¡Hola! Pues bien, parece que últimamente el mundo está a mi favor y la inspiración llega como ¡Un rio! ¡Así que chido! Vamos allá. Pero antes…
Gracias a: Smashbros31242353, Frank74, lamento lo de tu mensaje v': suele pasar, sheika jaja me encanta esa energía, pero recuerda que en ese momento el Zelink estará bloqueado y sí, muchas cinemáticas que estuvieron en SSB4 las pondré como parte de la historia, Nero que siempre me manda ánimos para escribir xD, a Poke ya estoy impaciente por seguir viendo tu fic jaja xD, Zar la verdad es que narrar las peleas no se me da tanto, pero uno hace lo que puede je, Guest, es la primera vez que te veo por el fic, creo xD espero no equivocarme. Leozx95, todavía falta un par de capítulos para que termine la primera parte, supongo que en los últimos cuatro o tres o dos pondré las preguntas a cada OC respectivamente.
DISCLAIMER: Los personajes de SSB no me pertenecen. Los OC que ponga serán de sus respectivos creadores.
Advertencia: ¡Hoy Yuu y Hikari no Kokoro y quienes más sean sensibles van a vomitar arcoíris!
La cuarta intervención.
Episodio 9: La revelación de Akamari; La leyenda de las entidades
Parte II
Parecía obscurecer poco a poco, Yoshi se encontraba tranquilo, pues no muy lejos de ese lugar hallarían una morada lo suficientemente cómoda para los cinco. Sin embargo el joven aun no despertaba.
-N-No se mueve – Dice Tayron asustada – Ya paso mucho tiempo – La joven temblaba de frio ante el viento que resoplaba y ella se encontraba empapada – ¿Cuándo va a despertar? – Lentamente las lágrimas de la joven se desplazaban sobre sus mejillas.
La pigmentación del cabello del muchacho seguía siendo color blanca, y sus mejillas aun tenían las marcas del dios demonio.
-Hay que tener paciencia… tendremos que hacer guardia aquí, mientras los demás van al refugio donde se mantendrán calientes, me quedare a cuidarlo – Dijo el dinosaurio.
-Bien, sólo indícanos el camino y… – Pero la chica interrumpió a Drake de forma molesta.
-¡No! – Negó con la cabeza de manera brusca – ¡No pienso irme de su lado, le debo la vida!
Yoshi suspiro resignado mientras aceptaba la condición de la chica, camino hacia Drake y Cristian para poder explicarles las cosas.
-Bueno… cruzando el tronco a la derecha, ahí podrán hallar una cueva, dentro hay un refugio donde se encontraran con otro de mis compañeros. Es un Yoshi color azul, el les dejara entrar con confianza, pues… - Lamio sus manos – Reconocerá mi olor.
-No te ofendas pero… ¡Qué asco! – Dice el joven espadachín, Drake, mientras se limpia contra la ropa.
Cristian se tapo la boca con las manos, pues sólo había sido Drake al que le había tocado esa ensalivada.
-No es gracioso –Drake le mira a morir de manera cómica, hasta que ambos notan que la chica se encontraba sollozando.
La joven junto sus manos y luego limpio sus lágrimas.
-Ōkami… - Comenzó a rezar en silencio, mientras los otros partían igual de angustiados que la joven.
Conforme el tiempo pasaba la chica empezaba a desprender de sí misma una luz blanca, esta rodeaba al joven que ahora se encontraba frente a él, de manera extraña la pigmentación del joven empezaba desvanecerse y su albino cabello pasaba a la joven, uno de sus mechones quedo completamente blanco. El joven comenzó a toser como si se estuviera ahogando.
Tayron no se detuvo hasta ver que el joven había despertado totalmente – ¿Ah? – El muchacho toco su pecho un poco preocupado – Uf… pensé que había muerto, pasaron exactamente nueve minutos antes de que pudiera ser mortal – Cerro los ojos y los abrió de nuevo, para ver que su compañera se encontraba diferente, a la vez entristecida pero también aliviada.
-¡Alex! – Yoshi se anima – pensé que no salías de esta.
- … – Alex no hablaba, sólo miraba a Tayron – Tayron, ¿Tú cabello…? – El chico aun miraba el pechón color blanco.
-Estoy bien – Dijo ella, abrazándolo como… tal como esas veces en el pasado, el manerita sus brazo en el aire, pues no sabía qué hacer, hasta que por auto reflejo la abrazo fuertemente, sus mejillas enrojecieron y su expresión era graciosa, cómo si este estuviese avergonzado, pero feliz.
Un viento frío pasó por la espalda del joven, sin embargo este no sintió frio, si no una cálida sensación, cerrando los ojos para poder quedarse por siempre en ese momento. Pero yoshi interfirió, dando a entender que era hora de irse a un mejor lugar. El joven le miro a los ojos y esta a él. Con delicadeza, la muchacha tomo su rostro y lo acaricio suavemente.
-Me alegra el corazón… que estés bien – Alex se sintió sumamente nervioso y sonrojado, era la primera vez en meses que la joven lo tomaba de las mejillas.
Entonces… recordó una anécdota. Aquella vez que la joven revelo su verdadero tono de cabello.
Era el atardecer en la villa Kakariko… cuando Thander, Alex y Tayron habían llegado a la villa por un poco de ropa. Luego de estar en la posada, al atardecer Thander durmió, dejando a solas a los chicos.
Ya a la noche el aire comenzó a soplar y del cabello de Tayron empezó a caer el color que tenia, como lo más normal del mundo y un montón de fragmentos del color se iban en pequeños pedazos brillantes mientras Alex le observaba con gran sorpresa.
-Ahora que recuerdo hice un pacto, en el templo cerca de mi primera escuela secundaria en Japón. El dios de gran honestidad y benevolencia – cerro sus ojos con un aire de tranquilidad y una sonrisa – Es la razón por la que pude controlar el lado lobo, aunque sea un poco. Hice muchas cosas en Japón… que nunca voy a poder perdonarme, todo fue buscando al culpable de la muerte de mi hermano y mi familia
-Tayron…– El joven veía extraño aquella reacción tan espontanea.
-¿Uh? ¿Qué pasa…? – Sus ojos se agrandaron por la sorpresa y miro la luna – Ya veo… - sonrió – Lo siento… jamás volveré a mentir con algo tan valioso.
-M-Mentir – El joven se quedo un poco sorprendido por eso.
-Veras… mi cabello realmente es negro – Lo tomó al aire, aun ondeante y miro al chico – Aunque Master Hand dijo que lo tiñera, tenía en ese momento mi vida en peligro – Su piel se veía tan solo un poco más blanca y sus ojos verde esmeralda resaltaban un poco más. Al sentir la mirada de Alex ella se volteo por los nervios.
Alex la aun la miraba algo sonrojado, su preferencia iba sobre chicas de cabello negro, aunque Tayron le había gustado tuviera o no cabello color café. Los labios de la chica estaban tenuemente colorados en rojo.
-Oye… Alex – Esta tuvo el valor de voltearse para ver su cara.
-¿Si? – Nervioso la miro, sus miradas se habían cruzado. La luna favorecía aquella escena.
-Te amo –Miro a la luna de aquella noche y una sonrisa se dibujo en su rostro.
Alex había caído preso del silencio.
Su rostro se torno en obscuro mientras la chica se preocupaba por el joven. Este tomo la mano de la chica con la suya. Fue entonces que unas lágrimas comenzaron a derramarse de la cara del joven, Tayron sintió como unas cuantas resbalaban por su brazo.
-No puedo más… ¿Por qué las cosas tienen que ser de esa manera…? –Sin mirar a la joven comienza a hablar – Ya no puedo… esto… es demasiado doloroso para mi, observarte me duele ahora.
-¿Alex de que…? – La chica no termino la oración, pues Alex la agito de los brazos de manera ligera mientras se mostraba su rostro entristecido.
-Tú no me perteneces como antes… es decir… –Miro a su lado derecho y luego a ella – Ya no me pertenece tu corazón como antes. ¿Sabes lo difícil que es mirarte sin poder decirte libremente un te amo y me correspondas? –La joven se quedo callada y sorprendida por esa reacción – No entiendes… Ya me había acostumbrado a ello, hasta que ese maldito de Doplio lo hizo – Antes de seguir sintió como una flecha iba hacia él. Esquivo esta y junto a Tayron, rodaron a otro lado.
-¡Un enemigo! – Gritaron unos Yoshi por atrás.
-¡AHHH! ¡Comienza a irritarme el hecho de que siempre me terminen por fastidiar una charla tan importante! – Pero para su sorpresa las flechas habían caído desde el cielo – ¿Ah? –Y frente a ellos dos figuras conocidas.
-¡Por el poder de la luz! – La chica tomó su báculo poniéndolo sobre el pecho del derrotado Link – ¡Yo te purifico el alma! – Una tenue luz comenzó a destellar hasta hacerse más intensa. Otra luz, pero violeta salió del cuerpo del chico. Dejando ver un gran espectro o como en Hyrule les llamaban, un gran Poe.
Igual que a ellos lo tomo por la túnica y lo llevo hasta el agua sagrada –Uff, fue demasiado divertido para mi gusto – Confeso la joven diosa – Oh… Yoshi, ¿cuánto tiempo?
-Pero diosa Palutena ¿Qué hace usted aquí? – El dinosaurio verde se sorprende mucho – Pensé que estaba en el futuro.
-Oh… como dije antes, fue demasiado para mi gusto. Luego de luchar a muerte el joven trato de darme un final… sin embargo reaccione antes poniendo todo mi poder creando un hoyo espacio tiempo. Me reserve el mega-láser porque, ya sabes, Link no es nuestro enemigo.
Yoshi sonrió y ambos se abrazaron, al fin habían obtenido a uno de los fuertes y veteranos jóvenes, Link.
-Y… ¿quiénes son ellos? – Miro a Tayron y a Alex.
-Me llamo Tayron… supongo que eres algo así como la "otra" Palutena – Señalo la chica – El es Alex…
-Uh… un espécimen hyliano de gran calibre – tomó su barbilla examinándolo, luego comenzó a tocarle el cabello, los hombros y la espalda – Mmm – Le miro cuerpo y cara, haciendo que este se irritara más.
-¡Basta! – El joven se zafa de las artimañas de Palutena – Yo… me voy al bosque.
-¡Es peligroso! – Comento Yoshi.
-Es más peligroso estar con la diosa esta – Alex observo hacia adelante.
-Bueno vámonos – Dijo Palutena aceptando el refugio del yoshi.
Pero… la joven Speedearles simplemente corrió en dirección del chico – Ya volveré con él, no se preocupen.
Yoshi se sorprendió que después de haberse lastimado a tal grado siguiera tan enérgica y valiente.
-Ara, Ara… es tan terca – Palutena sonrió – El amor joven.
La maleza comenzaba a lastimar las heridas de la chica, pero ella seguía en dirección del muchacho. Iba rápido, caminando parecía que trotaba. Ella apenas si podía correr.
-Alex… - Llamo la chica, el trataba de ignorarla – Por favor, espérame – Dijo de nuevo.
Otra vez el joven ignoro la voz, la chica parecía molesta, porque a pesar de estar haciendo algo por él, la comenzaba a ignorar.
-¡CHIKUSHOU!* ¡RedForest! – La joven maldijo atrayendo la atención del joven.
-¿¡Qué!? – Esta choco con el joven - ¿Qué quieres? – Nunca lo había visto tan molesto.
-Vuelve – La joven lo miro – Tenemos que estar unidos – Dijo molesta – No te puedes ir así como así.
-Puedo cuando quiera – Dijo – Estar cerca de ti me hace daño –Volvió a decir, cabizbajo y angustiado.
Pero la chica era tan terca que comenzó a jalar al chico con una mano.
-¡Déjame! – Trato de soltarse - ¡Tayron!
-No importa que digas o hagas, yo no te voy a dejar aquí – volteo a verlo y él se sorprendió
-"Me llamo Tayron, bonito nombre Alex" "No me importa compartir asiento contigo" "No seas tan modesto ¡eh!" "Regresare… " –El joven paró en seco – Ya… Suéltame Tayron – pero la chica negó con la cabeza – Por favor ya s… - Sin embargo el chico fue callado por un beso que la joven le había dado.
Sin darse tiempo a rezongar el joven había aceptado aquel beso, aunque con tristeza.
-¿Por qué me haces esto…? –El joven volvió a sentirse triste - ¿Por qué?
-Yo no tengo la intención de lastimarte… No quiero dejarte solo, nadie puede estando solo, Alex – Le toma su mano – Así que por favor… ¡No tomes decisiones tan apresuradas como la de quedarte solo!
-Tayron…
De manera tierna él la atrae hacia él desde su cabeza – Te amo… dije que no te lo iba a decir hasta que recordaras todo, pero yo… no puedo esperar, ya no puedo aguantar esto, es tan desgraciadamente injusto. Ya no puedo – El llanto se suelta por parte del joven mientras que Tayron lo acompaña, igualmente sintiendo dolor.
-Lo siento – La chica se aferra al pecho del muchacho – Lo siento mucho.
-No tienes que disculparte por algo que no fue tu culpa – El joven le sonríe de manera tierna, y la chica… de repente paso algo por su cabeza. Esa escena que siempre la atormentaba, esa escena la cual no podía identificar el rostro de esa persona, sin embargo en ese momento pudo a completar el recuerdo.
-¡Tú…! –Ambos cruza su mirada – Tú…
-Dime – se agacha un poco para estar a su altura – Dime…
-Alex… - Las lágrimas le inundan los ojos – Tú… Yuki… Thander… Elizter.
-¿Sí? – Este le sonríe, aun con lágrimas en el rostro – Nosotros ¿qué?
-Ustedes… Cuando… ambos nos subimos en Yuki… el balcón de Kakariko, yo recordaba a alguien, pero no sabía a quién… fue… fue la primera vez que me confesé… – Al escuchar ese recuerdo este se sorprendió, e inmediatamente la beso, y la chica sorprendida y con un rostro a lloras le correspondió.
-Será mejor que los dejemos así – Dijo Drake al ver la escena tras de un árbol – Estaba a punto de sacar a esa tonta del lugar… Puede que a veces me vea un poco egocéntrico… no sé cómo me vean los demás, pero la verdad es que en tiempos desesperados una mujer sufriendo no es nada que me agrade.
-No es una situación parecida a la mía, pero sí que… pasa algo triste con respecto a la mujer que amo – Dijo Cristian.
-Todos tenemos una preocupación, Cristian… Aunque no todos la tenemos por una mujer. "Riz…" – Pensó Drake apretando los puños.
-¿Volvemos a la morada, Tay? – La chica apenas pudo responder, sin mirarle. Sin darle tiempo a elegir, Alex la cargo con cuidado viendo lo cansada que se veía.
-Hum – Tayron asintió con la cabeza apenada por que la llevaba cargando.
Cuando iban avanzando, Alex sabia de la presencia de los chicos – Ya los había visto. Vámonos.
Tayron grito apenada mientras los otros dos estaban sorprendidos por las grandes habilidades de Alex, a la vez tenían un poco de sudor en sus frentes por el joven quien los había pillado.
/En otro lugar/
-¿Y ahora qué hacemos? Comienzo a sentirme incomodo por la hospitalidad de June – Comento Neo observando como muchos hombres y mujeres les daban bocadillos, los daban masaje.
En ese momento se encontraban en un lugar muy grande, enorme. Era el castillo de la venerable princesa June, hija de la primavera, heredera al trono del reino de Tamel, un lugar muy cerca de Smash City que estaba teniendo repercusiones por todos los estragos que habían hecho constantemente el grupo de Akamari.
-Siento todo esto… Mi joven hermana, Akamari y mi hermano Vacios se conmocionaron cuando trate de impedirles hacer cosas tontas, como revelarse contra el mundo y la tiranía de las entidades.
-¿Entidades? – Pregunto Marth, posado con propiedad en un sofá tomando un poco de té.
-Asi es, mi señor Lowell – Dijo la muchacha, ella lo conocía de leyendas.
-¿Qué son…? – Pregunto Kirby cerca de la chimenea.
-Veras, seguramente conocerás las entidades de la creación, la destrucción, la organización y la sub entidad, el sosiego.
-Ah… ellos son los cuatro grandes, unidos forman a la entidad mayor, ¿no? – Comentó Jade donde Kirby.
-Así es, sin embargo El sosiego fue creado por La destrucción, o el devorador –dijo la joven princesa – cada pueblo, mundo, dimensión los tiene en una concepción diferente de ellos, unos los veneran como dioses, otros como amos y señores del universo y sus múltiples realidades… en mi pueblo les decimos las entidades del principio, y su leyenda es denominada comúnmente como la Leyenda de las entidades.
-Eso lo tenemos bien claro, princesita, pero menciónate a Akamari… ¿Por qué irían a hacer cosas tontas? – Pregunto Dark Pit.
-Mi hermana Akamari nació con un poder extraordinario, el poder de la concepción diferente. Su arma es su mente. Pero aun es joven e inexperta y poco sabia. Mi hermano, Vacios, le lleno la cabeza de tonterías, diciéndole que su don había sido para dominar toda tierra en el universo, dada por la misma entidad mayor… y que su deber era someter a los luchadores más fuertes para demostrar su dominio sobre toda dimensión.
-Vaya… entonces, ¿una niña pequeña nos está haciendo pedazos? –Dijo Neo de manera un poco divertida.
-Ha causado muchos problemas, pero una vieja leyenda de mi pueblo dice que el poder de la concepción terminara por sumirla en un sueño eterno. Los poderes los está utilizando de manera errónea y perjudicando a otros… pero me duele saber eso… ¡Vacios debería desaparecer del mundo!
Todos le miraron de manera un poco extraña, la chica aprecia tenerle un odio tremendo. Pero no era de menos, ella estaba siendo poseída por una corona de hielo que tal vez fue causa de Vacios y su hermana menor podría estar en peligro. Además, los chicos, no tenían idea de qué más cosas pudo haberle hecho.
-Bueno… has sido muy amable acogiéndonos esta noche, sin embargo al amanecer deberemos partir – Dijo Jade tomando su té.
-¿Y quién te nombro líder? – Le pregunta Dark Pit.
-Y a ti… ¿te gustaría liderarnos? A este equipo – Los mira a todos, Kuroi niega con la cabeza – Entonces cállate
-¡Líder! – Neo le da un golpe en el hombro de forma amistosa.
-Siendo líder… me agradaría la idea de no pasar angustias por tu culpa – le mira bromeando.
-¡No se preocupe! – Neo se ríe, los demás también, menos Kuroi.
-En todo caso si queremos partir al amanecer deberíamos dormir ahora –comento Marth, mirando como ahora la verdadera noche azotaba el lugar. Una aurora boreal se dibujo tras la ventana.
Una vez fueron a habitaciones de huéspedes Marth comenzó a escribir una carta.
Querida Sheeda…
Me encuentro actualmente en Tamel, el reino
vecino a Eniverya, o lo que quedo de este.
Ruego te protejas de cualquier forma, pues
actualmente estamos pasándola mal, la fortaleza que
Master Hand nos había resguardado ahora esta seguramente
deshecha. Haz caso a mis advertencias, deseo
y espero con todo mi corazón que estés a salvo
y a cualquier peligro huye… No deseo
saber que te he perdido en esta vida.
Con todo corazón y amor, anhelo que te encuentres bien
Atte: Marth Lowell, tu prometido.
La puerta fue tocada por alguien, "Adelante" se escucho a Marth decir, mientras había sido Neo y Jade quienes entraron para saber cómo estaba Marth.
-Sé que es raro pero… escuche de Kirby que no estabas muy animado, Marth, ¿sucede algo? – Pregunto Jade.
-Estamos preocupados… hasta yo se que bromear en este momento no es la respuesta – Dijo Neo.
-En especial… sí, si hay algo – Marth comenzó a contar todo lo que estaba sucediendo y teniendo miedo de que las cosas fuesen a suceder de la peor manera para Altea. Se encontraba preocupado por Sheeda. Neo comprendió totalmente, él tenía un miedo similar luego de saber que Luna había quedado sola, también temía que ella fuese tomada pro Pyro por pura satisfacción, o peor, sentenciada a muerte.
-¿Está muy lejos Altea de este lugar? – Pregunto Jade
-Un poco… -Marth le miro inquisitivo -¿Por qué?
-Pues… Master Hand nos pidió aliados y…
-¡Oh no! – Dijo Marth – Lo siento Jade pero he perdido a poco más de un cuarto de mis tropas en menos de un mes – Dijo él – Es por eso que decidí ir a la raíz del problema para terminar con todo. Sin embargo nada salió como esperábamos… si vamos a esa circunstancia Sheeda querrá pelear, no puedo permitirlo. Siento que la esperanza se pierde poco a poco… y…
Jade le miro un poco enfadada y lo hizo alzarse – ¡No debemos rendirnos! ¡Recuerden lo que dijo Feir! Mientras mantengamos la esperanza viva y podamos luchar juntos... nada nos va a detener – El miro a Marth más tranquila luego de decir aquello – Entonces para de decir tonterías. No iremos a tu Reino… pero si vamos a Eniverya quizá hallemos alguna pista de cómo contrarrestar el poder de Akamari. Según un libro de la biblioteca Tamel y Eniverya eran un conjunto, pero por guerras debido a que la familia real de Tamel quería controlarlos con el poder de la concepción Eniverya hizo luchar a sus héroes… y consiguieron derrotarlos, así que debemos tratar de encontrar algo.
Ambos miraron a la joven y asintieron. Quizá la joven reina de Tamel estaría más tranquila si ayudasen a recuperar a su pequeña hermana corrompida
En otro lugar.
-Rex… siento que algo malo va a ocurrir – Dice lana asustada, tomando la mano de su… novio. Aun ninguno de los dos sabia que pasaba entre ellos.
-No pasara nada, Lana. Ahora que lo veo esto me recuerda a la leyenda del mundo real – Dice la chica.
-¿Lo dicen por los vehículos de alto poder? Esto ya lo conocía, ¿por qué estamos en Down Earth?
-Lo siento, Stu. Utilice uno de tus recuerdos para transportarnos aquí, no sabía a dónde ir. Pensé que podrías tener aliados aquí.
-En realidad no lo sé, se parece y no se parece a Down Earth… Además todo parece destruido.
-Olviden esas cosas… Expliquémonos porque estamos en esa gran pantalla en el cielo – Dice Samus observando como todos sus compañeros, de torneos anteriores se encontraban en una pantalla gigante, y hasta ahora no se habían dado cuenta que estaban justo debajo de un gran estadio, que Samus ya conocía.
-Eso… será – Lana miro como es que había batallas arriba, un tipo de tele transporte se hallaba en el lugar.
-Ahora… veamos este encuentro, Link contra la princesa Zelda – Resonó en el aire, Link salía duras penas, igual que Zelda.
No parecían querer pelear contra ellos, samus y Corrin notaron que en el cuello de Zelda había un collar. Link por su parte no tenía ninguno. Entonces este comenzó a retorcerse en el suelo, como si algo no anduviera bien.
Link era sumamente agresivo, Zelda no parecía querer lastimarlo.
Rex y los demás observaban atentos mezclados entre la multitud.
-¡Link, por favor! –Suplicaba Zelda – No podemos luchar contra el otro, se que puedes salir de este trance, escúchame, ¡Link! –Pero este parecía tener la mirada perdida y sed de sangre.
Lana nuevamente intento interferir, pero Rex la detuvo, alrededor del estadio había demasiados guardias como para hacer algo arriesgado.
-¡Pero! – susurro exaltada.
Rex chito mientras seguía siendo el espectador. De repente paso lo impensable.
Zelda estaba en el suelo… sin ningún movimiento y Link tenia la espada muestra llena con sangre.
Samus se encontraba atónita, igual que Palutena y Corrin, Samus con una expresión de ira y tristeza combinadas, trato de ir, sin embargo Stu la detuvo. Lana no podía con aquello, por lo que decidió abrir otro portal e irse de aquel lugar tan doloroso
Luego…
Habían cruzado el portal, esta vez no cayeron desde una gran altura. La chica miro como todo a su alrededor era bastante diferente, al menos para ella y para su compañero, pero Palutena reconoció en seguida el lugar, algo entristecida.
Todos trataban de olvidar la escena preguntándose qué había pasado ahí.
-¡No puedo creerlo! ¿Qué sucedió en este lugar? – Dice la joven – ¿Por qué estamos aquí?
-Yo… - Lana un seguía adolorida y confundida por lo anterior - Bueno… localice una alta energía benévola de batalla en este sitio, parece que algo sucedió… y bueno, no estaba tan errónea, quizá aquí hallemos a un aliado – Dijo Lana – Además podríamos encontrarnos con los demás.
En ese momento unos cuantos jóvenes llegaban, a lo lejos se veían caminando. Ahí estaban, Lucina, Robín, Corrin, Capi, Mario y Rosalina. Entonces dos voces familiares para ese grupo se escucharon. Ninguno de los que estaban con Lana dijo algo sobre la princesa Zelda.
-¡Mario! – Gritaron Peach y Luigi – Mario, estuve a punto de morir, tenía mucho miedo – dijo Peach mirando a todos.
-Lo siento mucho, Peach, no debí dejarte ahí – Dijo Mario arrepentido.
Ambos se miraron entristecidos. Luigi también se había sentido mal por separarse neciamente, Este fue acogido por Rosalina para reconfortarlo.
-Bueno, ya los reencuentros, y hablando de reencuentros – Dijo Alan, mirando a los jóvenes con los que había estado muy poco en la mansión.
-No hay tiempo de eso… ¡Ah! Palutena, parece que has reunido a más alía…
Entonces la joven muchacha, Corrin pudo verse a sí misma… ¿en hombre?
-¿Espera…? ¿¡Ahora Corrin es mujer!? –Se pregunta Stu – Dios mío, este lugar es… - Pero no termino porque miro a otra joven mujer, de hermoso aspecto, dos coletas, albina, ojos lilas…
-Y no has visto nada todavía – Stu lo mira, asintiendo a lo que Alan dice.
-Otra vez… - Rio Samus – Stu, reacciona, solo es una fémina.
-Es hermosa – Dijo sin dejar de observarla, pensando en… bueno.
Por otra parte, ambos Corrin se miraron entre sí, confundidos por todo lo ocurrido.
Aunque algunos conversaban amenamente, Lucina se veía triste, cosa que Alan pudo notar, no pudo evitar hablar ante la situación.
-¡Sé que les es confuso, compañeros! Pero master ya explico la existencia de diferentes nosotros… aunque el sexo diferente… Bueno. Ahora mismo tenemos algo que hacer, y eso es salvar a Robín, el se encuentra en algún lugar en el pasado, como menciono Corrin antes… Tenemos que formar un escuadrón de rescate o de lo contrario perderemos a uno de nosotros. ¿Voluntarios?
Así mismo, este levantó su mano, ofreciéndose para ir, Lucina, seguida de Rex y Lana. Stu y Robín o como ahora prefería ser llamada, Daraen, también alzaron la mano.
-Entonces… nosotros iremos en busca de Robín, excelente. Samus, Corrin chica… Estarán a cargo de proteger a los demás – comento – Lana, veo que llegaste en un portal, nos ayudarías a llegar ¿dónde está Robín?
-¡Claro, puedo hacerlo! – Su libro comenzó a hacer que sus páginas dieran vuelta, un aura en azul que los invadió a todos.
-Gracias por todo esto, Alan – Lucina lo abraza fuertemente en símbolo de amistad y también como agradecimiento.
Alan no estaba acostumbrado a los afectos, sobre todo con personas que no eran cercanas, sin embargo la forma con la que se llevaba con Lucina era bastante buena, también parecía que Neo le había agradado pese a su conducta torpe. Podría parecer duro y frio, pero no todo el tiempo era de esa forma.
-Por nada, señorita Marth – Este se ríe, Lucina de igual forma consigue entender que los chistes son para subir su ánimo.
Lana consiguió transportar a todos al lugar donde se suponía se encontraba Robín.
Por otra parte.
-Es un callejón sin salida – Comento Bayonetta fastidiada – No hay forma de salir… ¡Maldición! ¡Tenemos qué…!
En ese instante una porta se había abierto, dejándose ver a Lana, Rex, Lucina, Daraen y Stu.
-¿Qué hay gente? – Saluda divertidamente Stu, mientras sonríe a todos posando al salir del portal.
Sin embargo Lucina había salido presurosa asi como Alan y Rex.
-Listo… estamos… Oh – Decía Lana, hasta ver a los demás – Chicos – dijo al verlos – ¿Dónde estamos?
-¡No hay tiempo! – Decía Erika – ¡Si no nos damos prisa, Robín morirá! –Todos le observaron con una gran sorpresa a la joven, parecían asustados de saber las cosas que ahora mismo estaría pasando, sobre todo Lucina, quien estaba más preocupada.
-¿¡Qué demonios estamos esperando, dulces!? – Dijo Alan – ¡Vamos por Robín! – De esa manera Bayonetta explico rápidamente las cosas, tenían que ir en el laberinto y encontrar una salida.
-Dividámonos en equipos – Dijo Rex – Así lo haremos más rápido – Pero fue interrumpido por Lana.
-No servirá de nada, porque no hay salida de esta celda por esa puerta… sin embargo – Toco la pared a un lado de la puerta, por la que supuestamente tenían que salir para poder llegar hasta el recinto de Robín – Esta es la verdadera salida –Comento la bruja blanca sonriéndole a todos,
-Esperen, ¡No podemos ir todos! – Comenta Alan antes de seguir – Bayonetta… estas un tanto herida, aun. Tú, la chica de Neo – esta se sonrojo al escuchar aquello – No sé si sabes pelear, pero será peligroso para ti.
-¡Yo puedo! –Bayonetta al exaltarse sintió un gran dolor en una de sus piernas.
-No, no puedes – Replico Alan – Lana, haz un portal y que Bayonetta y Luna vayan al templo de Palutena – Sin rechistar esta abrió un portal. Bayonetta se mostraba molesta y Luna impotente. Ninguna dijo nada pues Alan tenía razón, de cierta forma se convertirían en una carga. Luego de esto Lana cerro el portal, tocó la pared con una mano y pronunció unas palabras cuando de pronto una puerta enorme se mostro. Rex abrió la puerta mientras que Lucina no se paro ni un segundo a esperar la abertura por completo y tras de ella salieron los demás.
Con Robín.
-Entonces – La pequeña niña miraba con determinación a Robín quien mantenía un semblante de angustia y temor. Era este seguramente el fin que jamás imagino, sin embargo en ese instante apareció
-Hazlo, niña tonta… Pero mi voluntad seguirá siendo fiel a mi – Rio con potencia y divertidamente.
Esta no respondió nada, simplemente se limito a pronunciar unas cuantas oraciones para abrir el portal a aquel viejo enemigo de Robín.
Pero de repente aquella ceremonia fue cortada cuando uno de los guardias de la puerta del calabozo, fue lanzado por el aire, en el fondo un sonido metálico se había escuchado.
La primera en atacar fue Lucina, sin miedo y con molestia más que nada. Soltaba tajos a diestra y siniestra sin importarle nada. Robín alzo la mirada entre contento y sintiéndose inútil por ser el salvado.
Rex por su parte utilizaba su magia contra Ganondorf, enemigo con el cual se había topado de momento, pues protegían a Akamari.
-¡No te metas en mi camino! – Dijo Rex enojado, sacando del bolsillo un truco. Sin dudarlo uso el fuego, ya que agua no había en gran cantidad, tomándolo como si fuera una extensión de su cuerpo, tratando de atacar al gerudo con movimientos rápidos y certeros.
Lana viraba la escena, muchos se encontraban luchando. Miro que tras de Rex iba a atacarlo un clon del mismo Ganondorf, pero esta lo detuvo con los hechizos de su libro de trueno. Pesé a no enfrentarse a un gran ejército, lo hacía bien y con cautela siendo sólo un enemigo.
Alan también tratando de impedir que se hiciera el rito no se detuvo a pensar, sino que entro al acto para tratar de encontrar una manera ajusta de pelear. De manera extraña sintió como una bala rozaba su mejilla, lo que le hizo molestarse.
-Niño – soplo a su arma – te faltan PE para vencerme – comento el hombre parado a unos veinte metros de él. Era un hombre de cabello verde obscuro, ojos azules y una complexión fuerte. Vestía de negro, con una gabardina y botas.
-No me digas que hacer, vejete – Alan cargo su pistola, sacada de uno de sus bolsillos. Había sacado una pistola poco fuerte, de bajo calibre, para dotarla de habilidades al lanzar las balas, posteriormente. Ahí estaban, uno contra otro, tirándose fuego sin ningún tipo de figura autoritaria que le dijera que hacer.
Auvarus se percato de la presencia de otros. De un momento a pronuncio unas palabras y por la puerta había salido Samus, con un traje en negro, esta fue reconocida por Daraen. Luego salió además Ike, el héroe un tanto cambiado, con una cinta azul y traje negro en vez de lo habitual y Mario, con un traje inverso a sus colores.
Auvarus se fue contra Erika, quien veía vulnerable, sin embargo se equivoco de chica.
-¡Ha! ¡Mala elección, marica! – Rio la joven de manera muy divertida mientras lo observaba venir – ¡S-Fallen Angel! – de repente en ambas manos aparecieron dos guanteletes, ambos llegando hasta el codo. Auvarus le llegaba por el frente, hasta que se desvaneció y apareció tras la chica, pero esta sin saber cómo fue que hizo, se dio la vuelta asestándole una patada en el rostro, lanzándolo por el aire hasta chocar fuertemente contra la pared. Todo había sido tan rápido que Stu se sorprendió al ver la escena.
-Menuda fuerza y reflejos, compañera – Dijo Stu riendo mientras le llegaba un "Gracias" y una sonrisa de comercial por parte de la chica. En ese instante Samus le envió una bola de energía al máximo a Stu, pero este la esquivo dejando que está casi fuese a dar a Auvarus, pero este se quito.
Ahora Stu había tenido una grandiosa idea. Tenía otra persona que ayudarle en su pequeña idea. Fue asi que observo libre a Daraen.
-¡Hey! Bonita, tengo una idea – le dijo el muchacho, esta sonrió ante el alago.
-Te escucho, pero a prisa, que viene hacia acá – Señala a Samus.
-Bien, deduzco que les falta inteligencia u odian a Auvarus, de lo contrario no hubiera aventado esa bola de energía tan deliberadamente.
-Si, asi es –dijo la joven mirando como por detrás trataba de llegar Ike.
-Bueno… el plan es crear una distracción lo suficientemente grande como para que la niña diabólica se desconcentre y Samus tire una bola de energía hacia ella, sin que ella lo sepa, dándole justo en toda la cara.
Daraen se sorprendió de la inteligencia del joven, cualquier otro hubiera tardado tiempo en idear un plan, pero la cosa ahora era crear una distracción con tanta gente.
Entonces llegaron Samus y Ike – Idiotas – dijo Stu al ver como se retiraba un solo paso hacia atrás con la albina y estos chocando de manera brusca – Ve tu por alguien más, mientras más par de manos, mejor – Este le guiño el ojo de manera coqueta, haciendo sonrojar ligeramente a la albina.
Daraen miro que Lucina trataba de llegar a Akamari, pero había un tipo de campo de fuerza que rodeaba a la niña, por esta razón decidió ir hacia ella y contarle del plan de Stu.
Mario entonces había saltado para sorprender a Daraen. En cámara lenta, podrías observar que éste casi le asesta un golpe, pero Soul se interpuso, este puso la espada que repelió al fontanero.
Daraen se volteo para ver la escena. Esta agradeció y Soul asintió con la cabeza en signo de que debía continuar.
Soul continuo usando su espada, el fontanero que parecía está controlado por algo había tratado de golpearlo una y otra vez. Tajo y puño se repelían uno con uno, mientras que la batalla seguía Morana intervino dentro de la cabeza de Soul.
Todo se veía descolorido para él en ese instante y de manera lenta –Escúchame, sólo lo diré una vez – dijo la voz, Soul asintió tranquilamente sin perder la concentración en su pelea – Toma el alma que lo ha corrompido… atraviesa su cuerpo, Soul. Es todo.
Ahora el chiste era hacerlo, más decidido que antes comenzó a atacarlo de manera más fiera, leyendo sus movimientos.
-izquierda, derecha, derecha, esquive, abajo… listo – Dijo el atacándolo en por la derecha en su primer repetición.
Sin dudarlo lo poco por la ropa de frente y lo atravesó por el medio de su pecho. Un aura color violeta comenzó a escurrir por la espada de Soul, un líquido que no manchaba pero que salía de ella hasta caer al piso y desvanecerse, tiro asi como así al cuerpo del fontanero, el cual aun se mantenía en duda si seguía con vida o no. Luego observo que Stu tenía problemas contra dos, decidiendo así ir en apoyo.
Daraen al fin llego con Lucina, contándole el plan de Stu, y sin darle vueltas al asunto asintió para hacer la distracción.
En ese mismo instante, Lana había acabado con la carga del clon, ayudando un poco al joven. Sin embargo, el único que se había mantenido distante apareció golpeándola por la espalda, Pyro miro divertidamente a la chica, a quien lanzo metros delante de él.
Rex enfurecido despojo a Ganondorf de camino con una patada, dejándolo a cargo de Soul, que había hecho lo mismo que a Mario, esta vez a Samus.
Rex tomo por los hombros a Pyro y este a Rex, Pyro comenzó a quemar el cuerpo del joven, este enfadado hizo lo mismo, haciendo que Pyro se sorprendiese de su control del fuego.
Otra vez Erika golpeo a Auvarus contra la pared, esta lanzo energía con ayuda de sus guanteletes a Auvarus, este repelió algunos con su brazo y lanzado ondas de obscuridad hacia ella. Erika tiro una patada al suelo contra su pie, tirándolo, le tomó por un pie y le hizo dar vueltas pegándole contra un tuvo varias veces, pero Auvarus se recuero, dándole un buen derecho a la chica con uno de sus pies. Esta se sobo la mejilla con una risa entre dientes.
Mientras todos peleaban la niña estaba a unos diez minutos de culminar su tarea, pero por causa del destino había mirado todo a su alrededor.
-Vacios fracasa, y los demás comienzan a fastidiar mis planes – dice la niña – Robín, de mi nuevo hermano.
Este no respondió.
-Eso pensé… no te preocupes, pronto sabrás que debes obedecerme.
Robín mofo divertido ante la poca conciencia d ella niña.
-No… No es acerté caso la clave, la clave es derrotar a niñas locas por el poder… que olvidan lo verdaderamente importante – este ríe más fuerte – Pero pronto… sabrás a lo que me refiero.
Akamari lo observo, teniendo un recuerdo.
-¿Por qué se fue mamá, padre? –Dijo la pequeña, con unos cuatro años.
-Era su momento de partir –Contesto el padre.
-Si supieras usar tus poderes podrías revivir a mamá –Dijo Vacios riendo de manera bastante estúpida y un tanto loca.
El padre parecía ver a su hijo molesto y con decepción, ignorando su comentario ara dirigirse a su hija pequeña -El poder es una responsabilidad, mi querida Aka… ahora… se fuerte y no dejes que el poder te domine.
-No entiendo, padre.
-"Pronto sabrás…
-a que me refiero" – Dijo la niña al final, con un tono triste y nostálgico.
El campo de fuerza se hizo más débil, Stu aprovechando el momento hizo que samus lanzara la energía, rompiéndolo. La pequeña se sorprendió, pero no actuó rápido. De pronto Lucina llego con su espada y no dudo en atacarla, haciendo que la niña gimiera de dolor por el golpe. La niña cayó al suelo, vulnerable y sangrando, mientras Robín se sentía más aliviado de lo normal. Todos cesaron de pelear, Auvarus tomo a Ganondorf y a Pyro y se fugo con ellos sin más.
Soul volvió a tomar al último individuo, Ike, clavando su espada y teniendo el mismo efecto que en los anteriores.
-¿T-Todo termino? – Pregunto Lana en brazos de Rex.
-Supongo – Dijo el sonriéndole un poco, a punto de besarse Soul habla.
-Eso no es así… sigue aun faltando derrotar al verdadero villano, y ese es el destructor.
Todos miraron hacia abajo, aturdidos por la batalla anterior. Erika un poco decepcionada de la capacidad de Auvarus, este aprecia estar torpe o quizá era a propósito. En la cara de Elincia, la vez que se encontró con Auvarus, su rostro parecía preocupado.
Una luz se abrió del otro lado de aquel tipo de lugar, una puerta gigante se abría poco a poco, dejando ver la hermosa mañana, un rayo de esperanza surgió cuando observo que por este estaba Shulk, Palutena y Link… A un lado sus compañeros conocidos ya, Yoshi, Tayron y Alex… a su vez nuevos aliados que resultaban ser Drake y Cristian.
-Bueno… la niña viene con mostros – comenta Palutena curando las heridas de la niña – Bueno… no hace falta llevar a esos tres, simplemente son copias falsas – los peleadores que eran Ike, Samus y Mario se desvanecieron.
-Disculpen, llegamos tarde después de todo – menciono Shulk – Creí que no conseguirían llegar hasta aquí.
-No fue realmente un peligro, pero si estábamos preocupados por Robín – dice Erika.
-Me alegra verlos – dice Alan mirando a sus compañeros – Y fueron buenos encontrando ayuda, por lo que veo – Se ríe al ver como Tayron, Yoshi y Alex venían acompañados.
-Bueno, por su parte tuvieron acción – Comento Alex – Nosotros también nos alegramos de verlos.
-Aunque todo se sienta bien, debemos recordar que no hemos terminado con el verdadero enemigo – Dice Robín.
Ninguno le contra dice, sin embargo olvidar un poco lo duro no hace daño a nadie, estos conversan amenamente mientras comienzan a salir del lugar a un campo abierto.
Por su parte, el joven Link, quien se veía totalmente distinto al que los otros había conocido, buscaba desesperadamente por aquí y por allá. Palutena lo observo triste, este obviamente buscaba Zelda. Palutena no quería decirle la verdad a Link, de quien había terminado con su vida… y si… que la actual princesa de Hyrule había fallecido, era lo que ella había presenciado.
Lana había abierto un portal ya para volver a donde se supone que estaban antes de llegar a ese lugar.
-Nos vamos, ¿Link? – Palutena le miro, tristemente el joven la mira y asiente.
-Sí… aunque deberíamos destruir el lugar – comenta un poco difuso en pensamientos. Palutena asiente.
-Lo hare yo misma, con el mega laser – Le dice alegre – Pero ahora es momento de irnos, rubio paja.
Así… todos se van hacia el portal y regresan a Angel Land.
…CONTINUARÁ…
Avance:
-Link – Feir se acerco lentamente hacia el muchacho, quien retrocedía contra el acercamiento de Feir. Pero lo inevitable paso, y es que Feir beso apasionadamente a Link, pero este rápidamente se alejo de ella.
-¡Feir! – Grito atónito y sonrojado por la sorpresa - ¿¡Qué diablos…!?
Por un momento había visto a su amiga, su hermana del alma como a una mujer y no una niña. Sin embargo… el no la amaba como tal, por lo que desvió la mirada de la de ella. Suavemente le acaricio el rostro y le dijo – No puedo aceptar esto – Le dijo – Pero tampoco podría rechazarlo…
De manera dulce rozo los labios de la chica – Feir… yo… ya no se qué pensar sobre el amor – le miro divertido mientras esta se sonrojaba y su semblante se entristecía un poco.
-Yo, yo también estoy confundida, Link – Ella lo observo un poco a los ojos.
En ese instante Zelda entro en escena y alejo al muchacho - ¡Link, es una trampa!
Episodio 10: Memorias de un peleador.
Bueno, ahora sí. Continuará chavos, nos vemos en el que sigue ¡Hasta la próxima!
