– Ce… ¿Cellina? – La joven pelilavanda se encuentra muy confundida. – D… ¿De dónde saliste?
– No hay tiempo para explicaciones. – Apenas dijo esto, la desconocida ataca a los robots, con rápidos movimientos y Ki-Blasters, con una asombrosa destreza.
Al cabo de unos minutos la veintena de arañas son derrotadas, y Cellina se arrodilla al lado de Michelle, ayudándola a levantarse. – ¿Estás bien?
– Sí. Gracias. – Entonces, ella decide usar la telepatía para comunicarse con su tía. – ¡Tía Bura!... ¡Tía Bura!... ¿Me oyes?
– Mich: Estaba preocupada por ti. ¿Estás bien?
– Sí tía. ¿Y tú?
– Yo estoy bien. Acabo de encontrar a Pan y en estos momentos estoy tratando de liberarla. Por favor: Busca la computadora principal… ¡Debemos desactivar esas máquinas!
– De acuerdo. – Luego de esa conversación, la adolescente vuelve a mirar a la extraña aliada. – ¿Sabes en dónde está la computadora principal?
– No. Pero la encontraremos. ¡Vamos!
– Sip. – Ambas empiezan a correr para tomar la puerta izquierda, recorriendo el largo y estrecho pasillo. Entonces… – Disculpa.
– ¿Sí?
– Puedo ver que tienes mucho parecido con NeoCell.
– Es natural: Somos hermanos.
– ¿Qué? – Mich se detiene, sorprendida y algo asustada. – ¿Has dicho… hermanos?
– Así es. ¿Pero por qué te detienes? No debemos perder tiempo.
– Es que… si ustedes son hermanos, entonces… ¿Por qué me ayudas?... ¡Él y yo somos enemigos!
– Lo sé. Por eso es que te ayudo. ¡Debemos detenerlo! – Luego, la androide toma la mano de Michelle, halándola. – ¡Démonos prisa!
– Sí… – Ella reinician su recorrido, asomándose por todas las puertas a su paso. Luego la joven mira fijamente a Cellina. – Dime¿Qué te llevó a tomar esa decisión?
– ¿Cuál?... ¿La de detener a NeoCell? – Mich asiente. – Bueno, todo comenzó cuando…
FLASHBACK
12 años atrás…
En un laboratorio desconocido se encuentran 2 grandes contenedores, los cuales poseen en su interior las extrañas criaturas que han sobrevivido al ataque de A17, ocurrido ya hace muchos años. Súbitamente uno de ellos emite un sonido, y una grieta aparece sobre la superficie del mismo, creciendo y creciendo mientras un líquido verdoso fluye de su interior… Entonces, la incubadora se rompe, revelando a un NeoCell completamente desarrollado.
Al principio él se mueve lentamente, pero poco a poco adquiere fuerza hasta poder caminar de manera erguida. Lo primero que hace es dirigirse al segundo contenedor, notando que su clon es una "infante". – Aún no está lista. – Luego camina hacia la entrada del laboratorio, se concentra y emplea sus energías para volar por primera vez, elevándose de manera acelerada para dirigirse a West City. Esa acción provoca una onda de choque que daña a la otra incubadora, dejándola tan frágil que la fuerza ejercida por el líquido de su interior es suficiente para romperla, liberando así a la pequeña criatura.
A10 se desplaza con extrema lentitud, apenas pudiendo llegar a la entrada del laboratorio y abandonar el mismo, moviéndose paso a paso, durante pocas horas, hasta quedarse quieta en un sitio, entre los árboles, formando inmediatamente un capullo a su alrededor. Una semana después el capullo se rompe, revelando a la actual Cellina, aunque con la apariencia y mentalidad de una niña de entre 2 y 3 años. Su condición la hace muy vulnerable, apenas permitiéndole sobrevivir los primeros años de su vida, desarrollando sus técnicas mientras convive con la flora y la fauna.
Han pasado 7 años. Ella se encuentra en el mismo bosque, su hogar, caminando plácidamente a la vez que admira el entorno natural. Al cabo de algunos segundos Cellina llega a las cercanías de un pueblo y, oculta tras un gran árbol, ella observa a los niños que juegan allí. – Si tan sólo pudiera ser como ellos… – Pensó.
Inesperadamente ese lugar es atacado y casi totalmente destruido por una flota de robots patrulleros, quienes asesinan muchas personas: Hombres, mujeres, ancianos… y hasta niños… mientras tanto, los angustiados sobrevivientes se refugian entre los árboles. La minúscula androide está horrorizada, siendo testigo de tan espantosa escena… entonces, ella logra escuchar un llanto infantil, el cual proviene de una de las pocas viviendas que aún están de pie, así que decide ir al rescate.
Después de una rápida búsqueda A10 logra encontrar a un pequeño bebé en su cuna, entonces ella lo toma entre sus brazos y abandona el lugar, y justo a tiempo, porque en ese momento un autómata destruye esa casa. Cellina recorre el área, evitando el ataque enemigo, procurando dar lo mejor de sí misma para poder llevar al infante a un lugar seguro. Este acto heroico culmina en el bosque, justo donde se encuentran los sobrevivientes. Ella mira a su alrededor, notando el temor en los rostros de esas personas, en especial de una joven mujer que está casi a punto de llorar.
A10 se acerca lentamente a ella. – ¿Usted conoce a este bebé? – No hay respuesta, la joven sólo se queda quieta, asustada y aparentemente algo desesperada… pero sin mover ni un músculo: Esa situación confunde a la androide, así que decide entregarle el niño, y apenas lo tiene entre sus brazos la mujer se aleja, sin siquiera decir las gracias. Todos están callados, estáticos y llenos de miedo: Ella tiene un parecido asombroso con NeoCell, el causante de sus pesadillas… – Descuiden: No les haré daño. – Nada... Su silencio deprime a Cellina, quien sólo se resigna, da la vuelta y decide marcharse, cabizbaja.
– ¡Espera! – La minúscula criatura se detiene al oír esa voz. Apenas da la vuelta, se da cuenta de que se trata de la misma mujer a quien le entregó el bebé. Todos observan a la joven madre, confundidos, y su sorpresa es mayor al ver que ella se acerca a la extraña chiquilla. – Gracias… Por salvar a mi bebé.
– No necesita darme las gracias: Sólo hice lo que tenía que hacer. – Ella sonríe, llena de gratitud al saber que acaba de hacer una buena acción, algo que aparentemente empieza a inspirarle confianza a los presentes, dado que ellos lentamente se le acercan.
Un granjero es el primero en romper el silencio. – ¿Quién eres?
– Mi nombre es Cellina. – Ella puede percibir el temor en ellos. – ¿Por qué tienen miedo?
– Es que… t… te pareces mucho a… a NeoCell…
– ¿Acaso conocen a mi hermano? – Apenas dijo esto, Cellina se percata de que la gente empieza a alejarse de ella. – O… Oigan… ¿Qué sucede?
– Yo te lo explicaré… – Todos dirigen sus miradas hacia la anciana del pueblo, quien se acerca a A10, llena de confianza. – NeoCell es quien dirige a los robots que nos atacaron.
– ¿Y por qué los atacó?
– Por placer.
– ¿Placer?
– Sí. Desde hace 7 años ese sujeto ha estado destruyendo nuestro mundo, asesinando inocentes y arruinando todo sitio habitable… convirtiendo a este planeta en un verdadero infierno. Esta era una de las pocas regiones que estaban a salvo de su maldad… pero la suerte nos ha abandonado. Y todo esto le causa satisfacción.
– ¿Cómo alguien puede sentir satisfacción por el sufrimiento de los demás?
– Por la maldad, pequeña, la maldad pura que habita en su frío y negro corazón. – Al decir esto, la anciana coloca ambas manos sobre los hombros de Cellina, mirándola directamente a sus profundos ojos verdes. – Físicamente te pareces a NeoCell, por eso todos te temen, pero muy en el fondo eres diferente: Puedo ver la bondad en ti.
Las palabras de la anciana conmueven a los demás, quienes finalmente se acercan a la pequeña androide, admirándola, hasta que un adolescente decide hablar. – Oye: Ya que eres hermana de ese monstruo, debes de contar con sus mismos poderes… ¡Tú podrías derrotarlo! – Todos se miran a sus rostros, apoyando la idea del chico, llenándose de esperanzas: Cellina podría ser la cura de sus males.
Mientras tanto, ella no sabe qué decir: Ni siquiera sabe qué clase de poderes tiene su gemelo. Aún así, al ver la esperanza en sus rostros decide hacer algo por ellos, así que dirige su mirada hacia el lejano horizonte, llena de determinación. – No puedo permitir que él siga haciendo daño: Debo detenerlo, cueste lo que cueste... – En esto, ella se eleva y vuela hacia un lugar lejano, para iniciar con su entrenamiento.
FIN DEL FLASHBACK
– Al principio me creí capaz de enfrentarle, porque, después de todo, somos hermanos y ambos deberíamos poseer el mismo nivel de pelea, pero… En una oportunidad observé su manera de atacar, la cual superaba todas mis expectativas, así que decidí esperar por alguien que pudiera ayudarme… hasta que los vi a ti y a tu padre. Los he estado observando desde su pelea en Ginger Town.
– Ya veo… – Ambas se asoman por otra puerta: Nada. Entonces siguen corriendo. – Pero lo que aún no comprendo es el por qué tú y NeoCell son diferentes. Es decir: Él empezó a matar y destruir desde el principio, en cambio tú has convivido en paz y armonía con la naturaleza, a pesar de que ambos han sido creados con el mismo fin.
– Es cierto. Pero eso tiene una sencilla explicación: NeoCell ha sido entrenado desde el día de su creación, gracias a un computador que, a pesar de los daños que ha sufrido, aún ha funcionado de manera correcta. En cambio, el dispositivo que debía entrenarme fue destruido, entonces todo lo que aprendí fue por mis propios medios, pudiendo de esta manera entender la diferencia entre el bien y el mal.
– Ahora comprendo. ¿Sabes? Es bueno tenerte de nuestro lado. – Mich sonríe, algo que alegra a Cellina. Ellas siguen corriendo, buscando, hasta que... – Dios mío… ¡El Ki de mi padre está disminuyendo!
– Entonces ve en su ayuda: Yo buscaré la computadora principal. – La pelilavanda asiente, entonces sale por una ventana, y aprovechando que los artilleros aún están ocupados destruyendo los dispositivos de calor empieza a correr, recorriendo una distancia apropiada para así poder elevarse y volar rápidamente hacia el sitio de la pelea.
Trunks se encuentra malherido, pero con deseos de seguir luchando. Pero en ese momento el androide sujeta a su oponente por el sweater, arrojándolo fuertemente al pavimento. Luego él vuela y se le acerca, colocando su pie derecho sobre la espalda del príncipe Saiyajin. – Has sido un gran rival, y te felicito por eso. Pero… ya es hora de que mueras. – Al decir esto el villano prepara un Ki-Blaster y lo apunta hacia el rostro del joven, pero una esfera de fuego impacta en su espalda. A9 se detiene, mirando en una dirección. – ¿Tú?
– ¡Así es! – Michelle camina con paso firme, sosteniendo con fuerza sus katanas. – Deja en paz a mi padre… ¡Ahora pelearás conmigo!
– ¡JA! – En esto el androide patea a su lastimado oponente. – De acuerdo: Si quieres pelear, te complaceré… ¡Pero te arrepentirás de enfrentarte a mí!
– ¡Eso ya lo veremos! – Al decir estas palabras, Mich se lanza rápidamente para descargar su furia con NeoCell, iniciando así otro duelo.
Mientras Bura tiene dificultad en liberar a Pan, Cellina sigue recorriendo los pasillos, hasta que al llegar a otro salón se encuentra con más robots araña. –Cielos: Más de esas cosas… – Entonces ella se coloca en posición de lucha. – Bien, esto me retrasará un poco, pero lucharé. – En el acto, A10 empieza a pelear con los autómatas de 8 patas.
Michelle lucha con todas sus fuerzas, usando sus energías al máximo, descargando todo su poder en NeoCell, el responsable de la muerte de su familia y amigos, de la destrucción de su hogar, del infierno en que se ha convertido el planeta Tierra.
Mientras tanto, el androide se muestra muy confiado, usando sus técnicas, esquivando los ataques de su joven oponente. – Eres tan débil… ¡Me aburres! – Enseguida él propina una poderosa patada que arroja a la pelilavanda hacia unos edificios, lastimándola… Luego A9 se acerca y empieza a patearle el estómago, hasta que ella tose sangre. – Patética: No vales nada. – Después, él se dirige hacia Trunks, usa su cola para sujetarle por el cuello y empieza a apretarlo con el fin de asfixiarlo. – Quiero que veas cómo acabo con él, porque ese será tu propio destino. – Al decir estas palabras, NeoCell se ríe diabólicamente.
La malherida adolescente trata de levantarse, llena de frustración. – ¿Por qué?... ¿Por qué no puedo vencerlo? – Ella mira al monstruo a través de sus ojos celestes, hinchados como consecuencia de los golpes. – Él… él es tan fuerte… – Sus lágrimas empiezan a brotar, y los recuerdos cruzan por su mente… recuerdos llenos de dolor…
Ella recuerda ese día, cuando apenas tenía 3 años… un agradable día soleado de primavera, un momento de paz y armonía junto a sus padres, el cual súbitamente es bañado en sangre por causa de un sujeto desconocido que, de manera muy rápida, asesina a la joven pareja… marcando la vida de tan inocente criatura…
Las lágrimas recorren las pálidas mejillas de Michelle: Desde ese día, ella ha sufrido mucho, perdiendo a sus padres, sus abuelos, sus amigos, su hogar… y su libertad. Ella levanta su vista, viendo cómo Trunks trata desesperadamente de liberarse… cómo NeoCell intenta matarlo. – ¡No! La historia volverá a repetirse: Una indefensa bebita perderá a sus padres… – A pesar de que la situación luce crítica, ella trata de llenarse de valor. – No… no quiero que eso suceda… ¡NO LO PERMITIRÉ! – En esto, Mich logra levantarse, apenas pudiendo mantenerse de pie. – Esa niña crecerá junto a sus padres… porque ellos estarán vivos… ¡LO JURO! – Repentinamente un gran poder recorre su frágil y pequeño cuerpo, a la vez que puede percibirse un incremento en su nivel de Ki, provocando que el suelo tiemble mientras descargas eléctricas aparecen a su alrededor.
NeoCell la observa, confundido, soltando a su presa. – ¡Demonios! Su Ki está…
– Incrementándose… – Trunks aún sigue consciente, viendo cómo un aura azulada brota del cuerpo de su hija, cómo sus cabellos empiezan a elevarse… cómo su ira se refleja a través de sus ojos… ojos de un brillante verde neón…
Nota de la Autora:
¡ACTUALICÉ! n.n
Weno, estoy en una onda de escreibe, escribe y escribe, así que posiblemente actualice rápido.
Espero que hayan disfrutado este cap. n.n
