Writting on the walls
11. ¿Rencor?
EDWARD POV
Parecía que aún estábamos en shock a pesar de haber pasado ya unos minutos, mi corazón seguía palpitando y mi cabeza seguía torturándome al recordar la palabras que había escuchado, y lo peor era que no lograba entender el por qué me estaba afectando. Tal vez era por el sufrimiento tanto de Esme como de Alice o quizás simplemente por no entender como alguien tan joven quería echar a perder su vida de esa manera, y si era por eso, ¿por qué demonios no podía olvidar el sabor de sus labios?.
-Maldita sea Alice, ¿qué diablos quieres que piense? Acaso no escuchaste todo lo que dijo, deja ya de dar excusas.
-No estoy dando excusas, solo quiero que entiendas…
-Yo ya entendí, ahora tú hazlo y abre de una vez los ojos.
-¡¡¡Pueden tranquilizarse!!!, no ven que su madre está destrozada y lo que menos quiere es otro problema entre ustedes- la voz de Jasper no sobresaltó a todos, ambas hermanas que habían estado discutiendo sin que me diera cuenta se giraron hacia mi hermano que se notaba molesto.
Duramos de nuevo un largo rato sin decir nada después de su discusión, estábamos en la sala de espera más cercana a petición de Esme, cada uno estaba atrapado en sus pensamientos; Jasper, sentado a mi lado recargando su pierna en la otra, enfrente de nosotros estaban ellas completamente separadas la una de la otra, Rosalie estaba sentada mirando cómodamente sus uñas como si nada le importar mientras que Alice estaba encorvada guardando su cara entre sus manos, claramente sabíamos que aquellos ojos color avellana estaban cristalizados.
Nadie preguntó o hizo algo cuando vimos a Rose pararse y desaparecer por los pasillos sin decir nada, al poco tiempo Alice también se paro y dirigió su mirada a nosotros.
-Necesito un poco de aire
-¿Quieres que te acompañe? – le preguntó de inmediato mi hermano.
Ella negó lentamente y después dio un largo suspiro- necesito estar sola- y tras decirlo tomo el rumbo contrario a su hermana.
-No te preocupes, Ali va a estar bien- le dije a Jasper al ver como su mirada seguía a mi pequeña amiga.
-Para ninguna debió de ser fácil escuchar hablar así a Bella- me dijo él regresando a la posición de antes.
-¿A ti te sorprende?- le pregunté.
Sus ojos azules se giraron a verme analizando mi pregunta- Una cosa fue que los doctores nos dijeran que consumía drogas y otra oírlo de su propia voz.
-Supongo que eso es un sí.
-Nunca imagine que Bella consumiera ese tipo de cosas y mucho menos que lo admitiera sin que le importara- hizo una pausa para cambiar de posición y quedar un poco más cerca de mí- A pesar de que ella no ha convivido mucho con nosotros siempre me dejé llevar porque lo que Esme y Alice me contaban de ella.
-¿Te dejaste llevar? Jasper, ella siempre se mostraba tan cortante y fría cuando estaba con nosotros, apenas y hablaba.
-Edward, ella apenas pasaba poco días con nosotros, no se puede conocer a una persona en tan poco tiempo, además era lógico que se comportara así, estaba dolida por el divorcio de sus padres y después por la boda de nuestros padres…
-¿Entonces crees que eso la orilló a que tomara ese camino?- le pregunte un poco molesto- porque déjame decirte que eso es una estupidez…
-No puedo ni siquiera suponer por qué lo hizo porque no la conozco, hay miles de posibilidades, tú mismo conoces a varias personas que lo hacen solo por diversión.
-¿Diversión? Claro, se estaba divirtiendo tanto en Nueva York esa noche- solté sin verlo con un poco de sarcasmo al recordar cómo había encontrado a Bella en esa fiesta, ella lo que menos parecía aquel día era estarse divirtiendo.
-¿Nueva York?- la voz de mi hermano preguntándome por ese lugar hizo que me girara a verlo, sus cejas bajaron enmarcando aún más sus ojos que miraban analizándome- ¿A qué noche en Nueva York te estás refiriendo?
Sentí un pequeño escalofrío recorrer mi espalda al sentir que su mirada me penetraba aun más; no le había contado a nadie lo que había pasado hace unas cuantas noches entre Bella y yo, de hecho, le admití que no sabía porque no había contado nada de nuestro encuentro, y esa pregunta del por qué no lo hice regresó de nuevo a mi cabeza.
-Edward- me llamó mi hermano.
Giré mi rostro para escapar de él y di un gran suspiro, mi relación con Jasper siempre había sido un poco más unida que con Emmett, era a él al que le contaba los problemas que tenía u otra cosa que me incomodaba, nunca había dudado en decirle lo que me preocupaba pero ahora, lo dudaba, no quería echar más leña al fuego y por un extraño motivo no quería perjudicar más a Bella.
-Sabes que puedes confiar en mí, ¿verdad?
Asentí un poco rendido- Solo promete que esto no va a salir de nosotros dos- le pedí, al principio dudó pero no se que vio en mi cara que accedió - ¿Recuerdas la fiesta a la que me invitó Tyler, en Nueva York?- asintió- pues esa noche me encontré a Bella en la fiesta…
-¿Qué pasó?- me preguntó de inmediato.
-Me la encontré afuera, en uno de los balcones del lugar, sola- conforme hablaba empecé a bajar el volumen de mi voz y fui reviviendo las imágenes en mi cabeza- cuando llegué a ella no se dio cuenta de que estaba ahí, parecía metida en su mundo y apenas prestaba atención a lo que sucedía a su alrededor así que me quede un buen rato viéndola- paré al recordar de nuevo aquel cosquilleo que sentí cuando la vi- no sé cuantos minutos pasaron, ella tenía una bebida en su mano y en la otra mantenía sujeto algo, de un momento a otro vi que veía con determinación lo que tenía sujeto y en un segundo lo había puesto en su boca para pasárselo con su bebida, le hablé antes de que se lo pasara y escupió todo el contenido para verme sorprendida.
-¿Sabías que se drogaba?, ¿Por qué no dijiste nada?- noté que me lo preguntaba molesto.
-Yo…yo- empecé a decirle sin saber bien que contestarle- no, no sé, no estaba seguro de lo que se estaba tomando.
-Aún así, debiste de habérselo dicho a Esme…
-Tal vez- admití- pero ya no puedo hacer nada, ahora ella lo sabe y no le veo mucho caso decirle sobre lo que vi, además Bella está metida en varios problemas y sus padres ya saben lo esencial como para que yo añada otro más- me quede observando a Jasper esperando alguna reacción de su parte- Recuerda que me lo prometiste.
Bufó- Nunca imagine que fuera algo así- dijo apartando su vista de mí y de igual manera yo lo hice- sabes- volvió a decirme después de algunos minutos en silencio- no creo que solamente haya pasado eso, estoy seguro que hubo algo más.
Ni siquiera me moleste en mirarlo cuando escuche sus palabras–No tienes porque preocuparte, lo demás no fue importante.
ALICE POV
Me senté en una de las bancas que había en el jardín del hospital, la fresca brisa del atardecer acariciaba mi cabello mientras dejaba un pequeño cosquilleo por el camino que recorrían mis lágrimas. Mi cabeza no dejaba de recordarme una y otra vez las palabras que había escuchado hace unos cuantos minutos y las palabras de Rosalie seguían torturándome.
Me sentía dolida y a la vez decepcionada con Bella a pesar de que sabía que no debía de juzgarla, habíamos pasado tanto tiempo alejadas que a penas y la reconocía, tal vez algo en su vida la había llevado por aquel rumbo. Di un largo suspiro después de sacar el celular de mi bolsillo y de un momento a otro lo pegué a mi oreja para escuchar el tono.
-Pequeña hola- la dulce voz de Thomas me contestó del otro lado y sin dar tiempo a que hablara continuó- No sabes cómo te he extrañado, me haces tanta falta Alice…
-En estos momentos a mí también me haces mucha falta- le dije sin dejar escapar un pequeño sollozo.
-Ali, ¿Qué pasa?¿estás bien?¿pasó algo con tu hermana?.
-No- le dije de inmediato-bueno, ella, ella está bien…- hice una pausa para tomar aire y luego le agregue- solamente quería hablar, es un poco difícil estar aquí con todo lo que paso.
-Pequeña, todo va estar bien, se que tu hermana se va a recuperar y todo va a volver hacer como antes.
-Sí, como antes…-susurre.
-¿Dijiste algo amor?
-No, nada importante.
-Bueno, de todos modos me da mucho gusto que me hayas hablado, sabes que siempre voy a estar ahí para ti cuando me necesites.
-Y te lo agradezco mucho Thomas- le dije sinceramente.
-¿Ya sabes para cuando regresan?
-Aún no, mi mamá quiere estar cerca de mi hermana y… yo también.
-Pero, ¿eso qué quiere decir?- hizo una pausa pero antes de que le preguntara, continuó- ¿También se va a quedar con ustedes Carlisle y los chicos?
-No, él se regreso hoy a Seattle, tenía asuntos que resolver en el hospital, y Emmett va a empezar lo de su trabajo.
-Entonces solo están con Edward y Jasper- no era una pregunta, pero noté como el último nombre lo decía con cierto enfado.
-Sí, ellos se quedaron- le afirme con un tono duro en mi voz, esté día ya me habían pasado varias cosas desagradables y lo menos quería era otro problema por los celos tontos de mi novio, no quería enfadarme pero lo siguiente que dijo hizo que lo hiciera.
-¿Por qué?, digo, ellos no tienen nada que hacer ahí… sí Carlisle se fue, Jasper se debió de haber ido con él…
-¡Thomas, ya basta!-mi grito consiguió que ambos guardáramos silencio por algunos minutos pero no por eso mi enojo disminuyo- esta situación cada vez me está hartando más, dios, no comprendo porque te pones así, en estos momentos es cuando más necesito de tú apoyo y me sales con esos celos absurdos hacia Jasper, por si no lo recuerdas él y yo somos hermanastros y los único que nos une es una linda amistad, nada más.
Hubo silencio de su parte cuando acabe de decirle aquello, su respiración era el único sonido que me hacía saber que aún se encontraba del otro lado.
-Yo… lo siento, es que yo…perdón, no quería que te enojaras- me dijo trabándose en sus palabras.
-Lo sé- le dije aún con cierto recelo en mi voz- te tengo que colgar, Rosalie me está hablando- le mentí- te llamó cuando vaya a regresar a Seattle, adiós.
Y sin dejar que él se despidiera corte la llamada. Lágrimas silenciosas recorrieron mi rostro nuevamente, tal vez no había sido la mejor idea hablarle a pesar de que quería que alguien me escuchara y me consolara. Mis sollozos empezaron a aumentar conforme el tiempo pasaba y de un momento a otro sentí como alguien pasaba delicadamente un brazo por mi espalda, no hubo necesidad que volteara a reconocer a esa persona, aquel aroma dulce que llego a mi nariz era el mismo que conocía desde que había nacido.
Cuando me volteé hacia ella pude notar como esos ojos azules como el cielo se encontraban rojos, no aguante más y mi tiré a sus brazos mientras que Rose me envolvía con los suyos abrazándome tan fuerte como si temiera que de algún momento a otro me pudiera ir.
BELLA POV
La mirada de ambos seguía puesta en mí después haberle pedio a Leah que nos dejara solos. Los dos se encontraban enfrente mío con una expresión que no podía descifrar aún, Charlie parecía el más enfadado de los dos pero por más que él mismo intentaba que su mirada fuera fría y sería podía notar tristeza en ella, y Esme, varias lágrimas bajaron por su rostro y me miraba sin creer lo que veía.
El pecho me dolió por algunos instantes en los que esquive sus miradas pero ninguno dijo algo, el silencio de la habitación duro varios minutos mientras que los tres aclarábamos nuestros pensamientos, pero aún así, aunque estaba intentando adelantarme a lo que se venía, no tenía idea alguna de cómo reaccionarían. Desde que el doctor me había comentado sobre los estudios que me habían realizado la duda creció en mí, era consciente de que era demasiado probable que ellos ya lo supieran y que solo estuvieran esperando para hablar conmigo en un "mejor momento"; pero lo que acababa de suceder era completamente diferente, no sabía hasta donde habían escuchado pero lo que sí sabía era que no era nada fácil haberme escuchado admitir que las consumía sin ningún remordimiento y peor aún, que ya llevaba varios años haciéndolo y que les había mentido a todos los que ellos creían mis amigos.
-¿Vas a decirnos algo?- me preguntó de repente Charlie alzando su voz más de lo normal.
Levanté mi rostro en dirección a él y lo mire lo más calmada y seria que pude, pero no dije nada.
-No piensas hablar, ¿eh?
-Charlie- lo llamó mi madre poniendo una mano sobre su hombro- por favor, tranquilízate.
-Estoy tranquilo, lo único que quiero es que ella hablé, que nos diga que está sucediendo- le contesto completamente desesperado, regreso su vista hacia mí y camino unos pasos- habla- me exigió- y dinos de una maldita vez que está sucediendo, tú no eras así, ¿por qué este cambio?, ¿por qué esta actitud?, ¿por qué?
Su respiración era fuerte y rápida, esa vena que saltaba cada vez que se enojaba palpitaba continuamente pero sus facciones, a pesar de ser de tono de voz, eran de dolor. Baje de nuevo mi vista y cuando la subí trate de sonar lo más fría que podía, solo me interesaba que esta charla acabara de una vez por todas y me dejaran continuar con mi patética vida.
-¿En verdad quieres que te conteste?- le dije clavando mi fría mirada en la suya, sin embargo, él no dijo nada y continué- creo que ustedes me acaban de escuchar, y no voy a decir nada para contradecirme o para que ustedes se sientan mejor, si van a castigarme, adelante, no me importa.
-¿Te estás escuchando?- me dijo Charlie acercándose más hacia mí completamente enojado-¿Qué diablos pasa contigo? Parece como si esto para ti fuera un simple juego y disfrutaras viendo como nos preocupamos por ti…- hizo una pausa en la que solo se escuchaba su respiración agitada- pensé que tal vez, al entrar y al hablar contigo nos dirías…
Reí antes de acabara de hablar y así, viendo a cada uno de mis padres les pregunte- ¿Qué pensaron?, ¿Qué diría algo para que ustedes se sintieran mejor?, ¿qué caso tiene?- Esme volteó su rostro y tapo con su mano un sollozo antes de que saliera de su boca- no veo ningún caso que lo haga- la miré unos segundos y después comencé a negar con mi cabeza lentamente- la verdad no sé por qué se ponen así, ustedes ya lo sabían y ahora la única diferencia es que lo están escuchando por mí.
-¿Quién te contó eso?
-Papá no soy tonta, me dijeron que me habían hecho exámenes, ¿no?, era lógico que saliera en ellos.
-Te escucho hablar así y no te reconozco…
-Te avergüenza tener una hija drogadicta- le afirme con un tono seguro y al ver de nuevo la mirada de mi madre puesta en mí seguí- que les puedo decir, siempre he sido la oveja negra de la familia, perdonen por no ser tan perfecta como Alice o Rosalie…
-BASTA!!! Me oíste, basta de estar haciéndote la víctima de todo esto- me sorprendió el grito de Esme- Estoy cansada de escucharte hablar así, de tú comportamiento, de la frialdad con la que nos miras cuando lo único que hacemos es preocuparnos por ti…
-¿QUÉ QUIERES QUE HAGA?- le grité- Tú eres la que por fin ha recordado que tiene otra hija…
-Isabella!!!- me gritó Charlie- no voy a permitir que le hables así a tú madre.
-Pues yo tampoco voy a permitir que me griten!!!...
-Charlie, Isabella, basta!!- nos llamó Esme a los dos.
Su voz sonó demandante por lo que ambos callamos, mi padre se volvió a alejar de mí y me dio la espalda, mientras que ella seguía parada en el mismo lugar observándome, me giré para toparme con esos ojos enrojecidos, no sé cuanto tiempo duramos viéndonos de aquella manera, pensé que alguna de nosotros simplemente se terminaría por voltear, pero eso no sucedió.
-¿Desde hace cuanto?- me preguntó calmada.
Entendí a su pregunta sin necesidad de que me explicara más- Tres, dos años y medio.
-¿Dónde las conseguiste?- preguntó ahora Charlie sin darle tiempo a Esme de seguir preguntándome-¿Te las dieron los chicos? Embry, Quil… Jake…
-No metas a los chicos en esto- le dije de inmediato- ellos no tienen nada que ver, ni siquiera sabían que me drogaba.
-Jacob dijo que las habías consumido antes, que les habías mentido- dijo mi madre mirándome fijamente.
Calle algunos segundos pero que caso tenía esconder esa parte de mi vida si estaba casi segura que ellos irían a pedirle alguna explicación a Jacob después- Ellos me descubrieron fumando…
-Y les prometiste que ya no lo harías- le asentí a mí madre- supongo que también les dijiste que no nos dijeran nada.
-Creo que eso es obvio, ¿no?, si no desde hace mucho ustedes se hubieran enterado.
Parecía que Charlie iba a decirme algo por la forma en que les conteste pero Esme no dejo que lo hiciera y con un apretón en su hombro lo detuvo.
-Ellos también se preocuparon por ti, y tampoco te importo mentirles, sigo sin entender el por qué- hizo una pausa y soltó un suspiro- No lo entiendo, tienes todo, no te hace falta nada, ¿Por qué te haces daño de esa manera?
Volví a reír ante sus palabras- ¿Lo tengo todo?- le pregunté- ¿qué es todo para ti?, el tener el auto que yo quiero, la lap que deseo, toda la ropa que quiera comprar sin que me importe el precio, una mansión llena de lujos… una familia.
Terminé por decirles, sin embargo ninguno de los dos dijo algo, simplemente se me quedaron observando mientras que yo los recriminaba con mi mirada, sentía que estaba perdiendo la calma al sentir como mi respiración se agitaba, así que aleje mi vista de ambos.
-Seguimos siendo tú familia- escuche susurrar a Charlie.
Una sonrisa amarga se formó en mi rostro y sin verlo le dije- Hace mucho que nosotros dejamos de ser una familia, a penas y somos unos conocidos.
-Hija- susurro mi madre acercándose a mí, se sentó aún lado mío y buscó mi mirada- lo siento, sé que he cometido muchos errores pero acaso no ves el daño que te estás haciendo, hablas como si nada de lo que está pasando… es como si quisieras…
-¿Morir?- le pregunte acabando la frase por ella.
Esme no me dijo nada, sus ojos hablaron por si solos – La verdad es que a ninguno de los dos los entiendo- dije sin apartar mi vista- pero en especial a ti.
-Bella- me llamó mi padre pero ni siquiera le preste atención.
-Regresas a Phoenix después de años de haberme abandonado aquí, finges que te preocupo y tratas de hablar conmigo como si en realidad supieras algo de mí, pero la única verdad es que no tienes idea alguna de lo que me pasa… así que te pido que no te metas en lo que no te incumbe.
Me dirigió una última mirada antes de pararse y darme la espalda- ¿Cuál es tú afán de hacer sentir mal a tu madre?.
La pregunta de Charlie me hizo voltear a verlo, su mirada me reprochaba lo que había hecho pero en su rostro ya no existía el enojo con el que entró a la habitación, se notaba frustrado, decepcionado.
-¿Te molesta que diga la verdad?- pregunté- pero ¿sabes qué?, no me importa lo que me respondas o lo que pienses, hace mucho que eso me dejó de importar.
-Lamentablemente no puedes hacer nada- su voz sonó segura y demandante, regresando a la actitud que yo recordaba de él- sigues viviendo en mi casa, así que harás lo que yo diga.
-Ya no soy menor de edad, no puedes obligarme a nada.
-En eso te equivocas, así que vete haciendo a la idea de que saliendo del hospital iras a un centro de rehabilitación y no me importa si estás de acuerdo o no.
-¿Acaso no escuchaste lo que te dije?... no voy a ir a ningún lado
-No, al parecer la que no me escucho fuiste tú, a mí me vale que ya seas mayor de edad, vas a obedecerme, y si tengo que obligarte a hacerlo no me importa….
-No Charlie- los dos volteamos a ver a mi madre cuando la escuchamos pero aún seguía dándonos la espalda- ella no va a ir a un centro de rehabilitación.
-Esme, ¿qué dices?, es lo mejor para Isabella, ahí van a poder tratarla…- le comenzó a decir él sin dar crédito a las palabras que decía mi madre.
-No va a servir de nada si la obligamos a hacer eso- ella se volteó para ver a mi padre- no vamos a ganar nada haciéndolo y yo ya no quiero cometer más errores.
-¿Entonces? ¿Quieres que la castigue, qué la encierre en su cuarto como cuando era una chiquilla?
Vi como negaba lentamente con la cabeza y de un momento a otro me volteó a ver- Al único lugar donde ira nuestra hija será a Seattle, conmigo.
Hola!!... se que muchas de ustedes me van a querer matar pero les juro que no tuve tiempo de escribir en estos meses, estuve muy ocupada por la escuela pero quiero que sepan que no voy a abandonar la historia, tardaran los capitulo pero tengan por seguro que terminaran de leer esto.
Espero que les haya gustado el capitulo y que me dejen sus comentarios…. Les dejo el siguiente capi:
-¿Crees que sea lo mejor?
-Aún no lo sé, pero he cometido tantos errores con ella que ahora quiero estar cerca… estoy segura que me necesita, que necesita a su familia.
-Entonces nosotros también te apoyaremos.
-------------------
-Sigo sin poder olvidarlo, dudo que algún día lo haga… por más que quiera esos recuerdos siempre estarán presente…
-A caso no ves que necesitas ayuda, si tan solo te animaras a hablar las cosas serían muy diferente.
-Sabes perfectamente que no lo hare, a ellos no les interesa… Y recuerda que tú me lo prometiste….
