Hola a todas! Nunca, pero es que NUNCA puedo cumplir mis promesas, verdad? Siento la demora, estos dos últimos meses han sido un torbellino de compromisos con esto de la graduación y la salida definitiva del colegio . Ahora que por fin soy libre, esperemos que pueda actualizar muy pronto! Y les rectifico mi firme desición decontinuar con esto no importa cuanto me tome! (levanta el puño)
Disclaimer: En mis sueños de verano me veo como Murakami Maki-sensei dibujando Gravitation, matando a Ryûichi y ganando mucho dinero con la serie. Lamentablemente, los sueños, sueños son ¬¬. 'Addicted to Shuichi' fue escrito originalmente por Kadzuki Fuchoin.
Plop
Yuki Eiri abrió sus ojos al oír en la lejanía el sonido de alguien cayéndose. Maldición. Nuevamente había caído dormido en su cómodo asiento.
Había estado tipeando en su estudio por las pasadas dos horas, dejando al criajo a solas en el sofá mientras observaba su colección favorita de videos musicales de Nittle Grasper. Ya casi se cumplía una semana desde que regresaron a casa y Shûichi estaba recuperándose satisfactoriamente a pesar de las muchas protestas de los doctores del hospital cuando declaró por primera vez que quería sacar a su koibito de ese lugar. Con su brazo derecho y su pierna izquierda lastimados, Shûichi cojeaba por la casa con una patética muleta.
Plop
Aquel sonido otra vez, seguido de otro más amortiguado.
Deslizó su silla hacia atrás y se levantó de su asiento. Quitando el seguro de la puerta salió de su estudio y se dirigió a la sala, preguntándose que intentaba hacer el mocoso.
Yuki vio al joven cantante tumbado en el suelo intentando levantarse. Se arrodilló a su lado inmediatamente y le preguntó, "¿Qué demonios estás haciendo?"
Asustado ante la presencia de su amante, Shûichi lo miró. "Yuki…." Murmuró. "Estaba tratando de apagar el televisor, pero me caí. No logro levantarme."
Shûichi lucía adorable. De no ser porque estaba lastimado, hubiese violado el cantante incluso en el armario, pensó. Suspirando, tomó el brazo sano del pequeño y lo pasó por detrás de su hombro, murmurándole 'afírmate fuerte'.
El pelirrosa obedeció y Yuki suavemente lo levantó para devolverlo al sofá. Tomó el control remoto y apagó el televisor. "No insultes la tecnología japonesa, criajo. Existe una cosa llamada control remoto."
"Pues, pensé en caminar por aquí para practicar." Admitió Shûichi avergonzado.
"Como sea, aun no estás en condiciones de hacerlo." Le gruñó mientras tomaba asiento a su lado. Cogió un cigarrillo de su caja y lo encendió.
"Na... Yuki.." Shûichi susurró mirando su regazo.
"¿Mmmmm?"
"Ha pasado mucho tiempo¿verdad?" le susurró tímidamente.
Apagó su cigarrillo en la lata vacía frente a él después de haberlo aspirado tan sólo una vez y observó a su lastimado amante. El escritor entendía a la perfección lo que quería decirle Shûichi con 'ha pasado mucho tiempo'. Maldición, Yuki había estado muy necesitado de ello desde el día que regresaron del hospital. Vivir en el mismo apartamento y dormir en la misma cama con el mocoso sin tocarlo lo estaba volviendo loco. Al mirar el rostro del pequeño notó el suave brillo carmesí que lo adornaba y pudo adivinar que el enano probablemente había estado pensado lo mismo.
Pensó en su hermano Tatsuha por el momento. Seguramente no le creería si le contara que había vivido sin sexo por los pasados 9 días. Yuki se sonrió.
Se acomodó contra el sofá y arrastró a Shûichi con él, quien cayó sobre su amplio pecho y se relajó. Mientras jugaba con el cabello del niño le preguntó seductoramente. "Entonces¿Qué quieres que haga?"
El pequeño se sonrojó. Ni siquiera se atrevía a mirar a Yuki. "No… no lo sé.."
Yuki estaba disfrutando cada minuto de aquello. Adoraba ver al pelirrosa así, indefenso frente a sus provocaciones.
"Bien, ya que no sabes que quieres que haga, tendré que continuar con mi trabajo," le dijo a propósito. Para confirmar lo que decía, empujó al niño suavemente, se puso de pie y pretendió caminar hacia su estudio, sabiendo que definitivamente Shû lo detendría.
"Yuki..." el niño alargó su mano para tomar la manga del rubio.
Bingo. Yuki se felicitó.
Dándose vuelta, sonrió traviesamente al arrodillarse frente al vocalista para acariciar su rostro gentilmente. Usó sus dedos para empujar la barbilla del cantante y que sus ojos se encontraran.
"Sé... sé que es peligroso, considerando que aun no estoy bien, pero... si es posible.. podrías… podrías… por favor… emm…" Shûichi desistió su intento por continuar ante una vergüenza que le consumía.
Yuki decidió acabar con la miseria de su amante y lo tomó en sus brazos para dirigirse a su habitación.
"Yuki..." Shûichi jadeó sorprendido.
"Cállate, mocoso. ¿No es esto lo que quieres?" Lo colocó en la cama suavemente silenciándolo con un beso.
El niño se relajó sobre la cama y regresó el beso hambrientamente. Había pasado mucho tiempo y su cuerpo gritaba para que Yuki le hiciera esto desde el momento en que había recobrado la conciencia. Cuando el escritor desabrochaba sus botones uno por uno, Shûichi lo detuvo.
El rubio estaba sorprendido. '¿Acaso predije mal?'
"Yuki... ¿Qué hay de mis heridas? No puedo moverme." Le preguntó sonrojándose al mirarlo.
Yuki sonrió. Se inclinó y acarició su cuello con su boca antes de responderle. "Supongo que sólo tendré que encargarme de ello."
"Vaya... y yo que pensé que esto nunca acabaría." Hiro soltó un suspiro de alivio.
"Sí. Tres entrevistas en una semana. Creo que estoy al borde del colapso." El normalmente compulsivo trabajador –Fujisaki- se quejó al desplomarse sobre el pequeño sofá de la sala de estar.
"No tenemos opción¿verdad?" El guitarrista masajeó su nariz. "Nuestro querido cantante, quien resulta ser el ídolo de miles de jóvenes fue atacado de sorpresa, y nos vimos forzados a posponer nuestro concierto."
"Maldición, ese chico tiene suerte. Debería estar con nosotros y encarando a la prensa." Fujisaki murmuró molesto.
"Vamos, Fujisaki kun, no debes culpar a Shûichi. Él no quiso que le ocurriera esto."
Ambos miembros de Bad Luck observaron la entrada de su manager en la sala de estar, sonriendo.
"Sí, ese mocoso inmaduro quería presentarse en el concierto por sobre todas las cosas." Agregó Hiro.
Eiji tomó asiento y miró a los dos agotados miembros de la banda. Sentía que su cuerpo le dolía estos días, debido a la falta de sueño desde la semana pasada. Estaba preocupado por Shûichi. Sólo pudo ver un destello de su ídolo cuando estaba en el hospital. En cuanto Yuki Eiri se lo llevó a la fuerza a casa, sus posibilidades de ver al pelirrosa descendieron a cero. No había forma que pudiera ir al apartamento de Yuki Eiri para ver a Shûichi.
Pensó en ir con Hiro, así como la vez que Shûichi calló enfermo. Sin embargo, el guitarrista no lo había invitado. Eiji pensó que debió haber ido por su cuenta la noche pasada.
Silenciosamente, maldijo a Yuki Eiri por llevarse a su precioso Shûichi sama del hospital. '¡Shûichi podría recuperarse muy bien si estuviera en el hospital!' pensó amargamente. Golpeó fuertemente su puño contra la mesa, incapaz de ocultar su frustración.
"Eiji¿estás bien?" le preguntó Hiro preocupadamente.
Asustado, el aludido lo miró. "Oh… sólo estoy frustrado por la forma en que las cosas se están dando. Después de todo el trabajo duro debimos posponer nuestro concierto solo porque algún maniático atacó a Shûichi por vaya a saber alguien los motivos."
"Comprendo. Me siento de la misma manera." Fue la respuesta del guitarrista.
Algo más tranquilo, Eiji se regañó mentalmente por ser incapaz de controlarse y se hizo el compromiso de no volver a hacerlo.
"Entonces¿Cuándo está programado el tour?" Fujisaki murmuró con los ojos cerrados.
"No lo sé. Seguchi san dijo que no hará nuevos anuncios hasta que Shûichi se recupere." Le respondió Eiji.
"Eso significa que será como en dos meses."
Asintió frente al comentario del tecladista. '¿Dos meses?' gritó dentro de su mente. ¿Dos largos meses sin Shûichi sama? Eiji sintió seriamente que su muerte se acercaba.
"Bueno, si Shûichi se recupera rápidamente, podríamos hacerlo antes." Eiji dijo rápidamente. Su mente encendía velas a cada dios existente por la recuperación de Shûichi.
Hiro se rió. "Juzgando por la hiperactividad de Shûichi, probablemente se recuperará la otra semana."
Y ciertamente eso deseaba Eiji. "Oigan, ya que no tenemos mucho que hacer hoy¿Qué tal si vamos a visitar a Shûichi?" les preguntó casualmente.
"Dame un descanso¿sí, Eiji? Estoy tan cansado que de un momento a otro caeré muerto." Fujisaki murmuró. "Yo paso." Batió su mano antes de dejarla caer a su lado.
"¿Hiro?" Eiji preguntó lleno de esperanza. 'Por favor... Hiro, di que sí… no creo que pueda pasar otro día sin ver a mi Shûichi sama.' Rogaba interiormente.
Hiro lo pensó por un momento. El instante en que el guitarrista asintió para decir que sí, Eiji sintió deseos de arrodillarse frente a él y besarle los pies de la misma forma en que los aborígenes lo hacían para demostrar respeto y gratitud.
"¡Estoy taaan cansado!" lloriqueó Shûichi.
Yuki, vestido con sus pantalones usuales y una toalla sobre sus hombros, sonrió burlonamente. "Y pensé que el lanzador debería cansarse después del juego."
"Malo." Shûichi le lanzó una almohada con su mano libre y ocultó su rostro en otra.
Yuki atrapó el objeto agresor y se lo tiró de regreso a Shû en la cabeza. "se supone que la gente convaleciente debe descansar, no lanzar cosas por ahí, especialmente mis cosas." Se sentó en la cama y comenzó a secar su cabello mojado después de la ducha.
El niño empujó la almohada de su cabeza y observó fijamente como su amante se secaba. Esta era la segunda mejor cosa que le gustaba ver a Shûichi. Aunque nada vence ver a Yuki bañándose.
"Comenzaré a cobrarte si sigues observando." Le murmuró mientras seguía con lo suyo.
"Ch.. Kechi.." Shûichi susurró, sonriendo mientras miraba con amor al rubio.
"Considérate afortunado. Aparte de mi hermano o ese sabelotodo, nadie ha visto mi pecho realmente en el pasado." Yuki arrojó la toalla en el canasto y tomó su paquete de cigarros para fumar un poco.
"De verdad soy afortunado." Shûichi declaró orgullosamente.
Yuki curvó una sonrisa que raramente le mostraba al pequeño y continuó fumando en silencio. Mientras ambos disfrutaban su compañía en mutuo silencio, los pensamientos del rubio vagaron en lo que recientemente había ocurrido. Shûichi había sido muy sumiso, rogando por el toque de Yuki en todas partes, para que le hiciera el amor hasta que su mente quedara en un completo vacío. Hubo momentos difíciles, parte de ello por sus heridas, pero aun así cumplió con la petición de Yuki de quedarse quieto.
Tenía que admitir que sentía casi lo mismo. Una semana y media sin tocar a su mocoso era pura tortura para él, quien se veía molesto constantemente por pequeñeces que antes no solían interesarle.
El timbre sonó y sacó a Yuki de sus cavilaciones. Shûichi lo miró confundido.
"¿Reporteros?" le preguntó, intentado levantarse para vestirse.
"No lo sé." Le respondió mientras ayudaba al niño.
Y el timbre volvió a sonar.
"Hemos tenido a muchos de ellos últimamente."
Yuki asintió mientras ayudaba al cantante a vestirse. El celular de su niño sonó de repente, logrando asustar a ambos amantes. El rubio tomó molesto el teléfono de la mesa y lo abrió para responderlo.
"Yuki Eiri." Respondió de forma natural, como si se tratara de su propio teléfono. "¿Pretenden tocar el maldito timbre hasta que no funcione más?" le ladró tras un segundo.
"¿Quién es?" Shû preguntó curioso mientras intentaba ponerse los pantalones. "Hiro" le respondió mientras cerraba el celular y se lo lanzó a Shûichi. Poniéndose una camisa de mangas largas, ignoró la sorpresa del pequeño cuando lo tomó y lo llevó a la sala para ubicarlo en el sofá.
Entonces caminó hacia la puerta y la abrió de golpe.
"Yo, Yuki san, veo que tu humor no mejorado desde hace dos días." Hiro sonrió traviesamente mientras pasaba.
Yuki le devolvió una silenciosa mirada asesina. El minuto en el que abrió la puerta vio la figura de Eiji de pie junto a Hiro, dando gala de su inocencia en su traje de trabajo. De no ser porque el pelirrojo se interponía en su camino, Yuki les habría cerrado la puerta en la cara.
"Shûichi... ¿Cómo has estado, amigo?" El guitarrista se dejó caer en el sofá al lado de Shû, desordenándole el cabello.
Eiji entró en aquella habitación por tercera vez en su vida. En cuanto vio a su ídolo sentado allí con su brazo y pierna vendados sintió deseos de echarse a llorar. Su Shûichi-sama sentado allí, incomodado por sus vendajes. Se moría por correr a su lado y ver sus heridas de cerca, pero en lugar de ello le preguntó, "Shûichi kun¿Cómo has estado?"
"Hola, Eiji." Saludo con su mano. "Nunca he estado peor." Le sonrió juguetonamente.
Yuki Eiri cerró la puerta y de manera deliberada se sentó a la derecha del pequeño, mientras Hiro ocupaba la izquierda. ¡Sobre su cadáver permitirían a Eiji sentarse al lado de Shûichi¡Zettai ni!
Sin más opciones para elegir, Eiji se sentó al lado de Hiro. Su corazón gritaba de ira y frustración, maldiciendo a Yuki como buen políglota. 'Tranquilízate, Eiji. No estás aquí para pelear- Recuerda tu plan: mátalo más tarde. Por ahora que tu atención esté en Shûichi sama.' Pensó decididamente.
"Eiji¿Cómo están las cosas en NG?" Shûichi preguntó.
"Muy bien. Aunque la fecha del concierto aun no ha sido decidida." Le respondió el manager sin quitar la mirada del cantante, lo que le causaba profundo malestar a Yuki.
"Ya veo." Shûichi murmuró decepcionado. "De no haber sido atacado, habríamos podido…"
"¡No es tu culpa!" Agregó rápidamente Eiji.
"Si, deja de culparte, amigo mío." Hiro le dio un golpecito en el hombro.
"¿Todavía te duele mucho?" Eiji se movió ligeramente para poder fijar su atención en Shûichi. Suavemente tocó la pierna lastimada del muchacho y la acarició gentilmente.
La mirada de Yuki cayó al instante sobre aquel acto. Quería alejar sus manos de un golpe. '¡Qué tipo más irritante¿Cómo se atreve a coquetear con el mocoso tan descaradamente en mi presencia?'
Silenciosamente, Yuki deslizó sus manos tras el cuello de Shûichi y acarició su cabello.
"Por supuesto. Todas las noches lloriquea por eso." El rubio dijo fríamente mientras le dirigía una mirada de 'quítale las manos de encima'.
Eiji sabía que esto vendría pero no le dio importancia. Se dio cuenta que Shûichi se había sonrojado ante los comentarios del rubio. No fue hasta que soltó una risita tonta y le hizo quitar las manos, ya que le estaba causando cosquillas que Eiji retiró su extremidad.
Yuki vio a su amante riendo y haciendo que Eiji quitara su mano. Estaba orgulloso del niño, por lo que Eiri decidió recompensarlo más tarde.
"Hey, ya me estoy oxidando por falta de práctica. Recupérate pronto, idiota. ¡Arrasaremos con todo el estudio!" Hiro golpeó la mano de Shûichi suavemente.
"¡Lo sé¡Me muero de ganas por cantar, Hiro!" Shûichi se quejó y apoyó su cabeza en el brazo con el que Yuki rodeaba sus hombros. "¡Pero mírame! Ni siquiera puedo caminar decentemente"
"Por eso te digo que te recuperes, niño. Y una vez que así sea… ¡acabaremos con todo lo que se ponga en nuestro camino!" Hiro puso una sonrisa de oreja a oreja.
"Supe por Tôma que han tenido muchas conferencias de prensa. ¿Cómo han estado?"
Hiro se recostó en el sofá y cerró sus ojos gruñendo. "Ni me lo menciones¿verdad, Eiji?" le hizo un ademán en el brazo a Eiji.
"Emm... si. ¡Incluso Fujisaki kun dice que necesitamos un descanso!"
"Vaya. Entonces de verdad ha sido duro." Shûichi susurró comprendiendo.
Siguieron conversando por 30 minutos. Yuki y Eiji intercambiaban miradas de odio mientras Hiro y Shûichi conversaban alegremente. Eiji había soltado una que otra frase 2 octavas más bajo de lo normal, pero mantuvo su conversación de forma casual. Yuki notó como no hizo ningún otro intento de tocar a Shûichi durante la tarde después de aquella primera vez. Miró de reojo su reloj de muñeca y vio que habían pasado 35 minutos desde su llegada. Calculando el tiempo, el rubio estaba a punto de decirles que se largaran cuando el timbre volvió a sonar.
'Genial. Justo cuando pensé que podría sacar a estos idiotas, suena de nuevo esta cosa.'
Sin mucho ánimo, el escritor se puso de pie y abrió la puerta, encontrándose cara a cara con Seguchi Tôma y un larguirucho estadounidense en muletas.
"Eiri¿Estoy molestando?" Tôma preguntó políticamente, tomando nota de que Yuki no estaba de buen humor.
"Yuki san! I see you're still as handsome as ever!"
"¡Esa voz...!" Shûichi casi gritó. Hiro se puso de pie, corrió hacia la puerta y gritó.
Eiji se preguntaba quien acompañaba a Seguchi Tôma. Pudo escuchar otra voz aparte de la del presidente. Juzgando por lo asombrados que se veían Shûichi y Hiro, supuso que ambos conocían a esa persona.
"¡K san!" Hiro exclamó y le dio un gran abrazo al rubio de largo cabello. Se movió hacia un lado, permitiéndole entrar al apartamento.
"¡K san!" Shûichi gritó alegremente.
"¡Shûichi! Oí que fuiste atacado. ¡Te he extrañado taaanto!" K se lanzó contra el cantante y le dio un asfixiante abrazo, sin preocuparse de su pierna lastimada.
"¡Te he extrañado mucho!" Reía Shûichi mientras devolvía el abrazo.
Eiji continuó mirando al rubio llamado K ocultando cualquier vestigio de asombro. Había oído acerca de él, pero esta era la primera vez que veía al hombre en persona. Revisó con cuidado las expresiones faciales de los jóvenes y se descubrió celoso de la amistad que compartían. Había estado trabajando con Shûichi por cosa de dos meses, y aunque el niño era cariñoso con él, nunca habían logrado una relación tan cercana. El rostro de Shûichi sama se veía radiante mientras intercambiaban preguntas.
"Oh, tu debes ser Eiji Tono. Había escuchado de ti por medio de Tôma." K se sentó y le ofreció su mano como saludo.
'Incluso llama Tôma a Seguchi san' pensó el manager mientras le devolvía el saludo al americano. "Gusto en conocerlo," sonrió agradablemente.
"Gracias por encargarte del niño. Siendo un niño tan irritante, flojo, hiperactivo y loco como él, me sorprende que pudieras aguantarlo." K retiró su mano y las cruzó frente a su pecho mientras se reía.
"¡K-san!" Shûichi se quejó.
"¿Cómo va la recuperación?" K apretó las mejillas del niño juguetonamente.
"Auch, eso duele." Shûichi alejó la mano de una palmada.
K se rió de manera cariñosa y le dio unos golpes en el hombro al niño. "Bien, bien… aun estás vivito y coleando."
"Entonces, K-san¿qué has estado haciendo los pasados 2 meses?" Hiro se apoyó en la muralla y miró a K de forma curiosa.
El rubio sonrió malignamente y deslizó su mano bajo su abrigo largo. "¡Permítanme presentarles mi nueva inversión¡La conseguí gracias a mis amigos de la armada norteamericana!" K sacó un arma de su ropa y la sostuvo sobre su cabeza, mostrándola orgullosamente a todos los presentes.
Eiji dejó escapar un aullido de alarma. Por un momento consideró seriamente que K iba a dispararle con el arma. Temiendo por la seguridad del niño, rápidamente posó su mirada sobre Shûichi sama, quien lucía completamente calmado. De hecho, se estaba riendo.
"Todavía eres el mismo, K-san" Se rió el pelirrosa cubriéndose la boca con una mano.
"De verdad me pregunto como lograste pasar esa cosa de contrabando." Yuki se apoyó contra la muralla y miró burlonamente a K.
Tôma caminó hasta quedar a un lado de Yuki poniendo su habitual sonrisa mientras respondía en lugar del cuestionado. "Intenté preguntarle, pero se niega a decirlo."
"Wait, déjenme demostrarles como funciona." K levantó el arma.
"¡K-san, vas a volar la casa!" Shûichi gritó.
"Joking!" K volvió a reirse, guardado el arma en su abrigo. "De todos modos está vacía."
A Eiji no le agradaba. Aquel extraño norteamericano con aquel extraño acento japonés lo estaba sacando de quicio, sin embargo sin entender bien el porqué. Sabía que el factor principal era por su cercana relación con Shûichi sama. El niño se veía tan cómodo con él, algo que nunca antes había visto en el cantante. Incluso Hiro le tenía cariño también.
Yuki no parecía tener problema con la parte de los abrazos, en cambio puso mirada asesina cuando había tocado a Shûichi momentos atrás. Tôma parecía disfrutar de su compañía y de vez en cuando se reía de los comentarios de K.
Hasta ahora, Eiji jamás se había sentido tan amenazado en su vida. De alguna manera la presencia de K le hacía perder su confianza, su seguridad y su posición como manager de Shûichi. Los celos le quemaban, y se vio obligado a dejarlo de lado.
Observó a Shûichi y comprobó que aun estaba conversando. 'Espera, falta alguien. No, dos personas faltan. ¿Dónde están Tôma y Yuki?'. Eiji pensó curioso cuando notó el vacío en la habitación.
Tôma cerró el cerrojo y quedó observando la espalda de Yuki. Éste le había indicado que lo siguiera a su estudio, diciéndole que había algo importante de lo que quería hablarle.
"¿Eiri?"
El escritor sacó un cigarro y lo encendió. Había dejado a Shûichi a solas con K y Hiro, confiando que Eiji no haría nada ante la presencia de K.
"Esto ya ha durado mucho tiempo," Yuki le dijo sin preámbulos. Se dio la vuelta y vio a Tôma sonriéndole traviesamente. Maldito sabelotodo. "Termina con esto."
"¿Te refieres a Eiji¿Estás celoso, Eiri?" Tôma lo molestó, sabiendo a la perfección a lo que se refería su cuñado.
"Cállate, Tôma. Sabes lo que deseo." Yuki le habló bruscamente. Exhaló por última vez y extinguió el objeto en una lata de cerveza vacía.
Tôma guardó silencio por un rato. "Lo sé... Ya lo viste por ti mismo. K aun no puede caminar. Acabo de ir al doctor con él. Le acaban de dar otro mes de licencia."
"Maldito americano. Para mi se veía bien." Yuki refunfuñó.
"Paciencia, Eiri, será otro mes o dos. Me desharé de él entonces." Tôma se acercó al rubio y le dio un golpe suavemente en su hombro.
Siguió hablando, "Hasta entonces... aprende a controlarte. Lucías como si estuvieras a punto de asesinarlo cuando entré." Tôma volvió a sonreír.
"¡Deberías haber visto lo que acababa de hacer!" Yuki tomó asiento y se acomodó en el acolchado de su silla.
"Tsk... tsk.. Eiri.. nunca pensé que fueras tan posesivo..." Tôma se rió.
Yuki le dirigió una mirada asesina y murmuró, "Maldito sabelotodo"
Kechi: Tacaño.
Kadzuki al habla: Bien.. sé que es imposible que dejaran que Shûichi saliera del hospital, pero hey… esto es un fanfic… todo vale… Sólo espero que puedan aguantar mi locura! Hablando de ello¿se sorprendieron con el regreso de K?
Ash: Demos gracias a por esta nueva gracia de la página: no poder responder reviews. Pronto Kadzuki me enviará las respuestas y a todos los que hayan dejado su mail les responderé por esa vía. A los usuarios anónimos que leen esto y dejan reviews, les pido que coloquen su mail, de lo contrario no podremos responder sus reviews, nuestro pan de cada día!
