Capítulo 11. Mi querida Luna.
Algunos días después…
—Doctora, dígame, como sigue joven— La princesa Celestia, estaba preocupada, los días pasaban, y Brave parecía no poder despertar.
—El corcel respira, pero su corazón cada vez late más lento — La princesa suspiro, era momento de llamar a los padres del muchacho, se sentía culpable de todo lo sucedido, quizá esa era la advertencia a la que hizo odios sordos, al final los Dream tenían razón, pero su necedad le impidió ver la verdad en aquel entonces.
Su hermana, todo este tiempo, contenía a la verdadera amenaza y no Brave como había creído, Nightmare los engaño a todos, incluyendo a su propia hermana, pero su frialdad y su desconfianza la cegaron, Celestia necesitaba meditar lo ocurrido.
Se preguntó qué pensarían sus padres, exiliar a su hermana a una prisión dentro del astro que su padre ayudo a crear, se sentía terrible, pero aun tenía un deber con su pueblo, de inmediato, tomo una pluma y un pergamino, escribiendo una carta para llamar a los padres de Brave al castillo, no se sentía con ánimos de ver a su sequito, y sin más que hacer, se encerró en su habitación.
…
El roció de la lluvia mojaba la melena de Brave Moonlight, preguntándose con curiosidad donde se encontraba, al parecer, era en un lugar seguro, un montón de prados verdes hasta donde podía ver, y ningún rastro de alguna choza
Lo último que recordaba, era aquel altercado, en el cual fracaso abruptamente, para salvar a su amada, la princesa Luna, sus memorias se sentían difusas, como si no las recordara exactamente, de pronto una luciérnaga apareció frente a él.
—Pero que hermosa luz, dime pequeña, te encuentras perdida, al igual que yo — La luciérnaga obviamente no respondió nada, voló frente al alicornio manchado, intentando captar su atención.
—Quieres que te siga — La luciérnaga hizo un movimiento de arriba abajo, como si estuviera asintiendo, Brave le hizo caso, y la siguió por un pequeño camino en aquel prado, y conforme avanzaba, el lugar cambiaba de forma, primero, un lugar que en su vida había visitado, un lugar donde altos cristales de distintos colores se alzaban, y en el centro, un hermoso castillo, hecho puramente de esos cristales.
—¿Esto no es? El imperio de cristal — Dijo preguntándose y respondiéndose a sí mismo, la luciérnaga paso frente al muchacho.
—Espera — Le dijo el corcel, —Podrías ir un poco más lento — Más, sin embargo, la luciérnaga siguió con su presta marcha, de pronto, el escenario volvió a cambiar ante sus ojos, nuevamente, otro lugar que no conocía, los edificios esta vez, eran de una arquitectura distinta a la que estaba acostumbrado, chozas de madera, había plantas de las que solo conocía por libros que leyó en sus tiempos libres, una planta conocida como bambú.
La luciérnaga prosiguió, Brave se sentía abrumado, a donde lo estaba llevando, y con qué propósito, nuevamente el sitio cambio, así como el color de la luciérnaga, su fulgor blanquecino se tornó completamente oscuro, cuando el sitio tomo su forma por completo, Brave se encontraba en otro sitio que no parecía ser Equestria.
Un lugar cálido y rocoso se extendía hasta donde podía ver, en el centro un gran volcán se alzaba.
Una vez más la luciérnaga, prosiguió con su camino, Brave se sentía agotado, porque le estaba mostrando todo eso, que sentido tenía.
Lo próximo, era un pequeño pueblo en las montañas, en él también se encontraba otro de esos altares, vacío como sus predecesores, pero la luciérnaga, una vez más cambio de color.
Esta vez el color blanco y negro se fusionaron en uno solo, Brave reconocería el lugar que tenía frente a sus ojos, pues él ya había estado ahí en anteriores ocasiones, el castillo de las princesas, tras eso, la luciérnaga avanzo veloz cual saeta frente a él, y cuando salió del castillo se encontró en otro sitio, en el que ya había estado.
El palacio blanco, el edificio insignia del reino de Oniria.
Avanzo un poco por la plazoleta, hasta que la luciérnaga finalmente se detuvo frente a las estatuas de Dark y Light Dream, la luciérnaga se pozo sobre ellas, como si estuviese esperando a que el alicornio actuara, Brave se acercó, y toco con uno de sus cascos aquel sitio, sus ojos brillaron, cientos de memorias que no le pertenecían recorrieron su mente, la cabeza le comenzó a doler, y sintió todo tipo de emociones, desde las más cándidas y esplendidas alegrías, hasta las más dolorosas y trágicas tristezas, tras eso, su cuerno lanzo un hechizo, incapaz de controlarlo, su cuerno empezó por forjar un objeto en el aire, hasta que sobre sus ojos el objeto en cuestión comenzó a levitar hacia él.
—Una ¿Llave? — Se preguntó mientras observaba aquel artefacto, era cristalino y tenía un color blanco y negro, pero de cierta manera él ya lo había visto.
—Así es, Brave Moonlight — Dijo una voz masculina detrás de él, al voltearse, por primera vez, pudo ver la verdadera apariencia de los Dream, una corona negra incrustada de piedras ónix, relucía en la melena oscura de Dark Dream, sus ojos verdes lucían agotados pero llenos de sabiduría, se le veía demasiado viejo, su Cutie Mark, con forma de una noche estrellada sorprendió al muchacho
Light Dream por su parte, era más agraciada que su esposo, su corona blanca estaba incrustada con ópalos, sus ojos amarillos lucían nobles y llenos de amabilidad, su porte era inmaculado, su larga melena blanquecina ondeaba lentamente, como si fueran los destellos de las estrellas, y su Cutie Mark era idéntica a la de su amada, una mancha negra y sobre ella una luna en su fase de cuarto menguante.
Ambos eran más altos que las princesas de Equestria, Brave de inmediato se inclinó ante ellos, a lo que Light hizo que se levantase de su sitio.
—Tranquilo Brave Moonlight, nosotros no requerimos de ninguna formalidad ante ti —
Brave se levantó de su sitio y formulo su pregunta.
—¿Dónde estoy? — Light y Dark se miraron mutuamente, a lo que de inmediato le respondieron.
—En la "hondonada onírica", un limbo de los sueños, que existe en lo más profundo del reino onírico, piensa que es un sueño dentro de otro — Respondió Dark.
—Entonces, estoy dormido — Ambos Dream asintieron.
—Estas dormido, pero de manera más profunda de lo normal — Brave observo el sitio.
—Me pregunto, como sería Oniria si aún existiera en nuestra época — Light y Dark no dijeron nada al comentario del muchacho, pero ambos sabían, que su reino también aspiraba a una paz autentica, una que fuera producida por los sueños y esperanzas de sus ciudadanos.
—Brave, ¿sabes porque te trajimos aquí? — Le pregunto Dark Dream con tono calmo, pero Brave negó con su cabeza.
—Tenemos otra misión preparada para ti — De pronto Brave recordó a Luna, su amada, hay.
—¿!Pero que hay de Luna!? — Los Dream lo vieron atentamente con dolor en sus miradas.
—Lamentablemente, ella fue consumida por Nightmare — Dijo Light, a Brave le dolió aquella cruda verdad.
—Y ahora, se encuentra en una prisión, creada por los elementos de la armonía — Continuo Dark por ella.
Brave empezó a recordarlo todo, los elementos habían aparecido desde el subsuelo, Celestia sin ni siquiera titubear, lanzo un hechizo con ellos hacia su hermana, y acto seguido, se elevó al cielo, haciendo que la silueta de una yegua apareciese en la superficie lunar.
—Falle, a mi propósito — Dijo el muchacho cabizbajo —No soy digno de ninguna otra misión — Light se acercó al muchacho.
—Lo que ocurrió haya afuera no fue tu culpa, Luna estaba lejos de cualquier tipo de salvación, después de todo, ambos sabíamos que tu poder no sería suficiente para salvarla — Sin temor, la mente de Brave se llenó de odio.
—¡Y si lo sabían porque no me lo dijeron! — Brave quería relinchar con toda su energía, pero no tenía caso.
—Brave, la gracia de la energía onírica, es algo que no solo funciona a partir de los sueños, hay otro componente muy importante para su uso — Brave los miro atentamente y pregunto
—Y cuál es ese componente — Al unísono le respondieron.
—La esperanza —
—Entonces, me dicen que si hubiera tenido más esperanza, la habría podido salvar, es acaso una maldita broma — Ninguno de los Dream se esperaron la reacción del alicornio manchado, —Le falle a ella, como creen que me siento, Luna era la yegua a la que más he amado en este maldito mundo — Ya no pretendía ocultarlo, su amor por Luna, era tan puro, le dolía pensar que ella ya no estaría a su lado en cuanto despertara, su llanto resonó en aquel lugar, Brave se sentía afligido, roto, la chispa que lo caracterizaba ya no estaba, —No soy un Guardián onírico — Brave sentía que tenía derecho a desahogarse y sin importarle saco todo pensamiento que recorría su mente —Y saben algo, si no merecía ese honor, mucho menos me merecía estas alas, acaso que envejeciera más lento, también era parte de su plan, acaso meterme en todo este embrollo era parte de su plan, acaso hacer que desterraran a Luna era parte de su maldito plan — Los Dream, no dijeron nada, se quedaron callados, Brave tenía todo el derecho de sentirse de esa manera, pero ellos sabían, que aun necesitaban la ayuda del muchacho.
—Nosotros solo le pedimos a Celestia que te diera ese par de alas, dado que Equestria, no, no solo Equestria, sino todo el mundo, algún día te necesitara Brave — Contesto Light, con su mirada fija en él, Brave observo los ojos amarillos de Light, y vio la compasión en ellos, era como si entendiera su pesar.
—Acaso crees, que nosotros éramos perfectos, por supuesto que no Brave, mira a donde nos llevó nuestra falta, nuestro reino, quedó atrapado, pese a ello, hicimos lo que creímos correcto para salvar la vida de miles de inocentes —
La voz de Dark era solemne pero llena de calma.
—Como piensas que nos sentimos nosotros, Luna era como una hija para nosotros, criarla, y ayudarla a crecer como la princesa de la noche, fue lo mejor que pudimos haber hecho, pero también cometimos errores, errores que aprendimos y aceptamos, contigo, ambos tomamos, más precauciones, pero desearíamos haber hecho lo mismo con "Lunita" — Brave comenzó a calmarse, sin embargo, una pregunta se formuló en su mente, tras meditar un poco.
—¿Hay alguna forma de salvarla? — Brave pregunto sin miramientos.
—Brave, ¿Qué harías si te dijéramos que la hay? — El muchacho asintió.
—Si hay alguna forma de salvarla, entonces estoy dispuesto a dar con ella a como dé lugar — Light y Dark asintieron.
—Brave, la misión que te íbamos a encomendar, es para salvar a Luna, y de paso, para volver tu esperanza aún más fuerte — Los ojos de Brave se iluminaron.
—Entonces, ustedes, lo tenían todo planeado — Ambos Dream rieron.
—No todo, no somos adivinos, pero, en su tiempo, pudimos hacer planes, para preparar a nuestros queridos guardianes, pues en tu camino, quizá encuentres más sorpresas de las que te imaginas, Brave, este viaje será duro, habrá momentos donde sentirás que no vale la pena, donde querrás regresar y darte por vencido, pero recuerda, que pase lo que pase, jamás pierdas tu esperanza — El muchacho comenzó a sentirse renovado, la idea de que podría salvar verdaderamente a su amada lo había reanimado.
—Adelante, soy todo oídos, no me importa el reto, no me importa si tengo que viajar, si tengo una oportunidad de salvarla, entonces, hare lo que sea necesario — Brave, se sentía renovado, en su corazón, solo pedía ver a Luna una vez más.
—En ese caso, lo siguiente que deberás hacer, es usar la llave en distintos puntos, la llave te mostrara esos lugares, deberás viajar por toda Equestria y mas allá, y quizá, en algún punto, encuentres la respuesta para rescatar a Luna —
Era un tahúr a final de cuentas, Dark Dream, lo había dejado claro, no había garantías de encontrar como liberarla, pero eso era mejor que nada, Brave lleno optimismo los vio a los ojos.
—Esta vez, no voy a defraudar a ninguno de ustedes, ni a Luna, Celestia, y por supuesto a mí mismo — Los Dream asintieron con certeza.
—Lo sabemos, y es por eso mismo, que ambos te elegimos, sabes Brave, pudo haber sido cualquier otro unicornio, pero de todos, tu destacaste, por algo muy especial, quizá con el tiempo, te des cuenta, pero por ahora, es momento de despertar — Light, lo dejo claro, quizá Brave, no pudo haber sido un guardián onírico, pero al final, ese era su cometido, y si al cumplirlo, podría salvar a su amada, eso significaba que podía matar dos pájaros de un tiro.
—Los volveré a ver… — Dijo Brave con cautela.
—Cuando nos necesites, ahí estaremos, ahora ve "Moony" ve y cumple con tu cometido —
De inmediato ambos Dark se pararon sobre sus patas traseras, sus auras de sus cuernos destellaron, y un rayo impacto en el chico, y únicamente se desvaneció en el aire.
—Light, el muchacho va a lograr grandes cosas — Light asintió de inmediato a la aseveración de su esposo.
—Piensa que nos defraudo, pero a veces el destino puede ser incierto, ni tu ni yo, previmos que Luna, pudiera ser corrompida, pese a ello, este viaje, sé que lo fortalecerá, y sobretodo, sé que dará con la forma de liberar a su amada — Dark se acercó a su lado, y observaron al horizonte, solo había una penumbra eterna.
—Quizá, él sea quien logre liberar nuestro reino, solo el tiempo dirá si realmente es capaz de lograrlo… —
…
Brave abrió sus ojos, de par en par, se sentía adolorido, abrumado y pesado, pero sobretodo, paralizado, podía mover sus ojos, pero su visión era algo borrosa, logro ver a Celestia, una médica, y a sus padres platicando, pese a ello, logro escuchar con claridad cada palabra.
—Lamento mucho lo sucedido — Dijo Celestia, con un atisbo de culpa y tristeza, la madre de Brave gimoteaba.
—Nuestro hijo, esta… — Virtous no se atrevía a completar la oración, ya no había nada que hacer, Brave ya no estaba con ellos, pese a ello, el muchacho quería gritar, decirles que no había nada de qué preocuparse, pero su cuerpo se sentía agotado.
—Al menos díganos, que fue de la princesa Luna — Celestia no se atrevió a responderle a Courage, su rostro lo decía todo, y Courage, no presiono más a la princesa del sol.
La doctora, por su parte, y con curiosidad se acercó a la camilla, vio los ojos del chico, y acto seguido abrió los suyos de par en par.
—¡Esta vivo! — Exclamo con euforia, de inmediato, Celestia y los padres de Brave se acercaron al muchacho.
—¡Moony! — Grito su madre con lágrimas en los ojos, una sonrisa se dibujó en el rostro de Brave, la parálisis de su cuerpo estaba amainando poco a poco.
—No… Se… Preocupen — Dijo el alicornio manchado entrecortado — Estoy… Bien… Solo… Agotado… — Le costaba pronunciar con claridad, pero todos entendieron el mensaje.
—No nos iremos a ningún lado hijo — Dijo su padre, con tono paterno amoroso. —Vas a estar bien — Una lagrima descendió de su ojo, Brave jamás había visto a su padre tan preocupado, de inmediato Celestia se acercó a su lado, lo vio y únicamente asintió, Brave la imito asintiendo ligeramente.
—Los dejare a solas con su hijo — De inmediato, la doctora y Celestia abandonaron la habitación, la puerta se cerró detrás de ellas, dejando a una familia compartir un cálido momento.
Pese a que Brave, no pudo decir ni una palabra, su madre y su padre, no dejaron de hablarle en ningún momento, bueno está claro decir que excepto cuando los tres durmieron, sin embargo, Brave despertó, sin dolor, ni parálisis alguna, era como si cuerpo se hubiese recuperado mágicamente, con una idea en su mente abandono la habitación, decidido, avanzo a través del castillo hasta llegar a la torre de su amada Luna, ahí abrió la puerta con suavidad para evitar hacer algún ruido, y subió las escaleras, hasta su habitación.
El olor a lavanda inundo su sentido del olfato, a Luna le encantaba la lavanda, solía decir que era una esencia que lograba hacer que cualquier poni, se sumiera en un sueño tranquilo, sin embargo, al acercarse al balcón, Brave no se esperó ver a Celestia, hincada, y con lágrimas en su rostro, sin hacer mucho ruido, escucho como hablaba para ella misma.
…
Celestia por otra parte, no podía conciliar el sueño, ni esa noche, ni las anteriores, la culpa la carcomía por dentro.
Avanzo, hasta la habitación de su hermana, y observo cada objeto de la habitación, por sorpresa, encontró, las muñecas de trapo, que su madre les había hecho, era increíble que su hermana, aun conservara la suya, Celestia, por otra parte, hacía tiempo que la había perdido, otra cosa, que llamo su atención, fue un pendiente, reconoció la figura, y se dio cuenta a quien pertenecía, era de su padre.
Sin embargo, no se detuvo, hasta que llego al balcón de su hermana, ahí observo hacia el cielo, con amargura.
—Hermana, porque, porque teníamos que llegar a esto — La melancolía, era palpable en ella, sus ojos lagrimeaban, cada vez que observaba aquella silueta de una yegua sobre la superficie de la luna.
—Luna, perdona a tu estúpida hermana — hincándose en el suelo, incapaz de hacer algo más se quedó observando el cielo estrellado, hasta que llegó la hora de bajar la luna, y elevar el sol, al momento de hacerlo, sintió aún más tristeza en ella, un error le había costado, a la única familia que le quedaba, si tan solo hubiese escuchado a los Dream, si tan solo, no hubiera encerrado a Brave, quizá, y solo quizás las cosas pudieron haberse desarrollado de otra manera, pero ya no había marcha atrás, los elementos de la armonía, habían actuado para protegerla a ella, y al muchacho de Nightmare Moon, pero a costa de su hermana que aun yacía en el interior de aquel ser oscuro, sin embargo, un ruido llamo su atención, un ligero raspón.
—¡Quien está ahí! — Exclamo, y de la penumbra, el alicornio manchado, salió.
—Yo princesa Celestia… — Respondió Brave, Celestia, ni siquiera pudo mirarlo a los ojos.
—Brave… — Dijo en voz baja, Brave, sentía que había mil y un cosas que gritarle, culparla de todo lo ocurrido, hacerla sentirse aún peor, aun más miserable de lo que ya era, y, sin embargo, no lo hizo, que le daba el derecho de hacerlo, él también había perdido a un ser querido, ambos estaban en la misma encrucijada.
—Lamento haberla asustado, no podía dormir, y me quede, abrumado en mis pensamientos — Celestia vio al alicornio, y también palpo, la amargura de la perdida en su ser.
—No te preocupes Brave, ahora si me disculpas, tengo que ir a mis aposentos — Sin embargo, Brave la detuvo de inmediato, y viéndola directo a los ojos espeto.
—Princesa, hay algo que quiero hablar con usted — Celestia se detuvo en su sitio, y de inmediato asintió.
—Está bien, si insistes, pero antes, podrías acompañarme — Brave asintió, no tenía nada que perder.
Avanzaron, a través del castillo, hasta la sala de los dos tronos, ahí Celestia tomo asiento.
—Recuerdas, cuando fue tu ceremonia, para hacerte el guardián de mi hermana — Brave asintió. —Solo lo hice, porque estaba siguiendo las instrucciones de esto — De inmediato Celestia, le mostro, un pergamino antiguo a Brave, estaba en otro dialecto, sin embargo, Brave podía leerlo con normalidad, lo extraño, era que en su vida había visto algo como eso.
—Puedes leerlo ¿verdad? — El alicornio grisáceo asintió. —Esta carta me llego, algunos días, antes de la catástrofe de Oniria, jamás entendí, su significado, hasta que te conocí, tu cumpliste con cada uno de los requerimientos de esta carta, y sin embargo, hice ojos ciego a la advertencia, los Dream incluso entraron a mis sueños para intentar persuadirme, y sin embargo, negué toda su ayuda, les di la espalda, cuando ellos me habían dado su casco, para evitar toda una catástrofe — Brave asintió lentamente —Y sin embargo, yo te di la espalda, te traicione a ti Brave, y a mi querida hermana, el miedo me cegó, la oscuridad que sentía, me daba un mal augurio, y temía por la seguridad de mi reino, no te pido que me perdones, pero al menos, yo no quiero tener esta carga conmigo Brave — Celestia comenzó a lagrimear una vez más —Es solo que sentía celos, celos de que mi hermana prefiriera estar más a tu lado, miedo de que la oscuridad que hubiera en ti nos destruyera, y sin embargo, una parte de mí, me decía lo contrario, y veo que debí haberle hecho caso — Brave por su parte, vio la sinceridad en todo lo que le contaba y le respondió.
—Princesa, no sé si yo pueda perdonarla, quizá no ahora, pero esta vez, siento la sinceridad en lo que me dice, quizá, si las cosas, se hubieran dado de otra manera, quizá, y solo quizá, podríamos haber salvado a Luna, pero ahora es cuando menos debemos de lamentarnos — Celestia se dio cuenta, del brío en los ojos de Brave.
—Los Dream, me han encomendado otra misión — Celestia, abrió sus ojos.
—¡¿Los Dream?¡ — Exclamo ella —¿Qué fue lo que te encomendaron? — Brave abrió su boca, y la movió sin detenerse, el sabia con toda certeza, de que los Dream, no le mentían, y no había razón de dudar en ellos.
—Me encomendaron la tarea de salvar a su hermana — Celestia, negó con la cabeza lentamente.
—Eso, es imposible, los elementos de la armonía, crearon un sello, como romperás algo así de poderoso — No era la primera vez, que Brave se encontraba en una situación complicado.
—Aún no se todas las respuestas princesa Celestia, pero le pido, que me deje abandonar Equestria, en busca de esas respuestas, necesito su ayuda, para poder usar mis alas — Celestia asintió, fugazmente.
—Tienes mi permiso, si hay alguien que puede salvar a mi hermana, eres tú, y esta vez, lo digo en serio, confió verdaderamente en ti, pero antes de ello deberías, de descansar, y yo también, mañana hablaremos, con más calma — Brave asintió, y Celestia abandonó la habitación, Brave, por su parte, miro hacia el horizonte y con la mirada perdida, abandono la habitación, necesitaba descansar.
…
Al día siguiente…
Brave, abrió los ojos, en cuanto regreso, platico con sus padres, y les conto, todo, desde como obtuvo sus alas, hasta la nueva misión que los Dream, le habían encomendado.
—Entonces, tienes que irte — Pronuncio, su madre con angustia, Virtous, no quería ver a su hijo, irse, sin embargo, entendía las circunstancias de su viaje.
—Si es lo que debes de hacer, cuentas con mi apoyo hijo — Se pronunció su padre, de inmediato, Virtous protesto.
—Querido, no crees que estas siendo, demasiado permisivo, con Moony — Courage de inmediato le respondió.
—Aunque le negara la oportunidad de viajar, él lo haría, es su amada la que está en juego querida, y créeme, cuando te digo que yo haría lo mismo por ti — Virtous, se sonrojo, las palabras de su esposo, eran verdaderas, sabía que el también haría una locura para salvarla.
—Está bien Moony, pero ten mucho cuidado — Brave asintió.
Tras eso, una sirvienta abrió la puerta abruptamente.
—Brave Moonlight, la princesa requiere verte — Brave soltó a sus padres y volteo a verlos.
—Adelante hijo, haz lo que tengas que hacer — Brave siguió a la sirvienta, hasta la habitación de los dos tronos.
La sirvienta hizo una reverencia, y la princesa Celestia movió un ala en ademan, de que los dejara solos.
—Brave Moonlight… — Pronuncio Celestia de manera clara, y sin miramientos —Ahora dime, que necesitas para tu misión — Aquello tomo por sorpresa a Brave, no se esperaba, que tan rápido, fuese a recibir la ayuda de la legitima legisladora de Equestria, pero sin pensarlo mucho, soltó algunas de sus dudas.
—Primero, necesito ayuda para usar este par de alas, no es que no me gusten, pero si las tengo, preferiría aprovecharlas — Celestia asintió.
—Tranquilo, te tengo cubierto, una instructora, mi querida amiga, la comandante Free Sky, vendrá mañana para ayudarte con eso, que otra cosa necesitas — El muchacho, se dio cuenta de que necesitaría, una variedad de cosas.
—Bueno, necesito, mapas, información, sobre lugares tanto dentro como fuera de Equestria — Celestia nuevamente asintió.
—Todo lo que requieres, está en la biblioteca, puedo ayudarte con la investigación — Brave asintió, con seguridad, y pensó sobre que más necesitaría, sin embargo, supo que hacer, abrió su alforja, y ahí se encontraba, aquella curiosa llave que los Dream le habían dado, no dudo ni un segundo en mostrársela a la princesa del sol.
—Princesa, sabe que es esto — Celestia, se percató de inmediato, que era un amuleto, uno con propiedades oníricas y no mágicas, además de que tenía, escrito algo en un dialecto que no conocía, pero sentía que ya había visto algo similar con anterioridad.
—La verdad, se lo mismo que tú, tiene forma de llave, y si lo que los Dream te mencionaron es correcto, la llave te indicara cuando y donde usarla — Brave asintió, pese a ello, aun le faltaba cubrir una última cosa.
—Princesa, no quiero exigir esto, pero, necesitare ayuda económica, no sé cuánto tiempo estaré, fuera, y ni siquiera si las tierras lejanas acepten nuestra moneda, pero necesito ayuda de ese tipo. — Celestia lo observo, y saco a relucir una ligera risa.
—Tranquilo muchacho, nada que unas gemas, no ayuden a pagar — Brave se sentía aliviado, el viaje saldría según lo planeado. —Cuando comenzaras con tu periplo joven guardián — Aquella pregunta lo tomo por sorpresa, sin embargo, si todo salía, bien, saldría de viaje en cuanto dominara por completo el uso de sus alas.
—Si todo sale según lo planeado, al menos en ocho lunas su majestad, quisiera ir más rápido, pero prefiero prepárame, para lo que se me presente — Celestia asintió, quizá el joven no la había perdonado, pero tanto el como ella, tenían la misma meta, salvar a su hermana.
—Muy bien, Brave Moonlight, te sugeriría que te tomases el día — Pero Brave negó con su cabeza.
—Al contrario, princesa, me gustaría comenzar con la investigación en la biblioteca, si no es mucha molestia — Celestia asintió, el chico sí que era devoto, pero se dio cuenta del agotamiento que presentaba.
—Se cuánto quieres ayudar a mi hermana Brave, pero en ese estado, no llegaras muy lejos, en serio descansa, recién te recuperas, y no queremos que nada te suceda — A regañadientes, el semental manchado acepto. —Pero antes de irte, hay algo que debo de hacer, — La princesa, nuevamente llamo a una de sus sirvientas, y le dijo algo en el oído, Brave no escucho, nada, sin embargo, tanto la sirvienta, como Celestia no le quitaron el ojo de encima.
—Está bien su majestad, volveré de inmediato — Respondió la sirvienta, y tras ello, tomo trote rápido en dirección contraria al cuarto de los dos tronos.
—Ya me puedo retirar… — Dijo el joven con nerviosismo.
—Ten paciencia Brave, las mejores recompensas vienen a los que esperan — Para lucir tan joven, la princesa Celestia era bastante sabia, Brave se había percatado de eso, y era mejor tenerla de aliada, que, de enemiga, y quizá con el tiempo, podría verdaderamente disculparla, tras terminar su línea de pensamiento, la sirvienta, regreso con los padres del muchacho.
—Bien ya que todos están aquí, Brave acércate un momento — Brave dio unos cuantos pasos hacia adelante, sus padres, observaron la escena con curiosidad al igual que la sirvienta, el cuerno de la princesa comenzó a brillar con su característico brillo anaranjado, de inmediato lo coloco sobre el cuerno del muchacho.
—Yo la princesa Celestia, te nombro, príncipe Brave Moonlight, Protector de los sueños — Brave no supo que responder, sus padres, y la sirvienta golpearon el suelo con euforia.
—Nuestro Moony, un príncipe, puede creerlo — Courage negó con la cabeza, ese muchacho, estaba lleno de sorpresas.
—Pero, porque, solamente soy un alicornio, no gobierno nada — Celestia nuevamente le dirigió una sincera risa.
—Las alas de alicornio, son más que un símbolo, todo alicornio, tiene derecho a pertenecer a la realeza, y en tu caso, tu título es por tu misión, después de todo eres un guardián onírico, o me equivoco — Brave asintió, y algo hizo clic, en su mente, por eso Luna, lo había llamado príncipe, a eso se refería.
—Pero no tendré que usar una corona ¿verdad? — Celestia negó con la cabeza.
—No te obligare a hacerlo si tu no quieres — El alicornio manchado suspiro con alivio.
—Bueno, Brave, en verdad, descansa, tomate el resto del día, y en serio, descansa, necesitaras toda tu fuerza para el día de mañana, puedes retirarte — Tras eso, en cuanto se acercó a sus padres, no lo soltaron ni un momento, hasta llegar a su habitación, el muchacho, se había recuperado, sin embargo, aún no quería que sus padres se fueran.
—Estoy tan orgulloso de ti hijo, verdaderamente, sabíamos que estabas destinado a la grandeza — Brave intento bajarles los humos a sus padres.
—Tranquilos, la verdad, yo no me siento diferente, y seguiré siendo el mismo, un título, no me hará cambiar padre, pero gracias por el cumplido —
—Tu padre tiene razón Moony, deberías de estar orgulloso de lo lejos que has llegado, pero me alegra que no pierdas tu humildad — Brave asintió.
—Eso jamás pasara mama — Espeto el corcel — Jamás olvidare mis raíces, ni quien soy, pues eso fue lo que me formo, estas alas, este título, no cambian nada, simplemente, cumpliré con mi deber — Sus padres, estuvieron de acuerdo, y aquella tarde, Brave no hizo más que descansar sobre su cama.
…
A la mañana siguiente, una cubetada de agua fría levanto al muchacho con un susto,
—¿!Quien rayos hizo eso!? — Exclamo furioso, sin embargo, frente a él, había una pegaso, de crin azul celeste, con un cabello, rizado.
—Yo, la comandante Free Sky, algún problema, gallina — Brave se sintió, ofendido por lo último.
—Porque me llama gallina sin ni siquiera conocerme — La comandante se rio en su rostro.
—Te diré porque, uno no sabes volar, al igual que las gallinas, y dos, fallaste la primera prueba, necesitaras más que inteligencia para volar muchacho, necesitas tener agallas, y valentía, dime, tienes una pizca de eso corriendo dentro de ti — Aquello hizo que sus ojos ardieran, Brave, odiaba ser subestimado.
—Bueno, eso estará por verse — La comandante dibujo una sonrisa en su rostro.
—Me agradas muchacho, veremos si tienes lo necesario para ser cual águila en el cielo, o cual gallina en la tierra —
Brave no se retractó de sus palabras, pese al suplicio, que fue el entrenamiento de sus alas, la comandante lo obligaba, a hacer cosas fuera de su capacidad para volar, al principio, trastabillo varias veces, y solo lograba planear de manera simple.
—¡Agita esas alas para volar gallina! — Grito la comandante, Brave quería tirar la toalla, dar vuelta atrás, e irse a su misión sin poder volar, pero recordó las palabras de los Dream, las cosas no iban a ser más fáciles, al contrario, las cosas se pondrían difíciles, y a base de fuerza de voluntad, el muchacho seguía adelante.
Cada prueba que la comandante le ponía, era más difícil, y, sin embargo, el muchacho lograba sacar adelante aquellas pruebas, la comandante se había sorprendido, muchos pegasos habrían desertado, sin embargo, aquel muchacho tenía algo especial, aquella fuerza de levantarse cada vez que se caía.
—Celestia, permíteme decírtelo, este joven, es el mejor pupilo que he tenido, aprende, a paso raudo, y pese a que no lo hace de manera correcta, se esfuerza por corregirse — Celestia asintió.
—Así es Brave Moonlight, es demasiado testarudo como para saber cuándo darse por vencido —
…
En cuanto terminaba, con su entrenamiento con la comandante, Brave se dirigía adolorido del cuerpo a la biblioteca, ahí junto a Celestia, investigaban sobre los lugares que visitaría, desde el gélido y tortuoso norte, el desértico sur, el lejano oriente, y el salvaje oeste.
Con cada pasaje que leía, Brave entendía un poco más del mundo, aprendió, sobre la caída del imperio de Cristal y de Oniria, se enteró del origen de Equestria misma, leyó sobre cómo llegaron los emperadores solares al poder, se enteró sobre los predecesores de Luna y Celestia, y como ellos con la ayuda de los otros reinos, forjaron un mundo lleno de paz y prosperidad, sin embargo, las amenazas oscuras, se cernían, en las sombras.
…
Para el octavo día, o Luna, Brave estaba listo, no volaba perfectamente, pero al menos para la comandante era algo satisfactorio, el muchacho tendría la resistencia suficiente como para viajar por varias lunas, hasta caer desplomado, la información y los mapas que necesitaba estaban en su lugar, y las gemas preciosas se encontraban en su bolsillo, el muchacho se sentía preparado para enfrentarse al mundo por su cuenta, pero antes de partir, sus padres lo acompañaron hasta las montañas del norte.
—Brave, te vamos a extrañar — Dijo su madre, sin soltarlo ni un segundo.
—Cuídate muchacho, no hagas nada estúpido, y confía siempre en tu instinto — Dijo su padre, el alicornio asintió, pero aún tenía una duda en su rostro.
—Aunque, antes de partir, hay algo más de lo que quiero hablar con ustedes, es sobre, mi "condición" —Dijo el alicornio manchado.
—Te refieres a tus "alas" — Pregunto su madre.
—No mamá, hay algo que no les he dicho, no solo adquirí mis alas, sino que también adquirí, otro don más… — Brave no supo cómo decirlo, sin embargo, lo soltó sin más —Mi vida, se ha alargado más que las de ustedes, envejeceré más lento, y realmente, me preocupa, que algún día, ya no los pueda volver a ver — La madre de Brave, entendió al muchacho.
—Tranquilo Moony, puede que algún día nos veas viejos y cansados — y continuando, donde su esposa lo dejo Courage le respondió.
—Y sin importar que dejemos este mundo, jamás te abandonaremos del todo, siempre estaremos contigo — A Brave le lagrimearon los ojos.
—Lamento haberlos preocupado — Su madre lo abrazo al igual que su padre.
—Puede que ya seas mayor Moony, pero sigues siendo mi pequeño potrillo, y pase lo que pase, siempre lo serás —
—Así como tu madre dice, siempre serás nuestro hijo, y jamás dejaremos de quererte —
—Estaré comunicándome con ustedes a través de sus sueños — Dijo el muchacho limpiándose los ojos, a lo que sus padres asintieron.
Y cuando estaba a punto de tomar vuelo, su madre lo detuvo.
—Brave, espera, — De inmediato, le coloco una capa azulada en su espalda, y coloco, una bufanda en su alforja. —Cuídate Brave… — Dijo su madre, Brave le dio un último beso a su madre, y abrazo a su padre.
—Regresare, cuando tenga las respuestas que necesito, díganle a Celestia, que tratare de contactar con ella, por sus sueños — Ambos asintieron, y sin dudar por un minuto más, el alicornio emprendió vuelo, hacia el gélido norte, donde el imperio de Cristal se cernía, sin embargo, su misión apenas comenzaba, y sin saberlo, se dirigía directo a la boca del lobo, o mejor dicho a las fauces de una pesadilla.
Fin del capítulo 11.
