Disclaimer: Los personajes son de Stephenie Meyer, yo solo juego con ellos.
Chicas muchísimas gracias ya son 142 reviews aun no me lo puedo creer.
Este capítulo es desde el POV de Edward, espero que lo disfruten.
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Capitulo 10
Mi familia
Bella, en verdad es un ángel, se preocupo por mí, aunque no estaba enojado por que Tanya estuviera con Félix, me molestaba era el recuerdo de mi estupidez y que ahora toda la nación lo supiera, ese era el precio que se tenía que pagar por ser un Cullen, siempre estar en el ojo de la crítica. Mientras tenia a Bella, en mis brazos pensé en si la prensa también empezaría a hablar de nosotros como si nos conocieran. Ella es una escritora famosa y yo soy un heredero de una gran fortuna, con hermanos y padres famosos.
Alice me dijo que me fuera a cambiar, no quería dejar a Bella, solo con ese duendecillo loco, arrastrándola por todo el centro comercial.
Cuando volví mi ángel, estaba esperándome en la puerta y aun estaba preocupada por mí, yo quería decirle lo que había descubierto ayer, quería decirle que estaba enamorado de ella, se mordió su labio inferior, podía ver que lo hacia inconscientemente. Quería besarla, tenía que besarla; Bella cerro sus ojos, ella también quería que esto pasara, me incline un poco hacia ella y ambos nos sobresaltamos al escuchar al diablillo que tengo por hermana, mi ángel estaba sonrojada, se veía tan adorable.
La lleve hasta el auto y me asegure que estuviera cómoda, conversamos de todo un poco la verdad es que Bella, era una chica muy interesante. Cuando llegamos al centro comercial íbamos casi en fila india, Alice remolcaba a Bella de la mano y Bella a mí, nuestras parecían hechas para estar entrelazadas era una sensación muy agradable.
Cuando entramos a Victoria Secrets, mi estomago se encogió con la anticipación, Alice le pasaba lencería algo atrevida a Bella y yo ya me estaba imaginando como se vería, tuve que recordarme a mí, mismo que no podía pensar esas cosas. Alice, nos metió en los vestidores mi ángel en verdad la estaba pasando mal, decidí esperarlas a fuera para que ella no se sintiera tan incómoda, le bese la frente, la verdad es que aprovechaba cualquier oportunidad para tocarla o besarla.
Mientras la esperaba, no podía dejar de pensar en lo feliz que era al tener a Bella, en mi vida, aunque no habíamos tenido un comienzo convencional.
--Puedo hacer algo por usted?, está buscando alguna prenda para su novia?—me dijo una voz ruidosa que al parecer intentaba sonar seductora—Si le gusta algo, puedo probármelo para que pueda visualizar como le quedaría a su novia.
--Estoy esperando a mi novia que está en los vestidores, señorita, gracias por su ayuda—le dije en un tono que dejo claro que no estaba necesitado de su ayuda, aunque mentí respecto a que Bella, fuera mi novia, tenía la esperanza de que pronto lo seria.
Cuando mi ángel salió de los vestidores, trate de confortarla, Alice nos llevo a su boutique, en donde Bree nos saludo, parece que es fan de Bella y note que a Bella, no le gusta ser el centro de la atención, me imagino que ser reconocida en las calles debe ser algo molesto para ella, trate de animarla acariciándola. De pronto Bree empezó a hablar de Jake, diciendo que es lo es lo máximo y no sé que otras tonterías, solo podía esperar que Bella no pensara igual. Cuando Bree se fue confirme mis sospechas a Bella, no le gusta la atención, por eso siempre estaba en la playa o en su casa, metida en su propia burbuja
Yo trataba de darle aliento, mientras Alice, hacia que se probara un conjunto tras otro, todos lucían fabulosos en Bella, pero era porque ella era simplemente preciosa. Alice me cargo con los paquetes y nos fuimos al auto, dijo almorzaríamos donde mis padres, pensé que no sería muy buena si toda la familia estaba allí en especial Rosalie. Trate de discutir con ella pero ese duendecillo era algo serio cuando se empeñaba en algo.
Pude ver que Bella estaba algo intranquila así que trate de bromearle para que se relajara.
--No te preocupes, Bella, todo estará bien—le susurre—yo te protegeré—no pude evitar reírme, se veía tan adorable.
--No te burles de mi Edward Cullen.—me dijo y pude notar que en verdad estaba nerviosa, empecé a acariciarle la mano para que se calmara.
Mis padres fueron los primeros en darle la bienvenida a Bella, ella se empezó a relajar un poco, pero yo seguía sosteniéndole la mano.
Mi madre se volteo a mirarme y sabía que estaba a punto de empezar.
--Tú jovencito, no me has llamado, ni me has visitado desde hace mucho tiempo—se acerco y me halo la oreja juguetonamente.
--Lo siento mamá—sentí que me ponía rojo, Bella apretó mi mano cariñosamente para darme apoyo.
Emmet, se salió con una de sus características bromas pesadas, sentí a mi ángel removerse algo incomoda y me dieron ganas de ahorcarlo. Note que Rosalie estaba furiosa, miraba nuestras manos entrelazadas y nuestros, rostros alternando de uno al otro; pude sentir que estallaría pronto, Rosalie no es particularmente difícil del leer, camino deliberadamente hacia mí y me dio una cachetada, sabía que merecía más que eso, así que no me moví.
--Como pudiste, Edward? –ella rugió, Emmet la sostuvo
--Como te atreviste?—no podía rebatirla, estaba en lo cierto, cada cosa que pasaba por su mente era verdad. Yo sabía cómo sufrió Rosalie, cada detalle, cada herida y aun así había hecho eso con Bella.
--Y tú chiquilla, como puedes ser tan estúpida—sentí a mi ángel encogerse, la tome de la cintura y la apreté contra mí.
--Como puedes dejar que te toque después de lo que hizo?—la apreté más contra mi sabiendo que pronto se podría derrumbar.
Mi padre llamo al orden y Emmet saco a Rosalie de la sala, yo abrase a Bella y ella enterró su rostro en mi pecho, me di cuenta que estaba a punto de llorar, le acaricie los cabellos y la trate de reconfortar diciéndole que ignorara a Rosalie al igual que lo yo.
Una vez más me dejo sorprendido trato de calmar los ánimos, aunque yo sabía que estaba algo sacudida por dentro, salimos al patio a comer. Jaspe llego poco después, Rosalie seguía mirando a Bella, así que la abrasé para hacerla sentir mejor.
Bella, pidió ayudar a Esme con el postre pero yo sabía que era para no seguir en la presencia de Rosalie. Decidí levantarme y rodear la casa la vi conversando con mi madre en la cocina, en lo poco que conocía a Bella, sabía que si la conversación que tenia con mi madre salía mal, buscaría la manera de regresar a su casa, así que la fui a esperar al auto.
La vi correr hacia la calle, paso cerca de mi auto sin verme, la abrasé por detrás y le pregunte a donde pensaba que iba sin mí, yo no la dejaría fuera de mi vista nunca así que tenía que irse acostumbrando a la idea. La deje sollozar entre mis brazos hasta que se calmo, conversamos un poco y acepto regresar a la casa a despedirse de todos para podernos retirar. Se veía tan frágil como una niña, quería darle un beso, pero aun no me atrevía. No sabía si ella lo deseaba tanto como yo. Emmet volvió a interrumpirnos, por Dios será que lo hacen a propósito. La tomo en brazos y la apretó en un fuerte abrazo, vi como Bella, perdía el color, así que le di un golpe en la cabeza a Emmet para que la soltara y la tome entre mis brazos de nuevo. Emmet la bromeaba a diestra y siniestra; yo me estaba irritando así que le lance una mirada furiosa.
Emmet hizo alusión al hecho de que le había pedido matrimonio a Bella, diciendo que ella era su hermanita. Yo no quería que Bella, se sintiera mal.
-- Déjala en paz Emmet, ella no ha dicho que se casara conmigo—hasta yo podía escuchar el dolor que transmitían mis palabras, por el hecho de que aun no podía reclamarla como mía.
Alice se nos unió y apoyo a Emmet. Nos dirigimos a al patio, yo iba murmurando bajito como me gustaría caerle a golpes a mi enorme hermano y estrangular a ese duendecillo en estos momentos. A veces pensaba que el adoptado era yo en vez de Rosalie y Jasper.
Bella, se disculpo con Esme. Rosalie seguía mirándonos duramente, yo instintivamente acerque más a Bella, a mi cuerpo y le devolví una mirada fría a Rosalie, vi como rompía la copa que tenía en sus manos y como la sangre empezaba a manchar el mantel. Sentí que el cuerpo de Bella, se me resbalaba de los brazos y me alarme al verla totalmente pálida.
--BELLA!!—grite alarmado al igual que Alice, Esme y Emmet
La levante en mis brazos y salí corriendo con ella a mi habitación, al llegar allá la examine, su respiración era regular, su pulso era normal; qué demonios le había pasado. Donde diablos estaba Carlisle que no se daba prisa, estaba desesperado al no saber que le pasaba a mi ángel.
--Edward, cálmate—me dijo Alice
--Como diablos quieres que me calme, Alice, ella sigue inconsciente y ya lleva así más de 5 minutos. Sí le paso algo y si está enferma?—le dije casi gruñendo.
--Edward, creo que solo es un simple desmayo, contrólate—me dijo Jasper, yo lo ignore no quería pelearme con Jasper ya que en mi mente pensé responderle con cierta sorna que no sabía que tenía un certificado de medico. Así que preferí centrarme en mi Bella.
--Bella, cariño, me escuchas? Bella, todo está bien—le dije tratando que se despertara
--Donde demonios esta Carlisle—como tardaba tanto.
--Hijo, tranquilo tu padre fue a buscar su maletín al auto, ya pronto estará aquí—me dijo Esme.
--Edward como esta?—pregunto Carlisle
--Su pulso es estable, su respiración normal, no sé qué diablos le paso, puedes tomarle la presión para saber si se le bajo?—si no se despertaba pronto me daría un ataque de pánico, nunca en todos mis años como doctor me sentí tan impotente como ahora, estaba hecho un manojo de nervios.
Pude ver que sus ojos lentamente se abrían, me sentía tan feliz, la bese en la frente y la apreté contra mi pecho. Me aseguro que todo estaba bien que había sido el olor de la sangre lo que la puso así, ella en verdad era rara me dijo que podía oler la sangre que olía a oxido y a sal, me extrañe, yo también le sentía un aroma particular a la sangre, solo que no me resultaba repulsivo, sino por decir de alguna manera me resultaba atrayente.
Las respuestas de Bella, nunca eran lo que yo esperaba, decidimos rentar unas películas y verlas en su casa. Nos despedimos de mis familiares, rentamos las películas y nos sentamos un momento en la habitación de Bella, ella estaba preocupada por si toda mi familia sabía lo que había pasado entre nosotros. Le confirme sus miedos, en mi familia no hay secretos, Carlisle le conto a mi madre lo que paso en cuanto puso un pie fuera de la casa de Bella, mi madre se lo habrá dicho a Rosalie para tratar de suavizar la situación, y Alice se lo conto a todos mis hermanos . Trate de borrar con pequeños besos su preocupación, me gustaba que no rechazara mi proximidad, ni mis caricias, ni mis besos, eso me daba esperanzas, no iba a descansar hasta que fuera mi novia y luego mi esposa de eso estaba seguro. Vimos las películas y nos reímos con ellas.
Le pregunte si me podía quedar en su casa unos días, no quería rondar en mi casa como un murciélago en un campanario con todos esos malos recuerdos asechándome, además quería pasar la mayor cantidad de tiempo con Bella, antes de volver a trabajar. Recogí mi ropa y me di cuenta que ya no sentía este lugar como mi casa, me sentía vacio sin Bella, me apresure a regresar y la encontré en la habitación de huéspedes arreglando la cama, llevaba un camisón rosa muy bonito que me amoldaba a sus delicadas curvas, era un sueño y estaba tratando de reunir todo mi autocontrol para no tomarla entre mis brazos y besarla. La ayude a terminar de arreglar la cama, cenamos unos emparedados y nos recostamos en la cama, me dispuse a leerle una rima que expresaba como me sentía cuando ella estaba dormida a mi lado. Se quedo dormida pronto me imagino que estaba cansada, me quede contemplándola largo rato, de pronto sus labios empezaron a temblar y se separaron.
--Edward, por favor no te vayas—dijo en un murmullo, pensé que se había despertado, pero su respiración seguía acompasada y sus ojos cerrados. Bella, soñaba conmigo y no eran pesadillas, en mi pecho se hincho la esperanza.
--Me quedare siempre contigo amor—le susurre al oído, ella se apretó más contra mi pecho.
Mañana le pediría que fuera mi novia, podía ver que mis sentimientos hacia ella no eran tan diferentes que los de ella hacia mí, solo que tendría que hacerlo con cuidado sin presionarla mucho. Me quede despierto hasta que me asegure que ya no hablaría más en sueños.
En la mañana sentí a mi ángel, despertar, pero no estaba listo aun para dejarla ir, así que pretendí seguir dormido, la apreté más contra mi cuerpo y mi nariz quedo en su cuello, estaba respirando ese aroma embriagador que me volvía loco. Ella se quedo quieta después de varios intentos por levantarse y trato de volverse a dormir, pero estaba algo ansiosa, la escuche soltar un suspiro y decidí que me despertaría.
--Ummm….Buenos días, Bella—le beso la frente.
--Buenos días Edward—su sonrisa era radiante. —Dormiste bien?—me pregunte.
--Mejor que nunca en mi vida.
--Disculpa me quede dormida, en tu cama, debiste despertarme
--Bella, en verdad no hay nada que desearía más que dormirme y despertar a tu lado, todos los días que me quedan de vida, no tienes por qué sentirte apenada –le bese la punta de la nariz.
--Edward.. yo—la note vacilante e insegura
--Bella, no tienes que decir sí o no hoy, se que aun no estás lista—le acaricie el rostro, para calmarla—solo permíteme estar contigo—le besé la frente, eso era todo lo que necesitaba estar con ella.
--En verdad quieres estar conmigo, Edward?—me imagino que pensaba que no era sincero en mi afecto, por lo que había pasado entre nosotros
--Si, Bella, en verdad quiero estar contigo, quiero que me conozcas, quiero saber todo de ti—la aprisione bajo mi cuerpo, la mire fijamente a los ojos para que viera la sinceridad de mis palabras.
Le acaricie el rostro, su piel me quemaba, la sentí vibrar debajo de mi, mi cuerpo también parecía vibrar.
--Se que no he hecho las cosas bien contigo, Bella, dame la oportunidad. Está bien si no quieres ser mi prometida o mi esposa, sé que eso llevara algo de tiempo, ya somos amigos, pero quisiera que fueras mi novia, por favor, Bella, al menos permíteme eso, déjame demostrarte lo importante que te has convertido para mí en estos últimos días.—le dije con mi corazón en la mano, dispuesto a que lo tomara o a que lo aplastara con una sola palabra.
--Bella, serias mi novia?
--Sí, Edward—me respondió en un susurro y mi corazón brincaba en mi pecho, ella me había dicho que si.
--Bella…..—quería besarla, deseaba besarla, lo necesitaba.
--Si, Edward?—nuestras miradas estaban conectadas.
--Puedo darte un beso?—se lo pediría no volvería a tomar nada que ella no quisiera darme, la vi asentir, eso era todo lo que necesitaba.
Me incline sobre ella para quedar totalmente sobre su cuerpo, no dejando que sintiera una onza de mi peso. Presione mis labios contra los de ella, suavemente, sus labios eran dulces y delicados; nuestros labios parecían danzar, yo había esperado por este beso, por este momento, solo que no me di cuenta antes, tuvimos que separarnos para buscar aire, pero no permití que nuestro contacto visual se rompiera.
--Edward….— me dijo ella en una voz sofocada, no me pude resistir necesitaba sentir sus labios contra los míos, ella entrelazo sus dedos en mi cabello y me halo hacia ella, para quedar más cerca, sentía cada una de sus curvas contra mi cuerpo.
De pronto el cuarto se lleno de gente, no solo gente, sino de mis hermanos. Me preguntaba si mis padres se enojarían mucho si los mataba, los eché fuera de la habitación, mi ángel estaba avergonzada y se escondió bajo las sabanas, yo me apresure a confortarla
--Bella, no escondas esa linda cara de mi—le quite las sabanas pero se escondió bajo una almohada.
--Dime que estoy soñando y que esto no paso, por favor—mi ángel estaba apenada, yo debía asegurarme que solo recordara el tiempo en que nuestros labios se encontraron. Así que le quite la almohada y tome su bello rostro entre mis manos quedando a centímetros de distancia.
--Bella, no tienes nada de qué avergonzarte— le bese la frente—no les hagas caso— l bese las mejillas—lo que paso fue hermoso así debería haber sido nuestro primer beso— le bese la nariz—y no cambiaría nada—bese suavemente sus labios por unos segundos—solo la parte donde todos mis hermanos nos interrumpieron—esta vez le bese un poco más, estaba feliz de que al fin podía reclamarla como mía.
--Vamos a hacer como que no estuvieron en este cuarto y tendremos que asegurarnos de quitarle la llave a Alice—ella se rio y eso fue música para mis oídos.
La deje para que cambiara y yo baje a la cocina.
--Cuando Bella, baje no quiero comentarios o risitas a costa de ella, está claro?—le dije mirándolos muy ceñudo—Me voy a cambiar de ropa y tu Alice deja la llave, ya es suficiente con dos días de seguido.
--Eso significa que se despertaran así más días, hermanito?—me dijo Alice dando brinquitos.
--Suficiente, Alice—le dije y subí las escaleras a cambiarme. Me cambie de ropa rápidamente y la espere fuera de su cuarto, se veía realmente linda en sus jeans y camiseta. La lleve a la cocina y todos se comportaron bien. Tenían planes de ir a la playa a pasar el día. Alice me ordeno cambiarme y se llevo a Bella, para "ayudarla" con su vestido.
En la playa los chicos arreglamos todo, pusimos las sillas, sombrillas y las toallas, Rosalie seguía mirándome mal, la ignore como siempre, no quería darle motivos para que armara otra escena; entendía sus motivos pero no quería que incomodara a Bella. Rose y Emmet estaban ya en el agua; cuando vi a mi ángel que venía de la mano de Alice, traía un vestido blanco playero que la hacía ver más angelical de lo que ya era. La ayude a sentarse en la silla y yo me senté en la arena a su lado. La vi poniéndose bloqueador solar, sentía envidia de ese líquido rozando su piel. Estaba perdido en mis pensamientos cuando vi a Alice ordenarle que se quitara el vestido, cuando vi que se lo quito pude apreciar sus suaves curvas a la luz del día, tome mucho aire tratando de controlarme. Alice me ordeno que le pusiera bloqueador, yo deseaba tocarla.
--Pu..edo?—tome la loción de sus manos, ella se sonrojo y asintió
Su piel era tan suave y tersa bajo mi tacto, no recordaba mucho de aquella noche, pero si recordaba la poderosa sensación de su piel bajo mis manos, su espalda era pequeña, parecía que podría romperla si la apretaba mucho, demasiado pronto termine de ponerle el bloqueador. Como mi ángel estaba roja no quería hacerla sentir incomoda, así que me quite la camisa, sentí que la mirada de Bella, me recorría el torso desnudo tuve la satisfacción de saber que le parecía atractivo.
Alice se la llevo a la playa y Emmet salió con uno de sus comentarios, pude ver que él también encontraba a Bella atractiva y no pude evitar un pinchazo de celos, aunque sabía que Emmet, nunca la miraría en plan de conquista. Vi como la lanzaba al agua y me apresure a sacarla, la lleve a la silla nuevamente y allí conversamos un poco sobre mi relación con mis hermanos mientras Tanya era mi novia, no me juzgó , al contrario me confortó y me acaricio los cabellos, luego me animo a que fuera a jugar con ellos, podía ver que en verdad ella era una mujer especial y cada minuto la diferencia entre ellas se hacía más grande, como no pude darme de eso unas semanas antes, por que tenía que negar que me sentía atraído a la niña con la me topaba en la playa.
Jugamos un rato Emmet me levanto en peso y me arrojo al agua, Jasper y yo lo tomamos desprevenido mientras Alice se trepaba en su espalda y lo hacía caer, hasta Rosalie se estaba divirtiendo, podía ver que las cosas con ella se suavizaban un poco.
Me di cuenta que mi ángel había vuelto y estaba leyendo una carta, fui hasta donde ella y la vis sumergida en sus pensamientos. Resulto ser que la carta era de Jacob, no pude evitar que mis preguntas sobre el tema salieran entre mis dientes. La manera en la que hablaba de él y todo lo que habían compartido juntos, me alarme al saber lo poco cuidadoso que había sido con respecto a su seguridad, si él volvía, tendría que asegurarme que no pusiera en peligro a mi Bella, así que tendría que mantener su distancia. Como la pudo hacer saltar de acantilados, montar moto y pasear bajo la lluvia en una playa. Si mi Bella, no podía mantenerse mucho tiempo sin tropezarse con algo.
--Bueno, pero ya no montas motos, ni saltas de acantilados verdad? hay algo más que deba saber de mi novia?—la vi sonrojarse se veía hermosa y era mía.—no sé, escapadas nocturnas para pasear con vampiros o algo así?—se rio cuando se dio cuenta que mi humor mejoraba
--Edmund me visitaba en las noches y dormía conmigo, pero solo para saber qué pasaría con él y Marianne—me bromeo ella
--Nada de eso, Srta. Swan, ningún hombre lobo, vampiro o humano puede dormir contigo que no sea yo—me le susurre, logrando que se pusiera roja.
Jasper quería hablar a solas con Bella, me imagino que para psicoanalizarla por su sucedido, Bella me convenció para que los dejara solos. Mientras caminando a casa de Bella con el duendecillo de mi hermana iba sumido en mis pensamientos.
--Bien Edward, hay algo que quisieras compartir conmigo—me pregunto—en especial relacionado con el beso que vimos esta mañana.—le sonreí radiante.
--Alice, le pregunte a Bella, si quería ser mi novia y ella acepto
--Me alegro tanto por ti hermanito, ahora solo trata de convencerla que la amas para que yo pueda tener una nueva hermana. Edward… te note algo tenso por el amigo de Bella, no debes preocuparte puedo ver cómo te mira, ella te ama aunque no lo reconozca.
--Gracias, Alice, me siento mejor ahora.
Caminamos de vuelta donde estaba mi ángel, todo estaba bien ella estaba sonriendo. Mis hermanos se fueron poco después quedamos en ir al cine mañana en la noche. Nos preparamos para dormir, bromeamos un rato, la bese con intensidad, recordando cómo se veía en ese vestido de baño, tuve que separarme de ella y rodar en mi espalda para que no notara el pequeño problema en el que estaba, la recosté sobre mi pecho y le recite la prosa para que se durmiera. Mientras la observaba dormir me di cuenta como cambio mi vida una vez que ella entro.
Ella tenía un olor potente para llamar mi atención, una mente callada para inflamar mi curiosidad, una belleza sencilla para sostener mi mirada y un alma desinteresada para ganar mi veneración.
Pronto empezó a hablar en sueños y siempre que decía mi nombre suspiraba eso me hacia increíblemente feliz. Me dormí abrazándola.
--Buenos días dormilón—escuche la dulce voz de mi ángel en mi oído
--Buenos días, amor—le dije y la hale para besarla, no existía nada mejor en el mundo que tener mis labios contra los de Bella. Me separe pronto teína grandes planes para nosotros hoy.
--Te hice café acá lo tienes—me dio una taza.
--Hermosa señorita, tenemos que salir temprano, así que vamos a arreglarnos, ya desayunaste?
--Si, hace un rato, como estabas tan dormido, me dio pena despertarte.
--Entones vamos a arreglarnos—le dije mientras le besaba la frente.
Ella se fue a su habitación y yo me apresure a arreglarme, baje a la cocina mientras escuchaba el agua de la ducha de Bella correr. Me prepare unas tostadas y me las comí raídamente.
Bella se ya había terminado de arreglarse llevaba unos jeans desgastados y una camisa azul que le contrastaba perfectamente con su piel.
La lleve al auto y empecé a conducir.
--A donde vamos?-- me pregunto
--Te gustaria ir al museo?, hay una interesante colección de pinturas que pensé podrían gustarte—le dije mientras le sostenía la mano.
--Me encantaría, nunca he ido al museo en esta ciudad—me sonrió
Mi teléfono sonó.
--Dr. Cullen, al habla.
--Edward, disculpa que te interrumpa en tus días libres, pero me preguntaba si podrías pasar por el hospital un momento para que me dieras tu opinión en un caso.
--no hay problema, Eleazar, estaré allí en 30 minutos.—le dije cerrando el teléfono.
--Bella, te molestaría si hacemos una pequeña desviación, prometo no demorar mucho—estaba apenado por el cambio de último minuto.
--Para nada, así podre ver donde trabajas—me dijo sonriendo, verdaderamente ella es especial, recuerdo todas las discusiones que tuve con Tanya, cuando le decía que tenía que ir a trabajar por alguna urgencia.
Llegamos al hospital, camine sosteniendo la mano de Bella por los pasillos. Cuando llegamos a la entrada de la sala de pediatría nos detuvimos,
--Hola Sue como estas?—salude a la enfermera encargada de la sala
--Bien gracias, Dr. Cullen pensé que está libre por dos semanas.
--Si, pero Eleazar me pidió que pasara un momento a darle una segunda opinión de un caso. Sue, te presento a Bella Swan, mi novia.
--Como esta Srta. Swan, es un placer conocerla.
--El gusto es mío Sue, por favor llámame, Bella—mi Bella era realmente una mujer sencilla a Tanya le encantaba que la llamaran Srta. Denali y la trataran con pleitesía, pude ver que Sue también cayó en cuenta de eso.
Sue le sonrió abiertamente a Bella.
--Llamare a Eleazar, Dr. Cullen para informarle que ya llego.
--Bella, se puede quedar conmigo mientras se cambia Dr. Cullen.
--Gracias, Sue
--Bella, me esperas un momento, voy a buscar una bata y vuelvo en seguida.—le bese la frente y me apresure a los cambiadores.
Cuando iba de vuelta donde había dejado a Bella, me paralice por un minuto, vi la incomodidad reflejada en la cara de mi ángel. Alguien la tenia atrapada entre la pared y su brazo extendido, me di cuenta que no era otro que mi compañero Mike Newton, apenas era un interno, tenia si acaso unos 3 meses trabajando con nosotros, mientras me acercaba rápidamente pude escuchar parte de su conversación.
--Vamos, Bella ya no estamos en la secundaria, no me des las mismas excusas de siempre, ahora soy doctor si quieres te puedo examinar—pude notar el doble sentido de sus palabras y estuve a punto de tirarlo contra la pared pero me calme, le puse una mano sobre el hombro.
--Newton, Bella goza de excelente salud y en dado caso que necesitara ser examinada, lo hare yo que soy su novio—le dije mirándolo ceñudo cuando se volteo, bajo su brazo abruptamente.
--Cullen, no sabía que tenias nueva novia—me dijo petulantemente.
--Vaya, Bella sí que has cambiado desde la escuela, no sabía que tú habías sido la razón de la separación de Cullen y Tanya—le dijo a Bella en son de burla.
--Newton, no me hagas perder la poca paciencia que te tengo, no tienes pacientes que atender?, si yo fuera tu iría a verlos pronto—podía ver que mi temperamento se estaba saliendo de control.
Mike me dirigió una mirada de miedo y trago en seco.
--Hasta luego Bella, Cullen—dijo apresuradamente antes de encaminarse a la sala de urgencias.
--Estas bien, amor—le pregunte abrazándola.
--Si, no te preocupes ya conozco como es el tarado de Mike—me dijo sonriendo—me sorprende que sea medico.
--Así que fuiste a la secundaria con Newton, que pequeño es el mundo
--Si, fueron dos años realmente largos, me invitaba a salir todos los días—dijo frunciendo su pequeña frente, con mis dedos alise esa pequeña arruguita.
--Bueno ya no estás en la secundaria y yo te protegeré de él—le dije besándola levemente en los labios.
--Edward, veo que llegaste a rápido—escuche la voz de Eleazar
--Hola, Eleazar, te presento a Bella, mi novia—sentí mi pecho hincharse ante la realización de que Bella, era mía.
--Un placer conocerla Bella, Carlisle me ha hablado de ti mucho en estos días
--El placer es mío, Eleazar—le dijo Bella sonrojándose un poco.
--Bueno donde está el paciente del que me hablaste?—quería terminar pronto para poder estar con Bella.
--Esta en el cuarto de observación
--Bella, me puedes esperar aquí o ir a la cafetería, no tardare—le volví a besar la frente.
--Tomate el tiempo que necesites Edward, yo te esperare acá—me sonrió
Seguí a Eleazar al cuarto de observación, donde se encontraba una niña de unos 7 años, de cabellos negros y piel muy pálida.
Lei la nota clínica y me di cuenta que tenia anemia, su conteo de hemoglobina daba poco más de 8.
--Cual crees que sea el causal? --me pregunto, Eleazar
--Déjame examinarla primero para poder darte una mejor opinión.
--Hola, preciosa, te llamas Jane verdad?
--Sí, quien eres tú?
--Soy el Dr. Cullen y te voy a revisar para saber que tienes y te puedas ir a casa pronto.
Mientras la examinaba, me di cuenta que el caso no era grave, así que suspire aliviado.
--Creo que es solo deficiencia de hierro, Eleazar, que la pongan en tratamiento oral y que sus padres sigan una dieta alta en vitaminas, pero que traten de evitar que tome mucha leche para que el hierro se fije bien.
--Bueno Jane, hazle caso a tus papas y toma las medicinas que el Dr. Eleazar te mandara, para que estés fuerte.
Camine de vuelta a la recepción de la sala, pero no vi a Bella en ningún lugar, me preocupe un poco.
--Sue, donde esta Bella?
--Edward, será mejor que lo tu mismo lo veas, solo te digo que me alegro mucho por ti, has elegido muy bien. Porque no te asomas a la sala de juegos.
Me asome por la ventanilla de la sala de juegos y vi a Bella sentada en medio de la sala con un pequeño de unos 4 años en su regazo y rodeada de los demás niños. Ella sostenía un libro en sus manos y se los leía. En mi mente solo me repetía una y otra vez lo afortunado que era de tenerla.
--Tienes mucha suerte, Edward, esta chica es muy especial—me dijo Eleazar
Yo solo pude asentir no podía dejar de mirar a Bella
--Ella, me pregunto si podía ver a los niños y yo le dije que no había problema, espero que no les moleste—dijo Sue—cuando la vi entrar y saludar a los niños, supe que era algo especial, se sentó a jugar con ellos, luego le pidieron que les leyera y ella acepto gustosa.
No pude evitar recordar cuando Tanya me hacia lavarme las manos una vez llegaba a casa antes de poderla tocar porque decía que podía enfermarse si traída gérmenes a la casa y aquí estaba mi Bella, jugando con mis pacientes, acariciándoles y besándoles la frente y las mejillas.
--La tierra llamando a Edward—me dijo Eleazar, tocándome la espalda
--Disculpa, Eleazar, me decías?
--Tienes que asegurarte de retener a esta, Edward, es una chica muy singular
--Estoy de acuerdo contigo Eleazar—dijo Sue—es mejor que te portes bien con ella Edward y la conviertas en tu esposa antes que alguien te la robe—me dijo bromeando.
--Eso planeo hacer --les dije a los dos y abrí las puertas de la sala de juegos.
--DR. CULLEN—gritaron los niños cuando me vieron y Bella me sonrió
--Como están niños?
--Bien—me contestaron en coro y no pude evitar reírme
--Dr. Cullen—sentí que mi bata era halada, vi que Claire una niña de 5 años que se cayó de un árbol y se rompió la pierna en 3 lugares diferentes, tuvimos que dejarla en el hospital hasta que sanara; tiraba de ella, me agache para quedar a su altura.
--Como esta tu pierna Claire?—le pregunte sabia que en una semana se iría a casa cuando mucho.
--Bien Dr. Cullen—me dijo—Ella se llama Bella y es muy buena; deberías hacerla tu novia mi papa siempre dicen que las chicas buenas están tomadas—me dijo sonriendo, luego se acerco y me susurro—creo que es un ángel, me peino y me dio un beso; luego jugo conmigo, los demás niños no juegan conmigo, porque no puedo correr.
--También creo que es un ángel, Claire—le susurre de vuelta—pero no te preocupes ya es mi novia, así que nadie me la puede robar—dije lo suficientemente para que Bella me escuchara y se sonrojara; los demás niños se rieron.
--Bella, tú eres la novia del Dr. Cullen—peregunto Jeremy el pequeño que Bella, tenía en su regazo. Bella se sonrojo
--Si, Jeremy yo soy su novia—no pude evitar sonreír y me acerque a ella acariciándole la mejilla que aun estaba sonrojada.
--Eso significa que nos podrás venir a visitar de nuevo, no es cierto?—volvió a preguntarle y de pronto todos los niños prestaban atención.
--Si, el Dr. Cullen, está de acuerdo puedo venirlos a ver cuando quieran—dijo ella sonriéndoles
--Por favor Dr. Cullen, dejara que Bella venga a vernos de nuevo—un mar de caritas suplicantes me rodeo, Bella se los había ganado en menos de una hora.
--Claro, niños no hay problema, yo puedo traerla una vez a la semana les parece bien?
--SI—me respondieron a coro
--Bueno niños, ya debemos irnos—sus caritas de pusieron triste--, Bella vendrá la próxima semana—les dije y todos sonrieron, vaya que Bella era una buena medicina para ellos.
La observe abrazarlos y besarlos para despedirse de ellos. La tome de la mano y salimos al pasillo donde nos esperaban Eleazar y Sue.
--Eso fue muy amable de tu parte, Bella, algunos de esos niños están muy solos porque sus padres viven en las afueras y no los pueden venir a ver a diario—le dijo Eleazar
--Eres muy dulce Bella, me alegro que Edward te haya encontrado—le dijo Sue
--Tienen que venir a cenar a mi casa a Carmen le encantara conocerte Bella; te parece bien el miércoles de la otra semana Edward?—dijo Eleazar
--Sera un placer, Eleazar—dijimos Bella y yo al mismo tiempo; los cuatro nos reímos
Bella, abrazo a Sue, y se despidió de Eleazar. La llevaba tomada de la cintura mientras salimos del hospital.
--Bella, quieres almorzar antes de ir al museo
--Me parece bien, que tipo de comida tienes pensado?
--Hmmm, que tipo de comida te gusta?—me di cuenta que no sabía sus preferencias
--Que te parece italiano, tengo ganas de unos ravioles con setas—me dijo sonriendo
--Entonces, italiano será—le dije mientras me dirigía a un restaurante al que siempre quise ir, pero a Tanya no le gustaba porque decía que no era cinco estrellas. Cuando aparque fuera, vi a Bella sonreír.
--La Bella Italia—dijo sonriendo -- me encanta la comida de aquí, venia cuando estaba en la universidad cada vez que podía.
Sostuve la puerta del restaurante para que ella entrara, vi que la anfitriona nos recibía con mucho entusiasmo pero solo me miraba a mí. Le pedí una mesa para dos sin dejar de mirar a Bella, ella se dio cuenta y le lanzo a Bella una mirada odiosa, nos llevo a una mesa en la parte más concurrida del local y yo me senté junto a Bella, en vez de frente como la anfitriona sugirió. Vi que se marcho algo molesta, pero Bella no noto nada del intercambio. Pronto llego nuestro mesero y trato de atrapar la atención de Bella.
--Bienvenidos a la Bella Italia, yo soy Eric y seré su mesero en esta tarde. Desea algo de tomar mientras le busco su menú—me di cuenta que su vista estaba fija en los pechos de Bella, lo que me hizo gruñir.
--Queremos dos coca colas—le dije entre mis dientes, el asintió y se retiro.
--Siempre quise venir a este lugar, pero nunca tuve la oportunidad—le dije mientras tomaba su mano entre las mías.
Antes que pudiera decir algo más apareció Eric, con nuestras sodas y los menús. Escuche a Bella, reír.
--Que es tan gracioso, amor—le pegunte ella volvió a reír y me paso su menú, no podía creer lo que veían mis ojos, este chico había puesto una tarjeta con su número de teléfono, su nombre y un pequeño mensaje que decía llámame. Tome la tarjeta, la rompí y la deje sobre la mesa.
--Creo que se acaba de quedar sin propina—le dije y Bella volvió a reír acariciando mi rostro, lo que me hizo que me calmara casi al instante.
Bella pidió los raviolis con setas y yo pedí espaguetis con salga blanca y pollo deshuesado. Conversamos de todo mientras comíamos, de mis amigos de la escuela, de mis hermanos, mis padres, mis gustos, parecía muy interesada en saber todo de mí y eso me gustaba. Durante ese tiempo la bese en repetidas ocasiones, no podía evitar me sentía feliz de tenerla solo para mí.
--Edward, no sientes como si alguien nos estuviera observando?—me pregunto
--Si, todos los hombre nos miran porque me tienen celos por estar con la mujer más hermosa del mundo y todas las mujeres te tienen celos por ser tan bella—le dije mientras la volvía a besar.
Salimos del restaurante y nos dirigimos al museo, podía ver que Bella disfrutaba mucho de la visita, tuve que recordarle que teníamos poco tiempo ya que Alice y mis hermanos nos recogerían en menos de 2 horas. Volvimos a su casa.
--Quieres ver algo de televisión mientras los esperamos—me pregunto mientras tocaba la cama para que me sentara junto a ella.
--Claro—le dije y me senté junto a ella. En cuanto prendió la televisión me arrepentí.
En noticias del espectáculo, les podemos confirmar que Tanya Denali y Félix Vulturi tienen una relación se les ha visto en diferentes lugares del mundo besándose en público o dándose muestras de cariño.
Pero chicas no suspiren aliviadas de que el soltero más perseguido de California está disponible; puesto que nuestro galán Edward Cullen, no está solo como se pensaba, en la mañana de hoy se le vio en el hospital donde labora, sosteniendo por la cintura muy cariñosamente a Isabella Swan, la autora de Imprimación, Isabella siempre se ha caracterizado por mantener un perfil bajo y alejarse de la atención pública, pero ahora todos los ojos estarán sobre esta nueva pareja ya que los dos son conocidos por evadir la atención pública. Habrá sido Isabella Swan la causante de la ruptura de Edward y Tanya?
En esta toma podemos ver a la pareja dándose besos en un pequeño restaurante de la localidad. Estaremos al pendiente de la cena de la fundación Cullen que se realiza mañana, para poder saber más de la nueva pareja de moda los Swanllen.
La nota cambio a las películas que estaban dando. Mire a ver a Bella, quien sostenía su rostro en las manos y dijo en un gruñido.
--Charlie y Renee van a matarme.
Seguido de eso sonó su celular. Lo miro y suspiro frustrada.
--Demonios, es Renee.
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Espero que les haya gustado el capitulo, yo disfrute mucho escribiéndolo para ustedes.
Por fa dejen sus reviews sobre que les pareció.
En el próximo capitulo veremos que dice la suegrita de Edward XD
