Por fin puedo actualizar algo. El inicio de este capítulo me salió de un tirón, pero llegué a un punto que me atasqué y tarde meses en lograr sacar algo. Pero aquí está.
Los personajes son de Kishimoto.
El comienzo del capítulo es un recordatorio de la frase final del anterior, para situarnos.
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"Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia"
Paulo Coelho
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Capítulo 10: Lo que siento por ti.
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_ Hazlo Hinata, mírame y di: no te quiero Neji.
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Se quedó mirándola fijamente. Hinata tenía los labios temblorosos, le brillaban los ojos y continuaba firmemente agarrada a la puerta abierta, como si el suelo bajo sus pies fuera a desaparecer en cualquier momento.
Entonces sucedió lo que menos esperaba.
Neji se había imaginado lloros, un beso apasionado o incluso estaba preparado para una bofetada.
Pero no para aquello.
Porque Hinata rió.
Comenzó a soltar carcajadas histéricas mientras se agarraba más fuertemente a la puerta para ir resbalando por ella y quedar sentada sobre el suelo.
La risa psicópata cesó, para dejar paso a respiraciones entrecortadas. Él permaneció observándola.
_ Eres un necio, un necio egoísta_ la voz femenina sonaba demasiado nasal, Neji dedujo que era por la sobrecarga de aire de la risa y por las probables ansias de llorar que Hinata estaba evitando_ siempre haces lo mismo. Tú eliges el momento, las palabras. Tú lo eliges siempre todo ¡Todo!_ alzó los ojos hinchados y se pasó la manga de la sudadera por la nariz, fijando la mirada en el hombre_ cuando tomo la decisión de olvidarte, de hacerlo definitivamente, llegas tú a cambiarlo todo de nuevo_ tomó aire_ otra vez. Esto es lo mismo que cuando te fuiste a la universidad Neji ¿no te das cuenta?
_ Creo que deberíamos entrar. Tus vecinos pueden oírnos.
_ ¡No me importa!_ las lágrimas empezaron a caerle incapaz de retenerlas más_ todo lo que nos abarca a los dos siempre lo decides tú. Empezaste a odiarme y a intimidarme ¡tu decisión!, cuando decidiste que me querías, o lo que fuera eso, ¡fuiste tú quien me besó!, cuando me abandonaste ¡tú también!_ apretó los puños y los apoyó en el suelo para erguirse_ y ahora que me había prometido dejar de sentir algo por ti, vienes exigiéndome esto. Dime Neji ¿Qué es exactamente lo que pretendes de mí? Si nunca me amaste ¿por qué haces esto ahora?
Había logrado ponerse en pie y lo miraba retadoramente.
_ Sabes que lo de que nunca te amé no fue más que una vil mentira para hacer todo más fácil.
_ ¿Fácil? ¿Para quién? ¡Para ti, de nuevo! ¿Por qué sabes una cosa Neji? ¡No fue nada fácil! No fue fácil dormir durante un montón de noches mientras tus palabras se repetían en mi cabeza, no fue fácil cruzar delante de la puerta de tu habitación cuando tú ya no estabas, y tampoco lo fue que los profesores del instituto preguntasen continuamente por el genio de mi primo. ¡No fue fácil maldita sea!
Neji dio un paso adelante obligándola a retroceder para adentrarse en la casa y cerrar la puerta, o sino todo el vecindario acabaría enterándose de lo que allí sucedía.
_ Tampoco fue fácil para mí_ gruñó_ pero ¿qué mierda querías que te dijese?
_ ¡La verdad! Una maldita verdad para variar hubiese estado bien_ dio la vuelta y a grandes zancadas se introdujo en el salón, volviéndose para enfrentarlo de cara.
_ ¿La verdad? La jodida verdad era que no quería perder el respeto que me había ganado de toda la rama principal de la familia y que…
_ ¡Claro! Ese era el amor que sentías por mí, uno que estaba por debajo de tu estúpido orgullo.
Neji pegó un puñetazo contra la pared y agarró con fuerza la muñeca de Hinata, para que le escuchara y lo observase.
_ Y también que_ continuó_ tenía miedo que si se enteraban en la familia me obligasen a dejarte. Preferí hacerlo yo, al menos era mi decisión.
Hinata dejó de forcejear para mirar con los ojos húmedos a Neji que mantenía fuertemente sujeta su muñeca.
_ Tu decisión_ repitió. Tiró de su brazo para soltarse y su primo deshizo el agarre_ pues enhorabuena, tu decisión lleva años haciéndome desgraciada. No creo que si hubiese sido de otra forma me hubiese hecho menos daño.
Caminó para dejarse caer en el sofá, apoyó los codos en las rodillas y sujetó la cabeza con sus manos.
_ Si tanto me odias, ya sabes que debes hacer_ Hinata giró la cabeza para observarle_ sólo dilo. Son cuatro simples palabras. No te quiero Neji. No es tan complicado.
La Hyuuga continuó en silencio mirándole. Suspiró y dejó asomar una mirada cansada.
_ Por supuesto que es complicado_ el hombre no dejó de mirarla _ tú sabes mejor que nadie que no sé mentir.
_ ¿Por qué tendrías que hacerlo?
_ Si quiero ser fiel a mi propia promesa de mantenerme alejada de ti, tendría que hacerlo. Y mi capacidad de mentir mirando a alguien a los ojos es nula_ apoyó la espalda en el respaldo del sofá.
_ ¿Y quieres ser fiel a esa promesa?_ preguntó Neji.
_ Nos haremos daño_ cerró los ojos mirando al techo.
_ Quizá.
_ Hirako-sama pondrá el grito en el cielo.
_ Eso será divertido_ ambos sonrieron levemente.
_ Voy a exigirte mucho, esta vez no voy a conformarme.
_ Lo sé.
Hinata abrió los párpados para observarlo desde su lugar. Erguió su espalda para situarse y le miró a los ojos.
_ Neji_ él fijó la mirada en aquella idéntica a la suya_ no te quiero_ Hinata extendió la mano y la puso sobre la rodilla del hombre_ siento mucho más que eso por ti.
Neji se quedó quieto sin hacer nada, mirándola fijamente.
_ Quiero besarte ¿puedo?
Hinata notó el calor sobre sus mejillas, pero se obligó a recuperar su compostura.
_ La primera vez que lo hiciste no recuerdo que pidieras permiso_ sonrió.
Y él copió el gesto. Se inclinó sobre ella y rozó sus labios levemente, tras unos segundos hizo el gesto más profundo y pasional, sintiéndose completamente dichoso de que Hinata no rechazase el contacto. Unos segundos después se separaron en silencio.
Ella estaba ruborizada mirándole de reojo.
_ ¿Quieres…?_ tomó aire y fijó la vista sobre él_ ¿Quieres quedarte?
Neji sonrió divertido aumentando el sonrojo de Hinata, pero luego se levantó.
_ En realidad, he dejado a Shikamaru cuidando de Kazuma así que debería volver. Lo siento.
Hinata se levantó sonriendo.
_ No, en realidad verte ejerciendo de padre responsable es bastante agradable_ lo acompañó hasta la puerta_ bueno, mañana nos vemos en la empresa.
_ Si_ respondió él sintiendo la escena algo incómoda_ nos vemos mañana.
Hinata lo vio subirse al coche y alejarse en la oscuridad. Después cerró la puerta y sonrió. Lo hizo como si se tratase de una niña pequeña a la que acaban de hacer el mayor regalo de su vida.
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La mañana siguiente llegó demasiado pronto para Neji. Mientras cruzaba la puerta principal del enorme edificio Hyuuga se preguntaba cómo se supone debería tratar a Hinata ahora. ¿Tenía que saludarla con un beso? O ¿tratarla como lo hacía habitualmente estaba bien? Suspiró frustrado al tiempo que salía del ascensor, él nunca había tenido problemas de decisión ¿a qué diablos venía esa actitud cobarde ahora? ¡Ah, sí! Tal vez tenía que ver con que se había prometido a sí mismo que esta vez haría las cosas bien.
Estuvo agradecido al comprobar que parecía no haber nadie en la planta de su oficina, así que encendiendo la cafetera esperó para poder beberse una caliente taza en solitario mientras ordenaba su reciente cambio de vida.
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_ Sinceramente, no sé si felicitarte o darte el pésame_ la voz de Kiba, al otro lado del auricular sonaba gangosa debido al desayuno que debía de estar ingiriendo en ese instante.
_ Kiba-kun…_ suspiró Hinata recostándose en la parte trasera del coche de la empresa que la recogía cada mañana.
_ Lo siento, lo siento. Sabes que me alegro por ti, y yo soy feliz si tú lo eres. Y toda esa mierda tele novelesca que se te ocurra, pero ¿estás segura? Quiero decir…_ Hinata notó la ligera duda_ es Neji.
La forma en que Kiba pronunció aquellas dos palabras, como si simplemente lo explicaran todo, hizo a Hinata tener ganas de reír.
_ Lo sé. Es Neji.
_ Sí.
_ Y le quiero.
_ Es algo inexplicable, pero sí _ corroboró Kiba.
_ Estoy terriblemente asustada Kiba-kun, yo…_ cerró los ojos y tomó aire_ no creo que pueda volver a pasar por lo mismo si esto vuelve a salir mal. No soportaría verlo alejarse de nuevo.
_ Ese riesgo existe.
_ Lo sé.
_ Pero tampoco serías feliz si te quedaras con la duda de que hubiera pasado. Además…_ el tono de Kiba cambió a uno divertido_ lo mataré si se va de nuevo.
_ Sé que lo harás_ y aunque Hinata le respondió con el mismo tono jocoso, estaba cien por cien segura de que Kiba sería capaz de hacer eso y más_ acabo de llegar.
_ De acuerdo. Te llamaré para ver cómo van las cosas.
_ Gracias.
Cuando Hinata iba a colgar escuchó de nuevo la voz de su mejor amigo.
_ Hinata, todo va a salir bien. Ya lo verás.
_ ¿Cómo estás tan seguro?_ le preguntó al tiempo que inclinaba la cabeza en forma de saludo hacia el guardia de seguridad de la entrada, que le abría la puerta.
_ Porque te lo mereces.
Lo siguiente que escuchó fue el pitido que señalizaba el fin de la llamada.
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Neji continuó escuchando el sinfín de tareas que su asistente le estaba enumerando y que se suponía debía acabar en aquella mañana. Cómo si tuviese tantas horas.
Asintió en modo automático sin prestar demasiada atención, después de todo cuando acabará cada mínima cosa que tenía que hacer, su secretaria llegaría recordándole la siguiente; así que no sabía muy bien porque seguía relatándoselas todas al comenzar cada mañana.
_ Y eso es todo.
Estuvo tentado a gritar un aleluya, pero en su lugar asintió.
_ Una cosa más Neji-sama, su abuelo ha vuelto a llamar para insistir en una reunión. Le expliqué, otra vez, que estaba muy ocupado; pero parece que se cansó de esperar y dijo que se presentaría para comer y que si usted e Hinata-sama sabían lo que era verdaderamente importante le harían un hueco.
Neji cerró los ojos de pura frustración. Aquella iba a ser una mañana infernal.
_ De acuerdo. ¿Sabe Hinata eso?
_ Ella debe estar a punto de llegar, señor. Pero suele pasarse por la planta de producción cada lunes para recoger los resultados de la semana anterior. De todas formas ya avisé a Minako-san, su secretaria.
_ Gracias Reira-san, puedes retirarte.
Ella se inclinó y abandonó el despacho con el taconeo de sus zapatos.
Hirako-sama iba a presentarse allí, como su propia decisión, igual que solía hacer siempre. Neji golpeó con los dedos el escritorio mientras esperaba a que su ordenador arrancase. Mierda. Ya tenía bastante que pensar con su reciente cambio de relación con Hinata para enfrentarse al viejo ahora.
Miró hacia la puerta. ¿Iría Hinata a verlo al llegar? ¡Por dios! Parecía un ridículo adolescente. Tomó aire profundamente y comenzó a revisar las cuentas que tenía delante, en diez minutos tenía una reunión y no podía despistarse.
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_ ¡Ah! Y Hirako-sama llamó para decir que se reuniría con usted y Neji-sama para comer_ aunque Hinata sólo escuchaba la voz de su secretaria de fondo, detuvo su andar por el pasillo al oír esa última tarea para aquella mañana. Giró la cabeza para mirar a la mujer que caminaba un paso tras ella, eficientemente.
_ ¿Dijo su motivo?
_ No.
Claro, pensó Hinata. Estúpida, como si él hombre diese alguna vez explicaciones a alguien.
_ Está bien. Gracias Minako-san_ miró hacia la puerta cerrada del despacho de Neji cuando llegaban al suyo_ ¿Está Neji aquí ya?
_ Si, Hinata-sama. Pero si no me equivoco él está ahora reunido con el encargado de presupuestos_ la mujer miró la enorme agenda llena de papeles que llevaba en sus brazos_ ¡aquí está! Usted también tiene que reunirse con él, en media hora, cuando acabe su encuentro con Neji-sama.
_ ¿Por qué tengo que reunirme con el encargado de presupuestos?_ dijo entrando en su oficina mientras apoyaba su bolso sobre la mesa y abría las cortinas para que entrase luz natural_ Neji se encarga de las cuentas.
_ Lo sé. Pero al parecer hubo un pequeño problema legal con los impuestos del último mes y quiere asegurarse de que está todo solucionado.
Hinata miró al exterior.
_ ¿Y por qué no me reúno con él ahora? Iré al despacho de Neji y eso nos ahorrará tiempo a todos.
_ ¿Hinata-sama?_ la cara de sorpresa de la asistente no pasó desapercibida para la mujer y a la Hyuuga no le sorprendió, en todo ese tiempo que manejaban la empresa juntos, Neji y Hinata se habían encargado cada uno de sus asuntos, eficientemente.
_ Vamos.
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Hinata entró en el despacho ante la mirada extrañada de su empleado, que competía eficientemente con la que Neji mostraba.
_ ¿Sucede algo?
Ella sonrió mientras tomaba una silla para instalarse cómodamente en ella.
_ Pensé en ahorrar algo de tiempo. Se supone que él y yo teníamos que reunirnos justo cuando acabarais, así que decidí hacerlo todo junto. Si no te importa.
_ Está bien para mí_ asintió Neji. Miró al otro hombre que cabeceó, cediendo y comenzó a explicarles la situación.
Casi cuarenta minutos después el joven abandonaba el despacho, dejando a ambos Hyuuga a solas.
_ Tenemos que comer con Hirako-sama_ fue lo primero que Neji soltó mientras ordenaba un pequeño taco de folios e Hinata se levantaba observando los libros perfectamente colocados en una librería. Ella simplemente asintió_ me pregunto qué quiere ahora ese viejo.
La mujer sonrió ligeramente ante el tono hastiado y despreciativo de Neji.
_ Sólo vendrá a hacer algunos comentarios desagradables que alimenten aún más su alma podrida. Al menos durante unos días.
Ambos se miraron y rieron ligeramente. Aquello era agradable, pensó Neji. A penas podía recordar cuando había sido la última vez que ambos habían podido estar a solas en un lugar reducido y sentirse cómodos. ¿Cuánto tiempo hacía que no hablaban sin intentar herirse?
_ ¿En qué piensas?_ alzó la cabeza para encontrar a Hinata más cerca, observándolo fijamente y con un ligero rojo en sus mejillas. Eso estaba bien, aún había cosas que no cambiaban.
_ ¿Sinceramente?_ Hinata asintió_ En cuál había sido la última vez que habíamos tenido una conversación civilizada.
La sonrisa de la chica hizo que su corazón diera un bote irregular.
_ Es difícil recordarlo ¿verdad?_ paseó pensativa_ diría que fue sobre tu último cumpleaños antes de irte a la universidad.
Hizo memoria y unas imágenes de ellos mucho más jóvenes lo inundaron. Lo primero que vino a su cabeza fue una Hinata elegantemente vestida con una pequeña caja envuelta en sus manos.
_ Lo recuerdo. La fiesta fue un infierno.
Ella rió. Estaba de acuerdo. Neji cumplía la mayoría de edad y aquello había sido una aburrida convención de Hyuugas venidos de todas partes, para conmemorarlo.
_ Estabas hermosa ese día.
Enrojeció mientras sonreía tímidamente. Casi como en los viejos tiempos.
_ El vestido había sido de mi madre. Pasé semanas arreglándolo.
_ Hiciste un buen trabajo.
_ Gracias.
Neji sabía que era una conversación ridícula, pero estaba seguro de que no se lo había dicho aquella noche.
_ Todavía lo conservo_ la voz grave rompió el silencio.
_ ¿Eh?_ Hinata pareció bajar de su propio mundo de recuerdos en ese instante.
_ Tu regalo de aquel día. Aún lo tengo.
La cara sorprendida de Hinata hizo sentir a Neji cosas totalmente opuestas. Se dio cuenta, con dolor, que Hinata creía que él se había deshecho de aquello; y al mismo tiempo sintió un pequeño brote de alegría al ver la cara de ilusión de la mujer.
_ "Un montón de hojas en blanco para que cubras con tu nueva vida"_ recitó el hombre.
Hinata lo miró con cariño.
_ "Una nueva vida fuera de la jaula"_ terminó ella. Recordando exactamente como ella misma había escrito esa dedicatoria en la primera hoja de un libro en blanco que había encargado especialmente para Neji como regalo de su dieciocho cumpleaños. Aún recordaba perfectamente la sobria encuadernación oscura y las letras grabadas en la solapa en un gris elegante que rezaban "Libertad".
_ Fue el mejor regalo que me han hecho_ ella sólo asintió_ durante años ni siquiera fui capaz de abrirlo. Hacía que me sintiera horriblemente culpable. Más aún.
_ ¿Culpable?
_ Si lo abría deseaba salir corriendo y suplicarte que me perdonaras_ ignoró el interrogante de Hinata_ el día de tu boda estuve a punto de tirarlo, romperlo, quemarlo…cualquier cosa. Pero todo lo que fui capaz de hacer fue abrirlo y escribir algo.
_ ¿Q-qué escribiste?_ la voz le salió entrecortada.
_ Lo siento.
_ ¿Qué?
_ Eso fue lo que escribí. En grande, en la siguiente página a tu dedicatoria. Y es lo único que continúa escrito.
_ Ojalá lo hubieses abierto. Ojalá lo hubieses hecho y vinieses a decirme eso en vez de escribirlo.
_ ¿Y qué habría cambiado?
_ Todo. Lo sabes. Te dije que si me pedías que no me casase, no lo haría. Necesitas saber que aún cuando estaba dando mi consentimiento ante el altar, aún cuando iba camino de celebrar mi luna de miel no podía dejar de mirar a mi espalda, esperando verte, deseando que estuvieses allí tendiéndome la mano.
Dejó escapar un suspiro mientras se acercaba a Neji, hizo una petición silenciosa antes de que él se moviese ligeramente en su asiento y ella pudiese acomodarse sobre sus rodillas a horcajadas. No dijo nada más, se inclinó hacia él y escondió su rostro en el cuello de Neji. Éste se limitó rodearla con sus brazos y sujetarla.
_ ¿Será así siempre?_ la amortiguada voz de Hinata resonó grave haciendo que su aliento cosquillease en la piel del hombre.
_ ¿El qué?
_ Lo nuestro. ¿Va a perseguirnos siempre el pasado?_ alzó la cabeza para mirarlo fijamente. Tenía los ojos enrojecidos, como si hiciese un esfuerzo por no llorar.
_ Me gustaría borrarlo, pero no puedo_ Neji fijó la mirada _ lo siento. Por todo. No quise hacerte daño y acabé hiriéndote más.
_ ¿Fue mentira?_ tomó aire y apartó la vista, avergonzada_ ¿Mentías cuando decías que me querías?
_ Sabes la respuesta a eso Hinata_ echó la cabeza hacia atrás apoyándola sobre el respaldo al tiempo que cerraba los ojos_ no mentía.
La mujer suspiró. ¿Cuántos años había esperado oír eso? Su pecho se sintió más ligero.
_ Necesitaba escucharlo.
_ Conseguiré que algún día me perdones por eso.
Ella acarició su mejilla haciéndole abrir los ojos para observarla.
_ Te he odiado tanto Neji. Tanto. Pero si hay algo que no necesito hacer, es perdonarte. Puede sonarte como una farsa, pero nunca te culpé de nada. Siempre creí que era culpa mía. Tú nunca has sido el culpable para mí.
La aprisionó contra él con más fuerza dándole su respuesta en ese gesto e Hinata sonrió con su cara oculta. Quizá todos esos años de sufrimiento sólo los habían estado preparando para ese momento. Si era así, valía la pena.
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Creo que era hora de un poco de felicidad en este fic ^^
Me encantaría leer vuestras opiniones y me animan a seguir ahora que mi inspiración está escasa. Gracias por vuestra enorme paciencia con la espera.
Hasta pronto.
