Disclaimer: Todos los derechos al nombre "Dragon Ball Z) pertenecen exclusivamente a Akira Toriyama y a la Toei Animation. No soy dueño de esta franquicia ni me beneficio con la redacción de esta historia.

Nota de Autor: Bien, estoy aquí para actualizar una vez más. Veamos como nuestros guerreros le hacen frente a sus pruebas en el cuarto del tiempo. Disfruten.

Nota de Traductor: La versión hispana no es una traducción literal. Además, mrbignerd acaba de cambiar su nick a wingsofseyfert12.


"¿Quién lo hubiera pensado?"
(Who would have thought?)

Escrito en inglés por wingsofseyfert12
(antiguo mrbignerd)

Traducido por Esplandian

Capitulo XI

La sensación de dolor absoluto y de fuego se disipó tan pronto como Roshi descendió en un interminable espiral, la negrura rodeándole. Entre la oscuridad, relojes de todo tipo de formas y tamaños pasaron zumbando junto a él antes de oír la reveladora señal del "tic tac" de un péndulo. Percibió sus pies golpeando un suelo firme, y las voces familiares a su alrededor, mientras abría sus ojos.

Estaba de vuelta en el Templo de Kami-sama, con el resto de los guerreros dirigiéndole miradas extrañadas.

"¿E-estoy vivo?" Preguntó Roshi en aparente incredulidad.

"En verdad lo estás." Garantizó Karin, ofreciéndole su mano al atónito Kame-Sennin.

"P-pero yo, ju-justamente—"

"No les adelantes nada, Roshi. Los otros todavía tienen sus correspondientes desafios que atravesar." Lo instruyó, ayudándole a bajar de la plataforma, mientras el aludido se encontraba un tanto nervioso.

Chi-Chi y Mr. Satán se hallaban ansiosos por enfrentar los retos que les aguardaban. El Maestro Roshi se había quedado frente a ellos todo el tiempo, aunque de repente se estremeciera y apretara los dientes. Era bastante inusual, pero lo más extraño llegó en el último instante. Súbitamente, el viejo maestro alzó sus brazos y gritó, como si estuviera sumido en el más profundo terror.

No sabían que esperar, pero se imaginaron que el Maestro Karin iba a arrojar luz en el asunto hasta que concluyeran sus pruebas.

Tao Pai Pai no prestó demasiada atención al sennin. Calculaba que todo eso era alguna clase de truco mental: él no se dejaría engañar por algo semejante. Se mofó a causa del infundado miedo que experimentaba aquel a quien alguna se le llamó "El Hombre Más Fuerte del Mundo."

"No entiendo porque te estremeces, anciano. Ciertamente todo esto es una elaborada técnica para acobardarnos y someternos. Yo, a diferencia tuya, no caeré en su trampa."

El Maestro Roshi encaró al mercenario con una mirada de enojo, mezclado también con un poco de compasión. El notable asesino profesional no tenía ni idea de en qué se estaba metiendo.

"Si tanto presumes eso de ser 'la Gran y Mundialmente Famosa Grulla', ¿entonces porque no eres el siguiente en entrar, y lo compruebas por ti mismo?"

"Conquistaré lo que tú, Kame Sennin, no pudiste. Y me reiré en tu cara una vez que lo haga." Replicó el asesino profesional acercándose a la plataforma.

Karin trató de detenerlo, ya que el siguiente reto estaba diseñado para Chi-Chi, no para el mercenario que, tomando su lugar, fue puesto en un estado meditativo, indicando que había iniciado su, o mejor dicho, el reto de Chi-Chi.

"¡Miauuuuuuu, ese idiota! ¡No lo puedo creer!"

"Mr. Popo cree que convendrías sacarlo de allís"

Karin lo pensó un poco. El sacaría al asesino profesional de un jalón, y lo apalearía por actuar tan fuera de línea.

Pero, mientras lo meditaba, tal vez debería dejar que Tao Pai Pai tomará el examen de Chi-Chi. Estaba seguro de que el asesino no sería un reto para este oponente, y que perder a manos de esta criatura tan particular lo enfuriaría hasta el punto de que no le dejaría otra opción más que quedarse junto a ellos si quería volverse más fuerte.

"Bien, Mr. Popo. Creo que las cosas resultaran mejor de lo que esperábamos. Déjalo que tome la prueba, aunque no le estuviera designada. Creo que el mercenario se llevará una verdadera sorpresa. Miauuu."

"De acuerdos, el Señor Popo no interferirás con la pruebas de Tao Pai Pai, aunque no estar bien que la tomara."

"Ya veremos como manejas la situación, señor asesino presumido." Rió Karin para sus adentros, dando un paso hacia atrás y dejando al destino tomar su curso.


Igual que Muten Roshi antes que él, todo lo que el asesino profesional contempló fue la oscuridad, mientras atravesaba un interminable espiral rodeado de relojes.

Poco después, el suelo se volvió solido bajo sus pies y finalmente el aire entró en sus pulmones.

Tao Pai Pai abrió sus ojos para encontrarse frente a un inusual paisaje. El cielo sobre él era de un oscuro púrpura nebuloso, y el aire era áspero, difícil de respirar. No había plantas u otra forma de vida en ese aparentemente estéril planeta.

"Por lo visto ya no me encuentro en la Tierra." Pensó antes de agitar su cabeza violentamente.

"¡Es ridículo! ¡Todo es un truco, una mera ilusión mental!" Concluyó furiosamente, negándose a creer que se encontraba en otro planeta.

Tranquilo, sin nada más que hacer, Tao se levitó y vagó por el planeta para ver que era aquello en lo que se suponía que iba a ser puesto a prueba.

Continuó así por alrededor de diez minutos, empezaba a impacientarse. Ya le gritaría a ese ex gato presumido de Karin para que lo sacara de ese lugar cuando, de pronto, percibió un gran poder aproximándose.

De inmediato, el Mercenario Tao esquivó a su costado derecho, evadiendo un rayo de energía por un escaso margen. Miró hacia abajo para encontrar a un niño, probablemente de unos diez o doce años. Poseía un potencial de pelea elevado, y hubiera dejado mudo de asombro a Tao si él hubiera venido antes de su entrenamiento.

Pero, después de un año dentro de la Habitación del Tiempo, Tao Pai Pai era considerablemente fuerte, y el poder del niño no era rival para él.

"¿Chiquillo, acaso tienes ganas de morir?" Gruñó el asesino profesional clavando su mirada abajo, hacia su joven atacante.

El crío se quedó como si nada ante las amenazas de Tao, y le respondió la mirada, con sus ojos repletos de intensidad.

"Tú no me asustas. Tu aura es mala, y no nos gusta la gente mala en este planeta. Ya tuvimos que escapar de la Tierra a causa de la maldad que hay en ese lugar, y no dejaremos que acaben con la paz que hemos encontrado aquí." Dijo el niño, quien sonaba muchos años mayor de lo que realmente era.

"No me interesa en lo absoluto su estilo de vida o su moralidad. Me atacaste sin razón alguna, y ahora pagarás por ello." Refunfuñó Tao, al tiempo que se abalanzaba sobre el chiquillo.

El chico vio al hombre venir y desapareció de su vista, causando que Tao desperdiciara su golpe. El mercenario adivinó que haría esto y se mantuvo quieto, esperando a que el chiquillo intentara algo.

Percibió un poder considerable a su derecha, de inmediato se viró y lanzó un fuerte puñetazo.

El asesino profesional sonrió satisfecho, ya que su estrategia había resultado mientras aterrizaba un potente gancho en la mejilla del niño, proyectándolo lejos.

El mercenario aprovechó su ventaja, volando raudamente hacia su oponente.

Tao estaba seguro de que el chiquillo iba a contra-atacar, así que envió una esfera de ki y voló hasta su derecha para flanquear al chico.

Estaba en lo correcto, ya que el chico se orilló a la derecha inmediatamente, lanzando su propia bola de ki para detener el avance del peleador más experimentado.

Desafortunadamente, el niño no tomó en cuenta que su oponente ya había mandado una esfera de ki, causando que las dos ráfagas de energía colisionaran y explotaran.

El chico tuvo que cubrir sus ojos a causa de la cegadora luz, dándole a Tao oportunidad de atacarle por la espalda y de disparar un "Dodonpa" contra el chiquillo, queriendo terminar la escaramuza lo antes posible.

El niño poseía reflejos rápidos, y se movió a la izquierda para evadir el rayo. Sin embargo no era lo suficientemente veloz, ya que el rayo alcanzó a golpear su hombro derecho. El golpe no había sido letal, pero el rayo casi perforó su hombro, causándole una inmensa cantidad de dolor a la criatura.

A Tao Pai Pai le fastidió un poco que su ataque de ki no acertara en el corazón del chiquillo, y de que este continuara vivo, pero el mercenario pronto descartó su desconcierto y aprovechó su ventaja una vez más, pateando al chico en la espalda y dirigiéndolo al piso.

Hubo una fuerte explosión. El pequeño permanecía en el cráter creado por el impacto, y yacía inconsciente a causa del demoledor golpe.

"Mocoso insensato, buscando pleito con alguien cuyas habilidades no conoces. Acabaré con tu vida aquí y ahora." Sentenció Tao, alzando su dedo y procediendo a concentrar el "Dodonpa" una vez más para asesinar al niño.

Pero antes de que pudiera hacerlo, una poderosa patada contra su mejilla lo mando volando. Tao maldijo entre dientes mientras se erguía de nuevo.

Dirigió su mirada hasta el cráter al que había lanzado al chico, y encontró a otro cuerpo allí. Era una mujer de largo pelo negro. Parecía que se arrodillaba junto al chiquillo, y que lo alimentaba con algo semejante a una semilla del ermitaño.

"¡Gosa! ¡No puedo creerlo! No escapamos de la Tierra para que terminaras muriendo aquí. ¡Si viste algo sospechoso debiste de haberme avisado!" Lo espetó la mujer.

"Lo siento, mamá, es sólo que creí que podía contra él. Su aura es malvada y no pude evitar odiarlo por ello." Se excusó el chico llamado Gosa.

"Todo está bien, cariño. Ahora ve a casa. Regresaré y te prepararé algo para cenar cuando regrese."

"Mamá, ¡patea su trasero!"

"¡Gosa, cuidadito con ese lenguaje!"

"Los siento, mami, pero acaba con él. No me agrada, además es malo."

"No te preocupes, lo haré." Prometió la mujer mientras el chico desaparecía volando en la distancia.

El Mundialmente Famoso Asesino Tao Pai Pai estaba tentado a seguir al chiquillo, pero pronto decidió que no valía la pena el esfuerzo. Quienquiera que fuera esta mujer, ella era fuerte, de eso estaba seguro. A pesar de ello, el calibró su poder con el propio y ella era sólo ligeramente más poderosa que su hijo. Tenía la victoria asegurada.

"Debería de enseñarle a su hijo algunos buenos modales. Atacar a un desconocido que no le ha hecho daño no es la forma adecuada de comportarse."

"Tú aura exuda maldad. Tuvimos que escapar de Chikyusei a causa de semejante vileza, y temimos que fueras un agente de Bebi. No nos culpes por ser precavidos." Explicó la mujer.

"No sigo ordenes de nadie. Aun así, tu hijo me ataco sin razón alguna, y yo no me tomó tan a la ligera semejante ofensa. Te eliminaré y tomaré su vida después que la tuya." Sentenció el mercenario.

"Entonces no puedo dejarte vivir, escoria."

"Como si tú insignificante poder tuviera esperanzas de tocar al mío." Se mofó Tao.

"Ya veremos si continuas llamando así a mi 'insignificante' poder para entonces." Replicó fieramente la mujer, elevando su poder y envolviendo su cuerpo en un aura blanca.

Tao Pai Pai percibió como su ki se elevaba un poco, pero no lo suficiente para igualarlo. La mataría, y después seguirá el mocoso.

Esperó a que ella hiciera el primer movimiento para poder evaluar y armar una estrategia acorde.

La mujer le lanzó un torrente de ráfagas de ki. Tao sonrió al ver eso. Calculaba que la mujer intentaba distraerlo con esta diversión y flanquearlo. Él no caería en la trampa.

Él se agacho bajo la explosión de ki, e inmediatamente se alzó en vuelo, proyectando un puño hacia su espalda, esperando atrapar a la mujer con la guardia baja. Su sorpresa fue mayúscula cuando golpeó el vacío de una imagen diferida, una de la mujer bajando un parpado y burlándose de él.

Gruñó iracundo, y trató de detectar su locación. Percibió un poder elevado por debajo de él , y se desplazó para ir a su encuentro.

Los dos se encontraron cuando Tao lanzó otro puñetazo, que fue interceptado por la dama. Ella intentó lanzarlo sobre su hombro, y de allí piso abajo, pero Tao Pai Pai se le escurrió, y contraatacó con una poderosa patada a su sección media. La mujer alzó una rodilla para bloquear el golpe, y uso ambos brazos para impactar a Tao con una palma doble.

Tao sintió su tórax rendirse un poco cuando fue golpeado por un feroz palmetazo, que lo mandó lejos. Él la ojeó, sin entender de donde había sacado ella su poder. A él le parecía una mujer común y corriente, pero había algo familiar en ella. No podía identificar exactamente que era, pero tenía cierto parecido con alguien que había visto antes.

Agitó su cabeza, intentando no distraerse, y acto seguido voló una vez más para enfrentarse a la mujer sin contener su potencial.

La mujer no esperaba esa súbita arremetida, así que de inmediato alzó sus brazos al ser ametrallada por una cortina de ráfagas. Sintió un dolor punzante en su cabeza, cuando su largo cabello fue jaloneado. Instintivamente levantó sus brazos para ser soltada, y recibió un poderoso golpe en su estómago.

Se duplicaron cuando Tao le propinó un codazo en la espalda, mandando a la mujer al suelo. La mujer se las arregló para recuperarse, antes de chocar contra el piso, y se percató de que su oponente sacaba provecho de la situación.

Ella pensó lanzarle un rayo de ki, pero calculó que seguramente el hombre esperaba aquello, así que decidió fingirse muerta y dejar que él viniera por ella.

Para su mala suerte el mercenario era mucho más listo de lo que creía, y le dirigió varios rayos de ki para asegurarse de que no intentaría nada. La movida era bastante inteligente de su parte, ya que lo prevenía de un desagradable contraataque, y al mismo tiempo, forzaba la atención de ella en los proyectiles de ki, dándole tiempo para atacarla de lado.

Adivinando que él la atacaría por la espalda, ella lanzó varias ráfagas de ki para detenerlo, y procedió a perderse de vista, esperando a que él lo repitiera en su posición previa.

Tao esperaba esto, sabiendo que ella intentaría desaparecer con un Zanzuken. Aunque él no pudiera sacar provecho, usar el Zanzuken por un periodo prolongado la agotaría y esto, a la larga, seria para su ventaja. Él esperó hasta que ella se hizo visible una vez más.

Ella se acercó e intento atacar mientras usaba el Zanzuken, pero Tao previó aquello y capturó el puntapié descendente. Él asió su pierna y la retrajo antes de aterrizar un golpe de labrador en su mejilla, enviando a la mujer abajo, estrellándola directo contra el piso, y formando otro cráter en el terreno.

Tao Pai Pai tomó su tiempo para burlarse de la fémina.

"¿Eso es lo mejor que puedes hacer, mujer? Deberías saber que ni siquiera lo estoy intentando. Ríndete, tu vida está perdida." Presumió el mundialmente famoso asesino.

El polvo se despejó, y tal visión consternó al mercenario. La mujer se encontraba de pie, casi como si nada le hubiera sucedido. Los ojos de ella se habían endurecido, su talante era serio, y su largo cabello parecía elevarse hasta sus extremos.

"Ya me doy cuenta de que no eres un agente de Bebi, y no tengo nada por qué temerte. Eres demasiado débil como para serle útil a Bebi." Concluyó la mujer con una sonrisa.

"¡Pero fue eso! ¿Te burlas de mí, aun cuando te encuentras a las puertas de la muerte?" Rugió Tao.

"¿Yo, a las puertas de la muerte? De ser así, quien se encuentra en el umbral de la muerte eres tú, hombre despreciable." Remarcó desdeñosa.

"¡Suficiente! Lo único que consigues es retrasar tu propia muerte. Te mataré ahora." Dijo el asesino severamente.

"Entonces inténtalo, pero grábate esto, tú fallaras. Mi nombre es Son Pan, hija de Son Gohan, nieta de Son Goku. Acabaré contigo por el bien de todos aquellos que se vieron obligados a escapar de la Tierra, y del mal que allí habita." Dijo Pan al ponerse de pie, soltando un rugido estridente.

De inmediato, Tao percibió como su poder se elevaba inconmensurablemente. Todo el terreno alrededor de él se estremecía mientras que el cielo parecía oscurecerse. Él no tenía idea de lo que ella estaba haciendo, pero ya percibía como el temor se apoderaba de él

Terminó abruptamente, cuando el suelo dejo de temblar y el cielo recobro su brillantez. Tao dirigió su vista abajo para mirar a la mujer, quien ahora era un tanto diferente. Su cabello, que antes era de un negro ébano, era ahora una melena aurea, y sus mechones se dispersaban en todas direcciones. Los ojos de la mujer eran color cerceta y un aura dorada parecía engullirla.

Sin embargo, aquellas cosas no fueron las que lo sorprendieron. Era su poder. Era increíble, semejante poder ni siquiera debería de existir. Ella había sobrepasado su poder miles de veces y más.

Antes de que él pudiera meditarlo, la mujer estaba frente a él y aterrizando una fuerte patada en la sección media del mercenario, un gancho contra su pómulo, y un golpe en su espalda, finalmente estrellándolo contra el piso.

Todo en una cuestión de micro-segundos.

Tao se encontraba completamente aturdido cuando intentó incorporarse fuera del cráter, pero se encontró incapaz de hacerlo. Sus adentros se sentían como si estuvieran a punto de reventar, su quijada desencajada, y su espalda adolorida. Ni siquiera se pudo defender, y en menos de un segundo, fue vencido, completa y absolutamente.

El asesino vio a la mujer aterrizar y caminar hacia él.

"¿Qué clase de endemoniado conjuro es este?" Rogó un pasmado—y un tanto asustado— Tao Pai Pai.

"¿Por qué debería de decírtelo a ti, criatura del mal? Escoria como tú solamente debería morir." Replicó la mujer.

Tao percibió la apabullante intención de matar en los ojos de la mujer. Ella no deseaba nada más que verlo caer. Antes de que Tao pudiera siquiera idear una forma de salir de esta, se percató de que la mujer concentraba una enorme cantidad de poder. Él dirigió su mirada hacia arriba para verla cargando una inmensa esfera de ki azulado. Era más que suficiente para incinerarlo.

Y Tao únicamente pudo abrir su boca para gritar mientras la esfera de ki era súbitamente lanzada hacia él, devorando todo su ser y consumiéndolo por entero.


Enseguida, Tao Pai Pai se hundió de nuevo en un interminable espiral antes de sentir el sólido piso bajo sus pies. Abrió los ojos para encontrarse de vuelta en la Atalaya de Kami-Sama.

"¿Y bien, miauuu, como te fue?"

Tao no pronunció palabra. Todavía temblando, caminó silenciosamente fuera de la plataforma.

Roshi aprovechó esta oportunidad para mofarse del menor de los hermanos Grulla.

"Ves. Te dije que terminarías así."

"E-era tan real. Podía sentir todo…como si…"

Fue en este punto que Chi-Chi empezó a ponerse verdaderamente nerviosa con respecto a la prueba que iba a endurar. El Maestro Karin lo notó y comenzó a hablar.

"Fue TU prueba la que el terminó tomando, pero fue suficiente. Ahora tú tomaras la prueba de Tao Pai Pai. A pesar de todo, estoy seguro de que saldrás beneficiada."

"¿Re-regresaré como ellos?" Inquirió la hija de Ox-Satan con nerviosismo.

"Dependerá de lo que hagas allá adentro, marra-miau. Ahora camina hacia la plataforma y prepárate, ya que es tu turno."

Chi-Chi asintió dando un paso hacia adelante y dentro de la plataforma. Su estómago le dolía a causa de la ansiedad, pero ella tragó saliva y endureció su rostro. Estaba determinada a sobrellevar su prueba, y si el anciano maestro y el mercenario pudieron, entonces ella también.

Cerró sus ojos en respuesta a la oscuridad entrante, y a las imágenes de péndulos y relojes que envolvían su visión.


Después de abrir sus ojos, Chi-Chi notó que no se encontraba en Chikyusei, la Tierra. El cielo era de un profundo carmesí atravesado por nubes amarillas. Había un amplio rango de flora en el horizonte, a pesar de que eran plantas que ella nunca había visto. Se le dificultaba respirar en aquella atmosfera… el aire era increíblemente viciado.

A pesar de todo, ella sabía que no podría demorarse y decidió alzarse en vuelo mientras hacia un reconocimiento de aquellas tierras, buscando lo que se suponía era la prueba que debía tomar.

No levitó demasiado antes de que se percatara que tres ki venían a su encuentro. Eran algo poderosos, pero podía notar que ella era mucho más poderosa que todos ellos. Aun así, ella mantuvo su guardia. Ella no sabía quiénes se acercaban a ella, pero debía de estar preparada.

Tres alienígenas se le aproximaron, todos ellos de mayor tamaño que ella. Uno de ellos era un corpulento gigante de largo cabello que le bajaba por la espalda. Llevaba la misma armadura que los saiyajins portaban cuando vinieron a la Tierra, hace mucho tiempo, pero esta armadura era verde.

El otro alienígeno era más alto que ese coloso, pero muchísimo más esbelto. Tenía la apariencia de un alto lagarto marrón. El también llevaba una extraña armadura.

El ultimo miembro parecía ser un tanto afeminado a causa de su piel azulada, y de un desagradable copete de pelo rubio. A pesar de ser el más pequeño del grupo, fácilmente era el más fuerte también. Los tres parecían observar a Chi-Chi lascivamente.

"Parece que nos hemos encontrado a una hembra saiyajin para mantener calientes nuestras camas esta noche, muchachos." Dijo el gigante.

"Si, Doure, ha pasado demasiado tiempo desde la ultima vez que una criatura tan exótica nos procuró su compañía." El lagarto sonrió abiertamente.

"Silencio ustedes dos. Ella no puede ser saiyajin, ellos han estado muertos desde hace más de un año, desde que Freeza destruyó su planeta." Les informó el rubio.

"Pero Salza, ¿cómo podríamos saber que Freeza los eliminó a todos? Mírala, se ve exactamente como una hembra saiyajin, si no las conociera." Concluyó Doure, el coloso verde.

"Entonces mejor usa tu nariz, bufón. Ella, obviamente no es una saiyajin. No lleva ese terrible olor que todos ellos cargan. Ella es algo diferente." Dictaminó Salza.

Chi-Chi empezaba a irritarse con aquellos tres (obvios) extraterrestres discutiendo sobre que podría ser.

"¿Y hasta cuando se supone que van a preguntarme sobre el asunto, ustedes, tres chiflados?" Les espetó la hija de Ox-Satan, en un tono claramente fastidiado.

"Whoa, parece tener mucho arrojo. Yo digo que ella es saiyajin." Opinó Doure.

"Yo también lo creo, sólo las mujeres saiyajin tienes esa clase de temperamento." Complementó el Neiz, el lagarto.

"Entonces los dos son unos bufones. Ella no es saiyajin, y eso es todo. Ni siquiera tiene una cola." Señaló Salza.

"Estoy de acuerdo con el muchacho rubio. Yo soy humana." Complementó Chi-Chi.

"¿Ju-MAN-Ah? Nunca había escuchado de ellos. ¿Estas segura de que no eres una saiyajin?" Curioseó Doure.

"Por ultima vez, ¡ella no lo es! ¡El que tú quieres acostarte con una mujer saiyajin no la convierte en una!" Estalló Salza.

"Aww, ¡pero no he estado con una saiyajin en muchísimo tiempo!" Lloriqueó Doure.

"Termina con ella, y entonces la llevaremos con nosotros." Replicó Salza.

"No me importaría ser el primero en darle una paliza." Dijo Neiz.

"Y yo les digo que acabaré con ustedes si siquiera lo intentan." Gruñó Chi-Chi.

"Como si pudieras lastimarnos. ¿Es que no sabes quiénes somos? Somos el escuadrón Armado de Cooler, el más poderoso equipo de mercenarios en la Galaxia Este. Ni siquiera la Fuerza Ginyu se nos iguala." Se regodeó el alienígeno rubio.

Chi-Chi estaba verdaderamente confundida. No tenía idea de quién demonios eran esos tipos.

"Disculpen, pero nunca he escuchado nada de unos chiflados como ustedes." Contestó aburrida.

"¡Entonces que te parece si te mostramos por la fuerza la razón por la que somos tan temidos en esta galaxia!" Rugió Salza, abalanzándose para atacar.

Chi-Chi, viéndolo venir, y sin esfuerzo alguno, interceptó su puño. El rostro del alienígena mostro algo de sorpresa, pero sonrió rápidamente e intentó alcanzar con su rodilla el estómago de la Ju-MAN-Ah.

Ella lo evadió de inmediato, soltando el puño de Salza, y puso sus palmas en las rodillas de su contrincante de piel azul, y usando las piernas del alienígeno como soporte, procedió a impactar SU rodilla en el rostro de Salza.

Salza notó su nariz rota mientras era alcanzado por la rodilla de su oponente, y era lanzado lejos de la mujer.

Viendo que su líder requería de ayuda, Doure y Neiz pronto se unieron a la batalla, mientras que trataban de atacar como un trio coordinado en contra Chi-Chi.

A sabiendas de que el gigantón preparaba un poderoso puñetazo, Chi-Chi resolvió que era preferible esquivar sus ataques en vez de interceptarlos. Así lo hizo cuando vio el lento ataque del coloso venir hacia ella.

Ella lo evadió fácilmente, pero fue tomada por sorpresa cuando Neiz, siendo considerablemente más veloz que Doure, se materializó de la nada y apareció frente a Chi-Chi.

La viuda no tuvo tiempo de defenderse mientras que el reptil de alta estatura le dirigió una súbita patada a su rostro, atrapándola desprevenida.

Desafortunadamente, Neiz no había concentrado demasiado poder en su ataque, y Chi-Chi únicamente se desfasó antes de iniciar un contraataque casi inmediatamente.

Neiz fue saludado por un rodillazo contra sus intestinos. Con su reserva de aire cortada, Neiz no pudo respirar, mientras la mujer cerraba su palma en la mejilla del alienígeno, proyectándolo lejos y en las alturas.

Doure atentó aparecer detrás de la 'Ju-MAN-Ah', empleando su corpulencia para contenerla.

Ella ya se imaginaba que el gigantesco alienígeno trataría de flanquearla, pero era tan lento que ella fue capaz de verlo venir, incluso cuando ella todavía estaba ocupada con Neiz.

Sin siquiera girarse, Chi-Chi mandó un feroz codazo contra el estómago del gigantón.

Incluso con su armadura puesta, Doure sufrió el impacto, integro, en contra de su sección media. Chi-Chi calculó que el enorme alienígeno poseía mayor aguante que el alto, así que decidió usar aquello para su ventaja lo antes posible.

Ella realizó una pequeña voltereta lateral antes de aterrizar una fuerte patada de hacha en el cuello del doblado Doure, mandándolo abajo y estrellándolo contra el suelo.

Antes de que Chi-Chi pudiera presionar su avance, ella detectó un gigantesco poder detrás de ella, e inmediatamente uso el zanzuken para desfasarse de su camino.

Fue algo bueno, ya que un gran rayo de ki voló exactamente en la posición previa de la mujer. Ella se viró para ver a Salza con el rostro ensangrentado. Obviamente, él estaba extremadamente molesto.

Chi-Chi intentó volar alrededor de él para alcanzar su espalda, pero fue detenida por Neiz una vez más. En esta ocasión, el alienígeno desprendía un aura eléctrica,

Súbitamente él expulsó su ataque, el cual parecía ser una especie de relámpago.

Decidiendo que no era buena idea tratar de detenerlo, ella se alzó para evitarlo. Para su mala suerte, todo estaba planeado para que Doure apareciera sobre ella y se las arreglara para golpearla fuertemente en la espalda, estampando a la viuda directamente contra el terreno.

Neiz tomó tal oportunidad para disparar otro de sus ataques a la descendente Chi-Chi, y procedió a hacerlo.

La peleadora se recuperó rápidamente y evadió el ataque. Esperando otro golpe a traición, Chi-Chi concentró algo de ki en sus manos para estar lista, en caso de que alguien tratara de atacarla por su anverso.

Esta vez fue Salza quien intentó sacar partido. Algo de energía salía de sus manos, y Chi-Chi presintió que él usaba alguna clase de cierra o artefacto para rebanar. Esto no importaba, él no se iba a acercar lo suficiente para usarlo.

Salza pensó que tenía a la Hu-MAN-Ah acorralada, pero ella se giró y le estrelló un impresionante golpe de ki.

El alienígeno rubio rugió, cayendo al piso una vez más y creando un inmenso cráter en el proceso.

Chi-Chi notó que Doure y Neiz pretendían atacarla una vez más. Viendo que ella podía usar semejante oportunidad a su favor, esperó hasta el ultimo momento antes de usar el Zanzoken para evadir los ataques de ambos.

Neiz únicamente pudo presenciar indefenso como su relampagueante ataque era esquivado por la mujer en el ultimo instante, y como ella golpeaba a Doure, quien venía desde el lado derecho.

El colosal alienígeno gimió de dolor, y ese dolor fue menor que el de la patada seca que la mujer le propinó con todas sus fuerzas al materializarse frente a él.

Golpeó fuerte a Doure en la base del cuello, y Chi-Chi pudo escuchar el sonoro crujido proveniente del impacto. Los ojos del gigantesco alienígeno se quedaron en blanco antes de que su cuerpo cayera entre la tierra y el polvo, para nunca levantarse de nuevo.

"¡Mataste a Doure! No puedo creerlo… ¡Pagaras por esto!" Gruñó Neiz.

"¿En serio? ¿Y cómo piensas hacer eso?" Preguntó Chi-Chi burlonamente.

Neiz se abalanzó volando, con una furia estremecedora, contra la mujer; ignorante del peligro que ella representaba.

La hija de Ox-Satan solamente sonrió al ver que su enemigo cargaba tan descuidadamente. El altísimo lagarto alienígeno le dio alcance muy pronto, e intentó acertar un fuerte puntapié en su cráneo.

Chi-Chi bloqueó la patada fácilmente, antes de contraatacar con un áspero golpe al rostro del alienígeno, abofeteándole en la nariz.

Neiz gritó, pero Chi-Chi decidió que era mejor terminar todo en ese instante. Posicionándose frente al lagarto, concentró una gran cantidad de energía en la palma de sus manos y procedió a aventarla en el lado izquierdo del pecho de su oponente.

Neiz, al ser anatómicamente similar a un humano, tenía el corazón en el lado izquierdo de su cuerpo, y Chi-Chi fijó su blanco en esta área con su palma, disparando un rayo de ki con todo el poder que le era posible.

El alienígena jadeó antes de sufrir un paro cardiaco; el corazón deteniéndose súbitamente a causa de tan feroz golpe.

Neiz le dirigió una ultima mirada, incrédulo, antes de que sus ojos se tornaran blancos, y antes de que él callera al piso para no levantarse de nuevo.

En este punto, Salza, quien había permanecido expectante todo el tiempo, no pudo creer que esta mujer hubiera acabado con dos de los miembros de su escuadrón, y sin ningún esfuerzo aparente: Tenía que llamar a Cooler de inmediato.

Pero no tuvo necesidad de hacerlo.

Justo cuando Neiz pegaba contra el suelo, Chi-Chi escuchó el inconfundible sonido de un aplauso a sus espaldas. Se viró rápidamente para ver a un violáceo humanoide alienígeno, ataviado con una armadura blanca y con una gema azul adornando su frente. Era más pequeño que Neiz y Doure, pero su poder se encontraba muchísimos niveles más arriba que los de ellos. Chi-Chi supo que iba a tener problemas con ese.

"¿Quién es usted?" Inquirió Chi-Chi.

"¿No debería ser yo quien te hiciera semejante pregunta? Actualmente este planeta se encuentra bajo mi jurisdicción. Vine para supervisar su progreso, inesperadamente recibí la lectura de un poder de peleas muy elevado, y cinco minutos después encontré a dos de mis mejores hombres muertos." Dijo el alienígena purpura.

"Vine aquí con un propósito. Sus hombres me atacaron, así que mate a dos de ellos en auto-defensa." Chi-Chi enfatizó hirientemente.

"¿Entonces te ruego que me expliques porque? En primer lugar, no debiste de haberte molestado en venir. ¿Acaso fue para atacar, insensatamente, uno de mis territorios? ¿Es que no sabes quién soy yo? Yo soy Cooler, Emperador y Supremo Gobernante de la Galaxia Este. Nadie se me iguala en fuerza. Y tú perecerás a causa de tu muy evidente ataque a uno de mis planetas, y por haber asesinado a aquellos bajo mi responsabilidad." Dictaminó Cooler, precipitándose a la batalla.

De inmediato, Chi-Chi pudo darse cuenta de que él era diferente del resto. Era rápido y ya se encontraba casi frente a ella, ametrallándola con golpes.

Ella levantó sus brazos para protegerse, y trató de pensar en cómo pelear contra aquella cosa. Se las arregló para, finalmente, capturar uno de sus puñetazos y procedió a empujarlo para darle con la rodilla en los intestinos.

Cooler tenía otros planes mientras azotaba iracundo con su cola, alcanzando a Chi-Chi por la barbilla y proyectándola hacia arriba. Chi-Chi apretó sus dientes al salir volando, a causa del golpe inesperado. A sabiendas de que Cooler iba a tomar la iniciativa, decidió pretender indefensión para atraerlo.

Cooler mordió el señuelo, acercándose, pero no antes de que la mujer se recobrara, mandando una esfera de ki directo al rostro del alienígena.

El impacto lo golpeó justo en la cara, haciendo que el alienígena alzara sus brazos y cubriera su faz con ambas manos.

La hija de Ox-Satan tomó ventaja, mandando una patada voladora a la sección media del alienígena, entonces enganchó sus piernas alrededor del cuello del ser purpura y procedió a lanzar a Cooler al suelo con un huracán modificado. Ella observó satisfecha, mientras que el alienígeno caía contra el duro suelo, esparciendo grandes cantidades de polvo en el aire.

Cooler no esperaba que esa mujer fuera tan fuerte y rápida de reflejos. No era fácil imaginarse que había acabado con Doure y Neiz, y que se las había ingeniado para espantar a Salza. Sin embargo, él no podía decir que estuviera molesto; se sentía un tanto emocionado luchando contra un oponente que no hubiera muerto durante los primeros diez segundos después de pelear contra él.

Cooler se las arregló para incorporarse, y de inmediato arrojó por sus ojos un par de rayos hacia la locación de la peleadora.

Viendo que los rayos iban en pos de ella, la peleadora voló lejos para evadirlos. Desafortunadamente, Cooler mantuvo los rayos y los uso como si fueran láseres, mientras volteaba su cabeza, persiguiendo a Chi-Chi con los rayos oculares.

Chi-Chi levitaba tan rápido como podía para evitar ser atacada. Percatándose de que a Cooler le fallaba la vista mientras hacía esto, Chi-Chi trató de disparar una ráfaga de ki hacia el flanco del alienígena, esperando no ser vista.

Cooler, tan empeñado como estaba en alcanzar a su contrincante con los rayos despedidos por sus ojos, no vio venir la esfera de ki hasta que esta golpeó su rodilla, causando que Cooler detuviera los rayos oculares y que rechinara sus dientes.

El alienígena trato de equilibrar el peso en sus rodillas, pero no le resultó. La bola de ki lo había colapsado, y él se vio forzado a arrodillarse para mantenerse en balance.

Chi-Chi apareció raudamente para propinarle un puntapié a la cabeza de Cooler desde atrás, pero Cooler se agachó instintivamente, esquivando la patada, y usando su cola para alejarla.

La mujer se recuperó casi al instante. Vio a Cooler arrodillándose, su rodilla rota sangrando el vital líquido purpura.

"Parece que yo gano esta pelea, Señor Cooler. Todo eso a pesar de que se hace llamar Supremo Emperador de la Galaxia Este. Estoy segura de que la gente de esta galaxia se alegrará al saber que usted ha sido derrocado." Anunció la viuda con confianza.

Fue entonces que Chi-Chi se percató de que Cooler sonreía, poco antes de escucharlo carcajearse ruidosamente, amilanándola.

"Ignoras tanto. Hay una razón del porque soy yo el Supremo Emperador de esta galaxia. A pesar de todo, debo de felicitarle por forzarme a hacer esto. Tú serás al única, fuera de los miembros de mi propia familia, en presenciar esto; así que presta mucha atención. Por ahora, me encuentro en mi tercera forma, pero poseo una cuarta fase que va mucho más allá de esta, una mucho más poderosa." Le reveló el alienígeno.

"Entonces confiare en tu palabra, y acabare contigo ahora que tengo oportunidad." Dijo Chi-Chi con una voz letal mientras levitaba hacia Cooler.

El Supremo Gobernante de la Galaxia Este sonrió, dando inicio a su transformación.

Chi-Chi se encontró con algo semejante a una pared invisible, no podía acercarse a su metamórfico enemigo. En desesperación, disparó innumerables ráfagas de ki para prevenir que la criatura se transformara.

Cuando el polvo clareó, Chi-Chi creyó que nada quedaría de aquel extraterrestre. Pero se equivocaba…

Allí, frente ella, estaba Cooler en su forma final. Era absolutamente inmenso, con amenazantes cuernos brotando en todas las direcciones desde su cabeza. Su rostro estaba cubierto por algo semejante a una máscara, y sus ojos se habían teñido de un rojo sangre. Tan pronto como pronunció palabra, su voz daba la impresión de haber descendido un octavo.

"Esta es mi verdadera y ultima forma. Ante ti yace la muerte, y ahora, tomaré tu vida."

Detrás de la voz amenazante, Chi-Chi percibía el poder emanando de la criatura. Iba más allá de todo lo posible. Simplemente no había manera que una criatura, aparte de los Kamis, poseyera esta clase de poder. Era inconcebible.

La impresión fue tan apabullante que constituiría su caída, y no se percató de ello hasta que sintió una rodilla áspera golpeando en su estómago. La visión de Chi-Chi se blanqueó mientras su ser era invadida por una dolor indescriptible que surgía de su estómago. Era como si todos sus órganos hubieran estallado de golpe.

Ella impactó duramente contra el piso al aterrizar. Antes de que la viuda pudiera hacer algo, un tremendo peso cayó sobre espalda, y Chi-Chi supo que el colosal alienígena tenia puesto un pie sobre ella.

"Cuan lastimero. Parece que esta forma ha probado ser demasiado para ti. Pero bien, supongo que son la consecuencias de ser tan poderoso." Dijo Cooler, hundiendo su inmenso pie en el cuerpo boca debajo de Chi-Chi, recargando todo su peso en el anverso de ella.

Chi-Chi ni siquiera pudo gritar al sentir un gigantesco peso triturando sus adentros, convirtiéndolos en nada; y pronto, ella sucumbió a la negrura.


Chi-Chi escuchó el persistente tic-tac al desvanecerse en un espiral Sus ojos se abrieron una vez más para encontrarse de vuelta en la Cámara del Péndulo. La envolvió un alivió sincero, tanto que sintió deseos de llorar.

"Purrrr. Se ve que tú también tuviste un enfrentamiento algo difícil. De todas formas, quiero hablar con ustedes tres." Anunció el Maestro Karin, llamando al trio de estremecidos guerreros: Muten Roshi, Tao Pai Pai, y Chi-Chi.

"¿Y qué hay de mi prueba?" Le recordó Mr. Satán.

"El Señor Popo se encargará de tu reto. No te preocupes, tú estarás bien, pero necesitó aclararle algo a estos tres. Es muy importante. Miau."

"Muy bien." Dijo el ruidoso luchador subiendo a la plataforma, mientras era asistido por el genio de piel oscura. Muy pronto, él también se adentró en su prueba.

En la habitación contigua, el Maestro Karin dio inicio.

" Ustedes tres se preguntaran 'porque' los envié a atravesar todos esos retos."

"¿Para qué nos asesinaran?" Remarcó Roshi tontamente, con su usual sentido del humor.

"¡Miau-no, no, no, respuesta incorrecta!"

"Obviamente para poner a prueba nuestra fuerza." Dijo Tao.

"Muy perceptivo de tu parte, fue exactamente por eso que les encomendé atravesar esos desafíos. Necesitaba tener una idea de en donde se encontraban ustedes tres, porque conociéndolos, seguramente pensaban que estaban listos para luchar contra los androides, ¿no es así, miau?"

Los tres se removieron, un tanto incomodos, reconociendo que el ex-gatuno maestro estaba en lo correcto. Habían creído estar listos, especialmente después de todo aquel duro entrenamiento por el que habían pasado.

'E-es verdad." Aceptó Roshi.

"Entonces repasemos. Tú, Maestro Roshi, luchaste contra Freeza al cincuenta por ciento de su poder y pereciste muy pronto. Tú, Chi-Chi, te enfrentaste a la forma final de Cooler y duraste, a lo máximo, diez segundos. Y tú, Tao Pai Pai, presenciaste el poder de un Super Saiyajin y perdiste en cuestión de instantes." Ronroneó con un dejo felino.

"Tao Pai Pai, ¿peleaste con un Super Saiyajin?" Inquirio Kame-Sennin en admiración.

"¿Conque ella era eso? Tan sólo recuerdo que ella era un demonio, un ser con un poder demasiado grande como para ser humano." Recontó Tao con un estremecimiento

"Espera, ¿perdiste contra una mujer trasformada en Super Saiyajin? ¿Cómo? No creo haber escuchado de alguna mujer de la raza saiyajin. Unicamente conocí a mi Goku y a Vegeta." Dijo Chi-Chi.

"Ya es suficiente. El hecho es que Tao Pai Pai encaró al poder del Super Saiyajin y perdió. No interesa qué o quién era ella. Se suponía que tú ibas a luchar con ella, pero el asesino presumido se entrometió… A pesar de todo, su pelea con ella sirvió a nuestro propósito. Ahora vovlamos a nuestra tarea." Karin desvió la conversación, no queriendo revelar la verdadera identidad de la mujer saiyajin a Chi-Chi.

"Como estaba diciendo. Ustedes tres fueron derrotados por estos guerreros con los que los envié a luchar. Ahora, permítanme revelarles un pequeñín y sucio secreto. Freeza, Cooler y la dama Super Saiyajin hubieran muerto en cuestión de minutos de haberse enfrentado con los androides que actualmente hacen estragos en nuestro planeta."

Como si las pruebas no hubieran sido lo suficientemente perturbadoras, el hecho de que habían sido vencidos por guerreros que eran inferiores a los androides, fue suficiente para inducirles nauseas. Aquí estaban, creyendo que eran perfectamente capaces de derrotar a los androides con su entrenamiento en el Rincón del Alma y el Tiempo.

Sólo para encontrarse completamente superados por dos extraterrestres y un Super Saiyajin.

Dos extraterrestres y un Super Saiyajin que caerían a manos de los androides en minutos.

Tao, Roshi y Chi-Chi permanecieron en un mortal silencio, mientras los hechos se colaban en sus cabezas.

"Tengo esperanzas de que estas pruebas les hayan mostrado cuán difícil es nuestra situación. La realidad es que todos ustedes no están listos, ni siquiera cercanos a ello... Afortunadamente, todavía nos queda otro año completo para ser usado en la Habitación del Alma y del Tiempo. Espero que cuando lleguen de nuevo sus respectivos turnos, ustedes entrenen con tanta— sino es que más—intensidad que la primera vez. El destino de nuestro planeta depende de ello." Concluyó el Maestro Karin.

Los tres asintieron al escuchar esto. Aunque su situación era desesperada, tenían esperanza. Al menos sabían en donde se encontraban, y que esas pruebas les otorgaban la resolución necesaria para entrenar de nuevo, más que nunca, para salvar al planeta que amaban.


Nota de Traductor: Phew, este sí que fue un capitulo intenso en cuanto a peleas y demás.

Disculpen si no contesto las reviews y/o los mensajes privados a la brevedad posible, pero ciertamente la escuela y otras situaciones personales me han mantenido alejada del ordenador para fines puramente recreativos (aunque ey, los fanfics también son cosa seria). Eso, y las conexiones de internet no tienen deseos de cooperar…

Aunque ey, los fanfics también son cosa seria.

Besos mil para Rocío (Dashret, gracias por tus correos), Eva (Mega-thanks por las reviews), Nomi (Nimodo, pa' cuando te dejen descansar), y Janella (por ser tan fiel lectora).

También, unos mil besos más para todos los valientes anónimos.

12/11/2010- Ayer fue día de los veteranos en los US; y hoy es el día del cartero.