Antes que nada recordar que la obra original fue escrita y dibujada por Masami Kurumada y el Lost Canvas por Shiori Teshirogi


Asmita se encontraba tumbado en su sillón hablando con Manigoldo. El cual estaba tumbado en el sofá de una plaza de Asmita,así que su cabeza y sus piernas estaban colgando. Había comido hace nada,hasta había fregado ya los platos,pero ese día ninguno de los dos tenía prisa,había acabado así.

—Entonces,¿le dijiste que si?—preguntó Manigoldo sorprendido mientras estaba mirando al techo—Siendo que solo te lo has cruzado dos veces y ni te acuerdas de su nombre.

—Como las otras treinta y dos veces,si.

—Es muy rarito eso de contar las veces que te preguntan algo—matizó Manigoldo— Pero oye,eso de quedar así con alguien,es tan rato en ti.

—Bueno,supongo que así me echará una mano con Spica o yo que se.

Manigoldo soltó una carcajada,Asmita ni se preguntó porqué,con lo bocazas que era Manigoldo,se lo diría en nada.

—A lo mejor su voz viril te ha enamorado o despertado ese algo sexual que tienen es el fondo—Asmita solo alzó una puesta como respuesta— Vamos,que te pone y te lo quieres ligar—lo último lo dijo bastante alto.

Como respuesta,Asmita se llevó la mano a la cara se la frotó un poco,tendría que haber visto venir ese comentario con Manigoldo,siempre se las apañaba para soltarle algo de sexo de manera gratuita en alguna parte de la conversación.

—No soy como tú Manigoldo y no voy babeando detrás de cualquier ser humano que camina por la calle—contraatacó Asmita.

—¡Ey! ¡Que desde que estoy con Shion,me controlo mucho más!—exclamó molesto.

Ciertamente,en ese punto debía darle la razón. Antes de comenzar a salir con Shion,se follaba a quien podía y más. Y era bien cierto que después de comenzar con Shion,había sido aparentemente fiel. Pero darle la razón era más aburrido y le quitaba la gracia al asunto.

—Si tanto te controlas,agradecería que dejaras de mirarme el culo siempre que puedes.

—Por mirar no pasa nada.

—Vaya,si que lo admites con facilidad

—¿Cómo demonios te has dado cuenta?

—Que sea ciego no significa que sea ajeno a lo que ocurre a mi alrededor.

Se quedaron unos instantes en segundos y ambos comenzaron a reírse. La risa de Manigoldo era a carcajada limpia,la de Asmita era mucho más discreta. Cuando pararon,se volvieron a quedar en silencio,ambos estaban mirando el techo,pensando en sus cosas y sin moverse mucho,estaban bastante cómodos.

—Mani—Manigoldo miró a Asmita de reojo,Asmita parecía estar serio de repente—¿Por qué Shion? —hizo una pausa—Estuviste con cientos de personas en esos años y te quedaste con quien menos esperábamos todos.

Manigoldo no respondió al momento,volvió a mirar al techo y se quedó callado,como pensando en que responderle y como hacerlo.

—¿Quién pensabais que sería?.

—Albafika—contestó Asmita. Al mencionar su nombre,se dio cuenta de que hacía mucho que no sabía nada de él—¿Qué ha sido de él? Hace mucho que no se nada de como le va.

De nuevo,Manigoldo tardó en responder,parecía que Asmita se había topado con un tema un poco complicado para él.

—Yo también lo pensaba,al principio pensaba que si tenía algo serio habría sido con él. Pero conforme fue pasando el tiempo,me dí cuenta de que chocábamos demasiado en temas muy importantes. Los dos nos dimos cuenta de que lo nuestro nunca llegaría a ningún lado. Por eso lo dejamos,aunque de vez en cuando,nos reuníamos por los viejos tiempos y teníamos algún royete pasajero—dijo Manigoldo,se notaba un poco melancólico,era tan raro en él— Aunque somos amigos,de vez en cuando voy a verlo,trabaja en el mercado en una pescadería. Pero he de admitir que quien tiene más relación con él es Shion,ya sabes que cuando era pequeño,si Shion no estaba conmigo,estaba con Albafika. Así que su relación sigue igual de bien que siempre.

Asmita le escuchó con total atención y pensó en visitar a Albafika en el mercado,para preguntarle como está. Nunca habían sido amigos,pero cuando iban al instituto era de las pocas personas con la que de vez en cuando,hablaba.

—Algun día debería ir a verlo—comentó Asmita.

—Si,seguro que le hace ilusión—afirmó Manigoldo algo desganado—Sobre Shion...—Asmita volvió a estar totalmente pendiente de él—No se,fue algo raro,aun ni yo se como empezó.

—Intentalo,por favor.

Asmita no comprendía porque sentía que esa respuesta era tan importante, saber como habían acabado ellos juntos no debía afectarlo a priori. A lo mejor se sentía mucho peor con lo de Aspros,a lo mejor el tema no solo le enfadaba y hacía que su odio a Aspros aumentara por segundos. A lo mejor lo apenaba y lo entristecía más de lo que creía o de lo que él mismo estaba dispuesto a admitir. A lo mejor el saber como sus amigos había comenzado algo de verdad le hacía olvidar eso y en cierta manera,le alegraba.

En ese momento Manigoldo bufó y Asmita salió de sus pensamientos,volviendole a prestar atención. En verdad,parecía ni saber como empezar.

—Bueno,fue raro—comenzó— Ya sabes que ambos pues,hemos estado siempre muy unidos,desde pequeños.

—Recuerdo que Shion te cogía de la mano cuando era muy pequeño y te llevaba a buscar los orígenes de unas voces misteriosas que afirmaba oír—comentó Asmita con nostalgia.

—¡Ese es otro tema!—exclamó Manigoldo notoriamente alterado y con ganas de no hablar de eso. Asmita decidió que mejor no preguntarle más al respecto—Bueno,por donde estaba,muy unidos y todas esas mierdas. Pero como es obvio,yo soy más mayor que él y bueno,comencé a hacer mis cosas sexuales con todo el mundo.

—Si,recuerdo al travestí—se burló Asmita.

—¡Oh Dios!—exclamó llevándose las manos a la cara—¡Por favor,no menciones al travestí!.

—¿Cómo se llamaba?—preguntó,pero Manigoldo no respondió—Beatriz,Victoria,Vanesa,Virginia... —comenzó a divagar—¡Ah si!—Manigoldo se avergonzó aun más con el tema—Verónica,se llamaba Verónica.

—Joder,no digas su nombre en alto,no sea que aparezca—pidió,a su manera,algo desesperado y todavía con las manos sobre su rostro—Fue horrible.

—No seria tan malo si repetiste como...diez veces.

—¡También repetí con Thanatos y eso no significa que fuera una buena idea!

—Touche.

Volvieron a quedarse en silencio y se les escapó una ligera risita,pero no tanto como antes. Manigoldo se quitó las manos de la cara,parecía algo nostálgico.

—Que tiempos aquellos,como la cagaba,entonces no me hacía tanta gracia,pero lo recuerdo y no puedo evitar reírme de esos jodidos momentos—Asmita le miró con una suave sonrisa— Al contrario que Albafika,con Verónica si que me alegro de no tener ni puñetera idea de lo que ha sido de él—se callo un poco,estaba pensativo—La cagué tanto en esa época—repitió— Hubo un momento en el que no sabía casi con quien me despertaría a la noche siguiente y un día,me desperté con Shion —Manigoldo se incorporó en el sofá y se quedó algo más sentado— La cara que se me tuvo que quedar fue épica,Shion todavía se ríe a carcajadas cuando la recuerda—suspiró— Pero es que,imaginate,te follas a alguien y al despertar,te das cuenta de que te has follado a la única persona que tienes como...especial—Asmita asintió,escuchando con total atención— Es que Shion era,intocable para mi,cuando veía como alguien se le acercaba más de lo debido,le partía los dientes. ¡Literalmente!—pausa— Y de repente,había sido yo el que se lo había follado,me sentí culpable y fue tan raro,que no me gustó nada,así que intente huir de eso—miró hacía el techo echando otro suspiro,su voz se iba enterneciendo poco a poco— Le pedí perdón mil veces,pero él dijo que no había hecho nada que él no quisiera,fue muy raro—suspiró— Intenté hacer como si nunca había pasado y volví a acostarme con todo lo que se movia,igual que siempre. El coñazo es que de repente,comencé a sentir algo que nunca había sentido,comencé a sentirme...culpable—soltó una pequeña carcajada desganada—¡Yo,que me había follado a más de media ciudad,de repente me sentía culpable!—se pasó la mano por la cara—Al principio me dije que seria un error o algo y seguí como siempre,acostándome con mas y más,hasta que volví a estar con Shion y entonces,por primera vez en meses,no me sentí culpable,solo me sentí bien—lo último con dijo con una gran y tierna sonrisa—Y bueno,comenzamos a tener una extraña relación que ha acabado evolucionando en lo que es ahora.

Asmita no sabía que decir,no tenía ni idea en como responder a todo lo que había contado. En años de conocer a Manigoldo,nunca lo había escuchado hablar de una manera tan tierna y cariñosa. Movió la boca para decir algo,pero no le salió nada,estaba totalmente bloqueado. Por suerte para Asmita,alguien llamó al móvil de Manigoldo,así que solo tuvo que quedarse callado. Escuchó por encime la conversación y se quedó con cosas como "Si,lo se perfectamente", " Lo hago para que vengas a verme y ver tu encantadora carita" o "En el de al lado,¿por qué te crees que la he dejao ahí?" y le pareció que le estaba dando su dirección. Asmita no tenía ni idea con quien hablaba,solo sabía que no era Shion. De repente,Manigoldo colgó y se levantó de un brinco.

—Va a venir visita—afirmó sonriente.

—¿Aquí?—preguntó dubitativo Asmita. Manigoldo asintió—¿Quién? Y ¿Por qué?

—Podría decírtelo,pero en cuanto suba,te enteraras de todo,así que te dejo con la duda—contestó.

Manigoldo fue a la puerta principal,con Asmita detrás,siguiéndolo. Abrió la puerta y ambos se quedaron esperando la visita que por lo que parecía,no estaría muy lejos. Escuchó la puerta de abajó abrirse,pero eso no era raro,esa puerta estaba rota y casi siempre estaba abierta porque para logar cerrarla había que dar un portazo que hacía temblar todas las puertas del edifico.

Por el portal se podía escuchar los pasos de la persona que estaba subiendo,Asmita espero expectante hasta que esa persona llegó a su piso y entró. Asmita no lo pudo notar,pero El Cid iba vestido con su uniforme de guardia de tráfico. Manigoldo cerró la puerta una vez que la persona había entrado.

—¡Buenas tardes!—saludó alegremente Manigoldo.

—Buenas tardes—saludó El Cid,si,era El Cid y Asmita estaba muy sorprendido de eso e incluso algo preocupado—Perdón si molesto Asmita.

—Buenas tardes y no te preocupes,no molestas ni nada.

El Cid miró a Manigoldo con cara seria,pero este seguía tan animado como siempre.

—¿Qué fue lo que te pedí que no hicieras Manigoldo?—preguntó El Cid muy serio.

—No aparcar mi moto delante de portales para no molestar a la gente.

—¿Y qué has hecho?

—Aparcar mi moto delante del portal de al lado—respondió Manigoldo como si no pasara Cid mientras estaba escribiendo algo en su libreta—¿Que escribes?—preguntó mientras se le acercaba para cotillear.

—Apuntarme que debo mandarte una multa—contestó el Cid firmemente.

Manigoldo prácticamente le saltó encima y se le quedó abrazado,pero El Cid no dijo nada. Asmita no podía creérselo,la única explicación medianamente lógica que veía es que esos dos eran amigos y eso no era algo precisamente lógico,eran demasiado diferentes como para llevarse bien,al menos en teoría.

—¡Qué!—exclamó sorprendido Manigoldo—No lo hagas,venga,no lo volveré a hacer—insistió.

—Ambos sabemos que lo harás.

Y así pasaron un buen rato,Asmita se sentó en el sillón sin poder creerse del todo lo que estaba pasando ante él. Manigoldo siguió insistiendo de todas maneras posibles e increíblemente,El Cid parecía ceder. Manigoldo era demasiado pesado hasta para él.

—Vale,no te pondré la multa—Manigoldo le dio un rápido abrazo y soltó un grito de alegría—Pero no lo vuelvas a hacer o si te pondré la multa—guardó su libreta—O peor...—hizo una pausa mirando amenazante a Manigoldo—se lo diré a Shion.

Manigoldo se quedó pálido cuando El Cid le dijo eso y comenzó a negar rápidamente.

—Prefiero la multa,pero en serio,ni se te ocurra decírselo a Shion—pidió— No me haría ninguna gracia aguantar otra de sus broncas pedantes—aseguró.

—Avisado quedas.

Los tres acabaron,sin saber muy bien como,hablando un poco de todo. Manigoldo se sentó en el sillón junto a Asmita y El Cid se quedó de pie,asegurando que se iría pronto y no le hacía falta sentarse.

—¿Cómo va lo del puerto?—le preguntó El Cid a Manigoldo.

—Es una mierda—respondió Manigoldo con asco—Y con estas tormentas aun más,menos mal que ahora va pasando el mal tiempo,porque lo jodidos ladrones nos robaron hasta un día que llovía,lo dejamos sin vigilancia pensando que con la lluvia que caía nada,¡y van y nos roban!—se le notaba cabreado con el tema—¡Cómo los pille les ato piedras a los pies y los lanzo al agua!

—Eso seria ilegal—aseguró El Cid.

—¡Me importa una mierda!

Hablaron de otras cosas durante un poco más,pero El Cid dijo que debía de irse a seguir con su trabajo y Manigoldo decidió volver ya a casa. Amista se despidió de ambos y se quedó dándole vueltas a las conversaciones que había tenido,sintió que debía de hablar con Aspros sobre el tema del puerto.

Por otra parte,Manigoldo y El Cid llegaron a la calle,se había vuelto a nublar,pero no parecía que fuera a llover. Manigoldo se acercó a su moto,saco la llave de las cadenas que usaba para que no se la robaran y soltó los candados. Luego lo guardó todo bajo el asiento y cogió su casco. El Cid todavía seguía a su lado.

—¿Todavía vas jodido en el trabajo?—preguntó Manigoldo.

—Desde que Aspros es el Gobernante,no me va muy bien—confesó El Cid,Manigoldo pudo notar que estaba frustrado y era normal—Bueno,he pasado de ser el que seguramente sería el próximo líder de la policía a poner multas.

—Ya y es una putada de las gordas—dijo Manigoldo—Dile a Sísifo que hable con Aspros,para eso es su amigo.

—No me gustaría pedirle nada de ese tipo a Sísifo,no quiero que piensen que por estar con uno de los mejores amigos de Aspros tengo favoritismos.

—El Cid,nadie piensa que tengas favoritismos,solo piensan que eres un policía cojonudo al que han jodido bien.

El Cid no dijo nada al respecto y se creó un silencio muy tenso. Ambos sabía de la situación y a Manigoldo le fastidiaba que El Cid no hiera nada para cambiarla y al Cid le avergonzaba estar en esa situación tan incómoda. Sino hubiera sido porque Aspros era el mejor amigo de Sísifo podría haber sido diferente,pero él no quería comentarle nada Sísifo,no pensara que tenía algun problema con Aspros o algo así. Además,las veces que le había dejado caer eso,Sísifo no había parecido caer o a lo mejor no quería creer que la culpa de su situación era de Aspros.

De repente,Manigoldo se sobresaltó un poco,parecía alteraro y miró en diferentes direcciones.

—¿Has dicho algo?—preguntó Manigoldo muy nervioso.

—No.

Manigoldo se puso el casco rápidamente y se montó sobre su moto. Antes de que El Cid tuviera tiempo para decirle nada,ya se había ido.