Nuevo capítulo! Antes de nada quería agradecer a todos los que habéis comentando hasta ahora, ¡10 capítulos y 46 reviews! De verdad ¡MUCHISIMAS GRACIAS! Y perdonad por tardar más de lo normal pero es que no he tenido mucho tiempo para escribir últimamente... :(
LA FAMILIA
Ya habían pasado cinco días desde la noche del banquete, el ambiente en el barco durante todo ese tiempo era de diversión y jubilo por llegar a su destino lo antes posible. A la velocidad que iban no seria extraño que en un día o dos ya vieran la silueta de la isla. Más la preocupación en la navegante era evidente, se había pasado el día en silencio y mirando su Log Pose.
-Vaya cara llevas hoy Nami. - El tirador se había fijado en el rostro de su nakama y no pudo evitar decírselo. - ¿Ocurre algo?
-No... no es nada... - Sin haberlo mirado mientras decía aquellas palabras bajo rápidamente las escaleras de su izquierda, cruzó la cubierta y subió en dirección al timón.
-Franky, intenta estar lo más atento posible. - Sus ojos están fijos en el horizonte. - Debemos de estar cerca del Florian Triangle y puede pasarnos cualquier cosa si nos despistamos.
-¡Oook!, a la orden navegante. - Levantó el pulgar.
-¡BROOK! ¡DIME QUE VES DESDE HAY ARRIBA! - La pelirroja alzó la vista en dirección a la torre de vigilancia para ver como el músico se asomaba por una de las ventanas apoyándose en el marco.
-¡Solo el mar Nami-san! ¡Mis ojos no alcanzan a ver nada mas!... Aunque yo no tengo ojos Yohoho- Le contestó quitándose su sombrero en forma de corona.
-''¿Qué diablos pasa aquí? No puede ser posible que aun no nos encontráramos con la dichosa niebla'' - Agachó la vista mientras apretaba los puños por la frustración. - ''Acaso, ¿habrá desaparecido?... No creo que haya sido eso... ¿Entonces por que no hay nada delante de nosotros?''
Por detrás de la pelirroja avanzaba la morena seguida del doctor. Esté le hablaba de las ganas que tenia de ver ya a Sodoma y Gomorra, aquellos gigantescos yagaras que lucharon de su lado en Enies Lobby, haciendo que la mujer le sonriera con dulzura. Ya cuando estuvieron a la altura de la navegante, la de ojos azules pudo ver aquel gesto en su amiga.
-¿Pasa algo Nami? Te noto preocupada. - Le habló mientras la de ojos castaños seguía con aquella expresión.
-¿Eh?- Se giró para verla. - Es que...
-¿Qué ocurre? ¿Estas bien Nami? - Le preguntó el pequeño reno mientras tiraba ligeramente del pantalón vaquero que llevaba hoy la pelirroja.
-Si Chopper, estoy bien solo que... - Se había agachado para tranquilizarlo aunque sus ojos permanecían en los de la morena. - Deberíamos estar ya rodeados de niebla.
-¿Niebla? - Preguntó el peli azul que seguía la conversación.
-Si, en la misma en la que encontramos a Brook... la misma en la que estaba el maldito de Gekko Moriah. - Volvió a colocarse de pie. - En cambio llevamos todo el día con este sol y sin la más mínima nube.
-¿Crees que nos hemos desviado? - Le preguntó Robin fijándose ahora en el cielo completamente despejado.
-Siendo sincera... - No pudo evitar mirar su Log Pose por un segundo antes de contestar. - No lo se.
-¡¿Como que no lo sabes?! - Gritó espantado Chopper llevándose las manos a la cabeza y abriendo los ojos como platos - ¡¿Estamos perdidos?!
El capitán que estaba sentado sobre la cabeza del Sunny se giró al oír aquel grito. No había entendido las palabras de su nakama pero debía ser algo importante, comida quizás, o por lo menos fue lo primero que se le paso por la cabeza. Ese día solo había repetido cinco veces y su estomago se estaba quejando.
-¿Y ese grito? ¿Sanji a traído algo de comer? shishishi- Se podía ver la cabeza del moreno asomando con una sonrisa y un poco de baba.
-¡Luffy! ¡Nos hemos perdido! - Le gritaba el doctor a punto de empezar a llorar y mordiéndose el labio inferior para aguantar las lagrimas.
-¿Qué nos hemos perdido? - Dejó caer ligeramente su cabeza de lado. - ¿Pero Sanji trajo comida no? - Se levanto de un salto y se acercó a sus nakamas.
-¡ESO NO ES LO IMPORTANTE! - Gritaron al unísono la navegante y el reno con los dientes afilados.
-Podéis estar tranquilos, no nos hemos perdido. - Sonreía de lado el ciborg que mantenía el rumbo.
-¿Cómo estas tan seguro Franky? - Le preguntó la morena. - Si nuestra navegante no sabe donde estamos, ¿tu como estas tan seguro de que no nos hemos desviado del camino?
-¡Oye Robin! - Aquello hirió el orgullo de la pelirroja, aunque segundos antes había reconocido que eran ciertas las palabras que ahora decía la arqueóloga.
-¿Qué por que estoy tan seguro? - Levantó sus gafas de sol para guiñarles un ojo. - Por que soy ¡SUUUPEER!- Realizó un pequeño baile antes de hacer su postura. Una gota de sudor bajó por la cabeza de las mujeres mientras los dos hombres tenían estrellas en los ojos.
-''¿Qué clase de respuesta es esa?...'' - Pensó la navegante con un ligero tic en su ceja izquierda antes de darse cuenta de la cara de su novio y el pequeño doctor. -''Pero serán idiotas''
-¡Franky eres el mejor! - Le gritó Chopper entusiasmado.
-¡Veis como no había de que preocuparse, él sabe donde estamos! - Decía el Rey de los Piratas mientras mantenía los puños cerrados y aquella mirada de admiración.
-Bakas... - Murmuró la pelirroja.
-Ellos no tienen la culpa... - Le sonrió la morena a su nakama antes de dirigirse al ciborg. - Por favor, explícate Franky.
-Pues... Digamos que la familia piensa en todo. - Recordó el momento exacto en que abrió aquella bolsa de viaje la noche en la que zarpó de su hogar, dentro de ella se encontraba una pequeña cajita envuelta como si fuera un regalo. - Mirad. - Abrió su mano dejando al descubierto un Eterna Pose. En el dos palabras escritas ''WATER SEVEN''.
-Pero si eso es... - En los labios de la navegante una pequeña sonrisa fue creciendo.
-¡Ohhh! - Tanto Luffy como Chopper estaban maravillados. A fin de cuentas, por muchas veces que vieran este tipo de artilugios, siempre acababan fascinados.
-Entonces has seguido las indicaciones de este Pose ¿No es así? - La arqueóloga se había cruzado de brazos y sonreía con los ojos cerrados.
-Aja... - Se dio una palmada en el pecho antes de colocar las dos manos en la cintura y estallar en una carcajada. - ¿A que soy... SUUUPEEEER? - No le duro mucho el minuto de gloria ya que una mano abierta golpeo su nuca con fuerza.
-¡¿Y CUANDO PENSABAS AVISARME?! ¡COMO LA NAVEGANTE TENGO QUE ESTAR INFORMADA DE ESTAS COSAS! - Mantenía el puño en alto y una cara que asustaba a los todos menos a Robin.
-Na... Nami, ca...cálmate... - El moreno tenia las manos por delante haciéndole señales para intentar relajarla. - Fra...Franky no hizo nada malo, a mi no me importa que no lo contara. - Estaba claro que con estas palabras el efecto sería todo lo contrario.
-Luuu...ffyyy... - Un aura en llamas apareció por detrás de la pelirroja con aquel puño cada vez más apretado y creciendo por momentos.
-Oye bruja, ¿Ya estas haciendo de las tuyas? - El peliverde apareció pasándose una mano por la cabeza. Minutos antes estaba durmiendo en una esquina del Sunny, pero debido al ruido acabo por despertarse y decidió averiguar que ocurría.
-¡¿QUE HAS DICHO?! - Gracias a aquella aparición el mugiwara consiguió librarse, aunque su nakama de tres espadas no acabo muy bien parado. Su cara acabo completamente amoratada, con chichones y un hilo de sangre que bajaba por sus labios hinchados.
-La verdad es que te ves guapo Zoro. - Reía la morena.
-¡Mujer no te cachondees de mi! - Le gritó el espadachín.
-Te ves tan mono cuando te enfadas fufufu. - Tenia una mano por delante de sus labios mientras se seguía riendo.
-Vaya estupidez... - Le contestó con un tono serio y un sonrojo en sus mejillas.
-Shishishi. - El capitán sujetaba su sombrero con una mano a la vez que se reía.
-Pero aun así... sigo sin entenderlo. - La navegante ya mas relajada agarraba su mentón con una mano mientras miraba al suelo pensativa. - Si hemos seguido el rumbo marcado por ese Pose y el mío marcaba también la misma dirección... ¿Cómo puede ser posible que no hubiéramos entrado en la niebla?
-Ehh... mmmm... - Todos estaban pensativos pero a nadie se le ocurría una respuesta a aquella pregunta.
-Es imposible que siguiendo la ruta marcada nos hayamos desviado tanto - La pelirroja se rascaba la cabeza con un dedo mientras con cada segundo que pasaba se iba frustrando un poco más.
-Puede ser que la isla se moviera del sitio shishi. - Dijo el moreno mientras entrelazaba sus manos por detrás de la cabeza.
-¡¿COMO SE VA A MOVER UNA ISLA CACHO ANIMAL?! ¡NO ES UN BARCO! - Nami lo agarró por las solapas del abrigo zarandeándolo mientras sus dientes se volvían afilados.
-¡Ese es nuestro capitán! ¡Eres un SUPEEER genio Luffy! - El peli azul chasqueo los dedos mientras el resto de los presentes lo miraban incrédulos.
-¿Estas de broma Franky? - Dijo serio el espadachín que no podía creerse que su nakama creyera en semejante locura del chico de goma.
-No, para nada estoy de broma. - El ciborg sonreía emocionado.
-¿Es que a ti también se te ha ido la cabeza? - La navegante al igual que el peliverde no podía creérselo, era una teoría ridícula. - ¿Cómo va a ser que ahora Water Seven sea un barco?, ¡Es imposible!.
-Nada es imposible si lo haces con un Don... - El carpintero empezó a llorar de felicidad mientras tapaba su rostro con el brazo para ocultar las lagrimas . - '' Maldito Bakaburg, lo has conseguido...''
-¿Eso se puede hacer?... - Decía Chopper en voz baja mirando para su nakama.
-Habrá que averiguarlo ¿no crees?. - Robin le susurró con ternura al oído haciendo que el doctor se girase para verla. - Pero si Franky-san lo ve posible, habrá que darle un voto de confianza … ¿No?
-Ehh...si... - Le respondió con una sonrisa inocente aunque dudando de si aquello era posible.
-¡Estáis todos locos! ¡Absolutamente locos! - Les gritaba la navegante mientras se marchaba de la cubierta de proa con las manos en alto y dejando claro que ella no creía para nada en aquella posibilidad, que tenia que haber otra explicación.
-Por esta vez estoy de acuerdo con Nami. - El peliverde se cruzó de brazos viéndola marcharse. - Me parece imposible que esa isla sea ahora un barco.
-¿Por qué Zoro? - El moreno que estaba apunto de seguir a la pelirroja se freno en seco.
-¿No es obvio? - Miró para su capitán. - Que yo sepa los barcos no producen magnetismo y la brújula que tiene Franky en la mano apunta a algún lugar.
Esto los hizo dudar aun más aunque el peli azul seguía con aquella sonrisa y llorando de la emoción. Nada haría que aquel ciborg cambiara de parecer por muy difícil que para el resto fuera de creer.
-Y hablando de algo extraño. -La arqueóloga creyó que era mejor cambiar de tema. - ¿Saben que le ocurre a Sanji?.
Todos se miraron entre si confundidos por la pregunta de la mujer.
-Él esta bien Robin, no te preocupes. - El capitán estiró un brazo en dirección a la popa agarrándose en la barandilla blanca de madera. - Los platos de Sanji siguen igual de deliciosos shishishi. - Y nada más decirlo salió disparado quedando justo enfrente de la puerta de la cocina y llevándose por delante al pobre de Usopp que estaba distraído.
-Nunca va a cambiar... - Murmuraron a la vez Zoro y Chopper soltando un suspiro.
-Desde que hemos vuelto del Nuevo Mundo nuestro cocinero a estado más distante, ¿No les parece? - Continuó la morena.
-¿Distante? - Preguntó Chopper frotándose su nariz azul.
-Lo estas diciendo por algo en especial ¿No es así?- El peliverde arqueo la ceja mirando a su pareja. - Por que a lo que a mi respecta sigue siendo el mismo pervertido de siempre...
-¿Me llamabas? - Se giró el peli azul en dirección a su nakama.
-¡No hablaba de ti! - Le contestó el espadachín enfadado.
-Lo digo por que últimamente pasa más tiempo a solas, pensativo y algo más serio de lo normal. - Dijo la morena. - Y solo quería saber si tenían alguna idea de lo que le puede estar pasando.
-Pues si el cejitas quiere estar a solas que lo este. - Zoro frunció el ceño mientras una de sus manos apretaba con fuerza el mango de una de sus katanas. - Si le ocurriese algo importante nos lo diría Robin, así que no te preocupes por el cocinillas.
Mientras tanto en el Nuevo Mundo finalizaba una llamada que iba a ser relevante en los acontecimientos venideros. La llamada que tanto tiempo había estado esperando el nuevo almirante para localizar al Rey de los Piratas, una llamada que lo hacia sonreír mientras acariciaba un viejo anillo de oro.
-Almirante, ¿les digo que preparen un acorazado? - Preguntó un oficial de cabello castaño y no muy alto mientras realizaba el saludo militar.
-¿Un acorazado?... - Giró ligeramente su asiento ya que estaba de espaldas al oficial. - Disculpe pero me había olvidado de que estaba usted hay...¿Cual era su nombre?
-¡Comandante Wataru, señor! - Tragó saliva mientras mantenía el saludo en dirección a su superior.
-Comandante... ¿Podría responderme una cosa? - Dijo tranquilo mientras seguía acariciando aquel anillo.
-Por supuesto señor.
-Usted conoció al anterior Almirante de la Flota... ¿Tengo razón?
-Eh.. s...si... si señor - Se sentía confundido por aquella pregunta haciendo que mirase de izquierda a derecha.
-¿Qué pensó de él cuando lo conoció comandante? - Giró aun más su asiento de cuero negro pero aun sin dejar ver su rostro.
-Me... me... me pareció un buen hombre señor, un buen líder para la Marina. - No podía evitar estar nervioso aunque luchaba por controlarse.
-Un buen hombre... un buen líder... -De detrás de aquella silla se escucho un sonido irónico por aquellas palabras. - Sabe que ahora la Marina pertenece a un nuevo gobierno y aun así al parecer admiraba a ese hombre.
-Bue... bueno...señor...yo no... - El oficial empezó a sentir miedo dando por instinto dos pasos hacia atrás.
-No se preocupe, cada persona tiene su opinión... ¿No es así? - Se levantó de su asiento colando sus manos a la espalda mientras se asomaba al enorme ventanal con vistas al océano. - Le diré la mía sobre él...
El comandante estaba sudando sin parar y notaba como su garganta se quedaba seca haciéndole volver a tragar saliva con fuerza. No quitaba sus ojos de encima de aquel hombre alto, fuerte, de pelo canoso, que vestía un traje de color negro y con la característica capa de la marina. El almirante movía su cuello haciendo que sus huesos triscaban con fuerza poniéndolo aun más nervioso. Intentó mantener la calma pero con todo lo que había oído sobre el nuevo almirante pocos hombres serian capaces de mantenerse serenos teniéndolo delante.
-El almirante Sakazuki era un hombre que desde pequeño creía que el mundo se merecía algo mejor, algo que él podría darle... - Una sonrisa de lado se asomó en los labios de Kazuma recordando a su hermano pequeño. - Esta claro que al unirse a la Marina tomo una decisión que lo llevo alto... logró llegar al puesto más importante de esta organización y eso es de admirar. - Se alejó del cristal para acercarse al de pelo castaño que se mantenía rígido. - Comprendo comandante que llegara a verlo como un buen hombre que implantaba justicia, pero al fin y al cabo tomó decisiones que lo llevaron a... bueno usted ya lo sabe. - Apoyó con delicadeza sus manos en los hombros del comandante para luego mirarlo fijamente a los ojos. - Pero para mi Sakazuki era... - Rodó los ojos antes de contestar pensando en la palabra clave para definirlo. - Débil... tan y asquerosamente débil... - Aquel tono amable paso a uno más burlón, casi despectivo y más aun con aquella sonrisa del almirante. - Yo lo vi crecer y ese estúpido no hacia más que hablar de que la justicia tenia un precio que el pagaría con gusto... y vaya que lo pago... - Soltó una pequeña carcajada. - Que tan idiota eras hermanito. - Alzó la cabeza como mirando al cielo esperando que el difunto Akainu lo oyera. - Comandante Wataru...¿Sabes cual fue el mayor error de mi querido hermano? - Volvió a mirar otra vez al hombre que tenia frente a él.
-No...no...no lo se señor. - Su cuerpo temblaba ya sin control alguno mientras notaba como las manos de su superior lo agarraban con más fuerza.
-Creer que podría parecerse a mi... - Le susurró al oído con frialdad dejando de repente paralizado al oficial. - Soul Grab - Con su mano derecha agarro el cuello de Wataru mientras este intentaba resistirse. Debido a la presión que Kazuma ejercía, el comandante tenia la boca abierta y era incapaz de respirar mientras su cuerpo convulsionaba. - Da igual los años que pasen, la Marina sigue siendo igual de patética. - Una pequeña humareda de color verde empezó a salir por la boca abierta de aquel hombre hasta que finalmente el cuerpo del comandante dejo de moverse. - Esperaba que los marines del nuevo gobierno fueran un poco más inteligentes... pero parece que me equivoque. - Soltó aquel cuerpo sin vida y con sus dos manos atrapo la nube que se habia formado. - Quizás mi hermano fuera un estúpido pero... era familia... y como tal debo vengarle. - Camino hasta su asiento y al sentarse apoyó sus dos piernas sobre la mesa del despacho. - Aiiiiisss Mugiwara, lo que tengo preparado para ti es algo más que especial... - Abrió sus manos lentamente y chasqueo los dedos. - Inferno. - Y aquella nube verdosa se coló por una de las rendijas del suelo.
-Continuará-
Hasta aquí el undecimo capitulo, espero que os haya gustado y otra vez perdón por tardar más de lo normal... :S
