11

Faltaban apenas 3 días para la boda de Harry y Tonks. Cada vez que se cruzaban en los pasillos o la tenia clase con ella, ambos se ponían muy nerviosos. A Harry los hechizos se le dificultaban más de lo normal y ella sufría algún que otro lapso de memoria. Algo normal en ella antes.

El fin de semana anterior ella, la señora weasley y Arabella Figg habían salido para comprar las túnicas de la ceremonia. Por lo precipitado de esta la mayoría volverían a usar las mismas que en la boda de Fleur y Bill. Lo único que necesitarían seria las túnicas de los novios y los adornos necesarios para la celebración. Tonks también compro el cordón de la ceremonia del lazo, el dependiente lo hechizo en un momento mientras la felicitaba.

Al salir pararon por una tienda de túnicas para niños. Tonks se quedo mirando una túnica de bebe con una pequeña Snitch dorada que novia las alas.

La señora Weasley la miró y sonrió.

- ¡Te queda mucho todavía para pensar en eso, ¡ya tendrás tiempo de hacerlo!- Tonks la miro un poco triste.

- ¡Molly, ¿de verdad que no apruebas la boda?

- ¡NO digas tonterías,- se puso seria.- es vedad que la forma en que ha pasado todo no es muy normal pero, se que os queréis. ¡Sois muy jóvenes, ¡al menos el! Creo que os vais a encontrar con muchos problemas, pero estoy segura que si os amáis saldréis de todos. En cierta forma me recordáis a mi y a Arthur.

Tonks le cogió el brazo con cariño.

- Significa mucho para nosotros que nos apoyéis. Para el sois su familia y para mi…- sonrió.- ¡Si me llego a casar con Bill lo fuerais sido!

- ¡Créeme, eres uno mas de la familia.- las dos mujeres se abrazaron.

Harry por su parte no dejaba de mirar todos los catálogos de añillos que había solicitado vía lechuza.

No conseguía decidirse, todos tenían algo que le gustaba o desagradaba, pero el quería uno que significase algo para los dos, algo especial. En uno de los últimos encontró lo que buscaba, podía diseñar su propio anillo y pedir que se lo hiciesen, sabía que diseño hacer. Dibujo en la hoja de pedido lo que quería y como, junto con la descripción detallada por escrito de este, después lo envió para que se lo enviaran rápidamente, seria el anillo perfecto. Tubo que pedirlo a nombre de Ron ya que seguro que si lo hacia con el suyo, tardaría muy poco en salir publicado en el Profeta que el gran Harry Potter había comprado dos alianzas de matrimonio. Volverían de nuevo con el acoso para averiguar quien podía ser la afortunada. Tendría que dar muchas explicaciones y era muy posible que todo lo acordado con el ministerio se fuera al traste.

Todo lo referente a guardar el secreto de la boda, había salido como fue acordado. Al día siguiente un periodista llego a Hogwarts, solicito hablar con la directora y subió a su despacho.

Poco después Lupin sacaba a Harry de una clase de pociones, en las que era un estudiante normal para el disgusto y la sorpresa del profesor Slughorn que creía que era algo excepcional, y subían al despacho de la directora.

LA entrevista fue tal y como se acordó; el elogio al ministro y al ministerio, añadió que tenían toda su confianza. Le costo bastante fingir y mentir en ese tema pero era lo acordado y necesitaba su ayuda en ese momento, después pondría todo en su lugar si era necesario.

Las únicas menciones que se hicieron en la entrevista sobre Albus Dumbledore fueron para elogiarlo y lamentar su pérdida. Al terminar le sacaron varias fotos que acompañarían al artículo y se dio la entrevista por terminada. A Harry le gusto bastante el mago que mandaron para la entrevista, no se parecía en nada a Rita Skeeter, parecía que apreciaba la verdad sobre todo y no se lanzaba al sensacionalismo.

Todo esto lo comprobó complacido cuando leyó el profeta al día siguiente, se quedo gratamente sorprendido por los resultados.

Entrevista en exclusiva con e Harry Potter.

Ayer nuestro reportero pudo realizar una entrevista al famoso Niño que Vivió.

Entremos en el Castillo de Hogwarts para realizar esta entrevista. Para nuestra sorpresa, el que nos ofreció esta entrevista no fue el propio Harry, es sabido que no le agrada nada que se inmiscuyan en su vida privada, sino el propio ministerio de Magia.

Nos sorprendió mucho este hecho, pero mas el que la condición que nos ponían era ver los apuntes de dicha entrevista antes de publicarlos.

Lamentablemente para ellos es cierto que cumplimos con lo acordado, pero nos sorprende que un órgano de gobierno como es el ministerio no sepa que los apuntes de un reportero no es lo que se publica. A partir de ellos desarrollamos el artículo.

En la entrevista Harry Potter nos pareció muy reservado y serio. Varias de las preguntas que nos facilito el ministerio son solo una serie de intentos para que el chico muestre su apoyo a este.

Al final de la entrevista solo nos quedo dos cosas claras:

Primera, Que a Harry Potter parece haberle entrado una repentina pasión por apoyar al nuevo ministro y su gobierno. O bien ha sido "aconsejado" para que realizase esta entrevista y en ella se expresase de esta manera por alguna razón.

Segunda, Harry Potter es y será, una persona muy ligada a la obra e ideales del desaparecido Albus Dumbledore.

Creímos necesario antes de este artículo añadir esta reflexión sobre lo que nos pareció la entrevista.

Nos agradaría que el señor Potter nos concediera una abiertamente y sin que pueda parecer que hay otro interés de por medio.

Creemos que cada mago es capaz de decidir por si mismo lo que es verdad y lo que quieren que creamos que lo es.

A continuación la entrevista que nos ofreció "abierta y sinceramente"el señor Harry Potter, acompañada de las fotos en las que se puede ver su "gran satisfacción", al contestar las preguntas.

Harry esta encantado, el había cumplido con lo establecido y el ministerio debería hacer lo mismo. Además la entrevista les había servido de poco al tener tan poco cuidado al controlarla. Había resultado tener más publicidad negativa que positiva. Se imaginaba al ministro en su despacho buscando al culpable de semejante estupidez. Seguramente algún pobre funcionario despistado perdería su puesto por no tener en cuenta revisar el artículo antes de publicarlo, en vez de las notas del reportero.

Todos los que lo conocían lo felicitaban, se vio obligado a ceder ante el ministro, pero el solo se había descubierto ante la comunidad mágica. Y para Harry esto representaba que todos sabían del chantaje al que lo habían forzado.

Miro de nuevo el diseño del anillo que había hecho, después satisfecho se lo enseño a Ron.

- ¡Joder, ¿esos números que ponen debajo es lo que te va a costar?- el asintio.- ¡Solo con esos anillos pagarias toda la boda!

- Ella lo merece y se que le gustara.- volvió a mirar el dibujo que se movía en la hoja, dejando que se pudiera ver el anillo desde cualquier parte.

- Te tiene completamente loco.

- ¡Si, y me gusta la idea, el verla u oírla me alegra el día.

- Me temo que te estas volviendo muy cursi. No quiero pensar que pasara después de la boda.

Los anillos llegaron dos días después. Abrió la caja y los miro, era justo lo que Harry había pedido, los guardo en su baúl esperando el día. Se sentía muy aliviado, faltaba solo un día para la boda, si no los fuera recibido tendría problemas. ¿Cómo hacer una boda sin anillos?

Esa noche ni el ni Tonks pudieron dormir, en la mañana serian marido y mujer.

Todos los chicos hacían cola para salir a Hogsmeade. Parkinson, Zabini, nott y los demás, buscaban al grupo entre los que saldrían ese día. Al no verlos se les ocurrió molestar a los chicos de Gryffindor a ver que averiguaban.

Zabini se acerco a uno de sexto y le empujo.

- ¡Mira por donde caminas ¡, no ves que casi me tiras.

- Perdona pero has sido tu el que ha chocado conmigo.

- Déjalo Zabini.- dijo Parkinson.- seguro que es un cobarde como Potter y sus amigos.- miro a todos lados.- ¡Fíjate, tiene tanto miedo que no se atreve a salir del castillo, ¡Y dicen que son valientes!

El truco les salio bien habían fastidiado tanto al chico que este y sus amigos, se acercaron y respondieron al insulto.

- ¡NO creo que Potter tenga miedo de esos "asquerosos asesinos", el y sus amigos han salido ganando mas de una vez al enfrentarse con ellos. Lo que les pasa es que han sido castigados.

- ¿Qué oportuno, no crees?

- Potter, Weasley y Granger, hicieron algo extraño en la clase del Profesor Lupin y este se encargo de que no pudieran salir hoy.- dijo un alumno de séptimo.

- ¿Y como que no esta aquí la pobretona Weasley?

- El castigo la profesora Tonks, debe estar con los demás cumpliendo el castigo. Pero es preferible ser una Weasley con orgullo, que no arrastrarse a los pies de una serpiente.- la que hablo fue Luna. Ella estaba junto a Neville lista para salir cuando oyó la conversación.

Parkinson la miro con desprecio.

- La loca de Lovegood, defendiendo siempre a los bichos raros.

- ¡Entonces debería defenderte a ti Parkinson, aunque eres una serpiente de seguro una como tu debe ser un bicho raro hasta para los suyos.

- ¡No me provoques Longbotton, ¡esto no va contigo!

- ¡Si insultas a mi novia si!

Los Slytherin estaban en ese momento en minoría. No querían organizar una pelea por que por una extraña razón necesitaban ir a Hogsmeade. Se alejaron del grupo y esperaron su turno. De todas formas habían conseguido averiguar lo que querían. Ni Potter ni sus amigos saldrían del colegio.

En la otra parte del castillo, sucedía algo completamente distinto. Harry y todos sus amigos entraban en el despacho de la directora, para encaminarse a una boda.

A parte de los chicos los acompañarían Hagrid, La directora y remus Lupin, además claro esta de la novia, Nymphadora Tonks.

Se dirigirían a la madriguera por medio de la red Flu, que solo por ese día conectaría Hogwarts con la Madriguera.

Al entrar Harry en el despacho, Hagrid se acerco a el.

- ¡Sigo esperando que me hagáis una visita, ¡espero que no os olvidéis de mi!- El moreno recordo que le prometieron visitarlo al llegar a Hogwarts.

- ¡LO siento, no hemos podido ir, entre las clases especiales y todo lo relacionado con la boda, se me ha pasado completamente. ¡Pero te aseguro que en cuanto esto se solucione iremos a verte!

- ¡Tranquilo, se que habéis estado muy liados. De todas formas lo que quería decirte era sobre la presencia de los Aurors en el bosque Prohibido y aconsejarte que tuvieras más cuidado en el castillo.- señalo a Lupin.- Remus ya nos contó lo referente a los Slytherin, veo que lo descubristeis sin necesidad de nadie.

- De todas formas te prometo visitarte en cuanto pueda.- al decirlo llego su turno y entro en la chimenea.

Uno a uno pasó dentro de las llamas verdes, apareciendo en el salón de la casa de los pelirrojos Weasley.

La señora Weasley los recibía al llegar. Harry esperaba que Tonks saliese de las llamas, no le hacia gracia que ella viajara de esa forma estando embarazada. En ese momento la joven maga salio de la chimenea. Harry la cogió al vuelo, no se caía pero…, ella le sonrió y se dieron un beso.

- ¡Chicos!

- ¡Señora Weasley que mas da, en un rato estaremos casados.

- De todas formas ya no puede hacerle nada que no le aya hecho ya. ¡AYYY, ¡Hermione!- dijo al pellizcarle ella.

- ¡Pero ella seguira siendo tu profesora Harry!- dijo MC Gonagall, que habia aparecido despues de Tonks por la chimenea.

- LOS dos se miraron y sonrieron.

- Profesora ya se lo dije una vez; ¡Fuera de Hogwarts, no soy su alumno ni ella mi profesora!

- ¡Minerva, ¡lo siento, pero estoy de acuerdo con mi futuro esposo!.- dijo dandole otro beso.

La directora sonrió y se alejo de la pareja, ablando para ella misma.

- ¡Están igual de locos que James y Sirius, me temo que la locura esta arraigada en esas familias.

Lupin se había acercado a la directora por detrás, la oyó hablar y se le ocurrió terminar la frase.

- ¡No quisiera estar en Hogwarts cuando sus hijos empiecen a dar clases!- siguió andando sin pararse.

La Directora se dio cuenta del detalle y de que ese día llegaría mas pronto de lo que ella quisiera.

- ¡Merlín, ¡Una mezcla de James y Sirius, ¡creo que Hogwarts no lo soportara!

Cuando todos estuvieron en la madriguera, se dio comienzo a los preparativos.

Al igual que se había hecho con Fleur, Tonks fue llevada al dormitorio de los señores Weasley para que se preparase. Las chicas junto con la señora Weasley y Arabella se encargarían de ayudarla a vestirse y maquillarse, algo un poco tonto tratándose de una Metamorfomaga, ella se podía arreglar en cuestión de segundos.

Harry fue junto con Ron a la habitación de este, en ella estaban Lupin y el señor Weasley. Mientras se arreglaba el señor Weasley le daba consejos para ser un buen esposo y de como debería comportarse con su futura esposa.

- ¡Debes ser muy responsable y cariñoso!- decia con voz señorial, paseandose de un lado a otro.

Ron hablaba junto a Harry.

- Si lo eres mas empalagas.

- ¡Debes tratarla con respeto!

- ¡Es tu profesora, ¡mas respeto imposible!

- ¡Y sobre todo ayudarla, ya que te necesitara cuando decidáis tener hijos…- se acordó de algo.- creo que ese punto ya lo tenéis controlado.- volvió a pensar.- el tema del sexo tampoco es un misterio para ninguno, lo tenéis controlado también.- parecía que se había quedado sin la mitad del discurso. Todos sonreían.- ¡Solo puedo decirte una cosa mas, ¡Ámala, por que es lo que os mantendrá siempre juntos. Mientras os améis nada podrá separaros.

El se volvió a medio vestir y lo miro.

- ¡Eso se lo puedo asegurar!

Con las bromas hacia Harry de Ron y los gemelos, que entraron en la habitación pidiéndole que no siguiera adelante, el moreno quedo vestido. Lupin fue el encargado de colocarle el cordón blanco en la túnica.

- El anillo volverá a su aspecto original con un ¡Finite Incantate, procura que en ese momento este entre tus dedos. Arabella ya se ha llevado el de Tonks. ¡Por cierto, es un diseño muy original, te felicito.

- ¡Gracias Remus, ¡por todo, eres lo mas cercano a mis padres que tengo, y significa mucho que estés conmigo ahora.

- ¡Ahora mismo, parece que le estoy colocando el lazo a James de nuevo.- Harry lo miro sorprendido.- ¿crees que Sirius se lo fuera puesto, seguramente lo hubiera hechizado para que saliera volando o se transformara en otra cosa. James lo quería como un hermano, pero el y Lily no permitirían que arruinase su boda por nada.

Cualquier cosa que les recordase a sus padres hacia que se sintiese un poco más cerca de ellos. En ese momento sentía que lo apoyaban y protegían, al igual que Sirius. Aunque seguro que el mago intentaría convencerlo de que no se casase, aunque fuese con su prima.

Estaba preparado, mientras terminaban de colocarle el cordón para la ceremonia, Ron y los demás se habían cambiado y estaban listos para el comienzo de la boda.

Harry trago saliva, tomo aire con fuerza y se preparo para lo que viniese.

- ¡Es la hora!- El señor Weasley abrio la puerta.

El pasillo de la madriguera nunca le había parecido tan largo, con los nervios que tenía cada paso era un tremendo golpe de emociones que lo recorrían de la cabeza a los pies.

Junto a el estaban Ron y Lupin, uno a cada lado, dándole apoyo y seguridad. Lo malo era que en el estado de nerviosismo en que se encontraba no se daba cuenta de su presencia.

La puerta del jardín se encontraba abierta. Al pasar los rayos de sol lo deslumbraron un segundo, pudo oír claramente a Hagrid gritar.

- ¡YA ESTA AQUÍ EL NOVIO!- la voz del semigigante llego a todos los rincones del jardin.

Al recuperar la vista vio el jardín de la madriguera decorado para la ocasión. En todas partes se veían guirnaldas de flores que emitían un débil brillo. Volando por todas partes se veían pequeñas hadas que dejaban un rastro de estrellas a su paso.

Los invitados eran muchos menos que en la boda de Bill y Fleur, los presentes eran todos amigos y miembros de la orden, ninguno de los novios tenia familia, los sitios de esta eran ocupados por los Weasley, además de Hagrid, Arabella Figg, Lupin y MC Gonagall. Bill y Fleur también habían venido y ocupaban los primeros lugares junto a su familia. Los gemelos no paraban de hacerle señas para que saliera corriendo.

Al final del pasillo veía la losa de piedra, en ella esperaría a Tonks para unirse en matrimonio.

Avanzo por el corto pasillo que lo separaba de esta, a medida que avanzaba recibía las felicitaciones de todos. Llego a la piedra, respiro, cerro los ojos y se subió en ella.

Encima de la simbólica roca que cambiaria su vida, abrió los ojos. Para el todo era igual que antes, solo que sabia que dentro de pocosu vidadaría un gran cambio. Se giro y espero a la novia con nerviosismo.

En el cuarto de los Weasley, las chicas arreglaban a Tonks. Todas estaban vestidas y listas para salir. Pero querían que ella se viese arrebatadora.

En vez de llevar una diadema como muchas otras, ella prefirió el gorro de mago. El de las mujeres era con el pico mucho mas bajo que el de los hombres y un vuelo también menor quedando ajustado a su cabeza.

Ginny y Hermione se encargaron de ponerle un poco de maquillaje. Lamentablemente cuando fueron a ponérselo ella se había auto maquillado.

- ¡No es justo, ¡Nosotras queríamos hacerlo!

- Lo siento Ginny, pero me gusta así.- añadió riendo.- ¡y a Harry también!- acabaron riendose del comentario.

- ¡Me fastidia un poco que tu te cases antes que yo!- dijo Arabella.- a este paso me veo como mi madre criando gatos.

- ¡Vamos Arabella, ¡Antes de lo que esperas encontraras a alguien especial! Cuando lo veas lo sabrás. – Se puso a pensar.- yo con Arthur lo supe al instante. ¡Nueve meses después lo confirmo Bill!- todas se reian, menos Ginny.

- ¡Mama, ¡NO cuentes eso, ¿sabes lo que es imaginarme a mis padres…?.- se estremeció.

- ¡Tranquila Ginny, ¡tu hijos dirán lo mismo!- este comentario de su madre no le hizo mucha gracia a la pelirroja pero si a las demas mujeres.

- De todas formas, es posible que pronto tengas otra boda en la madriguera, ¿verdad Hermione?- esta se puso palida.

- ¡Yo…, ¡No se a lo que te refieres…!.

- ¡Si no los paro el día que los pille en el cuarto, seguro que estarían ya casados y al igual que tu esperando su primer hijo, ¡No te ofendas Tonks, tu sabes que yo…!.

- ¡Tranquila Molly, se lo que quieres decir, y se que nos apoyas!- lo penso un segundo.- Llevas razon, tal y como vimos salir a Ron por poco te hacen abuela. ¡JA, JA, JA!- todas se reian menos la castaña.

- ¡Eso no es así…, ¡Lo que paso fue que…!.- no se le ocurría nada que decir.

- Déjalo Hermione, de todas formas me encajaría que tú fueses la mujer de mi Ronald. No me imagino ninguna mejor para el créeme.- dijo al tiempo que le acariciaba el pelo. Ella sonrió tímidamente.

Los gritos desde el patio las alertaron de que Harry ya estaba en su lugar.

- ¡YA ESTA AQUÍ EL NOVIO!- se oia a Hagrid gritar.

- ¡Vamos¡, ¡Harry esta en la Piedra y nosotras de cháchara!.- en dos movimientos de Molly, Tonks tenia puesto el gorro y se giro hacia la puerta.

- ¡Tonks, ¿no te falta algo?- le dijo Arabella levantando el cordon negro en que estaba convertido el anillo.

- ¡Sin anillo no me caso!- dio la vuelta y se acerco.

La señora Weasley fue la encargada de pegarle el anillo a la túnica. Mientras lo hacia sonreía.

- De tanto verte por esta casa eres como una hija más.- unas lágrimas empezaron a caer por su rostro.- Tanto tú como Harry sois ya parte de esta familia, ¡y Hermione, claro!

- Gracias Molly, no tengo palabras para agradecer lo que hacéis por nosotros, y lo mucho que nos apoyáis, todos.

- ¡Venga esto ya esta!- dijo secándose las lagrimas.- No hagas esperar a Harry que seguro que le dará algo pensando que te has arrepentido.

Le dio un tierno beso en la mejilla y después Molly el abrazo. Salieron de la habitación y bajaron las escaleras.

Tonks sintió lo mismo que Harry, parecía que las escaleras no terminaban. Al llegar a salón vio la puerta del jardín abierta, detrás de ella como sus damas de honor la seguían Ginny, Hermione y Arabella Figg.

Al salir lo primero que vio fue la imponente figura de Hagrid.

Este repitió el mismo grito que al ver a Harry.

- ¡LA NOVIA YA BAJO!- ella le sonrio.

Miro a todos los presentes, sonreía a todos era el día mas feliz de su vida. Miro hacia la piedra y sonrió más aun. El la esperaba subido en la gran piedra circular blanca. Veía como la miraba con cara de tonto, por lo menos sabia que acertó con las túnicas.

Empezó a caminar por el pequeño pasillo que los separaba, a cada paso el corazón de ambos se aceleraba un poco más.

Cuando llego junto a el, Harry le tendió la mano y la ayudo a subir.

Las damas de honor ocuparos sus lugares al lado de los novios.

El la miraba extasiado. El hecho de que hubiese escogido el sombrero de mago en vez de una diadema fue un detalle que le gusto. Pero no tanto como el aspecto que tenía con aquella túnica blanca. Al verla caminando hacia el, sintió como si una Veela le hubiera robado el corazón, solo que esta Veela ya le había entregado el suyo a el.

El mayor miedo que tenían ambos era olvidar algún detalle de la ceremonia, una frase un gesto, algo.

Cuando se dieron la mano no quedaron dudas, sabían perfectamente lo que hacer.

El cogió el lazo que tenia ella en su túnica y ella hizo lo propio con el lazo de el.

Lo enrollaron en su dedo y después pronunciaron al unísono las mismas palabras.

- ¡Un solo corazón, un solo cuerpo, una sola alma, ¡Yo me entrego a ti como tu lo haces a mi, ¡Seremos un solo ser, ¡Por siempre!

Habían terminado solo que para la sorpresa de todos los dos añadieron una frase más.

- ¡Ni nada ni nadie conseguirá nunca separarnos!

A continuación sacaron sus varitas y golpearon los cordones. Estos fueron desapareciendo en un pequeño resplandor. Tonks se miro el dedo. En el había un anillo de oro blanco, a lo largo de este se veían, en un finísimo relieve, un Fénix y un León. En la parte superior, el León apoyaba su cabeza en el cuello del Fénix y este hacia lo propio en el del León. Ambos animales estaban en una postura relajada como disfrutando de la compañía.

Tonks se maravilló del anillo, su significado era evidente; el un León un Gryffindor, ella un miembro de la orden del fénix. Ambos se protegerían siempre y estarían siempre como las figuras del anillo ¡Juntos!

LA sonrisa de ella fue suficiente para saber que acertó con los anillos. Los dos se miraban a los ojos. Noto que había un gran silencio y entendió el por qué. Cogió a Tonks de la mano y miraron a los presentes.

- ¡Amigos!- miro a los Weasley.- ¡familia! Queremos daros las gracias por estar con nosotros este día. ¡Aprovechamos para presentamos, ¡SOMOS HARRY Y NYMPHADORA POTTER!- a continuación ambos hicieron una reverencia.

Todos estallaron en aplausos. Poco después todos los Weasley eran los primeros en acercarse a la pareja y felicitarlos. A continuación lo hicieron el resto de amigos. Hagrid fue el que mas se emociono, estuvo a punto de sacar a Harry de la piedra. Al darse cuenta se disculpo algo preocupado.

Cuando todos lo saludaron, el mismo funcionario de la boda de Bill y Fleur se acerco a ellos con la tablilla levitando a su lado.

Se acerco la los dos y les tendió la mano.

- ¡Señor Potter, señora Potter, ¡mis felicitaciones!- con un giro de varita la tablilla se puso delante de ellos.- si me hacen el favor de firmar aquí dare fe de su union.

Harry cogió la pluma y firmo debajo de donde decía el contrayente, después le pasó la pluma a Tonks, o mejor dicho a Nymphadora Potter, y ella repitió la operación.

A continuación el funcionario miro las firmas y firmo al final del pergamino.

A continuación hizo que este y la tablilla desapareciesen. Se giro hacia la gente les hablo.

- ¡Doy fe de esta unión ante los presentes y la comunidad mágica!- acontinuacion todos estallaron en vitores y abrazos.

Harry miraba a Nym, ¡Al fin estaban casados! Sin hacer apenas caso a todos los que los saludaban se dieron su primer beso como marido y mujer. Después fueron separados por todos los presentes y comenzaron a felicitarlos.

Como la vez anterior los gemelos lloraban juntos, sus novias no habían podido ser invitadas ya que era un acto privado, en cierta manera secreto, por ser los contrayentes quienes eran.

Habían bajado de la piedra y no habían podido estar juntos más de unos segundos.

Cuando todos los presentes los habían saludado ¡Al fin, pudieron estar juntos. Harry abrazo a Nym y no la soltaba por nada del mundo, ella estaba totalmente de acuerdo con el en ese momento, no quería separarse de el aunque su vida dependiese de ello.

Seguían cogidos de la mano cuando se sentaron en la mesa para el almuerzo. Las bromas de los gemelos eran lo que destacaba entre todo.

- ¡BUAAAA, ¡EL SOLTERO DE ORO NOS DEJA, ¡NOOO!.- gritaban a pleno pulmón.

Casi no comieron nada, entre los nervios y que no había manera de que los dejasen tranquilo.

Los levantaron de la mesa casi sin comer, era la hora del baile y ellos tenían que comenzarlo.

Al menos mientras bailaban podían estar juntos.

- ¿Qué tal se encuentra señora Potter?

- ¡Estupendamente señor Potter!

- ¿Te arrepientes de algo?- ella hizo como que pensaba.

- ¡Quizás de no haberlo hecho antes!- se rio.- es broma. No cambiaria nada en este momento, no puedo sentirme más feliz.

- ¡Yo tampoco! No me imagino nada mejor que este momento.

Ella lo miro picadamente.

- Es una pena que no podamos estar un rato juntos.- dijo al tiempo que le cogía el trasero.

- Si es una pena.- se estremeció.- de todas formas tendremos que ser menos fogosos.- lo miro extrañada.- ¡ya sabes, por el bebe.- le miro la barriga.

Ella entorno los ojos.

- A el no le puede pasar nada si lo hacemos. Ahora mismo es más pequeño que la mentalidad que tiene el padre algunas veces.

- ¡Captado, ¡soy imbecil y no se nada!- la beso.

Todo transcurrió igual que la boda de Bill, la única diferencia era que todos deberían estar de vuelta en Hogwarts para la cena, por lo que se convirtió en una boda a toda prisa.

Se acercaba la hora de la cena, Tanto Harry como Nym habían bailado con casi todos los asistentes, los felicitaban y apoyaban.

Lo mas gracioso fue Ron, estaba bailado con Nymphadora y se fijo en que su amigo lo hacia con Hermione. Ella se reía de todo lo que le decía el moreno, dejo la conversación que tenia con la nueva esposa de Harry y se acerco a este y a su novia.

- ¡Ey, ¡tu tienes ya esposa no intentes ligarte a las novias de los demás!

Harry y Hermione lo miraron divertidos y al igual Que Tonks empezaron a reír sin parar.

El pelirrojo al darse cuenta de que dijo una tontería se puso colorado y siguió bailando con su novia.

Harry se acerco de nuevo a su flamante esposa y siguieron bailando.

- ¡Ron no cambiara, es mas protector y celoso que con Ginny.- Nym lo miro simulando celos.

- ¿Espero que fuesen unos celos sin motivos?

- ¿Tu también, ¡Hermione es como mi hermana, ¡Sabes que yo solo…!.- se dio cuenta de que se reía.- ¡No me gustan estas bromas!

- ¡Perdona ¡, pero si en algún momento me engañases te garantizo que sabrías por que los Black eran tan peligrosos.

- ¡Nunca sucederá eso, ¡Al menos por ese motivo!

MC Gonagall llamo la atención de los presentes.

- ¡Siento terminar la velada, pero es casi la hora de la cena y algunos de los presentes debemos volver a Hogwarts.- miro los chicos.- Si no recuerdo mal lo único que quedaría por realizar es que el novio tire el lazo.

Los gemelos se pusieron nerviosos e intentaros escabullirse, lamentablemente para ellos lo hicieron en la dirección que estaba su madre. Al verla se dieron la vuelta y se unieron al grupo, muy reducido de solteros en el centro de todos.

Harry se subió de nuevo a la piedra y Nym le tendió el cordel para que lo lanzara.

Todos en el centro estaban nerviosos, Ron se aseguro de que sus hermanos estuvieran lejos de el, por precaución cogió su varita.

Harry se giro y lanzo el cordel al aire, al momento los gemelos se agacharon y Ron mas pendiente de ellos que del lazo levanto la mano con la varita.

Noto que algo se le pegaba en el brazo, cuando levanto la vista y vio lo que era, casi se cae de la impresión. Hermione junto a las chicas se quedo pálida, su novio era el que tendría mas posibilidades de ser el próximo en casarse.

- ¡Harry, ¡yo soy tu amigo, casi un hermano! ¿Por qué me has hecho esto?- dijo levantando la mano, pegado en ella destacaba el famoso cordon.

- ¡Lo siento Ron pero tu has sido el que ha levantado el brazo, yo se lo lance a Hagrid!- el señigigante era el mas alejado de todos.

Hagrid se puso colorado y muy nervioso, al igual que madame Máxime, que al ser miembro de la orden también acudió a la boda.

El pelirrojo miro a su novia y le sonrió con cierto temor. Ella hizo lo mismo.

Se acerco a su novia y le tendió el brazo, ella cogió el cordón y este se despego del brazo del chico.

LA señora Weasley se acerco a la pareja llorando, los abrazo.

- ¡Espero que antes de casaros terminéis el colegio! Con Harry haciéndolo es bastante. - les dijo al oído mientras los abrazaba.

Ellos se miraban y se sentían muy violentos.

Después de que todos bromearan a costa de Ron y Hermione los chicos fueron hacia dentro de la casa, a medida que entraban los demás se despedían de ellos. Subieron al piso superior y se volvieron a poner la ropa y túnicas de Hogwarts. Después bajaron al salón para volver al castillo vía chimenea.

Los gemelos para variar, decidieron seguir con sus bromas.

- ¡Directora, es inconcebible que no los dejen disfrutar de su noche de bodas!

- ¡Es cierto, el pobre estará toda la noche pensando en lo bien que se sentiría con ella.- pusieron cara triste.- solito en su cama.

Su madre se acerco y ellos salieron corriendo antes que les pegaran.

MC Gonagall los miraba seria, lo que menos quería era darles idea a los dos. Pero sabía que los gemelos llevaban algo de razón. Entro en las llamas verdes con una idea en mente.

Los siguientes fueron Ron y Hermione y a continuación Ginny y Lupin. Los únicos que quedaban eran Harry y Nym. Antes de entrar se acercaron y se dieron el último beso.

- Si antes quería que llegase Navidad imagínate ahora.- ella jugaba con su pelo.

- No te puedes imaginar lo que siento yo cada vez que te veo en mi clase.- término de decirle.

Ambos entraron en la chimenea.

Al salir sus amigos los esperaban y MC Gonagall hablaba con un elfo, al verlo lo reconoció.

- ¡Dobby!- este lo miro riendo.

- ¡Dobby se siente muy feliz por el señor Harry Potter y su mujer la señorita Tonks!- se tapo la boca con las manos.- ¡Dobby lo siente quise decir la señora Potter!- intento pegarse contra la pared y Harry lo paro.

- No pasa nada, solo ha sido un pequeño fallo, ¡Tranquilo, ¡y no quiero que te castigues por eso!- el elfo asintio.

- De todas formas Dobby lo ha hecho bien.- todos miraron a la directora.- ¿Cómo te conoceremos a partir de ahora?- Tonks lo penso un segundo.- Si dices que eres la señora Portter todo lo que hemos hecho no servira para nada.

- Entonces ¿Qué haremos?

- Puedes hacer dos cosas; Presentarte con el apellido de tu esposo, como haré mañana ante el consejo escolar o seguir con el tuyo.

- Prefiero seguir con el mió, a fin de cuentas cuando lo cambie será por el verdadero.

- ¿Qué apellido te han puesto Nym?- pregunto Ron.

Harry y ella sonrieron.

- Tú ya lo conoces, es el mismo que el de una chica que viajo con vosotros en el tren: ¡Evans!

Mi nombre para todos será Nymphadora Evans. Pero prefiero que me sigáis diciendo por el mió ¡Tonks, al menos en clase.- se toco el anillo.

- Eso será un problema.- dijo MC Gonagall señalando el anillo.- El de ambos es igual si cualquiera se fija puede sacar conclusiones.

- ¡Es cierto!- penso Hermione.- en cuando vea que los anillos son iguales puede descubrirlo todo.

- En ese caso.- se acerco Lupin.- ¡Harry, Nymphadora, mostradme los anillos.- ellos obedecieron.

Lupin hizo un encantamiento y a continuación toco con la varita ambos anillos. Estos con un pequeño brillo empezaron a cambiar. El de Harry solo tenía al León dorado que representaba la casa de Gryffindor. El de Nymphadora tenía la otra parte del dibujo, el fénix.

- NO creo que sea extraño que un alumno de Gryffindor lleve un anillo con un León.- miro a Nymphadora.- Y un joven marido Eligio un ave para los anillos de unos recién casados.

- ¡Pero los anillos…!

- Tranquilo Harry.- cogió las manos de ambos.- en cuanto están de nuevo juntos vuelven a la normalidad.- al tocarse los anillos volvieron a tener el aspecto original.- y con notro toque vuelve a cambiar.- volvió a cambiar los anillos.- ¿crees que estropearía tan buen diseño?- termino riendo.

- ¡Es muy buena idea Remus!- miro la hora.- sera mejor que vallan al comedor es la hora de la cena. Si no acuden decepcionaran a varios compañeros de Slytherin.-añadió con cierta ironía.

Al salir por la puerta la directora llamo a Tonks.

- ¡Nymphadora, después de cenar quiero comentarte algo.

Ella asintió y acompaño a los chicos al la entrada del gran comedor.

Entraron y mientras ellos se sentaban en sus sitios Nymphadora continuo hasta la mesa de los profesores.

Varios alumnos de Slytherin no se perdían detalle de nada.

Miraban a los recién llegados y hablaban en voz baja.

En la mesa Neville se acerco a ellos.

- ¿Qué tal el castigo?

- ¿Qué?- pregunto Harry.

- Vuestro castigo. No vinisteis a Hogsmeade por estar cumpliendo un castigo, ¿No era eso?

Se dio cuenta de que se refería a lo que dijeron a todos para poder salir del castillo y realizar la boda.

- ¡Ah, ¡El castigo! Pues la verdad ha sido el mejor castigo desde que estoy en Hogwarts.- Neville lo miraba sin entender nada.- ¿y que tal en el pueblo, ¿hubo algún problema?

- Al salir algunos Slytherin empezaron a preguntar por vosotros y acabaron metiéndose con Luna.- se encogió de hombros.- Cuando les dijeron que estabais castigados, se fueron y nos dejaron tranquilo. Fue lo mas extraño nos dejaron tranquilos sin mas.- Ellos sabían que la razón era que habían conseguido la información que buscaban, el por que ninguno salio a Hogsmeade.

- ¡Si es raro!- dijo para disimular un poco.

- Después en el pueblo los Aurors pillaron a un alumno fuera del pueblo.- todos lo miraron.

- ¿A quien?- pregunto Hermione.

Lo pensó un momento.

- Fue un Slytherin.- miro a su lado ¡Dean, ¿a quien fue al que pillaron fuera del pueblo?- este lo miro.

- Creo que se llama Theodore Nott.- ellos sabían que se trataba de uno de los espías del señor oscuro.

Se acercaron para hablar en voz baja y no ser oídos.

- ¡Seguro que fue a darle información a algún Mortifago fuera del pueblo cuando lo pillaron!- pensaba Hermione.

- Por eso no quisieron problemas con los demás. Debían acudir a la cita y si los castigaban no podrían.- dijo Ginny.

- Seguro que pensaban atacar el pueblo si yo salía del castillo.- termino Harry.

En ese momento la directora MC Gonagall se levanto para hablar.

- ¡Queridos alumnos, ¡quisiera pediros un momento de atención!- todos miraron a la mesa de los profesores.- ¡Voy a daros una noticia, ¡Creo que es inútil ocultarla ya que pronto todos la sabreis!- los chicos se miraron, Tonks estaba palida.- Hace poco la profesora de transformaciones y jefa de la casa de Gryffindor, sufrio un desvanecimiento en la clase de los alumnos de .quinto año. ¿Por cierto 10 puntos a los señores: Anderson, MC Ailster y Roberson, al actuar rápidamente en la situación.- todos aplaudieron a los aludidos.- ¡LA razon es que profesora Tonks, se desmayo devido a su estado!.- algunas chicas empezaron a dar saltitos de alegría.- ¡Ella y su marido están esperando su primer hijo!- el salon estallo en aplausos y felicitaciones.

Tonks sonreía nerviosamente ante la situación, no se esperaba algo así de la directora. Harry y los demás aplaudían y de vez en cuando, entre aplausos, la mano de Ron tocaba el hombro de Harry a modo de saludo. Este solo lo miraba nervioso.

Después del anuncio siguieron comiendo tranquilamente, aunque solo era una calma relativa.

Todos se preguntaban quien seria el marido de la profesora.

- ¡Seguramente será un tipo algo y muy guapo!- decia Lavender Brown con cara de ensoñacion.

- ¡De seguro es un Auror como ella, y por eso no esta aquí!- termino Parvati Patil.

Ron y Hermione miraban Harry, este solo escuchaba como si no fuera con el.

- Lo que es una pena es que no podremos verla de nuevo con esas túnicas tan ceñidas que le marcan ese precioso culito, y esas increíbles tetas.- dijo Seamus Finnigan, al tiempo que sujetaba en el aire unos pechos imaginarios con cara de deseo.

Esto no gusto a Harry, Hermione se lo figuro y le sujeto con la mano para que no hiciese una tontería. Ginny fue la que callo a Seamus.

- Creo que la profesora te viene grande, céntrate primero en que alguna se fije en ti y no intentes conseguir lo que te sobrepasa.- todos se reían de Finnigan. La cara del chico era de poema, lo habían dejado para el arrastre.

Ginny consiguió su objetivo ningún otro chico dijo nada parecido de la Profesora, y Harry se sintió mas aliviado.

Neville hizo un comentario que si gusto al moreno.

- Lo que pienso es que el marido de la profesora se tiene que sentir el hombre mas afortunado del planeta en cuanto se entere de la noticia.- Harry sonreía .- de seguro en cuanto se entere vendrá a por ella.

La cena termino, se disponían a salir cuando Tonks se acerco a los chicos.

- ¡Señor Potter!- Harry la miro.- la directora quisiera verle en su despacho.- se dio la vuelta para irse.

- ¡Si profesora, ¡por cierto.- ella se volvió.- ¡Felicidades!

- ¡Gracias, señor Potter!

Segundos después Harry subía hacia el despacho de la directora, después de haberse despedido de sus amigos y prometer contárselo todo al volver.

La gárgola estaba abierta permitiéndole el paso. Subió y al entrar en el despacho se encontró a la directora junto a Tonks.

- ¡Has tardado menos de lo que me esperaba!- Con un movimiento de varita cerro la puerta. El miro a Tonks y ella le sonrió.- ¡Os he llamado para daros vuestro regalo de bodas!- Puso un calcetín en la mesa. Ellos lo miraron sin saber que pensar.- este traslador os dejara en la casa de los gritos, he pedido a Dobby y a Kreacker que lo arreglen un poco.- Tonks Sonrió, pero Harry no entendía nada.- ¡No me pareció justo privarles de su noche de bodas, además como bien dijo el señor Weasley no creo que puedas hacerle nada que no le hayas hecho ya.- dijo señalando a Tonks.

- ¿Minerva como que…?.

- Como te he dicho es mi regalo de bodas. ¡Espero que no sea interpretado erróneamente, esto es algo excepcional y no les servirá de precedente.

- ¡Gracias Directora yo…!.

- El traslador esta activo y servirá hasta las 6 de la mañana, de forma que a esa hora deberán estar de vuelta o tendrán que dar explicaciones.- los miro a ambos.- y no queremos eso ¿Verdad?.

Ambos negaron y tocaron el traslador a la vez, sintieron el tirón de la barriga característico de este medio de transporte mágico y aparecieron en la casa de los gritos. Por increíble que parezca, ambos aparecieron bien. Se miraron con pasión, estaban a punto de empezar a besarse con desesperación cuando Harry sintió que le tiraban de la capa.

- ¡Dobby!

- ¡La directora Pidió a Dobby que preparase la habitación para el señor Harry Potter y su esposa!

- ¡Gracias amigo!- el elfo abrio los ojos sorprendido.

- ¡EL SEÑOR HARRY POTTER HA LLAMADO A DOBBY AMIGO, ¡DOBBY NO ES DIGNO DE TAL HONOR, ¡Pero Dobby agradece, el y el viejo Kreacker, vigilaran toda la noche para que nadie les moleste.- dijo de formas acelerada y nerviosa, después de esto desapareció, dejando a la pareja solos.

La verdad es que los elfos habían hecho una magnifica labor, habían cambiando el destrozado amasijo de maderas que un día fue una cama, por una de verdad grande y confortable. En la casa no vivía nadie por lo que no pudieron encender la chimenea, de alguna forma el lugar era confortable y acogedor.

Habían dejado un par de cervezas de mantequilla para Harry. Y una jarra con zumo de calabaza para Tonks.

Los dos cogieron una copa y las llenaron con sus respectivas bebidas. Después hicieron un brindis.

- Por nosotros.- dijo el

- ¡Por los tres!- añadio ella.

Un par de sorbos y empezaron a besarse con toda la desesperación que habían contenido a lo largo del día. Demasiadas emociones y demasiada felicidad para no expresarla.

Harry besaba a Tonks al tiempo que le desabrochaba la túnica, ella hacia lo propio con la de el.

La ropa cada vez les estorbaba mas, se acercaron a la cama sin dejar de besarse.

Segundos después Harry la acostaba con delicadeza. Al momento la camiseta de ella estaba en el suelo reuniéndose con su túnica.

La camisa de Harry tardo apenas dos segundos en reunirse con ella.

Al final ambos se besaban desnudos en la cama.

Harry besaba con insistencia los pechos de Tonks, consiguiendo que esta no dejase de gemir de placer. Lo único que ella podía hacer en ese momento, era revolverle el pelo, algo muy fácil, y arañarle suavemente la espalda. Esto parecía gustarle a el ya que no dejaba de resoplar con satisfacción.

Se fue colocando sobre ella, de pronto se paro al recordar algo.

- ¿Qué pasa, ¿Por qué paras?

- ¿no le estaremos haciendo daño, ¡tu sabes!- señalo con la vista al vientre de ella.

- ¡NO le pasara nada, ¡Pero no puedo decir lo mismo de ti, si te paras ahora!- dijo al tiempo que tiraba de su cabewza hacia ella y lo besaban con desesperación.

El no necesito que lo convencieran más. Se coloco entre las piernas de ella y…. Se unieron con delicadeza. El ritmo que llevaban era mucho más tranquilo que otras veces. Aunque lo disfrutaba ella notaba que el seguía teniendo cierto recelo a dañarla a ella o al bebe.

Se agarro al el y sin dejarle opción giro, dejándolo a el de espaldas sobre la cama y ella estando sobre el dominando completamente la situación.

Comenzaron a moverse rítmicamente, ella controlaba la situación y marcaba el ritmo. Se sentía dueña y señora de la situación y lo estaba disfrutando como nunca.

Harry estaba hipnotizado por el movimiento rítmico de los pechos de ella. Estos seguían el ritmo de la pareja, pero con una trayectoria circular que lo volvía loco. No pudiéndolo soportar se agarro a ellos incorporándose y devorarlos con ansiedad.

Tonks estaba disfrutando como nunca. Eran un solo cuerpo, sincronizado con una perfección inimaginable. . Las caricias del chico hacían que cada fibra de su cuerpo estuviera en una placentera tensión. Cada acción de ella era correspondida con una reacción igual por parte de el. Harry sentía como los dedos de ella recorrían todo su cuerpo y un volcán de sensaciones rugía en su pecho.

En la ceremonia solo dieron constancia de ser pareja ante el resto del mundo, pero ellos no necesitaban nada de eso. Ellos eran pareja en su corazón, eran uno con el otro.

El momento crucial llego y ambos se agarraban como si temieran separarse al terminar este.

Quedaron tendidos ella sobre el, en sus caras se reflejaba la felicidad y satisfacción del momento mas allá de cualquier duda.

Ella se sentía completa, si había algo mejor ella no lo necesitaba, lo tenia ya todo.

El tenía todo lo que quería entre sus brazos.