Notas al final del capítulo.
INSTINTO
Capítulo Diez
"Pruebas"
A pesar de que la mañana había iniciado tormentosa debido a que ciertas personas no estaban del todo conformes con la nueva relación del castillo, en el transcurso del día la tensión acumulada comenzó a disiparse hasta verse nula. Eren agradecía enormemente el hecho de que Mikasa le prometiera tratar de mejorar su relación con Levi, aunque claro que, todos sabían que eso tomaría mucho, pero mucho tiempo y esfuerzo. Por otro lado, Armin se sentía aliviado al saber que el alfa había formalizado su lazo con el capitán, porque eso significaba que ya no habría más miradas furtivas con aires de homicidio hacia su persona por parte de este, o al menos eso esperaba solemnemente. Mientras tanto, Levi no tenía problemas en hacerle saber a todo el mundo que Eren y él eran pareja, pero el inconveniente era que no lo hacía saber por medio de palabras. Es ahí cuando las personas veían a un nervioso Eren con un Levi sentado sobre su regazo, alegando que las sillas eran demasiado duras para su gusto. A decir verdad, el omega hacia todo esto a propósito ya que de esa manera conseguía decir que Eren era suyo y pasar tiempo con él, era como matar dos pájaros de un solo tiro.
Podría decirse que las cosas habían tomado su cauce natural nuevamente. Hasta que una estruendosa visita decidió hacer aparición para alivio y disgusto de varios.
— ¡BUENAS TARDES! —Se pudo escuchar un enérgico saludo resonar por todo el edificio. Haciendo una especie de entrada triunfal, Hanji se abrió paso por las enormes puertas del castillo mientras que a su lado se podía apreciar a una persona mucho más baja que ella. —Espero no haber llegado tan tarde, ya saben lo mucho que odio las impuntualidades. —Carcajeó estruendosamente, ganándose una mirada filosa por parte de Levi.
—Llegas en el peor momento, cuatro ojos. —Frunció el ceño al ver interrumpido su momento con Eren, quien por su parte tenía una expresión de alivio tatuada en el rostro. El omega bajó del regazo de su pareja y se dirigió a las personas recién llegadas. — ¿Dónde está toda tu mierda?
—Moblit la traerá en un momento, siempre tan servicial. —Respondió Hanji con una sonrisa en el rostro. Levi aun no podía creer como un beta como Moblit haya aceptado ser el ayudante de esa loca. Pero como dicen, siempre hay personas para todo.
— ¡Bienvenida de vuelta, Hanji-san! —Saludó Eren, plantándose a lado de Levi. No pasó desapercibido antes sus ojos el hecho de que la científica no vino sola, así que bajando la mirada pudo encontrarse con unos bellos ojos acaramelados que le miraban dulcemente. —Mucho gusto, mi nombre es Eren Jaeger. —Dio una pequeña reverencia de forma formal.
—Zoe me ha hablado mucho de ti, no hay necesidad de ser tan formales. —Sonrió cálidamente. —Mi nombre es Petra Ral y soy la pareja de Zoe. —Dijo mientras se abrazaba a la mujer que tenía a lado.
— ¿De verdad? No sabía que Hanji-san tenía una pareja tan bonita. —Exclamó sorprendido y sin malicia alguna, ahorrándole un fuerte codazo por parte de Levi, quien no se veía del todo feliz con lo que había dicho.
Petra era perteneciente a la casta omega, su altura solamente unos centímetros más baja que Levi. Era menuda y de cuerpo esbelto con una tez blanca, el color de su cabello era almendrado con un corte por encima de los hombros mientras que su flequillo se acomodaba al lado izquierdo de su rostro. Poseía un rostro fino, labios delgados y rosas que sobre ellos posaba una nariz respingada con un par de orbes color miel. Era una persona muy hermosa, Eren no lo iba a negar; pero para él la persona más hermosa era su pareja.
—A decir verdad, no esperaba que tuviera una pareja. —Dijo de nueva cuenta el alfa, sobándose el lugar donde le habían golpeado.
—Yo tampoco lo esperaba, pero Petra es tan linda que no pude resistirme. —Respondió Hanji mientras se abalanzaba sobre Petra y la estrujaba con sumo cariño.
—Z-Zoe, aquí no. —Balbuceó abochornada la pobre chica, que a pesar de negarse, correspondía animosamente el abrazo.
—Por más que quiera seguir, necesito instalar el equipo. Moblit se ha tardado demasiado, iré a ver que le sucedió. ¡Nos vemos después! —Se despidió para después tomar del brazo a Petra y salir nuevamente junto con ella. Esta última despidiéndose de igual manera.
Ambos hombres las observaron irse, quedando solos otra vez.
—Que agradable es Petra, ¿No crees, Levi?
—No dejes que su apariencia te engañe, ella es muy buena con el combate cuerpo a cuerpo. Su tamaño pequeño le da la ventaja de esquivar con facilidad los golpes y tiene muy buena resistencia. Pero si, es muy agradable. —Terminó, cruzándose de brazos y volteando ligeramente la cabeza.
—Eso si es una sorpresa… ¿Deberíamos ir a ayudar a Hanji-san o esperamos?
—Como quieras.
— ¿Levi…?
—Qué.
— ¿Qué ocurre? —Eren estaba sumamente confundido hasta ese punto, y las respuestas secas del omega no estaban ayudando en nada.
—Nada. —Respondió sin más, aun sin dignarse a verle a la cara.
—Mírame. —El alfa posó su mano sobre el hombro del contrario en un intento por darle la vuelta.
—No quiero. —Gruñó el más bajo, imponiendo fuerza sobre su cuerpo para no ceder.
—Si no me dices que sucede no puedo saber. —Se podía apreciar un poco de irritación colándose en la voz del chico.
—Ya te dije que nada, ¿Por qué mejor no vas a ayudar a Hanji y Petra? —Se dio la vuelta abruptamente, encarándolo con el ceño fruncido.
Algo en la mente de Eren hizo clic, y pronto se dio cuenta de donde venía el enojo de su pareja. — ¿Te enojaste porque dije que Petra era bonita? —Preguntó tratando de contener la risa.
— ¿Pero qué mierda dices? Por supuesto que no. —Sintiendo como su enojo le escaldaba lentamente, decidió salir de ahí. Maldito mocoso y su poder de hacerlo sentir así.
Antes de que se fuera, Eren lo tomó del brazo y lo atrajo hacia su cuerpo. Apresándolo cálidamente contra su pecho, a pesar de que Levi se movía de un lado a otro en un intento de zafarse del agarre del muchacho.
—No me gusta que te pongas así, sabes que no hay necesidad. Petra es bonita. —Al decir esto, el cuerpo de Levi se tensó notoriamente y dejó de moverse, escondiendo su rostro en el pecho del contrario. —Pero la persona que está entre mis brazos es aún más hermosa. —Terminó de murmurar con una sonrisa en el rostro.
—Idiota, no digas esa clase de estupideces…—Aunque el tono usado parecía agresivo, Eren sabía que Levi solamente estaba avergonzado. Así que sin perder más tiempo, tomó la barbilla del más bajo y la levantó lo suficiente como para poder darle un beso en los labios.
Su beso fue correspondido casi de inmediato, notando como el omega colocaba los brazos alrededor de su cuello en un firme agarre para atraerlo más hacia él. Sus labios se movían al compás del otro, ignorando todo a su alrededor y dejando que sus lenguas juguetearan entre ellas en perfecta armonía. Eren, que aun recordaba el lugar donde estaban, hizo el ademán de separarse pero fue detenido al sentir como el más bajo colaba sus manos debajo de su camisa. El alfa estaba a punto de ceder cuando una voz los sacó de su actividad.
—Existen habitaciones para hacer eso. —La voz burlona de Hanji hizo aparición, seguida por un sonido ahogado por parte de Petra.
Instantáneamente se dejaron de besar, aunque Levi seguía renuente de soltar a Eren. — ¡H-Hanji-san! —Gritó prácticamente el chico al ver a las dos mujeres frente a ellos, intentó mantener una distancia prudente entre su pareja y él pero fue inútil. Levi podía ser una persona muy obstinada e infantil si se lo proponía.
—Levi, no acoses tanto a Eren. Lo necesito en todos sus sentidos para las pruebas. —Sonrió ampliamente la castaña, ganándose un "Yo hago lo que quiera con Eren." Por parte del capitán. —Muy bien, el equipo está instalado y listo para usarse. Levi también puede venir si quiere.
—Lo iba a hacer aunque no pudiera, idiota.
—En ese caso, ¡Comencemos! —Un brillo maniaco se apodero de sus ojos, tomando a Eren del brazo y jalándolo prácticamente hasta el interior de donde sería el laboratorio.
Las pruebas habían comenzado, y tanto Eren como Hanji, estaban determinados a seguir con todas hasta el final. La tarea primordial de la científica era saber qué era lo que provocaba el cambio de personalidad en Eren, así como cuáles podrían ser las ventajas y desventajas de esta inusual alteración en un alfa. Le resultaba simplemente fascinante el hecho de poder volver a ver aquella faceta del chico, necesitaba saber si se debía a una modificación en sus genes o en su naturaleza. Esperaba que el cambio no solo afectara mental sino físicamente a Eren, ya que durante su encuentro pudo apreciar un incremento en la energía física del alfa, así como un decremento del autocontrol.
Mientras Hanji explicaba cada una de sus teorías y experimentos al muchacho, quien la escuchaba con toda la atención del mundo, a unos metros de ahí se encontraban Levi y Petra, observando todo lo que ocurría en el laboratorio.
— ¿Desde cuándo llegó Eren? —Preguntó la chica, viendo cómo se iniciaba una especie de calentamiento, seguido de una prueba de agilidad.
—Hace un mes, si mal no recuerdo. Es parte de un pequeño grupo de sobrevivientes del pueblo de Shiganshina. —Respondió, viendo de igual manera al muchacho que corría determinadas cantidades para que así su presión aumentara.
—Oh, ¿Eren es de ahí? —La tristeza fue evidente en la voz de Petra, ella sabía lo que ese pequeño pueblo había pasado. Debía ser duro para un muchacho de su edad tener que haber soportado con todo el horror que vio.
Levi asintió. —Al principio las cosas no eran tan complicadas, pero desde que se supo que Eren tenía un problema de doble personalidad, la policía militar no ha dejado de acecharnos como si fuéramos alimañas. —Escupió con veneno, recordando a aquellos bastardos que osaban sentirse superiores a todos. —Ellos tienden a destruir lo que es diferente por simple miedo a que los destruya primero. No saben de lo que es capaz Eren sin embargo lo juzgan, tachándolo de monstruo. Es verdad que él es un idiota impulsivo, pero la determinación que hay en su mirada es una en un millón.
—Ya veo…—Petra le sonrió amablemente, coincidiendo con las palabras de Levi. —Ahora entiendo porque te enamoraste de él.
— ¿De qué hablas? —Volteó a verla casi de inmediato, aquello lo había tomado desprevenido y no sabía muy bien cómo reaccionar.
—Sabes, la primera vez que vi a Zoe no pude evitar pensar en lo rara que era. —Sus ojos se posaron en la castaña que se encontraba riéndose a un par de metros de distancia. —No entendía muy bien las cosas que pasaban por su cabeza o porque las hacía. Pero al mirar en el interior de sus ojos, pude ver sus emociones como un libro abierto. No te mentiré, al principio me daba miedo hablar con ella porque sentía que me haría explotar o algo. —Rió suavemente al recordar vivencias pasadas. —El tiempo pasó y me di cuenta de que ella no era rara, solo diferente. ¿Y sabes? Las cosas diferentes son muy hermosas también. Zoe salvó a mi padre de morir de una enfermedad, jamás estuve tan agradecida.
Sin darme cuenta, había caído muy profundo por ella. Fue muy gracioso, en verdad. Estaba tan confundida en ese entonces, era la primera vez que sentía algo tan fuerte por una persona pero no me arrepiento en lo absoluto. Cuando la gente ve a Zoe, lo único que ve es a una mujer demente, insensata e impulsiva. Pero cuando yo la veo, solamente miro a una mujer fuerte, hermosa, decidida y al amor de mi vida. Recuerdo que cuando me pidió formalizar nuestro lazo estaba tan seria que por un momento creí que había asesinado a alguien. —No pudo evitar esbozar una sonrisa, observando con orbes soñadores a la estruendosa chica alfa.
Levi escuchó todo en silencio, sumergido en sus propios pensamientos. Era irónico el hecho de que Petra estuviera hablando de Hanji más sin embargo en su mente solamente estaba una persona. Miraba a Eren sin perderse ni un solo detalle de sus expresiones, admirando como de un segundo a otro sus facciones podían cambiar tanto.
— ¿Desde cuándo Hanji y tú están juntas? —Preguntó en un ligero susurro.
—Dos años. —Respondió Petra con felicidad.
—Ya veo…
—Sabes Levi, me alegro mucho de que hayas encontrado a esa persona.
—Lástima que es un idiota. —Sonrió con algo de pesimismo. — Por haberme escogido habiendo tantas otras personas. —Lo último salió como murmullo, pero la omega fue capaz de escucharlo.
— ¿Acaso no es eso algo genial? —Dijo entusiasmadamente la más baja.
— ¿Uh? —Levi la miró con duda.
—Sabiendo que hay personas mejores, te siguió prefiriendo a ti. —Aludió con toda la seguridad del mundo.
El omega la miró por unos segundos para después posar su mirada sobre Eren otra vez. Aquella madrugada, ¿Eren tenía otra opción? O acaso fueron las feromonas los que decidieron ese lazo. De un momento a otro, Eren le miró y le sonrió ampliamente. Fuera lo que haya sido, estaba feliz de que hubiera formado el lazo con él y no con alguien más. Era un pensamiento egoísta pero pensar en Eren con otra persona era simplemente algo que no quería ni imaginar. Ahora que él era suyo y de nadie más, se encargaría personalmente de que en su mente no existiera otro nombre que no fuera el suyo.
Sonrió para sus adentros, cambiando el rumbo de la conversación con Petra y charlando de temas triviales con ella.
No iba a admitirlo ahora, pero el mocoso se había hecho un lugar en su interior muy difícil de ignorar.
En el exterior del castillo se podía apreciar a una persona caminando hacia las puertas de este, ajena de lo que ocurría en el interior del edificio. Sus vestimentas estaban algo rasgadas y su piel algo sucia, sin embargo seguían caminando con rumbo fijo hasta que fue llamada por unos de los guardias que custodiaban las puertas.
—Eh, tú. ¿Qué buscas aquí? —Exclamó uno de los soldados mientras se acercaba a la misteriosa presencia.
—Estoy perdida, no tengo a donde ir. —Una voz femenina respondió, mirando al guardia.
— ¿De dónde eres?
—De Shiganshina.
—Oh… Entiendo. Ven, te acompañaré al interior del castillo. —El solo hecho de haber escuchado el nombre de aquel pueblo fue suficiente como para darle cobijo a la muchacha que venía detrás de él.
La muchacha por otra parte, esbozó una sonrisa que si bien no era de agradecimiento. Con cada paso que daba se encontraba más cerca de su destino.
Y esta vez no se le escaparía de las manos.
Eren se encontraba recostado sobre el piso del laboratorio, su pecho subía y bajaba rápidamente debido a todos los ejercicios que Hanji le había puesto. La científica anotó que el cambio de Eren no podía otorgarse con presión física, así que lo siguiente en la lista era la presión emocional pero eso lo dejaría para mañana. Eren estaba demasiado exhausto como para seguir con las pruebas y se merecía un descanso.
—Muy bien, Eren. Mañana continuaremos con esto. ¿De acuerdo? —Dijo la alfa mientras guardaba todos los documentos que había escrito durante todo el proceso.
El chico simplemente pudo levantar su pulgar en señal de afirmación.
Al ver el consentimiento de Eren, Hanji se limitó a reír. —Mañana será todo con más calma, espero. —Dicho esto se dirigió a Petra y Levi, el último viéndolo con aires asesinos.
—Si Eren no despierta, te cortaré el cuello. —El omega se levantó de su lugar y caminó hasta el saco de sudor que era su pareja.
—No seas exagerado, estará bien. —Afirmó, colocando un brazo sobre Petra y atrayéndola hacia ella. —Bueno, necesito enviar estos informes a Erwin, puedes quedarte si quieres.
—Lo que digas, ya vete.
—Dile adiós de mi parte a Eren. —Sonrió Petra, alejándose junto con Hanji.
Después de unos segundos notó como los habían dejado completamente solos. Miró a Eren desde su lugar y lo pateó ligeramente.
—Oi, ¿Me escuchas?
Eren se limitó a abrir sus ojos y mirarlo en silencio, sus labios entreabiertos en un intento de recobrar su respiración.
—Hanji te hizo mierda. —Sonrió de medio lado. Acuclillándose a un lado del chico, le zarandeó del hombro con algo de rudeza. —Muy bien, levántate. No puedes quedarte aquí.
—Solamente necesito un momento más. —La voz de Eren se encontraba mejor y su respiración se había casi normalizado. Una vez que sintió la fatiga abandonar lentamente su cuerpo, pudo colocarse de pie sobre sus piernas ligeramente tambaleantes.
—Pareces un ciervo recién nacido. —Se burló Levi, viendo como su amante luchaba por mantenerse de pie.
—Cállate, el cuerpo me está matando y solamente quiero irme a dormir. —Masculló cansado, rodeando la cintura de Levi con uno de sus brazos.
Este no dijo nada y se dejó hacer, ayudando a Eren para que pudiera mantener el equilibrio. —Primero te darás un baño y luego dormirás.
—No quiero darme un baño. —Dijo neciamente, frunciendo los labios de tan cansado que se encontraba.
—Si no lo haces, dormirás en el piso. —Sentenció seriamente el otro, haciéndose camino hasta su habitación.
—Entonces dormiré ahí.
El más bajo rodó los ojos al escuchar el tono exasperado que había usado, Eren era tan necio como una mula. Una idea le cruzó por la mente y esbozó una sonrisa ladina. —Si te bañas, me bañaré contigo… Como en la mañana. —Ronroneó en una voz sugerente, apegado más su cuerpo al chico y tomando la mano que reposaba sobre su cintura para envolverse por completo en ella y quedarse en una especie de abrazo.
Al inicio Eren se vio confundido pero apenas captó la indirecta, sintió como su rostro se encendía al igual que su cuerpo. Se quedó callado por unos segundos, sintiendo el calor que emanaba del cuerpo de Levi. —… De acuerdo.
Con una sonrisa triunfante, Levi tomó sus posiciones anteriores y resumió con el trayecto al cuarto de baño.
Ambos amantes ajenos a la amenaza que ahora merodeaba en el castillo.
Los titanes no olvidan, Eren Jaeger.
El capítulo está medio simple pero no quería dejarlos sin nada ; _ ; Estaba a punto de hacer lemon en la escena donde Eren y Levi se quedaron solos en el laboratorio pero cambié de opinión, quiero escribir lemon de estos dos cada dos segundos pero eso solo atrasaría la historia XD No actualicé debido a los exámenes, pero afortunadamente se terminaron este viernes.
La faceta celosa de Levi es solo parte de la inseguridad que tiene consigo mismo, pero la posesividad de Eren le hará cambiar de opinión ewe.
En el siguiente capítulo me adentraré más en los sentimientos de Eren ya que solamente he escrito los de Levi. Perdón si en el siguiente capítulo hay lemon o algo parecido, de verdad que me gusta escribir eso sobre ellos dos. XD
El Erwin x Armin está casi a la vuelta de la esquina(¿) agradezco muchísimo sus reviews, favs y follows, de verdad que bonitas personas son ustedes ;v; aquí les respondo algunas preguntas.
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Todos captan el olor ¿no? Pero, los betas, que son un intermedio ¿lo captan tan bien como los otros? ¿Ellos también llegan a considerar excitante un olor?
Los betas también captan el olor tan bien como las demás castas, pero ellos son indiferentes a la esencia puesto que ellos no tienen necesidades de ese tipo. Es por eso que es difícil formar lazos con ellos más no imposibles, normalmente se juntan con los de su tipo.
¿Cómo funciona exactamente el celo?
El celo es la etapa en la que los omegas son fértiles, sucede cada determinado mes y dura determinados días. Ahí se vuelven más sensibles y buscan aparearse con su pareja. Es una etapa para quedarse embarazado, en otras palabras.
Un alfa puede tener varias parejas omegas pero siempre hay uno que sobresalía del resto, y digo no les importa a los omega eso, me refiero a compartir el alfa, acaso no solo buscaban a uno.
Aquí el problema es que sí les importa a los omegas el compartir un alfa. El inconvenientes es que algunos alfas disfrutan de estas prácticas por los hace sentir más en control. Es como tener un harem, muy diferente a una relación de poligamia. A pesar de estar disconformes lo aceptan, porque les resulta peor no poder estar con su alfa que compartirlo.
¿Cuándo mantienen relaciones sexuales normales, el alfa también se anuda a su pareja o solo es cuando el omega esta en celo?
El alfa solamente se anuda en el omega cuando este está en celo. C:
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Eso sería todo, nos vemos el siguiente capítulo. Si les gustaría leer más historias mías, siéntase libres de pasar por mi perfil. Chauuuu!
