DISCLAIMER: Los personajes de la obra "Harry Potter" , son creación de J.K Rowling.

La historia en la que se utilizan, es de inspiración mia ;)

ADVERTENCIA: Esta historia es rated M, por lo que contendrá, situaciones SEXUALES y de violencia, además de lenguaje vulgar, de manera explícita, y no por eso recomendar cada una de ellas... Se recomienda discreción ;)

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Después de que Draco se fuera de la habitación de Hermione, Harry se sentó justo al lado de aquella cama, pues ya se había despabilado, su cuerpo realmente estaba acostumbrado a reponerse con pocas horas de sueño.

Muchas preguntas acudían a su mente, intentando imaginar que motivó la había hecho actuar de manera inconsciente.

El amor definitivamente era uno de los más grandes enigmas de la Magia, no en balde era uno a estudiar en el Departamento de Misterios de donde Hermione era Inefable, tal vez si la Hermione de antes estuviera con él en esos momentos, se hubiera dedicado a darle una diatriba tratando de explicar los principios básicos del Amor.

Soltó un suave bufido, indignado consigo mismo, pues ahí estaba pensando en el amor truncado de Hermione y Draco, cuando ni siquiera podía deducir la manera en cómo solucionar los enredos del que sentía por Ginny.

Ella estaría viviendo con Hermione en la vieja casa de la familia del profesor Dumbledore, cuidando de Hermione junto con Luna, donde entrenarian y la ayudarían a recordar los huecos de su pasado.

Él estaría ahí diariamente, después de trabajar, con la excusa de poner a Kreacher a su disposición y viviendo con ellos, para no estar solo en aquella enorme casona.

Quizás ese sería el momento en que se ganará su corazón de nuevo, demostrando que ya no era el mismo mocoso distraído que no reconocería los signos del amor, aunque le bailaran enfrente, pues sin querer recordaba una frase que alguna vez mencionara tía Petunia, refiriéndose a unos vecinos de ellos que recien se habian divorciado, pero que seguian viendose a escondidas cuando creian que ningún vecino los veía: Donde hubo fuego, cenizas quedan.

Kreacher se apareció junto a él, sacándolo de sus pensamientos, dándose cuenta de que había amanecido del todo y que sus invitados pronto se despertarian también.

_ Amo Potter, ¿gusta que le sirva algo de desayunar en estos momentos o va a esperar al resto de sus invitados?...

_ Gracias Kreacher, voy a desayunar junto con todos… solo me encantaria que tengas listo mi baño y que pongas unas flores junto a la cama de las chicas…

Había dicho lo ultimo con un sonrojo en el rostro, que trato de disimular mientras tosía y acomodaba su gafas, pensando en la habitación donde dormida Ginny y que compartía con Luna, y obviamente también en Hermione, olvidándose por completo de Pansy, que esa mañana al despertarse vería flores al lado de su cama, de su parte también.

_ ...¡Una hermosa flor de color rosa! ¡por favor!... gracias Kreacher…

Sabia que el color rosa no era su favorito, mas que en la flores, asi que confiaría en que Kreacher pondría bellas flores de tierno color rosado.

Después de que desapareciera el viejo Elfo Doméstico, un florero de cristal apareció al lado de la cama de Hermione con una gran flor de color rosado, que se le figuraba un enorme botón, que si no mal recordaba, se llamaba Peonia.

Era más que perfecta, pues tenía un discreto y perfecto aroma, ademas de hermosos pétalos de color rosado.

**O**

Pansy siempre permanecía con lo ojos cerrados después de despertarse, tratando de recordar el lugar donde se había acostado la noche anterior, pues desde que había estado en Hogwarts pocas veces había despertado dos veces en la misma cama, viajando constantemente por todo el mundo.

Escucho un pequeño clic al lado suyo, abriendo los ojos con desgana, intentando acostumbrarse a la luz de la mañana.

Miro alrededor, de aquella vieja, pero elegante y bien conservada habitación de la antigua familia Black, sin encontrar nada extraño, hasta que sus ojos somnolientos repararon en la Peonía rosada que estaba al lado de su cama.

Le pareció algo extraño, el par de días que llevaba ahí no había sucedido nada por el estilo y sabía muy bien que no era el estilo de Draco o Theo, al menos que fuera su cumpleaños o se estuviera disculpando por algo.

Pero ellos sabían que a ella le gustaban los mensajes codificados y el lenguaje de las flores era uno de ellos.

Habían estudiado un pergamino que les había dado ella y gracias a eso habían podido expresar sus sentimientos de gratitud, esperanza o cariño de hermanos, sin que nadie se mofara de ello.

Pero una Peonía rosada iba más allá de todo, ya que esta y de ese color, en el lenguaje de las flores significaba "Te quiero o me gustas, pero soy demasiado timido para decirtelo".

¡Obviamente no era de parte de ninguno de ellos! pues Theo tenía a Luna y para Draco solo existía Hermione.

¿Acaso sería Potter?... Abrió los ojos sorprendida, sintiendo un latido en su pecho a destiempo, que la hizo asustarse por lo que estaba pensando.

Tal vez el viejo Elfo se había equivocado de habitación y la había puesto en la suya creyendo que era la de "Cabeza de calabaza".

Si, seguramente había sido eso, pues aunque había habido un tipo de acercamiento entre ellos desde que convivian bajo el mismo techo, no podía ni siquiera llamarse una amistad.

Se levantó después de haberse despabilado por completo y entro al cuarto de baño, dispuesta a comenzar a aquel dia de la mejor manera.

Olio la peonia una vez más antes de dejarla sobre el florero, pensando que a pesar de todo, era un lindo detalle que un chico expresar su sentir a una chica, con flores.

Y sonriendo se metió a bañar.

**O**

_ Buenos días Harry…

Estaba poniendo de vuelta la flor en su lugar, cuando la voz de Hermione lo despertó.

_ ¿Es para mi?...

Harry sonrió.

_ Claro que sí, bellas flores para una bella chica.

Hermione se sentó y acercó la flor a su nariz, complaciéndose en su aroma.

_ Adoro las flores fresca por la mañana…

No era algo que supiera de ella, pero Harry estaba seguro de que sería un lindo detalle para ella y Luna, aun cuando su intención principal hubiera sido la de halagar a Ginny.

La había ayudado a ponerse de pie, su cuerpo poco a poco estaba recuperándose.

_ Me gustaría visitar a Ray, ¿no sabes si ya recuperó la conciencia?...

_ Ayer tenia un poco de fiebre, pero el Medimago lo había previsto y le había dejado instrucciones a Ginny para que suministrará el resto de las pociones que lo ayudarán a recuperarse… supongo que esta mañana tiene que recuperar la conciencia.

Hermione asintió, suspirando aliviada de saber que al menos que aquel chico que había sido bastante valiente al intentar protegerla, no había sufrido peores daños.

_ Buenos días Hermione, buenos días Harry…

Luna había entrado a la habitación justo en aquel momento, sonriendo a los dos.

_ Aprovechando que Luna ha despertado y a venido a ayudarte iré a prepararme para irme a trabajar…

Luna hizo gesto de recordar algo, deteniendolo con un gesto.

_ Muchas gracias por la flor Harry, me encanto despertar y ver a mi lado las flores favoritas de mi abuela…

Harry sonrió un poco avergonzado, pues no estaba acostumbrado a ese tipo de acciones, pero sí quería demostrar que había cambiado por algo tenía que comenzar.

Abrió y cerró su boca, pensando en cómo preguntarle por Ginny, sin verse demasiado obvio.

_ También a ella le gustaron Harry, no te preocupes…

Luna, como siempre, adivinando lo que estaba pensando solo con ver su mirada.

Dio un beso a ambas chicas y salió de ahí, dispuesto a comenzar su día e irse a trabajar como Auror.

Y mientras los veían abandonar la habitación, con aparente regocijo, Hermione y Luna sonreían casi de manera maternal para con él, contentas por aquella pequeña alegría.

_ Luna, ¿Harry y Ginny aún continúan sin ser novios?... noto demasiada tensión entre ellos.

Luna la ayudaba a desvestirse antes de que entrara a la tina, atenta a sus palabras.

_ Si… por mas que he intentado que los dos se reconcilien, sencillamente es imposible… incluso Molly a hablado con Ginny y Harry por separado, pero bien sabes como puede ser de cabezota nuestra amiga, pues me consta que Harry esta mas que arrepentido.

Hermione asintió recordando de pronto la tristeza que había sentido al tener que despedirse de ella cuando había decidido irse a trabajar a Irlanda, pues no soportaba ver el "heroísmo" de Harry y todo lo que había tenido que sacrificar ella por aquella estúpida guerra.

Sabía que lo amaba en aquel entonces, pero que el dolor y la tristeza habían sido más grandes.

_ Es una lastima… siempre he creído que ellos dos son la pareja perfecta…

Luna la ayudaba a lavar su cabello mientras la escuchaba, asintiendo y pero al mismo tiempo analizando el concepto de "parejas perfectas" en silencio.

_ ¿Estas nerviosa?... en unos momentos mas veras a Theo…

Sonrío cuando noto el rosado sonrojo de su amiga, que trataba de permanecer impasible ante sus palabras.

_ Si… aun no puedo creer que anoche hayamos decidido ser novios.

Hermione la observo bien.

Su largo cabello había sido trenzado y sujeto con una cinta de color celeste, muy parecida al color de sus ojos, los pendientes de rábano habían desaparecido desde que habían salido de Hogwarts, pero ella le había regalo un para de pequeños pendientes en forma de fresa, que había comprando en el Londres Muggle, y que ella había adorado, pues aunque eran más serios, aún conservaban lo juguetón de los anteriores.

Era hermosa y etérea, como una princesa de los cuentos de hadas que le leía su madre cuando era niña y solo en su imaginación existía un mundo de Magia.

Theo Nott era un chico afortunado.

_ ¿Tu estas nerviosa por ver a Draco?...

Hermione miró a los ojos a su amiga, pues no había esperado que le hiciera la misma pregunta.

Pero con ella debía ser honesta.

_ Sí… mucho, pues no se como reaccionar a su lado y menos ahora que estaremos bajo el mismo techo durante una temporada.

Ahí estaban flotando entre el vapor del baño, las palabras que traía atoradas en el pecho, desde que comenzara a tener indicios del pasado que había compartido con él.

_ Paso mucho entre nosotros dos… no recuerdo todo, pero lo poco solo me hace ver el intenso romance que sostuvimos los dos… pero es mas la confusión y la intriga por lo que no recuerdo…

Hermione se abrazó a sus piernas, mientras Luna la observaba en silencio, estudiando sus palabras.

_ ¿Estás enojada con él?...

Hermione la miro con lágrimas en los ojos, sintiéndose culpable por lo que estaba a punto de decir.

_ Si… si estoy molesta, me arrebató tres años de vida por quien sabe qué motivo y estuve a punto de quedar abandonada en aquella vida que no era mía solo por aquel estúpido hechizo…

También se sentía enojada consigo misma, recordando cómo había cometido la misma estupidez al pensar en proteger a sus padres y que tal vez aquellos sentimientos de enojo y frustración, serian los mismo que ellos sentirían con ella, si pudiera algun dia hacerlos volver.

_ Necesitas perdonar… estoy segura que ha pagado con creces su error, pues ha tenido que vivir sin ti todo este tiempo, protegio tu secreto con su vida, la que estuvo a punto de terminar si no lo hubieran rescatado a tiempo, aunque su madre no corrió con la misma suerte… y encima de todo, no lo recuerdas.

¿Narcissa Malfoy había muerto?... ahora recordaba su rostro derrotado y demacrado cuando se lo había encontrado en aquel salón, sintiéndose dolorosamente culpable, por haber sido la causa de que saliera lastimado por el ataque de Ginny.

Tenía que hablar con él… lo haría en cuanto pudiera.

**O**

Pansy se miraba al espejo, verificando que los hechizos cosméticos que había puesto en su rostro, no hubiera maquillado mas que lo necesario, cepillando su cabello negro y poniéndose un sueter despues de ver con desprecio la cicatriz que había quedado en su brazo, y la que según el profesor Snape, no desaparecería nunca, pues los Lobos del Bosque Negros, iban más allá de lo común, aún con la idea de verificar en la primer Luna Llena, que no hubiera síntomas licántropo con aquella mordida, pues muchas leyendas contaban que el primer Hombre Lobo, había salido del Bosque Negro; pero el profesor Snape la había tranquilizado, diciéndole que la posición Detectora no había dado positivo y que si algo llegara a ocurrir, serían pequeños síntomas, como comer carne mas cruda o comportarse de manera más instintiva durante los días de Luna, pero sin el miedo o el riesgo de contagiar a alguien.

Trato de despejar sus pensamientos egoístas y sin sentido y agradecer que al menos hubieran podido salir con vida de ahí.

Fue al cuarto de los chicos, donde apenas iban despertando, aunque Draco había ganado el cuarto de Baño, así que los dejó y se dirigió a la cocina a desayunar, después de que Kreacher les avisara que ya estaba dispuesto el desayuno.

No dejo de notar que en la habitación de los chicos no había flores, descartando la idea de que podría ser parte de la decoración que había dispuesto Potter para cada habitación.

Harry estaba a la mitad de un Bagel con queso crema y salmón, mientras leía el Profeta, cuando ella entró.

_ Buenos días Parkinson… ¿gustas desayunar? aprovecha, todo esta recien hecho y Kreacher es un excelente cocinero…

Pansy no sabia que decir, respondió a su saludo por cortesía y tomo un plato en el que se sirvo huevos revueltos y tocino, sentándose al otro extremo de la pequeña mesa.

_ Llamame Pansy… cuando me llaman por mi apellido, siento como si mi padre estuviera detrás de mí.

Harry despegó la mirada del periódico, viéndola intensamente, mientras pensaba en sus palabras, dando la razón.

_ Lo siento Pansy, pero siempre pensé que estabas orgullosa de tu familia…

Ella dejó el vaso de jugo de calabaza del que estaba bebiendo, para hacer una confesión que solo Draco y Theo había escuchado de su boca.

_ No soy como Draco, él puede estar orgulloso de muchos miembros de su árbol genealógico, pero yo no… en mi familia más valiera que nacieras siendo hombre, pues siendo mujer tu vida no te pertenece, ya que eres vendida como hembra de cría al mejor postor… yo me salvé los últimos años de ser prometida en matrimonio, pues recibí la marca y estuve ayudando a Draco, viajando a todos lados con él, pues ni siquiera en mi propio hogar estaba a salvo.

De nuevo los recuerdos de las noches en que algún invitado de su padre se colaba a su habitación mientras ella dormía, llegaba a su mente.

Harry se había quedado congelado en su asiento, prestando atención a sus palabras y comprendiendo muchas cosas del carácter de ella mientras estuvo en Hogwarts, pues no solo para él, aquel colegio significaba un verdadero hogar para el que no tenía uno en realidad, como ella o como él.

_ Entonces tu llamame Harry y dejemos los formalismos atras…

La sonrisa sin malicia de Harry, fue vista bajo una nueva luz por parte de Pansy, que no podia negar que seguia siendo igual de transparente que cuando era un niño, aunque sus angulosa y masculinas facciones hubieran vuelto su rostro más atractivo y masculino, pero sin negar que sus grandes ojos verdes casi infantiles, hacían juego con su sonrisa, recordando al mundo que aquel niño seguía latente en él.

Sintió que su rostro se comenzaba a sonrojar y se escondió tras una taza de té apartando la vista de Harry, que divertido, continuó comiendo su desayuno.

_ Por cierto Harry, gracias por la Peonia, es una de mis flores favoritas…

Entonces Harry se dio cuenta de que Kreacher había puesto también una flor en el cuarto de ella y que él lo había pasado por alto.

_ Le pedí a Kreacher que pusiera flores en las habitaciones de las chicas, pienso que es algo bueno y subiría la moral de todas ustedes.

Ahora él sonrojado era él y la divertida era Pansy, que algo así había imaginado, descartando la idea de que había sido un detalle solo para ella.

_ ¡Uff! que bien… por un momento pensé que su significado era algo real… ten cuidado con el lenguaje de las flores Harry.

Dijo Pansy usando el mismo tono de suficiencia de siempre, mientras seguía bebiendo su jugo.

_ ¿Cuál significado?...

Estaba realmente interesado, él no conocía el Lenguaje de las Flores y estaba intrigado sobre lo que una Peonia queria decir, preguntandose si Ginny conocería el significado tambien.

_ Bueno, una Peonia significa "Te quiero, pero soy demasiado timido para decirtelo", aprendí el Lenguaje de las Flores como un método más de comunicacion, asi que por eso lo sé.

La boca de Harry estaba abierta y su rostro era un poema, pues no podía creer las palabras de Pansy y lo mucho que había querido decir con una sola flor a Ginny y cómo podían malinterpretarlo Luna, Hermione y Pansy, a las que no veía de la misma manera.

Entonces pensó que Kreacher a lo mejor si conocía el Lenguaje de las Flores, pues en una simple flor había expresado todo lo que sentía por Ginny en esos momentos.

_ Pansy, ¿me enseñarias el Lenguaje de las Flores?...

Pero tambien la mente de Harry trabajando siempre como Auror, sabía que a lo mejor era una línea de investigación y espionaje que habían descartado por ser bastante inofensiva e inverosímil.

_ Si claro…

**O**

Ginny había subido al cuarto de Hermione para suministrarle las últimas pociones que había dejado encomendadas el Medimago y ayudarla a vestirse y bajar las escaleras.

Cuando despertó, la fresca flor al lado de su cama, la había sorprendido, quedándose incluso acostada unos momentos más, viendo el rocío en sus pétalos reflejar pequeños destellos de luz, capturados de la mañana que en eso momentos entraba por la ventana de aquella habitación que en el pasado había pertenecido a Andrómeda Black y en la que Kreacher había puesto dos camas para Luna y ella.

Sabía Harry, que ella adoraba las flores de color rosado, que era del único modo en que ella toleraba aquel color.

Se sentó y vio que Luna también tenía una al lado de su cama, pero aun así la de ella le pareció más bella.

Incluso, en esos momentos, en que estaba ya en la habitación de Hermione, podía decir lo mismo… su Peonía era la más bella de las tres.

Las tres juntas fueron hasta la habitación del muggle, y Hermione, despues de checar sus signos vitales, la cicatrización de sus heridas y su temperatura, se sintió tranquila, dejándose convencer por sus tres amigas y bajando a desayunar con ellas.

_ Para que no hagas esfuerzos, haremos aparición conjunta hasta el pie de la escalera…

Hermione pensaba que ambas exageraban, pero las veía tan felices y ella misma lo estaba, que se dejaba mangonear por aquellas dos hermosas tiranas.

Iban a entrar al comedor cuando se toparon con Draco Malfoy y Theo Nott.

Sintió como sus amigas se tensaron cada una al lado de ella, pero al mirarlas, Luna tenía una tímida y nerviosa sonrisa en los labios, mientras veía a Theo frente a ella, sonriendo igual.

Y Ginny al otro lado, el gesto serio, algo hosco, pero avergonzado, seguramente arrepentida de haber atacado a Draco el dia anterior.

_ Buenos días a las tres… Weasley, quiero disculparme por haber provocado el malentendido de anoche…

Draco solo había despegado la mirada de Hermione, para poder disculparse con Ginny y poder cortar con aquella tensión, casi asesina, que sintió al verla.

_ Disculpame a mi, pero como entenderas, estaba preocupada por amiga, espero no haberte lastimado…

La más fuerte de los Weasley, definitivamente, pensaba Draco, mientras una pequeña sonrisa de lado, le daba a entender que todo estaba bien.

Hermione quedó prendada de aquel gesto, sintiendo un latido en su pecho, fuera de lugar, tratando de no abrir la boca como boba.

_ Si todo ya está bien, ¿que les parece si pasamos a desayunar?...

Theo, obviamente quería romper lo tenso de aquel momento, ofreciéndole el brazo a Luna, del cual se tomó, después de sonrojarse ambos, por aquel caballeroso gesto.

_ Vamos…

Hermione se dejó guiar por Ginny, pues aunque lo negara, aún se sentía un poco dolorida al caminar, pues comprendía que la tensión muscular de aquel ataque, había sido extrema.

Pero de pronto sintió su mano libre, entre la de Draco y una clara corriente, que subio por todo su cuerpo, haciéndola voltear de inmediato hacia él, con el rostro sonrojado.

_ Hermione… perdón, Granger, Weasley… ¿me podrías permitir un minuto a solas? necesito decir algo…

La mirada gris acero de Draco, era profunda e intensa, pero con una leve grieta por la que se escapaba la desesperación que sentía por que dijeran que si a aquella petición.

Ginny miró a Hermione, ella se había prometido no intervenir, desde que la noche anterior había logrado convivir con Parkinson, sin asesinarse en transcurso.

Y Hermione asintió, dándole a entender que todo estaba bien, que podía irse a desayunar tranquila.

Cuando se vio libre del firme abrazo de su amiga, quiso avanzar unos pasos y apoyarse en la baranda de la escalera, pero trastabilló un poco, siendo sujetada de inmediato por Draco, que había pasado sus brazos por su cintura.

_ Vayamos al salon, aun no te recuperas del todo y necesitas sentarte… apoyate en mi.

Ella no dijo palabras, estaba muda de la impresión al sentir su cuerpo detrás de ella y sentir que lo reconocía, junto con su masculina voz, que había viajado por su oreja, bajando por su cuello como una caricia, hasta sus pechos.

_ Se exactamente como se sienten las maldiciones de Bellatrix Black…

Entonces recordó lo que le dijera Luna y como él había sido torturado en un intento de sacarle información sobre ella.

Cuando ella estuvo sentada, noto el dolor con él se sentó frente a ella, dándose cuenta de que también su cuerpo estaba maltrecho, pues aun podía notar huellas de golpes en su rostro, un pequeño corte en su labio que ya estaba sanando y como la palidez de su rostro nada tenía que ver con el color normal de su cuerpo.

_ Tú también te estás recuperando…

No había sido una pregunta, más bien una afirmación, y Draco bajó el rostro, suspirando y sonriendo resignado, tratando de restarle importancia.

_ En estos momentos, lo más importante eres tú…

Ella sentía su rostro arder, jurando que podía parecer un tomate ante aquellas palabras, cuando él solo demostraba la intensidad de lo que sentía, en el brillo de su mirada.

_ Hermione, perdoname por haberte asustado anoche, pensé que tal vez recordabas que tu y yo éramos… aliados…

Aquella simple palabra, desgarraba su corazón, pues realmente quería decir otra cosa.

_ Me arrepentí de haber reaccionado así, justo en el momento en que te vi volar por los aires, pero no sabía lo que estaba pasando…

Silencio incomodo entre los dos…

Draco comenzó a mover su rodilla impaciente, tratando de darse valor y hablar con el corazón.

Se sentó en el mismo sofá que ella, y tomo sus manos, mientras Hermione lo miraba, sorprendida y confundida.

_ Todo este tiempo ha sido como vivir a las puertas del infierno, no sabes cómo lamento no haber comprendido lo que querías decirme cuando hablamos de esconderte… Hermione, perdoname porfavor…

Dolor era la palabra correcta, para el conjunto de emociones que Hermione podía leer en el rostro de Draco mientras hablaba, sin entender a qué se refería, resistiendo el impulso de apartar las manos, cuando él se acercó a sus labios y las beso sentidamente, con los ojos apretados, como quien no quiere despertar de un sueño.

_ Malfoy… yo… yo no se…

_ No digas nada, no te preocupes por consolarme, cuando claramente no recuerdas nada entre nosotros…

Ella se tragó sus palabras, guardándose muy dentro de sí, que aunque no lo recordaba del todo, si recordaba la pasión y el amor compartido entre ellos dos… pero, ¿y lo sentia todavia?, por esa razón, cuando él le dio pie con aquellas palabras, decidió tomarse el tiempo de descubrirlo la respuesta a aquella pregunta que flotaba en su mente.

_ Perdón…

Lo había dicho con auténtica tristeza.

_ Estaremos viviendo bajo el mismo techo durante una temporada y me preocupa que te puedas sentir incómoda, si es así, es importante que me lo digas.

_ No te preocupes Malfoy, es necesario y por mi parte no hay rechazo en la idea de vivir bajo el mismo techo, seria bueno tratarnos bajo otras circunstancias…

Draco sonrió asintiendo a sus palabras, nuevamente con aquella sonrisa torcida, que al parecer provocaba algo dentro de ella, aunque tratara de no demostrarlo, pero fallando en el intento, pues no había podido evitar quedarse mirando sus labios.

Él también se había quedado en silencio hipnotizado por los destellos dorados de su mirada color avellana, que siempre le habían llamado la atención, y cuando se dio cuenta del silencio en el que ambos se habían sumido, sintió su corazón latir con esperanza, tocando su mejilla con el revés de su mano, sintiéndose desfallecer de felicidad cuando ella recargo apenas su rostro en ella, avanzando un poco más en aquel gesto y lanzándose al vacío con la siguiente acción, acercándose a sus labios, mientras Hermione cerraba poco a poco sus ojos, hipnotizada por la fuerza de aquellos ojos de acero, que desprendía un calor atrayente que la acerba a su boca también.

Sus rostros, uno frente a otro apunto de besarse, concentrados sólo en ellos dos y en el cálido aliento que ya se sentía en sus labios.

_ ¡Hermione!...

El hechizo de aquel beso había sido roto por la llegada de Ron a Grimmauld Place y la rabia que su rostro reflejaba ante la sorpresa de ver a Hermione a punto de besar a Draco.

Y ella sintió una vergüenza que no supo disimular y que hirió el corazón de Draco, sin saber que lo que ella estaba pensando en realidad…

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Un Capítulo más… no me rindo, ya lo dije…

Gracias Ardalus, por tus hermosos comentarios, ya sabes que te considero uno de mis ejemplos a seguir.

Y a mis seguramente hermosos, lectores anónimos, un abrazo por continuar leyendo…

Les mando un abrazo Supercalifragilisticoespialidoso…

YOI MINO