Los puños de Richard se tensaron. Sus labios se apretaron formando una línea y su mirada comenzó a tomar un aire gris cada vez que recordaba las palabras de aquel hombre que lo había estado apoyando con la investigación, ese hombre que le había dado las esperanzas que ahora veía cada vez más lejos.

- Sabes que tienes. Que abandonar, Richard, o sino terceros podrían salir perjudicados.

Smith, Smith, Smith.

Si creía que sin su ayuda no seguiría con la investigación, estaba muy equivocado. Pero a pesar de que Rick sabía que lo que Smith le había dicho podía llegar a pasar, no se encontraba en facultad de permitir una derrota.

Por más que no fuera su batalla. Pero era la de Kate, y jamás la dejaría batallar sola; aunque eso comenzara a afectarle a todos los que lo rodeaban.

Alexis cada día se alejaba más, y cuando el escritor intentó arreglar la situación con su hija, aunque sea de una manera mínima, nada salió como lo pensó.

- ¿Qué es, papá? - le preguntó la pelirroja sin inmutarse. Rick la miró sin entender -. Lo que te deja tan ido, ¿qué es?

El amor, quiso decirle, pero sabía que admitir esos sentimientos que volvían a florecer dentro suyo, ante su hija, empeoraría bastante la situación. Prefirió callar y la adolescente supo entonces que el escritor ocultaba algo que no quería que ella supiese. Sin embargo, aceptando todo a regañadientes, Alexis decidió darle un abrazo su padre.

- Para recargar tus energías - le dijo a modo de explicación, aunque no la necesitase. Y ese abrazo era lo que Rick precisamente necesitaba para tomar nuevas fuerzas y seguir.

Por Kate.

Sí, porque por ella hacía lo que hacía.

Siempre.


Al caer la tarde, Kate se metió a la bañera con su quinta copa de vino. Decir que se sentía fatal no sería suficiente y las lágrimas que afloraron se mezclaban con el agua sobre su cuerpo lo demostraban. Quiso retenerlas, quiso obligarles a quedarse ahí, dentro de sus ojos, pero no pudo. Y al contrario, cada vez parecían querer caer más y no obedecer los deseos de Kate.

Se bañó de la forma más lenta posible y cuando no pudo seguir alargando más la acción, se rindió y decidió enfrentar la realidad.

En la que Montgomery ya no estaría incluido.

Ni bien terminó de secarse las lágrimas que habían vuelto a florecer, su celular comenzó a sonar. No quiso contestar. No se sentía en la capacidad de poder sostener una conversación al menos decente sin caer de nuevo en el llanto. Pero había una razón que la empujaba a coger el teléfono. Una persona precisamente.

Entonces recordó que el escritor del que tanto esperaba un llamado, no se había enterado de nada. Y merecía saberlo.


Richard no recordaba cuándo había sido la última vez que había corrido tanto. Y la verdad es que tampoco sabía de dónde salía a fuerza que lo empujaba.

- Las fuerzas del amor - se dijo mentalmente mientras cruzaba la calle.

No le importó que casi lo atropellaran. Ni los improperios ni griteríos de los conductores. Rick sólo tenía en mente las palabras de Kate.

- Rick, tengo algo que decirte - se demoró unos segundos en proseguir -. Algo importante.

Y el escritor desfallecía cada que aquellas palabras se reproducían una y otra vez en su mente.

Rick. Le había llamado Rick. No Richard, no Castle, no Kitten. Simplemente Rick. Y eso le había encantado. Y la pausa que había hecho... podría significar muchas cosas, pero Rick prefería pensar que al fin la capitana había decidido dar rienda suelta a sus sentimientos. Porque estaba casi al cien por ciento seguro de que Kate sentía algo por él, tanto como él por ella.

Siguió corriendo y en ningún momento pensó en parar y tomar un taxi, porque eso significaría perder dos minutos valiosos esperando a que alguno se aparezca.

Y estaba demasiado apresurado para querer perder un segundo más.


La pierna de Kate no dejaba de temblar, aun cuando se suponía que lo peor había pasado ya.

Rick se había quedado helado. Congelado. Frío. Sin vida.

Y no era para menos, pero Kate no supo qué hacer. Atinó a entrelazar sus brazos, darle el apoyo que ni siquiera tenía para sí mismo. Ayudarle a salir de ese estado.

Rick derramó sólo una lágrima, pero era muy evidente que no se lo creía.

- ¿De verdad? - le había preguntado para asegurarse.

Entonces Kate flaqueó y ya no pudo mantener la compostura que se había auto-obligado a mostrar frente a Richard. Se apoyó en su pecho y lloró como nunca pensó volver a hacer frente a alguien desde la muerte de su madre y fue en ese instante en que el escritor supo que ella no mentía.

Eso era lo que necesitaban: apoyo del otro. Él de ella y ella de él; y ya para el día del funeral podían mantenerse y controlar sus emociones. Aún así, para ambos ese día fue el segundo día más largo que alguna vez habian vivido

Para Kate, la primera vez, que el día en que asesinaron a su madre. Y para Rick, el día en que Alexis nació. 11 horas. 11 largas horas en las que esperó en una sala de parto por la llegada de esa pequeñita pelirroja.

Era tan joven, y si bien no estaba listo para ser padre, acogió a ese diminuto ser con el amor más grande que jamás había sentido. Amor únicamente empatado por su amor a Kate. Pero eran amores paralelos, incomparables.

Y ahora la veía a ella temblando como nunca.

- Kate... - le habló bajito para no llamar la atención - Calmate, Kate. Tú puedes hacer esto, lo sabes.

Kate dedicó su discurso al capitán y cada palabra se clavó en el pecho de Richard. Lento, agonizante. El escritor sintió la culpabilidad apoderándose de él. Y creyó que el dolor que todos los presentes sentían, era ocasionado por él.

- Tarde o temprano alguien más saldrá herido, Rick. No sólo tú o Kate están en riesgo, y créeme, no quieres comprobarlo.

En ese momento el escritor no lo había entendido, pero ahora sí lo hacía y era tarde.

Muy tarde.

Kate no lloró durante el discurso, sólo tembló, como el corazón de Richard hasta una semana después del funeral.

Creyó ya no poder vivir con la culpa.


¿Recuerdan que les dije que tenía el capítulo bien avanzado? Pues les voy a contar una historia bastante graciosa - graciosa ahora, en el momento fue horrible -.

Resulta que tenía un Galaxy SII y escribía este fic en las notitas. Pues, hace más o menos una semana descargué una app nueva y el celular colapsó - literalmente, se desconfiguró -, entonces lo llevé a arreglar y me dijeron que le había entrado un virus.

- Hay que formatearlo, no hay de otra -. Me dijo el tipo. Entonces fui donde otro y me dijo lo mismo.

Lo formateé y resignada compré otro celular - un Lg que está hermoso *-* -.

Anyway, perdí las notitas porque no las había sincronizado con el Google Docs, así que he tenido que comenzar a redactarlo de nuevo - es por eso que esta tan mal escrito y he demorado una vida.

¿Ven? Ahora todo cobra sentido.

Lección de vida: sincronicen siempre las notitas y descanguen un antivi decente!

En fin, ya que he demordo más de lo usual en subir, voy a hacerles las dos preguntas pendientes! :D

1.- Viviendo el ambiente del triste hiatus, ¿Qué les pareció el final de temporada?

2.- ¿Cómo fue que Castle llegó a su vida?


1.- Pues a mí sí me gustó, aunque al final fue muy evidente que iba a suceder algo. Sin embargo, por más que me hubiera gustado que se casen - y practicaran los Castle babies todo el verano. .what. -, este final de temporada ha sido más emocionante y descorazonadora. Me ha hecho sentir casi tan mal como el final de la 2da temp.

Sí, llámame masoqquista.

2.- Mi historia creo que es algo particular, porque recuerdo qe me ví la premier de la 5ta temporada - aún cuando daban en AXN y yo era fanática de CSI - pero no había entendido ni miércoles porque todo el caso era sobre Johanna's murder. Entonces lo dejé.

Y después, chan chan chan chaaaan... un día haciendo zapping me topé con el primer capítulo, pero en Sony; y a pesar que odio las series en español - sin ofender a los españoles presentes - me enganchó la trama y la química entre los personajes.

El resto es historia conocida. Como todos me terminé las 5 temporadas en un tiempo intimidantemente corto y ahora aquí estoy, viéndome los capítulos online y escribiendo fanfictions, jajaja.

Whatever, espero sus comentarios y respuestas!

Un saludo! :)