Departamento de bomberos de Ciudad Universitaria, México DF

15 de Septiembre, 2016

7:30pm

Once horas y treinta minutos para el final de la Noche de la Expiación

Corrió a toda velocidad en cuanto se dio la alerta, todavía estaba escuchándose la sirena cuando encontró su escondite. Parecía ser el plan perfecto. ¿Quién lo buscaría estando dentro de una estación de bomberos? Después de todo, los servicios de emergencia estarían inactivos durante doce horas.

Nadie lo buscaría.

Y aún así, llevaba en las manos un tubo de metal que pretendía usar para defenderse en caso de ser necesario.

Abrió sigilosamente la puerta que conducía a un almacén lleno de cajas de cartón y la bloqueó con ayuda de un par de ellas. De fondo sólo podía escuchar algunos gritos desgarradores y risas psicóticas.

Estando ahí, en su refugio, sólo podía preguntarse si podría sobrevivir aquella noche.