Capítulo 10: El nuevo Pokédex Holder
Kyouhei había seguido a Mei hasta un armario de limpieza del Hospital, ahí se la encontró completamente derrumbada mientras lloraba como si no pudiera hacer otra cosa. Incluso si Kyouhei trató de hablarle, era como si Mei no pudiera escuchar nada. Es ahí cuando Kyouhei no soportó más y solo se arrojó hacia ella para abrazarla por la espalda, sujetándola con ambos brazos del cuello, dejándola sumamente sorprendida, tanto que dejó de llorar, con solo sus últimas lágrimas posando por sus ojos.
—P-Perdóname... por todo... perdón... —Fueron las serias palabras de Kyouhei que le dijo al oído, permaneciendo ahí lleno de culpa.
—Oh... —Mei no podía decir nada más, permaneció en silencio un buen rato hasta que...—. ¿Eh? ¡AAAAAAAHHHHHHH! —De pronto su rostro se puso completamente rojo y después de un grito se levantó para alejarse de Kyouhei—. ¡¿Qué crees que estás haciendo?! ¡Maldito puerco pervertido! —Después de ese gritería le dio un buen golpe en el mentón, derribándole en el suelo.
—Ah... ah... —Kyouhei solo permaneció en el suelo unos momentos, sin poder creer lo que acababa de suceder, realmente lo golpearon, pero de todos modos sabía que Mei era así—. L-Lo siento... —Se sentó en el suelo tratando de levantarse.
— ¡¿Crees que es tan fácil?! ¡¿Qué tienes que decir en tu defensa?!
— ¡Ay! ¡Lo siento, lo siento! —Se arrodilló muy nervioso, como si pidiera misericordia, no quería recibir otro golpe—. Es solo... quería consolarte... te vi ahí y... lo siento tanto... es que... tengo parte de la culpa por lo que te hice hoy...
— ¡¿Por lo que me hiciste hoy?! ¡PIENSA UN POCO IDIOTA! ¡Mi papá casi se muere! ¡¿Por qué crees que estoy llorando?! ¡¿Crees que tiene que ver contigo?!
— ¡Ay...! ¡Ya sé, ya lo sé! Es que... tú sabes... fue por mi papá que se metió en eso... por lo tanto no puedo evitar sentir que yo tengo parte de la culpa, especialmente porque yo no quería involucrarlos... pero... uf... —Solo le quedó suspirar para tratar de relajarse un poco—. Mei... tengo algo que decirte...
— ¿Por qué tendría que escucharte? Tú lo dijiste, hoy me trataste como basura y está bien, pero además tuvo que suceder esto con mi padre... ¿Cómo podría confiar en ti...? ¡¿Por qué no simplemente me dejas sola a mí y a mi familia?!
— ¡Por favor, no...! Ehm... no espero que me perdones... pero tiene que ver con la persona contra la que luchó tu padre hoy...
—Hmm... —Ella pensó unos momentos, entonces prendió la luz de la habitación y cerró la puerta—. Anda, dime... ¿qué quieres decirme?
—...Sí.
En ese momento ambos se sentaron de lado a lado y pudieron conversar tranquilos. Kyouhei le contó todo... absolutamente todo. Sobre la Policía internacional y su rol en ella, sobre los encuentros que tuvo con los supuestos villanos, sobre el posible regreso del Equipo Plasma, una organización que causó mucho terror en Unova en el pasado, sobre por qué fue tan duro con ella en la escuela, sobre el rol de Lack-two en la policía, sobre la discusión que tuvo con él cuando se dio cuenta de que lucharía contra el enemigo junto a Hugh... sobre todo... Mei solo escuchó y asentía de vez en cuando, trataba de no interrumpir, de analizar toda esa información que estaba recibiendo.
—Bueno... creo que eso sería todo lo que tengo que decir... —Terminó Kyouhei, con una mirada baja, muy apenado—. Entiendo que no es excusa por haberte tratado así o que no quieras creerme... lo entenderé... te hice pasarla sumamente mal por culpa de mis propios problemas y lo siento...
—...¿Sabes? —Finalmente Mei decidió hablar—. Si tú tienes amigos... puedes contar estas cosas, contar lo que te pasa si estás asustado, es una mejor forma de protegerlos en vez de... bueno, tú sabes. Te aseguro que lo hubiera entendido. Sin embargo, Kyo... cuando era niña fui molestada constantemente por mis compañeros de guardería, ya te lo dije, no hay nada que me dé más miedo que pensar que puede pasarme lo mismo, fue terrible para mí...
—Ah... Lo siento —Agachó su cabeza aún más apenado, no podía hacer nada más.
—Además... me desquité injustamente con papá, quien no me había hecho nada, le grité cosas horribles como que me avergonzaba de él... eso no era cierto... y solo le grité cuando lo único que quería era ayudarme... ¿No soy de lo peor? —Su mano comenzó a temblar—. Ahora mismo pude perderlo después de una discusión así... ¿Qué hubiera hecho yo? Me comporté de forma terrible y no tengo el valor para disculparme.
—Mei...
—Papá...
— ¿Eh?
—Odia al Equipo Plasma... como no tienes idea. Tenía más o menos nuestra edad cuando luchó contra ellos.
— ¿Él... de verdad luchó contra el Equipo Plasma?
—Nunca me ha contado la historia completa, ni qué le hicieron como para odiarlos tanto, pero sé que luchó contra ellos en aquella época. Sé que no soportas a tu padre, pero él debe saberlo... por eso le permitió a mi papá luchar también, porque de todos modos lo hubiera hecho por su cuenta... él tenía razón Kyouhei, le hablaste de forma horrible sin conocer de verdad la situación.
—Ah... —Eso lo hizo pensar el cómo le había hablado a Lack-two, todas las veces en que le faltó al respeto y más encima lo culpó como si lo hubiera hecho a propósito, eso le hizo sentir mal—. Supongo... que no actué nada bien...
—Ambos somos unos hijos terribles, ¿no? Sé que te dije que te creería sobre que el señor Lack-two no era la persona amable que aparentaba... pero no creo que sea mala persona, si de verdad quiero ser justa contigo, me gustaría hablarte de tus propios errores también... ambos nos equivocamos.
—Gracias Mei... por escuchar y aconsejarme...
—Nunca te volveré a perdonar si vuelves a hacer algo así.
— ¿Eh?
—No podría volver a soportarlo, pero... creo que esta vez... solo esta vez... podemos hacer como si no sucedió nada... solo porque te la pasaste aguantando mucho.
—Mei... ¡Cierto, volvamos! —Inesperadamente se levantó y le tomó de la mano.
—H-Hey... —Eso la tomó por sorpresa, sonrojándose levemente.
—Debes ir a disculparte, Mei... ¡Ya no te estés torturando! Ya no te guardes cosas que lamentar. Volvamos y cerremos por fin este episodio...
—K-Kyo...
Fuera de la habitación del hospital, la hermana de Hugh esperaba de forma muy tranquila, se le veía aliviada, pues adentro se encontraban Lack-two, Whi-two y Hugh ahora mismo, Lack-two y Whi-two sentados mientras que Hugh estaba en la cama muy malhumorado. Los tres por fin tenían un momento para conversar.
—Esa sucia mujer —Hugh se estaba quejando—. ¿Cómo pude caer en su trampa? ¡Argh! ¡Qué coraje! ¡Se nota que es del Equipo Plasma!
—No lo sé... —Dijo Lack-two con su mano en el mentón, la pose que hace cada vez que se pone a pensar—. Ni sus actividades de hoy ni las que siempre han hecho ha tenido que ver con el Equipo Plasma... es cierto que al parecer ella si fue una ex miembro, pero... hmm...
— ¡Se nota que fue una ex miembro! ¡Esa maldita mujer! ¡Todas esas que fueron del Equipo Plasma son unas arpías y se le nota!
—Hugh...
— ¿Qué?
—Hmm... —Le apuntó hacia Whi-two quien se estaba poniendo muy apenada.
— ¡A-Ahh...! L-Lo siento... solo decía... ¡Las del Neo Equipo Plasma! Ellas...
—Eres un tarado.
— ¡¿Qué dijiste?!
—E-Está bien... —Whi-two trató de calmar todo algo nerviosa—. Lo importante es que ambos están bien, ¿no? Además... es bueno poder hablar tranquilamente entre los tres... nuevamente por el Equipo Plasma eso sí...
—Sí... —Asintió Lack-two—. La primera vez que nos conocimos... fue el Equipo Plasma lo que nos obligó a unirnos... curioso, ¿no? Han pasado tantos años...
—Bah. Sea el Equipo Plasma o no, nos tocará combatirlos, es tan simple como eso —Hugh trató de hacerse el duro aún.
—Claro, con lo bien que lo hiciste ahora...
— ¡Tú también caíste en la trampa, no lo niegues!
—No me compares contigo. Bueno, Hugh, mañana nos reuniremos con Whi-two en nuestra casa. Para este caso solo dependeré de ustedes dos, tenemos muchas cosas de qué hablar.
— ¿Whi-two...? ¿Estará bien...?
—Sí —Whi-two asintió de forma determinada—. Yo también quiero ayudar para esta batalla, por eso... espero ayudar con todo lo que pueda.
—No te subestimes, huh. Eres mejor en batallas que cualquier otra mujer que conozca.
Pero justo para interrumpir ese momento a solas entre los tres, la puerta fue abierta y entró la hermana de Hugh.
—Siento mucho interrumpirlos —Ella se disculpó amablemente—. Pero... —Se hizo a un lado para que así Kyouhei y Mei pudieran entrar también. Estaban muy callados, incómodos y apenados, no sabían qué decir.
—Hmph... ¿Pudieron hablar entonces? —Preguntó Whi-two con una sonrisa aliviada, mientras que los dos hombres de la habitación poco entendían.
—Y-Yo... —Mei dio un paso tratando de hablar, pero se le veía muy nerviosa.
—Mei... —Su tía se le acercó un poco para hablarle—. Solo dilo... estarás bien.
—Snf... ¡Waaaaaaa! —De pronto lloró como si fuera una niñita—. ¡Lo siento mucho! —Inmediatamente se arrojó a la cama para abrazar a Hugh mientras lloraba.
—H-Hey... Mei... —Hugh trató de calmarla un poco, sin saber qué hacer en verdad—. E-Está bien, pero... tranquila...
—Snf... ¡Nada de lo que dije era cierto! ¡Siento haberte gritado! Snf... ¡Desde ahora te diré todo siempre, lo juro!
—Significa... ¿qué te sientes mejor? ¿Me contarás lo que pasó?
—Snf... estoy mejor, pero... ¡Fue culpa de Kyo! —Apuntó hacia Kyouhei muy maleducadamente.
— ¡Hey! —Kyouhei se sintió completamente ofendido y se acercó a ambos—. ¡Creí que lo habíamos hablado! ¡¿No me habías perdonado?!
— ¡Sigues siendo la razón por la que me sentía mal! ¡No voy a mentirle a mi papá!
—Ay... ¡Ahora quedaré como el villano del cuento frente a tu padre! Pudiste solo decir que ya te sentías mejor...
— ¡Como si me importara, si digo que tú fuiste, es porque tú fuiste! ¡¿Lo niegas?!
— ¡No lo niego, pero...!
— ¡YA! —Hugh tuvo que gritar para callarlos a ambos—. ¡Paren de pelearse conmigo en medio! ¡Qué bien que hayan solucionado sus problemas! ¡Pero no por eso voy a aguantar sus ridículas discusiones! ¡¿Queda claro?!
—Sí señor... —Ambos se disculparon de forma muy obediente agachando la cabeza al unísono.
—Y Kyo... —Mei observó a Kyouhei de forma más amenazante.
—Sí... ya sé, ya sé, pero no quiero —Contestó Kyouhei de no muy buen humor, luego tuvo que dirigirse frente a Lack-two—. Hmm... Lo siento... hablé sobre cosas que no sabía y te falté al respeto... —Se disculpó algo sonrojado por la vergüenza y tratando de desviar la mirada, haciéndose el duro.
—...A partir de ahora seré yo el encargado del caso —Contestó Lack-two—. Pero te permitiré estar dentro e ignoraré todas tus faltas... solo si de verdad tienes deseos de detener al enemigo. Si no... puede dejármelo todo a mí y continuar con tu vida.
—Yo... quiero seguir en el caso... si no es mucha molestia... ¡Pero bueno, como ya dijiste que sí...! —Recuperó los ánimos en cuestión de segundos y saltó para ir junto a la hermana de Hugh—. ¡Hola...! Supe que era la tía de Mei... a decir verdad se ve tan joven que podría hasta ser la hermana... es un gusto conocerla~
—Juju... eres Kyouhei, ¿verdad? —Contestó ella con una amable sonrisa—. El gusto es mío. Mei... ¿entonces es él?
— ¿Eh? —Mei se sonrojó—. Ah... sí... —Asintió de forma avergonzada.
— ¿Oh? —Kyouhei no entendió nada—. ¿Yo qué?
Finalmente se había solucionado todos los malentendidos en ese pequeño grupo de la región Unova. Como era muy tarde, a todos, menos a Hugh por supuesto, les tocó volver a sus respectivos hogares. Lack-two, Whi-two y Kyouhei volvieron a su casa tras despedirse, mientras que Mei y su tía hicieron lo mismo, para fortuna de Mei no iba a estar sola por la llegada de su tía, así que las cosas no podrían ir mejor. Al otro día en la mañana, las cosas tenían que ser como siempre, Mei se levantó temprano y se alistó para ir a la escuela. En su caminata durante el pasillo, no podía dejar de pensar en todo de lo que se había enterado.
—Ya veo... el Equipo Plasma sí tenía que ver en todo esto... —Murmuraba—. Pero... lo que más me sorprendió fue lo de Kyo... ¿Policía internacional? Eso es fantástico. El señor Lack-two debe ser alguien muy impresionante si tiene un rango así, debe ser por eso que según Kyo es una persona tan dura, aunque no sé... ¿Cómo la hizo mi papá para conocer a alguien así? Hmm... quedé con muchas más preguntas que respuestas... —En ese momento llegó a su salón y abrió la puerta, ahí estaban sus compañeros de clase, que al verla se la quedaron observando de forma seria, algunos murmurando cuando la vieron, eso la puso nerviosa—. Ay... me había olvidado de esto... —Dio media vuelta lentamente—. Yo mejor me voy...
— ¡Mei! —Pero justo para detenerla, Kyouhei apareció y la sujetó de los hombros.
— ¿K-Kyo...?
— ¡Pero qué bueno que llegas! ¡¿A dónde ibas?! ¡Ven! ¡Vamos a sentarnos! —Con una adorable sonrisa la arrastró hacia su asiento, donde prácticamente le obligó a tomar asiento—. ¿Y bien? ¿Cómo estuvo tu noche?
—E-Ehm... —Ella no pudo contestar, estaba todavía más nerviosa, porque ahora sí que la mirada de todos los compañeros estaban hacia ellos, solo que ahora se les veía mucho más sorprendidos.
— ¿Hmm? ¿Ocurre algo? —Miró hacia atrás—. ¡Ya veo! ¡Es eso! ¡TODOS! —Gritó alto alzando las manos, para llamar la atención de todo el mundo.
— ¡¿Q-Qué haces...?! ¡Basta...!
— ¡Supe que ayer todos se unieron para hacerle la vida imposible a Mei y defenderme a mí! ¿Pero alguno se interesó en investigar más la situación?
— ¿Eh...? —Notó cómo todos los demás guardaron un silencio al oír eso, con una mirada dudosa.
—No, ¿verdad? Después de todo yo soy tan bueno y ella tan mala... ¿cierto? —Finalmente dejó esa tonta sonrisa para poner un tono serio que nunca había mostrado en la clase—. Ustedes no deben saberlo... pero el padre de Mei es todo lo que tiene, y hace poco tuvo un accidente. Sin estar enterado yo le hice una mala broma sobre eso, es por eso que reaccionó como todos lo hubieran hecho en una situación así. Me metí con algo que no sabía y lo tomé como si fuera un juego...
—Kyo...
— ¡¿De verdad?! —En un momento toda la clase se acercó mucho más, muy apenados—. ¿Eso es verdad, Mei? ¡No teníamos idea!
— ¡¿Y no es algo grave?! —Preguntaban muchos, estaban muy preocupados.
— ¡Kyouhei, eso fue horrible! ¡Debiste decirlo!
—Lo sé... —Kyouhei se puso de pie—. Pero... supongo que ese el tipo de persona que soy... —Había decidido marcharse, pero...
—Sin embargo... —Mei habló—. Kyo quiso reponer su error... ayer me acompañó al hospital y estuvo ahí para consolarme... fue el único amigo que tuve en ese momento...
—Mei... —Eso lo sorprendió mucho.
— ¡Ya veo! —Gritó una de las chicas—. Me alegro que se solucionaran los malentendidos. Mei, lo siento muchísimo...
— ¡Sí, sí, también yo! —Hablaron los demás.
—Está bien... —Mei sonrió levemente son sus mejillas sonrojadas—. Pero... estoy feliz que se haya arreglado todo el malentendido...
— ¡Sí, sí! —Kyouhei le dio un abrazo a Mei volviendo a su sonrisa infantil—. ¡Todos los malentendidos de la clase E se arreglaron! ¡Ahora todos podemos ser amigos! ¿Sí? Mei es un amor cuando la conocen~
—Hmm... —Ella nuevamente lo apartó, aunque de una forma no tan brusca como antes. En ese momento, el profesor entró al salón.
— ¿Eh? —Cheren se sorprendió un poco al ver todo el grupo reunido en un solo punto—. ¿Qué pasa? ¿Están planeando algo?
—Ah, nada —Todos los alumnos se dispersaron para volver a su lugar, ahí Cheren aprovechó para acercarse también.
—Mei... ¿Todo está mejor?
—Ah... Sí —Mei asintió con una sonrisa.
—Me alegro. Je... Aún tienes que responder el examen que no contestaste ayer. ¿Estarás disponible hoy después de clases?
— ¿Eh? Hoy... como saldremos un poco más temprano tengo que ir a un lugar... ¿podría ser mañana?
—Entonces mañana, ¿bien?
— ¡Sí! ¡Muchas gracias, profesor! —Sonrió alegremente.
—Cierto, profesor —Ahora se acercaron las mismas chicas que hablaron con Cheren el día de ayer—. Lamentamos lo de ayer... usted tenía razón, debimos preguntarle a Mei su punto de vista...
—Sí... —Dijo otra de las chicas—. Debe estar muy mal porque su padre tuvo un accidente hace poco...
— ¿Qué? —Eso sorprendió a Cheren—. ¿Cuándo fue eso, Mei? Ayer hablé con tu padre y...
— ¡Aahh! —Tanto Mei como Kyouhei entraron en pánico al oír eso.
— ¡Bueno, profesor! —Pero Kyouhei reaccionó más rápido e interrumpió a Cheren con una sonrisa forzada—. ¡Es muy tarde! Deberíamos comenzar la clase, jeje... —Le dio un leve empujón hacia adelante.
—Ah... sí...
—Uf... —Suspiró aliviado por salvarse de ese problema.
—...Gracias... —Le dijo Mei en voz baja.
— ¿Eh...? Je... —Sonrió levemente.
Así, el resto del día todo pudo seguir con naturalidad, más que eso, fue uno de los días más tranquilos en la clase E, al no tener las típicas discusiones entre Kyouhei y Mei. Como se había dicho hace un momento, como el día de hoy se haría una actividad especial de entrenamiento en la escuela, las clases acabaron a las 5 de la tarde, por lo que todos los alumnos ya habían comenzado a marcharse a casa. Mei también, ella estaba preparando sus cosas para irse, pero antes Kyouhei se puso en frente de ella y con una sonrisa ella asintió, por lo que ambos se marcharon juntos, lo que dejó sorprendidos a todos sus compañeros por esta situación que nunca había pasado. Kyouhei dedujo bien lo que quería hacer Mei después de clase, por eso se ofreció a acompañarla en ese momento. Ambos se dirigieron al hospital y hablaron con recepción para poder subir, pero...
— ¡¿Qué?! —Gritó Mei—. ¡¿Cómo que se fue?!
—Eh... Mei... —Kyouhei trató de susurrarle tranquilamente, estaba un poquito avergonzado por el hecho de gritar en un hospital.
— ¡Tú calla, estoy hablando! Uf... ¡¿Cómo se les ocurre dejarlo ir?! ¡¿No cuidan a sus pacientes?! ¡Imposible que se recuperara por completo!
—Señorita... —La recepcionista trató de calmarla un poco—. Ya se lo dije, tomó sus cosas sin preguntarle nada a nadie y se fue. Por supuesto que algunas enfermeras trataron de hacer algo, pero... —Apuntó hacia un lado donde había un grupo de enfermeras asustadas.
—U-Uy...
—Era bastante agresivo y ni se atrevieron a acercarse...
—L-Lo siento... —Se disculpó muy apenada.
No les quedó opción a los dos que salir del lugar y regresar a las calles de Ciudad Engobe.
— ¿Puedes creerlo? Pudo haberme avisado algo —Mei continuaba quejándose—. ¿Y ahora qué? Argh...
—Cálmate... debió volver a casa —Le dijo Kyouhei.
—Ay, más le vale... pero no debió haber hecho eso.
—Oye... relájate. Todo está bien, lo sabes.
—Sí, tienes razón... si tiene las fuerzas para caminar e impedir que un grupo de enfermeras se acerque... debe estar bien.
— ¿No estuviste mal anoche? No debió ser fácil volver a casa sin tu padre.
—Bueno, mi tía estaba ahí, así que todo estuvo bien, ella me acompañó. ¿Y tú? ¿Qué tal? ¿Todo bien con tu padre?
—Lo normal. No nos hablamos al llegar.
— ¿Eh? Pero creí que todo estaba bien...
—Lo está, pero tú sabes. Así es nuestra relación en realidad. No nos tratamos como padre e hijo, pero ahora trabajaremos juntos como profesionales en una misión de investigación, nada cambia con eso.
—Pues qué lástima... ustedes dos están llenos de conflictos... pobre de tu madre, que por cierto, nunca pude saludarla como es adecuado.
—Tienes razón. Deberías ir a mi casa un día para conocerla mejor. ¿Y sabes...? —Se le acercó mucho inesperadamente—. Estoy feliz porque es primera vez que nos vamos juntos desde la escuela... ¿vamos entonces a mi casa?
— ¿Eh...? —Ella comenzó a sonrojarse al tenerlo tan cerca, entonces comenzó a recordar la conversación que tuvo ayer con su tía sobre Kyouhei—. ¡No! ¡No! ¡No! ¡Jamás en la vida! —Inesperadamente gritó agitando sus brazos y salió corriendo de ahí.
— ¡M-Mei...! Ugh... —Se desilusionó—. Un simple "no" bastaba... —Solo le quedó caminar solo en dirección a su casa—. ¿Eh? —Pero justo a su lado pasó una chica un poco menor que él, era muy bonita, con cabello negro no muy largo que se dividía en dos coletas, unos ojos azules—. Oh... ¡Bueno! Mei ya me rechazó, así que no tiene nada de malo~ ¡Hey! —Corrió hacia aquella chica.
— ¿Eh? —Ella volteó con una mirada inocente.
—Encontré este pañuelo, ¿es tuyo? —Le mostró un pañuelo que claramente era de él, nunca se lo encontró.
—Ah... no... —Negó con la cabeza.
—Ya veo... perdón por la molestia... ¿oh? —De pronto la miró fijamente.
— ¿A-Algo más...?
— ¡Anda! ¡Tus ojos son como un par de bellos zafiros...! ¡Ah! Lo siento, hablé sin pensar... —Se disculpó haciéndose el apenado.
—N-No... descuida... gracias... —Le sonrió amablemente con un leve sonrojo—. Hmm... —Pero se le veía distraída, buscando a su alrededor.
—Disculpa... no eres de por aquí, ¿no es cierto?
— ¿Eh? ¿Se nota mucho...?
—Al caminar en tu rostro quedaba claro que lo hacías sin un destino... también te ves incómoda mirando a tu alrededor como si solo quisieras ubicarte. Te noto algo angustiada, si quieres te ayudo a encontrar lo que necesitas, podría acompañarte.
—E-Eres muy amable... pero en realidad estoy buscando a mi hermano mayor. Cuando menos me di cuenta me separé de él. Esto... ¿no sabrás algo? Es un chico de 16 años... cabello negro y ojos azules como los míos...
—Hmm... no... no he visto a alguien así. ¿Podría acompañarte a buscarlo? Se puede hacer tarde y eres muy joven... tal vez te ayude a no sentirte tan angustiada... ¿sí?
—...Sí... muchas gracias, eres muy amable.
—No hay de qué. A propósito, mi nombre es Kyouhei... ¿tú eres?
Mientras tanto, Mei había escapado algo más lejos, hasta detenerse algo cansada y apoyarse contra la pared, dándose un par de golpes en sus coloradas mejillas.
—Ay... esto no puede estar pasándome... —No podía dejar en las palabras de su tía, sobre si ella estaba enamorada—. ¡No señor, imposible! Me niego a aceptarlo... uy... solo me queda volver a casa... ¡Ah! —Dio unos pasos, pero se vio sorprendida por un Mightyena que cayó frente a ella, al parecer salió de un árbol—. Ay... qué susto... solo es un Mightyena que escalaba en ese árbol... —Analizó unos momentos—. ¡¿Mightyena en un árbol?! ¡Eso no es...! —Observó hacia arriba en el árbol, en la rama posaba una persona, quien saltó desde esa gran altura de pronto y cayó frente a ella sin complicación alguna, se le veía energético, a ella le llamó la atención esas largas uñas que se veían más bien como garras o esos colmillos que sobresalían de su boca—. *¿Un... chico salvaje...?*
—Maldición... ¿dónde estará esa tonta? —Dijo el chico buscando a su alrededor—. ¿Hmm? —Entonces notó la mirada que posaba Mei en él—. ¿Qué? ¿Tengo Aipom en la cara?
— ¡Ah! ¡Lo siento! —Se hizo a un lado para dejarlo pasar.
—Pero qué chica más rara... —Pasó junto a ella para seguir su camino mientras Mightyena le seguía.
— ¿Eh? —Entonces ella notó que tenía algo peculiar en la parte trasera de su mochila—. ¡¿S-Son medallas de gimnasio?!
— ¿Ah? —Se detuvo para voltear hacia ella—. Oh, esto... sí, son medallas...
— ¡Fascinante! —Se le acercó muy entusiasmada y se puso detrás de él para observar las medallas—. En una clase vimos todas las medallas de todas las regiones en un libro, pero nunca he tenido la oportunidad de ver medallas en persona... ¡Son preciosas! Uno, dos, tres, cuatro... ¡Ah! ¡Tienes las 8! ¡Son las 8 medallas de la región Hoenn! ¡Debes ser muy fuerte!
—Ay... no es para tanto... —Se rascó la mejilla algo avergonzado—. ¿Te gusta luchar? —Se volteó para hablar mejor.
— ¡Me encanta! Ay... es que cuando era niña era algo asustadiza y los demás niños se burlaban de mí... ¡Pero cuando descubrí las batallas descubrí algo que me encanta en verdad! ¡Pude volverme más fuerte y...! Uy... —De pronto se apenó—. Lo siento... no sé por qué le cuento esto a un extraño...
—Hmm... ya veo... —Por alguna razón, sintió una gran nostalgia al haber oído eso—. ¡Apuesto que eres una chica muy fuerte! No sientas pena.
—Jaja... gracias... oh, pero de hecho... Mightyena es muy raro en la región y esas medallas... ¿no eres de por aquí?
—Efectivamente, en realidad soy de Hoenn. La verdad es que perdí a mi hermanita hace unos momentos y la estaba buscando...
— ¿A tu hermanita...? Hmm... —Ella sonrió como si le diera un aliviado gusto—. Si quieres... te ayudo a buscarla... debes estar preocupado porque es tu hermana menor...
— ¿En serio? ¡Gracias! Eres muy amable —Le agradeció con una amigable sonrisa.
En ese momento, pasaban cosas en la casa de Lack-two y Whi-two también. Como habían acordado ayer, se reunirían ahí para hablar asuntos importantes, por lo que estaban sentados en la mesa de la terraza junto a Hugh, sin embargo él no estaba muy a gusto, pues...
— ¡Sí! ¡Debemos hacer esto! ¿Qué te parece, Whi-two? —Le preguntó Yuki, una de sus amigas. No era la única ahí, pues Mayu y Yuuko estaban allí también, sentadas en la mesa de la terraza junto a Whi-two. Lack-two por su parte, tomaba un café ahí al lado muy tranquilo.
—Pues... —Whi-two no estaba muy cómoda en realidad.
— ¡Ay! ¡Ya es el colmo! —Hugh no pudo aguantar más y se levantó muy enfadado.
—H-Hugh... por favor...
— ¡No! ¡¿Qué hacen ellas aquí en primer lugar?!
— ¡¿Por qué tienes que ser tan grosero?! —Yuki, aquella mujer rubia que ha sido amiga de Whi-two desde la escuela, se levantó también, pues a diferencia de Mayu y Yuuko, ella no temía enfrentarlo—. ¡Esta ni siquiera es tu casa! ¡¿Por qué no mejor te vas?!
— ¡Tengo asuntos importantes que atender con Lack-two y Whi-two! ¡Las que deberían irse son ustedes!
— ¡Erres incorregible, Hugh! Y pensar que te invitaríamos...
— ¿A qué...?
—Vinimos porque queríamos planear junto a Whi-two algo especial... ¡Vamos a arrendar un lugar espacioso y así invitar a todos, a todos nuestros ex compañeros de la clase E!
— ¡Contamos con tu apoyo, Whi! —Le dijo Mayu de forma amable a Whi-two.
—S-Sí... —Contestó Whi-two.
—Esto será especial, una reunión de toda la clase~ —Dijo Yuuko muy alegre.
—Pues es estúpido, menos mal no me invitan porque yo no iría —Dijo Hugh.
— ¡¿Ah?! —Yuki se puso aún más enfadada—. ¡¿Qué te pasa?! ¡Mira, seas un desagradable o no, también estuviste en nuestra clase! ¡Mínimo podrías apoyar la idea!
— ¡No, porque es estúpida!
—Es una estupenda idea —Dijo Lack-two con una sonrisa—. Iré con gusto.
— ¡¿Bromeas?!
— ¡Ojalá fueras una persona tan linda como Lack-two! ¡Es espectacular! —Yuki no se detenía con ese enojo.
— ¡Sí, pues bien por él, porque yo no iré a ninguna tontería que fue planificada por ustedes tres!
— ¡Oye...!
—Ay... —Whi-two aprovechó toda la atención en esa discusión para escapar y entrar a la casa unos momentos—. Esto es terrible... no me esperaba la visita de Yuki y las demás... ugh... Hugh me pone tan nerviosa cuando se enfada... uf... y apuesto que Lack-two no debe estar feliz tampoco, se supone que hablaríamos de la batalla... —Pero antes de seguir sufriendo por dentro, justo tocaron el timbre, por lo que tuvo que ir a la puerta para abrir—. Ah, ya voy... ¿Eh? —Al abrir la puerta quedó un poco sorprendida.
Kyouhei, por su parte, seguía paseándose a gusto con aquella chica que provenía de otra región, junto a su Pignite que caminaba junto a ellos fuera de la PokéBall, tratando de sacarle más conversación con esa actitud de persona amable...
— ¿Sabes...? —Dijo Kyouhei—. Me gusta tu nombre... Haruka... ¿Sabes que Haru significa primavera? Te queda muy bien. Oh... ¿podría llamarte "Haru"?
—De hecho... de esa forma me llama solo gente cercana... prefiero que me digas Haruka... —Le contestó.
—Ya veo, lo siento. No quería ir tan a prisa, si recién nos estamos conociendo, jaja... Bueno, espero encontremos pronto a tu hermano. ¿Hay algo más que me sirva para identificarlo?
—Hmm... conociendo a ese rarito... tal vez ahora esté olfateando en el suelo como un Pokémon salvaje.
— ¿Q-Qué...?
Al mismo tiempo, Mei continuaba con el chico que se encontró, pero estaba algo perpleja viéndolo, ya que de la nada el chico se puso en el suelo para comenzar a olfatear como si se tratara de un Pokémon salvaje, llamando la atención de cada persona que pasaba por ahí.
—Eh... Yuuki... —Lo llamó algo avergonzada—. ¿Q-Qué estás haciendo...?
—Busco a Haruka por su olor, así es más fácil —Respondió—. Oh, ¡ya está! Vamos —Se levantó para seguir caminando.
—I-Increíble... —Fue junto a él—. ¿De verdad puedes buscar así?
—Ah, yo siempre me entrené en la naturaleza... a veces voy con mamá para algunas investigaciones, por lo que me desarrollé bastante en mis sentidos. Me ayuda a encontrar a los Pokémon más fácilmente.
— ¿Así que investigas en la naturaleza? Vaya... y yo que me la paso estudiando en un escritorio.
—No es que esté mal, pero de vez en cuando no tiene nada de malo dejar los libros de lado y... ¡Lanzarte a una aventura! Si sabes pelear incluso podrías enfrentar a los líderes de gimnasio, ¿por qué no?
— ¿Eh...? Sin embargo no sé si soy lo suficientemente buena aún...
—Para de dudar, ¿cómo vas a mejorar si te la pasas retrocediendo?
—Uf... tienes toda la razón. ¿Sabes? Noto que puedes ser alguien duro y energético, con gran pasión por las batallas... sin embargo también eres un hermano mayor muy protector, ¿no?
— ¿Q-Qué me quieres decir...? ¿Oh? —Pero antes de continuar con la conversación, justamente aparecieron frente a ellos Kyouhei acompañado de Haruka—. Anda, ahí estabas.
—Q-Q-Q-Qué... —Kyouhei estaba completamente atónito por lo que veía—. Mei... así que me dejaste... ¿para irte con un chico mayor...? E-Eh...
— ¿Ah? —Mei no comprendió nada.
— ¿Esa chica es tu amiga? —Le preguntó Haruka a Kyouhei.
— ¡¿Q-Qué...?! ¡Ah...! —Kyouhei solo trató de guardarse cualquier emoción tonta.
—Oye, Kyo... ¿te pasa algo? —Le preguntó Mei.
— ¡Ya lo sé! No soy nada en comparación a alguien mayor y con esa musculatura.
— ¿Muscu... qué? —Yuuki se revisó a sí mismo de forma inocente.
— ¡Ay, y tú no te hagas el tonto! —Por esa última reacción, su Pignite actuó precipitadamente, y se lanzó para darle un fuerte golpe en la cara a Yuuki, derribándolo en el suelo y dejando impactadas a las dos chicas—. U-Uy... —Hasta él mismo se espantó por lo que pasó.
— ¡¿Pero qué te pasa?! —Mei fue junto a él para gritarle.
— ¡No, no, no, no! Yo no quería... Kabu actuó sin preguntar... ¡¿Qué te pasa Kabu?! —Al preguntar eso su Pignite solo le hizo una señal de que ni él mismo supo.
— ¡Pusiste nervioso a tu Pokémon con tu actitud!
—L-Lo siento...
—Ay... no se mueve... —Dijo Haruka.
— ¿Eh? Uy... ¡Oye, amigo! ¡Lo siento! —Kyouhei fue para acercarse a él.
—Fue un ataque de un Pokémon tipo lucha, nadie podría moverse después de eso... —Dijo Mei muy angustiada.
—Ah... yo no me preocuparía por Yuuki... sino por Kyouhei... —Dijo Haruka.
— ¿Qué? ¿Por qué...?
—Ese chico es mi hermano... y la única razón de que no se mueva... es porque trata de aguantarse la ira...
— ¿Tu herma...? Tú eres la hermana de Yuuki entonces... uy...
—H-Hey... —Kyouhei trató de hablarle a Yuuki, un poco nervioso—. Kabu dice que lo lamenta... ya sabes cómo son algunos Pokémon... ¿Estás bien...?
—...Grrrr... —Finalmente Yuuki se puso de pie, sin levantar la mirada.
—Ay... ¡Mírate! ¡Sí estás bien! Me alegro que nos hayas disculpado, jaja...
—Tú... —Gruñó con aquellos afilados colmillos—. ¡¿Quién demonios te crees?! —Finalmente levantó esa mirada mostrando un rostro muy furioso, casi como un demonio.
—Eh... Espera amigo, ya me disculpé...
— ¡No soy tu amigo y tampoco te hecho nada! Grrr... ¡Si quieres pelear, pues bien! —Tomó su PokéBall.
—Oye, oye, esto podemos hablarlo con... ¡Aaaahhhh! —Pegó un grito al ver al Pokémon que salió de la PokéBall, era un Salamence que estaba tan furioso como su entrenador—. Un D-D-Dragón... —Retrocedió lentamente hasta caer al suelo, viéndose literalmente en la espalda contra la pared.
—Ay no... —Mei se espantó un poco al notar eso.
—Ese Yuuki... no puede ser que se aproveche de alguien débil... —Dijo Haruka.
—No, te aseguro que Kyo no es alguien débil, tiene una gran habilidad para luchar. Sin embargo su única debilidad son los Pokémon tipo Dragón... les tiene una fobia enorme y no puede dejar de temblar si ve uno.
— ¿Cómo dices...? ¡Yuuki! —Aunque trató de llamarlo, fue completamente ignorada—. Imposible... ese tonto hermano que tengo no me escuchará, está completamente enfadado.
—Pero...
— ¡Anda! ¡Haz algo! —Le gritó Yuuki—. ¡Te recuerdo que tú empezaste! Hmm... —Observó a Kyouhei unos momentos—. ¡Bah! ¡Si no haces algo lo haré yo! ¡Mance!
— ¡Ah! —Kyouhei solo se cubrió temblando viendo a Salamence yendo a atacarlo directamente.
— ¡Espera un momento! —Pero Mei intervino y se puso frente a Kyouhei.
— ¡Mei!
Salamence mostró una gran furia en su ataque de Garra Dragón, por lo que Mei solo pudo cerrar los ojos, pero al abrirlos se dio cuenta de que Salamence se detuvo a solo unos centímetros de tocarla y luego regresó junto a su entrenador sin hacerle daño a nadie, eso la alivió por completo.
—Fiu... Ah... ¿Estás bien, Kyo? —Mei se agachó para poder ver a Kyouhei de mejor forma.
—S-Sí... —Contestó Kyouhei aún abrumado por la situación.
—Qué patético —Dijo Yuuki regresando a Salamence en la PokéBall—. No crean que soy un cobarde que ataca a alguien que no tiene deseos de pelear. Y tú... —Miró a Kyouhei—. Agradece de que no se trataba de una batalla real... porque tu amiguita ahora mismo estaría muerta por culpa de tu cobardía. No provoques a la gente si hay un tipo de Pokémon contra el que no puedas pelear.
—Oh... hmm... —Kyouhei bajó la mirada muy pensativo, se le veía triste.
—E-Está bien, Kyo... —Mei trató de animarlo un poco—. Al final no pasó nada. No lo tomes en serio, sé que no es fácil para ti frente a un dragón. Y ese Salamence hasta a mí me dio miedo...
—A propósito... ¿Quién es él? —Preguntó levemente enfadado.
— ¡Hermano! —Haruka corrió para ir junto a Yuuki.
—Ahí estabas, tonta. ¿Qué hacías con gente rara? —Preguntó Yuuki de mala manera.
—Buu... ya te pusiste de mal humor. Eres insoportable. ¿Te hace sentir bien usar siempre a Mance para espantar a medio mundo?
— ¡Bah! ¡Yo no hice nada y lo sabes! —En ese momento su PokéGear comenzó a sonar—. ¿Eh? ¿Hola? —Contestó—. Ah, eres tú viejo. ¿Hm? ¿Cómo dices? ¿Ya están...?
— ¡¿Qué?! —Mientras tanto, Kyouhei continuaba en su conversación con Mei—. ¡¿Ese rarito es el hermano de Haruka?! Ay... nunca vi hermanos tan diferentes... eh... —Pero justo le vino a su mente Hugh y su hermana—. No, espera, creo que sí... ¡Pero de todos modos me sorprende!
—Bueno, tú deberías ir a disculparte —Le dijo Mei.
— ¡¿Estás loca?! ¡¿Me amenaza con su lagartija desarrollada que aparentemente fue tallada en el mismo infierno y el que debe disculparse soy yo?!
— ¡Tú enviaste a tu Pignate para golpearlo!
— ¡Hey! ¡Kabu se movió por su cuenta! No puedo creerlo... ¿Por qué te paseabas con alguien así?
—Le ayudaba a encontrar a su hermana, además... no es malo. ¿Sabes a quién me recuerda?
— ¿A quién?
—A mi papá.
— ¡¿Qué?! ¡E-Eso es imposible! ¡Hugh es una persona respetable, no se parece en nada a...!
—Hey —Casi de la nada Yuuki apareció frente a él.
— ¡Aahh! —Se espantó de la sorpresa.
—Tú eres Kyouhei, ¿verdad? Haruka te llamó así hace un momento. Eres Kyouhei y usas una visera en la cabeza.
—E-Eh... sí... soy yo...
—Perfecto. Entonces llévanos a tu casa.
— ¿Q-Qué...?
Volviendo al hogar de Lack-two y Whi-two... todo se había calmado un poco gracias a inesperados dos visitantes nuevos que ahora mismo acompañaban a todos sentados en la mesa de la terraza también. Eran un hombre y una mujer, que al parecer eran los mayores de ese lugar. El hombre tenía cabello negro y usaba una gorra de tela, tenía además unos ojos rojos. Mientras que la mujer era castaña con ojos azules, resaltando para todos unos colmillos que sobresalían de su boca.
(N/A: Tal vez en esta parte se preste cierta confusión. No olvidemos que "Yuuki" nuestro salvaje hijo de Ruby, significa "Coraje" el cual se escribe aquí con 2 "u" mientras que "Yuki" personaje secundaria de la saga B2W2, amiga de Whi-two y dolor de cabeza para Hugh, significa "Nieve", el cual se escribe con una sola "u". Tendrán que estar atentos a cuando hable un personaje u otro, pues será la única manera de diferenciarlos. También tenemos a "Yuuko" otra de las amigas de Whi-two, con la que también podrían confundirse, pero podrán notar la diferencia pues su nombre termina con una "o". Al menos Mayu no me complica la vida con estos asuntos (?) Continúen disfrutando la lectura y espero que al asunto de nombres parecidos no sea un inconveniente)
—Listo —Aquel hombre dejó su PokéGear al lado al terminar una llamada—. Me disculpo mucho por la falta de respeto, necesitaba hablar con mi hijo enseguida. De todas formas, es un placer conocerlos, mi nombre es Ruby.
— ¡Yo soy Sapphire! —Saludó la mujer de forma más animada—. Al igual que Lack-two y Whi-two tenemos Pokédex, por eso hemos venido.
— ¡¿De verdad?! Debe ser increíble —Dijo Yuuko muy emocionada.
—Significa que son Pokédex Holder... ¡Es como si estuviéramos en una mesa con celebridades! —Dijo Mayu.
—Prácticamente Lack-two y Whi-two son celebridades también, nunca lo pensé de esa manera. Es emocionante... además él es casi tan guapo como Lack-two... no como otros —Dijo Yuki enviando una indirecta bien directa para Hugh.
— ¡Creo que es mejor que te vayas! ¡Solo molestan! —Le contestó Hugh con un grito.
— ¡Tú empezaste! ¡El que debería irse eres tú!
— ¡Yo ahora no estaba...!
— ¡Pero hace rato te comportaste como un...!
— ¡Ah! —De pronto Sapphire se levantó dando un solo aplauso llamando la atención, se le veía alegre—. ¡Ya sé, ya sé! ¿Ustedes se gustan, verdad?
— ¡¿EHH?! —Claramente esa idea no le gustó a ninguno de los dos.
— ¡¿Estás ciega?! ¡¿No ves que me pone de los nervios?! —Contestó Hugh ante eso.
— ¡Y la verdad es que no creo que exista mujer con suficiente estómago para querer algo con él! —Respondió Yuki igual de enfadada.
—Sí, sí, eso siempre pasa —Era como si no escuchara, pero Sapphire se puso a fantasear un poco acompañada de unas sonrojadas mejillas—. No importa qué tantas peleas hayan, al final solo importa si las personas se quieren, Kya~
— ¿Qué le pasa a esta? —Preguntó Hugh ni siquiera enfadado por lo extraña que le parecía.
—Sapphire... no molestes a la gente —Le dijo Ruby, corrigiéndola.
— ¡¿Qué dices?! ¡No he molestado a nadie! —Respondió Sapphire a la defensiva.
—Por favor, estamos en público. Compórtate.
— ¡¿Ah?! ¡¿Quién te crees?!
—Al parecer alguien más educado que tú.
— ¡Es aburrido! ¡Al menos trato de socializar un poco, no como tú que te haces el interesante y educado, eres un soso!
— ¡Al menos no hago el ridículo! —Finalmente le alzó la voz.
—P-Por favor... no otra pelea... —Whi-two trató de calmarlos a los dos muy nerviosa.
—Jaja... —Lack-two soltó una pequeña sonrisa, esa sonrisa se veía tan bella y sincera que pareciera que nadie podría quitársela, parecía disfrutar de tanta compañía—. *Ah, maldita sea... ¿cuándo se irán todas estas personas? Están estorbando*.
Y para colmo, se escuchó el ruido de alguien abriendo la puerta de entrada. Así entraron Kyouhei y Mei y salieron hacia la terraza también.
— ¡Ah! ¡Aquí estabas! —Mei inmediatamente fue junto a Hugh muy indignada.
— ¿Qué? —Le preguntó Hugh.
— ¡¿Que qué?! ¡Te fuiste del hospital sin siquiera avisarme! ¡¿No piensas en tu salud?!
—Tenía cosas más importantes que hacer, además yo me siento bien. Deja de ser tan exagerada.
—Pero...
— ¡Todo está bien, eso dijo! —Kyouhei la sujetó de los hombros para calmarla—. No es muy educado no saludar. Hola.
— ¿Eh? Oh... ¡Hola! —Saludó apenadamente al notar la presencia de más gente.
—Mei, ya conocías a Mayu y a Yuuko. Esta señorita es Yuki, también es amiga de mamá.
—M-Mucho gusto... ¿eh? —También notó a Ruby y Sapphire, quienes le llamaron la atención.
—Hmm —También Yuuki esperaba en la entrada de la terraza junto a Haruka, no se le veía de buen humor.
—Ah, llegaron —Les dijo Ruby—. Yuuki, Haruka, entren y saluden...
—Hola —Pasó Yuuki rápidamente con un saludo muy pasajero y luego se recostó en el pasto sin ver a nadie.
—Ay... qué vergüenza... —Dijo Haruka—. Ehm... Soy Haruka, la hija menor de Ruby y Sapphire... mucho gusto —Saludó a todos cordialmente.
—Está de mal humor... ¿Qué le hiciste, Haruka? —Le preguntó Ruby.
—Y-Yo no fui...
—Fuiste tú Kyo, aún no te disculpas —Mei regañó a Kyouhei una vez.
— ¿Yo? No es culpa mía que sea un amargado de primera y poco educado —Kyouhei se defendió, con total soberbia.
— ¡Discúlpate!
—No eres mi madre para darme órdenes.
— ¡Tú, maldita sabandija...! —Iba a perder el control, pero luego se dio cuenta que era observada por todo el mundo—. Ah... lo siento —Se disculpó muy apenada.
— ¡Oh! ¿Entonces tú eres Kyouhei? —Le preguntó Sapphire muy entusiasmada.
—Ese soy yo —Afirmó Kyouhei con total confianza.
— ¡Qué bien! ¡Yuuki! Es él, ¿no? ¿Por qué no vienes aquí? Tú tienes algo para Kyouhei.
—Dáselo tú —Yuuki contestó arrojando un extraño objeto sin delicadeza alguna.
— ¡A-Ay...! —Sapphire lo atrapó algo en pánico por si caía al suelo—. Uf... ¡¿Qué te pasa?! ¡Compórtate! Eras el más entusiasmado para esto, ¿qué pasó?
—Me da igual, terminemos con esto para irnos.
—Yuuki, por favor... te están viendo... —Le dijo Ruby—. Ehm... discúlpenlo... en realidad es buen muchacho... cuando quiere... solo que te odia —Se refirió a Kyouhei.
—Deberían ponerle una correa y un bozal —Dijo Kyouhei en voz baja.
— ¡Te escuché! —Le gritó Yuuki—. Uf... —Nuevamente se arrojó el pasto cerrando los ojos y tratando de ignorar todo.
—Es colmo... ¡Bueno! —Sapphire volvió al entusiasmo—. ¡Kyouhei! ¡Yo soy Sapphire y él es Ruby! ¡Somos Pokédex Holder en la región Hoenn!
— ¡¿Pokédex Holder?! —Mei dio un grito muy sorprendida, pero luego se dio cuenta que era la única sorprendida—. ¿Por qué vienen a verte los Pokédex Holder? —Le preguntó a Kyouhei.
—Kyouhei es hijo de Pokédex Holder.
— ¡¿QUÉ?! —Luego se fijó que Lack-two y Whi-two sacaron sus Pokédex como prueba—. ¡Eso es increíble, Kyouhei! ¡¿Por qué nunca me lo dijiste?!
—Ehm... ¿nunca preguntaste? —Eso respondió Kyouhei tratando de dar una excusa.
— ¡Bueno! —Sapphire continuó—. Tal vez no lo sepas, pero hace un año falleció el investigador más importante, el profesor Oak. Lo último que dejó fueron varias Pokédex precisamente para aquellos que son hijos de Pokédex Holder. Yuuki y Haru ya tienen las suyas. Por supuesto, que algunos profesores de otras regiones hicieron unas pocas modificaciones, por lo que la tuya será la Pokédex mejorada. ¡Felicidades, nuevo Pokédex Holder! —Le ofreció la Pokédex muy entusiasmada.
—Ah... gracias, pero no la quiero —Contestó Kyouhei en tono neutro, eso dejó atónitos a todos.
— ¡¿Pero qué te pasa?! —Mei fue inmediatamente para regañarlo—. ¡¿Te das cuenta del sorprendente invento que te están ofreciendo?! ¡Es la Pokédex! ¡Posiblemente la envidia de todos los entrenadores que existen!
—Bueno, si tanto te encanta, te la cedo a ti...
— ¡¿Qué dices?! ¡Es para ti, idiota!
—El objeto es una pérdida de tiempo, te obliga a completarlo, es tarea extra que no quiero.
— ¡Pero...!
—Está bien, está bien —Lack-two decidió meterse de forma muy pacífica—. Kyouhei, la señorita de aquí te está haciendo un regalo. Es grosero de tu parte rechazarlo así, ¿no? Acepta, tal vez que termine encantando más de lo que crees —Le dijo con esa amable sonrisa.
—Aw~ Lack-two es tan buen padre —Mayu, Yuuko y Yuki se la pasaban comentando muy cautivadas.
—...No la quiero —Pero Kyouhei continuó con lo mismo, ignorando por completo a Lack-two—. Pueden llevársela.
—Con un demonio... ¡Hey! —Hugh finalmente alzó la voz—. ¡Deja de ser tan testarudo, toma la Pokédex y agradece!
—Bueno —Tomó la Pokédex—. Muchas gracias.
— ¡¿Eh?! —Eso hizo que la mayoría casi cayeran de sus sillas, incluso Hugh que no se esperaba tanta obediencia—. Ok... ¿Por qué me escuchaste a mí a no a Lack-two?
—Meh... usted me caer mejor.
—Es el colmo, ahora mal influencias a Kyouhei, siempre había sido un buen muchacho y obediente —Yuki le recriminó.
—Yo a penas sí le he hablado, a mí no me digas nada —Le contestó Hugh de mala manera.
Justo en ese momento el timbre sonó nuevamente.
— ¿Eh? ¿Más gente? —A Mei le pareció curioso.
— ¿Más? Ya mejor me voy —Hugh ya rendido colocó su cabeza en la mesa.
Whi-two nuevamente fue a abrir y regresó al patio con los demás, acompañado de...
— ¡Hola! —Un chico joven algo menor que Yuuki, con ojos café y cabello castaño que amarraba con una diminuta cola de caballo, además de que era muy destacable su gorra con las letras BW.
— ¡Gray! —Mei se alegró mucho al verlo.
— ¿Eh? —Kyouhei no pudo evitar notar eso con desagrado.
— ¡Ah! ¡Eres tú Gray! —Yuuki fue junto a él para darle una fuerte palmada en la espalda—. ¡Cuánto tiempo sin vernos!
—Cof... ajaja... —Gray solo rió nerviosamente.
— ¡Me alegra tanto verte! ¡Te veo cambiado! —Haruka también fue a saludarlo muy animada.
—Es que he tenido mucho trabajo. Ah~ Hay mucha gente aquí por lo que veo.
—Ay no... sigue siendo solo un patio de una casa, no vayas...
— ¡ATENCIÓN! ¡ME GUSTARÍA QUE TODOS SEPAN QUE LA AGENCIA BW ES LA MEJOR! ¡DEBEN CONSIDERAR NUESTROS PRODUCTOS! —Gritó sumamente alto de la nada, lo que fue inesperado.
— ¡Ay! ¡No es necesario gritar, todos te oyen! —Yuuki se enfadó un poco, le dolió algo el oído por semejante grito.
—Lo siento, lo siento... ¡la costumbre! Traje folletos también.
— ¡Ah! —De pronto Yuuko habló—. Eres el hijo del campeón y la presidenta de una de las agencias más importantes de Unova... ¡Lo conozco! ¡Es Gray! ¡Lo he visto en revistas y todo!
— ¡Sí! Ese soy yo... ¿Interesada en los productos? El folleto incluye varios descuentos.
— ¡Ahhh! ¡Yo quiero! —Yuki, Mayu y Yuuko aceptaron muy alegres.
—Gray —Mei se le acercó—. ¿Conoces a Yuuki y a su hermana?
—Ah, ¡Hola Mei! —Gray saludó muy alegre—. Claro que los conozco, desde hace varios años. Hemos pasado mucho juntos. Haruka es una experta coordinadora, por lo que entiende mucho sobre el mundo del espectáculo. Y Yuuki... pues mira tú que es fuerte, una de las personas más fuertes que conozco. Apuesto que sin él nunca hubiéramos ganado varias batallas, es muy valiente.
—Oh... ya veo...
— ¿Y tú? ¿Leíste el folleto que te di?
— ¡Claro que sí! Te lo prometí.
— *¿Qué demonios?* —Kyouhei se quedó observando casi gruñendo—. *¿Por qué Mei es siempre tan linda y buena con Gray? ¡Oh no...! Eso es... estaba equivocado, a Mei no le gusta ese payaso salvaje... ¡Debe gustarle Gray! Claro, no hay por dónde perderse... hijo del campeón, futuro dueño de una de las agencias más importantes de toda Unova... ¡Semejante partido! Ay... sé que le dije que me conformaba con ser su amigo, pero... ahora que sé quién le gusta... oh no, no, no...* —Se la pasó sufriendo dentro de su cabeza.
—La verdad estoy aquí por ti y Kyouhei —Continuó Gray.
— ¿Nosotros? —Preguntó Mei.
—Sí. Necesitaba agradecerles por el éxito que me han dado. A ver... ¡Aquí está! —Entre sus cosas sacó y mostró alto un DVD en el que claramente eran Kyouhei y Mei con traje de príncipe y princesa en la portada.
— ¡¿EHH?!
—Hace algunos meses ustedes participaron en una película en Pokéwood, la cual tuvo un increíble éxito. Ya está en su versión DVD y quise traerles una copia a cada uno. Fue tan popular que mi mamá me felicitó, fue mi primer éxito como productor.
— ¡No muestres eso! —Muy desesperada le arrebató el DVD a Gray para ocultarlo—. Ay no... qué horror...
— ¿M-Mei...?
—Eh... ¿No tendrás una copia para mí? —Kyouhei se le acercó con una sonrisa de satisfacción.
—Claro —Le entregó el otro DVD a Kyouhei.
—Gracias~
— ¡Ay! ¡¿Qué haces?! —Mei fue a gritarle.
—Trajo una copia para ambos, sería grosero rechazarlo.
— ¡¿Así como rechazaste una Pokédex hace un rato?!
—Oye, al final acepté. Además esto es algo que sí quiero. La veré todas las noches antes de dormir. Hmm... ya sé... podemos verla todos juntos ahora, ¿no?
— ¡Ay! ¡Dámela! —Con el rostro sonrojado por la vergüenza trató de quitársela.
—Nop —Aprovechó su diferencia de altura para levantar alto el brazo y alejar el DVD de ella.
— ¡Anda! ¡Kyo...!
—Tú tienes el tuyo. Yo tengo el mío. Oh~ ¡Mejor aún! Hugh~ ¿Podemos ir a su casa a ver esto?
— ¡Kyo! ¡DÁMELA! —Se sonrojó aún más.
—Él lo está disfrutando... —Comentó Whi-two como si hasta sintiera lástima por Mei.
—Oh —Gray fue junto a Ruby y Sapphire—. Señor Ruby... muchas gracias por venir. Como representante de la agencia se lo agradezco.
—No hay de qué, fue un honor —Contestó Ruby.
— ¿Eh? —Eso llamó la atención de Mei, lo suficiente para voltear y dejar de luchar por ese DVD—. Creí que habían venido para darle la Pokédex a Kyo.
—De hecho Yuuki iba a venir por su cuenta —Explicó Gray—. Sin embargo ahora mismo mi madre me dio la oportunidad de ayudar en el musical Pokémon, especialmente por la ropa y accesorios de los Pokémon, es por eso que le pedí a Ruby si podía venir a la región también, pues aparte de ser un coordinador famoso él es diseñador de ropa, me parece que es mi oportunidad de obtener la ayuda de un experto a cambio de un bajo presupuesto. Claro que a cambio la familia entera vino, pero eso no es problema, la agencia se encargará de pagar el hotel para que su familia tenga su estancia en Unova.
— ¡¿De verdad?! —Haruka se emocionó al oír eso—. ¡Eso me gusta! Dormir en una cama cómoda y con buenos baños en la habitación.
— ¿Por qué? —Le dijo Yuuki—. Yo creo que dormir en la intemperie es genial.
—Pues claro, como eres un salvaje...
— ¡No empieces niña!
—De todas formas espero que disfruten su estancia en Unova —Les dijo Gray.
—Oh —Sin previo aviso Lack-two se levantó de la mesa—. Yuki, Mayu, Yuuko... se hace muy tarde, ¿no? Me preocupa que unas bonitas señoritas como ustedes se pesen de la calle por la noche. Otro día podemos continuar planeando la reunión de ex alumnos.
—Tienes razón —Contestó Yuki—. Chicas, es mejor ir, ¿no? Mañana podemos venir de nuevo, ¿verdad?
—Ah... sí... —Asintió Whi-two.
—Momento... ¿una reunión de ex-alumnos? —Preguntó Mei muy entusiasmada.
—Sí. Planeamos hacer una reunión de los ex-alumnos de la clase E —Contestó Yuki.
— ¡¿De verdad?! —Se emocionó completamente—. ¡Oh~! ¡Es estupendo! ¡A pesar de que la escuela de entrenadores te quiere enseñar a ser competitivo, también enseña de la importancia del compañerismo, por eso existen actividades como la competencia de coros! ¡No solo eso, si son ustedes significa que la primera clase a la que el profesor Cheren enseñó se va a reunir! ¡Kya! ¿No te parece increíble, Kyo? ¡Es como si fueran nuestros superiores!
—Ah... sí... qué emoción... —Contestó Kyouhei siendo completamente sarcástico.
— ¡Anda! ¡Podríamos ir con nuestros padres! ¡¿Podemos?!
—Si tú quieres ve con Lack-two y Whi-two... yo no iré a esa tonta reunión —Le aclaró Hugh inmediatamente.
— ¡¿Eh?! ¿Por qué no? Si fuiste alumno de esa clase también.
—Ya dije que no, no insistas.
—Pero...
—Vaya, hasta tu hija es más agradable que tú —Le dijo Yuki.
— ¿No estaban por irse? —Contestó Hugh.
—Sí, sí. Mejor vámonos. Y menos mal que decidiste no ir, nos haces un favor a todos.
—Me alegro por ustedes.
Dicho y hecho, Yuki, Mayu y Yuuko se despidieron y fueron las primeras en marcharse.
— ¡Bueno! Yo hice lo que tenía que hacer, creo que también me marcho —Dijo Gray—. Fue un gusto conocer a los padres de Kyouhei y Mei... especialmente porque siempre quise saber cómo eran los Holder Lack-two y Whi-two.
—El placer fue mío —Contestó Lack-two muy amablemente.
—Nosotros también nos vamos —Dijo Ruby levantándose de la mesa.
— ¿Ehh? Yo quería conocer un poco más a Kyouhei, después de todo se quedará con la Pokédex... —Dijo Sapphire.
—No Sapp. Creo que están ocupados y es mejor que nos marchemos por ahora. Muchas gracias por su hospitalidad. Chicos...
—Fue un gusto —Haruka se despidió cordialmente.
—Sí, sí, adiós —Aunque en contraste Yuuki no se veía muy animado al despedirse.
Así, todos se dirigieron hacia la salida.
—Ah... ese maldito Lack-two es muy listo... —Dijo Kyouhei en voz baja.
— ¿Eh? ¿Por qué? —Le preguntó Mei.
—Es muy común en las reuniones que sí alguien se va por la hora... a los otros les dé la misma necesidad de irse. Es algo psicológico. Usó a la señorita Yuki y las demás que siempre lo escuchan para que los demás se vayan... en cortas palabras, estaba harto de toda esta gente.
— ¿T-Tú crees...?
—Pudo haberlo hecho desde hace un buen rato... —Les comentó Hugh al oír esa conversación.
—Hmm... —Kyouhei no pudo evitar observar su nueva Pokédex—. Ah, maldita sea... *me acabo de ganar un objeto que no hará más que estorbarme...*
Por parte de la familia de Hoenn, esa noche se quedaron en el hotel que Gray les prometió, además de que era perfecto ya que era una habitación para Ruby y Sapphire y otra para los dos hermanos, aunque para suerte de Haruka, Yuuki prefirió salir esa noche para recostarse en la rama de un gran árbol.
—Vemos... —El chico estaba con un extraño aparato que por su cara se veía que entendía muy poco—. Oh, maldición... ¡No sé usar esta cosa! Qué le costaba a... ¡Ah! —De pronto el mismo aparato comenzó a sonar, a lo que el chico supo apretar por lo menos para contestar la llamada de ahí salió un pequeño holograma de una chica casi de su edad... ¡eran llamadas por holograma!
— ¡Hola~! ¿Cómo está el niño más salvaje pero tierno~? —Le dijo la chica de la llamada en un tono que obviamente era para molestar.
—No empieces con tus tonterías Kotone. Te dije que no sé usar este holo no sé qué. Prefiero el Pokégear.
—Ay, siempre te quejas de mis regalos, a mí me gusta el Holomisor. Bueno~ ¿Qué tal te va allá en Unova? ¿Conocieron al nuevo chico?
—Claro que sí, es un tonto pretencioso y presumido de primera. Rechazó la Pokédex porque dijo que no quería tarea extra, claro que después la aceptó porque otro tipo raro se lo ordenó, ni siquiera escuchó a su propio padre... pff... yo no se la hubiera dado.
—Hey... te ves de mal humor, ¿eh? No debe ser tan malo. Tú siempre de mal humor, amorcito~
— ¡Que no me llames así! Uf... al menos ya terminó, supongo...
— ¿Supones?
—Al parecer esos tipos planeaban una reunión de ex-alumnos o algo así... y mi mamá al llegar al hotel gritó "¡Ya sé! Podemos hacer una reunión de Pokédex Holder también. Así conoceríamos a los nuevos muchachos".
—Oye, pero eso no es mala idea. Hmm... me gusta como suena, una reunión en Unova. Anda, apuesto que Calme te encantará mucho más que Kyouhei.
—Ya están en Kalos, ¿verdad?
— ¡Claro! Orange, Gin y yo estamos en Kalos con el nuevo Pokédex Holder. La pasamos bien.
—Bueno, si planeas venir a Unova después... ¿te podría pedir un favor? Hay un Pokémon que me interesa.
Continuará...
¡Personajes importantes del capítulo!
Kyouhei:
Hijo de Lack-two y Whi-two, dos Pokédex Holder. Un chico presumido con alta autoestima. Cree que la vida no necesita esfuerzo y quiere demostrarle a Mei que puede conquistarla como a todas las demás. Ha recibido la nueva Pokédex, por lo que oficialmente es un Pokédex Holder, sin embargo no se le ve muy interesado en ello. Resultó además un chico bastante celoso, no puede soportar a Yuuki ni a Gray. De cariño pueden decirle Kyo, aunque Mei se refiere a él como "puerco".
Pokémon de Kyouhei:
Kabu (Pignite): Género: Masculino - Nivel: 20 - Naturaleza: Huraña
Lyndis (Sewaddle): Género: Femenino - Nivel: 9 - Naturaleza: Amable
Zelda (Mareep): Género: Femenino - Nivel: 13 - Naturaleza: Modesta
Mei:
Hija de Hugh. Una chica bastante agresiva y poco femenina. No es muy popular en la escuela. Cree que a través del esfuerzo todo es posible y planea derrotar a Kyouhei en cuanto calificaciones de la clase. Decidió perdonar a Kyohei y ahora por fin parecen ser buenos amigos... ¡Pero ahora Mei está descubriendo sentimientos que no quiere admitir! ¿Qué es lo que en realidad siente por nuestro protagonista? Kyouhei se refiere a ella como "gatita".
Pokémon de Mei:
Neko (Liepard): Género: Masculino - Nivel: 21 - Naturaleza: Activa
Mukade (Venipede): Género: Masculino - Nivel: 16 - Naturaleza: Agitada
Yuuki:
Hijo de Ruby y Sapphire, dos Pokédex Holder. A simple vista es un chico algo malhumorado y agresivo, pero en realidad es una buena persona. En las dos anteriores batallas de los Holder ha tomado un papel muy importante, siempre lucha con coraje contra el enemigo y usa sus instintos "salvajes" para obtener ventaja en las batallas. Ahora mismo fue a Unova por la misión de entregar la nueva Pokédex, sin embargo no fue lo que realmente esperaba. ¿Cuál es el Pokémon de Kalos que tanto le interesa y para qué lo necesita?
Equipo de Yuuki:
Mightyena (Poochy): Género: Masculino - Nivel: 72 - Naturaleza: Audaz
Salamence (Mance): Género: Masculino - Nivel: 89 - Naturaleza: Firme
Swampert (Mud): Género: Masculino - Nivel: 76 - Naturaleza: Plácida
Seviper (Viper): Género: Masculino - Nivel: 69 - Naturaleza: Ingenua
Slaking (Slak): Género: Masculino - Nivel: 78 - Naturaleza: Huraña
Absol (Abs): Género: Masculino - Nivel: 68 - Naturaleza: Cauta
Haruka:
La hija menor de Ruby y Sapphire. Es una chica muy linda y femenina, ama los concursos más que nada en el mundo. A veces puede ser muy malcriada y llorona, pero tiene un gran corazón. Gracias a las batallas de los Pokédex Holder ella se vio obligada a aprender a luchar, por lo que aunque no le gusten las batallas, sus habilidades no deben ser subestimadas. A pesar del desprecio que demuestra por su hermano, no puede evitar sentirse desprotegida cuando no lo tiene cerca.
Pokémon de Haruka:
Delcatty (Kiki): Género: Femenino - Nivel: 30 - Naturaleza: Alegre
Blaziken (Momo): Género: Femenino - Nivel: 40 - Naturaleza: Firme
Beautifly (Fifi): Género: Femenino - Nivel: 27 - Naturaleza: Serena
Gorebyss (Byby): Género: Femenino - Nivel: 35 - Naturaleza: Modesta
Aggron (Roro): Género: Masculino - Nivel: 42 - Naturaleza: Osada
Florges (Flo): Género: Femenino - Nivel: 55 - Naturaleza: Mansa
Gray:
Hijo de Black y White, dos Pokédex Holder. Ha participado en las dos últimas batallas de los Pokédex Holder como Yuuki y Haruka. Por el momento está encargado de las producciones de Pokéwood por parte de la compañía BW, pero aparentemente se le ha dado la oportunidad de solucionar problemas en el Musical Pokémon... ¡Tiene mucho trabajo!
Pokémon de Gray:
Hydreigon: Género: Masculino - Nivel: 67 - Naturaleza: Afable
Liepard: Género: Femenino - Nivel: 53 - Naturaleza: Grosera
Serperior: Género: Masculino - Nivel: 64 - Naturaleza: Modesta
Krookodile: Género: Masculino - Nivel: 57 - Naturaleza: Firme
Arheops: Género: Masculino - Nivel: 55 - Naturaleza: Alocada
Zoroark: Género: Masculino - Nivel: 60 - Naturaleza: Audaz
¡Espero hayan disfrutado la lectura en esta ocasión! Yo olvidé decirles algo, que el asunto de Alola, sobre si Sun sería pareja con Moon o Lillie ya se decidió y... ¡Aún no les diré la respuesta! Podrán apreciar la decisión en los capítulos que están por venir.
Kyouhei y Mei de momento tienen más asuntos que solucionar de su relación... y los problemas de su vida personal, aún no han visto nada de los personajes. Pero de momento haré la pregunta ya que la mini saga de "vida diaria" ha acabado ya. ¿Cuál de los dos te ha gustado más? Es curioso, Kyouhei es el único personaje que resultó ser de un shipping que DETESTO (Púdrete Corruptedshipping, la pareja me parece pésima xD) Sin embargo con lo que ha pasado y con TOOODO lo que le queda a este personaje por futuro, debo decir que se ha convertido en uno de mis favoritos (mi favorito junto a Yuuki en verdad). Pero me gustaría saber la opinión de ustedes~
¡Gracias por leer el capítulo! ¡Espero un lindo comentario de su parte y nos vemos en el capítulo 11 en unos días! :D
¡Recuerden seguir apoyando los episodios con sus lindos comentarios!~
Próximo capítulo: Pokédex Holder en Kalos.
