Hola! Pues este es el ultimo capitulo de esta historia, se dieron cuenta que publique 06 capitulo seguidos? Es para compensar mi desaparición por falta de Internet, no crean que solo lloraba por no tener Internet, aproveche y la termine de adaptar para subirla toda de una vez, porque para que esperar si ya esta ahí!
Agradezco todos los mensajes y a todos los que siguen la historia, dejen un mensaje para saber que tal, que aunque ya termine con la historia igual me gusta saber su opinión para futuros trabajos.
Bueno no los hago esperar màs, disfruten y gracias por su apoyo
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Capítulo 11
Roma estaba mágica. La boda de Pansy con su conde italiano fue un acontecimiento con mucho glamour, amor y alegría.
Y la semana que le siguió fue un tiempo especial ya que Draco paseó a Hermione por las galerías de arte, las joyerías exclusivas y pasaron momentos muy relajados en las trattorias de moda. Por las noches iban al teatro o a cenar a algún restaurante. Y hacían el amor con una pasión intensamente primitiva.
Regresaron a Londres tres días antes de su propia boda. Días que se mezclaron unos con otros mientras Hermione corría a la modista, a la floristería, veía a Harry y organizaba lo último que tenía que llevar de su apartamento a la casa de Draco.
El domingo amaneció claro y luminoso, y en unas horas las numerosas personas encargadas de ultimar los detalles finales cumplieron su cometido a la perfección.
Los jardineros dieron los últimos toques a su trabajo en los jardines y las floristas hicieron hermosos arreglos florales con orquídeas blancas en el cenador. El altar quedó dispuesto para oficiar la ceremonia y los proveedores de la comida se afanaron en la cocina. Harry llegó antes que los invitados y Hermione permitió que le diera un cuidadoso abrazo antes de aparecer por el pasillo alfombrado en rojo que conducía al cenador.
-¿Nerviosa?
-Un poco.
-Tranquilízate -dijo el hermano y ella le dirigió una temblorosa sonrisa cuando empezó a sonar la música. Draco la esperaba de pie en el altar y el corazón de Hermione dio un pequeño salto cuando se volvió a mirarla mientras avanzaba hacia él.
Todo se oscureció y ella vio sólo al hombre.
Alto, rubio y atractivo, resplandeciente en su soberbio traje de confección. Pero era su expresión lo que la dejó extasiada. Una expresión cálida, cariñosa y evidentemente apasionada. Ella sabía que todo eso se lo daría durante el resto de su vida. En un gesto sin precedente él fue hacia ella, tomó su mano, se la llevó a los labios y luego avanzaron juntos hacia el cenador. Fue una sencilla ceremonia con una mezcla de votos convencionales y personales. De mutuo acuerdo habían decidido elegir cada uno el anillo de bodas del otro.
El diseño de joyas era su profesión, así que Hermione eligió una alianza de oro blanco y brillantes. Era masculina, diferente y uno de sus diseños personales. El anillo que Draco puso en el dedo de la novia era la copia femenina del suyo.
-Por lo que ya hemos compartido, por lo que tenemos ahora -dijo Draco tiernamente al tiempo que añadía un magnífico solitario a la alianza de diamantes que representaba la eternidad-. El futuro. Ella deseó reír y llorar a la vez e hizo ambas cosas, una después de la otra, y al sentir los labios de Draco sobre los suyos en un beso que contenía una honda promesa sensual, todo lo que pudo hacer fue contener sus lágrimas.
Fue más tarde, mucho más tarde, cuando se quedaron solos que ella se tomó el tiempo de darle las gracias. En lugar de reservar una suite en un hotel, decidieron quedarse en casa. De alguna manera parecía apropiado pasar la noche de bodas en la cama donde habían hecho el amor por primera vez.
-Bienvenida -murmuró Draco cuando ella, alzando los brazos, atrajo su cabeza hacia la suya.
-Te quiero -dijo con la voz enronquecida por la emoción-. Y siempre lo haré. Él rozó su frente con los labios y luego descendió hasta la boca femenina.
-Eres mi amante, mi mujer, mi vida.
-Gracias, mi amor -respondió ella con una dulce sonrisa. De pronto, entre risas Draco dijo algo que ella no entendió. -Repite lo que has dicho.
-Mejor te lo enseñaré -dijo con una sonrisa maliciosa. Y lo hizo.
Más tarde, al borde del sueño. Draco la atrajo hacia su cuerpo y la mantuvo abrazada... consciente de que no bastaría con una vida.
FIN
