Infierno

Ginny buscó a su hermano con la mirada pero no lo vio por ninguna parte. Fue entonces cuando el retrato de la señora Gorda se abrió y dio paso a la delgada figura de Ron, que iba de la mano con Lavender. La menor de los Weasley se dirigió hacia ellos con paso decidido y una falsa sonrisa en el rostro.

-¡Hola Gin!- la saludó Lavender.

Ginny se quedó en shock por un momento. ¿Es que no se había lavado bien los oídos o para su horror Lavender la acababa de llamar Gin? ¿Qué seguiría después? ¿Gin-Gin?

-Hola- respondió a secas- ¿Puedo hablar contigo un momento, Ron?- agregó, volteándose hacia su hermano.

-¿Para qué?- preguntó el chico, con desconfianza.

-¿Es que sencillamente no puedo tan sólo querer hablar con mi hermano preferido?- preguntó Ginny, llevándose la mano al corazón en gesto melodramático.

Oh sí. Debería ser actriz.

Ron la miró con una ceja arqueada, aunque al final se dio vuelta y le pidió a Lavender que los dejara solos.

-¿Qué quieres, Ginny?- preguntó.

-Un consejo de mi hermano mayor-suspiró Ginny- ¿Podemos ir a otra parte? Aquí no me siento cómoda.

Ron asintió y ambos cruzaron por el retrato. Ginny divisó en el pasillo a Hermione , que cargaba varios libros acompañada de Harry (su corazón latió a una velocidad anormal). En el momento en que Ron y Hermione se encontraron de frente, Ginny sintió el aire repentinamente tenso.

-Hola Ginny-saludó Harry, con una sonrisa tímida.

Hermione también le dirigió una magnífica sonrisa, que se desvaneció cuando ella y Harry pasaron al lado de Ron. El pelirrojo continuó caminando como si nada hubiera sucedido y Ginny sintió ganas de lanzarle el mocomurciélago ahí mismo.

-Esa aula está vacía- dijo Ron, señalando una puerta entreabierta.

Ginevra asintió y entró, seguida de su hermano. Cuando ambos estuvieron dentro, cerró la puerta y puso un hechizo silenciador.

-Ahora si ¿Dime qué pasa? ¿Estás teniendo problemas con Dean?- preguntó Ron.

Ginny lanzó una risita. De verdad que Ron creía que porque estaba en una relación con Lavender, ahora era todo un profesional en el amor. Ella jamás le consultaría nada sobre chicos a él, menos si le andaba gritando por los pasillos que no se besara en público.

-No- dijo ella.

Ron frunció en entrecejo.

-¿Entonces sobre qué es el consejo que necesitas?-

-Sólo quería saber cómo le haces para ser tan imbécil- preguntó Ginny con simpleza.

La cara de Ron se puso roja al instante.

-¿De qué demonios estás hablando, Ginny?-

En dos saltos, Ginny se plantó frente a su hermano. No le importaba que le sacara más de una cabeza de altura. Su hermano la iba a escuchar, así tuviera que atarlo a una silla o petrificarlo.

-Es que en serio, se me hace imposible adivinar cómo es que haces las estupideces que haces-espetó Ginny.

-Si estás hablando de Lavender…

-¡Pero por supuesto que estoy hablando de Lavender, Ron!-gritó Ginny, perdiendo la calma- ¿Es que cómo puedes ser tan idiota? ¿Acaso no te das cuenta del maldito infierno que está viviendo Hermione, por TU culpa?

Ron iba a replicar, pero ella no lo dejó.

-¡Por Merlín, Ron, es tu amiga! Lavender no te conoce ni la cuarta parte de lo que Hermione te conoce. ¿Cómo puedes herirla de esa manera? ¿A ella, que siempre ha estado a tu lado?-

-¡No es de tu incumbencia, Ginevra!- estalló Ron.

-Lo es cuando mi mejor amiga sufre por tu culpa- gritó Ginny.

La muchacha respiró hondo y se contuvo para no golpear a Ron. Su hermano tenía la cara roja y el cabello completamente desordenado. Ginny estaba segura de que ella presentaba el mismo aspecto.

- Estás haciendo todo esto sólo porque te conté lo de Krum y Hermione. No tienes idea de cómo me arrepiento- espetó, furiosa.

-Ya te dije que no es tu problema- dijo Ron en voz baja.

-Piensa en lo que estás haciendo, Ron. Hermione no es la única que sufre- dijo Ginny- También pones a Harry en apuros porque ahora tiene que repartir su tiempo entre sus dos mejores amigos.

Ginny tenía ganas de decir más cosas, pero sus intentos se vieron interrumpidos cuando Harry asomó la cabeza por la puerta.

- Los estaba buscando para decirles que mañana habrá entrenamiento a las diez-

Ron asintió con la cabeza y sin decir nada salió de la habitación. Harry le dirigió a Ginny una mirada interrogativa.

-¿Pasó algo?-

-Quería ver si lograba hacerlo entrar en razón- respondió Ginny. De repente sintió que sus manos sudaban más de lo normal y por los nervios, no notó que Harry se las retorcía insistentemente.

-Odio verlos así, Harry. Y todo es por mi culpa- dijo ella, angustiada.

-Claro que no es tu culpa, Ginny- replicó Harry, acercándose a ella- Es cierto, tal vez no debiste haber dicho lo de Krum, pero tampoco es para que Ron reaccionara de esa manera.

Ginny suspiró profundamente.

-Quizás sea verdad- concordó ella- Pero eso no quita que Hermione esté sufriendo.

-Lo sé- dijo Harry- Pero tú y yo somos sus amigos y debemos ayudarla.

Ginny sintió que el estómago le daba vueltas cuando Harry le puso una mano en el hombro y le dio un apretón en señal de apoyo.

-Los dos son unos idiotas- murmuró Harry.

-Tienes razón- respondió Ginny.

Ambos se quedaron en silencio por un momento. Sutilmente Ginny se deshizo de la mano de Harry sobre su hombro y caminó hasta la puerta.

-¿Sabes Harry? Creo que ellos no son los únicos idiotas- exclamó ella, antes de salir.

El leve sonrojo que tiñó las mejillas de Harry, le indicaron que después de todo, podía estar en lo cierto.


Nota del autor: Me odian, lo sé. Casi dos meses sin actualizar estas viñetas. Soy una desconsiderada y lo siento mucho.

Primero fueron las vacaciones y después la falta de tiempo. Pero ahora que estoy a punto de terminar la tabla de Ron/Hermione, me dedicaré por entero a esta. Y a otra que planeo empezar.

Me encantan las peleas de hermanos y estoy casi segura de que algo así pasó entre Ginny y Ron. Creo que ella tiene el temperamento y las agallas suficientes para haberse enfrentado a Ron.

Espero que les guste.