CAP. 11
Redactado por: Elfrian CG.
El desayuno transcurrió con calma entre la plática de Historia y Erwin, por su parte Hanji no había despegado los ojos de las páginas de los libros, era claro que la habían cautivado. Entre su lectura alcanzo a escuchar que Historia mencionaba a Levi y a Moblit pero la verdad era que no le estaba poniendo atención, al finalizar del desayuno camino tras la reina y el comandante a la salida aun metida en su lectura, cuando escucho decir a Historia que se despidiera solo levanto una mano sacudiéndola torpemente.
- Si, bye buen camino Erwin. Dijo la castaña sin voltear a verlo siquiera hasta que la voz en tono de reclamo de Historia la hizo despegar los ojos del libro.
- ¡Hanji! Por todas la murallas deja ese libro y se cortes con el comandante, no platicaste nada en todo el desayuno por lo menos despídete adecuadamente.
Hanji la miro como no sabiendo a que se refería después volteo y miro a Erwin ahí parado junto a ella y recordó que él había traído los libros.
Historia cruzo los brazos y meneando la cabeza dio media vuelta y regreso al castillo.
- Bien Hanji, comandante los dejos solos para que se despidan adecuadamente.
Hanji miro como su rubia soberana y dolor de cabeza personal se alejaba dejándola sola con el comandante.
- Erwin gracias por el regalo no esperaba que fueras a traer algo así, solo tengo dos cosas que decir, no creas que con esto te perdono todo lo que hiciste en la cita y lo segundo ¿Dónde conseguiste estos libros?
Erwin sin perder el tiempo se volvió a acercar demasiado tomando a la castaña por la cintura acercándola y levantando su rostro por el mentón.
- Mi querida Hanji, no espero que me disculpes por mis ímpetus siendo tú una mujer tan deseable y lo de los libros es un secreto, pero quiero que tengas en cuenta que si me eliges para ser tu esposo estarás con un hombres con muchos medios y recurso, el laboratorio que deseas y todos los libros que anhelas ver estarán en tus manos, es más pondré a tus pies a toda la legión de reconocimiento para llevarte a las expediciones que quieras.
Hanji dio un librazo a Erwin soltándose del atrevido agarre y dio dos pasos atrás.
- Lo siento Erwin es solo que de cerca eres algo atemorizante.
- ¿Te pongo nerviosa Hanji? Dijo el comandante con su sonrisa más seductora.
- No te emociones comandante "yo siempre gano", no me sorprende que jugaras tu mejor carta; el poder que tienes como el comandante que dirigió la liberación de los muros. Pero me tomas por alguien muy superficial si crees que te elegiría solo por tus muchos medios y recursos.
Acto seguido el rubio dio un solo paso largo tomando a Hanji con sus fuertes brazos como una trampa que se cierra y apreso sus labios con los propios, era un beso intenso que le robaba la respiración mientras sentía la lengua del comandante irrumpir en su boca reclamando toda su atención.
La castaña trato de alejarlo golpeando su pecho pero era como empujar una pared sólida, bueno al menos ahora podía asegurar que el cuerpo del comandante estaba muy bien trabajado por el ejercicio y la vida en la milicia.
Hanji sentía el calor de ese beso, que al perecer no se sentía nada mal, pero no podía dejarse llevar no por el hombre con fama de seductor así que solo había una forma de que la soltara… lo mordió.
Erwin se separó de ella llevándose una mano al labio inferior donde había recibido el mordisco de la castaña. Mientras Hanji se limpiaba la boca con la manga de su blusa sin discreción alguna.
- Para atrás comandante ¿Qué pretendes? No creerás que con un beso forzado quedaras mejor.
- Lo se Hanji, solo quería que también tuvieras en cuenta que soy un gran amante, o vas a negar que ese beso no te estaba gustando, pude sentir el temblor de tus labios.
Hanji se mantuvo seria aunque sabía que Erwin decía la verdad.
- No es la gran cosa, además a un tengo dos citas más por cumplir, no te sientas el ganador.
- ¿Con Levi y con Moblit? No lo tomes a mal ambos tienen mi total aprecio pero ninguno supera mis ofrecimientos, no me mal interpretes sé que Levi es el soldado más valioso del reino y Moblit el investigador más reconocido solo después de ti y sus nuevos escritos están siendo famosos a un en el reino vecino, pero vamos Hanji eres muy inteligente y la elección es obvia.
- ¿Cómo sabes que…?
- Que ellos son tus otras opciones… me lo dijo Historia en el desayuno; si no hubieras estado tan distraída con los libros lo sabrías.
- No te atrevas a molestarlos.
- Mi hermosa Hanji… ¿me crees capaz de hacerlo?
- Si, si lo creo.
Erwin soltó una larga carcajada, se giró y se alejó hasta el final de la reja del castillo donde lo esperaba un hermoso caballo palomo con una montura con las alas de la libertad grabadas.
- Nos veremos pronto mi hermosa flor castaña, espero con ansia el día que se anuncie el compromiso.
Hanji miro como el comandante y su caballo se alejaban, para después dar media vuelta y llegar veloz a las habitaciones de la soberana donde la encontró con 3 costureras que se dedicaban a un vestido montado en un maniquí.
- ¡Historia!... la castaña vio como las costureras se asustaban por su inesperada entrada llamando a la reina por su nombre… y a gritos…
- Haaa… su masjestad podría hablar en privado con usted…
Historia que se encontraba comiendo un pan y balanceándose en su silla la miro sin exaltarse ni un poco.
- Claro Hanji, por favor señoritas salgan y regresen en una media hora, mi consejera y yo tenemos cosas importantes de que hablar.
Una vez a solas la castaña al fin pudo expresarse libremente.
- ¿Por qué le dijiste a Erwin que los otros dos son Levi y Moblit?
- ¿Por qué no pones atención?
Hanji se quedó de hielo con la respuesta de la más chica, por que técnicamente tenía razón ni se dio cuenta cuando Erwin pregunto por su competencia.
Historia se levantó de un saltito de su silla comiendo de un bocado lo que quedaba de su pan y camino hacia el maniquí.
- Bueno eso ya no importa, tanto Levi como Moblit sabrán arreglárselas con el comandante, ahora mira esto; este será un vestido hermosísimo y esta vez pedí tela menos vaporosa para que no te pase como con el otro, cuando el capitán Levi te vea con esto se le caerá la mandíbula al suelo.
Hanji parpadeaba repetidamente, era obvio que esa niña con corona era la única que se la estaba pasando de maravilla, es mas no sería mejor rechazar descaradamente la oferta de Marley… no, mejor a un, vamos a la guerra; dirigir un ejército eso sí sería más fácil.
/ En alguna parte del mar entre el continente y paraíso. /
Zeke miraba desde la cubierta del barco militar de Marley apenas divisando a la lejanía a paraíso.
- Para cuando lleguemos todo debe de estar listo, los mensajeros tienen días de haber llegado, la petición debió de ser entregada y si todo sale de acuerdo al plan en no más de una semana deberíamos de estar de regreso con esa mujer en nuestro poder.
- ¿Y si no quiere casarse?
Zeke volteo a ver a su joven vástago y torció ligeramente los labios. Frente a él se encontraba un chico de unos 13 años aproximadamente, rubio y bastante apuesto.
- Hijo, no sé qué tengas que hacer pero tendrás que convencer a esa mujer.
- ¿Y si solo la secuestramos?
- Esa es una pésima idea, no saldríamos de la isla antes de tener a toda la legión pisándonos los talones, esa mujer no es la reina pero definitivamente tendrá a medio ejército protegiéndola, tu solo apégate al plan y no me falles hijo, una vez que sea tu esposa la enseraremos en una gran biblioteca para que se entretenga y no arruine los planes de nuestro querido reino.
- Como digas padre.
Las palabras se disiparon con el viento salado del mar mientras Zeke se perdía en sus pensamientos. – ¿Que pasara si Zoe decidió casarse de repente con cualquier otro?... para rechazar nuestra petición… no es como que le falten opciones en ese reino… cualquier militar de alto rango le serviría…
