Hola no me odien. Lamento la tardanza. Es que le había perdido el hilo a la historia y ahora lo recuperé.
Harry Potter no me pertenece.
Pov. Hermione.
Habían pasado ya dos semanas desde la supuesta enfermedad de mi bebé. En ese tiempo, seguía saliendo con Brunn, a todos lados.
Mentiría si dijera que no me movía el piso. Pero al parecer una persona no me dejaba tranquila y ese era el padre de mi hijo.
Draco.
Desde que me aplicó ese estúpido hechizo, cada vez que nos vemos, terminamos teniendo sexo. Aunque últimamente, me cita o nos encontramos en nuestro lugar secreto y allí pasamos horas y horas de pasión.
Por más que le dejaba claro que sería la última vez, siempre terminaba cayendo.
Pero ya no más, lo que estaba sintiendo por Brunn, era bastante fuerte y cada vez que lo veía me sentía como una adolescente.
Ahora mismo, estaba en mi oficina firmando unas cuantas autorizaciones para unos diseños de las nuevas pastas dentales. Eran de la edición infantil. Los había hecho mi hijo.
Recordando a Scorpius, rememoré la salida de ayer con él. Solo habíamos ido por un helado y me encontré con Viktor y su pequeña hija.
El sonido de la puerta impactando con la pared me sacó de mis pensamientos.
-¡¿Qué rayos...?!-no pude terminar, porque Draco, entró hecho un furia y me tiró un periódico.
- NO VOY A PERMITIR QUE MI HIJO, MI SCORPIUS, VEA A OTRO HOMBRE COMO SU PADRE. QUE SEA LA PRIMERA Y ULTIMA VEZ QUE HACES ESO. SCORPIUS, ES SOLO HIJO MIO- me gritó y abrí el periódico. En la portada había una foto de Scorpius, Siendo cargado por Viktor mientras yo, lo hacía con Viky, la hija de mi amigo. Eso pasó porque ambos niños querían ser cargados y Viky, estaba con la insistencia de que yo la cargara y bueno Scorpius, estaba encantado de ser cargado por una eminencia de su deporte favorito.
Miré a Draco, estaba muy molesto.
-No es lo que parece, Scorpius, está siendo cargado por Viktor, porque Viky, la hija de Viktor, quería que yo lo hiciera- puso los ojos en blanco.
-Me vale mierda, tanto tu como mi hijo son míos. De nadie más y tu no deberías cargar peso no te hace bien- frunci el ceño-. Acuérdate que te lo prohibieron- asentí. Hace años me lo prohibieron por una hernia.
-Vale, pero ahora quiero dejarte claro que ya lo nuestro se acabó. No vamos a volver a estar juntos- se acercó a mi-. Siento cosas muy fuertes por Brunn y ya es hora de ver por mi- respiró con fuerza y se llevó las manos al rostro. Cuando me volvió a mirar, sus ojos estaban acuosos. Se arrodilló ante mi y me abrazó-. Draco por favor... párate.
- Mi amor no, yo... prometo cambiar, no ser tan posesivo y celoso. Yo te amo y te adoro. Eres la mujer que escogí para ser la madre de mi hijo. Tu y yo debemos estar juntos. Te amo, te amo, te amo- lloró y se me partió el corazón.
-Draco, no...- lo hice alejarse y tomé su rostro entre mis manos-. Cariño... yo te adoro y has sido y eres muy importante para mi. Gracias a ti tengo a Scorpius y es lo mejor que me ha pasado - en ese momento estaba destrozado-. Pero tenemos que alejarnos, nos hemos hecho mucho daño yo al ocultarte lo de Rose y por...
-No, lo de Rose, también fue culpa mía porque yo te presione mucho. Tu no querías nada de relaciones y yo te forcé a ello, no me importó nada más que mi egoísmo. Tu habías pasado por un trauma muy grande por lo del Weasel. Tu solo querías tu espacio y yo no te lo di...- lloré con él. Esta era la primera conversación civilizada que teníamos del tema-. Perdóname mi amor. Yo lo siento- me abrazó y yo a él.
Me sentía tan bien de poder arreglar las cosas o por lo menos curar esa herida.
Prometo Maratón el sábado. Espero les guste.
Besos
