Gracias por los reviews! Iris gracias, Suki gracias, Love Ulquihime gracias, Mare-1998 gracias, Yatzura gracias, Deidani gracias. GRACIAS A LOS QUE SOLO LEEN porque me emocionan mucho las estadísticas, gracias, sigan leyendo por favor y que pasen un día o una noche excelente, ¡EXITOS! ¡L.Q.M A TODOS! Sin más que decir… ¡AQUÍ VA!


Pasaron las horas y la princesa Nelliel conversaba con Matsumoto y el capitán Gin en una mesa que había en el jardín del restaurante mientras miraban disimuladamente hasta un extremo del jardín donde había una mesa cerca de un redondel lleno de flores y verdes arbustos, en esa pequeña mesa con 2 sillas en cada extremo estaban sentados el príncipe Ulquiorra y Orihime… ambos veían las flores en completo silencio.

Flashback…

-Gracias por la comida. –Ulquiorra se levantaba de la mesa dispuesto a irse cuando su hermana Nelliel lo tomo por el brazo y se abrazó a él. –

-¿No quieres más? –preguntó de forma tierna.

-No, estoy más que satisfecho. –Dijo sin prestarle atención a los actos d su hermana. –

-Espero le haya gustado la comida, cuando desee puede comer aquí alteza. –Dijo Matsumoto mientras se acercaba coquetamente al príncipe con una gran sonrisa en su rostro, claro que se vio muy graciosa al hacer eso. –

-Estuvo excelente. Gracias por su ofrecimiento. –Ulquiorra trató de sonar amable, pero como siempre sus palabras salieron de su boca de forma inexpresiva y neutral. –

-Nos alegra que le haya agradado alteza. –Orihime le dedico una dulce sonrisa a Ulquiorra.

-… -Ulquiorra no dijo nada, solo la miró por un momento y luego subió la mirada como intentando ignorar algo. –

Orihime miró la última acción del príncipe y estaba algo confusa pensando "¿Me acaba de ignorar? ¿Acaso le desagrado?" mientras lo observaba no se daba cuenta de que la princesa estaba justo a su lado observando a su hermano con ella.

-Parece molesto ¿No? –Estas palabras salieron de repente de la boca de Nelliel. –

-Ah!... Oh por Dios, princesa por favor no haga eso de nuevo, me asustó mucho. –Orihime había dado un brinco que Ulquiorra no pasó por alto al escucharla.-

-jajaja disculpa Orihime, no era mi intención. –Llevo su mano izquierda a su boca aparentando inocencia mientras una mirada picara aparecía. –

-Está bien princesa jejeje. –Como siempre Orihime no se dio cuenta de esto y le sonrió a la princesa. –

Ulquiorra veía a las dos damas riendo y charlando… prestaba especial atención a Orihime… era tan hermosa, sus gustos nunca antes se habían definido, jamás había hablado sobre chicas con nadie. Veía a las mujeres y reconocía la belleza sin embargo reconocerla no es lo mismo que apreciarla y admitirla, jamás había sentido admiración por la belleza de nadie pero esto era diferente, Orihime era bella y él lo reconocía, apreciaba y admiraba su belleza, Ulquiorra estaba en silencio, la puesta de sol se aproximaba y Matsumoto les dirigió a todos la palabra.

-¿Que les parece si vamos a apreciar la puesta de sol en el jardín para terminar con esta encantadora reunión? –

Era impresionante estar con dos de los hijos del rey y la reina, un príncipe y una princesa… Matsumoto quería que todo fuera perfecto de principio a fin.

-¡Es una maravillosa idea! –Dijo la adorable princesa dando un pequeño giro y dirigiéndose hasta el jardín seguida por el capitán el segundo guardia y Ulquiorra. Este último notó que la institutriz y la chica se habían quedado un pequeño momento hablando pero luego siguió su camino hasta salir del restaurante. –

-¡Bien yo me sentaré aquí! –Dijo la princesa. –Capitán usted siéntese aquí y tú Matsumoto querida siéntate al lado del capitán. –La princesa sabía exactamente lo que estaba haciendo. –Upsi! Ya no hay sillas jejej. –El capitán miró a la princesa tratando de descifrar si solo quería molestar a su hermano o deseaba que llevaran un par de sillas más a la mesa. –

-Yo traeré más asientos. –Gin se paró inmediatamente. –

-No, no, no, déjelo capitán. Descuide, hay otra mesa justo por allá. –Señaló a una dirección al extremo del jardín. –

-¿Enserio harás esto? –Pregunto un poco molesto el pelinegro. –

-jejeje vamos hermano, ve a ver la flores. –

Ulquiorra miró a su hermana… No la entendía, realmente empezaba a ofenderlo, casi se sintió exiliado y no entendía por qué.

-Bien. –Dijo sin más y fue a sentarse en la otra mesa… pero de lo que no se había dado cuenta es que detrás de él iba la peli naranja, cuando se sentó y pudo verla quedó perplejo… Se dio cuenta de algo, su hermana quería que él pasara tiempo con ella.

Fin del flashback.

Y ahí estaban, en silencio, viéndose cada cierto tiempo, a veces Orihime lo observaba y luego Ulquiorra la miraba a ella, ella se sonrojaba y así estuvieron un rato.

-Me gustan las flores... –Dijo Orihime casi sin pensar y luego lo reflexionó "¡Oh pero que tonta! ¡¿Eso que tiene que ver con todo esto ahora?! –

-… -

-Disculpe. –Orihime agachó la mirada. –

Ulquiorra la observo sin saber cómo contestar a eso sin ser agresivo.

-Me parece bien. A la mayoría de las mujeres les gustan las flores. –Ulquiorra trató de no darle importancia a ese comentario, aunque le pareció innecesario tampoco deseaba ser grosero con ella. –

-uummm sí. –Orihime sonrió un poco. –

-El día pronto terminará. –Ulquiorra le dedicó una mirada seria a Orihime. –Creo que mi hermana desea que te entregue algo por ella. –Dijo sacando de su chaleco un sobre muy elegante y se lo entregó. –

-Oh… ¿Puedo abrirlo? –preguntó dudosa. –

-Puedes hacer lo que quieras. –Dijo viendo hacia el cielo. –

-Esto es… -Mientras abría el sobre se dio cuenta de que era una invitación al famoso baile que tendría lugar en unas pocas semanas. – ¡wow! ¿Enserio? ¿Puedo asistir de verdad? –Orihime estaba impresionada y emocionada, podría entrar al palacio real, eso no era poca cosa ya que siempre tenían la seguridad necesaria para solo dejar pasar a las personas autorizadas por el rey y la reina. –

-Sí te estoy dando la invitación es porque es tuya y sí puedes asistir. –Esto último lo dijo con un poco de molestia más que neutralidad. –

-jejeje claro, cierto. –Dijo muy feliz la peli naranja sin prestarle atención al tono de voz del joven príncipe. –

Ulquiorra vio la sonrisa de Orihime y eso le causo satisfacción, en sus adentros sonrió y continuó viendo al cielo cada vez más oscuro y estrellas asomándose a la vista de todos.

Continuará…