Hola! Se que tarde mucho... pero espero compenzarlo, en el capitulo anterior les di lo que algunos querian la concepcion de los mellizos (no se si se dieron cuenta cuando dije que fue "un mes antes que Regina desapareciera") bueno ahora les doy la FIESTA!
Espero que les guste, si les gusto diganme, si no les gusto diganme, así puedo mejorar... saludos y disfruten el capitulo (El más largo hasta ahora, superando el anterior, 6.942 palabras) Escuchen la cancion "Like i'm gonna lose you" de Meghan Trainor = https: watch?v=moZ6o6UK_nk
Capítulo 11
Las cosas no podían estar saliendo mejor para Regina. La idea de su hermana de hacer el viaje cada vez le gustaba más, y al ver a sus niños sentados uno al lado del otro almorzando con su tía, la idea se reafirmaba. Ella los miraba atenta apoyada en el umbral de la puerta, sus pequeños en dos semanas cumplirían 3 años, no podían estar más lindos. Todo era perfecto, sus hijos y su hermana en un viaje.
La casa en la que estaban también era perfecta, una mansión blanca, amueblada perfectamente, parecía como si la hubieran hecho para ella, era su casa de ensueños, le encantaba, todo estaba saliendo bien. Y unas vacaciones de la oficina no le podían venir mejor.
Iba a acercarse a donde estaba su familia cuando el timbre sonó, la colorada miro a su hermana, ellas no esperaban a nadie, la morena le devolvió la mirada y se dirigió a la puerta. Un hombre estaba del otro lado, ojos azules, alto, pelo marrón claro, definitivamente un hombre atractivo, y desconocido, que sostenía un ramo de rosas blancas. "Disculpe, puedo ayudarlo en algo"- dijo Regina con una sonrisa política- "Oh, lo siento, solo quería darle la bienvenida a Storybrooke, soy uno de los Sheriff de la ciudad"- dijo el ojiazules, extendiendo las manos, una para que la morocha la estrechara y la otra, donde sostenía las flores, para que Regina las agarrara- "Mucho gusto, y gracias, son preciosas, por favor, pase"- Regina se apartó del camino para que el caballero pudiera pasar-
"Oh, soy Graham, Graham Humbert"-
Él no lo podía creer, había escuchado en la ciudad que ella estaba devuelta y que era diferente, pero no lo podía creer hasta que la viera con sus ojos. Y definitivamente, estaba devuelta y era tan hermosa como la recordaba, siempre parecía que el tiempo no pasaba para ella, aunque por un tiempo eso fue literal- "Regina Mills, pero eso ya debe saberlo" - dijo la morocha sacándolo de sus pensamientos- "Sígame por acá, voy a ponerlas en agua"- y así lo hizo, la morena lo guio hasta la cocina, donde estaba su familia, los niños lavándose las manos junto a su tía Zelena, luego del almuerzo.
"Quienes son estos pequeños tan hermosos?"- dijo Graham con una sonrisa en su rostro, a él le encantaban los niños, y estos eran preciosos, la niña era como un calco de Regina, ojos marrones oscuros, cabello negro, y el niño… ya se imaginaba a quien se parecía- "Ellos son mis hijos, Isabella y Oliver, mis pequeños angelitos"- dijo la morena con una expresión de mucho orgullo mientras ponía las flores en un jarrón transparente y les ponía agua- "Mucho gusto niños"- dijo el Sheriff poniéndose a la altura de ellos y dándoles una sonrisa, los niños no dijeron nada, solo sonrieron con un poco de vergüenza.
Zelena miraba todo con mucho cuidado, desde que habían llegado el día anterior nadie se había atrevido a venir a la casa, aunque no sabía mucho de la historia de Regina y Graham, sabía muy bien quien era él en el Bosque Encantado- "Ella es Zelena, mi hermana mayor"- todo era raro, Zelena miraba a Graham, Graham miraba a Regina y Regina miraba a sus hijos, pero ninguno parecía notarlo- "Tía, Tía"- dijeron los pequeños a la vez- "Si, niños?"- dijo la colorada saliendo de sus pensamientos y centrándose en la carita de sus sobrinos- "Podemos ir a jugar al jardín?"- aunque la pregunta era para ver si la colorada podía ir a jugar con ellos, los mellizos miraban a su madre, Regina asintió, pero la colorada no estaba muy segura, no quería dejar a su hermanita con un desconocido, y menos en esta ciudad, pero no le quedaba de otra- "Esta bien, vamos niños"- los pequeños salieron corriendo delante de su tía, pero ella no se fue sin antes darle una última mirada a su hermana y al Sheriff.
"Son adorables"- dijo Graham luego de que se hubieran ido los niños- "Sí, son mis pequeños"- otra vez ahí estaba, esa mirada de orgullo al hablar de sus mellizos, era obvio que los amaba mucho- "Y… cuéntame, sabes algo de la dueña de la casa?"- pregunto Regina, girándose para poder mirarlo a los ojos- "Nadie me ha dicho mucho de ella, por eso pregunto"- dijo la morena al darse cuenta de la indecisión del Sheriff- "Sí, la conocía, era una gran mujer, una verdadera Reina, era sofisticada, era hermosa, cuando entraba a una habitación hacia que tu corazón se acelerara, era fascinante en todos los sentidos, una vida difícil tuvo, pero era una luchadora, una guerrera que no se rebajaba al nivel de nadie, a veces era un misterio, no había nada como ella, era la Alcalde de la ciudad"- dijo Graham al recordar a la reina- "Se escucha como una gran mujer"- dijo la morena pensativa- "Lo era".
"Era?, que quieres decir?"- estaba confundida, tal vez algo malo le había pasado y por eso nadie le quería hablar de ella- "Ella desapareció hace un poco más de 3 años, nunca supimos que le pasó, un día ella estaba, y al otro no, fue terrible, muchos le tenían miedo, pero cuando la conocías… te dabas cuenta que la forma en la que ella era con los de afuera era solo para protegerse, ella sufrió mucho en su vida, cosas que a otras personas no le ocurrirían ni en diez más, ella las soporto, todas sola, y por eso era así. Pero los que la conocíamos de verdad, y habíamos visto lo que Regina era de verdad, fue duro"- dijo Graham con toda la sinceridad que encontró.
Tal vez su relación con ella había sido complicada y otros dirían que estaba loco por decir todas esas cosas de una mujer que le había arrancado el corazón, pero una vez que él había entendido de verdad todos los motivos de porque Regina hacia las cosas, pudo ver la verdadera Regina, la reina solo era un mecanismo de defensa, y Blanca Nieves era la que la había herido, su madre la había herido, el rey la había herido, todas las personas que ella había conocido en su vida la habían herido, tenía que protegerse de muchas personas. No le sorprendía que la Reina fuera así.
"Lo siento"- dijo Regina, y de verdad lo sentía, era obvio que Regina? significaba mucho para él- "Regina?"- pregunto la morena, la verdad la intrigaba mucho esta mujer, aunque no sabía por qué. Graham no se había dado cuenta de lo que se le había escapado-
"Sí, Regina… Regina Colter"- No sabía que más decir, no podía simplemente decirle, "Mills"
"Ah, Tenía hijos?"- la morena iba a hacer un comentario acerca de dos Reginas viviendo en la misma casa, pero la curiosidad le ganó.
"Henry"- dijo simplemente el Sheriff, pero se ve por la cara de confundida de la morena, que no lo había entendido- "Henry era su hijo, ella era su madre adoptiva. Él tenía diez años cuando Regina desapareció"-
"Oh, Por Dios, pobre muchacho"- no lo podía creer, Henry era un muchacho dulce, eso se notaba y no se merecía que algo así le pasara- "Siento mucho haberte hecho hablar de este tema"
"No, está bien, no sabías nada, y es normal que tengas curiosidad, estás viviendo en su casa después de todo"- dijo Graham, mirando alrededor, con una sonrisa, y la reina se la devolvió.
"Porque no vienes mañana? Estoy preparando una cena y me gustaría que estuvieras"
"No lo sé, no quisiera…Está bien"- dijo finalmente el Sheriff.
"Entonces nos vemos mañana a la noche"- dijo la morena acompañando a Graham a la puerta.
"Hasta mañana Regina, y Bienvenida a Storybrooke"
24 Horas después
"Henry, David que hacen aquí"- pregunto la colorada con una sonrisa, en su rostro.
"Pensamos que tal vez podríamos ayudar con algo para hoy a la noche"- contesto el rubio como si fuera algo obvio.
"Regina no está ahora, fue a comprar unas ultimas cosas, pero pasen"- la colorada se hizo a un lado y dejo pasar a su sobrino y al padre de sus otros sobrinos.
"Henwy!"- grito Isabella al verlo y le dio un gran abrazo. La primera vez que se vieron en Granny's se habían llevado muy bien, la niña lo adoraba y Henry a ella.
"Izzy!, como está la pequeña princesa?"- pregunto el joven Henry mientras la alzaba y le daba un beso en la mejilla.
"Mira, es mamá!" – dijo el pequeño Oliver enseñándole el dibujo en el que estaba trabajando antes de que ellos llegaran.
"Es precioso"- dijeron Henry y David a la vez, al rubio se le notaba lo orgulloso que estaba, por fin podía pasar tiempo con sus hijos.
"Henry"- dijo Zelena llamando la atención del joven, era obvio que David quería pasar tiempo con los niños y ella no se lo negaría más de lo que ya lo había hecho- "Porque no me ayudas afuera con las luces… mientras David se queda con los niños?" – David la miro sin poder creerlo pero le sonrió agradecido y la colorada le devolvió la sonrisa, luego Henry la siguió afuera.
Los pequeños mellizos de inmediato agarraron la mano del rubio y lo guiaron hacia arriba donde le mostrarían la habitación en donde estaban y todas las cosas que Zelena les había arreglado para ellos.
"Son fantásticos"- dijo Henry mientras llegaban al patio trasero de la casa. Zelena no necesitaba que el muchacho le dijera de quien estaba hablando.
"Tu madre hizo un buen trabajo muchacho"
"Sí, lo sé, es una buena madre"- dijo Henry con un poco de culpa en su voz, eso no pasó desapercibido por la colorada.
"Ella te ama, Henry"
"Sí, yo lo sé, pero ella no lo sabe"- necesitaba decirlo, preguntarle por qué?, tantas veces había pensado en lo que le había pasado a su madre, si estaba bien, si era feliz, algunas veces pensaba lo peor… necesitaba saber por qué había hecho lo que hizo, llevarse a su madre- "Por qué te la llevaste? Me la sacaste, me sacaste a mi mamá, sé que no la trate bien, sé que la hice sufrir, pero era MI MAMÁ, nos arruinaste la vida, por qué?- ahora el muchacho ya no podía contener más las lágrimas, era demasiado para él.
Se sentaron bajo el árbol de manzanas de Regina y Zelena comenzó a hablar "Lo siento Henry, y no sabes cuánto, de verdad, la amo… es mi hermana, ahora lo sé, le arruine la vida a ella también… y todo por venganza, envidia, jamás tendría que haber hecho lo que hice, pero pensé que ella no se merecía todo lo que tenía, vi toda su vida y ella…había podido vivir con mi madre, tenía un padre que la amaba, y un maestro que le enseñaba"
"Entonces no viste toda su vida"- dijo Henry con un tono agridulce, enojado. A lo lejos se escuchó el auto de la reina llegando a la casa.
"Que quieres decir?, Henry"- Zelena no entendía, sabía que a su hermana le habían pasado cosas malas, sabía que había perdido a Daniel, pero era obvio por el tono de Henry que no sabia todo.
"No sé todo, nadie sabe todo, más que Rumplestiltskin y ella misma, pero las cosas que sé…TENDRIAS QUE ESTAR AGRADECIDA DE QUE NO TUVISTE SU VIDA! NO TE IMPORTO NADA, DESTRUISTE MI VIDA, LA DE DAVID, PERO NO TE IMPORTO" – Grito el joven y salió corriendo hacia el interior de la casa, si seguía ahí no iba a poder parar de decir cosas que luego se arrepentiría aunque fueran verdad. Zelena solo se quedó ahí, viendo como el muchacho se alejaba, no podía hacer esto ahora, después hablaría con Rumple y averiguaría más cosas, ahora tenía que asegurarse que todo estuviera bien para la fiesta de la noche.
Regina entro a la casa e inmediatamente se escucharon las risas de sus hijos y la voz de un hombre que no pudo reconocer de inmediato, se escuchaban felices, estarían entretenidos con lo que sea que estuvieran haciendo, dejo la bolsa que tenia en la mano en la mesita más cercana y se dirigió al living, donde se encontró a David Nolan dibujando con sus hijos, estos de inmediato la notaron.
"MAMMI!"- Grito Izzy levantándose de donde estaba sentada en el suelo al lado del rubio y corriendo hacia su mami, tomándole la mano y llevándola hacia la mesita en la que estaba dibujando David-
"Mammi, David te está dibujando"- dijo el pequeño levantando la vista para ver a su madre, de verdad era un gran dibujo, un retrato precioso en blanco y negro, su cabeza estaba un poco de lado, una gran sonrisa y algunos mechones sobre su rostro, era precioso-
"Wow, Señor Nolan no sabía que podía dibujar así"- dijo la Reina con una sonrisa, de verdad era un gran trabajo-
"La dueña de la casa me enseño, era fantástica dibujando"- dijo el rubio, pero antes de que Regina pueda contestar algo, se escucharon unos pasos acelerados subiendo las escaleras y cuando la reina se asomó vio al joven Henry corriendo hacia arriba.
"Es Henry, voy a ver qué le pasa"- dijo la reina y le hizo una seña para que se quedara con los niños, David lo disfrutaba mucho y los niños estaban fascinados con la forma en la que el rubio dibujaba a su madre asique nadie dijo nada, además sería bueno para Henry tener un poco a su madre de vuelta.
Regina se dirigió hacia arriba y vio al joven entrar a la habitación que su hermana le había dicho que no entrara, había dicho que era una habitación especial que los dueños anteriores le habían pedido que no se tocara pero ella no sabía que era.
"Henry, soy yo Regina, puedo pasar?"- pregunto la morena luego de haber golpeado la puerta, entro y se encontró a Henry sentado en la cama con la espalda hacia ella. Eso le dio unos momentos para poder mirar alrededor de la habitación, estaba llena de cosas, esta debería haber sido su habitación, pensó la morena.
"Henry, cariño, que pasa? Me quieres contar?" – dijo la morena sentándose cerca de él en la cama, pero a la vez dándole un poco de espacio al muchacho.
"Es que la extraño mucho, y no es justo lo que le paso"- dijo Henry dándose vuelta para mirar a su madre, ella estaba ahí, solo tendría que estirar el brazo y llegaría a ella, pero tampoco era ella no completamente y eso también era duro.
"Lo sé Henry, y lo siento, no se mucho de ella, pero lo que sí sé, es que ella estaría muy orgullosa de vos, Henry" – dijo la morena, y estaba siendo muy sincera, no sabía porque pero ese muchacho le hacía sentir cosas que solo había sentido antes con sus pequeños mellizos, lo quería proteger y cuidar, que jamás nada le pasara.
"Tú lo crees?"- él no estaba muy seguro, después de como la había tratado…
"Por supuesto que sí, eres maravilloso Henry, eres inteligente, buena persona, con buen corazón, jamás lo dudes"- la morena puso una mano debajo de la pera del muchacho mientras decía esto para que este la mirara a los ojos, y para que viera que ella no estaba mintiendo.
Ella no estaba mintiendo, su mamá de verdad creía que era un buen muchacho. En ese momento no aguanto más y se lanzó a los brazos de la morena, como hacía ya más de 3 años que quería hacer, la había extrañado tanto, su olor, sus caricias, la forma en la que lo trataba, y ahora se daba cuenta del gran error que había cometido al llamarla malvada. Por un segundo se le olvido que su madre no recordaba nada y se le escapo un "Lo siento".
"Henry no tienes que pedir perdón por nada"- dijo la morena un sosteniendo al joven en sus brazos.
"Es que fui tan malo con ella, y espero que algún me pueda perdonar"- dijo Henry alejándose un poco de su madre para poder mirarla a los ojos.
"Estoy segura, que ya lo hizo, eso es lo que hacen las madres"- dijo Regina con una sonrisa en su rostro. Aunque no sabía lo que Henry le había hecho a su madre, sabía que una madre perdonaba todo, y este no era un muchacho malo.
"Quiero que vuelva"- dijo el joven con la vos entre cortada mientras una lágrima rodaba por su rostro, Regina el seco con su pulgar y dijo:
"Estoy segura que está llegando lo más rápido que puede, tratando de volver a con vos lo más rápido que puede"- Henry la abrazo de nuevo, aún más fuerte que antes, como si en cualquier momento se le fuera a escapar.
"Vamos, que tal si me ayudas a hacer el postre?"- dijo la morena alejándose un poco del muchacho y mirándolo a los ojos, tenía más de trece años, pero en ese momento solo le pareció un niño que necesitaba de su madre.
"Mamá hacia pasteles de manzana"- dijo Henry con la esperanza de que dijera que sí, había extrañado su comida, Emma no cocinaba, David no era muy bueno, y Snow no lo hacía mal, pero nada se comparaba a la cocina de su madre.
"Pasteles de Manzana entonces" – dijo la reina levantándose de la cama y extendiéndole la mano a Henry para que la tomara.
Henry y Regina ya habían terminado con todos los postres, y toda la comida, Zelena estaba afuera decorando el patio, ya que había tenido la idea de hacer la cena afuera ya que decían que la noche iba a estar hermosa, David había cuidado y jugado con los pequeños toda la tarde, había pintado, hecho casitas con bloques, jugado a las escondidas y más.
Ahora Henry estaba jugando con los pequeños, y David y Regina se encontraban mirándolos desde el umbral de la puerta, sonrisas grandes de satisfacción se encontraban en los rostros de ambos.
"Es un gran muchacho"- dijo la morena refiriéndose a Henry, sus tres pequeños, aunque ella no lo supiera aun, estaban jugando juntos.
"Sí lo es, aunque a veces un poco triste, desde que su madre desapareció…"- aunque tenía muchas preguntas Regina decidió no hacer más preguntas era obvio que el tema también le afectaba al rubio, tal vez habían sido amigos o algo más.
"Le hizo muy bien lo que sea que le hayas dicho, no lo veía sonreír así desde hacía mucho"- dijo el rubio y de verdad sentía lo que decía, y a él también le hacía bien el tenerla cerca.
"De verdad lo crees?"- pregunto Regina, David asintió, ella sentía la necesidad de proteger hace niño, y saber que le había servido el hablar con ella la hacía sentir muy bien.
Pero lo más raro era que esa necesidad no solo aparecía con el muchacho, sino también con el rubio que estaba junto a ella, no lo había visto más de 3 veces y hablado con él por teléfono una sola vez, pero aun así necesitaba estar cerca de él. Sentía como si los hubiera conocido a los dos en otra vida.
Para el rubio era obvio que la reina estaba pensando mucho en algo, la conocía muy bien, entonces decidió sacarla de esa tortura, y le entrego el retrato que había dibujado horas antes para ella.
"No pude decir nada antes por lo de Henry, pero de verdad, es Hermoso, nunca antes nadie me había hecho un dibujo así, Muchas gracias David!"- la reina no se pudo contener y abrazo al rubio, casi lanzándose a sus brazos, de verdad nunca nadie había tenido un gesto así con ella.
El rubio la abrazo inmediatamente sin pensarlo dos veces, cerró los ojos y disfruto del momento. Hacia tanto tiempo que no la tenía entre sus brazos, había extrañado lo que se sentía eso, y le encantaba poder hacerlo otra vez, le daba esperanzas de que las cosas podrían volver a ser como antes, incluso mejor que antes.
Los sentimientos de Regina eran muy diferentes a los del rubio, se sentía extraña, pero no era un sentimiento malo, era como si ya hubiera abrazado a David antes, como fueran dos piezas de rompecabezas que encajaban juntos, como si ella hubiera sentido sus abrazos antes, o visto esos ojos antes. Todo en esa casa le resultaba demasiado conocido, como si finalmente estuviera donde pertenecía, y esos sentimientos de pertenecer a un lugar se intensificaban al estar en los brazos del rubio, y eso la asustaba un poco.
La reina se apartó del príncipe, le dio una última mirada a los niños que estaban jugando con Henry y se dirigió a donde estaba su hermana, tratando de olvidarse de sus pensamientos y de sus sentimientos, ella se encontraba en el patio trasero donde había terminado de colocar las luces que iluminarían la fiesta esa noche.
"Está hermoso, hermanita!"- dijo la reina acercándose a su hermana.
"Gracias, Hermanita"-
"Como hiciste todo esto tu sola?"- pregunto la morena, y era verdad, era un trabajo que iba a llevar mucho tiempo para una persona sola.
"Sé cómo trabajar un poco de magia"- dijo la colorada, y sí que lo hacía, y lo había hecho. David al acercarse a donde estaban las dos hermanas no pudo evitar no reírse al escuchar el comentario, era obvio que la colorada había hecho todo con magia, era mucho más fácil que trabajar y hacer las cosas con el esfuerzo.
Parecía que últimamente eso era lo que hacía todo el tiempo, hacer las cosas por la espalda del otro, usando magia para resolver los problemas, en vez de ganarse lo que tiene, se lo saca a otro, en vez de trabajar por algo… el rubio trato de sacar esos pensamientos de su cabeza, no quería pensar en las cosas que había hecho Zelena, solo en la morena que estaba sonriendo en frente de él.
Henry no podía estar más feliz, los mellizos, sus hermanos lo estaban persiguiendo por toda la casa, que se estaba llenando con los invitados que no eran muchos pero tampoco eran pocos, lo estaban tratando de agarrar pero no lo lograban. Tenía a sus hermanos, y a su madre esa noche, podría comer su comida otra vez y abrazarla, escuchar su voz, y ver sus ojos otra vez. No podía estar más feliz, era lo más feliz que había estado en más de 3 años.
"Ya hablaste con alguien?"- le pregunto su hermana a la morena.
"No, en realidad no, solo estoy mirando un poco a todos"- dijo la morena, estaba un poco rara, otra vez ese sentimiento de familiaridad la rodeaba, pero no sabía porque era.
"Estas bien?"- pregunto la colorada, notaba que su hermana estaba un poco rara.
"Sí… es solo… no importa"- la morena sacudió la cabeza como no dándole importancia pero su hermana insistió- "No sé, tengo este sentimiento como si conociera a estas personas, pero no lo hago… no me hagas caso es una tontería"- dijo Regina y se dirigió hacia donde estaban Ruby, Archie y Granny. Quienes estaban adentro y no afuera con los demás invitados.
"Regina, todo está delicioso"- dijo el Psiquiatra cuando ella se acercó-
"Gracias"- dijo un poco tímida la reina.
"Bueno cuéntanos algo de ustedes"- dijo Ruby tratando de hacer conversación, por primera vez quería conocer a la reina, y tal vez ser su amiga, por primera vez la veía como algo más que solo la Reina Malvada.
"Bueno no sé qué quieren saber, soy madre soltera, de mis dos pequeños mellizos, que amo con mi vida, y que en dos semanas cumplen 3 años".- dijo la morena con una sonrisa en el rostro, estaba muy orgullosa de sus pequeños, los amaba mucho.
"Eso es maravilloso, van a festejarlo aquí?"- Pregunto Granny, los pequeños eran muy tiernos y educados, a veces la hacían acordar a cuando Henry era pequeño, tal vez no le agradaba la idea de que fueran los hijos del Príncipe pero no los rechazaba por ello, y a su madre tampoco.
"No, no, nos vamos el día antes, quiero festejarlo en casa"- dijo la morena con una sonrisa en el rostro mirando hacia otro lado para ver si estaban sus pequeños. Gracias a esto no pudo ver como la cara de Ruby, Archie y Granny cambió, se quedarían muy poco tiempo, sabían que eso no le iba a gustar a David, y aunque Ruby y Granny no lo quisieran admitir les gustaba tener a los pequeños cerca, cuando habían ido al restaurante habían sido unos angelitos.
"Mami, Mami"- dijo Oliver, Henry e Isabella venían de la mano, los cuatro adultos se dieron la vuelta para mirar a los pequeños. Oliver estiro sus brazos para que su madre lo alzara, ya se notaba un poco cansado, aunque la pequeña Izzy aun tenia energía para un rato más. La reina lo alzo y el pequeño inmediatamente se recostó sobre el hombro de su madre, ella les dio una sonrisa a los adultos y con Oliver se dirigió hacia la habitación que estaba preparada para los mellizos. Henry e Isabella siguieron jugando abajo.
Cuando la reina estaba bajando las escaleras David, Neal y Gold entraban por la puerta, ellos se quedaron sin respiración cada uno por diferentes motivos. David no lo pudo evitar al ver a su morena bajar las escaleras en su vestido negro, que le ajustaba cada curva. Neal y Gold porque era la primera vez que veían a Regina desde que había vuelto. Caminaron hacia donde ella estaba y finalmente la reina dijo:
"Mucho gusto, Regina Mills"- dijo la reina estirando la mano para que Gold la apretara.
"Robert Gold, y él es mi hijo Neal Gold" – dijo Rumple sin sacarle los ojos de en sima a su hija, estaba tan hermosa como siempre.
"Oh, Padre y abuelo de Henry?"- pregunto la reina.
"Sí, de ambas partes de hecho"- dijo Gold, con una sonrisa, riéndose de su árbol familiar.
"Como es eso?"- pregunto la reina con una sonrisa un poco confundida.
"Oh, lo siento, Mi hija, era la madre adoptiva de Henry"- dijo Gold, tal vez no tendría que haber dicho eso.
"Es que Regina no sabía que yo era su padre, que nosotros éramos su familia… nunca lo supo"- nadie podía ponerlo nervioso, excepto Regina Mills, se le estaban escapando cosas y tenía que tener cuidado con eso.
"Por eso ella no tiene tu apellido"- dijo Regina más para confirmar datos que ella sabía, se sentía mal por esta familia, Henry había perdido a su mamá, Neal a una hermana, que parecía que nunca había sabido que eran hermanos, Robert a una hija, y David…
"Quien te dijo eso?"- pregunto el rubio, hablando por primera vez desde que había llegado.
"El Sheriff Graham, dijo que su nombre era Regina… Regina Colter"- David no pudo evitar no sentirse celoso al escuchar el nombre del Sheriff, él ya había hablado con Regina y le había contado cosas era obvio, tendría que hablar con él para que se mantuviera alejado de su Regina.
"Ese era el apellido de su prometido, murió antes de que pudieran casarse"- David y Neal miraron inmediatamente a Gold, ellos no sabían nada de eso. Regina nunca había tenido tiempo de contarle a David acerca de eso, y Neal no sabía mucho del pasado de su hermana.
"Lo siento mucho, no debería haber dicho nada, por favor pasen, ya deben conocer la salida al patio"- dijo la reina y luego se dirigió a buscar a Isabella para ponerla en la cama.
"Izzy, cariño es hora de ir a la cama"- la reina se acercó a su hija quien estaba todavía jugando con Henry.
"No, Mammi, un atito más"- a comparación con su hermano, Oliver, a la pequeña Izzy le costaba ir a dormir.
"No, ya es hora bebe"- la reina se acercó y se puso al nivel de la niña. Henry la observaba atento, recordaba muy bien esos momentos, le encantaba que su mamá lo metiera a la cama, que le leyera una historia, le diera un beso en la frente, y se quedara con él hasta que se dormía
"Mammi, quiero jugar con Henby"- dijo adorablemente la pequeña.
"Puedes jugar mañana"- Siempre le costaba poner a Izzy a dormir, pero esta vez no le estaba costando tanto, conocía a su hija y sabía que ya estaba cediendo y que no saldría corriendo como otras veces.
"Está bien"- la morena le dio una sonrisa a Henry y alzo a su hija, esta se recostó sobre el hombro de su madre, y aunque antes no lo quisiera admitir el sueño le estaba llegando.
"Mami?"- dijo Isabella con su pequeña voz de niña.
"Sí? Que pasa?"- dijo la reina llegando al pasillo en donde estaban las habitaciones, y abriendo la puerta en la que se encontraba durmiendo el pequeño Oliver.
"Me gusta Henby"- dijo Izzy ya casi quedándose dormida solo estando en los brazos de su madre. La reina sonrió y la puso en la cama que estaba al lado de la de Oliver.
"A mí también cariño"- dijo la reina poniéndole el pijama de coronas a su pequeña. Y era verdad, Henry era un gran chico al que le habían tocado situaciones difíciles.
"A mí me gusta David"- dijo Oliver muy dormido, pero lo suficientemente despierto.
"A mí también"- Pensó la morena, puso a Izzy bajo las sabanas y los cobertores, le dio un beso en la frente y ya estaba dormida- "Te amo, cariño"- le dijo su mamá a Isabella y luego se dirigió a la cama de Oliver.
"A ti también te amo, mi pequeño Caballero"- le saco unos pelos de la frente y le dio un beso.
"También te amo, Mammi"- dijo el pequeño antes de dormirse, la reina sonrió y salió de la habitación.
Cuando Regina bajo, ya nadie había dentro de la casa, asique salió hacia el patio trasero.
La noche estaba preciosa, las estrellas se notaban muy bien en el cielo, se escuchaba música, música lenta, y algunas parejas estaban bailando, había mucha gente que no conocía, que deberían ser amigos de la dueña de la casa. Estaban bailando al ritmo de la música, Ruby con un hombre rubio de pelo corto, que ella no había conocido todavía, Mr Gold con una muchacha de ojos azules y pelo castaño, que tampoco conocía, Neal y la que suponía era la madre biológica de Henry, a la que tenía que conocer. Había más gente alrededor de algunas mesas, una mujer de pelo rubio pasando los hombros, más grande que ella, con otra mujer de pelo negro, que tendría la edad de la señorita Swan, y más gente que aun tendría que conocer.
"Vamos, no muerdo"- dijo Graham luego de haberla invitado a bailar, la reina tomo su mano, y el Sheriff la llevo hacia la "pista de baile".
"La noche esta preciosa"- dijo la reina, apoyo su cabeza en el hombro del Sheriff, y pudo ver a David que los miraba, la estaba pasando muy bien con Graham pero le dieron ganas de bailar con el rubio.
"Todo es perfecto, la música, la comida"- en ese momento con el ultimo ítem la reina se rio, se notaba que a la gente del pueblo le gustaba su comida.
"No le digas a Granny, pero me gusta más como cocinas"- dijo el Sheriff al oído de la reina, ganándose otra risa de esta, le encantaba hacerla reír, no era algo que pasaba a menudo y lo tenía que disfrutar.
La música cambio, "Like I'm gonna lose you" de Meghan Trainor comenzó a sonar, y David Nolan aprovecho ese momento para poder bailar con su Reina, verlo bailar con SU Regina lo había inquietado, él nunca había sido un hombre celoso con Snow, pero tampoco había sido tantas otras con ella tampoco.
"Me permite"- dijo el rubio, interrumpiendo a Graham y a Regina, el Sheriff no estaba muy a gusto con eso, y se lo hizo saber al rubio con su mirada. Aunque no quería soltó a la reina y dejo que David le tomara la mano, todo sin desviar las miradas de los ojos del otro ni un segundo.
"Gracias Graham, la pase muy bien"- dijo la reina con una sonrisa en su rostro, de verdad lo había hecho. Al rubio no le gustó nada eso, el saber que el cazador sabia más cosas acerca de SU reina que él mismo, lo hacía poner como loco. Y que pasaba si el llegaba a ella primero? Que pasaba si el Sheriff conquistaba a su reina?, no jamás dejaría que eso pasara. El Sheriff se apartó dándoles lugar para que pudieran bailar.
Split second and you disappeared and then I was all alone
I woke up in tears
With you by my side
A breath of relief
And I realized
No, we're not promised tomorrow
So I'm gonna love you
Like I'm gonna lose you
Le encantaba tener a la reina entre sus brazos, le encantaban las canciones lentas, siempre y cuando las pudiera bailar con ella. Bailaban al compás de la música, como si ni hubiera nadie más, como si ese momento fuera solo de ellos.
La canción lo tenía pensando, Voy a amarte como si fuera a perderte, tal vez tenía que hacer eso, amarla como si fuera a perderla, después de todo solo tenía dos semanas para traerla devuelta a él y si no lo hacía, la iba a perder.
I'm gonna hold you
Like I'm saying goodbye wherever we're standing
I won't take you for granted 'cause we'll never know when
When we'll run out of time so I'm gonna love you
Like I'm gonna lose you
I'm gonna love you like I'm gonna lose you
Regina no conocía a este hombre, pero le gustaba estar cerca suyo, sentía una conexión, y eso le gustaba, tal vez solo tenía dos semanas, pero eso se sentía bien, se sentía correcto, solo pensaría en el ahora y en cómo se sentía estar con ese maravilloso hombre, que podía jugar con sus hijos sin ningún problema, que cuidaba de su sobrino, y que cuidaba de una entera ciudad.
"Baila muy bien, Señorita Mills"- dijo el rubio con una sonrisa en su rostro usando la voz con la que le había hablado por teléfono aquel día.
"Gracias Señor Nolan, no siempre lo hice"- respondió la reina usando el mismo tono de voz que aquel día.
"Ah no?"- pregunto el rubio en el oído de la reina, él sabía bien la historia, después de todo él le había enseñado pero quería escucharla de todos modos.
"No, no sabía bailar, nunca nadie me había enseñado, sé que alguien lo hizo, pero no lo recuerdo"- dijo la reina con un poco de tristeza.
"Bueno, puedo decir que tuvo un muy buen maestro"- dijo el rubio riendo y ella también lo hizo. Él no quería tocar el tema de los recuerdos, no quería arruinar ese momento que tal vez no se volvería a repetir.
"Gracias Señor Nolan"- dijo la reina y se apartó de él para mirarlo a los ojos, luego pararon de bailar, y solo se quedaron ahí, mirándose a los ojos, como si el tiempo no pasara.
"Que tal un vaso de vino"- dijo el rubio luego de unos momentos, ella asintió y él fue a buscar las bebidas. Luego de unos segundos de estar sola alguien la interrumpió y dijo:
"Veo que conociste a mi esposo"- dijo una morena de pelo corto que todavía no había conocido, que obviamente estaba molesta, con ella?
"Perdón?"- dijo la reina confundida, quien era el esposo de esta mujer?
"David… mi esposo"- dijo Snow remarcando las últimas dos palabras, tenía que hacer que Regina se mantuviera alejada de David.
"Perdón? No sabía que David fuera tu esposo!"- dijo la reina, tomada un poco por sorpresa. El rubio tendría que haber mencionado que estaba casado antes de venir a ofrecer su ayuda, cuidar a sus hijos, hacerle un retrato, bailar con ella?, no?, o tal vez ella había tomado las señales equivocadamente, tal vez él era solo un hombre encantador, demasiado bueno para ella.
"Discúlpame"- dijo la reina y se fue, hacia el interior de la casa. Dejando a la princesa con una sonrisa malvada y victoriosa.
"Que le dijiste?"- dijo el rubio quien sostenía las dos copas de vino en sus manos y quien había visto toda la conversación. El conocía las caras de Regina, y fuera lo que fuera que su futura exesposa le hubiera dicho no era bueno.
"Nada, solo conversamos"- dijo la morena con una sonrisa dulce, pero que David no se tragó. Luego de eso el rubio se alejó de ella, luego lidiaría con eso, ahora tenía que hablar con Regina y arreglar el lio que había armado Mary Margaret.
In the blink of an eye
Just a whisper of smoke
You could lose everything
The truth is you never know
La reina corrió hacia el frente de la casa, necesitaba estar alejada de toda la gente que estaba allí, pero no entendía por qué. No entendía por qué necesitaba correr, por qué la había afectado tanto el saber que era un hombre casado, ellos no habían hecho nada y no eran nada como para que eso la afectara tanto. Pero lo hacía, los sentimientos estaban ahí, pero ella no los podía explicar.
"Regina"- dijo el rubio al encontrarla. Ella estaba parada ahí, con los brazos cruzados alrededor de sí misma, con la espalda a él.
"Sea lo que sea que te haya dicho Mary Margaret es mentira"- dijo el rubio, intentándolo de nuevo. La reina se dio vuelta y miro al rubio, tenía lagrimas formándose en sus ojos marrones.
"Entonces ella no es tu esposa?"- pregunto la reina, y la cara del rubio cambio, era verdad, él era casado- "Eso es lo que pensé"- dijo con la voz entre cortada.
"No es así"- dijo el rubio, Snow había metido la pata, técnicamente todavía eran marido y mujer, pero no por mucho tiempo y ella había usado esa carta para que Regina se alejara de él, y por el momento le estaba funcionando.
"Entonces cómo es?"- dijo la reina levantando el tono de voz, y secándose una lagrima silenciosa con la palma de su mano.
Let's take our time
To say what we want
Use what we got
Before it's all gone
'Cause no, we're not promised tomorrow
El rubio tomo aire y finalmente dijo:
"Nos estamos divorciando, pero ella no quiere aceptarlo"- El rubio trataba de explicarle, que entendiera, que él no la quería más. Pero había algo más en ella, diferente, era como si estuviera peleando con la antigua Regina, como si peleara con alguien que lo conocía como si ella sintiera algo por él.
"No importa, eso no importa, y yo no tengo nada que ver, te conozco hace muy poco tiempo… y"- la reina ya se estaba empezando a enredar con sus propio pensamientos y palabras.
"Y?, Regina que pasa? Sé que algo más te pasa?"- el rubio se acercó y la tomo de la parte superior de sus brazos, como tantas otras veces para que se calmara. Algo la estaba preocupando y él no quería añadirle más carga.
"No lo sé, ese es el problema, no sé qué me pasa, no sé qué siento, o por qué lo siento, y"- Ella se estaba poniendo cada vez más nerviosa- "Y cada vez que estoy cerca de ti, me confundo más… por favor solo"- la reina hizo un gesto como para que se alejara de ella, y el rubio lo hizo, la soltó y dio un paso hacia atrás. Era obvio que ella estaba muy confundida, y el rubio la quería ayudar pero primero tenía que saber que le pasaba.
"Quieres explicarme"- pregunto el rubio con un tono de voz suave, que la invitaba a seguir.
"No lo sé… Desde que llegué a esta ciudad… Me siento extraña, siento como si hubiera algo familiar y además la gente me mira como si hubieran visto un fantasma. Y cada vez que estoy cerca de Henry quiero abrazarlo y reconfortarlo y cuidarlo, protegerlo, no lo conozco pero… también me pasa contigo"- dijo la reina, cada cosa que decía lo hacía levantando un poco la voz, pero en la última parte se apaciguo bastante.
"Quieres abrazarme?"- pregunto el rubio con una gran sonrisa en su rostro, la morena asintió mirando al suelo, el rubio dio un paso hacia adelante y la morena hacia atrás- "Y cuidarme?"- La reina asintió, y el dio otro paso hacia atrás- "Y protegerme?"- esta vez el rubio dio un paso pero ella no se alejó, Regina asintió otra vez, y el la rodeo con sus brazos, en un gran abrazo, al principio ella se resistió pero luego se derritió en el abrazo.
"Acaso me estoy volviendo loca?"- pregunto la morena mientras enterraba su rostro en el cuello del príncipe. El príncipe sonrió y dijo:
"Todo lo contrario Regina"
I'm gonna hold you
Like I'm saying goodbye wherever we're standing
I won't take you for granted 'cause we'll never know when
When we'll run out of time
