Acto 11
Las andanzas de la mujer pizza
Había pasado un par de días desde que Lelouch logró salvar a Kallen de estar atrapada de por vida en el cuerpo de Victoire y a ésta de la maldición del geass. Como Nunnally le prometió a su hermano, llevaron a Victoire a un hospital para que la cuidaran allí y le ayudaran para mejorar el problema de su cuerpo: los huesos débiles que tenía. Victoire aceptó de buen grado la ayuda de Nunnally y se fue con entusiasmo al hospital.
-Sabes algo Lelouch – le dijo Kallen mientras los dos observaban mientras unos doctores se llevaban a Victoire -, esa muchacha es como yo en cierta forma.
-¿A qué te refieres?
-Cuando estuve en su cuerpo partes de sus recuerdos pasaron a mí – Kallen se quedó mirando sus pies mientras decía eso -. Supe que su padre es de Britannia mientras que su madre fue japonesa. Sin embargo, fue una hija no deseada. Su padre nunca la aceptó y su madre era mucho más débil que ella. A los cuatro años la madre de Victoire falleció y su padre nunca la reconoció, nunca le dio amparo… Nada hizo por su hija. Victoire fue una mendiga desde corta edad.
A Lelouch también le recordó cuando su madre "falleció" y su padre, en vez de cuidarlos como buen padre, los manda a Japón como rehenes.
-Claro, mi padre todavía me dejaba vivir en su casa solamente si olvidaba mi parte japonesa y mi madre siguió con vida pero como sirvienta… Victoire es al igual que yo una mestiza.
Lelouch le ofreció a Kallen si quería olvidar esos recuerdos pero esta los rechazó, dijo que así estaba bien. Posteriormente Lelouch le dijo a Kallen que necesitaba su ayuda para derrotar a Ewald y le explicó todo lo que pasó, mencionando de pasada la razón por la que seguía con vida.
Regresando a los dos días después, Lelouch al despertarse y abrir los ojos vio solamente en su cama a Cheese-kun; C.C. no estaba durmiendo al lado suyo.
-Buenos días Lelouch-sama – dijo una voz y Lelouch tuvo que cerrar sus ojos por un tiempo por el fuerte resplandor del sol. Sayoko abrió las cortinas de su habitación.
-¿Dónde está la Mujer Pizza, Sayoko-san? – le preguntó Lelouch.
Como respuesta Sayoko miró el calendario de la pared. Al ver la fecha el muchacho no pudo evitar poner su mano en su frente: hoy era el día del festival escolar de la Academia Ashford. Si era verdad que Rivalz se volvió un cocinero entonces haría una pizza gigante otra vez, algo que C.C. nunca se perdería en su vida. Algunas veces le irritaba lo imprudente que era esa muchacha.
-Todos fueron a la academia también Lelouch-sama – le dijo Sayoko con tranquilidad -. Nunnally-sama fue escoltada por Suzaku-san; Kallen-san también fue y Lord Jeremiah está acompañando a Anya-san. Usted es el único que falta.
-Estás bromeando Sayoko, yo no puedo ir…
Un par de horas después Lelouch estaba en las puertas de la Academia Ashford con una mirada de incredulidad en su rostro; aún no podía creer que Sayoko lo haya logrado convencerlo para que viniera. Para ocultar aún más su identidad estaba utilizando una gorra, una chaqueta con un suéter debajo y unos jeans.
Mientras pensaba qué iba a hacer dos muchachas aparecieron de la nada y empezaron a empujar a Lelouch para que entrara al complejo y disfrutara de la presentación que hizo la nueva dueña de la escuela: Milly Ashford. Al escuchar que la presidenta tomó las riendas d su academia Lelouch sonrió.
A pesar de todos los años que han pasado el campus de la academia se veía igual desde la última vez que Lelouch lo vio, cuando iba a anunciar su alianza con la U.F.N. Estaban las toldas con las personas vendiendo productos debajo de esta, las canchas con los equipos de la academia jugando, un gran gentío caminando con tranquilidad mientras disfrutaban de los espectáculos, y una gran tarima en donde había un Knightmare Frame de las primeras generaciones.
El edificio también seguía igual, del mismo color que antes, hasta la misma forma. Lelouch no pudo evitar ver que detrás de la academia estaban los dormitorios que los Ashford les prestaron a Lelouch y Nunnally cuando se hacían pasar por Lamperouge. Se preguntó si estaban siendo utilizados por alguien ahora.
Mientras caminaba con las dos estudiantes Lelouch vio un stand en donde estaban vendiendo figuras de los Caballeros Negros como Zero, Ohgii, Kallen, Kaguya, Tohdho, entre otros. Y de todas las personas que Lelouch menos se esperaba, Tamaki estaba allí.
-¿Por qué diablos la figura basada en mí es la menos cara? – demandó Tamaki con un dejo de furia en su voz.
El encargado del stand estaba preocupado. Lelouch por curiosidad se alejó de las dos muchachas y se acercó para ver los precios. La figura de Zero estaba valorada en 1150 yenes, las otras oscilaban entre los 1000 y 1100 yenes. Pero la de Tamaki estaba valorada en 150 yenes.
-Lo lamento mucho señor Tamaki pero yo no soy el que pongo los precios – dijo el hombre bien arrepentido.
-Dime el nombre del encargado de poner los precios – bramó Tamaki.
-La esposa del Primer Ministro y profesora de esta academia, Villeta Ohgi.
-Rayos, ya estoy harto de ser el hazmerreír de todos – chilló Tamaki y se fue durando unas pisadas fuertes.
Lelouch, el encargado y varias personas se quedaron mirando a Tamaki mientras se iban. De repente el encargado se dio cuenta de Lelouch.
-Disculpe, ¿le puedo ayudar en algo? – preguntó éste.
-¿Usted ha visto a una muchacha de cabello verde?
-Creo que vi una como usted dice con la emperatriz Nunnally y Zero-sama.
Una mano agarró el codo de Lelouch y lo sacó del stand. El muchacho al voltear su rostro se dio cuenta que era Kallen que aparentemente estaba seria.
-Fue bien peligroso que vinieras Lelouch – le dijo Kallen con dureza en su voz cuando estuvieron en un lugar seguro.
-Llámame R.R. cuando no estemos en privado – Lelouch estaba arreglándose la ropa mientras decía eso -. Y no creas que vine de buen grado, solamente vine a buscar a la Mujer Pizza.
-A ella no la he visto desde la mañana – musitó Kallen -. ¿Por qué crees que habrá venido sabiendo lo peligroso que es?
Lelouch se quedó mirando con incredulidad a Kallen, no podía creer que su amiga no supiera la razón por la que C.C vino a la academia. Al recordárselo no pudo evitar sentir una pizca de furia al ver que Kallen se rió.
-Sí, se me olvidó que C.C. tiene una adicción con las pizzas – dijo Kallen después de reírse -. Bueno, vamos a buscarla.
Kallen se volvió en la compañera de Lelouch mientras los dos empezaron a buscar a C.C. y salir de allí antes que alguien se diese cuenta de su verdadera identidad. Mientras caminaban por el campus Lelouch vio a varias personas que desde hace tiempo no veía. Entre ellos vio a Ohgi y Villeta presenciando un partido del club de baloncesto. Los dos no estaban solos, también tenían una hija que Ohgi estaba cargando en su espalda. Por lo que le dijo Kallen, la niña llamada Amy Ohgi, tenía seis años y era bien inteligente. De suerte para Lelouch, cuando Ohgi saludó a Kallen, ni él o Villeta lo reconocieron. Kallen lo presentaba como un amigo de ella llamado Renton.
Además de ver a Ohgi y Kallen, Lelouch vio a otros individuos como Gino Weinberg, que ahora se convirtió en un fotógrafo que viaja por el mundo.
-Gino me pidió salir con él – reconoció Kallen después que Gino se fue -, pero lo rechacé.
Lelouch se quedó extrañado de eso, no entendía por qué Kallen le dijo eso. De verdad que las mujeres eran seres extraños para él. Otra persona que vio fue a su hermana Cornelia que estaba con Guillford entrando a una casa de los sustos. Guilford después del incidente del FLEIJA se quedó ciego, por eso dependía de un bastón para poder saber su entorno.
-Cornelia de verdad ha cambiado – comentó Lelouch mientras veía a los dos entrar a la casa de los sustos -. Antes Cornelia consideraba que los débiles debían morir y los más fuertes reinaban.
-Cornelia está haciendo obras de caridad ayudando a todas las personas que fueron afectadas por la guerra – comentó Kallen con tranquilidad -. Quizás piensa que así podrá saber cómo era su hermana menor.
A pesar de recorrer el campus por una hora no dieron ni con C.C., Suzaku o Nunnally. Lo más cercano que pudieron encontrar de C.C. fue cuando se toparon con Jeremiah y Anya que estaban observando todo el festival desde la azotea de la academia. Supuestamente los dos vieron a C.C. estar cerca del área en donde iban a hacer la famosa pizza. Lelouch decidió quedarse en el área esperando pacientemente hasta cuando Rivalz hiciera su aclamada pizza, que según dijo la presidenta, iba a romper el récord de la pizza que ellos hicieron cuando Lelouch empezó a ser Zero.
Sin embargo, a pesar que estuvieron en el área no se toparon con C.C., ni siquiera cuando la presidenta se puso en la tarima con Rivalz a su lado.
En esos seis años los dos no han cambiado en nada tampoco, también se veían igual. Kallen le dijo en un susurro a Lelouch que Rivalz sigue enamorado de ella pero que no ha tenido éxito alguno para que la presidenta se fije en él de esa manera.
-¡Buenas tardes a todos! – exclamó Milly Ashford a través del micrófono -. Les agradezco a todos nuestros invitados el haber venido al festival de la Academia Ashford. Como se los prometimos en los anuncios, nuestro buen cocinero, Rivalz Cardemonde, va a deleitarnos con su presentación para hacer la pizza más grande en la existencia del planeta.
Milly le pasó a Rivalz el micrófono y éste empezó a explicar cómo iba a hacer la pizza. Mientras tanto, Lelouch empezó a buscar a C.C. con su mirada y vio a través de la multitud una muchacha que tenía el cabello verde en dos colas y estaba utilizando el uniforme escolar.
Lelouch le dijo a Kallen con sus labios que vio a C.C.; ésta asintió y los dos empezaron a moverse a través de la muchedumbre mientras seguían a C.C. No demoró mucho hasta que de nuevo perdieran de vista su llamativo cabello color verde.
-Ella aparecerá Lelouch – le dijo Kallen cuando la perdieron de vista -. Aprovecha y disfruta esta oportunidad.
-Pero…
-Nadie te ha reconocido – le recordó Kallen -. Dime Lelouch, ¿cuándo fue la última vez que disfrutaste algo como esto?
Kallen estaba en lo cierto, ya Lelouch ni recordaba cuándo fue la última vez que disfrutó de un festival escolar.
-Está bien. Pero cuando todo esto termine tienes que prometerme que vas a ayudarme a buscar a la Mujer Pizza.
-A diferencia de ti sí voy a cumplir mi promesa R.R.
El resto de la tarde fue uno de los mejores momentos de Lelouch. Pudo ver la aclamada pizza que de verdad rompió los récords de la pizza más grande que se haya hecho, con una medida de 40 metros de diámetro. A pesar que fue repartida Lelouch no pudo ver a C.C. entre las personas.
Después de eso las actividades regresaron a su rumbo normal hasta el atardecer cuando Milly hizo que todos bailaran y después desapareció dejando a todos solos. Como Lelouch no tenía ganas de bailar se fue junto con Kallen a los dormitorios para poder recordar un poco todo lo que vivió allí en el pasado.
Al entrar en los dormitorios no pudo evitar sentir una gran nostalgia al ver el edificio, era como si imágenes de él y los demás con sus uniformes de estudiantes pasaran por todo el lugar. Como cuando Kallen fue introducida al Consejo Estudiantil o cuando Suzaku llegó por primera vez allí después que lo aceptaran al Consejo Estudiantil, o cuando Kallen lo besó allí.
-Lelouch, me gustaría que me acompañaras – y sin esperar respuesta alguna Kallen agarró la mano de Lelouch para que la siguiera.
Kallen lo llevó primero por las escaleras y después siguió todo el camino para ir a la azotea del apartamento.
-¿Qué pasa Kallen? – preguntó Lelouch sorprendido pero no recibió respuesta alguna, Kallen solamente lo estaba llevando callada.
Cuando los dos llegaron a la azotea se dio cuenta de lo que quería Kallen. En la azotea estaban C.C., Suzaku sin el casco de Zero, Nunnally. Y no solamente ellos tres, también estaban Rivalz y Milly con una sonrisa radiante en sus rostros. Detrás de ellos había varios fuegos artificiales listos para ser lanzados.
-Bienvenido de vuelta, Lelouch – dijo Rivalz de inmediato.
-¿Cómo sabían que estaba con vida? – demandó Lelouch después que salió de su asombro.
-Yo se los expliqué Lelouch – admitió Suzaku -. Ni a la presidenta o Rivalz le importan las razones por la que sigues aquí, con tal que estés con vida es suficiente para ellos – Rivalz y Milly asintieron con su cabeza.
-¿Ustedes dos no me odian? – preguntó Lelouch. Como respuesta Rivalz y Milly negaron con la cabeza -. ¿Por qué?
-Sabíamos que no fuiste malo porque querías, lo hiciste porque querías conseguir la paz que Nana-chan siempre quiso – explicó Milly mientras Nunnally sonreía -. Y eso de que eras un príncipe de Britannia, bueno, le informé todo a Rivalz cuando Orange-kun deshizo algo que supuestamente el antiguo emperador nos hizo.
-Bueno, es hora de terminar nuestro festival escolar – Milly regresó a su forma habitual -. ¡Es hora de lanzar los fuegos artificiales!
Lelouch recordó que hizo esa promesa, la promesa que iba a lanzar fuegos artificiales con ellos, la única promesa que Lelouch siempre quiso cumplir y nunca pudo hasta ahora. Sin pensarlo dos veces se acercó a sus amigos y ayudó a Rivalz y Suzaku para poner los fuegos artificiales.
En poco tiempo el pequeño grupo de amigos logró lanzar los fuegos artificiales al cielo para que explotaran en la bóveda azul. Lelouch sabía que allí estaban todos, incluyendo Shirley y Rolo, no físicamente, pero sí en sus corazones.
-Me alegro pasar este tiempo contigo, onii-sama – dijo Nunnally mientras agarraba la mano de su hermano.
-Yo también me alegro de estar contigo y con nuestros amigos también.
-No fue un desperdicio después de todo ayudarlos, conseguí lo que quería – dijo C.C. mientras sostenía una cajeta con pizza dentro. Lelouch se preguntó cuántos pedazos de pizza tuvieron que darle a C.C. para que ella los ayudara a ellos. No importaba al final, debía de agradecerles a todos ellos por guardar ese recuerdo para siempre en su mente.
