Capítulo 11. "Part of our packs."

Lo siento, me he dado cuenta de que aquí llevaba dos capis retrasados sin subir, lo siento. Los subo ahora mismo. KSLJSKALJ lo siento, con Ao3... xD

Summary:

Stiles ha sufrido un accidente, y todos lo cuidan "demasiado". Unos más que otros. Momento decisivo en la relación de ellos dos.

Notes: Siento haber tardado tanto en subir, dentro de dos semanas subiré el siguiente capítulo, que es mucho más largo. Y con un final... interesante.
Pero os aviso que deberíais disfrutarlo y dosificarlo, porque solo tengo otro capítulo más.. escrito. Por ahora. Pero escribiré a partir del 14 de febrero que termino los exámenes.
ENJOY!

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Derek anda intranquilo por el pasillo, se ha situado lo más lejos posible, pero resulta que sigue escuchándolo todo. Lo que menos soporta es que el padre de Stiles le eche la culpa a él, no, quizás no sea eso, quizás sea que lleva razón. Porque Stiles olía a demonio, el mismo olor que en su casa, el mismo olor que en la casa del chico. Anda nervioso por la habitación, tiene que hacer algo, si algo los ataca no puede actuar solo con dos betas. No es lo suficiente poderoso. Había pensado en Stiles, en cómo se lo suplicaba, en su respuesta…pero, ¿y si era la única manera de protegerle de todo? Juraba que no sabía por qué pero quería protegerlo, y el muchacho no estaba por la labor, era el más desastre de todos.

No, no podía, definitivamente no podía hacerle eso al joven, aunque su corazón dio un vuelco al imaginárselo con los ojos color ámbar y llamándole 'alpha'.

No sabía por qué, pero la imagen en la cabeza hacía que se estremeciera…
Debía de pensar algo, y cuando escuchó la voz del sheriff diciéndole que no quería a ningún Hale por allí ni cerca de su hijo, suspiró, saliendo del Hospital. Coge el móvil y marca un mensaje para Stiles que no cumpliría.

"Vendré a verte luego" pulsa la tecla enviar y se encoge de hombros, andando por la calle hasta que todo está desierto y empieza a correr más, "lobuneando" como diría Stiles.
Según lo que estaba pensando, iba a ser un día duro de alpha…

Scott mira a Stiles, con la cabeza vendada, a pesar de que ellos lo curaron lo más que pudieron. Pero, lo que le extrañaba no era eso. Si no que el alpha no lo hubiera curado por completo. Y menos pidiendo su ayuda. ¿Derek estaba perdiendo poder? La verdad es que apestaba a preocupación, aunque cuando Stiles le sonreía percibía otro olor que nunca había olido antes…

- Scott, te estoy hablando - dijo éste mientras miraba su móvil - él se ha ido - tiró el móvil y Scott lo cogió a tiempo para que no sufriera daños - Seguro que ha escuchado a mi padre y creerá que tiene razón. Que todo es culpa suya - el joven agarraba la sábana como podía, con fuerza, casi rasgándola, pero un dolor le interrumpió. Estaba penetrándole el cerebro, dios qué exagerado era.

"- Ni se te… ni se te… ocurra tocarle un pelo…-

-Oh, cariño, creo que voy a tocarle más que un pelo -" las voces le impedían pensar, y se repetían como en un stereo(estéreo) con repetición.

Cogió el móvil que le tendía su mejor amigo y se puso a teclear, rápidamente.

- Stiles, tienes que tener cuidado con tu teléfono, es el tercero que te compra tu padre en dos años. ¿Cómo haces para romperlos tan pronto?- Stiles estaba demasiado ocupado como para responder, con una mano se sujetaba la frente, y la otra, tecleando el teléfono. -¿Qué…qué te pasa ahora?- su amigo lo miraba confuso, poniendo sus manos en los hombros de él.

-Es… es que…-empezaba a notar que le faltaba el aire- el demonio va tras Derek, tras de mí, tras de todos.- dicho esto, envió el mensaje y se quedó desmayado en los brazos del beta.

Pero Scott no podía pensar en nada más que en lo que acababa de decir, ¿demonio?¿aquí? No entendía nada, ¿por qué no le había dicho nada?

Tenía que hablar con Derek, pero no podía dejar al muchacho a solas, lo incorporó y acomodó, sentándose en la silla para visitantes, la noche iba a ser larga. Porque, el joven tenía el presentimiento de que su amigo iba a tener pesadillas, de las que eran tan graves que, cuando acababa de perder a su madre, se levantaba sonámbulo y gritando.

Pero él debía de hablar con Derek, cogió el móvil y envió un mensaje.

"¿Qué es eso del demonio que dice Stiles? ¿Por qué no me has dicho nada?"

Al instante, notó la respuesta del lobo, por la vibración que tenía puesta.

"Son cosas de mi manada, puede que afecten a Stiles, pero lo cuidaré. ¿Está bien?"

Scott negó con la cabeza, ¿por qué era tan hueso duro de roer a veces? Se llevó la mano a la cabeza, despeinándose lo más posible. Debía llamar a su madre, a Allison…

"Está…más o menos, está dormido, se acaba de desmayar, parece preocupado por ti. Tu manada es mi manada si Stiles está en medio… o si pasa algo en Beacon Hills. Os ayudaré."

"Genial, necesito que lleves a Lydia y a Jackson al hospital, mañana."

Scott no preguntó para qué, seguro que Derek sospechaba que uno de ellos era el kanima. Seguro, de lo que dudaba es de lo que haría el alpha con ellos. Se dijo que tenía que enviar a Allison para que los vigilara pero mandarla a ella con Derek, se resistía a hacerlo, y él no podía moverse de allí. ¿Qué mierda podía hacer?

"Hecho" envió el mensaje y salió de la habitación, estresado, avisó a su madre de que se quedaba a dormir allí y luego marcó el número de Allison. Cuando la joven estaba al otro lado de la línea, cerró la puerta de la habitación, estaba tan distraído que no notó el olor a azufre en el ambiente. Ni como una persona entraba por la ventana abierta de la habitación de Stiles, para manipular algo más que sus sueños.

Derek suspiró, seguro de que el joven McCall ya estaba haciendo sus planes para evitar que pudiera hacerle la prueba del kanima a ellos dos, no sabía cómo había llegado a esa conclusión, pero uno de ellos debía de serlo. Y quizás, si se acercaba al kanima, encontrara al demonio que debía de estar 'amaestrándolo'.

Suspiró, y luego estaba el mensaje de Stiles, le pareció absurdo que le comentara eso, cuando sus planes para dentro de dos días eran justamente ésos. Suspiró, qué chico más raro era aquel.

Se dejó llevar en la cama un rato, mientras evaluaba todas las ideas y pruebas que necesitaba ordenar. Quizás le hiciera falta un cuaderno, exacto, le podría ir bien. Coge el cuaderno y empieza a apuntar todo lo que se le ocurre.

Acaba cansado, dormido con el cuaderno en las manos y el boli manchando de tinta negra la sábana.

"Ten cuidado con las mujeres, el demonio quiere algo de ti"

En sus sueños, seguía leyendo el mensaje de Stiles, echó una risa en sueños. Dormiría tranquilo porque al menos el joven estaba bien.

Scott entró en la habitación, la conversación se había alargado, pero al final no había podido más que acceder a que su novia fuera con ambos a la guarida de Derek. No había otra escapatoria.

Cuando entró en ella, no notó nada raro, solo que tenía un tremendo sueño y que no podía hacer nada más que acercar la silla a la de su amigo y coger su mano. Se quedó dormido, así, como hacían de pequeños y cuando eran inocentes.

Pero nada iba a ser inocente, no de ahora en adelante. Todo iba a ser duro y no sabía cómo iba a conseguir que nadie de los que quería saliera herido, tenía que superarse, superarse a sí mismo. Porque esta vez no quería a nadie herido, ni a su novia, ni a su mejor amigo, ni incluso a Derek, cosa que odiaba pensar pero era así. Sin darse cuenta, sus ojos relucieron rojos antes de cerrarlos. Pero Stiles no fue quien vio esto, estaba dormido en sus sueños manipulados, había una figura, que salió de la habitación en el momento justo para frotar las manos.

-Todo está saliendo como quería, ahora el postre final. Comencemos.

Y su figura se desvaneció en la oscuridad.

Derek corría en sus sueños, no estaba seguro de poder aguantar más pero tenía que perseguir a Stiles, tenía que salvarlo, porque el joven los había traicionado a todos y se había aliado con el enemigo. La especie de Demonio que aún no sabía cómo matar…

Se despertó sudoroso, apagó la luz encendida y guardó sus cosas sin recordar nada del sueño. Descubrió su camiseta manchada de sudor y decidió darse la que sería la tercera ducha del día, todo estaba siendo muy estresante. Y lo que le quedaba por delante.

Se arrancó la ropa y se metió en la cama tras estar refrescado, pero no podía dormir, y acabó mirando por la ventana, preocupado, apoyado en el marco de esta, mientras miraba el cielo estrellado.

La verdad es que, como la noche en la que Stiles había dormido con él, no había dormido nunca antes.

Al día siguiente, el encuentro con Derek y su manada en la puerta del hospital, fue algo incómodo. Nadie confiaba en nadie, todos estaban alerta, además de si le incluíamos el hecho de que Lydia no se había presentado. Según Allison, había tenido pelea con Jackson y lo que menos quería era tener que ir con él a cualquier lado. Derek negó con la cabeza, no había forma de hacer las cosas seguidas.

Allison estaba algo contrariada, no es que fuera ya lo suficiente incómodo ser la más débil de todos los presentes sino que además se le trataba como una niña, a la que Scott no le dejaba hacer nada. La reunión fue con mucha prisa, nadie quería que los encontraran juntos.

Al final todo acabó como acaba siempre, mal. Derek se llevó a rastras a Jackson a su guarida, mientras que Allison se iba ofendida y enfadada a casa de Lydia tras la pelea con Scott. Scott se iba al cuarto, mirando a Stiles, con cara de frustración.

-Pelea de pareja.- comenta mientras se lleva la mano a la cabeza vendada, se incorpora un poco en la cama, esperando a que su amigo responda - Supongo.- añade porque él no ha tenido ninguna.

-Exacto, nunca tengas pareja, Stiles, es lo mejor- dice este mientras se peina un poco, estirándose como podía en el sillón de visitas. Era terriblemente incómodo.
Stiles puso los ojos en blanco, buen comentario, claro, eso era lo que quería él, no tener pareja, no ser feliz como los demás eran… aunque solo fuera de vez en cuando. Obvió el comentario que quería hacer.

-¿Y bien?- añadió refiriéndose al tema de la pelea entre ellos. -¿Qué ha pasado?

Scott rascó su frente mientras enviaba mensajes a Allison, no podía evitarlo.

-Pues resulta que a Allison no le gusta que le diga que no puede ir tras Derek y Jackson para protegerlos…porque se debe proteger ella sola y yo no puedo ir porque estoy aquí contigo, ayer noche cedí pero hoy no y cuando hemos quedado todos en la puerta…

Stiles lo interrumpió un poco perdido, además de algo dolido

-Espera, espera, Derek ha estado aquí, y habéis quedado todos en la puerta del hospital. Y se ha llevado a Jackson- Scott asentía con cada frase de su amigo.- Y no ha venido a verme- Scott fue a asentir pero se frenó, negó con la cabeza mientras pensaba en cómo se tomaría eso su amigo. Quizás, solo quizás, había metido la pata solo por contárselo. - ¿Y para qué quiere a Jackson?- Stiles se contuvo a tiempo de decir, "¿por qué a él y no a mí?" porque sonaba como un niño pequeño.

-Supongo que para saber si es el kánima.- el joven recibió un mensaje al móvil y lo miró, rápidamente, pensando que era de Allison.

Stiles puso una cara de incomprensión, ¿Jackson el kanima? ¿De dónde sacaba Derek esa idea? Se suponía que el kanima debía de tener un trauma, quizás fuera una víbora pero…

Y el kanima debía de tener un maestro, se había enterado de esto por las traducciones de Lydia que hacía miles, aunque Stiles no hubiera estado pendiente de la mitad…

-Y no lo es- negó con la cabeza, decepcionado porque fuera el mensaje de Derek - Parece que la próxima es Lydia, pero, ¿no irán a matarla verdad?-

Stiles miró a su amigo con una expresión de ira en la cara, ¿de veras estaba preguntándole eso o solo era para que le mintiera y que su alma quedara tranquila? Levantó las cejas, irónico.

-Scott, es Derek, y si ella es el kanima…van a matarla, claro que sí.- se revolvió nervioso en la cama, puede que fuera orgulloso, y no quisiera ir a ver a Derek porque "justamente" no había venido a verlo a él, pero esto era otro cantar, era lydia. Su Lydia, ¿y porque Derek creía que ella podía ser el kanima, iba a someterle a cualquier tortura? Puede que no sintiera lo mismo por ella que antes, pero…Seguía siendo Lydia. Su Lydia. -Esto no puede estar así, y yo aquí, debo de hablar con Derek- dijo mirando las agujas con la intención de quitárselas, hizo un ademán lastimero, pero Scott lo paró a tiempo, lo que fue lo mejor para ambos.

-Stiles, frena, para- le cogió ambos brazos con uno, haciendo que se sintiera más inútil de lo que ya parecía, con el otro cogió el móvil y se lo enseñó. - no puedes salir de aquí. Llámalo- le enseñaba el móvil con retintín y hasta con algo de orgullo. Debería quitarle algo de ese orgullo a su mejor amigo.-Vamos.- añadió como si fuera un perrito.

-No soy tu perro.- Scott rió un poco

Stiles se relajó un poco, cuando su mejor amigo lo soltó para acomodarle el móvil en las manos y la almohada en la espalda. El joven dejó escapar un sonido lastimero. Miró la pantalla del móvil, buscando el teléfono de su alpha, cuando cayó en algo que se le había olvidado.

-Pero antes de llamar…-levantó una ceja y puso cara de poli malo - ¿qué le has contado a Derek sobre lo nues…- se cortó al instante de empezar a decirlo y se rascó la barbilla nervioso, no quería meter la pata - sobre lo que te conté?

A Scott no se le escapó el detalle, su amigo cada vez estaba más enamorado del alpha.

-Pues verás, bueno, yo, nada...- desvió la mirada hacia una esquina vacía de la habitación.

-Scott…- reprendió con un tono seco, típico de Derek.

-Stiles…- imitó Scott sin poder evitar la risa que le había salido al decirlo.

-Scott, cuéntamelo, joder.- dijo un poco asqueado ya, con esto de no salir, de que su baño fuera muy pequeño y de tener que vestir una bata que la mayoría de las veces se le viera el trasero…-Vamos, puede que tenga todo el día, pero me aburro con mucha facilidad…

Scott volvió a reírse, eso había sonado, no como Stiles, sino como una persona totalmente diferente.

-¿Qué?- pero su amigo seguía riéndose de él, de lo cerca que había estado de ponerse de ojos rojos y sacar los colmillos -Oh, vamos, dímelo.- pero su compañero seguía a lo suyo -¡SCOTT!- este dio un bote, vale, eso también había sonado como un alpha.

-Has…sonado…como Derek…- volvió a reírse de nuevo. - Igual igual, Stiles eres un lobo feroz- se cayó al suelo, desde la silla, pero ni se inmutó, siguió riéndose tan normal.

-Estos lobos…no tienen remedio.- añadió con un alzamiento de cejas, cuando empezó a hablar, imitando la voz de Derek, Scott lo miró fijamente. Pero no negó con la cabeza cuando terminó.

-No, mejor cuando te sale al natural.- dicho esto, volvió a reírse, agarrándose la tripa. -Oh, dios, me duele el estómago. Stiles… me… matas- dijo como pudo, llorando de la risa, y sin poder aguantarse.

Stiles acabó riendo a carcajadas también, pero no por eso, sino por qué cuando la enfermera entró en la habitación se quedó mirando extrañada a Scott. Y este ni si quiera reaccionaba.

Había pasado tres días, y Scott había dejado de pasarse desde ayer. Ya no había venido más. Su padre no tenía otra idea que enviar a Tara, una compañera del trabajo, a que lo acompañara, o más bien a no permitir que el 'joven Hale', como lo llamaba él, lo visitara de nuevo.

Al final ni si quiera lo había llamado, se le había olvidado y luego el joven le había comentado que no iban a ir a por Lydia, al menos no por ahora. Eso le había resuelto el poder aguantar su orgullo un poco más. Pero lo que más le sorprendió fue que Tara se pidió un café y se lo bebió delante suya. ¿Hasta ese grado de control iban a llegar?

Quizás…influyera que su padre podría haber pensado que el kánima lo volvería a atacar, por tercera vez. Pero su padre no sabía ni creía en lo que era el kanima.

Pero entonces…la persona que lo había atacado, ¿era el maestro del kanima? No podía ser, el kanima iba matando gente que él no conocía y el demonio solo se había acercado a él. Definitivamente, no entendía nada. Estaba claro, que ni el kanima ni el maestro iban por el mismo lado. Pero poco más. Todo era muy difuso.

Estaba tan aburrido que no notó que Tara salía de la habitación y se entretenía coqueteando con un joven.

Los ojos se le cerraron por puro cansancio de estar aburrido y se quedó dormido.

-Gracias, Tara.- comentó el muchacho que estaba hablando con la policía antes, abriendo la puerta y entrando en la habitación.

Al entrar, se dio cuenta de que le muchacho estaba dormido, sonrió levemente, se acercó a la mesita y apagó la luz. Como no tenía nada que hacer pensó que debía de esperar a que se despertara.

El joven se revolvió en la cama, quedando de frente a él, es decir, de lado, y el alpha estuvo a punto de levantarse para examinar si se le había soltado los viales. Pero todo parecía en orden, según su vista.

Acercó su silla a la cama de él, agradeciendo que sus dotes de semental le hubieran hecho conquistar a Tara para pasar.

-Oh Stiles, dios , no te tenía que haber hecho caso cuando me dijiste que me fuera, debería haberte llevado a casa de Scott… y llevarte vuelta a casa…- se llevó la mano a la nariz y se pellizcó, con nervios. Echó la cabeza hacia atrás, relajándose, se desabrochó un poco la chaqueta de cuero y suspiró. -No tengo remedio, debo de proteger al que me importa.

"Pero, ¿por qué me importa tanto este insoportable?" bufó interiormente, hasta que se quedó quieto. Había empezado a observar a Stiles en la oscuridad.

Observó sus lunares en el cuello e incluso en su cara, lo que le hacían más dulce y aniñado, observó su pelo despeinado, mucho más voluminoso que el suyo propio. Aunque parecía mucho más suave que el de Derek. Observó cómo estaba incómodo, hasta en sueños, con su propio cuerpo. Lo que le era extraño para él, que nunca se había sentido así. Le instaba a querer enseñarle cómo había llegado él a sentirse bien consigo mismo, o cómo podía sacarse partido…

Stiles abrió de pronto la boca, pero no para protestar como solía hacer, si no para roncar con soltura. El alpha soltó una risa suave, le encantaba lo efusivo y sincero que era el joven, aunque no lo pareciera. Observó también, como apretaba los labios de vez en cuando, mordiéndoselos, y murmuraba un nombre inentendible.

-Oh dios…no puede ser verdad.- comentó el joven el sueños, mientras se llevaba la mano al pelo y se peinaba, nerviosamente -oh dios, qué bien sienta esto.

Derek dejó escapar un gruñido, había venido a ver al joven y lo esperaba pacientemente, solo para que…¿para que él tuviera sueños con otra persona? A ver no es que quisiera que los tuviera con él pero…

Da igual, estaba molesto.

Al parecer, el gruñido despertó al joven, que se despertó de golpe, sobresaltado, a la defensiva en la cama, mientras intentaba llegar, a tientas, al interruptor.

-¿Qué buscas?- dijo Derek mientras se encendían sus ojos rojos, iluminando la habitación de un color que hacía que el joven tuviera miedo, suspiró. Acaba de soñar con él y tenía que estar allí. No había tenido tiempo en tres días y el único momento en que estaba débil.

-Na… nada- tartamudeó mientras tragaba saliva, ya está, todo había sido un sueño y en realidad estaba en su cuarto, soñando con imposibles y Derek había estado esperando para matarlo por haberle acusado de matar a Laura.-¿Qu-qué haces aquí?

Derek se llevó una mano al pelo, despeinándose el flequillo y haciendo que cayeran algunos por su cara. No pareció importarle. Sus ojos verdes no dejaban de mirar los marrones del joven, el cual no podía parar de tragar saliva nerviosamente.

-Te dije que vendría a verte luego.- dijo como si nada, como si sus ojos no estuvieran rojos. Como si todo fuera normal -Y lo prometido es deuda.- acerca su cara a la de él, para observarlo, mientras enciende la luz. Se queda unos segundos mirándolo, evaluando su cara y su color. El joven parecía estar… ¿acababa de mirar sus labios? Vale, y Stiles seguro que lo había notado.

-Pues vienes Tres días y 10 horas tarde.- Stiles quiso haber mordido su lengua, debía de parecer un hombre obseso con su entrenador. Si eso es lo que parecía, se encontraba muy lejos de la situación. Derek dejó salir una larga carcajada. Stiles se preguntó por enésima vez, como un hombre así, como él, no sonreía más a menudo. Sobre todo cuando le quitaba el aire a las personas de esa manera. -Tu forma de cumplir las promesas… es una mierda.

Derek, aunque debería haberse sentido ofendido, no lo hizo. Asintió, con una mirada de tristeza, pasando la lengua por sus labios. ¿Este chico siempre iba a tener razón? Se levantó de nuevo de la silla y se acercó a él, poniendo una mano en su hombro, mientras lo miraba a los ojos. Stiles se preguntó cómo parar su corazón de ir tan rápido, teniendo tan cerca a una persona que odiaba y admiraba tanto a la vez. Y por si no fuera poco, sabía que todos se daban cuenta, seguro, de que era algo más que admiración.

-Lo siento, deberás acostumbrarte a mis fallos- pronunció con voz grave mientras empezaba a curarle, el joven cerró los ojos para disfrutar de todas las sensaciones que es estaba teniendo.

Desde el calor de Derek, que le transmitía con el contacto, hasta el espléndido sentimiento que le recorría el cuerpo. Además de estar controlando las ganas de abrazarlo. Odiaba hacerle daño, pero si no era con él como siempre… empezaría a sospechar. Pensó en que él lo alejaría si se enterara, mordió su labio pero no pudo aguantar que una lágrima cayera por su mejilla. ¿Para esto era la vida? Para sentir cosas por personas que no deberías, o sentir cosas que no pueden realizarse porque no puedes acercarte a ellas…

-Al menos intento arreglarlos, aunque sea tar…- acababa de darse cuenta de que el joven estaba llorando, no sabía cuántas veces le había visto hacerlo delante suya, pero no le agradaba nada. Él no solía llorar, no es que fuera muy satisfactorio, solo producía un dolor de cabeza momentáneo y dolor psíquico. -de-terminó de decir mientras agarraba a Stiles del cuello, de la coronilla más bien y lo apretaba con fuerza, aunque demasiado bruto, contra su pecho

Stiles no hizo ningún movimiento, el alpha había sido bruto pero al menos había tenido el detalle de hacer lo que necesitaba, como si le hubiera leído la mente.

Ninguno de los dos necesitaba decir nada, ambos sabían que las palabras en este momento, sobraban.

No iban a arreglar nada, es más, podían estropearlo.

Stiles se agarró a la espalda del lobo como si fuera lo único que hubiera deseado siempre, como si hubiera encontrado su lugar en el mundo, aunque solo fuera por unos segundos. El joven apretó las manos en torno a la chaqueta de él, estaba demasiado fuerte. Era demasiado… tenerlo tan cerca para poder soportarlo y no disfrutarlo. Envidió a las chicas que, al menos, pasaban una noche inolvidable con él.

Un carraspeo proveniente de Derek le sacó de sus pensamientos. Se soltaron los dos, de golpe, nerviosos, sin saber por qué.

-Creo que… debería irme- dijo Derek empezando a andar hacia la puerta, con la mirada en sus manos y los pensamientos en quién sabe dónde.

Stiles se quitó las lágrimas con la sábana, con un suspiro que el alpha notó. ¿Ahora iba a dejarle solo?

Paró sus pies por un momento.

-No te vayas, Derek- susurró aún con la voz rota por las lágrimas, el hombre se dio la vuelta para mirarle, confuso. - Porque,(…)quiero decir,(…) esto,(…)-se pasó la mano por el pelo, que se le estaba quedando largo -Tienes que darme una explicación de porqué has tardado tanto en venir.

Derek Asintió, sentándose de nuevo en la silla, tremendamente incómodo. ¿Por qué había abrazado al chico? No lo entendía.

Simplemente le había dado ternura verlo llorando como solía hacer él hacía ya tantos años…Pero hacía tanto que había dejado de llorar, que ni si quiera recuerda cuándo fue la última vez. ¿Desde cuándo Derek Hale sentía ternura y la mostraba? Debía de irse, sí, y pronto, porque este chico lo estaba cambiando. Y no le gustaba ese tipo de cambio. Le hacía más humano, más débil, menos poderoso, más preocupado por los demás…

-Sigo esperando- dijo el joven, mientras se frotaba las lágrimas que tenía en las mejillas con la sábana de nuevo. Luego se irguió, como en un intento de recuperar su hombría perdida. Señaló con ímpetu el sillón incómodo del hospital, como si así fuera a impedir que Su Alpha se fuera.

Derek abrió la boca para hablar, pero acabó bufando porque la expresión del muchacho no tenía réplica. Acabó sentándose con su cara típica de amargado en el sofá. Stiles sonrió para sus adentros, ya estaba echando de menos esa expresión tan característica de él.

"¿Desde cuándo Derek hace lo que yo digo?" pensó el joven, esperando a que el alpha empezara a hablar, lo que, como siempre, no hizo.

"¿Desde cuándo haces caso a un chiquillo? ¿Y más si es este insoportable?¿Quién eres tú, Derek?" murmuró el alpha para sí.

-Cuando quieras empiezas, eh, sin prisas.- Derek levantó la mirada del suelo, dejando sus pensamientos apartados, pero no puedo evitar levantar una ceja. Que Stiles pudo interpretar muy bien.

Quería decir "¿desde cuándo eres tú el alpha de esta habitación?"

Derek empezó a hablar con una voz grave, más de lo normal, y como si le costara hablar porque su mente no estaba allí.

-Estos días no he…- odiaba disculparse así que no pensaba hacerlo, como siempre, pensaron los dos a la vez - podido venir porque hemos tenido problemas añadidos con la manada.- negó con la cabeza, porque esta vez había sido el joven, que estaba aguantando heroicamente callado, el que había levantado las cejas para instarle a explicarle el qué había pasado. -Ayer fue luna llena.- dijo como única respuesta. Parecía poco dispuesto a hablar.

Stiles, al ver que Derek no decía nada más, asintió lentamente, deduciendo que por eso Scott no había venido ayer. Juraba que le había avisado ahora que Derek se lo había nombrado, pero se quedaba dormido tan de pronto que…

-Y tenemos un nuevo miembro en la manada que había que controlar ayer, por eso no vine.- Stiles había cogido el botellín de la mesita de su habitación y cuando el alpha le dijo esto no pudo evitar atragantarse.

Éste se levantó, preocupado por el muchacho y empezó a golpearlo suavemente en la espalda.- ¿Es…estás bien?- Derek paró en mitad de la frase porque volvía a preguntarse porqué se preocupaba tanto por él.

-Sí- dijo este rechazando la mano que estaba poniendo él en su brazo, Derek pilló al instante qué le pasaba, estaba dolido. Bebió un poco de agua más para quitarse el mal sabor de boca.-Con que nuevo miembro, ¿eh?- estaba haciendo referencia a aquella vez que le pidió que lo transformara y el alpha lo abofeteó. -Bien, Bien.

Negó con la cabeza mientras apoyaba sus brazos tras su nuca, pero hizo una mueca de dolor, por lo que tuvo que tumbarse. Derek lo miró de nuevo, alzando sus cejas, como modo de preguntarle si estaba bien, a lo que solo obtuvo un bufido como respuesta de Stiles.

-Sí, Stiles nuevo miembro. Seguro que lo conoces es Boyd…- -el joven se llevó una mano a la cabeza, interrumpiendo al alpha.

-Vernon Boyd.- bufó de nuevo, como si solo le quedaran fuerzas para eso.

"Estaba claro que yo no podía competir con eso." Pensó para sí mientras mordía su labio.

-Tú no tienes que competir con nadie.- dijo el lobo amargado, levantando la ceja derecha.-Con nadie, Stiles- bufó está vez, imitando al joven, soltando una media sonrisa sin razón a la vista.

Vale, al parecer no lo había dicho tan para sí mismo.

-Ya, claro, por eso…- el lobo no le dejó terminar la frase, sabía justamente lo que iba a recriminarle.

Lo cogió de la camiseta, con brutalidad, mientras sus ojos se volvían rojos, y el joven podía jurar que atisbaba los caninos de Derek bastante desarrollados. Tragó saliva fuertemente.

-No lo entiendes, ¿verdad?- el joven lo miró a los ojos y luego a los labios, no había podido controlarse.

Volvió a tragar saliva sin verse capaz para responder. Derek lo soltó sin delicadeza y puso un dedo acusador en el pecho de éste.

-No necesitas ser uno de nosotros.- dicho esto se alejó de él y se acercó a la puerta, cuando la abría el joven lo frenó de nuevo.

-No, Derek, no te vayas y me dejes solo.- la voz se le había roto a la mitad de la frase.-Nadie va a venir esta noche a vigilarme y Tara tendrá que irse… ¡Quédate!- le suplicó, utilizando su cara de perrito mimoso.

Derek se encogió de hombros, mientras continuaba abriendo la puerta. Pero no para hacer lo que pensaba el joven. Se quitó la chaqueta de cuero y se la lanzó al joven.

-Ya he mandado a Tara a casa, parecía cansada.-dijo esto mientras lo miraba de arriba abajo -Estás temblando, póntela- le indicó con un dedo acusador y, por supuesto, un levantamiento de cejas. -Voy a por dos cafés.- le aclaró mientras cerraba la puerta, dejando a Stiles con el corazón a mil por hora y con sus pensamientos de adolescente hormonado gritándole miles de ideas absurdas.

"Dios, Derek iba a pasar la noche con él." Dejó que su corazón palpitara lo más rápido posible, ahora que no podía escucharlo.

A Stiles no le había servido de nada el café. Estaba quedándose dormido en esos momentos pero Derek no le dejó, le gruñó significativamente.

-¿Termina el juego quieres?- dijo éste, levantando las cejas, con su cara de amargado. Parecía que hoy habían dado muchos pasos atrás. -¿W?

Stiles gruñó con desagrado, quería dormir, no había dormido bien estos días y el alpha no le dejaba hacerlo. Entendía que debía de atender a su invitado pero…también estaba enfermo, y el lobo no se estaba comportando como un buen visitante. Gruñó imitándole y movió las letras en la bandeja de la cama que Derek le había ayudado a poner para cenar mejor. Hacía rato que había cenado y ahora jugaban al Scrabble, obviamente en inglés.

-Hombre-lobo- dijo con satisfacción, mientras juntaba las letras 'WereWolf" -100 puntos porque no se te ha ocurrido a ti, 50 por ser compuesta y 20 por utilizar tu letra.- se apuntó los puntos en la hoja, aunque Derek no parecía muy acorde, pero no iba a discutir.

Derek se acercó más a él, mostrando interés y pasándose la mano por la barbilla. El chico, definitivamente era más listo de lo que parecía, ya llevaba seis derrotas, menos mal que no había nadie allí para promulgar su ineptitud en este juego.

-Olvidar- pronunció utilizando la "F" que acababa de poner Stiles. El lobo sonrió porque había hecho una bien, pero el joven ya lo esperaba.-50 puntos por ser un verbo,20 por utilizar una letra tuya.- dijo sin tener que añadir ninguna pulla, como solía hacer el joven.

Stiles soltó un sonido de victoria, las tenía en su poder.

-Y de nuevo gano yo, 300 puntos a 150.-dijo mientras utilizaba la "Wolf" que había puesto antes y ponía la siguiente palabra -Lobo Amargado.-"SourWolf"- Y Fin.

Derek dejó caer sus fichas al suelo, del coraje, y tras encogerse de hombros, se agachó para recogerlas, dejando el culo en el punto de vista más óptimo para que Stiles pudiera echarle un vistazo.

Lamió sus labios con el movimiento elegante y rápido que hacía para cogerlas fichas dispersas, su corazón debió de acelerarse porque el alpha lo miró, llevándose una mano a la sien dolorida y con la ceja levantada.

"¿Qué te pasa?" Parecía preguntar.

El joven respondió negando con la cabeza, mientras tragaba saliva significativa. Cerrando los ojos, para dormirse, pero recordó algo de pronto.

-Derek…- dijo este con voz cansada y rota, esperando a que el lobo le respondiera.

Al ver que no lo hacía esperó paciente, Derek no pensaba hablar hasta que no continuara pero le frustraba tanto el silencio que acabó haciendo lo que el joven había querido desde el principio, que pronunciara su nombre.

-¿Quéeeee Stiles?- bufó el alpha, de mal humor por haber perdido por séptima vez.

-¿Hice mucho el ridículo cuando me recogiste en el bosque?

El hombre no respondió de inmediato, por lo que el joven abrió los ojos, confuso, para mirar si se había quedado dormido. Pero no era así, estaba mirándole fijamente, Derek apartó la mirada cuando sus ojos coincidieron.

-No, dijiste cosas que no recuerdo, además ya sabes como soy, ignoro tus comentarios que carecen de gracia.- mintió descaradamente mientras se peinaba para disimular.

-Gracias por tu sinceridad Derek, ya me quedo más tranquilo.- el muchacho lo estaba mirando distraídamente, mordiendo su labio para aguantar el deseo de levantarse y quitarse las vías solo para poder abrazarse a él como antes o besar esos labios que tenía tantas ganas de reclamar. Tragó saliva con fuerza cuando sus ojos volvieron a encontrarse, pero esta vez fue el joven el que aparto la mirada.

Tragando varias veces porque se había atragantado con su propia saliva por los nervios, Derek se levantó para pasarle el agua y desinstalarle la bandeja portátil. Lo que a Stiles derritió porque pensó que era un gesto tierno, muy tierno. Dios, no podía ser, se estaba… No, Stiles ni lo pienses.

-Vas a estar más cómodo así- dijo mientras le acomodaba la almohada como solía hacer Scott cuando venía.
Bien, el lobo se lo ponía difícil, había dejado su cara de amargado para cambiarla por otra de "estoy preocupado por ti pero mi mente está en otra parte". Lo que le hacía más tierno al punto de vista de Stiles.

Lo que no tenía ni pies ni cabeza. ¿Desde cuándo era tierno el lobo amargado?

Porque su propio mote expresaba lo contrario. Dios, esto es grave Stiles. Muy grave. Te estás… te estás…

-Derek- pronunció su nombre para provocar que este lo mirara de nuevo.O pronuciara su nombre o lo que fuera. Pero cuando lo hizo se arrepintió porque no tenía excusa para ello, así que volvió a callarse.

-¿Quéeeee Stiles?- repitió esta vez con una sonrisa amplia que no dejó que el joven viera, la verdad es que podía ser muy pesado cuando quería, y también un niño pequeño que solo requería atención, las otras veces.
-Es que verás…- empezó a improvisar pero sus pensamientos no funcionaba tan bien ya a esas horas, se apretó los brazos, agarrando la chaqueta que Derek le había dejado y haciendo que pudiera olerlo ahora mismo. Tan cerca de él que se le aceleró el corazón, de pronto, calló en algo que el lobo había dicho. Bien allá iba- qué… qué ha sido eso de que… no necesito ser…-l e daba cosa repetir las palabras de él.

Pero el alpha asintió, entendido, desgraciadamente a lo que se refería.

-Ah,eso. Quería decir que…- el joven alzó las cejas, inquisitivo, y el alpha aguantó una risa porque había parecido muy… muy él y no el Stiles que solía ser. -Ya eres parte de nuestras manadas, tú nos..- se calló, por la dificultad para encontrar las palabras, buscó la ayuda del joven con la mirada.

-¿Os Uno?- el hombre asintió, con los labios entreabiertos, lo que provocó una mirada indiscreta de Stiles hacia ellos, lo que le hizo emitir un jadeo.

-Exacto. Eres parte de nuestras manadas.- repitió como una marioneta, serio y mirándole fijamente a los ojos.

-Eh, oh, eh, yo…eh..- se sonrojó hasta las orejas, acababa de afirmar que era su alpha, que puede que no fuera como Erica, tan guapa ahora que era loba, o como Isaac, tan encantador y misterioso, o como Scott…tan…tan Scott, él no había cambiado. En fin, que no importaba que fue un mísero humano que solo les metía en problemas sino que también era uno de sus betas.-Gracias Derek.

-No tienes por qué darlas.- dijo este, con un deje de cansancio en la voz, cerró los ojos, y el joven lo observó con libertad, intentando que no se le acelerara el corazón con ello.

-Sí, sí tengo, me salvaste.- empezó a quitarse la chaqueta, haciendo tal ruido que el lobo abrió los ojos, negó con la cabeza al ver lo que iba a hacer.

-No te la quites, ya me la devolverás.- dijo simplemente, alzó las cejas y miró a otro lado, Stiles pudo jurar que se le había subido un poco los colores -No fue para tanto, lo que lamento es no poder haberte curado enteramente.- bufó y cerró los ojos de nuevo, le pesaban una barbaridad, pero sabía que no se dormiría hasta que el joven lo hiciera.

-Enten..- el joven no terminó la frase, se quedó dormido, babeando en la almohada, abrazado a la chaqueta de cuero del alpha.
Al notar el ralentizado latido de su corazón abrió un ojo, para asegurarse de que estaba dormido, y luego el otro. Suspiró y sonrió después.

-Parece mentira que te hayas tomado tres cafés.- se levantó de la silla y lo arropó con las sábanas, Stiles dejó sonar un ronroneo y el alpha sonrió. Pasó, instintivamente, la mano por el pelo de él, como una caricia.

Pero al instante se extrañó. ¿qué es lo que estaba haciendo? No entendía por qué se comportaba así con él. Estaba claro que no era un simple humano para él, ni un simple beta. Pero el lobo no lo veía así, eso, o se estaba mintiendo a sí mismo.

Se sentó en la silla, acomodando los cojines y la almohada que le había traído una enfermera, esto de tener… en fin, de ser Derek Hale tenía sus ventajas.

Observó por última vez al joven que tenía ante sí, cada uno de sus rasgos, contando de nuevo los lunares, observando sus labios sin atreverse a pensar en nada. Y quedándose dormido al instante.

Notes: Bien, ahora que habéis leído el capítulo...Destapo que en el próximo hay Lemmon! JAJAJA , lo mejor que he podido hacerlo.