Capitulo 11: Amor Enlazado


2 Días han pasado desde la reunión de las Diosas, desde ese día Perséfone no se ha visto o sentido su cosmos, dando entender que se fue de la tierra. Pero también algo cambio en la Diosa de la Sabiduría; parecía mostrar una sonrisa forzada cuando estaba con Shion y las demás personas, y cuando creía que nadie la veía su rostro se tornaba triste y negro, y observaba con tristeza en sus ojos la reconstrucción del Santuario, específicamente las partes que aun seguían destruidas, y hacia lo mismo con las casas del zodiaco vacías.

Este cambio no era bueno para ella ni para los Santos, que estaban preocupados por el bienestar de su Diosa.

-¿Y que quieres que hagamos?- Pregunto Manigoldo.

Shion había llamado a los Caballeros Dorados a una reunión de emergencia para debatir sobre ese asunto. También estaba Teneo, que próximo en unos días seria un Santo Dorado, debía empezar a asistir a estar reuniones.

-Eh intentado hablar con ella, pero siempre dice que no es nada. Pero es evidente que paso algo cuando hablo con la reina del Inframundo cuando me pidió que saliera- dijo Shion.

-Es cierto. Cada vez que ella pasa cerca de mi casa, las rosas que normalmente parecen brillar por su presencia y cosmos, están cabizbajas cuando ella camina, como si estuviera triste- comento Albafica.

-Estoy de acuerdo con Albafica- apoyo Degel. -Creo que si todos nosotros tratamos de hablar con ella podría abrirse sobre lo que sucedió en esa conversación-.

-¿No crees que se sentiría presionada si vamos todos?- Comento Teneo por primera vez, siendo el blanco de todas las miradas. -Lo siento...-.

-No, de echo tienes razón- dijo Regulus. -Creo que la señorita Athena no dice nada para no preocuparnos, y si vamos todos, podría sentirse mal y tal vez empeoraríamos su situación-.

-Lo que dicen tiene sentido, pero si el estado de la señorita Athena sigue así haría decaer los ánimos de los demás Caballeros y reclutas- dijo Shion.

-¿Y si hacemos que Alone hable con ella? Creo que ella seria abierta mas con su hermano mortal, que con nosotros- sugirió Albafica.

-No creo que se pueda. Desde que Perséfone lo visito, no ha salido de su casa y a cerrado su taller de pintura- dijo Aspros.

-Que fastidio. Ahora pasamos de guerreros a metiches que ayudan en algo que no nos incumbe...- gruño Manigoldo limpiándose el oído. -Oye, ¿y por que no se lo dejamos al inepto de Tenma cuando vuelva? Seguro el la puede hacer hablar-.

-Es cierto, Pegaso es el mejor amigo de la señorita Athena, puede que el nos diga que la atormente- dijo Degel.

-Tenma aun esta en su misión de entregarle el pergamino a Dokho y el viaje tardara algunos días mas con lo que le enseñe, y si Alone no aparece, solo nos quedara esperarlo. Eso es todo- finalizo Shion, ordenando la retirada de todos. -Espera Degel...- detuvo al acuariano.

-¿Que sucede Patriarca?-.

-Quiero saber si los materiales que mandamos a Bluegard llegaron-.

-Así es, no hubo problema en el viaje y Unity esta agradecido por nuestra ayuda-.

Otra de las misiones de Regulus y Albafica que recibieron cuando fueron a liberar a Degel del hielo, es que comenzaran una mejor alianza con los habitantes de Bluegard. El lugar estaba en escombros, y como ellos eran descendientes de los Caballeros que protegían el sello de Poseidón era el deber del Santuario ayudarlos. Y cuando Degel se recupero, el se convirtió en el mensajero del Santuario a Bluegard y viceversa. Y ambos bandos se ayudaban en la reconstrucción del otro.

Shion noto que la mirada fría de Degel cambio a una nostalgia y algo de triste. -No te preocupes, aparecerá tarde o temprano- dijo Shion.

Degel y Unity tenían la esperanza que si el primero sobrevivió a la furia del dios de los mares, Serafina, la hermana mayor de Unity también lo hubiera hecho. Degel sintió como la joven recuperaba la vida antes de ser congelado. Aunque el era mas entusiasma en esto que el propio Unity.

-Lo se... al igual que se que debo de estar preparado por si me equivoco. Pero no puedo evitarlo- tras decir esas palabras, se retiro.


(En los 5 Picos)

-¡Me alegro por ti! ¡Mi hermanito ya ah crecido, pero que orgulloso estoy!- Celebraba Dokho con una botella de Sake en sus manos.

Tenma había llegado hace unas horas al lugar, encontrándose a Dokho en posición de loto frente a la cascada. Viajo a la velocidad de la luz para llegar en 2 días. Fue un truco que le enseño Shion y le serviría mucho. Conversaron sobre lo que habían echo cada uno estos 3 años mientras tomaban un poco de sake que un amigo de Dokho le trajo hace unos días.

-Ya para Dokho, que me avergüenzas- dijo Tenma con un vaso de sake medio lleno. Dokho ya se estaba emborrachando demasiado, y tan solo había tomado 3 vasos.

-¿Como quieres que pare de celebrar? Además acostúmbrate, por que conociendo a Manigoldo te llevara a festejar después de esto, y sus celebraciones no se comparan a esto !jaja!- Rio el Caballero de Libra terminándose toda la botella.

Tenma solo observaba a su hermano adoptivo y antiguo maestro con una gota de sudor. Preguntándose si en verdad era seguro dejarle a el la misión de observar a los 108 Espectros.


(Un par de días después)

-¡Gracias por su compra!- Agradeció Agasha a un cliente.

Albafica la veía un poco alejado a la florista. Ayer había sido mandado a decir que aumentaran por esta vez el encargo de mas flores, y hoy acompañaría a la castaña a subirlas por los templos, por que era imposible que ella pudiera subir tantas flores con su pequeño cuerpo.

¡Diablos!

Albafica no podía dejar de ver el rostro feliz de Agasha, y como si sus ojos tuvieran algo malo, empezó a ver luces que rodeaban a la florista mientras ella arreglaba las flores.

Sacudió la cabeza en un intento que ese brillo se fuera. -Creo que me estoy volviendo loco- pensó desesperado, acercándose a Agasha. -Hola-.

La chica dio un saltito de sorpresa al escuchar la voz del Dorado. Volteo rápido para verlo. -¡Señor Albafica! Perdóneme, aun no estoy lista, faltan algunas flores- empezó a excusarse nerviosa.

-No te preocupes, no hay prisa, solo avísame cuando ya todo este arreglado para ayudarte- dijo formal y seriamente el bello hombre.

Agasha asintió, apresurándose a terminar todo mientras Albafica se apoyaba en la pared del lugar y cruzaba los brazos. Podía escuchar los murmullos de las personas a su alrededor, pero decidió mejor ignorarlos.

Agasha se sentía nerviosa al estar cerca de su adorado señor Albafica, pero también feliz de que fuera el quien la viniera a buscar, sentía que desde su conversación en la noche que comenzó el festival se había cercado aunque sea un poco al pisciano, y como toda muchacha enamorada sentía que tenia oportunidad para estar a su lado.

Cuando termino de colocar las ultimas flores le aviso a Albafica y este tomo la carreta y con una mano la llevo sin problema, mientras Agasha caminaba a su lado.

Se produjo un silencio entre ambos al caminar hacia la entrada del Santuario, y Agasha sentía las miradas de todas las personas que los observaba y escuchaba una que otra queja de algunas mujeres por caminar cerca del hombre mas bello del Santuario. Buscaba en su mente un tema para hablar para no sentirse incomoda, y logro encontrar uno.

-¿Así que pronto Tenma y Teneo se convertirán en Caballeros Dorados verdad?-.

-Si. Cuando Tenma vuelva de su misión, el Patriarca preparada la ceremonia para nombrarlos oficialmente como Caballeros Dorados- respondió Albafica, aunque una incomodidad apareció dentro de el cuando Agasha tuteo a ambos hombres.

-Me alegro por ellos, creo que Tenma se lo merece por todo lo que hizo, y Teneo se a esforzado mucho para ocupar el lugar del señor Hasgard-.

Albafica sentía que sus riñones le fallaban, por que la incomodidad empezó a crecer cada vez que escuchaba como la florista hablaba felizmente de los jóvenes, en eso, las palabras de Pefko sonaron en su cabeza.

-"Es amor"-.

¿En verdad estaba enamorado de Agasha? No podía creerlo, no era correcto. A pesar que su sangre envenenada perdió intensidad gracias a Athena y eso le permitió bajar al pueblo sin problemas. Aun había el riesgo que podría dañar a las personas. Por eso no creía que estuviera enamorado de la chica.

Vio discretamente a la castaña que parecía feliz, también notaba un leve carmín en sus mejillas. De pronto pensó que se veía como un ángel. Casi se muerde la lengua por ese pensamiento.

-¿Sabe señor Albafica?- Hablo Agasha, atrayendo la atención del pisciano. -Me alegro mucho que siga vivo. Cuando lo vi enfrentándose a aquel Espectro tuve mucho miedo de que muriera, pero me alegro que sobreviviera- esas palabras sorprendieron a Albafica.

-So-Solo realice mi deber de Santo, y si hubiera muerto tampoco importaba, lo hubiera echo haciendo mi deber y derrotando al enemigo-.

-¡Pero yo no!- Chillo algo molesta y triste Agasha, deteniéndose. -Yo no quería que el señor Albafica muriera, yo quería conocerlo aun mas. Por lo que el que saliera vivo de aquella batalla y ahora baje al pueblo me alegra- una sonrisa sincera y de enamorada se formo en sus labios. Sin saber el efecto que causaba.

Albafica estaba impresionado, no sabia que la florista pensara en el de esa manera. Recordaba haberla salvado cuando Minos de Grifo ataco al pueblo, tenia conocimiento que la chica le admiraba, pero no creía que a tal punto.

-"Lo que sientes es atracción hacia ella"- las palabras de Pefko volvieron a escucharse en su cabeza. ¿Sera que tenia razón?

Decidió que será un tema que deberá pensar para después, siguió subiendo la carreta de flores hasta arriba acompañado de Agasha. Ninguno dijo nada después de eso.


(Cerca del anochecer)

Tenma estaba entrando al salón del Patriarca para dar su informe, se sentía reconfortado después de hablar con Dokho, claro cuando este no tenia alcohol cerca.

-Ya llegue Patriarca- se arrodillo Pegaso frente a su santidad.

-Es bueno ver tu regreso en poco tiempo Tenma, me alegra ver que las enseñanzas de moverte a la velocidad de la luz fuera de combate te sirvieran para hacer mas corto tu viaje- dijo Shion.

-Así es, eso me ahorro mucho tiempo-.

-¿Algo que informar en tu viaje?-.

-No. Dokho recibió el pergamino y esta guardado. También conversamos un poco de lo que hicimos, nada mas- respondió con simpleza. -Ahora con su permiso, me retiro-.

-¡Espera Tenma!- Exclamo el Patriarca, deteniéndolo. -Hay algo mas que necesito que hagas...-.

-¿En serio? Pero si apenas llegue ¿no podrías esperar hasta mañana? Estoy cansado?- Se quejo como niño el castaño.

-Se trata sobre la señorita Athena...- al decir eso, la cara de Tenma se cambio a de preocupación. Cualquier cansancio que tuviera se esfumo.

-¿De Sasha? ¿Le paso algo?-.

-No lo sabemos. Algo que no te eh dicho es que el día en que te fuiste, la esposa de Hades y Diosa de la Primavera, Perséfone, vino a hablar con Athena sobre una posible alianza para que no hubiera mas guerras santas en el futuro- empezó a relatar los hechos.

-¿Por que no me dijiste?- Reclamo molesto.

-No consideraba conveniente que el Caballero que lastimo a Hades en la guerra santa estuviera presente, podría activar algún rencor en la Diosa que pusiera en peligro la alianza. Aunque al final no importaba por que la alianza no se realizo-.

-¿Por que?-.

-Hades exigía la vida de los Caballeros Dorados que sobrevivimos a la guerra santa. Athena se negó, y después Perséfone me exigió que saliera para que las 2 conversaran en privado-.

-¿Y aceptaste? ¡Eso era algo muy arriesgado dejar a Sasha sola!-.

-¡Silencio!- Ordeno con autoridad, Tenma se callo, y Shion respiro antes de hablar. -Entiendo tu preocupación, yo tampoco quería irme, pero la señorita Athena me lo pidió, y si no hacia caso podría empeorar el animo de la reina del inframundo-.

Tenma solo se mantuvo callado, decidió a escucharlo hasta el final.

-No se lo que hablaron cuando me fui, pero cuando la Diosa de la Primavera se retiro, dijo que no habría alianza, también Athena a estado actuando raro, su cosmos no es tan cálido como siempre, y tiene una mirada triste en sus ojos, y cuando alguien esta cerca de ella tiene una sonrisa forzada- explico el lemuriano.

El castaño sintió su corazón estrujarse dolorosamente al escuchar las palabras de Shion. Esa no podía ser Sasha, desde siempre Sasha a sonreído y se a mantenido firme, incluso en la guerra santa ¿qué le pudo haber dicho esa Diosa para que le afectara tanto?

-Por eso te pido que tu hables con ella. Iré a la tercera casa para hablar sobre unos asuntos con Aspros, tendrán su espacio para que conversen sin problemas-.

-¿Por que yo y no tu u Alone?- Pregunto Tenma. Aunque era una pregunta estúpida.

-Yo lo intente pero no funciono. Tu eres el mas cercano a Athena. A Sasha, tienes mas posibilidades de que ella se abra mas contigo, y por alguna razón Alone no a salido de su casa- mintió lo ultimo, no quería preocupar mas a Pegaso y que se concentrara en el problema de su Diosa.

Tenma se preocupo por su amigo, mañana iría a hablar con el. Ahora lo importante era Sasha.

Después de que Shion se fuera, paso de lado el asiento del Patriarca para dirigirse a los aposentos de Athena.

Mientras el hacia esto, Sasha miraba las estrellas desde su balcón, pero a diferencia de otras veces, lo hacia con una mirada triste. La palabras de Perséfone seguían en su cabeza haciéndole daño, no las palabras en si, si no por la verdad y por el mensaje.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por unos golpes afuera de la puerta, se seco las lagrimas con el dorso de las manos para hablar. -¿Paso algo Shion?-.

-...No soy Shion- dijo la voz de Tenma afuera.

La pelilila se sorprendió al escuchar la voz de Pegaso afuera, a paso rápido se acerco a la gran puerta y al abrirla afuera estaba Tenma con su armadura puesta, y en su rostro se notaba preocupación.

-¿Cuando volviste?- Fue lo primero que dijo, y su rostro detonaba un poco de alegría.

-Hace poco...Shion me dijo que estas actuando extraña desde que me fui ¿qué sucede?- Pregunto con el mayo tacto posible.

El rostro de la Diosa se ensombreció al escucharlo. Suponía que Shion había notado su actuar y tan pronto Tenma volvió lo mando a que hablar con ella. Pero el dolor que sentía era demasiado, tal vez debía hablar con Tenma.

-Entra...hay algo que quiero decirte...- dijo apenas audible.

-¿Entrar? ¿Pero no esta prohibido que...?-.

-¿Shion te mando verdad?- Interrumpió Sasha. -Así que no creo que haya problema, además te has colado a mi terraza muchas veces y no te a importado- soltó una pequeña risa que le saco una sonrisa, aunque no duro mucho.

Tenma entro nervioso al lugar, sintiéndose raro por estar en los recintos de Athena que se podría decir que era lo mismo que su habitación, Sasha se sentó en la cama, viéndolo.

-¿Me vas a contar que sucede? Tienes preocupado a Shion y a mi- pidió Tenma.

-Lo lamento es solo...que e estado cansada- trato de excusarse.

-Eso no es verdad. Shion me conto que te juntaste con la esposa de Hades y desde ese día has estado como deprimida ¿te dijo algo malo?-.

Al escucharlo, la mirada de Athena se fue al suelo y cambio a una de tristeza, y a su mente volvió las palabras de su hermana.

Fijo su vista en Tenma, y en su mente lo comparo con la figura de alguien que aparecía como fantasma alado de Tenma. La única diferencia de ambos eran los ojos: los de Tenma eran rojizos y los del otro individuo café arena, el resto físicamente era igual.

Los ojos esmeralda de Sasha volvieron a humedecerse, pero esta vez cayeron con mas fuerza, tapándose el rostro con ambas manos para que no se viera su llanto.

-¡¿Oye?! ¡¿Que pasa?! ¡¿Que tienes?!- Pregunto Tenma alarmado, ella había empezado a llorar y apenas habían intercambiado unas pocas palabras.

-Perdóname...Perdóname...- pedía a llantos.

-¡Cálmate! ¿Por que pides perdón? No has echo nada malo...-.

-¡Eso no es verdad!- Espeto triste, mostrando su rostro en llanto. -¡Por mi culpa todos ustedes tienen que pelear en absurdas batallas! ¡Si no fuera por mi nadie arriesgaría su vida tratando de defenderme! ¡Si pudiera hacer mejor mi deber como protectora de la tierra ustedes no tendrían que pagar por mis fallos! ¡TU no tendrías que sufrir por mi egoísmo! Por eso y todo lo demás...perdóname- suplico entre lagrimas.

Tenma le dolía el corazón ver a Sasha en ese estado, cargando con todo el dolor cuando no debía. Necesitaba decirle que no era su culpa.

-Sasha...escúchame...- se agacho un poco para verla directamente al rostro. -No es tu culpa, nosotros...-.

-¡Si lo es! Tal vez si fuera mas valiente...-.

-No lo entiendes, nosotros...-.

-Por favor ya basta, solo quiero estar sola- pidió amablemente.

Tenma no soportando mas, la tomo por los hombros para que ella lo viera directo a los ojos

( watch?v=ZbJNudV_yQw&t=3s Que suene melodía)

-¡Ya basta Sasha!- Exclamo Tenma, y la joven estaba sorprendida por la acción del hombre. -¡Tu no tienes la culpa de nada! ¡Si nosotros peleamos es por nuestra decisión, no solo por el deseo de protegerte, si no también el de proteger al resto de las personas en la tierra! Es cierto que a veces eso nos conduce a arriesgar nuestras vidas y la muerte de muchos compañeros y nos deja un dolor por su partida. ¡Pero ellos pelearon hasta el final por voluntad propia! Asmita, Hasgard, el Cid, Deuteros, Sísifo, el resto de los Caballeros. Todos ellos pelearon contra el ejercito de Hades por ti es cierto, pero también por las demás personas que habían y por lo que ya no están, pero todo por su propia voluntad-.

Sasha estaba anonada por las palabras de Tenma, no esperaba que el le dijera eso, tal si de su hermano pero no de el.

-Pero...por mi culpa habrá mas guerras santas-.

-Oye, la culpa la tiene Hades. No se mucho de historia, pero si se que el empezó esta guerra y tu solo la defiendes porque es tu deber. Y sobre la alianza de seguro no hubiera durado. No me creo que ese sujeto en verdad quisiera paz después de las cosas que hizo para tratar de tomar la tierra. Todos nosotros: Shion, Dokho, yo, el resto del Santuario no te ve como la causante de las guerras, todos te consideran una Diosa benevolente y no por que tu mandes el lugar, si no por que siempre estas dispuesta a sacrificarte incluso por tus enemigos y tu cosmos nos da fuerza y esperanza cuando estamos a punto de perderla. Eres dulce, amable, hermosa, fuerte y valiente, así que ya deja de llorar por que en verdad me duele mucho verte así- termino de expresarse Pegaso, esperando que eso sea suficiente.

Sasha estaba muda por las palabras que acababa de escuchar, que eran como bálsamo al dolor de su corazón que causo Perséfone, su corazón empezó a acelerarse cuando Tenma, con cariño secaba el rastro de lagrimas de sus mejillas, que adquirieron un tono rojizo.

Era esta misma sensación por lo que hizo que su alma se enlazara con la suya.

Ella necesitaba su fuerza.

Necesitaba su esperanza.

Necesitaba esa sonrisa que el le daba.

Ella lo necesitaba a EL.

Y sin importarle nada mas, se lanzo a los brazos de Pegaso e hizo lo que hacia varios siglos había deseado. Junto sus labios con los de el en un anhelado beso. Tenma se sorprendió por lo que estaba sucediendo. !Sasha lo estaba besando! Sus labios eran suaves y dulces, desconectando la parte racional de su cabeza (que rara vez esta conectada honestamente) envolvió su cuerpo con sus brazos para acercarla mas, correspondiendo el beso.

Ambos se olvidaron del mundo en ese instante, solo importaba el ahora, y deseaban que ese momento sea eterno.

Después de unos minutos tuvieron que separarse de ese tierno beso por falta de aire. Sasha apoyo la cabeza en su hombro para descansar, una sonrisa encantadora se formaba en sus labios, todos los pesares que la atormentaban estos días se habían ido. Tenma levanto una mano para acariciar su cabello con delicadeza y cariño.

-Te amo Tenma, te amo desde tu primera vida, pero en estos instantes te amo solo a ti, y quien te lo dice no es Athena, es Sasha, la niña del orfanato- susurro con dulzura y amor.

Una tierna y leve sonrisa se forma en los labios del muchacho, quien se sentía dichoso por escuchar las palabras. -También te amo, Sasha-.

La pelilila sentía su corazón latir de felicidad, por lo que levanto su cabeza y volvió a unir sus labios con los de su amado guerrero.

Todo esto parecía ser un sueño para los 2, y honestamente no querían despertar.


(La Casa de Géminis)

-Se que eres lo suficientemente listo como para descifrar lo que dicen sus miradas, Shion- dijo Aspros al Patriarca.

Ambos estaban con algunos libros que Aspros robo hace años cuando deseaba ser Patriarca, Shion los estaba leyendo mientras esperaba que Pegaso calmara los temores de su Diosa.

-No se de que me hablas- fue lo único que respondió.

-Si claro- dijo sarcásticamente. -No te hagas el idiota, ambos sabemos que lo que ellos de "amistad" no hay nada-.

-Athena hizo un voto de castidad y Tenma nunca haría algo que rompiera su juramento de Santo y la irrespetara-.

-¿Enserio crees que después de tanto tiempo ese voto siga sirviendo?- Le hizo la misma pregunta que a Albafica. -O te lo planteare de este modo ¿crees que es justo para nuestra Diosa sacrifique su parte humana? Si decidió reencarnar como un mortal es por que quería experimentar todo lo que nosotros sentimos. Y el amor esta en esa lista-.

Shion se quedo pensativo ante esas palabras, es cierto que ellos al ser Caballeros tenían algunas limitantes, pero aun así le eran permitidos amar y tener relaciones con otras personas, y el argumento de Aspros era bueno, pero...

-¿Por que me dices todo esto? ¿Es que acaso ya sabias lo de ellos?- Pregunto con cierta autoridad en su tono.

-Lo suyo prácticamente es un secreto a voces para los mas cercanos, solo un ciego podría no verlo-.


(Con la pareja)

Ambos se habían vuelto a separar y tenían una sonrisa en sus rostros, era como si el tiempo se hubiera congelado para ellos...pero lamentablemente como todo sueño, debe acabar.

-Me gustaría tener mas tiempo, pero creo que ya me tarde demasiado y Shion podría venir por tanto tiempo- dijo Tenma, se disponía a levantarse pero Sasha lo mantenía preso en un abrazo.

-No te vayas...por favor- pidió en susurros, no queriendo dejarlo ir.

-No quiero hacerlo pero debo. No quiero que tengas problemas por...esto-.

-Ahora mismo no me importa, solo quiero tenerte a mi lado- dijo dulcemente, elevando su cabeza para verlo a los ojos.

La mirada esmeralda de la joven era cautivante, Tenma podía ver sus orbes todo el día y nunca se cansaría. Pero también sabia lo que pasaría si los descubren, por lo que a fuerzas tuvo que romper el abrazo y ponerse de pie, ayudando a su amada a hacer lo mismo.

-No me veas así- se rio cuando vio que la pelilila tenía una mirada molesta. -Algunos de los dos debe ser racionable-.

-¿Y ese eres tu? Me sorprende cuanto has crecido- bromeo la Diosa de la guerra.

-Para que veas que no solo en tamaño aumente- ambos se rieron unos momentos. Para después ser inundados por un cómodo silencio, mientras se observaban a los ojos. -Pronto seré nombrado Caballero Dorado ¿estarás presente?-.

-Es mi deber como Athena estar en la ceremonia, y aun si no lo fuera claro que estaría- le respondió con una sonrisa.

-Me alegro- Tenma se dio la vuelta hacia la puerta, pero Sasha lo detuvo sosteniéndolo de su mano. -¿Que pasa?-.

La joven respondió con un tierno beso a su amado, siendo una forma de despedida.

-S´agapó, Tenma- le susurro al separarse.

-S´agapó, Sasha- respondió en susurro antes de retirarse.

Tenma llego a la sala del Patriarca donde no había nadie, luego recordó que Shion le dijo que estaría en Géminis, así que bajo por los templos hasta llegar a la tercera casa, donde efectivamente; estaban Shion y Aspros hablando.

-¡Shion!- Le grito el castaño al peliverde.

-¿Cuantas veces te eh dicho que me digas Patriarca?- Le regaño Shion por llamarlo por su nombre.

-Ya déjalo, pronto será un Dorado y no importara si te llama por tu titulo o no, que no se te suban los aires de grandeza- bromeo Aspros, poniendo una mano en el hombro del Patriarca.

-Ya no importa ¿Athena te dijo lo que le atormentaba?- Pregunto Shion.

-Pues al parecer se culpaba de la guerra santa y de las muerte que ocurren. ¡Pero no te preocupes! Le dije que no era culpa suya si no de Hades, y que peleábamos por voluntad propia- resumió en parte lo que sucedió.

-Ya veo...hiciste bien en hacerlo ¿entonces crees que fue suficiente para que recuperara su animo?-.

-Definitivamente- respondió con un extraño brillo en los ojos.

Shion ya conocía ese brillo, pero esta vez era mas grande que otras veces. -Y dime...¿algo mas sucedió que deba saber?-.

-¿Eh? ¡No! Nada, solo eso. Ahora con su permiso me retiro- corrió en dirección a la cuarta casa para que no vieran su sonrojo.

Aspros rio al verlo correr, era obvio que mentía. -Ese chico debe a aprender a mentir- comento divertido.

Shion suspiro, no iba a entrometerse en lo que paso, por que no era su asunto y por que esperaba que Athena ya este mejor.


N/A: ¿Y que tal el capitulo? Espero que les haya gustado y no se sintiera forzoso, que la única manera de que Athena dejara de sentirse culpable es que su Pegaso viniera a sacarla de su pozo de desesperación.

El próximo capitulo oficialmente Tenma y Teneo recibirán sus armaduras Doradas.

mcr77: No te preocupes, solo trata de no tardarte para la próxima XD. Y tienes razón con Hades, si quisiera podría darle cara a Demeter para que ya no jodiera con su hija pero mejor va a la guerra con Athena.

Hanzr: Es cierto que en parte tiene razón Perséfone, pero tampoco debía ser tan cruel con Sasha o eso pienso yo, y el papel que desempeñara podría ser o no importante

Otra cosa, ya tengo 2 finales para la historia, un final bueno donde tendré que cambiar la historia de SemiUA a UA completo y un final... un final donde no altere la historia original, pero tal vez no esperen ¿Ustedes cual eligen? Se los dejo a su decisión.

Sin nada mas que decir me despido. Visiten, apoyen y comenten el resto de mis historias por favor. CHAO.