos que están tras de mí. Incluso pienso que deberías sentirte realmente afortunado de conocerme.

—No estoy impactado, es sólo que... —se le quedó mirando a la muchacha, que lo observaba con desdén, y sacudió la cabeza—. No es nada, olvídalo.

— ¿Eh? ¡No digas eso, dime lo que ibas a decir!

Brick dejó de verla y se dio media vuelta otra vez, dispuesto a caminar hacia el huerto de la granja. Blossom, que seguía sentada en el césped con las piernas cruzada, optó por levantarse y seguirlo de cerca, sintiéndose un tanto indignada.

—Oye, dime qué...

—Así que, por lo que me has dicho, ¿debo suponer que tu novio te ignora, Bloss?

—No me cambies el tema, ¡dilo!

—Si él te ignora, Blossom, es por algo —siguió caminando, ignorando la voz de la pelirroja—. Puede ser que sea porque tal vez esté ocupado o simplemente ya no te quiere, si es que alguna vez te quiso.

Blossom detuvo el paso y lo miró con la boca muy abierta, pero de inmediato su cara cambió a una expresión de furia.

— ¡Por supuesto que me quiso! ¡Ag, o sea, por supuesto que me quiere!

—Si te está ignorando, lo dudo —se detuvo también, se dio media vuelta para mirarla y sonrió de medio lado—. Yo también te ignoraría, eres bastante pesada y chillona.

La Utonium puso cara de extrema indignación y, sin detenerse esta vez a mirarlo ofendida, pasó por su lado, aprovechando la oportunidad de golpearlo con el hombro.

—Oh, vete a la mierda, Brick —el chico soltó una risa—. No sé ni para qué te cuento estas cosas.

—Sólo bromeaba, Bloss.

—Claro —Blossom rodó los ojos—. ¡Ya quisieras tú que yo fuera tu novia!

Avanzó molesta por el largo césped camino de regreso a la granja de sus abuelos, refunfuñando y maldiciendo al muchacho, que casi no logró oír el comentario del pelirrojo. Casi.

—Me gustaría, sí.

Había sido una suerte que estuviera de espaldas a Brick, sino, probablemente, él hubiera visto lo roja que se había vuelto su cara.

Maldito fuese ese Him.


—Es mi primera vez.

Butch se detuvo en seco y por poco se resbala al darse vuelta. La miró con escepticismo, dudando entre si bromeaba o no. Ella sonrió de manera amarga y burlona, seguramente le causaba gracia la expresión de desconcierto que él tenía en aquellos momentos.

— ¿Cómo dices?

—Que es la primera vez que tengo una cita tan mala, descerebrado —le soltó con desagrado—. O sea, ¿de dónde demonios has sacado la idea de llevar a una chica de excursión a la montaña? ¿Qué ronda en tu cabeza de chorlito, eh?

Buttercup se sentó en el borde de una piedra grande y plana y resopló con molestia; la espalda le dolía, las piernas le dolían, los pies le dolían, todo le dolía. Sentía que en cualquier momento caería al piso desmayada por la falta de agua o de comida, y estaba totalmente harta de tener que caminar por una pendiente que iba en subida y entre un montón de piedras y quién sabe qué más.

Butch se sentó a su lado y dejó la mochila que cargaba a su espalda junto a sus pies, ignorando la mirada de Buttercup, que parecía querer quemarlo con ésta.

—Lo siento, ¿está bien? Creí que te gustaría.

—Pues resulta que te has equivocado —le dijo—. ¿Es que nunca has ido una cita?

—Sí he ido a citas —le dijo en tono ofendido—. Solo que tal vez el tipo de citas de este lugar no sean el mismo de Saltadilla.

—Eso está claro.

Rodando los ojos, Butch se levantó y cogió la mochila, que se colgó al hombro, y caminó en dirección contraria en la que iban, con la intención de bajar la pendiente.

— ¿Adónde vas? —le preguntó—. ¡Oye!

Se levantó y siguió al chico dando pasos largos, llegando a su lado en un par de segundos.

—Me voy a casa —le soltó de forma brusca—. Ha sido un error pedirte una cita, ¿sabes? Hubiera sido mejor gastar mi tiempo en algo más productivo y con una mejor compañía.

Buttercup se paró de golpe y lo miró frunciendo las cejas. ¿Qué diablos se creía que era ese engreído y molesto granjero?

— ¿Te has golpeado en la cabeza? —inquirió enojada—. No puedes irte, esto es una cita que tú mismo me has pedido, y me vale verga que haya sido un error, ya me has hecho perder mi preciado tiempo subiendo hasta este lugar, ¡así que ahora te das media vuelta y seguimos caminando hacia dónde sea que vayamos!

Butch la miró por sobre su hombro alzando una ceja.

— ¿No habías dicho que era la peor cita que has tenido?

—Hombre, sí que es la peor cita que he tenido —aclaró—, pero, dime, ¿he dicho en algún momento que quería que se acabara?

— ¿Qué? Pero, ¿no que...?

— ¿Ves? No sabes ni escuchar —entornó sus ojos verdes en su dirección—. Bueno, andando, no te imaginas el hambre que tengo.

Butch la miró dar media vuelta y seguir caminando. Una sonrisa pequeña se instaló en su rostro y, pasados unos segundos, la siguió pendiente arriba, mostrándose un poco feliz de continuar con la cita y aprovechando el poder regañar a la chica por ir por el camino equivocado.


¡Holaaaa!

Bueno, cómo andan todas ustedes, bebasss e.e Yo estoy aquí aprovechando mis últimas horas del fin de semana (ioran2) Eh, bien, este capítulo fue algo así como de relleno, y otra vez les digo que estoy emocionada porque este es el cap 11 (uno más que tener 10 ok) y esto de llegar hasta este número de caps es un récord para dalia cnkjsh :(

Antes de despedirme, quiero decirles algo: El otro día (no me acuerdo qué día ssjkj) andaba yo ahí en Wattpad re bien y feliz cuando OHJESÚCRISTO vi de pasada una historia que tenía el mismo nombre que este fic que ustedes andan aquí leyendo, y pues yo estaba cómo "Mi historia de ff también se llama así, wat" y nada, yo entré a ver qué con esa historia cuando me fijo que era una copia de MI HISTORIA (sí, me plagiaron, chicas :c) y no más la mocosa le había cambiado un par de cosillas y la había vuelto más mediocre y todo, pero obvio, yo como buen dalia que se cree bc defendí mi creación, obvio. Bue, solo les cuento esto porque aún me siento indignada y la mocosa me bloqueó y todo y ni tuve tiempo como para seguir reclamando (esto es como una especie de mensaje para ella si es que se atreve a seguir viendo mi fic) y, por favor, si alguna vez ven alguna historia que ustedes conocen y que creen que ha sido plagiada, no importa de quién sea la historia, ¡Por favor, avísenle al autor original! No es nada lindo ver como gente inútil va por la vida copiando historias que a uno tanto le costó crear. Digan NO al plagio.

Nos vemos, bebitasss