Capítulo Once
Permanecí un poco mas en la playa tras la desaparición de Héctor. Creo que en el fondo esperaba que regresara...pero no lo hizo.
Me puse en pie de nuevo sacudiéndome la arena de mis vestiduras y retomé el rumbo de vuelta al campamento.
Por un instante se me pasó por la cabeza el regresar a mi ciudad, contemplar una última vez sus ruinas e intentar dar con el pasadizo al cual no habíamos logrado llegar en nuestro intento de huída. Quería hacerlo, como si se tratara de una despedida, pero no quería poner en un compromiso a Ulises ya que a los esclavos no se nos estaba permitido abandonar el campamento solos y si me iba y me descubrían era bastante probable que le metiera en problemas. No los había habido al irme a la playa pero eso no era igual que el regresar a las puertas de Troya.
Entonces encontré la solución sentada en una roca unos metros alejada del campamento y no muy lejos de mi. Me acerqué hasta él, Aquiles ya había reparado en mi presencia, ¿por qué tenía la sensación de que siempre me observaba?
Él no se movió, se limitó a esperar a que llegara junto a él y arqueó una ceja.
- ¿Segundo intento de escape?- preguntó- ¿has decidido que será más fácil hacerlo sola esta vez?
Yo negué con la cabeza.
- No iba a escaparme, sólo...paseaba. Quería despedirme de mi ciudad pero...
- ¿Ulises lo sabe?
- No pero no me dejaría.
- ¿Y por qué me lo cuentas a mi? Yo podría avisarle- dijo él en un tono tan serio que me hizo dudar de que hubiera sido una buena idea el contárselo.
- Bueno, yo..., bueno, dile lo que quieras, lo negaré todo, será tu palabra contra la mia- dije desafiante.
Aquiles estalló en una carcajada.
- Tranquila princesita rebelde, yo de ti no iría dándome esos aires o te llevarás unos buenos azotes de nuevo...
Le fulminé con la mirada pero mi expresión sólo le hizo reír aún más.
- Allí sólo encontrarás más de lo que ya vistes: ruinas, ceniza, insectos...¿para qué regresar?
- Era mi hogar, ¿tú no te despedirías del tuyo si no fueras a regresar?- pregunté indignada, aunque dudaba de que aquel hombre tuviera algún sentimiento humano.
- Ir allí y recordar sólo te hará sentirte peor...-comenzó a decirme en un tono más suave, cómo si en vez de hablar de mi fuera él quien no quisiera conservar algunos recuerdos.
- Ese es mi problema- contesté cortante mientras retomaba el camino decididamente hacia los muros de mi ciudad.
Sin embargo no había dado ni dos pasos cuando él me frenó poniéndose frente a mi y agarrándome del brazo. Yo le miré sorprendida por el gesto.
- Olvídalo todo Arish, ¿de qué te sirve el rememorar una pesadilla?
- Tal vez seas tú quien no quiera rememorar algo...yo no tengo la culpa de que seas un cobarde.
Me arrepentí de haber dicho eso en el mismo instante de acabar la frase y sentí miedo al observar su expresión llena de ira al oír mis palabras.
Retrocedí instintivamente para evitar que me golpeara y cerré los ojos como una niña...pero no recibí ningún golpe.
Al abrirlos de nuevo comprobé que se había dado la vuelta y caminaba hacia mi ciudad.
- Aquiles...
- Vamos, muévete, ¿quieres regresar? bien, regresemos, a ver aquí quien es el cobarde...
- Pero yo...
Aquiles se detuvo y tras girarse fijó una mirada fría en mi. De cualquier modo ya no me parecía tan buena idea el ir. Sabía que tenía razón y me estaba comportando como una niña malcriada con mi cabezonería.
Sin embargo mi orgullo fue más poderoso y le seguí en silencio hasta la ciudad. Una vez allí me obligó a conducirle hasta mi casa y entrar en ella.
Sabía que los cuerpos de mi familia ya no estaban allí pero pese a ello no podía soportar el ver mi hogar destruído y recordar sus muertes.
- No puedo verlo...- susurré dando la espalda a las ruinas de mi casa.
Aquiles me cogió del brazo firmemente.
- Es para lo que has venido ¿no? es lo que querías, pues hazlo- ordenó seriamente.
Yo estaba a punto de echarme a llorar, sabía que él mismo no quería estar allí, también aquello le traía dolorosos recuerdos y me estaba haciendo pagar por mi orgullo.
- No, no quiero- respondí. Pero él me levantó en brazos en contra de mi voluntad y me plantó justo a la puerta de lo que quedaba de mi casa.
- Acabemos con esto de una vez, abre los ojos Arish- me dijo- compórtate ahora como la adulta que crees ser y no como una niña, ¡hazlo!
Yo intenté negarme un par de veces pero él siguió insistiendo, me dijo que hasta que no lo hiciera no me dejaría marcharme de allí y ni mis lágrimas ni mis súplicas sirvieron de nada.
Finalmente entreabrí los ojos y me encontré frente a frente con miles de recuerdos felices que cayeron destrozados en pedazos al contemplar los restos quemados de mi casa para dar paso a otra serie de ellos que sólo había vuelto a ver hasta entonces en mis pesadillas.
No pude evitarlo, rompí a llorar como hacía tiempo que no lloraba. Recordaba claramente a los guerreros matando a sangre fría a mi padre que defendía la entrada de mi casa desde la puerta y a mi madre abrazando contra ella a mi hermano pequeño justo antes de ser asesinada también y podía oír mis propios gritos inútiles suplicando que no acabaran con la vida del pequeño.
Caí al suelo incapaz de sostenerme en pie por mas tiempo y seguí llorando en él mientras retrocedía torpemente en un intento por alejarme de aquel lugar maldito. Fui presa de una locura momentánea y sentí que me faltaba el aire mientras gritaba el nombre de mis padres esperando una respuesta que nunca llegaría.
Justo cuando parecía haber perdido la cordura totalmente y cuando grité suplicando a los dioses que acabaran también con mi vida noté sus fuertes brazos abrazándome. Aquiles me mantuvo contra su pecho firme pero suavemente, lo justo para no dañarme pero para asegurarse de que me tranquilizaba y volvía a ser yo misma.
Yo sollozaba sin parar mientras le mantenía contra mi con mis brazos rodeando su cuello y los suyos uno alrededor de mi cintura y el otro suavemente con la mano sobre mi cabeza.
Aquiles me cogió en brazos y me sacó de la ciudad rápidamente mientras yo seguía gimoteando y murmurando frases sin sentido. Definitivamente la idea de regresar había sido una de las peores que había tenido en mucho tiempo y llegué a pensar que enloquecería por ello.
Pero una vez lejos de las murallas, fuera ya de ellas y de camino al campamento me dejó en tierra. Yo ya había parado de llorar pero continuaba sollozando suavemente. Él me agarró de los brazos para evitar que me derrumbara de nuevo y fijó sus ojos azules en los mios.
- ¿Estás mejor?- me preguntó con suavidad.
Yo asentí pero no podía dejar de sollozar. Aquiles me limpió las lágrimas con uno de sus dedos.
- Te dije que no era una buena idea, Arish...- susurró, pero no parecía enfadado, ni siquiera estar reprendiéndome por lo ocurrido
Yo quería decirle que tenía razón, que lo sentía mucho y que debí haberle hecho caso pero no me salían las palabras. Afectada todavía por los recuerdos que me atormentaban me abracé a él de nuevo, él me devolvió el abrazo y esperó pacientemente hasta que me hube desahogado, a continuación fijó la mirada en mi de nuevo e hizo lo último que podía haberme esperado: me besó.
Yo por un instante no supe cómo reaccionar, no sólo era el primer hombre que me besaba sino que era de las personas que menos me habría esperado que lo hiciera.
Sin embargo se lo devolví, torpemente debido a mi inexperiencia pero lo hice. En esos momentos no podía pensar con claridad y supongo que actué por instinto.
Todos mis miedos y malos recuerdos se desvanecieron por un momento como por arte de magia aunque mis ojos aún estaban llenos de algunas lágrimas.
Aquiles separó sus labios de mi suavemente tras obsequiarme con otro pequeño beso y acarició mi mejilla, luego apartó la mirada y la mano casi tan repentinamente como me había besado y fijó la vista en el campamento.
- Regresemos antes de que Ulises empiece a preocuparse por ti...mejor que no sepa nada de lo ocurrido.- dijo.
Me dio la impresión de que remarcaba la palabra "nada" pero me limité a asentir y le seguí hasta allí. Una vez junto al campamento se despidió con un leve gesto de la mano y ambos preferimos mantener el mágico silencio. Él regresó a su tienda y yo volví a la de Ulises...
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( No os quejaréis eh? al menos quienes querían que pasara algo entre Aquiles y Arish, jeje, no ha sido mucho y tampoco sé si seguiré desarrollando esa relación pero de momento me pareció bien meterlo. Review pleasee!! ;) Espero que os haya gustado. )
