DULCE SEDUCCIÓN

Capítulo 9

Acercamiento II


*Bulma*

Esa mañana había despertado con una sensación extraña alojada en mi pecho, Tights y Milk se habían levantado bastante temprano y habían salido diciéndome que irían a hacer unas compras para el almuerzo y en la tarde irían a trabajar a la biblioteca, yo aprovechando que ese día era libre debido al aniversario del instituto decidí dormir un poco más. Cuando finalmente me desperté, me vestí y salí al comedor; grande fue mi sorpresa al ver a mis hermanas y a un amigo de ellas, al parecer Tights estaba en la misma facultad que él, para mí fue verdaderamente sorprendente que lo hayan invitado a quedarse a almorzar antes de que yo despertara, ¿Tanto me había dormido? Eran apenas las once de la mañana...

- Chicas, buenos días - Les dije al ingresar a la sala y ver allí a mi hermana, Milk estaba en la cocina buscando algunas cosas y el amigo de ellas estaba sentado en uno de los sofás - Buenos días - Le dije al joven, de algún lugar se me hacía familiar pero no recordaba de dónde...Esa mirada, esos rasgos.

- Oh Bulma, buenos días hermanita - Me sonrió Tights - Déjame presentarte, él es Tooma, es un compañero de la universidad, nos lo encontramos en la mañana en el supermercado y lo invité a almorzar - Tights se notaba bastante animada y aquello me pareció extraño, miré al invitado de mi hermana y le hice una reverencia con la cabeza a modo de saludo - Mi hermanita es siempre tan seria y formal, Tooma - Se burló.

- Oye Tights...no digas eso - Su amigo solamente me miró y me sonrió, se le notaba bastante tranquilo y agradable.

- Es un gusto conocerte, Bulma - Él también me saludó y le regalé una sonrisa tímida en respuesta.

- No seas tan tímido tú también Tooma jaja parecer ser que ese viaje que hiciste a Europa te ha cambiado mucho eh - Ella le bromeaba.

- A decir verdad sí que lo hizo, pasaron muchas cosas...quizás cuando lo haya asimilado un poco más te lo cuente Tights, por el momento y como te dije en el super, sólo las había acompañado para ayudarlas con las bolsas, no puedo quedarme a almorzar aunque puedo considerar la invitación para el fin de semana...hoy debo ir a ver a mi primo - Se le notaba bastante serio - Él no sabe que he llegado y no sé si le agrade mucho mi visita - Estaba nervioso, no habían dudas. ¿Qué clase de sujeto era su primo? ¿Quién no se alegraría con la visita de un familiar?

- Oh no me digas...el gruñón de Vegeta... - Tights le bromeó.

Un momento...¿Vegeta? ¿De verdad ella dijo ese nombre?

- Sí, ya te lo había dicho, es un poco testarudo y arrogante; pero en el fondo es un buen tipo, ha tenido una vida dura...debe ser por eso, la cosa es que casi no me soporta - Lo vi ponerse de pie - Pero el deber me llama. Hay mucho que hablar con él, aunque primero pasaré a mi departamento a dejar mis cosas, fue un gusto enorme verlas chicas. Tights posiblemente en unos días me reintegre a la universidad, iré a ver eso. Fue un gusto conocerte pequeña Bulma - Sus palabras me dejaron helada, Vegeta...Vegeta...¿Sería el mismo Vegeta que yo conozco? ¿Cuántas personas llamadas así podrían haber en Tokio? No era un nombre común, no pude evitar que las palabras salgan solas.

- Disculpa, tu primo; él..¿Él es Vegeta Ouji? - Cuestioné sin pensar, tenía curiosidad.

- ¡Claro que sí! ¿Lo conoces? - Me dijo interesado y sorprendido.

- Sí bueno...somos, compañeros de clases; él está en mi salón - Le respondí nerviosa, ¡Dios! Siempre que hablaba de él me ponía así.

- Que buena noticia, ¿Eres su amiga, cierto? - me sonrió - Te voy a pedir que lo cuides mucho, que lo apoyes y estés a su lado, se vienen tiempos muy difíciles para él... - Ésta vez bajó la mirada y lo noté afligido - No me gusta ser portador de malas noticias.

- ¿Sucedió algo malo? - No pude evitar preguntarle.

- Es algo que tengo que hablar con él personalmente, sólo te pido que...estés a su lado, no lo dejes sólo en lo que viene.

-Yo...yo..lo intentaré - Respondí como pude, estaba sorprendida y también triste, ¿Vegeta recibiría una mala noticia? ¿Tan malo era como para que su propio primo me haya pedido que cuide de él?

- Bien, nos vemos entonces chicas, ¡Adios Milk, el pastel estuvo delicioso! - Levantó un poco la voz para que Milk pueda oírlo desde la cocina.

Se despidió de Tights, de Milk que salió casi corriendo de la cocina antes de que se vaya y de mí, ambas me miraron curiosas, ¿Qué les pasaba?

- Así que Vegeta eh... - Tights me bromeó.

- Bulma, ¿No será ese mismo muchacho del que te rescate, verdad? - Milk me preguntó, ¿Cómo le diría que sí? Que era el mismo chico con el que casi me ve besándome, Dios...estaba tan avergonzada y nerviosa.

- Ya ya déjala, que ya nuestra pequeña es toda una mujer y sabe muy bien lo que hace, ¿No es así? - Me sonrió Tights, ella siempre tan comprensiva y linda conmigo.

En ese momento entendí y comprendí la verdadera magnitud de las cosas, comprendí que debía de verlo, de saber cómo estaba, de tratar de estar a su lado incluso antes de que su primo vaya a verlo a darle esa mala noticia, hacerle saber que...podía contar conmigo, que no importaba la razón, pero que yo estaría allí para él si necesitaba un hombro donde apoyarse. Vegeta no había sido malo conmigo, al contrario. Me había dicho que le gustaba, y...yo le creo. Lo sé, sé que seguramente me dirán que soy una tonta e ingenua pero no puedo evitarlo, Ian trató de hacerme entender que no, que nunca le gustaría de verdad pero, sé que miente...después de haberme confesado sus sentimientos es muy lógico que desee que no le crea a Vegeta, pero lo cierto es que necesitaba verlo, necesitaba oír de sus labios que me quería, que...todo estaría bien, necesitaba que me escuchase.

Necesitaba aclarar los pensamientos en mi mente, yo por un momento sí confundí los sentimientos, pero ahora...todo está tan claro, cuando sentí aquella necesidad de estar junto a Vegeta me di cuenta de que en verdad me gusta...de que quiero estar con él pase lo que pase, desde hace más de dos meses que no dejo de pensar en él ni un sólo día, desde que se atrevió a besarme en la biblioteca, no he podido arrancar esos recuerdos de mi mente. Por otra parte está Ian, él...en verdad es un hombre maravilloso, lleno de vitalidad, de sonrisas, de frases cariñosas, es todo lo que cualquier mujer quisiera, de seguro. Pero...había llegado después que Vegeta y mi corazón, sin saberlo ya se lo había entregado a ese hombre de mirada oscura y fría desde que sus labios rozaron los míos aquel día.

Mi corazón me decía que no me equivocaba, que en verdad todo estaría bien...que no me lastimarían nuevamente.

Así que salí de mi casa apresuradamente, llevaba un vestido gris, una chaqueta marrón y unas botas, me había recogido el cabello en una trenza hacia un lado. Corrí desesperada por las calles de Tokio hacia su departamento, sabía dónde vivía y no estaba tan lejos de mi casa, lo había visto hace un par de días en los registros del instituto sin que el profesor se diese cuenta, iría allí, lo encontraría y le hablaría cara a cara finalmente de mis sentimientos.

Sí, eso era lo más sensato y esperaba tener la fuerza de voluntad suficiente como para poder hacerlo sin que me temblase la voz.

Al llegar, lo esperé por unos quince minutos, toqué el timbre y nadie me contestó. Le pregunté al portero y me había dicho que lo vio salir hace un par de horas. Cuando estaba por irme finalmente, triste por no haberlo encontrado, lo vi caminando a una cuadra del edificio, pero no estaba solo iba con Raditz y Kakarotto Son. No había imaginado que se encontraría con los Son tan temprano, sí que eran muy unidos.

Ellos me miraban con curiosidad y sorpresa y creo que los entendía, de seguro Vegeta les había contado que lo estuve evitando todos estos días en el instituto y el verme aquí les debe parecer muy extraño. Ellos no me caían mal, sólo sentía un poco de resentimiento hacia Kakarotto y es que Lunch me había contado lo que había pasado entre ellos. Todo indicaba que efectivamente ese grupo de amigos no era más que un grupo de jóvenes hormonales dispuestos a vivir la vida lo más placentera y locamente posible, saliendo de fiesta; acostándose con cuanta mujer se les ponga de frente, bebiendo y drogándose... y allí estaba Vegeta con ellos. No era prejuiciosa ni nada por el estilo pero, lo que Ian me había dicho aún daba vueltas en mi cabeza, Dios todo era tan complicado, mañana tendría que decirle a Ian que...no podía corresponder a sus sentimientos. Y eso, me entristecía, algo me decía que estaba dejando ir a un gran chico pero...¿Cómo hacer para que mi corazón pueda entenderlo? No puedo, simplemente desde que Vegeta me besó ese día en la biblioteca mi corazón...le pertenece.

A él, sólo a él.

A los pocos minutos lo vi bajar con un libro en las manos, se lo entregó a Kakarotto y los hermanos se despidieron de nosotros, dejándonos allí solos en la puerta del edificio, el ambiente estaba frío por el invierno, eran cerca de la una de la tarde pero parecía que fuesen las cuatro o algo así. El silencio era absoluto, ambos nos mirábamos y avergonzábamos por igual, quería hablarle, hacerle saber lo que sentía... ¡Pero era demasiado difícil!

Finalmente él me sonrió de lado, parecía que no estaba dispuesto a dejarse intimidar y tenía razón, Vegeta no era de esos tipos que se avergonzaba por una mirada, claro que no. Y allí estaba la más grande y evidente brecha entre los dos, ¿En verdad él podría fijarse en mí? Con lo infantil, pequeña y atolondrada que era; comparada con las chicas que se le declaraban en el instituto, o Maron o de seguro las universitarias que Ian me contó. ¿En verdad él podría quererme o Ian tenía razón y todo esto se trataba de una sucia apuesta?

Sí, Ian me había dicho que se había enterado que ellos estaban apostando una cantidad importante de dinero para ver cuál de todos me enamoraba primero y me dejaba. Me dolió, debo reconocerlo...quise odiarlo, quise olvidarme de su existencia para siempre pero...pero recordé que cuando Vegeta me besó, sentí; sentí algo muy especial, algo que no puede fingirse. Fue pasión, fue deseo, fue cariño.

Ésta brecha entre él y yo parecía incrementarse a cada segundo, Vegeta demostraba ser un chico maduro, totalmente serio, centrado. En cambio yo...sólo soy una tonta de la que se han aprovechado cada vez que han querido. Una tonta a la que le han mentido sin piedad. ¡Y Tengo miedo!

Por favor...por favor Vegeta...no me lastimes.

- Hola - Me dijo finalmente, dirigiendo su total atención a mi reacción y a mis gestos - No tenía ni idea de que sabías dónde vivía - Dijo finalmente encogiéndose de hombros y en ese momento me sonrojé, ¿Qué excusa le daría?

- Bu-eno yo...yo lo vi en el registro del profesor Takemi - Confesé, ¿Qué más daba? No quería mentirle en algo tan insignificante. Él solamente me sonrió una vez más mirándome fijamente con esos ojos que...Dios, ¿Cómo es posible que esté permitido ser tan...tan...irresistible?

- No me molesta, descuida - Me dijo, pude respirar tranquila en ese momento - Pero sí me intriga...

- Yo quería hablar contigo Vegeta - Lo miré finalmente a los ojos, se sorprendió como esperaba y me sonrojé, no podía dejar de repetir en mi mente las escenas de los besos que él me había robado...y es que a pesar de no ser los primeros besos que he recibido en mi vida, sí han sido los más especiales - Quería decirte algo...importante.

- Hmmmp - Alzó una ceja sorprendido - De verdad debe ser importante para que hayas venido hasta aquí y no hayas esperado a que nos veamos mañana en el instituto - Metió las manos a los bolsillos y me miró nuevamente - ¿Caminamos? Por aquí cerca hay un parque que es bastante tranquilo. Allí podremos conversar mejor.

- Sí...sí, claro - Respondí confusa caminando a su lado con las manos recogidas a la altura de mi pecho, estaba demasiado nerviosa con su presencia.

- ¿Puedo preguntarte algo, Bulma?

- Sí...

- Ya que toda ésta semana me has estado evitando durante las clases y peor aún en los recesos...te he visto muy cerca de Reddo, bueno...tú ya sabes lo que siento por ti. Entonces, ¿Qué hay con Ian Reddo?

Aunque yo internamente sabía que con Ian no había nada, él no tenía idea y ya que pasábamos mucho tiempo juntos sería fácil que se prestase a malas interpretaciones y lo sabía. No quería que él siga sacando sus propias conclusiones porque seguramente estarían equivocadas así que traté de aclararle ese asunto lo mejor que pude.

Me detuve, alargué uno de mis brazos y lo jalé de la camiseta, él se frenó y se quedó allí de pie escuchándome.

- No hay nada con Ian - Le contesté un poco avergonzada mientras sujetaba su camiseta, él se tensó al escuchar mis palabras - Es solamente un buen amigo.

- Ah entiendo pero, es un amigo bastante cariñoso ¿No? - Notaba el sarcasmo en sus palabras, ¿En verdad le molestaba que sea amiga de Ian? - Soy hombre Bulma...sé como ese sujeto te mira y te trata, es como si esperase algo más de ti. Algo más que una simple y ridícula amistad, ¿No te das cuenta?...lo que más me sorprende es que no parece incomodarte en lo más mínimo.

Solamente pude agachar la cabeza y suspirar, Vegeta estaba en lo cierto pero; no era recíproco, a mi Ian sí me agradaba y me gustaba pero...no como pareja. ¡No! Sino solamente como un amigo.

- Él...me dijo hace un par de días que le gusto y me pidió ser su novia, Vegeta - Pude sentir el enojo que ocasionó aquello, apretó los puños y supe que en verdad estaba muy enfadado - Yo...no supe que responderle en ese momento porque me tomó totalmente por sorpresa y me dijo que me daría unos días para pensarlo, pero me dijo que sea cual sea mi decisión el sería mi amigo si era lo que yo quería - le expliqué, pero al parecer no era suficiente - Es por eso que estoy aquí, yo...yo quería decirte que... - Agaché de nuevo la cabeza totalmente nerviosa y apreté los ojos tomando fuerza - ¡Que tú también me gustas Vegeta! ¡Y que estoy dispuesta a arriesgarme contigo! - Levanté finalmente la cabeza soltando el agarre el giró y lo miré, algunas lágrimas recorrían mi rostro pero no me importaba. Sólo necesitaba que él pueda entenderme.

Él estaba allí frente a mí, totalmente sorprendido con un gesto que no puedo definir ¿Era miedo? ¿Era tristeza? ¿Era felicidad?.

¿Estaba haciendo bien al confesarle mis sentimientos, verdad?

- Bulma...

.

.

.


N/A : Holaaa, ¿Cómo están? jajaj espero que me perdonen por la demora pero...ando absorbida por completo! Espero liberarme un poco de las responsabilidades y continuar actualizando mis historias. Espero que sea de su agrado, ¿Qué creen que le dirá el primo de Vegeta?

Les envío un abrazo de oso! Cariños y muy buenas vibras, nos leemos pronto!

Sayonara x)