Es ahora o nunca parte 4
Disclaimer: Los personajes de Inuyasha no me pertenecen. Desgraciadamente esa es la jodida realidad.
Yo se que muchos me odian. No lo niego eso me gusta… No, no es cierto solo que en parte me gusta levantarles la adrenalina y la dopamina como para que sientan que pueden brincar edificios y encontrar mí casa para asesinarme. Con respecto a lo"corto" que fue el capitulo anterior pues les digo que fueron 11 paginas según Word y pues no lo veo TAN corto.
Aunque les di un buen bono de erotismo con Inuyasha ¿no?
Antes que nada quiero pedir disculpas de nuevo (¿otra vez? ¿No te cansas de lo mismo?) Se me olvido de nuevo poner los agradecimientos. La verdad es que en el apuro de terminarlo porque me tenía que ir a la universidad simplemente lo subí y ni me fije en los horrores ortográficos que lo más probable tuve y se me olvido. Si no me creen les digo que mi forma de saber quienes me enviaron reviews es que cuando lo veo en mi correo yo los marco en mi correo y así se a quienes debo agradecer y como por estúpida se me olvido hacerlo esta vez agradeceré incluso los reviews de las personas que me enviaron uno de el capitulo anterior. Me refiero de la parte 2.
Ya parece que me emocione en el disclaimer así que no los aburro más y los dejo leer. Los agradecimientos irán al final del capitulo. Gracias por entender y por tomarse la molestia de escribirme. Me hacen quererlos más aunque no los conozca.
La azabache se sentía abrumada en todo concepto. Ya no pensaba en nada. Solo era el Hanyô y sus manos recorriendo su cuerpo ansioso de que la hiciera suya.
De pronto Inuyasha se detuvo y miro serio a Kagome quien asusto en el acto haciéndole creer que él se había desinteresado por algo o que hacia algo mal. Todo seria su culpa.
— ¿Qué sucede?—Pregunto la azabache con un nudo en la garganta. Esto no podía estar pasando.
—Yo… yo no puedo hacer esto. Tengo que explicarte algo. No puedo hacerte esto Kagome…—
Esto no podía estar pasando.
Sencillamente no era posible.
—Yo… no puedo…—Susurro Inuyasha bajando la cabeza con una mirada adolorida y su voz quebrantada.
— ¿Cómo que no puedes? ¿A que te refieres Inuyasha? Es por Kikyô verdad… la sigues amando y no puedes traicionarla…— Kagome bajo rápidamente la mirada e inmediatamente sus ojos se llenaron de lagrimas al darse cuenta de lo que ella pensó inevitable.
Estúpida Kagome…
Era lo más racional, esto en algún momento llegaría y era mejor que fuera ahora.
—No Kagome. No es lo que piensas, solo déjame hablar. —Inuyasha se estaba empezando a desesperar por la situación errónea que había producido por culpa de su falta de tacto y manera para hablar como solía decir Kagome.
Simplemente quería explicarle que la amaba demasiado como para solo querer un revolcón con ella. ¿Por qué tenia que ser tan complicado eso?
— ¿Quieres que me quede para escuchar como me dices que esto fue un error y que no quieres traicionar más a tu amada Kikyô?—
Esto era increíble. Estaba empezando a admirar la habilidad que tenia Kagome para malversar las cosas. ¿Cómo había logrado voltear sus palabras y convertirlas en que el no la amaba?
—Impresionante…—
El ojidorado al ver que ella iba en dirección a la puerta tuvo que utilizar sus primitivos intentos de mantenerla cerca de el y explicarle. Así que tomo su mano rápidamente y la empujo hacia el rincón opuesto de la cama de ella. No se iría de aquí hasta explicarle.
— ¡Suéltame Inuyasha! No hagas esto por favor…—
— ¿No hacer que preciosa?—
Kagome se quedo sin palabras al escuchar ese adjetivo tan esperado por ella. No, el solo estaba buscando como "suavizar" el golpe.
—No me hagas quedarme para escuchar lo que dirás. Ya lo sé… Siempre lo he tenido presente en mí. —
—En ese caso me alegra que no tenga que explicarte por que te amo. Aunque aun no entiendo porque te molesta. —Secreteo suavemente cerca de su boca mientras que ella sentía el aliento caliente que emanaba de su boca con el tan solo respirar de el.
Debía admitirlo. Estaba en estado de shock. Ella creí que le diría otra cosa, pero eso aun no estaba aclarado. En todo caso, ¿Por qué no quería hacer el amor con ella?
— ¿Acaso no soy lo suficientemente buena en ello o no soy lo suficiente atractiva para el?—Pensó la chica mientras se perdía en esos orbes dorados que siempre los había amado. Desde el momento en que lo vio supo que nunca podría olvidarlo ni menos estar lejos de el.
—Al decirte que no podía hacer esto me refería a que te quiero más que un simple calentón del momento por que no pudimos terminar lo que empezamos. No quiero sexo contigo. Quiero una vida contigo. Quiero que estés a mi lado para siempre y que cada mañana hagamos el amor antes de levantarnos de nuestro futón y luego al dormirnos que hagamos el mismo ritual que el de las mañanas. —
Kagome se sentía la mujer más estúpida y al mismo tiempo la más feliz de todo el puto mundo. El conocía perfectamente a Inuyasha y sabia que el no diría las cosas solo por que si. El sentía lo que decía.
—El me ama…a mí... Solo a mí. —
—Se que no he sido el mejor hombre que has encontrado en tu vida. Se que inclusive muchos podrían darte mejores cosas que yo. Yo no tengo un castillo… Tampoco soy el mas inteligente, solo se que te amo y quiero que estés siempre conmigo. Se que soy muy egoísta al decirte que te quedes conmigo pero…— Kagome lo hizo callar con un beso tierno mientras que un sorprendido Inuyasha se dejo llevar.
—Ya sé que no eres el mas inteligente y se que no tienes un castillo. Pero Inuyasha para mi eres el hombre mas maravilloso que he encontrado en mi vida. Se que hay cosas que no puedes darme pero se que tu puedes darme muchas mas cosas que un chico común jamás podría. No quiero una vida de lujos, solo quiero a Inuyasha en mi vida. —
— ¿Ahora entiendes porque te decía que no podía hacerte esto? No podía permitirme que tú creyeras que yo accedía a esto porque me excite al verte de esa forma. Tenia que aclararlo. No podía hacerte sentir como una cualquiera. —
—Inuyasha yo lo sien...—no podía ni terminar de hablar. Era demasiado para ella en ese momento. Que el se comportara así con ella hacia que todo el mundo desapareciera y solo quedaran ellos dos en un lugar en donde solo necesitaba ser suya.
—Kagome… quiero que hagamos el amor a como se debe…— murmuró el chico cerca de su boca acariciando levemente su espalda mientras ella esperaba ansiosa el tan esperado comienzo de un ritual que en su vida iba a terminar de agradecerle a Kami sama por dejárselo permitir.
—Finalmente ha llegado el momento…—Pensó Kagome mientras cerraba sus ojos y se dejaba llevar al máximo sus sentimientos.
—Es ahora o nunca…—-
Ambos lograron acercarse tanto que se pudieron rozar los labios y cuando la sensación llego a su punto más alto ambos abrieron un poco la boca para besarse mas profundamente cuando de pronto sonó la puerta.
—Kagome cariño ¿Estas ahí?—
Santa madre de las sopas. Su madre estaba enfrente de su puerta, sin haberle puesto la cerradura, en ropa interior sexy e Inuyasha prácticamente encima de ella. ¡Por Kami sama!
— ¡Que no abra la jodida puerta!—
— ¿Hija?—Repitió Naomi al no obtener respuesta de ella.
Kagome no vio otra salida mas que hacerle creer a su madre que nada "extraño" estaba pasando ahí y que no tenia por que abrir la puerta.
—Si, mama aquí estoy. ¿Qué sucede?—Fingió lo mejor que pudo mientras que con la mirada le advertía a Inuyasha que si se atrevía hacer alguna estupidez de su parte el ya no se preocuparía de morir de derrame cerebral.
— ¿Qué te sucede porque no abres la puerta?— El tono de la señora Higurashi estaba empezando a sonar un poco preocupada y desorientado por el comportamiento extraño de su hija.
—Es que yo… — Miro a Inuyasha en busca de ayuda desesperada al no saber que decir.
Mientras que Inuyasha con señas le intentaba decir algo. No sabía que puta era. En realidad el chico hacia cosas extrañas con sus mano. Claro el pobre estaba traumado de por vida, además por algo le decía que el no tenia en sus genes el "poder" de disimular.
Tenia que decir algo. ¡Algo! Kagome piensa rápido…
—Es que estoy haciendo… ¡Yoga! Eso es hago yoga y no puedo abrir la puerta por que si no me desconcentro. Es para eso de la confianza y la habilidad de relajarse. —
Debería de aplaudirse, ¡Era un genio! Vaya… con esto y se ganaba el premio Nobel por mentirosa. Bueno eso no la hacia sentirse también que digamos. Hay no… ahí viene la culpa…
—Bueno cariño no te interrumpo más. Solo venia a decirte que todos saldremos a comer a la casa de tu tío Tsukihime ¿Estarás bien sola? Puedes acompañarnos si quieres…—
—¡No! Quiero decir, estoy bien. Tengo mucho que estudiar, tengo que rendir como ayudante en el templo con el abuelo y todavía tengo que reunir fuerzas para seguir buscando los fragmentos de la perla.—Mintió estoicamente al tener la mirada lujuriosa de Inuyasha en sus senos mientras que su mano derecha rozaba su pierna descaradamente con una de sus garras.
—Oh… Kami sama… porque me tiene que pasar esto a mi…—
—De acuerdo cariño. Ya sabes donde esta el número de tu tío. Si necesitas contactarme no dudes en llamar. —Finalizó la madre de Kagome haciendo que Kagome sintiera que podía brincar en una uña de la felicidad.
—Está bien mamá. ¡Que la pasen bien!—Gritó desesperada al ver que su madre no se apartaba de su puerta.
—Nos vemos en la noche entonces. Te llamaré para saber como vas con tus estudios y para decirte a que hora regresaremos. —
—Ok ¡Adiós mamá!—
—Vamos… Camina…— Susurró lo mas bajo que pudo mientras que miraba con detenimiento la puerta.
Inuyasha parecía algo desconcertado; es decir, ¿Qué tenia de interesante ver la maldita puerta? ¿Por qué rayos la tenia tan preocupada? No entendía. ¡Lo tenia a él de frente a su disposición! ¿No era suficiente con eso? Esto le estaba desconcertando totalmente.
Por fin y para la seguridad de la salud mental de Kagome se podían escuchar pasos que se hacían cada vez más silenciosos.
Eso solo quería decir una cosa…
—Ah… ¡Se fue!—Pegó un pequeño grito e hizo una posición de victoria ante un Inuyasha muy confundido.
Por supuesto. Kagome levanto los brazos e hizo el pequeño gesto de rock and roll con las manos. No se sabría bien con exactitud que cara Inuyasha tenia.
Jamás en su vida había visto algo por el estilo.
Jamás.
Entonces de pronto el momento se torno algo incomodo dada la situación con su madre. No sabía que hacer o decir hasta que gracias a Kami sama Inuyasha decidió hablar para romper el hielo.
— ¿Porqué mirabas tanto hacia la puerta? Sabes, no es como que si tu madre tuviera poderes especiales como para poder atravesar puertas. —Menciono algo altanero según la perspectiva de Kagome.
— ¿Estas hablando en serio? ¿Acaso no sabes que la puerta esta sin el cerrojo?—Kagome lo miro atónita. Era increíble que a él se le "siguieran" escapando ese tipo de cosas. Claro, que luego de todas las "situaciones" que han atravesado era de esperarse que el estuviera mas atento a esas cosas pequeñas.
— ¿De que hablas tonta? ¿Creíste que había sido tan imbécil como para que al salir tus amigas no iba a cerrar la puerta?—
Silencio.
No había pensado en eso. Entonces, realmente Inuyasha había puesto el cerrojo.
— ¿En serio? Entonces todo este tiempo estuve preocupándome por nada ¿no?—
— ¡Claro tonta! ¿Por qué crees que tu mamá nunca entro al cuarto? No era porque creía que no estabas haciendo nada malo, simplemente no podía. —
— ¡Y porque diablos no me lo dijiste! ¡Pude haber actuado más normal! ¿Y entonces porque diablos me hacías esas muecas tan extrañas?—
Kagome estaba al borde del apocalipsis. Esto iba a terminar mal esto lo sabia muy bien el chico albino. Tenia que pensar en una forma para que esto no terminara en algún tipo de discusión tonta.
—Es que… yo sé que eres muy inteligente y todo eso… además que yo sé que eres la mejor para decir las cosas pero es malo mentir. —Al momento en que Inuyasha dijo eso quiso morderse la lengua. No le había salido a como lo imaginaba.
— ¡Eres un idiota Inuyasha! ¿Cómo puedes decirme todo esto? ¿Por qué siempre tienes que arruinar todo?—Grito exasperada Kagome por la falta de tacto del chico.
— ¡Kami sama dame paciencia porque si me das fuerza lo mato!—
—Kagome… tranquila ¿si? No arruinemos esto. No vale la pena pequeña. –
Si, eso era lo que quería escuchar. Al Inuyasha romántico no le ganaba nada. Podría borrar cualquier enojo de ella.
—Dime… Cosas lindas…—susurro acercándose sensualmente a él.
—Kami… Estoy en problemas. ¡¿Cosas románticas?! ¿Dónde las venden? ¿Se pueden comer?—Pensó Inuyasha muy asustado, el pobre no tenia idea de que hacer. Hasta que recordó algo que le había dicho Sôuta para cuando Kagome se enojara él podía usar esas oraciones.
—Eh… Bueno, El día que te conocí caí rendido a tus pies… pero no por amor sino porque me resbalé. —
Por la cara que puso Kagome él estaba casi seguro que iba a poder saludar a su querido amigo, el polvo.
—Eh… tranquila Kagome yo…—
— ¡Inuyasha Aba...!—
Kagome no pudo terminar ya que Inuyasha la había empujado a la pared y la beso con total fiereza. Sus manos se deslizaban nuevamente por la espalda descubierta de la azabache.
Ya no había nadie en la casa así que estaba muy seguro que tenia la bendición de Kami sama para que pudieran hacer y deshacer en esa casa sin nada mas que ellos dos. Esto iba a estar muy entretenido.
—Inu… yasha…—Gimió suavemente Kagome al sentir como estrujaba su seno izquierdo mientras que su otra mano estaba sujetando fuertemente su trasero. Esto era el cielo, por fin iban a demostrarse su amor.
Kagome al no querer quedarse atrás empezó a quitarle el Haori sintiendo con cada punta de sus dedos la dureza de su pecho masculino, se sentía tan caliente, tan abrazador que quiso saber si el sabor de este seria tan bueno como con su tacto.
Inuyasha estaba en las nubes al sentir como Kagome acariciaba su pecho al descubierto. Lentamente el empezó a crear una línea de besos que para Kagome esos quedarían plasmado con fuego en su piel hasta que llego de nuevo al lugar en que habían quedado.
—Así que… aquí fue donde nos interrumpieron ¿no?—
Kagome trago duro. Sabia lo que haría así que simplemente se dejo hacer y cerro los ojos sintiendo como Inuyasha succionaba uno de sus pezones erectos producto de la gran excitación que él le creo con un simple beso.
Aquellos movimientos que se creaban involuntariamente era algo que se sentía tan natural en ellos. Corazón con corazón en una sola habitación los dos amantes, abrazándose y acariciándose sintiendo cada roce de su piel expuesta y encendida, ya pronto empezaría el vals que era algo nuevos para ellos aunque era el vals mas viejo que se conocía en todo el mundo. Van a inicia el momento que los llevaría a volar junto a las estrellas y sentir en cada fibra de su ser el amor a flor de piel.
Inuyasha al recordar un poco la cordura, se regaño a el mismo lo brusco que había sido. ¡Hace poco le había prometido hacer el amor y el tan solo parecía un adolescente por su primera vez!
Intentado un poco apaciguar el momento y hacer lo que él le prometió a ella, la guio a la cama de la chica y la hizo recostarse en ella.
Se miraba tan linda y tierna así, con su cabellera azabache desordenada, sus labios rojos y entreabiertos a causa de tantos besos apasionados, sus senos totalmente descubiertos y ahora solo le faltaría quitarle esa pequeña braga que se miraba tan sensual pero a la vez inocente.
Quería hacerla suya de una sola vez, su instinto animal se lo gritaba; pero no era el momento. Quería demostrarle a Kagome que la amaba y no era simple sexo.
Inuyasha empezó a acariciar de nuevo la tersa piel de ella apreciando como Kagome se estremecía y lo miraba con deseo. Poco a poco bajo su mano a su vientre y empezó a colar sus dedos entre su pequeña braga sintiendo que su dedo toco una parte de su anatomía que adoraba y sabia que iba a querer besarla hasta que ella llorara de placer.
Emprendió el viaje entre sus piernas, deslizo la prenda y al mismo tiempo acariciaba y besaba las piernas largas de ella. Lentamente bajo su cabeza y beso la parte más sensible de la chica.
— ¡Oh Inuyasha!—Grito plácidamente Kagome al sentir como Inuyasha succionaba su clítoris y tocaba el entorno de su feminidad. Sentía como introducía su lengua en la cavidad de ella y con su mano derecha tocaba su clítoris mientras que la izquierda se encargaba de apretar sus pezones. Inuyasha sentía que estaba en las nubes con el sabor de la entrada de la chica, estaba empezando a presentir que no iba a poder aguantar mucho en esta situación.
Kagome recordó en ese momento lo que sus amigas le habían mencionado unas horas antes de que esto sucediera.
Flash Back
—Esta bien. Kagome ahora cuéntanos. ¿Qué se siente tener ese pedazo de carne en tu poder?—
— ¡¿Que?!—Grito sumamente sonrojada la azabache por semejante atrevimiento.
— ¡Si! Yo quisiera ser computadora para verificar su sistema…—Dijo Yuka muy coqueta.
— Lástima que no sea fin de año para comerme ese pavito…— susurro Eri muy encantada con la idea.
— ¡Por Kami chicas! ¿No conocía ese lado tan oscuro de u..uste..des?—dio un pequeño gemido al sentir como el dedo de Inuyasha pasaba lentamente por el perineo de la chica y oprimía un poco el área cerca de los labios menores femeninos.
—Vaya si que te afecta recordar el momento ¿no?—
End Flash Back
Ante la desesperación y el recuerdo de las chicas decidió tomar cartas en el asunto, así que tomo el cabello de el chico y lo jalo para que el pudiera verla a los ojos.
— ¿Pero que…?—
No pudo hablar ya que quedo pasmado al ver la acción de Kagome. Ella lo empujo a la cama y ella prácticamente le arranco lo último que tenia de ropa mientras lo miraba superiormente.
Ya era hora que ella le sacara algo de provecho al chico ¿no? Es decir ¿Por qué culparla? Él estaba mas que bueno y ella pues… estaba harta de ser la sumisa y dejarle hacer lo que quisiera.
No.
Ella le haría a él lo que ella quisiera.
Tan pronto como lo tuvo a su merced ella paso una de sus manos por el duro abdomen de él. Beso cada parte de su torso hasta que llego a sus pezones.
Sonrió traviesamente mientras observaba como Inuyasha mantenía fuertemente los ojos cerrados y su mano se encontraba en el cabello de ella obligándola a besar sus pezones. Ella ni corta ni perezosa se apodero de su pecho y el gimió de una forma que hizo excitarse hasta el punto máximo a Kagome.
Recorrió el torso de el hasta llegar a un lugar que le asusto un poco al verlo. No es que no lo hubiera visto antes. Si no que le daba algo de miedo hacer lo que pretendía. Fue obligada a dejar de pensar en eso cuando escucho a Inuyasha balbucear algo.
—No lo harías…— Murmullo al percatarse de lo que ella miraba y se lamia los labios de solo pensarlo.
— ¿Por qué no?— Él no le diría que no. Esta vez ella llevaría las riendas esta vez.
—A la mierda la suavidad y ternura…— Pensó Inuyasha al ver que lentamente ella levaba su boca hacia su miembro erecto.
—Oh…— Kagome gimió también al sentir el miembro de el en su boca y también al escuchar los gemidos roncos y profundos de Inuyasha. Jamás lo había visto o escuchado de esa forma.
La imagen del hombre simplemente era exuberante. Todo su cabello plateado revuelto y esparcido en la cama rosa de ella, totalmente desnudo y sudado, con sus hermosos ojos dorados aumentados al máximo por el deseo y lo mejor de todo a la disposición de ella…
—Perfecto…—
Kagome al sentir que la mano de el en su cabeza le indicaba que fuera mas rápido le hizo caso, pero ella sentía que ya no iba a poder seguir así, prefería que el terminara dentro de ella.
—¿Por qué te detienes?—Reclamo el chicho al ver que ella se alejaba de su miembro mientras que se limpiaba un poco la boca con el dorso de su mano el liquido que emanaba de él.
Ella no dijo nada. Simplemente se sentó a horcajadas encima de el e Inuyasha la vio sin palabras. Nunca se espero eso de ella tampoco se lo imagino.
Ambos empezaron a gemir a causa de la fricción que provocaba a propósito Kagome entre sus sexos. Inuyasha no puedo aguantar mas y en el momento mas inesperado el la penetro sin consentimientos a la chica.
— ¡Inuyasha!—Grito la chica al sentir la deliciosa intromisión del miembro cálido y erecto. En ese mismo instante ella empezó a mover sus caderas de forma incontrolable, el sujetaba sus caderas ayudándole a mantener el ritmo entre ellos. El ya no sabia donde tocar ni donde besar, tocaba sus senos, tocaba sus hombros empujándola mas hacia el para que pudiera penetrarla mas, tocaba su espalda… ¡Lo tenia loco! Ya no podía…
Desesperado empujo a Kagome hacia la cama sin salir de su entrepierna y puso sus piernas encima de sus hombros haciendo aun más profundas sus envestidas.
—Inu…yasha… Ya casi…— Kagome experimentaba la misma sensación en su vientre, sentía que su amado Hanyô la envestía más salvajemente y fuerte, sentía sus fuertes manos en su trasero agarrándolo fuertemente y subiéndolo mas para su comodidad.
En aquel momento sintió como rápidamente el miembro de él se endurecía mas y se ensanchaba solo un poco mas haciendo crecer su placer y lanzándola violentamente hacia el orgasmo.
— ¡Ah…!—Gritaron al unísono ambos enamorados al experimentar juntos el éxtasis mientras que se besaban salvajemente y seguían con el movimiento de caderas solo que mas lento y pausado. Cuando toda sensación por el orgasmo Inuyasha se detuvo y suavemente el bajo las piernas de ella de sus hombros y en ese momento se sintió culpable. Eso no era lo que él quería, quería demostrarle el amor más puro. Solo esperaba que ella no malversara las cosas.
— ¿Estas bien? ¿No te lastime verdad?—Susurro Inuyasha preocupado y un tanto avergonzado por no haber cumplido lo que le había dicho a ella.
—Estoy perfectamente. —Sonrió socarronamente mirando fijamente a los ojos de él.
Parecía que se miraron con ojos de amor y entendimiento por siglos, parecía que se detenía el tiempo al verse de esa manera. Inuyasha se recostó a su lado y jalo suavemente a Kagome para que estuvieran encima de el con su delicada y angelical cara en su pecho.
—Me pregunto que pasara cuando lleguemos al Sengoku.—Declaro Kagome sonrojada por lo que tendría que decirle a sango.
— ¿A que te refieres?—Dijo inocentemente Inuyasha sin saber el motivo de sus tantos enojos hace unas cuantas horas.
—Vaya... Que rápido se te olvida. —
Flash Back
Kagome se lanzo seductoramente sobre Inuyasha. Ella lo besaba apasionadamente y lo tocaba sensualmente. Inuyasha nunca se espero eso. Jamás, pero no importaba igual lo disfrutaría.
El peli plateado se dejo deslumbrar por la pequeña mientras que lentamente se sentaba en el pasto, en ese momento ella se sentó encima de el con las piernas abiertas. Ese contacto intimo y algo profundo le hizo sacar un gemido ronco y masculino al chico, cosa que hizo que a Kagome se le pusieran los pelos de punta.
—Así Kagome…—Gimió el Hanyô al sentir los movimientos sensuales de cadera que ella estaba haciendo colocando sus manos alrededor de su cintura para guiarla en movimientos mas profundos y así poder sentirlo mas. Lenta y sensual ella movía su entrepierna en contra a la de él.
— ¡NO, YA BASTA! —Gritaron al unísono Sango, Miroku y Shippô.
— ¡Ah!—Gritaron también Inuyasha y Kagome al verse de nuevo descubiertos.
Inuyasha si saber que hacer, agarro a Kagome y dio un salto para salir del lugar y solo se le ocurrió en un maldito lugar en donde no los encontrarían sus amigos. En la época de Kagome.
End Flash Back
—Es cierto. —Dijo secamente. Kagome estaba sospechando que algo malo les pasaría a sus amigos si molestaban a Inuyasha con el tema.
—Monje Miroku… ¿Todavía no han regresado?— Dijo preocupadamente Sango al ver que era noche y Kagome e Inuyasha. Se sentía tan culpable.
—No Sanguito. Estoy preocupado. Me siento mal por haberles jugado esa broma. —Susurró arrepentido por lo sucedido.
—Yo también. En el momento en que les gritamos que se detuvieran porque sabíamos que probablemente ya se estuvieran reconciliándose y a lo mejor estaban en una parte importante del tema. Kagome me va a matar.—
—No te preocupes Sanguito. Sé que no interrumpimos nada importante y que ellos seguramente estaban peleando. Nada más. —
—Eso espero Monje Miroku. —
— ¡Kagome!—Gimió Inuyasha al mismo tiempo que derramaba su semilla en ella de nuevo. Estaba tan cansado pero no podía dejar de hacerle el amor.
—Siento que mis piernas y mi espalda están desbaratadas Inuyasha…—Murmullo Kagome adormilada.
—Lo se pequeña, pero es que tu me pedías mas y mas. ¿Qué podía hacer yo?— Dijo Inuyasha en un tono burlón.
—Pudiste ser un poco más delicado…—
— ¿Pero de que hablas? ¡Si tu eras la que me gritabas y me pedías mas fuerte!—
—Esta bien. No lo grites. —Carcajeo Kagome ante lo dicho del Hanyô. No podía estar más feliz por todo esto. Juraría que era un sueño de no ser que ella no soñaba cosas tan explicitas con el de esta forma tan atrevida.
En una milésima de segundo recordó por qué ella había logrado dar tan gran paso.
—¡Oh por Kami sama Hôjô!—Se levanto rápidamente de la cama sin darse cuenta de su desnudez y de la vista que le otorgaba a Inuyasha quien la miraba muy osadamente hasta que se dio cuenta del nombre que ella menciono.
— ¿Por qué te preocupa tanto ese humano?—Gruño levantándose violentamente de la cama mirando furiosamente a Kagome.
— ¡Pudo haber escuchado todo Inuyasha! Oh no, pobre Hôjô…— Realmente sintió lastima por el. No era justo que le hicieran eso, el solo intentaba defenderla. No era necesario que el lo supiera de esa manera.
—Mejor. Así se da cuenta de que eres mía y de nadie mas. —
—Machista. —
— ¿Qué tiene? Kikyô antes me decía que…—
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Cri… cri… cri…
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—Mierda. —
— ¡Porque puta no te puedes quedar callado!—
— ¡No se! ¡Todo es culpa de ese maldito de Kami sama! Ese Hijo de puta no me pudo conectar la boca al cerebro. —
—Tienes razón Inuyasha. Te la conecto al culo. —
—Si…—
Fin.
¡Por fin! Vaya no me había dado cuenta de lo largo que había hecho esto. Se supone que son One shots pero como que siempre termino haciendo dos o tres capítulos. Bueno en todo caso yo había hecho una promesa y era agradecer por los reviews desde el capitulo 9.
Gracias por todo chicas y espero que me dejen su comentario para ver como me salió el lemmon que para mi me salió algo pobre. También me gustaría que me dijeran que les gustaría que se tratara la siguiente historia o quien estaría involucrado en ella.
Les agradezco por los reviews, por las alertas y seguirme a:
serena tsukino chiba
tennyoukai
ikuykagome
mire2006
Yuki-Chan28
Vane-chan99 (Gracias cariño, tal vez para la próxima no me dejes un review como anónimo para que pueda responderte. Todas aquí saben que adoro responder reviews.)
Whitemiko5
Samura G
Cocobelo (Adoro este nombre…)
akirataisho128
Myau
aky9110
Ja ne chicas!
