El exorcismo de Allen Walker
Por Katou Yuu
ADVERTENCIAS: yaoi, yullen, AU,drama,Neah, kisuus!
DISCLAIMER: D. Gray –man le vpertenece a Katsura Hoshino (;
Allen se asomó desde el baño y saludó a Alma también le pidió a Kanda algo de ropa limpia
- El viejo te trajo estos - dijo Kanda lqanzándole un paquete de boxers y una pijama con un diseño digno de un hombre mayor.
- Gracias - dijo Allen y volvió a meterse al baño para vestirse.
- Allen! hueles horrible! - dijo Alma tapándose la nariz y tocando la puerta
- Me dieron un baño con hierbs - dijo Allen.
- ¿Alma está molestando? - dijo Kanda acostándose en su cama
- Dice que huelo mal
- Claro, esa es la intención del baño, que tu energía se ordene y sea menos atractiva para los espíritus - dijo Kanda sintiendo como algo se sentaba a la orilla de su cama.
-Es por mi bien, aunque de seguro te acostumbrarás - le explicó a Alma. Alma se alejó un poco pues no le resultaba nada agradable.
- ¿Es por eso que Yuu y tu estaban en el baño?
- Ah... si - dijo algo apenado.
- ¡Oh por dios! tomaron un baño entre hombres y no me invitaron! - Alma se tomó el rostro, Allen se terminó de sonrojar.
- No era así, además no creo que hubieras soportado estar allí.
- ¿Qué es lo que quiere? - preguntó Kanda algo curioso.
- N-nada, solo quería saber del baño - rió algo nervioso, quería de momento olvidar todo lo ocurrido.
Alma comenzó a notar cierta tensión entre Kanda y Allen no entendía del todo, tal parecía que Yuu debía supervisar que Allen hiciera todo bien, eso explicaba porque estaba allí aunque nunca el hecho de porque estaba desnudo...
Alma seguía hablando con Allen sin embargo no le resultaba tan placentero como antes y probablemente tenía que ver con ese baño.
Kanda tuvo que hacer la cena para ambos pues su abuelo había salido. Después de todo lo que había pasado, estaba tan cansado que simplemente sacó dos sopas instantáneas y les puso agua hirviendo.
- Gracias - dijo Allen un tanto decepcionado
- ¡Qué flojo eres Yuu! si tu sabes cocinar muy bien! - dijo Alma
- Debe estar cansado - dijo Allen callando a Alma con el dedo - esta sopa es más que suficiente
- Pero es que Yuu cocina tan bien, hace los mejores fideos .
- Oh, no lo sabía, igual estos están muy buenos - Kanda intuyó de que iba su conversación permaneció en silencio tratando de comer y disfrutar lo que le podría ofrecer los fideos instantáneos al y al cabo eran tan malos.
Allen hablaba de vez en cuando con Alma que había ocupado el asiento a su lado, Sin darse cuenta estaba poniendo mas atención de la cuenta al Moyashi, no debería evitarle después del incidente en el baño? Su cabeza seguía hecha un caos, se fijó que sus fideos se habían enfriado, se levantó de la mesa.
- ¿Kanda?
- Estoy lleno - dijo llevándose el envase - Allen notó que quizás Kanda no había comido todo.
- No es bueno botar la comida.
- ¡Eso es cierto Yuu! - Alma le apoyó.
- ¡Tsk! ¿y qué? no estoy de ánimos - dijo algo molesto.
Kanda se fue a la cocina a servirse un té y subió al estudio del abuelo. Allen y Alma se quedaron conversando acerca del mal humor que Kanda parecía tener.
El viejo llegó justo antes de que Allen se fuera a dormir. Y así Kanda pudo darle el resultado del baño.
-¿Funcionó? - dijo Tiedoll dejando sus cosas sobre el sofá
- Sí -dijo Kanda tomando las cosas y colocándolas en su lugar
- Debes tener mucho cuidado por la noche, puede ponerse mal, recuerda que es un principiante.
-¡Tsk! ya lo sé - Kanda se marcho a su habitación, no estaba seguro de querer verle la cara al Moyashi.
Entro a la habitación escuchando algunas risas, de seguro el Moyashi y Alma conversando. Kanda estiro el futon y le tiro la almohada en la cara a Allen.
- A dormir - dijo fríamente para apagar las luces.
- ¡Oye Bakanda! ten algo más de sutileza. Kanda no le respondió, Allen bufo con molestia, no les quedaba otra opción mas que hacerlo pues Kanda ya se había echado a su cama.
- Uhm… Yuu parece que está molesto- le susurro Alma.
- ¿Molesto? - trato de hablar en voz baja.
-Normalmente cuando actúa así es por eso o algo que le paso en el día...- Allen se cubrió con la manta hasta el rostro.
- Ya cállense - dijo Kanda.
Alma y Allen no tuvieron más remedio que guardar su charla para otro momento. Kanda a veces se molestaba de ver a Allen y Alma tan juntos, al principio porque Alma no podía comunicarse directamente con él y aunque sabía que estaba ahí y lo sentía, no era como antes, pero ahora, cada vez que ellos intercambiaban risas, sentía que Alma podría estar diciéndole a Allen cosas que no debía acerca de él y eso lo avergonzaba. No porque Alma fuera un amigo desleal sino porque sabía muy bien que tenía la boca muy grande.
Poco duró la paz con la que habían comenzado a dormir pues Allen comenzó a retorcerse en la madrugada.
Kanda tenía el sueño ligero, los leves quejidos del Moyashi le sacaron de su sueño, se repuso con pesadez esperando acostumbrarse a la oscuridad de su habitación, vio al Moyashi algo agitado, quería evitar el contacto con él pero era necesario para chequear su estado, noto que su cuerpo estaba más caliente de lo normal, era normal que luego el cuerpo de la persona a tratar tuviera alguna recaída, debía entonces equilibrar su energía espiritual con la suya antes de que se pusiera peor, trato de concentrarse. pero era algo cansado a esas horas.
-Maldición-masculló bajando de su cama para tomar el cuerpo del Moyashi y subirlo a su cama, se tuvo que echar a su lado, esperando estabilizarlo, seguramente ya habían pasado algunos minutos, comenzó a cansarse, los a pesarle y a bostezar del sueño, no se dio cuenta cuando cayó rendido con una mano alrededor del Moyashi.
Alma apareció por la mañana. Regularmente permanecía en la habitación aunque no dormía nada, pero el aroma de Allen era tan penetrante que había decidido ir a dar una vuelta por la casa y ver un poco de televisión. Al atravesar la puerta de la habitación de Kanda no se esperaba encontrarlo abrazado a Allen y tan pegados que este estaba acostado sobre el brazo de Kanda y hundía el rostro en su pecho y, a su vez, Kanda rodeaba a Allen con sus brazos como si lo estuviera protegiendo.
Alma no entendía cómo era que Allen había terminado en la cama. Definitivamente Kanda no podría haberlo invitado a subir, pero ¿por qué lo abrazaba?
Se sintió mal, celoso. Él no podía tocar a Kanda, no podía dormir con él como lo habían hecho cuando se quedaba en su casa. Apretó los puños enojado y con un movimiento de su brazo, jaló a Allen fuera da la cama tirándolo al suelo.
Escucho los quejidos de Allen por el brusco despertar.
- Duele... -alzo la mirada encontrándose con Alma -Alma, ¿qué paso? - se comenzó a sobar la cabeza y la espalda algo adolorido.
-No es nada, solo era una broma - dijo con una sonrisa falsa en su rostro.
-¿No crees que es algo pesada? ¡Auch! ¿y como llegue aquí ? - comenzó a percatarse que estaba lejos del futan.
- ¡E-Estabas en la cama de Yuu! - dijo mientras lo señalaba.
- ¿En su cama?
- Creo que estas equivocado, yo estaba durmiendo en el futon...- Allen se dio cuenta que la ubicación en la que se encontraba era extraña, además se había caído de la cama - No lo entiendo...- trataba de buscar una explicación lógica, flotar hasta la cama de Kanda no era una de ellas, y que Kanda lo hubiera subido a su cama por su cuenta? eso era improbable - ¿Sera que soy sonámbulo? - se pregunto a sí mismo.
Alma se quedó callado. Lo que había hecho no estaba bien. Allen ni siquiera se había dado cuenta de dónde estaba y se había ido en su contra.
Kanda despertó y vio a Allen en el piso.
- ¿Qué haces ahí? - dijo Kanda levantándose
- Alma quiso hacer una broma y me tiró de la cama
- ¿Te sientes bien? - dijo Kanda poniéndose en cuclillas
- ¡S-sí! - dijo Allen poniéndose de pie rápidamente
- Si te sientes débil puedes volver al futón, toda la madrugada estuviste retorciéndote
- ¡Lo siento! no me di cuenta - dijo apenado
- Era normal después de la purificación - Kanda fue al baño y cerró la puerta
- Con que era por eso... -¿entonces Kanda había cuidado de el?
Kanda se enjuago la cara, la seco bruscamente con una toalla, estaba seguro de que se debió quedar dormido en una posición comprometedora y a Alma aquello no le debió agradar, el Moyashi era muy idiota para darse cuenta de ello. Lo que menos quería era que Alma malinterpretara la situación. Salió del baño, Allen había recogido el futon.
- ¡Kanda! gracias, tu cuidaste de mi en la madrugada ¿no?
Kanda rodó los ojos ante la infantil expresión de Allen y sólo asintió un poco.
La mañana transcurrió con tranquilidad, sin embargo, unas calles más allá, Neah estaba sentado al lado de Road con una expresión de frustración.
- ¡Su aroma hoy es muy débil! - dijo golpeando la puerta
- Deben estar haciendo algo con él, no puede haber salido de ahí, mucho menos creo que los exorcistas lo hayan acabado - dijo Tyki encendiendo un cigarrillo.
- ¿Otro? ese olor comienza a cansarme - dijo Road apoyando la barbilla en la ventanilla
- Si no estuviéramos cubiertos del aroma a tabaco, ya nos habrían descubierto - dijo Tyki lanzando el humo hacia los asientos de atrás.
Road tosió exageradamente. - Todo esto se lo cobrare a Allen.
- Sabes que ese mocoso no es un juguete Road - dijo Tyki observando la casa con una sonrisa - Después de todo es el huésped que Neah ha elegido. Debemos estudiar su comportamiento y aprovechar el momento correcto para sacarlo de esa casa.
-Esta bien- dijo en un tono monótono.
Vieron que Alma salía de la casa. viendo a los lados - Ese fantasma entra y sale a su antojo, ahora que lo pienso podría sernos de utilidad.
-Es un fantasma de baja categoría no tiene nada de especial pero parece que Allen le ha tomado afecto - dijo Neah. con una mirada cómplice a Tyki.
- No se van a arriesgar por un muerto - dijo Road
- Deja de pensar en cosas definitivas Road - dijo Tyki dando una calada
- Yo me encargo, la sutileza no es el fuerte de Road - dijo Neah saliendo del auto.
Neah siguió a Alma, lo vio llegar a la escuela y dar un par de rondas por el terreno. Parecía hacerlo sin ganas, no estaba tan alerta como los otros días pues no había notado su presencia. Al final de su vigilancia, se quedó mirando a los chicos de los clubes deportivos y se sentó suspirando.
- Pareces triste niño - dijo Neah tras Alma - ¿Será que ya vas a cruzar?
Alma dio un brinco y se alejó.
- Calma, vengo en son de paz - dijo Neah llamándolo a sentarse a su lado - también yo me aburro de estar con los Kamelot, de vez en cuando es bueno charlar con otros muertos - dijo Neah suspirando y relajándose
- Lo siento - dijo Alma a punto de irse
- Vamos, no seas miedoso. ya estamos muertos - dijo Neah y Alma dudó pero se sentó a su lado con desconfianza - ¿Qué podría hacerte?
Alma pensó que tenía razón que era lo peor que podría sucederle en estas circunstancias?
- ¿Qué es lo que quieres?
- Nada, solo quería conversar.
- No pareces el tipo de persona que solo "conversa" con alguien al azar porque si, creí que te desagradaba - dijo recordando las palabras hirientes que le había dirigido.
- ¡Hey! ¿dejemos eso en el pasado? por qué no volvemos a comenzar - le extendió su mano - Alma le miró dudoso.
- Acaso quieres saber de Allen, ¿no?
- Allen me interesa pero de momento está fuera de mi alcance. ¿Por qué no me hablas de ti? - Alma le miró confundido y Neah posó una mano en su hombro - Debes estar muy triste ¿no? la persona a la que quieres no puede verte ni hablar contigo pero parece que Allen será un buen reemplazo para ti.
-¿De qué hablas? - dijo Alma- ¿No lo has notado? Cada día son más cercanos, se llevan mejor... Entiendo que tus sentimientos no hayan cambiado - dijo Neah palmeándole la espalda - siempre es duro para los muertos, ver cómo los vivos superan el no tenernos y siguen con sus vidas- pero Yuu y yo seguimos siendo amigos - dijo Alma aunque su voz sonaba algo titubeante
- ¿Eso crees? - dijo Neah con un tono malicioso - ¿Por qué crees que ha aceptado ayudar a Allen?
- El quiere que yo cruce, pero fue un trato.
- ¿Y tú quieres hacerlo? - aquella pregunta sembró la duda en Alma - Solo quiere deshacerse de ti.
- ¡No! eso es mentira! Yuu solo quiere eso por mi bien y... - Neah rió. Alma comenzaba a dudar.
- Conozco bien la situación en la que te encuentras - dijo Neah - también estuvieron a punto de traicionarme. La persona que amaba quería que cruzara para olvidarse de mí, pero yo me quedé y logré que entendiera que nadie podría sustituirme.
- Pero Yuu dijo que me podría convertir en espectro - dijo Alma ya con el rostro hundido , jamás hubiese imaginado que Neah podría comprender por lo que pasaba- llevo décadas aquí, no soy un espectro, soy más poderoso y hábil, incluso puedo tocar a los vivos si quiero, tú podrías lograrlo también - dijo Neah tomando las manos de Alma como apoyo.
-Si las cosas siguen así, no creo tener décadas para lograrlo- dijo Alma con tristeza- Allen y Kanda están juntos?
- ¡No lo sé! Ya no puedo adivinar lo que piensa, lo siento muy distante, sólo me habla para reprenderme- dijo Alma. Se había dado cuenta que Neah tenía razón, lo estaban sustituyendo.
- ¿No estabas mejor antes de que Allen Walker entrara a tu vida?- dijo Neah. Alma recordó los días con Kanda, y a pesar de que no lo veía, parecían estar más cerca y más conectados.
Era feliz... ¿pero acaso odiaba a Allen? podía tener celos pero llegar al punto de odiarlo...
- A Allen no le gustan los fantasmas - Neah siguió hablando - El también lo hace para deshacerse de ti, ha disfrazado sus buenas intenciones para quitarte del camino.
- Eso... no puede ser cierto.
-Quizás Allen Walker se había emocionado de tu muerte, quizás siempre quiso ir tras Kanda y te veía como un obstáculo.
Aquellas palabras le dolieron.
- Si aun no lo crees verifícalo por ti mismo. Cualquier cosa yo estaré a la orden - se marchó dejando a Alma muy confundido. Llegó a casa hecho un caos, pudo escuchar ruido en la cocina, Kanda cocinaba y Allen al parecer le ayudaba.
No parecía que se hubieran percatado de su presencia, Kanda le indicaba algo sobre cortar unos vegetales, parecía que todo estaba mejor sin él ¿no? Parecía que todos esos años junto a Yuu eran nada.
Un vaso se quebró sobresaltando a Allen. Alma subió a la habitación de Yuu a encerrarse allí un rato.
Sintió que la conexión entre él y Yuu se hacía más débil. En un inicio había querido que Allen fuera su amigo, que le hiciera la compañía que él ya no podía, pero todo parecía un plan fraguado en su contra ahora: Si tenían éxito, Allen dejaría de ver fantasmas y él tendría que cruzar, no habría manera de comunicarse con ellos, no vería más a Kanda. Y al final Allen ocuparía su lugar al lado de Alma sin que nada se lo impidiera.
Nadie lo buscó, nadie preguntó por él en la tarde. Escuchó la risa de Allen un par de veces. Bajó y espió, Allen y Kanda miraban una película
Alma recordó las veces que se quedaba con Kanda a ver una película, lo bien que solían pasarla, a Kanda le gustaba elegir películas de horror, no parecían afectarle en nada pero sabía que tenía cierto gusto particular en ver como los demás saltaban asustados por escenas que consideraba malas o que no tenían el impacto suficiente.
Allen dio un gritó.
- ¡Dijiste que no era de terror!
- No lo es. Es suspenso, una nena como tú no soportaría una película de terror.
Allen le dio un codazo a Kanda
- Voy a hacer más palomitas - dijo levantándose
- No seas cobarde y quédate a ver cómo ocultan el cadáver - dijo Kanda tomándolo del brazo y jalándolo de regreso al sofá.
Kanda no apartó la mano de la muñeca de Allen para evitar que se fuera. Allen comenzó a moverse.
- Sólo voy por palomitas - dijo tratando de zafarse
- Entonces le pongo pausa - Kanda le sonrió con malicia y Allen se metió a la cocina mirándolo con rencor. Kanda fue tras él y le ofreció una bebida.
Mientras se movían por la cocina, Kanda dejó abierta la puerta del refrigerador haciendo que Allen se volteara a cerrarla y que ambos chocaran de frente.
- Lo... lo siento - dijo Allen bajando la cabeza para ocultar su sonrojo y apartó la mano pues hacía quedado a la altura del pecho de Kanda.
Allen escuchó un ruido, su mirada se cruzó con la de Alma quien estaba parado en la entrada de la cocina, rápidamente apartó a Kanda de él.
- ¿Alma? ¿acabas de llegar? - Allen se acercó a Alma que siguió allí estático - ¿Alma?
- S-si, acabo de llegar, ¡ninguna novedad de nuevo! - dijo con un gesto cansino - ¿Qué hacen?
- ya veo, veíamos una película, ¿quieres verla con nosotros?
- No - Allen le miró extrañado Alma nunca se negaba a hacer algo que involucrara a Kanda - Digo si, si quiero . corrigió rápidamente. Alma vio a Kanda que estaba preparando las palomitas como si nada, ni siquiera le había dedicado un saludo.
- Yuu! - Alma se acercó y se puso a su lado - al menos di hola - dijo tratando de recobrar los ánimo de siempre
- Alma te saluda, creo que no le gustó que supieras que está aquí y no lo saludaras - dijo Allen
Kanda se sentía algo tonto tratando de hablar con Alma así.
- Hola - dijo Kanda sin voltear a ver a donde se suponía que estaba Alma - ¿Lleva las salsas, ya puedes sostener cosas pesadas? - dijo Kanda sacando las salsas de la alacena y poniéndolas sobre la barra
Alma trató de concentrarse y tomarlas, pero sólo logró empujar uno de los frascos y tirarlo al piso.
- ¡Alma! - dijo Kanda enojado
- ¡Lo siento! - dijo Alma tomando el trapo y comenzando a reunir los vidrios
- dice que lo siente - dijo Allen apresurado para calmar a Kanda
- En la mañana lanzas al Moyashi fuera de la cama y ahora no puede cargar un frasco ¿qué te pasa? - dijo Kanda tomando el trapo y limpiando.
Alma noto que Kanda parecía enojado pero más que todo tenía que mencionar lo sucedido en la mañana recordando aquella escena.
- Kanda solo fue un accidente- Allen dijo al ver que Alma se había quedado callado, notó como apretaba sus manos y sus labios temblaban - Alma?
-¡Eres un tonto Yuu! - gritó y entonces uno de los trozos de vidrio roso la mejilla de Kanda.
- ¡Alma! - gritó Allen y entonces Alma salió corriendo. Kanda mascullo algo - Estas bien?
- No es nada, solo un rasguño. Está pasando lo que me temía- dijo con pesadez.
- ¿A qué te refieres? - dijo Allen tomando una servilleta para el rasguño que Kanda
- Sus sentimientos comienzan a tomar el control y esos sentimientos son negativos, al parecer - dijo Kanda tirando los vidrios y poniendo el trapo a un lado - Podría convertirse en un espectro.
Allen el ofreció la servilleta pero como Kanda tenía las manos sucias, tuvo que limpiar su mejilla
- Pero Alma no tiene por qué estar enojado, o tal vez es porque no quiere irse?
Kanda se sorprendió al ver que Allen le limpiaba la mejilla. Luego le preguntó por el botiquín y lo terminó de curar.
- Igual debe cruzar... si le prestó demasiada atención será mas difícil - Kanda detuvo la mano de Allen indicando que era suficiente - Sino después será mas difícil, después de todo está muerto.
-Eso es cruel, ¿pretendes ignorarlo?
-Me llevo un buen tiempo aceptarlo, hacer que se apegue mas a mi solo ira perturbándole, un muerto no debe permanecer entre los vivos - Allen sentía que en parte Kanda tenia razón pero no le agradaba del todo que Kanda ignorara de esa manera a Alma.
- Ahora que lo pienso... nunca te he preguntado como murió - Allen noto cierta incomodidad en Kanda quien recogió el botiquín por su cuenta.
- Lo siento, no debí preguntar - dijo Allen sin saber qué hacer.
La atmósfera de hace un rato había desaparecido por completo. Kanda estaba serio a tal punto que ya no se burlaba de él y él volvía a sentirse un intruso entre Kanda y Alma.
Kanda llevó el botiquín al baño, Kanda tomó sus zapatos y se los puso, lo mejor sería subir a dormir.
- ¿A dónde vas? - dijo Kanda saliendo del baño
- Creo que es mejor que vaya con Alma
- déjalo solo - dijo Kanda volviendo a la cocina y tomando las palomitas y sentándose dispuesto a seguir viendo la película.
- Iré a verle- frunció el ceño.
Al menos creía que Kanda podría tratar con Alma. Allen fue a la habitación, esperaba que Alma estuviera allí, estaba viendo una fotografía, esa que había visto hacia unos días atrás.
-¿Alma?
- Lo siento Allen- parecía realmente deprimido
- ¿Yuu está molesto?
- Ya no- no estaba seguro.
- Lo siento, creo que he estado algo... celoso- admitió apenado.
-Alma no debes estar celoso - se acerco a él - Siempre serás su amigo. Eres importante para el.
- Allen... ¿a ti te gusta Yuu? - aquella pregunta le tomo por sorpresa.
- ¿Gustarme? que dices? - desvió la mirada. ¡No le podía gustar Kanda!
Allen rió un poco, pero no supo qué contestar.
- ¿Por qué me gustaría? - dijo al fin evitando la mirada de Alma sin darse cuenta
- ¿Entonces no te gusta?
- Es atractivo, pero no es mi tipo - dijo negando con la cabeza
Alma lo miró por un momento. Observó su nerviosismo, sus mejillas rojas, la forma en que evitaba mirarlo a los ojos y suspiró. Quería creerle pero su forma de actuar no apoyaba sus palabras, menos cuando la respuesta había sido un rodeo.
- ¿A ti te gusta Kanda? - Allen le preguntó repentinamente - Estás enamorado de él? - la pregunta le tomó por sorpresa Alma comenzó a tartamudear.
- Yo...yo quiero mucho a Yuu, pero - trataba de no dejar que sus emociones se desbordaran, sabía que era imposible.
Allen comenzó a entender que quizás la razón por la que Alma seguía vagando en el mundo humano era más que la amistad y el compañerismo, era amor... entonces Alma lo veía como una amenaza.
Quería darle palabras de aliento, pero descubrió que todo lo que pensaba terminaría dándole esperanzas y eso era lo que menos necesitaba Alma si debía cruzar. Por eso, Allen le sonrió y lo abrazó.
Alma se dejó, pero le comenzaba a molestar aquello. Estaba muerto y Allen vivo, y aquel abrazo parecía más de compasión que de apoyo.
- ¡Oh! el gato del vecino! - dijo Alma zafándose y acercándose a la ventana - voy a jugar con él - dijo tratando de verse animado.
Le sonrió y salió por la ventana. No quería estar con Allen, quería estar solo, donde nadie lo viera, sin mencionar que su aroma seguía siendo desagradable.
Allen pensó que todo estaba mejorando, que Alma parecía el de siempre y si lograba mantenerse así, podría quedarse un tiempo más.
Kanda subió con una taza de té y entró a la habitación.
- Tienes que tomar esto - dijo Kanda - siento molestar, Alma
- Fue a jugar con el gato. - explicó Allen recibiéndole la taza de ese brebaje horrendo.
- Creo que esta no es mi parte favorita del día - dijo viendo su reflejo en la taza.
- Solo bébetelo - Kanda se echó tomó su silla - ¿Y bien? lograste calmarle con alguna cursilería tuya?
- No lo sé... pero parece que está mejor después de que hablamos - Allen tomó un sorbo y tuvo que hacer esfuerzo para no dejar escapar un sonido desagradable de su boca. Se preguntaba si Kanda conocía los sentimientos de Alma? lo que debía rondar por su cabeza en esos momentos?
Se terminó el té y dejó la taza a un lado, parecía que Alma estaría fuera un buen rato, no estaba muy seguro de hablarle a Kanda, comenzaba a creer que por el bien de Alma debía comenzar a poner distancia entre ellos.
Kanda se acercó y le quitó la taza.
- Yo la llevo.
- Kanda... disculpa que pregunte pero tú y Alma... ¿tenían "ese" tipo de relación?
Kanda lo vio con una ceja levantada.
- ¿A qué te refieres Moyashi?
- A que... si Alma y tu... - Allen se acababa de dar cuenta de que estaba en un bache - Estaban saliendo - dijo esperando un golpe
- No - dijo Kanda suspirando.
- Es que...
- Deja de tartamudear - dijo Kanda ya desesperado
- ¡Impaciente! - dijo Allen acercándose y para hablarle más bajo - es que creo que ese es el asunto pendiente de Alma.
Kanda suspiró con pesadez.
- ¡Alma estaba enamorado de ti, idiota! - para sorpresa de Allen Kanda no se mostró sorprendido ni nada parecido.
- Eso lo sé.
- ¿Lo sabías?
- Se me declaró.
- ¿Entonces? - Allen comenzaba a confundirse pensaba que si Alma le confesaba sus sentimientos a Kanda todo se solucionaría pero aquello le tomó desprevenido.
- Lo rechacé - dijo Kanda abriendo la puerta para salir
Allen comenzó a atar cabos. Ahora entendía por qué la actitud de Alma parecía extraña hacia él y el por qué de sus preguntas sobre Kanda, sin embargo, se comportaba como si aún se lo hubiese dicho a Kanda.
- Ya veo - dijo Allen - por eso me preguntó si me gustabas
-¡tsk! ese idiota haciéndose ideas erróneas, como si me fuera a gustar un Moyashi.
- Lo mismo para ti Bakanda, tendría que estar loco para que me gustara un amargado como tu- ambos se lanzaron miradas amenazantes por un buen rato hasta que la curiosidad de Allen rompió el silencio
- ¿Entonces lo rechazaste? ¿Como se tomo Alma eso? - Allen sabía que había algo mas detrás de aquello.
- No muy bien.
- De seguro fuiste un bruto con él.
- No voy por allí complaciendo a la gente, y solo le dije no sentía lo mismo, es por eso que se suicido...
-¿Se suicidó? –tartamudeó.
- Si - dijo Kanda saliendo de la habitación
- ¡¿y lo dices así?! - dijo Allen caminando tras él
- ¿Hay otra forma de decirlo? - dijo Kanda parando en el pasillo - usar eufemismos no cambiará que haya muerto
Allen se avergonzó, era obvio que Kanda no había querido hablar del tema porque se sentía responsable de la muerte de Alma.
Allen no estaba seguro de meterse en ese asunto, era algo muy personal aunque se había visto arrastrado como si estuviera en medio.
- ¿Y si le correspondes? solo para que pueda estar en paz? - Kanda se detuvo y se giro bruscamente encarando al albino.
- Sabes la idiotez que estás diciendo ¿no? corresponderle solo por lastima es de lo peor.
- Lo sé pero...
-No cambiare mi decisión - dijo acorralándolo contra la pared.
Allen comenzó a ponerse nervioso en un impulso lo empujo para alejarlo.
- Lo siento pero creo que deberíamos mantener cierta distancia.
-Realmente eres idiota Moyashi.
- ¡Deja de llamarme así! bestia insensible! - dijo Allen y luego se cubrió la boca por haber pronunciado lo que pensaba
- ¿Insensible? tú que hubieras hecho en esa situación? - dijo Kanda con tono amenazante - tal vez eres tan imbécil que podrías haber aceptado por su bien.
- Lo siento, sé que era tu amigo y...
- ¿tú qué hubieras hecho? si yo te dijera "Moyashi, me gustas, sal conmigo" ¿no serías sincero y me rechazarías?
Allen sintió que sus latidos se salían de control al escuchar aquello, sabía que no era en serio pero una parte de el comenzó a ponerse nerviosa, quería responderle pero sentía que si respondía un "no" estaría mintiendo y si aceptaba iba a enloquecer, sus labios comenzaron a tartamudear.
-Yo...
-¿Comprendes la situación en la que estás? dime entonces me aceptarías solo por lastima, por no herir mis sentimientos - acercaba mas su rostro - ¿Entonces permitirías que hiciera esto? - le besó y Allen quedo en shock. Kanda se separo como si nada.
-Espero que con esto te quede más que claro, Moyashi.
Kanda bajó las escaleras y dejó a Allen en el pasillo.
Sabía que una parte de él lo había hecho por probar un punto, pero ahora estaba acelerado, y cuando había tocado los labios de Allen su estómago había dado un vuelco. Allen tenía razón, lo mejor era mantenerse a distancia. Si Alma los hubiera visto, seguramente su situación empeoraría.
Allen entró en la habitación y rápidamente tendió el futón para ocultarse bajo las cobijas. Kanda lo había besado y aunque parecía no haberlo hecho con ningún sentimiento, su corazón estaba a mil, sus mejillas rojas y aún sentía la calidez de los labios de Kanda sobre los suyos.
NOTAS: las cosas comienzan a complicarse, Neah metiéndole cizaña a Alma,¿ el Moyashi y Kanda sincerando sus sentimientos? Cómo reaccionará Alma? Un poltergeist en el siguiente capítulo? Sépanlo en el siguiente capítulo!
Agradezco que hayan seguido hasta el final Catfight, a este fic le quedan unos cuantos capítulos más de vida así que no se preocupen porque también pronto estaré subiendo uno de mis nuevos proyectos con una trama bien enredada.
