This is War

Disclaimer: Los personajes pertenecen a Axis Powers Hetalia.

[I'm BACK baby!

Seehh…para este capitulo necesité ayuda…MUCHA ayuda, ya que en cosas romanticas, VAYA que soy buena!, pero en guerras…tuve que pedir help e.e….

Espero que las parejas WarxWar que vean aquí NO afecten sus sentimientos. Al único país que yo le tengo ira contenida es Francia, Irak y Cuba, de modo que si puse a otros como malos es solo para llevar bien la trama de la historia, ¿vale?

Otra vez, muchas gracias a tods los que leen el fic. Quedan un capitulo…y llega el final…Aish…espero darles un buen final…

Este será muy largo…Me demoré varios días en hacerlo…Y como ando media corta de tiempo por el f** colegio ¬¬…LO SIENTO )':

Thanks to:

Prongs: My Kirkland Lady~ Muchas gracias. Por contenerme con Paddy…Por soportar mis llantos…Por acompañarme en mis alegrías. Por leer esto que, de seguro, es una de las cosas que más te agradezco. Por ser un pilar importante para mí. Por tu cariño, y por ser tú en fin. Thanks so much, My English Lady.

Mariiz: Si no hubiese entrado al rol por My English Lady, no te habría conocido, hermana perdida de México ^^. Gracias por ayudarme con las pairings para esta lucha sexysensual =D! Te juro que daré TODO de mi para que este capitulo salga como quise que fuera. Y es que me cueeesta ser muy yandere ;-; Pero daré todo de mi! Como tú dices, Gambatte! THANKS!

Nessa: Asahsgahsgahsgahs! Mujer! TE PROHIBO no conectarte en tanto tiempo, Ok? Sino, quien comparte el "Verdad o Consecuencia" conmigo? ;O;! Asi que ya te advertí! _ Dear Editor: Well, te enviaré este capi para que lo leas antes que nadie, peeeero…TE EXIJO dejar Review, porque los tuyos son los que me hacen reír hasta llorar x'D Te ami!

Vero The Boss(¿?): ASajgsahsgahsahsgajsa! Vocé! Cap 27! GAAAAH! (el supermodelonoruego(¿?) xD) Lo amé! Espero leas mi AWESOME review :3 Siempre dejo largos Dx Lo siento! Es que me gusta explayar asi musho :3 Te adoro idem!

Rol on Facebook: Creo que si no hubiese comenzado por aquí, no podría tener una imaginación tan volada como la que tengo ^^ Asi que…Muchas gracias! Esto… Estoy agradecida de todos con quienes hago RP (con cualquier personaje) Thank you .

REVIEWS: TODOS VOSOTROS! Me animan mucho! ;O; Los quiero! ¿Les he dicho eso? Nop…creo que no ._. Y si lo hice, ¿Qué tanto? _ Lo digo de nuevo. LOS QUIERO! Ojalá les guste!

Bien…Se supone que quedarían 2 capitulos mas….y The End O_O…

Aaaaaayy…Ojalá todo me salga bien…Recemos juntos a Jesús, Dios, Alá, Jehová, Krishna, Buda o whatevah sea su religión…-pone sus manitos para rezar-

Ok…entonces…-truena los dedos- MANOS A LA OBRA!

USA v/s IRAK: Battle of the Power

"¡Hey Iggy! ¡Tengo que decirte algo! Es importante… ¡Iggy, respondeme!" –el niño tiraba de la camisa del inglés que se limitó a reír mirándole- ¡Iggy, no te rías! –el pequeño infló sus mejillas bastante sonrojado.

"What's the matter, Alfred?" –preguntó el inglés a su pequeño, cargándole con cuidado- "Hey…si es porque tío Escocia me trató mal no te preocupes and…"

"¡Iggy no baka!" –el pequeño se aferró al mayor, consternándole- "New Engwand… New Engwand será el Hero de Iggy…"

Correr…Correr… No importaba el suelo, ni quienes le rodeaban, ni si se estaba quemando vivo. De igual forma, no lo sentía. Sólo tenía en su mente la palabra "Corre".

Iván le había dejado libre… ¿Por qué? No tenía lógica. Iván no era piadoso con sus "juguetes". Iván no era amigable con él. Iván era un gustoso de la tortura y el sufrimiento…

Iván… ¿Quién era Iván?

Siguió corriendo. Sus ojos habían perdido hace mucho aquel brillo infantil que le caracterizaba. Hace mucho que su etiqueta heroica había quedado fuera. Hace mucho que había dejado de lado su propia seguridad…

Sólo importaba ese otro que, quizá, cómo estaba ahora.

"My…Hero…" –repitió el inglés con los labios temblorosos. Miró fijo al niño que estaba sonrojado, en sus brazos.

"Yes! No dejaré que te dañe mas! No dejaré que Scotland, Ireland y Wales te dañen mas! Me enfurece!"

-Te dije eso de pequeño… ¿no? –jadeaba mientras seguía corriendo. Washington seguía defendiéndose como podía de los ataques por parte de Irak quien tenía armas rusas a su favor. Las tropas americanas vieron pasar a Alfred impresionados. ¿Cuántos meses habían pasado desde su secuestro? Según la cuenta de Alfred, sólo había sido un mes… Realmente, su caminata desde el lugar en que estaba secuestrado, los inconvenientes con la salida desde Alaska a Washington, sin contar con las batallas que se le presentaron a mitad del viaje le había costado unos meses mas.

Un año y medio llevaba la guerra. Un año y medio que Inglaterra y Estados Unidos no tuvieron más que conversaciones por la Tercera Guerra Mundial.

Y Alfred… ¿Sabía de esos meses?

No lo sabía. No había contado los días de su caminata. Alfred estaba en mal estado. Washington, New York, California… Caídos. El americano sentía un agudo dolor punzante en su costado izquierdo, cerca del corazón. No era un dolor tan físico… Era peor que eso. Era un vacío. Un espacio vacío, punzante, hueco, frío…

…muerto.

Cayó al suelo. No notó que lo que había provocado su caída era un cadáver de civil… Muchos civiles…Muchos americanos caídos.

¿Era todo esto necesario?

-No necesitas decirme esas cosas, Al…-sonrió el inglés a su pequeña colonia, meciéndole para que se calmara un poco- Estoy acostumbrado a…

-¡No! ¡Me niego! –dijo el niño, moviendo su cabecita de forma frenética, mostrando su negativa- Yo quiero cuidar de Engwand…

-Look…Just…-le miró fijo sintiendo unas lagrimas caerle por las mejillas- Sólo no me dejes…Quédate conmigo, forever, okay?

-Yo no dejaré solo a Engwand…-le abrazó fuerte, asustado porque, a pesar de ser un niño pequeño, entendía bastante del mundo- Y…Y si New Engwand se aleja de Iggy…volveré, porque yo existo gracias a Engwand… por Engwand…Y para Engwand…

Inglaterra tuvo el terrible presentimiento de que esa separación, sin duda, llegaría…Y lo peor de todo, supo en ese mismo momento que su pequeña colonia sería la persona más importante de su vida.

-¿Mr. América? –Alfred se volteó a mirar a la voz que le había reconocido. Sabía claramente quien era. El presidente de la CIA quien, en conjunto con el FBI, el Ejército y la Marina, estaban salvando a la población civil en los bunkers nucleares.

-Adam…

-Oh My God! –le abrazó fuertemente, como si fuese una especie de ilusión- Creímos que…Usted estaba…Que Irak le había…

-I'm here… -no, no podía decir que estaba bien. Sería una mentira- Necesito ir al aeropuerto Adam…

-Why? I mean…We need you…Your country needs you, sir…

"My country needs me… Estamos en Guerra" –pensaba el Americano mientras Adam le miraba con fijeza. No podía…Tenía que quedarse, pero su pecho ardía de solo imaginarlo. La única imagen presente en la mente de Alfred era la de tomar un avión o un jet, ya sea por las buenas o por la fuerza, con tal de llegar a él.

Porque había algo con lo cual él no podía vivir. Si, algo de lo que Estados Unidos dependía.

Lo sabía. Sabía que era su deber quedarse con su nación, con su gente, pero… Había alguien cruzando el Atlántico que le necesitaba…A quien no había visto en tanto tiempo y que, quizás, que cosas le habían sucedido.

A ese alguien llamado Inglaterra.

Se giró para darle la espalda al americano que le siguió a un lado.

-Adam…Consígueme un jet ahora. Se bien que, como nación, debo quedarme con mi país. Sé que estamos en Guerra Mundial. Y sé también que Irak no ha dejado en paz a USA… Pero también sé que si no me pones en un jet ahora, camino a Inglaterra, perderás tu puesto en la CIA que tanto te gusta.

ENGLAND v/s AFGANISTAN: Battle of Revenge

-How is Manchester?

-Los civiles han sido evacuados al sector 5, Liverpool, en las bunkers nucleares, tal y como nos encomendó el presidente de la CIA y el Jefe del Servicio Secreto.

-That's good… and William… Call Adam… Diles que nuestros civiles están a salvo.

-Yes, Mr. England… -hizo un gesto militar a la nación y se volteó, parando a medio camino- Mr. Kirkland…

Arthur se sintió aludido extrañamente. Desde los inicios de la WWIII que nadie le hablaba por su nombre. Todos le llamaban Inglaterra. Él así lo había pedido. El que le llamaran Arthur Kirkland le recordaba los tiempos de hace un año y unos meses atrás. Aquellos días alegres…

Se volteó a mirar al príncipe.

-Yes, William?

-Él está bien, Arthur…-una punzada aguda cruzó el pecho de la nación. Le entendía perfectamente. Sabía de quien estaba hablando William. Bajó la cabeza sin querer dejar correr las lágrimas- I mean… He is Alfred Jones, isn't it? He told you once that he would be your hero… Didn't he?

"Yes…He did…"

Pero aunque pensó esas palabras no logró decirlas en voz alta. Las lágrimas cayeron como ríos, sin parar, por las mejillas del rubio. No había llorado desde que su amado fue secuestrado por Rusia e Irak. No había llorado por 18 meses. La mascarada de pirata sin sentimientos le había servido, pero sólo dos palabras bastaron para quebrarle por completo.

"Alfred Jones"

Cayó al suelo, cubriéndose el rostro con ambas manos, para llorar, gritar, lanzar improperios, lanzar maldiciones en buen celta, quiso tener en ése mismo minuto al bastardo de Irak, para retorcerle el cuello hasta que se quedase sin vida, hasta matarlo.

No, incluso matarlo era tener compasión. Quería destruirlo.

William se acercó a la nación y le abrazó con suavidad. Arthur siempre había dicho que tales actos no eran correspondientes a un príncipe, aunque William nunca había sido igual a Charles. No, claro que no. Diana había dejado un tesoro de hijo, y un buen y hábil pistolero de guerra, como Harry.

-Llorar no es malo, Arthur…

-Fuck…-murmuró el inglés con furia. Quería a Alfred. Quería verlo, saber que estaba bien, tenerle cerca.

"Alfred, Alfred, Alfred…"

Alguien tocó a la puerta en ese momento. Arthur, increíblemente, se recompuso de su dolor, quitando los rastros de lágrimas, ante la mirada atónita de William. El príncipe fue a abrir la puerta, encontrándose con Elizabeth, Harry y el Primer Ministro.

Harry saludó a la nación con un apretón amable, Isabel con un beso en la mejilla y el Ministro con una reverencia vaga.

-Tenemos una notificación –anunció el hombre, entregantole un sobre oficial al inglés. Arthur lo tomó con el rostro serio, sereno, tranquilo aparentemente. Miró fijo al Primer Ministro.

-¿Quién la envía?

-Afganistán.

Arthur abrió el sobre y encontró una Declaración de Guerra por parte de Afganistán quien había entrado hace unos meses en la batalla mundial, por parte de Irak. Arthur quiso reprimir el impulso de hacer trizas la hoja de Declaración, titulada como "Batalla de la Venganza".

William leyó el documento después de la nación y abrió los ojos sorprendido, también tentado de arrugar el papel. Le pasó el documento a Harry quien cumplió el deseo de ambos ingleses, arrugando el papel en una bola, para lanzarlo a la basura.

-I see… -susurró Arthur mirando un punto fijo del suelo- So… Estamos oficialmente en guerra con Afganistán…

-Exactamente –confirmó el Primer Ministro, mirando a su reina, quien miraba con ansiedad a William.

-Dear…Kate is okay… She's safe…

-I know, but… -hizo sus manos puño, furioso. Era raro ver en ése estado al príncipe quien, generalmente, era pacífico- No puedo creerlo…

Arthur tomó el asunto con calma discutible.

Se sentó en el escritorio de su despacho, con las manos entrelazadas, observando fijo la mesa, mientras las miradas de los otros tres estaban puestas en él.

Una risa maniática asomó por los labios de la nación. Esa sonrisa que le destacaba hace muchos años, en la piratería, como el Capitán Kirkland. Esa sonrisa que sólo se desvanecía con la sangre del enemigo que quería destruir.

-Prepárate para el infierno, Afganistán… Voy a presentártelo de forma personal….

FRANCE/CANADA v/s IRAN: Guerra del Fuego

El francés se había quedado con Matthew desde que la WWIII comenzó. A pesar de que el canadiense insistió en que no era necesario que él se quedara a su lado, Francis no hizo ademán de alejarse de su lado.

París era un campo de batalla, al igual que Ontario y Toronto, en Canadá. Irán no había dado tregua desde el comienzo. Los árabes se habían unido, en su mayoría, a Irak y su Revolución Armada. Matthew se sentía extrañamente seguro y tranquilo junto a Francia, pero preocupado en absoluto por Alfred.

Francis, por su parte, defendía su nación con una extraña fuerza. No es que estuviese desesperado por ayudar a Inglaterra, o por rescatar al americano, sino que quería que todo estuviese en calma para poder entender lo que le pasaba al estar cerca de Matthew. No le había dejado meterse en su guerra, cuando Canadá se ofreció amablemente junto con su ejército, para entrar a París y prestar fuerza bélica, pero Francis se negó rotundamente a aquello. No iba a dejar que el menor corriera peligro alguno.

Ya había llegado hora de que "Le Amour" se transformase en "Le Morte"

-Cherriè… -murmuró Francis cuando Canadá fue a su país, vestido con su traje bélico- Te dije que…

-N-No me das o-ordenes… -dejó claro Matthew, acercándose al francés con el rostro serio, decidido, y ligeramente sonrojado por tenerle así de cerca- Yo voy a a-ayudar… Ontario y T-Toronto están bien, p-pero…Francis, Irán s-se ensañó c-contigo… Y quiero ayudar…

-Matt…

El canadiense trató de calmar su respiración y su sonrojo que, conforme hablaba y miraba a los ojos a Francia, incrementaba mas que disminuía. Francis lo había notado, y también sintió las mejillas ligeramente cálidas, y el nerviosismo.

¿Quoi? ¿Francia nervioso? Eso debía ser una broma…

-Petit Matt…No es necesario, en serio, et…

-¡Shut up! –gritó asustado y harto de la situación, bajando la cabeza para no tener que mirar a la nación mayor. Para que no sintiese sus latidos extremadamente acelerados. Para no caer en evidencia- ¡V-Voy a ayudar! Si te gusta, très bien, si no…¡Pues me vale!

Unas manos tomaron por los hombros a Canadá, pegándole a la pared tras él. Matthew abrió sus ojos, quedando a tan sólo centímetros del rostro de Francis, quien le miraba fijamente, con seriedad rara en él.

-Non… No quiero que te dañes… ¿Entiendes? No es por mi nación. Ni por mi orgullo… Es por ti.

-F-Francis…

Francia no pudo más. Se acercó al canadiense tanto como le permitían sus cuerpos, sin besarle, sólo rozando su nariz, oyendo la respiración agitada del menor frente a él.

-Si te dañan… Me dañan, Matt.

-N-Non… No m-mientas…

-No miento, mon ami…-rozó los labios del menor con un dedo, oyendo como un suspiro escapaba de la boca de Canadá. Le sonrió suave- Matthew… No te he dicho algo…

-¿Q-Quoi?

Francis rodeó la cintura de Matt con sus brazos, pegándole a su cuerpo. Matthew dejó escapar un suspiro suave de su boca, cubriéndola al instante con sus manos, avergonzado por aquello. Miró al francés fijamente, quien le sonreía como nunca le había visto sonreír a nadie. No era una sonrisa lasciva, no era una sonrisa perversa ni torpe…

Era una sonrisa dulce.

-Je t'aime…

Matthew no supo cuando, pero en algún minuto de su desconcentración momentánea, Francia había besado sus labios con suavidad y ternura. El sonrojo en las mejillas del canadiense incrementó, en especial porque no le quiso apartar. Es más, estaba correspondiéndole al beso con dulzura y timidez propia de él, dejando de lado la máscara de mercenario que había ganado hace muchos años. Francis le pegó nuevamente contra la pared, esta vez besándole pasionalmente, mientras oía los gemidos ahogados del menor en su boca.

Se separó para mirarle y sonreír ante las mejillas color cereza del menor de ojos violetas. Matthew enredó una mano en el cabello del francés con suavidad.

-F-Francis…

-¿Oui?

-Je t'aime…

Francia besó el cuello delicado del canadiense, quien suspiraba ante cada beso y caricia del mayor. Se separó de él con toda la fuerza de voluntad que requería, mientras Francis le miraba confundido.

-¿Pasa algo?

-N-Non, es decir… -le dio un beso delicado al francés, sonrojándose profundamente- W-We're in War…

Francis soltó una risotada propia de él, asintiendo. Claro que estaban en guerra, ¿cómo olvidarlo? Aunque… Si lo había olvidado en el momento que besaba al canadiense.

-Pardonnez moi~ -hizo una reverencia al menor y le besó con intensidad otra vez, sólo para oír el gemido que escapaba del menor en su boca. Se separó rápidamente y tomó la mano de Matthew- ¿Aún quieres participar en París?

-O-Oui… -asintió vagamente, tocando sus labios con la mano libre, atontado por el beso sorpresa- S-si quiero…

-Oui… -Francis dejó escapar un suspiro, resignado, atrayendo con un brazo al canadiense a su lado, para abrazarle- Si estarás luchando…Mi única exigencia es que estés a mi lado…

-Francis…

Canadá le miró fijo, realmente sonrojado, pero feliz por aquel ínfimo minuto de felicidad, rodeando su cuello con los brazos para besarle largamente.

-Je t'aime, Francis… Et… Lucharé contigo… Sólo le morte me separará de ti…

-Oui… -correspondió a ese beso con suavidad y se separó del menor para ponerse la chaqueta para las cenizas y salir de su casa. Canadá le siguió, tomando su mano, mientras caminaban por la mitad de París que estaba rodeada de escombros y cenizas. Donde una vez estuvo, perfecta, la Torre Eiffel.

Chile/Argentina v/s Venezuela: Batalla del Amanecer Sangriento

Alguien tocó a la puerta de la casa de Manuel. Martín fue a abrir, como siempre. El chileno estaba firmando unos papeles en conjunto con su presidente Piñera. Habían recibido la Declaración de Guerra por parte de Chávez hace meses, y los ejércitos ya se habían tomado las calles de Chile, defendiendo a la nación.

Algo parecido sucedía en Argentina, quien había entrado en la Guerra del Amanecer Sangriento (debido a la cantidad de muertos que dejó el primer ataque en Chile, por parte del ejército venezolano. Muchos civiles murieron aquél primer amanecer de mayo).

Salvador bajó las escaleras hasta llegar con su madre al despacho. Manuel le había prohibido terminantemente entrar en la Guerra. Suficiente con esa mañana en que le llamaron porque el menor había sido herido de gravedad con un arma de fuego.

Manuel no lo olvidaba… Martín tampoco… Malvina menos.

-¿Quién es? –preguntó el chileno cuando vio a su hijo entrar por la puerta.

-La tía Malvina…-respondió el menor a su madre quien abrió los ojos desmesuradamente ante la mención de ese nombre, dejando a Piñera con los archivos- Vigila a ese weón… No vaya a ser que se mande una cagá…-le susurró a su hijo, quien asintió y se quedó revisando la Declaración de guerra.

Manuel corrió a la sala, donde le esperaban Martín y Malvina. La rubia vestía con un traje milutar inglés, el cabello corto hasta los hombros y la mirada perdida. Martín le tomaba una mano tratando de saber que pensaba, porque ella no había dicho palabra desde que había llegado a la casa de ellos dos.

Malvina alzó la vista hacia el chileno y se puso de pie, ante la mirada confundida del trasandino y Manuel.

-Inglaterra está en guerra con Afganistán aún…-dijo con voz neutra- Y me enteré que éste pibe…-señaló a su hermano con rabia- Se metió a una guerra contra Chávez...Por cuidarte.

-Oye, ¿Qué mierda? Yo no le pedí meterse, pa' que vo' sepai –dijo Manuel alterado, ya buscando pelea, mientras Martín iba y le tomaba de una mano con cuidado-

-Pará…

Malvina se acercó al chileno y le abrazó con fuerza. Manuel no hizo más que mirarle con sorpresa porque, sinceramente, no entendía nada.

-¿Q-que chucha hací, weón…?

-Dejáme estar acá… Está mi hermano…E-Está…-se sonroja y derrama lágrimas de ira- Está el Salva… Aún no me perdono lo que pasó hace un año… Por favor…

El chileno se quedó estático cuando le oyó decir aquellas cosas. ¿Estaba pidiendo irse de una guerra para entrar en otra?

Asintió suavemente y le apartó de él con una mano, sonriendo suave.

-No fue tu culpa… Fue culpa del hijo e' puta de Irak… Pero… No te voy a negar que estí cerca del Tincho si así lo querí po'….

Malvina no aguantó más y rompió a llorar. Fue entonces que Salvador entró en la sala, con la mano en su torso. Si bien había logrado vivir luego del disparo, le costaba muchísimo el correr. Manuel y Martín notaron cómo cruzaron las miradas ambos: Tanto Salvador a Malvina, como ella a él.

El trasandino tomó la mano de su esposo y se alejó de la sala, a pesar de sentir cómo el chileno tironeaba para quedarse. Se alejó de la sala un poco más y acorraló a Manuel contra la pared.

-¿P-Pero que mier…?

-Vos sabés que él gusta de ella…-murmuró y le sonrió suave- Tenés que dejar que crezca…

-M-Martín…

-Ya sabés… El pibe es grande… Sabe que hacer, che…

El chileno sintió unas ganas terribles de abrazarle y besarle para callar su boca. Lo sabía. Sabía perfectamente que su hijo había crecido, que ya no era un niño. Que era un hombre, con el corazón ocupado.

Martín, como leyendo su mente, le abrazó por la cintura y le atrajo hacia su cuerpo para plantarle un beso en los labios, logrando que su esposo se sonrojara hasta parecer tomate español. Soltó una risita sobre sus labios y le miró susurrando un suave "Te amo". Manuel le sonrió callado, lo cual era la respuesta a esa declaración de amor, y el argentino lo sabía.

Mientras tanto, Salvador se había quedado de pie, mirando a la anglolatina con un deseo de abrazarla con fuerza. Quería contener esas lágrimas, ser útil para ella…

Malvina alzó la vista para mirarle fijo, secando sus lágrimas con decisión para mirarle.

-Vos…pendejo… Idiota…-murmuró herida, mas con ella misma que con él, y se le acercó para golpear su pecho con sus puños- Idiota…Estúpido… Sos un imbécil…

-Malvina…

Ella siguió golpeándole, cuando le hubiese gustado dañarse ella misma. No pudo con Irak…No pudo hacer nada más que aceptar la muerte, y dejar que Salvador interviniese por ella… No pudo…

Salvador le miraba con impotencia. Ella estaba llorando…Ella sufría…Ella sentía culpa por algo en lo que no tuvo nada que ver.

Tomó su rostro entre sus manos para mirar fijo a sus ojos. Malvina dejó las lágrimas correr libremente, con los labios entreabiertos, mirando al moreno que le sonreía con tanta ternura que, si le seguía mirando un poco más, terminaría por derretirse.

-Malvina…-murmuró con ternura sonriendo a su único ser existente en ése minuto. Ella se acercó un poco, cerrando sus ojos, porque también deseaba que él le besara. A pesar de que Salvador no pudo evitar sorprenderse por esto, se le acercó y puso un dedo sobre los labios de la rubia que ahora tenía su cabello corto. Acarició esas ondas rubias que llegaban a sus hombros y le sonrió suave- Hace mucho quería decirte algo…

-¿Eh? –le miró fijo, sintiendo el sonrojo apoderarse de sus mejillas al instante que dijo esas palabras- ¿Q-Qué?

Le abrazó por la cintura, pegándole a su cuerpo, para luego juntar sus labios con los ajenos en un dulce y largo beso. La rubia le correspondió con la misma suavidad y ternura que él, abrazándose a su cuello como si esa fuese la primera vez que realmente se veían el uno al otro.

Salvador se separó un poco de la rubia para mirarle fijo, pegando su frente a la de ella con una sonrisa dulce.

-Te amo… Eso quería decir

MEXICO v/s CUBA: Batalla de la noche roja

Ellos dos fueron los primeros en iniciar la guerra… Suponiendo que esta empezó exactamente aquel 21 de Diciembre del 2012, y que ya llevaban un año y seis meses en la batalla… Ambas naciones no estaban en muy buenas condiciones.

Cuba, de por si, había logrado resistir perfectamente los primeros meses, atacando Ciudad de México, Tenochtitlán y Guadalajara, y algunas otras, mientras que el ejercito mexicano defendía sus fronteras como podía, ocasionando bajas severas en los atacantes cubanos.

Fidel e Itzél seguían su lucha encarnizada en las aguas del Atlántico, con buques tan enormes como sus deseos de acabar con el otro. Ciudadanos mexicanos perdidos…Ciudadanos cubanos perdidos… ¿Para qué?

Habían llamado a su guerra la "Batalla de la Noche Roja", siendo que su comienzo, hace exactamente un año y cuatro meses, fue el más sangriento, con bajas cercanas a los 30.000 por cada bando.

-¡Ya no queda material! –chilló el Gral. Juan Martínez, a cargo del M308, uno de los buques lideres en la ofensiva a Cuba. Itzél, quien iba a su lado, golpeó la mesa de control con su puño, frustrada, mirando frente a ellos al buque que comandaba Fidel. Martínez ya no sabía que rayos hacer. Hace varias semanas que estaban en iguales condiciones, pero recibían la ayuda de Estados Unidos para reabastecerse. Los norteamericanos estaban sufriendo severos ataques iraquíes, junto a bombas rusas, a pesar de que Iván había declarado que su nación desertaba de ser aliado del árabe.

Irak había guardado una buena reserva.

-Declaren por el momento un cese al fuego…-decidió la morena sin dejar de mirar hacia adelante- Creo que Fidel, tanto como yo, necesitará un cese al fuego…

Martínez asintió y comenzó a redactar el documento que llegaría a manos de Fidel y su general. México tamborileaba la mesa de mando con sus dedos, pensando en su propia guerra, en Alfred que aún no hacía acto de presencia, en la retirada de Iván y aún peor…

…En la premonición que había tenido acerca del inglés.

"¿Cómo les digo?" pensaba cada vez que esa memoria golpeaba a su mente "¿Cómo le explico a Alfred…Que será padre en un futuro cercano?"

Era biológicamente imposible, y lo sabía. Pero también sabía que sus premoniciones nunca se equivocaban. Y hace mucho que venía viendo que la pareja angloamericana crecía… Esa imagen nítida de Alfred, abrazando a Arthur, quien sostenía en sus brazos a una niña pequeña…

Era demasiado real para ignorarla.

-Fidel ha aceptado el cese al fuego –anunció Martínez a la nación que estaba perdida en su mente- ¿México?

-¿Mh? Ah… Si…Entonces cese al fuego…-finalizó volviendo a la realidad, mientras dejaba escapar un suspiro de cansancio- Voy a mi camarote…Vigilen a esos pendejos de igual forma. No me confío en nadie que sea amigo del puto de Irak.

Su general asintió rápidamente, dando ordenes a diestra y siniestra, mientras Itzél se retiraba a su cuarto, lanzándose a la cama como si fuese un saco de papas, agotada, frustrada, llena de frustración y tristeza.

¿Cómo era posible que todas esas batallas, esas perdidas, sucedieran en tan poco tiempo?...

"Quiero creer…Que mi visión será real… Que esa imagen sucederá… Que esta guerra terminará…", pensaba mientras observaba el techo de su cuarto dentro de aquel buque. Dejó de lado su uniforme, quedando con una simple camisola, dispuesta a dormir. Sonrió leve, sintiendo esa presión en su pecho que presagiaba algo bueno.

"Sólo quiero creer que es real…", pensó por ultima vez antes de dejarse caer en un sueño profundo.

Ésta es la historia… De un héroe desesperado.

England… He conseguido un jet al fin… Me he enterado recientemente, por parte de Adam, que han pasado dieciocho meses desde que me fui…

Quizás creas que te abandoné. Quiero que sepas que no es así… Sabes que no lo haría… Sabes que no estamos en 1776… Sabes que no es ese día lluvioso de Julio… Sabes que ya no puedo alejarme de ti.

Estuve retenido por Rusia, a kilómetros de Alaska, un lugar inhóspito que no logré reconocer… Mi sentido del tiempo estuvo alterado… Iván venía cada día a mi celda… No hablé por mucho…

¿Sabes por qué?

Sólo podía pensar en ti, maldita sea… Te tengo grabado en mi mente, en mi cuerpo, en mi corazón… Hey…Dime, Arthur… ¿Qué hago con esto? Veo al piloto que maniobra para llegar cuanto antes a ti, pero aún así no es lo suficientemente rápido… Aún así es lento… Quiero tomar el mando, pero Adam me detiene. Dice que ve tropas enemigas en tu nación… ¿Qué es eso? ¿Irak? No, no puede ser Irak, ya que ese fucking asshole está atacando mis ciudades aún…

Entonces… ¿Rusia? No, Rusia se retira… A que no sabías eso, je… Tengo tantas cosas que decirte, que escuchar de ti… Estoy tan asquerosamente ansioso por tenerte cerca…

Hey… Ya sé que será lo primero que te diga…

-Te amo…

-¿Mr. América?

Si…

Sin duda eso será lo primero que te diré. Quiero que lo sepas… Quiero volver a ver ese rostro sonrojado que tanto me hace sonreír. Mi terciopelo carmesí… Quiero llevarte a pasear… Acompañarte a tomar el té, aunque yo tome café en su lugar. ¿Recuerdas como me criticabas mi adicción al café? Pues te digo, sin mentiras, que no he bebido nada de cafeína desde que comenzó todo esto…

-Te sentirás orgulloso de mi, Arthur…

-Mr. América… We're almost in London.

Hey… Acabo de escuchar algo que me dijo Adam. Dice que estamos próximos a Londres. No quiero que vayas tú a mi casa… porque…Está desordenada… Y no, Iggy, no es mi culpa y lo sabes. Aunque… así me amas… ¿No?

Una delicada lágrima cayó por la mejilla del americano, siendo captada por Adam, quien prefirió no meterse en la mente de su superior. Sabía cuantas cosas podrían estar pasando por la mente de la nación que, prácticamente, le demandó ir a Inglaterra al segundo.

Yo estoy algo cambiado… ¿Me dejarás de querer?

Sabes… Sólo cambié porque no te tengo conmigo… Estoy angustiado… Desesperado… Soy un héroe desesperado, que quiere ir en busca de su ángel cuanto antes…

Estoy llegando, Iggy… Me acerco cada vez más a ti… Cada vez más cerca de abrazarte, de decirte que todo está bien, de oír tus "America no baka" ¡Jajaja!

Oh Lord… El solo pensarlo me ha hecho reír… ¡Reí! Y es todo tu culpa, jerk… Todo es tu culpa Arthur…

Quiero saber que estás bien… Que fuiste fuerte… Que no has dejado que nadie te pisotee…

Porque yo estoy bien, y lo estoy porque sabía que podría volver a ti.

-Permiso de aterrizaje concedido por la fuerza aérea inglesa, Sir.

-Thank you, Walter –agradeció Adam, respondiendo en lugar de Alfred, quien no había despegado su mirada azul cielo de la ventanilla. Otra vez ese brillo lleno de ilusión estaba en sus ojos. Un brillo que creyó perdido hace meses.

-Estoy llegando a ti, Arthur… I'm almost there… -sonrió de oreja a oreja cuando su jet tocó tierra firme en el aeropuerto de Londres, protegido por la Fuerza Aérea Británica.

The countdown: El visitante

-¿Cómo es eso de que un jet americano ha aterrizado aquí? –inquirió el Principe William, observando de reojo a la nación británica.

-Esa es la información que nos llegó, Will –aclaró Harry con una sonrisa de suficiencia- Me han dicho que Scott, Wales and Ireland están por llegar allí a ver al visitante.

-WHAT? –Arthur giró su rostro hacia los hermanos, con el rostro distorsionado por el terror que conllevaba el nombre de sus hermanos- ¡NO! ¡Ellos destruirán a quien venga and…!

-Please, Arthur, sabemos eso –le contestó tranquilamente William, con una sonrisa calma- Hemos dado órdenes especificas para que no ataquen a cualquier americano que venga, sin antes saber quien rayos es, and…-el teléfono sonó en aquel momento.

Harry, aburrido por la discusión ya que habían metido a los hermanos de Inglaterra, contestó y se quedó con la boca abierta, oyendo insultos por parte del escocés, algunos gritos de Irlanda, y el mas puro silencio de Wales, claro.

Las voces sólo le habían dejado claro algo…no quiso creerlo. No parecía real. Miró a Inglaterra de reojo, aún con la boca abierta, notando que Arthur seguía enfrascado en su discusión con William, desesperado por el sólo hecho de que pudiesen dañar a algún ciudadano de Alfred.

-Bloody hell, repítelo que no entiendo con todos a la vez, Scott… -pidió Harry, tomando el teléfono con fuerza. Sintió silencio a su alrededor y vio como William y Arthur le miraban de forma atenta, mas Arthur que su príncipe.

-¡Este bastardo! ¡Quédate allí! –gritaba Scott a alguien, mientras unos insultos en un pésimo inglés se oían a su lado.

-¡Let me go, God Dammit! ¡I've to go with him!

-¡Deja en paz a little bunny! ¡Eres la escoria! ¡Irak debió matarte! ¡Rusia debería asesinarte!

-Cállate de una vez, Scott –pidió en un murmuro serio Wales, mirando de reojo al pelirrojo que aún batallaba por detener al invasor.

Arthur estaba por perder la pacienca. Oía murmullos fuertes que, sin duda, pertenecían a su hermano mayor, y otros que le resultaban extrañamente conocidos.

-Harry… Harry, que sucede… ¿Harry?

-Habla claro, maldito escocés…. –siseó con ira el príncipe, sin soltar el teléfono. Aún se oía la disputa que tenía el pelirrojo con alguien más. Alguien familiar para Harry.

-¡Tendrás que matarme para no ir, Scott!

-¡SON OF A BITCH!

-¡Para ya, mierda! –le chilló Irlanda, tomando al pelirrojo de un brazo. Aunque la fuerza de su hermano mayor era mas fuerte- ¡No puedes matarlo!

-¡Claro que puedo, maldita rata! ¡MIRAME!

-Scott…-Wales se puso de pie con el rostro igualmente serio, mientras agarraba a su hermano del brazo libre. Irlanda y Wales trataban de contener al sobreprotector de Escocia, para que dejara pasar al rubio.-Cállate.

-¡¿Pero que mierda les pasa a ustedes, par de imbéciles? ¿Qué no ven que ÉL es la causa de TODOS los problemas de Arthur?

"La causa de todos sus problemas…" pensó Harry, sintiendo su mano temblar. Arthur captó aquel movimiento y tomó el teléfono, a pesar de que Harry trató de detenerle. El inglés escuchaba cada frase que lanzaba Escocia, Gales, e Irlanda, y el visitante americano que les había alterado tanto.

-Puede que tengas razón –asintió Wales, mirando a su hermano- Pero ya no somos quienes debemos proteger a Arthur en esas cosas. Arthur es grande.

-¡Bloody hell! ¡Eres tan bastardo como él, entonces!

-¡No es ser bastardo, estúpido! ¡Es entender que Arthur no nos pertenece! ¡Él es Inglaterra!

-¡¿Por qué defienden tanto a my Little bunny bro, maldita sea? ¡si quieren protegerlo, apártenle de él!

"¿Con quien rayos discuten?... ¿Afganistán se infiltró? ¿Qué sucede, bloody hell?" se preguntaba Arthur, sin soltar aquel teléfono.

Más gritos, mas murmullos, mas odio se sentía en la voz de Scott…

Hasta que esa voz conocida sonó.

-Puede que tengas razón, ya know? Yo sé que herí a Arthur… Sé que nunca podré reparar lo que provoqué en 1776… Pero no estamos en mi Independencia…No hablamos de Inglaterra y Estados Unidos de América… Hablo de Arthur Kirkland. La persona a quien amo, a quien elegí para casarme, de quien aún espero la respuesta… A quien pertenezco. De él hablo. Lo siento, Scotland, de verdad… Pero England no te pertenece. Arthur nunca ha sido un objeto. El que tú lo creas el objeto de tu obsesión no es mi problema. Todo lo que sé es que si necesito usar la fuerza de Estados Unidos para derribarte, derribar tu maldita barricada, y lo que sea que me impida llegar a él, lo haré. Porque yo soy Alfred Frederick Jones… Estados Unidos de América… Y estoy perdidamente enamorado del tsundere de tu hermano.

Las manos de Inglaterra temblaron furiosamente al oír aquella voz, aquellas palabras, ese nombre.

Recordó aquella frase que Alfred le había dicho antes de aquel horrendo 11 de Septiembre; antes que la guerra…

"Es como si todo eso, tus hermanos y familia, no importase, porque mi corazón dice que te amo"

Era esa misma frase… Dijo exactamente lo mismo, sólo que con otras palabras… Era esa voz dulce, infantil, con toque serio cuando se proponía algo… Esa voz que añoraba hace tanto, ahora estaba discutiendo con Escocia en Londres.

"En Londres…"

Arthur tomó su chaqueta, sin pensar en nada, oyendo murmullos extraños que venían de William y Harry. Sabía que eran palabras, pero no las entendía totalmente. Su única imagen era la de Alfred, su voz. Quería sentirle. Echó a correr con rapidez fuera del Palacio, cruzando calles, plazas, pasando entre diferentes militares que, de momento, se encontraban en cese al fuego con Afganistán.

-Vete ya, Alfred. –sugirió Wales al americano, aún tratando de controlar al toro enfurecido que era Escocia en ése minuto- Con Irlanda no podremos por más tiempo antes de que Escocia quiera arrancarte el pescuezo. No tengo nada en contra de que lo haga, pero deberías ir a ver a Arthur primero.

-¡WALES!

-Thanks, Wales…-le sonrió Alfred, para luego despedirse con la misma sonrisa de Irlanda, y levantarle el dedo al escocés que soltó un chillido de ira, dispuesto a desgarrar miembro por miembro al americano, quien salió corriendo de allí, seguido por Walter y Adam.

"No voy a dejar que me detengan… Sabes lo voluntarioso que soy, mi amor… Sabes de que soy capaz con tal de tenerte a mi lado… Ni Escocia ni nadie podrá cambiar eso…"

-¡Mr. América!

-Leave me the fuck alone, Adam, please! –ordenó Alfred a Walter y Adam, quienes se quedaron parados de la impresión a mitad del camino- Quiero ver a Arthur…No quiero que vengan conmigo…Really… Gracias…

-I understand… -le sonríe Adam, llevándose a Walter para ir con el ejército británico- Llame si necesita algo.

Muy tarde. Alfred se había perdido entre las nubes y los soldados ingleses, en busca de aquel tsundere de cejotas y ojos esmeralda que, a su vez, le buscaba unas calles mas allá.

[Arthur]

The contdown: El reencuentro

"América….América…Estados Unidos… ¿Qué? No. Alfred. Alfred"

Esa misma frase se repetía una y otra vez en mi cabeza. Su nombre, tanto de nación como personal… Él… Su rostro… Su infancia, como mi colonia… Su independencia, como adolescente… Su regreso, en mi ayuda, en la Segunda Guerra Mundial… Su regreso definitivo a mi lado, cuando vino aquella noche lluviosa… La salida a Disneyland… Nuestra primera noche, y el encontrarlo en mi casa luego de aquello con esa sonrisa que me decía "Bienvenido"…

Luego aquella propuesta en el London Eye…

Marry me…

Seguí corriendo. Otra vez la frase "marry me" se repetía en mi cabeza con el recuerdo delicioso de su voz… Aquella propuesta a la que nunca había dado respuesta… Aunque ya la sabía.

"Yes, I do"

Quería tenerle YA conmigo... El pánico de que ocurriese otra vez lo de aquel atentado del 11 de Septiembre… Más años sin Alfred, más años separados. El terror que me provocaba el que América perdiese la memoria como antes…

…Que no me recordara…

El solo pensar en esa posibilidad provocaba que el aire se fuera de mis pulmones. No. No iba a permitir otra vez esto… Ya había sido suficiente… No más.

-¿Mr. England?-escuché tras de mí, sin detenerme. Los pasos me seguían, preocupados porque, en toda mi maratón, no había parado ante ninguna llamada- ¡Mr. England, wait!

"No más… Alfred…Tengo que verlo con mis propios ojos… Mi Alfred…"

Seguí corriendo, dejando muy atrás a esos soldados, mis ciudadanos, atrás… No quise pensar en nada más aparte de las palabras que le había oído decir al mocoso emancipado por el teléfono.

¿Cómo ideaba un discurso tan hermoso en tan poco tiempo?

Esa pregunta trajo muchas mas a mi mente…

¿Cómo estaba? ¿Estaría herido, triste? ¿Habría pensado en mí? ¿Se acordaba de mí? Bueno, la ultima fue mas por inseguridad que por nada. Claro que se acordaba de mí, si no, no habría dicho todo lo que dijo.

¿Rusia le habría dañado? O peor… ¿Le habría tocado? Esa posibilidad me hacían desear con fuerzas el enfrentarme a Iván, pero no era lo mejor en este momento… Ahora sólo debía concentrarme en atravesar las calles, los tanques, los soldados y los civiles para llegar a donde fuera que estuviese él.

Esto me sonaba de algo… Pero no recuerdo exactamente qué.

¿Me creería loco? Pues… ahora tenía la apariencia de uno. Incluso Aryssa me lo había dicho, luego de que le conté uno de mis sueños extraños, en que me imaginaba con un bebé en brazos. ¿Qué rayos había sido eso? Aunque desperté feliz…

Si eso pudiese suceder… Si pudiese darle un hijo a él… Sería la dicha…

[Alfred]

-¡Hey! Who the hell are you? Stop! Wait!

¡Maldición! ¿Por cuantas calles más pensaban seguirme? ¡Que no soy un maldito espía! Hey… FUCK! ¡Paren! ¡Tengo que llegar! ¿Es que un héroe no es escuchado aquí? ¡¿Son idiotas o qué?

Me escondí en un callejón, viendo como los malditos ingleses pasaban a mi lado, persiguiendo a quienquiera que fuese delante de mí. ¿Acaso Scott había advertido de mi presencia? No me extrañaría… Pero yo, como el HERO que soy, nunca me rendiría en mi deseo de llegar a una meta. Esta, sin duda, mi meta mas importante.

"Hey, England… Aún espero mi respuesta… Quiero oírla de tus labios… Quiero oírla de ti… Quiero ver tu reacción cuando me respondas…"

¿Qué haría cuando me volviera a encontrar con él?... ¿Llorar? No lo sé, no soy adivino… Creo que no tengo claro que me pasará… Sólo se que si le veo, voy a abrazarle con tanta fuerza que, probablemente, reciba golpes de su parte.

Hay veces en que me pregunto si todo esto es un maldito juego. ¿Por qué? Yo no quería alejarme de Arthur hace 18 meses… No quería alejarme de él tampoco aquél 11 de Septiembre…

Muchas cosas golpearon mi cabeza con un sonido sordo.

¿Me amas aún? Igualmente comprendería si ya no lo haces… Después de todo volví a dejarte solo por mucho… ¿Qué ha pasado contigo este tiempo? ¿Te han dañado? Dime quien fue, porque voy a destruirlo miembro por miembro…

Nunca dejaré que derrames mas lágrimas… No puedo permitirlo.

¿Cómo es posible que Londres ya esté en pie? Well, es que siempre has sido perseverante. El pirata, don't ya? Cuando te propones algo lo cumples… ¿Verdad? Esa es una de las cosas que me enamoraron de ti…

¿Alguna vez había pensado en cómo me afectaba la guerra?

La verdad, no se me pasó por la cabeza desde que Rusia me había liberado… Todo lo que tenía en mente era que quería llegar a Arthur… Que quería abrazarle, besarle…

Quería tenerle conmigo.

-¡AMERICA!

Aquella voz…

Me volteé, quedando frente a un rubio mas bajo que yo, de ojos esmeraldas… Un traje verde, el rostro ceniciento, una expresión jadeante, agotada…

…y esas cejas enormes…

"Arthur"

[Arthur]

Era real… Por que lo era, ¿verdad? Si no lo era, iba a irle pero que MUY MAL a mi IMAGINACION por jugarme una broma TAN PERO TAN pesada.

Me sonreía… estábamos frente a frente…No pude moverme… ¿Qué me impedía correr? Pareciera como si mis piernas hubiesen quedado clavadas al suelo… No podía moverme… Alfred vino corriendo… Le veía. Estaba feliz. Quería correr pero no podía. Traté de gritarle mentalmente a mi pierna que DEBIA moverse.

NADA.

-¡ARTHUR, RUN!

¿Por qué me decía que corriera? Es que es un BLOODY GIT! ¡Acabamos de encontrarnos y me pide que corr…!

Me agarró por la cintura, llevándome a cuestas a quien sabe donde, lanzándose al suelo junto a mi, cuando una bomba explotó a tan solo metros de donde estaba hace unos segundos…

Estabamos tres cuadras lejos de allí… Alfred aún no notaba que aplastaba mi cuerpo con el suyo, hasta que emití un gritito bajo.

-Ugh… Sorry…

-¡¿ES QUE NUNCA PIENSAS ANTES DE ACTUAR, BLOODY GIT?

-Esto… jeje… Tenía que sacarte de allí, no había que pensar and…

-¡BAKA BAKA BAKA, AMERICA NO BAKA!

Parecía como si la guerra, las bombas, la soledad que había sentido hace tan poco en Palacio no existiera… Era como un día normal, con Alfred en casa, él haciendo tonterías, yo gritándole…

Le sonreí estúpidamente, soltando una risa. Alfred rió de igual forma a su vez… Y de pronto ambos estábamos estallando en risas incontrolables, mirándonos de forma fija.

-Hey…-saludé entre risas, mientras la mano de él rozaba mi mejilla.

-Hey…-murmuró suave con esa sonrisa que tanto amaba, cuando se acercó y pegó su frente a la mía.

Nos quedamos un tiempo así…Callados, mirándonos y respirando. No creo que hubiese necesidad de decir nada más en aquel minuto… Sólo mirarle y rozar con mis manos sus mejillas me bastaba para saber que él era real… Que no era una alucinación ni un engaño de las hadas…

Ése era Alfred… y al fin estaba conmigo…

Le abracé por el cuello y me dejé invadir por el color azul cielo de sus ojos. Era extraño, pero increíblemente dulce el mirarle otra vez.

¿Es posible parar el tiempo? Así me pareció…

-Forgive me…

-Shh, estás aquí –susurré suave mirándole- Es lo que importa…

-A year… more than that, Arthur… Has estado solo… Y yo…

-Estamos juntos ahora…

Él asintió y me sonrió leve. Eso me decía que ya tendría momento luego para proseguir con sus disculpas. Yo tampoco deseaba hablar mucho, y Alfred sabía leer mi mente. Se acercó con lentitud y presionó sus labios contra los míos en un compás suave y dulce, tierno, infinitamente perfecto, desvaneciendo todas las sirenas, bombas, gritos y ordenes militares que nos rodeaban.

Volvíamos a estar en el London Eye.

[!

TRES MESES! TRES PUTOS MESES O MÁS ME COSTÓ TERMINAR ESTO TOT! Espero que haya quedado a su gusto y si no…Pues lo siento ;-; pero no sé ser muy yandere…

Y, por todos los SANTOS, no sabía como organizar una guerra, solo vomité lo que vino a mi mente (CON LA INCREIBLE AYUDA DE MARIIZ EN ESTO!) y he aquí el resultado ;-;!

DE VERDAD, PERDONEN LA DEMORA! Pero, como ven, la cosa me salió como que tipo, bastante larga ;-; y es en serio cuando digo que fue LARGA la ESPERA para que la IMAGINACION (Rainbow!) llegara a mí OwO

Benditas sean mis amistades y quienes me exigieron seguir con esto porque, exámenes, mas poco tiempo, mas presión= a veces te baja el animo.

Música que les RECOMIENDO oir para este capitulo:

-This is War (30 Seconds to Mars)

-My Obsession (Cinema Bizarre)

-Yesterday (30 Seconds to Mars)

Y bueno, otras más, pero esas fueron las que mas me ayudaron a encontrar a mi "muso" (nótese, dije MUSO no MUSA, porque como ven soy CHICA xD!)

Y bue… That's it… Quedan algo así como 2 capitulos ;w;! y esto será finite incantatem! Pero subiré dentro de poco "El Diaro de un tsundere" que CREO será un Spamano y un USxUK xD!

Que las acompañe el AMOUR 3

Bye bye!]