Tenía esta idea hace poco, la idea de una especie de "tercera generación" en Gravity falls, ya que aun no veo algun fic sobre esta tematica, supongo que debere investigar un poco más.

Gravity falls no me pertenece.

Gravity falls tercera generación

Capítulo 10: Piscina municipal.

Ese día todo parecía normal para el pacifico y totalmente normal pueblo de Gravity falls. Aunque el calor parecía algo extremo, donde podrías ponerte al sol y sentir como con un poco de aceite estarías frito. El anuncio de la piscina municipal, era la excusa perfecta para poder tirarse un buen chapuzón. En la cara de los Northwest, la anterior cabaña del misterio, todos estaban preparándose para poder asistir a una buena salida de verano.

El sonido de la puerta hizo que Lucy se alertara, era la única lista que esperaba para que todos llegaran. Pero el sonido era tan insistente, que hizo que caminara para abrir.

El olor era raro, no era de alguien conocido.

Abrió la puerta lentamente sin comprender que pasaba.

Frente a ella estaba una joven que podría estar entre los 18 a 19 años, era algo pequeña de estatura, de cabello corto castaño claro, ojos claros y lentes. Estaba vestida con un pantalón pegado al cuerpo, unas tenis deportivas, una camiseta sin mangas de color blanco y una sudadera roja atada en su cintura. Traía unas hojas en sus manos y parecía algo apenada.

-Buenas mi nombre es Lyanna, busco a la señora Northwest-dijo con un extraño acento.

Lucy alzo una ceja.

El opening de Gravity falls tercera generación (con la música original de la serie):

Se puede ver la montaña con cascada y el enorme hombre leñador que siempre estaban en el pueblo, la vista era como si fuera desde alguien que va en un vehículo. El viaje avanzaba para poder ver el enorme tanque de agua con el nombre del pueblo.

Luego la vista deja ver como un automóvil desaparece, para ver como Elizabeth y Leonardo están con un montón de maletas, junto expresión confundida. Mientras su madre aparece frente a ellos con una cámara para tomarles una fotografía. De fondo se ve su nuevo hogar totalmente restaurado.

La imagen cambia para ellos entrando por el lugar y todo está limpio, pero con muchas cosas misteriosas por el lugar. El plano cambia cuando pasan por la máquina expendedora de dulces, pues parece que todo se vuelve borroso durante un segundo, demostrando levemente una sombra de triangulo.

Se puede ver una toma del bosque, donde están en medio de un prado comiendo, Elizabeth intenta demostrarla a su madre la fotografía de una huella gigante, mientras de fondo Leonardo corre asustado por un extraño ser enorme delgado y negro.

La imagen cambia rápidamente dejando ver una enorme cabaña con el nombre de "Cabaña del misterio 2".

Se ve como en la montaña un viejo mollino de viento tiene las letras "W" "H" "A" "T" que se mueven muy levemente para formar la palabra "What". Con un signo de interrogación sobre ella.

Todo vuelve a cambiar, ahora se puede ver a Elizabeth en el fondo de una cueva con una lámpara, mientras su nombre aparece a su derecha. Al voltear tira la lámpara al ver un dinosaurio que aparentemente está metido en una especie de ámbar.

La imagen cambia para ver a Leonardo tocar la guitarra con un gato montés de color blanco sobre su cabeza.

Después Leonardo aparece frente a un espejo vistiendo un sombrero a la moda color gris, con una silueta de estrella en este. El chico parece feliz mientras hace poses, sonriéndole a alguien imaginario y su nombre aparece a su lado.

De pronto la imagen cambia para ver a Pacifica sentada en un sofá leyendo un libro que ella había escrito, luego la imagen cambia a ella en medio de un desfile de modas alistando todos los detalles. Con su nombre en letras bajas.

La imagen cambia a los tres frente a la casa, en una especie de fogatas mientras Pacifica cuenta historias. Todo esto mientras a su espalda se ve la luna llena y la silueta de un lobo aullando. El sonido del lobo provoca que Leonardo tenga escalofríos junto a su hermana gemela.

La imagen cambia rápidamente a la cabaña del misterio 2, donde se ve a Soos con su esposa, y un niño sentado en las escaleras como de la edad de Elizabeth y Leonardo, jugando con una pistola de dardos.

Ahora se puede observar varias siluetas del libro de Elizabeth, los mensajes encriptados y la parte de una especie de rueda, manchada con sangre.

Se vuelve a ver al ático, como Elizabeth está emocionada leyendo mientras Leonardo lee una revista de música. Ambos comienzan a flotar con todo a su alrededor, pero la única que parece ver algo extraño es Elizabeth quien ladea la cabeza antes de pasar la hoja del libro. Este libro parece ser la biografía de su héroe, Dipper Pines.

Todo desaparece y comienzan a caer fotografías a un libro. Un hombre lobo, unos Gnomos, un ovni que parece no ser visto, un unicornio que parece a punto de atacar, unas hadas negras con colmillos, un dinosaurio carnívoro, una niña de cabello azulado con mirada sonriente, unos monos con alas de pájaro, una especie de hombre con gafas. Por ultimo aparecen dos fotografías, la de Pacifica cuando era joven con los hermanos Dipper y la ultima de Dipper Pines en la edad actual junto a su hermana.

Pero la primera parecía querer quemarse lentamente.

Una nueva fotografía cae ahora.

Una donde se puede ver a Elizabeth sonreír con una camisa con un pino en ella, Leonardo sale con un sombrero diferente color azulado, atrás de ellos esta Pacifica sonriendo abrazándolos a ambos. Al lado de ellos está un joven que aparentaba quince años, de cabello rubio y ojos verdes con ropas sencillas. Al otro lado estaba Lucy la licántropo sonriendo amablemente a la cámara con sus orejas de perro.

Después sale una postal con el nombre de Gravity falls, que se quema lentamente dejando ver la silueta de un triángulo y una rueda. Tan rápido que no se puede ver con facilidad.

En medio de la sala se podía ver a Pacifica sentada, tenía puesto un short bastante pequeño, una camiseta de diseñador que se pegaba bien a su cuerpo, unas sandalias y unos lentes de sol sobre su cabello en una coleta alta. Si bien a su edad tenía dos hijos, no había perdido toda su vanidad. Apenas tuvo la oportunidad se metió a un gimnasio para tonificas su cuerpo, ahora era la envidia de cualquier mujer.

A su lado estaba Lyra vistiendo un sencillo vestido de playa, con su cabello atado en dos coletas. Leonardo llevaba unas bermudas rojas y una camiseta café, junto con una gorra con la imagen de una palmera. En cambio Lucy estaba al lado de Lyra, con un short que servía como traje de baño y la parte superior de un traje de baño color rosado, esta no parecía importar su abdomen descubierto o sus piernas algo largas.

No era una chica que entendiera bien el significado de la palabra vergüenza o pudor.

-¿Entonces ella es una de tus nuevas asistentes?-pregunto Leo con curiosidad.

La chica sonrió algo apenada antes de negar.

-Mi nombre es Lyanna, soy estudiante de diseño que vino este año a U.S.A de intercambio, estoy ayudando al señor Strauss en unos de sus proyectos-explico con su acento.

Lyra giro a ver a su madre.

-Según me dijo Nicolás viene de España, están trabajando en una nueva caricatura y ocupaban el diseño para los trajes de algunos personajes. Ya que trabaje con ellos anteriormente, sé que es lo que buscan…pero se supone que estoy en vacaciones-indico con una vena en su frente.

Lyanna suspiro algo nerviosa.

-Estaré en la ciudad unas dos semanas…el señor Strauss dijo que eran urgentes-dijo con cara de disculpa.

Pacifica solo suspiro, antes de ponerse de pie y asentir.

-Trabajare en ellos más tarde, pero ahora vamos en camino a la piscina municipal para pasar un rato en familia-

-Bueno si gusta podemos reunirnos maña…-

-¿Por qué no vienes con nosotros?-

-¿Eh?-

Luka era una chica de cabello negro que pasaba un poco sus hombros, de baja estatura y cuerpo algo desarrollado. Tenía ya sus 21 años y una actitud algo infantil. Ahora portaba un short bastante corto debido al calor y una camiseta algo holgada de tela alto trasparente que dejaba ver un traje de baño rosado. Tenía unas tenis bajas y una lata de mis Grinples en sus manos.

Era una vieja conocida de Lyanna, puesto que se habían conocido por una página de internet de historias, forjando una amistad con el tiempo. Si bien habían vivido en diferentes continentes, fue hasta hace unos meses cuando ella llego a su intercambio a U.S.A que por fin se vieron en persona. Eran buenas amigas por compartir muchas cosas en común, así que cuando ella ocupaba un transporte para llegar a Gravity falls, ella se había ofrecido.

Estaba cerca de graduarse de su carrera de Administración, pero eran vacaciones.

Aunque no pensó que Gravity falls estuviera en el culo del mundo, habían tardado horas en llegar.

Miro sorprendida cuando Lyanna regreso al automóvil, con expresión algo derrotada y una risa nerviosa.

-¿Sucede algo My lady?-pregunto divertida.

Lady era un apodo que le había puesto luego de hablar sobre una serie, una que las había obsesionada a ambas hace algún tiempo. Dado que era una serie infantil y solo a ellas parecía gustarle, solían bromear a costa de ellas.

-Tengo que ir a la piscina municipal-murmuro algo derrotada Lyanna.

Luka rio un poco, antes de seguir comiendo y encender el carro en dirección al centro comercial, su amiga ocuparía un traje de baño.

Cuando por fin lograron llegar a la piscina municipal, esta tenía una gran cantidad de personas. Lyra rápidamente salió corriendo con una alegre Lucy detrás de ella. Leonardo giro a ver a su madre, quien estaba ya sentada en una banca para tomar el sol, junto una apenada Lyanna y una descarada Luka que miraba el trasero de un chico asintiendo feliz con su cabeza, Lyanna parecía avergonzada por su actitud, más cuando la mujer descaradamente se quitó la camisa atrayendo la mirada de algunos chicos.

Leonardo decidió ignorarlas mientras tomaba asiento al lado de la piscina, solo metiendo los pies. Miro detenidamente como ahora su hermana traía un bañador de una pieza color azul, aunque su cuerpo aun no era muy desarrollado para su suerte.

Menos buitres que espantar por el momento.

Aun así noto con diversión como Elizabeth parecía incomoda con tan poca ropa, muy al contrario de Lucy que lucía un traje de baño de dos piezas con gran tranquilidad. Está en cambio los ignoraba prestándole solo atención a su amiga, a quien intentaba ahogar en broma y esta huía asustada.

Era libre.

Al lado de Elizabeth era libre, era como ella quería ser y no tartamudeaba tanto como cuando estaba a su lado. No parecía nerviosa y su risa era muy sincera.

Soltó un suspiro, si bien la forma acosadora que tenía a su lado le incomodaba, verla disfrutar de algo tan sencillo como una piscina municipal, era grato. Quien sabe, tal vez con el tiempo podrían llegar a ser amigos.

Noto como algunos chicos cercanos de su edad, miraban de forma intensa a su hermana y la licántropo, hablaban entre ellos y reían maliciosamente. Un ceño se frunció, su mirada se llenó de ganas de patear traseros y estuvo dispuesto a levantarse para golpear a alguien.

Pero para su sorpresa, uno de esos chicos rápidamente cayó al suelo, antes que los otros tres fueran impulsados al agua (lejos de Lyra y Lucy) con rapidez y presencia sobrehumana.

Parpadeo confundido.

-Esos tarados no saben cuándo mantener su boca cerrada-dijo una voz a su espalda.

Giro su rostro para ver incrédulo a la chica a su espalda, reconociendo su voz de inmediato. Con un sencillo traje de baño de dos piezas color celeste, su cabello trenzado como en una especie de corona y su piel blanca como la nieve al aire.

Raven lo miraba desde arriba con indiferencia.

Pestañeo sorprendido.

Esta solo lanzo una vaga mirada donde su hermana y Lucy estaban, sin darse cuenta de lo que había pasado.

-No soy quien para decirlo, pero si no controlas tus miradas asesinas pronto la gente descubrirá tu muy patética fachada de niño bueno-comento viéndose las uñas, perfectamente pintadas de negro-no soy quien para hablar, pero si no quieres que vean tu lado psicópata y celopata de hermano, ocupas trabajar más-dijo antes de dar media vuelta e irse sin decir nada.

Los ojos de Leo se abrieron levemente, antes de gruñir por bajo.

De todas las personas, Raven no era la que esperaba viera por primera vez tan fácil a través de él.

Su traje de baño era uno bastante atrevido, pero no tanto para ser tildada de puta, pero tampoco tan discreto para ser una santurrona. De dos piezas y de color verde claro, mostrando algunas cicatrices en un costado de su cuerpo, pero dejando ver bien sus curvas. Era una madre que aprovechaba las ventajas de haber tenido hijos, además de un ejercicio constante.

Suspiro totalmente relajada recibiendo la luz del sol, ya después de echarse algo de bloqueador.

Ese día en la piscina daba una buena pinta.

-Señora Northwest, está segura-comento Lyanna algo sonrojada.

-Niña te ves bien, ahora relájate-expuso sin darle importancia.

Era divertido como a pesar que tenían gustos en común, Lyanna parecía ser un poco más recatada que…

-Mira ese trasero-llamo Luka a su lado.

Aprovechando sus lentes de sol, miro descaradamente el trasero del salvavidas que pasaba por ahí vigilando. Totalmente redondeado, en un cuerpo musculoso de un hombre de corta cabellera rubia y ojos azul cielo. Podría estar entre sus 26 años, pero su sonrisa era bastante resplandeciente.

Era todo un sexsymbol.

Que…era madre…no una virgen.

Pacifica le levanto el pulgar a Luka, y esta lo imito.

Lyanna solo suspiro, deseando regresar de esa tortura. No es que ella no pudiera notar si alguien era atractivo o no para ella, solo que hacerlo de forma tan libre con una desconocida, así no era ella.

-Pacifica aquí Lyanna se ve bastante inocente, pero debe escucharla hablar sobre Adrien-canturreo el nombre final, ganando una mirada fulminante y roja de parte de Lyanna.

La rubia solo sonrió antes de dejarse relajar un rato.

La puta suerte que se cargaba.

Luego de verlo en tan mal estado por dos días, Mabel había propuesto ir a la piscina municipal como cuando eran jóvenes. Pensando que era imposible toparse con Pacifica, accedió al ver como Matt amablemente lo arrastraba casi mitad lobo. El tío Stan se había negado comentando algo sobre que no deseaba repetir la misma tortura de siempre, mientras el tío Ford se había encerrado en su laboratorio temporal, hablando sobre una extraña anormalidad en el ambiente.

Pero como siempre su suerte, jugaba en su contra. Miro con un tic en el ojo, como en una silla de playa la mujer estaba leyendo una revista, junto otras dos chicas que no conocía.

Gruño algo molesto mientras metía los pies en el agua, a su lado estaba Mabel riendo con Tyrone entre sus brazos. El niño no sabía nadar, pero parecía encantarle en gran manera el agua. Por otra parte Matt estaba también junto a su esposa, divertido en el agua.

Era una de las pocas oportunidades donde no se mostraba serio en particular, parecía risueño como un perro dentro del agua.

Recordó la última vez que comento algo similar, la mordida en su pierna aun le dolía, la cicatriz de luchar contra un hombre lobo…no era reconfortante.

-Dipper-hablo una voz cercana.

Era una buena distracción, Matt ya estaba algo furioso al escuchar a Mabel hablar sobre su primer amor de verano casi real. Sobre Mermando el tritón. Si bien eso fue historia muy antigua y totalmente extinta, por algún motivo a Matt aún seguían causándole celos.

Recordó lo vivido anteriormente con la madre de la niña, quien había matado esa idea de que esa niña sonriente era su hija.

Tal vez ella tenía razón, era estúpido pensar que Pacifica se iría de Gravity falls ocultándole dos hijos. Ella no sería capaz de lago así.

Vio a la niña salir de la piscina seguía de Lucy, quien claramente fruncía el ceño a él.

Elizabeth en cambio tenía una enorme sonrisa brillante, siempre parecía tener una extraña aura positiva a su lado y era alguien demasiado inteligente. En lo poco que habían hablado, los temas en común fluyeron como el agua, era bastante avanzada para su edad y sus ojos brillaban llenos de sueños.

Él no deseo nunca tener hijos…bueno…jamás lo pensó realmente.

Ahora tampoco lo pensaba, la idea de que ellos fueran sus hijos simplemente llego al sumar la edad de Pacifica y restarle la de los niños. Recordando vagamente cuando se acostó con la rubia, cuando eran adolescentes y ella había logrado meterse a un punto enorme en su interior.

Pero como ella dijo…era pasado.

Elizabeth no era su hija.

Era de algún pobre bastardo que no sabía la suerte que tenía.

-Elizabeth…veo que disfrutas de la piscina-expuso con una sonrisa amable.

A pesar que aun las cosas con Pacifica no estaban del todo resueltas, no tenía por qué meter a una niña inocente en el medio de todo esto.

Lucy soltó un gruñido cuando Lyra rio.

Matt alzo la vista con curiosidad, ganando una mirada algo altanera de la niña.

Ambos se vieron detenidamente, ganando la atención de los demás.

-Eres de la tribu del norte-musito Matt algo incómodo.

Esta no desvió la mirada, sus orejas parecían algo menos humanas ya que se movieron ligeramente para atrás.

-Tú eres de la tribu del sur-dijo con algo de desprecio.

La mirada de Matt se oscureció un poco, pero los colmillos de Lucy le hicieron bufar fastidiado.

-¿Qué sucede?-pregunto Lyra claramente confundida.

Los hermanos Pines se vieron de reojo sin comprender.

-Hay cuatro tribus cercanas a Gravity falls, como los puntos cardinales…entre ellos el que tiene mayor territorio y mejores guerreros es la tribu del norte…ellos lideran todo el bosque-musito Matt algo incómodo.

Nadie noto cuando Leo camino hasta ellos, escuchando todo atentamente.

-La tribu del este hace tiempo que se volvió la más débil, la del oeste en cambio tiene buenas relaciones con la del norte por respetar nuestro liderazgo…pero la del sur-gruño Lucy claramente fastidiada.

Matt bufo por bajo.

-La tribu del sur que lidera mi padre, tiene fuerza por lo cual siempre pasa discutiendo con el norte-indico este.

-Por favor, aun con mi edad puedo claramente destrozarte, la tribu del sur solo son un montón de perros que ladran y no muerden-dijo con orgullo Lucy.

Nuevamente hubo un intercambio de miradas furiosas entre ambos licántropos.

Mabel rio algo nerviosa.

Leonardo aprovecho para ver a Dipper, este parecía verlo de reojo y sonrió cuando este lo vio. Hizo una mueca de molestia antes de caminar donde estaban ambas chicas. Lyra sonrió encantadoramente, mientras que Lucy se sonrojaba levemente volteando a otro lado. Bueno al menos aun la ponía nerviosa, eso podría ser una ventaja por ahora.

No tenía ganas de soportar una lucha de dos criaturas misteriosas.

-Vámonos-dijo ambas chicas.

Lyra estaba por seguirlo, pero de forma testaruda Lucy se cruzó de brazos desafiándolo.

Alzo una ceja.

Pensó que el amor ciego de la chica a él, que eso serviría para controlarla. Pero en esta ocasión, esta parecía ignorarlo completamente.

Algo había pasado.

-Vámonos Lucy-pidió Lyra preocupada sujetándola del brazo.

Esta la vio igualmente terca, pero sus ojos parecieron calmarse un poco cuando vio la mirada de Lyra, así que al final termino aceptando y siguiéndola. No sin antes darle una mirada envenenada a Matt.

Leo se quedó un momento congelado, antes de ver a Lucy fijamente.

Pero no como antes, ahora sus ojos parecían algo incomodos.

Lucy pasaba mucho tiempo con su hermana.

Era feliz al lado de su hermana.

Reía al lado de su hermana.

Un bombillo se ilumino en su mente.

Esa hija de…perra.

Luego del apoyo de una animada Luka y una avergonzada Lyanna, tuvo el valor de caminar hasta el pequeño puesto de comida. En ese lugar había un hombre de casi treinta años, cuerpo formado pero algo delgado y de cabellera rubia que tenía una grandiosa retaguardia. Lo había notado viéndola de reojo en algunas ocasiones, pero no tenía ganas de coquetear. Al final la insistencia de ambas chicas jóvenes les hizo levantarse para divertirse un rato.

Nada como jugar con la mente de un hombre.

Había asegurado que sus hijos y Lucy estaban bien, las dos chicas estaban jugando aun en la piscina y su hijo estaba sentado en una banca con un libro de música.

Todo estaría bien durante al menos treinta minutos, tiempo suficiente para que ella pudiera coquetear un rato.

-Un refresco de cola-pidió amablemente a la joven que trabajaba en el lugar.

Se sorprendió de ver nada menos que a Star con una sonrisa amable, con un traje de baño bastante adorable y su novio detrás de ella suspirando derrotado.

-Como usted quiera señora Pacifica-dijo moviéndose causando que sus dos trenzas se movieran en el aire, antes de buscar lo pedido.

¿Señora?

Una vena imaginaria se formó en su mente, como detestaba saber que rápidamente estaba perdiendo el apelativo de señorita por uno de señora. Era madre de dos hijos, no podía esperar menos, pero mierda como dolía en su orgullo femenino.

-Vaya jóvenes de hoy en día, llamar señora a una hermosa mujer-expuso el hombre rubio que había visto anteriormente.

Una sonrisa de autosuficiencia se formó en su rostro, antes de mover su cara lentamente fingiendo algo de sorpresa. Le encantaba cuando un hombre daba el primer paso, luego ella solo tendría que guiarlo por donde quería ir.

Le había llamado hermosa mujer.

Tal vez podría pasar un poco más de un simple coqueteo.

-Bueno ya no tengo quince años, no soy exactamente una joven-dijo de forma coqueta.

El hombre sonrió, creyendo claramente que tenía el control de la situación. Su porte era bastante digno, sus palabras eran suaves y su rostro demostraba supremacía. Claramente no estaba coqueteando con cualquier sujeto. Sus ojos eran un dorado bastante oscuro, que parecían brillar con diversión. De hecho, le parecían muy familiares esos ojos.

Su sonrisa comenzó a decaer, mientras que la del hombre parecía incrementar.

De pronto un escalofrió recorrió su espalda, mientras que una punzada de dolor con pánico la inundo. Una risa algo nerviosa salió de su boca, era imposible, su teoría era totalmente estúpida.

¿Verdad?

Trago nervioso.

-Nos habíamos visto antes-musito por bajo, con mucha menos intensidad que antes.

De pronto la vio, una sonrisa algo perversa con un sonido que la hizo abrir sus ojos con pánico. El deseo de correr la lleno en cada célula de su cuerpo.

La mano del hombre tomo levemente su mandíbula, alzándola para ver esos ojos brillantes. Que parecían reconocerla.

-Tal vez hubiéramos tenido un trato hace algún tiempo mi querida llama-susurro con una voz cargada de maldad y dulzura en partes iguales.

Ohhh mierda.

Estaba segura que caería sentada de espaldas al reconocer ese tono de voz, en medio de ese cuerpo bronceado y ojos dorados.

Bill.

De pronto una mano se interpuso entre ambos y golpeo con fuerza el mostrador rompiendo el momento. El hombre rubio simplemente sonrió ocultando sus ojos en su cabellera, en cambio Pacifica pestañeo como si saliera de un sueño, ambos giraron a ver a la persona en medio de ambos. La rubia se sorprendió de ver a Dipper Pines tranquilamente con un billete en el mostrador, con una aparente tranquilidad que le hizo trastabillar un poco.

No lo había visto llegar.

Alzo el rostro para ver nuevamente a Bill, sabía que era él, sus ojos brillantes y el aura que emanaba lo reconocería en cualquier forma. Pero era imposible, estaba sellado dentro del bosque como de costumbre, no era capaz de salir de su prisión.

Al menos que…

Sus ojos mostraron horror al ver de reojo a Dipper, al tiempo que Bill asentía antes de dar media vuelta e irse.

El trato.

El trato.

El contrato que había firmado con Bill. Más especificamente la clausula que habían forjado sobre Dipper.

-Aquí tiene su bebida señora Pacifica-dijo Star ignorante de todo lo que pasaba.

Pero justo cuando la puso en el mostrador, Dipper la tomo con una sonrisa amable y dio media vuelta para encararla. Estaba listo para burlarse de ella por quitarle su refresco, pero quedo confundido al ver el rostro de Pacifica como si estuviera ido.

-La edad le afecto el cerebro-comento por bajo.

De pronto la lata de refresco se alzó un poco más de lo normal, bañándolo con toda la bebida.

Pacifica bufo por ultimo antes de irse moviendo su cuerpo sin darse cuenta, en cambio Dipper mascullo una grosería por bajo antes de pedir una nueva bebida.

Tenía mucho calor ese día.

Lucy gimió por bajo cuando fue estampada contra la pared, levanto la vista para ver algo enojada a Leo que estaba prácticamente pegado a su cuerpo. En otro momento se hubiera sonrojado y puesto avergonzada, pero el dolor de su espalda, provocaban que lo viera completamente llena de enojo. Este también tenía ojos algo enojados.

-Como te atreves-farfullo.

Ella abrió la boca incrédula, de que fuera tan descarado de llegar a reclamarle por algo.

Aunque no sabía que era.

-¿De qué hablas?-indico fastidiada.

Este la vio más enojado.

-Que tienes con mi hermana-

-¿Lyra? Es mi amiga-

-Te gusta-

-Claro que me gusta, es mi amiga pedazo de sordo-

-No te hagas la tonta, te gusta de forma romántica-

Ahora el rostro de Lucy se sonrojo de forma incrédula, ante el comentario tan fuera de lugar del hermano de Elizabeth. Ese hijo de put…no, Pacifica era una gran mujer. Pero ese chico era un completo desgraciado. Primero que todo la veía mal todo el rato, luego la arrastraba a un lugar solitario, para señalarle que era lesbiana con su mejor amiga.

Con fuerza superior, se soltó de su agarre para tomarlo por el cuello y cambiar lugares. Lo estampo con poca delicadeza, sacándole ahora a él un gemido de dolor.

-Mira desgraciado, no me gusta Lyra, ella tan solo es mi única amiga y persona que me acepta como soy-dijo llena de vergüenza.

No es que opinara que tener un interés romántico por alguien del mismo sexo fuera malo, pero para ella no era posible, ella sería la futura líder del clan y obviamente ocupaba de compañía masculina. Además ella no comprendía sobre el amor entre los humanos, ella solo ocupaba alguien para reproducirse algún día. Ahora estaba comprendiendo sobre amistad y compañerismo sobre Lyra, calor maternal de Pacifica.

Completa estupidez sobre Leonardo.

Definitivamente ella no lo amaba, pues no lo conocía, además, se negaba aceptar que amaba a alguien tan estúpido como ese chico.

-No lo niegues, como actuabas conmigo ahora actúas con ella-gruño Leo con algo de dolor.

Los ojos de Lucy brillaron con furia.

Ese…grrr…iba a patearlo.

-Es mi amiga…pero aunque la viera de forma romántica, no te da derecho de actuar como un estúpido hermano celoso-indico fastidiada.

Los ojos de Leo brillaron.

-Lo aceptas-

-No la quiero románticamente-

-Pero hace rato dijiste…-

-Eres un tonto, Raven tenía razón…no puedo amar a alguien que no conozco, fui una tonta al pensar que podrías ser algún día mi pareja-

Luego de aquellas palabras Leonardo se quedó en silencio, Lucy lo soltó. Leo se preguntó cuándo ambas chicas habían hablado, pero luego recordó que las mujeres tienen ese sentido solidario con su mismo género.

Esta le dirigió una mirada totalmente fastidiada.

-Solo porque tu hermana me prefiere ahora, no debes hacer un numerito de circo-planto Lucy con ese orgullo que descubría que tenía ahora.

Una vena apareció en su frente, viendo incrédulo a la niña estúpida frente a él.

-Eso es mentira-

La sonrisa en el rostro de Lucy creció, con algo de maldad y deseos de venganza.

-Quien sabe, hace unos días que pasa mucho tiempo conmigo para que creas cosas tontas…yo también me aburriría de un hermano celoso-

Los ojos de Leo brillaron ante el reto y la molestia.

-Hija de perra-farfullo agrandando la sensación de victoria de Lucy.

En medio del carro Pacifica tenía un mal humor evidente, muy similar al de su hijo sentado a su lado. Detrás estaba Lucy que gruñía a todo que se acercara, mientras Lyra estaba con una gota de sudor en su nuca sin comprender nada. Fuera del carro Luka y Lyanna se estaban despidiendo algo confundidas, dispuestas a marcharse en su propio vehículo de transporte.

Cuando salieron pudo ver como en el estacionamiento, mientras buscaban el ticket para salir, en uno de los carros se estaba montando Dipper Pines. Este miro furioso a su madre, pero esta le saco el dedo del medio antes de acelerar.

Lyra ladeo la cabeza sintiendo que se estaba perdiendo de algo.

Continuara…

Como cuando todo se esta complicando y piensas que no puede estar peor, llego yo para demostrar lo contrario.

:3

Nota:

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Sayonara sexys lectores.