Hola de nuevo, aqui con un cap mas de mi fic, siento mucho no haber actualizado por un tiempo(me hallaba en trabajo a 100% ademas de estar viendo otro anime "Space battleship yamato en version remake" el cual de por si es excelente, animacion ,trama , personajes, todo, recomendada de a 10 aunque no hay mucho fansub por ahi pero bue...) pero bueno este cap en si es un poco mas largo que el resto asi que mientras me llenod e nuevas ideas jeje, ojala les guste. Cuidense.


CAPITULO 11 Una pequeña prueba (Parte 2)

Los ojos de Lily lentamente se abrieron, le dolía algo la cabeza, todavía estaba como en un ensueño, no reaccionó al instante pero poco a poco los recuerdos le vinieron, desde la pelea con Caster hasta que "alguien" la había golpeado fuertemente en la cabeza.

Ese alguien era Leo, su master.

Rápidamente se sentó, restregó los ojos y trato de visualizar su entorno. Se hallaba en una de las habitaciones, todo estaba totalmente oscuro como el carbón y no podía ver muy bien, estuvo así por unos segundos, luego se incorporó lentamente a medida que sus pensamientos se cargaban llenos de… molestia.

"¡Master, no se realmente que quieres hacer con esto!, ¿Por qué la suerte no estaba de mi lado y me dió a alguien mas colaborativo?, supongo que Caster al invocar el círculo ya sabia bastante bien que clase de persona era, por un lado si que debería morir, es un terco….".

Decidió no ponerse su armadura, por lo que deducia ya era mas de media noche, asi que no habría problema. Se levantó y prendio las luces de la casa. Se le había ocurrido salir un momento y caminar alrededor de ella y tratar de organizar sus pensamientos.

"…. Por otro lado, el perderlo implica que no podré ganar la guerra del grial..., aunque... podría pactar con otro master y….".

Sus ojos se abrieron bastante, ¡Claro, esa era la solución, si su master muere, entonces tendría mayores oportunidades para ganar!.

Se detuvo de pronto , mientras salía al patio exterior, se sento en el piso y se quedo estática, sus pensamientos siniestros la habían dejado asi, pero poco a poco recobró la conciencia y no pudo menos de evitar una gran sonrisa.

"Yo no soy asi".

Si el destino había decidido que el fuera su master, pues ah debido tener sus motivos ¿no?, tampoco tenia que ir contra la corriente. Pero eso si su labor como tal era desastrozo, nunca colaboraba en nada, y prácticamente el vivía su vida sin preocupaciones, salvo en lo de Caster, donde al parecer si intento ayudar. Cierto que ya son 3 dias desde que empezó la guerra, pero aun asi ya deberían tener alguna avance. Estan gastando tiempo y eso realmente le preocupaba a Lily.

"Tendre que enseñarle un par de cosas cuando vuelva…. Si es que viene"—Lily se volvió a incorporar, el sueño se le había ido, activo su armadura, hizo aparecer su espada y las dividió en dos, luego empezó a practicar con ellas.

"Ya verá master, ni piense que me encontrara dormida aquí, cuando vuelva juro que le dare un motivo para que me tenga respeto… "—sonrió con los ojos cerrados.

Ya habían pasado mas de 2 horas y no volvía. ¿Acaso había decidido no venir y quedarse a dormir en algún otro sitio?, ¡Eso si que era peligroso!, Lily, que de momento solo pensaba en una forma de salirse con la suya cuando su master apareciese, ahora estaba pensando bien si debía salir a buscarlo, estuvo unos instantes indecisa, pero finalmente sacudió la cabeza, no tenia que hacerlo, a pesar de que sabia que podía estar en peligro.

Decidió volver a entrar en la casa, pero se quedo quieta justo en la entrada, viendo la habitación de la izquierda, el lugar donde se veian algunas antigüedades que según Leo le había dicho que eran de un antiguo amigo suyo. Nunca se le dio el interés de revisarlos, pero ahora que tenia mucho tiempo y nada de sueño ¿Por qué no echarle una ojeada?, total Leo nunca le dijo que el sitio era prohibido.

Camino lentamente hacia la habitación y lo primero que vio fue la escultura que la recibia en la entrada. Lily ya la había visto de vez en cuando, aunque no tan cerca como ahora, la veía como una escultura cualquiera, pero ahora viéndola bien había algo característico y bien claro.

Se parecía a ella.

El parecido era realmente alarmante, prácticamente era ella misma, con otro tipo de armadura, ¿De donde rayos salio?, ¿Acaso era alguna especie de hermana o algo?, Lily no podía creerlo, en su vida pasada nunca recordó que hubiera tenido a una hermana.

Pero allí estaba, la estatua de una gemela en toda regla.

Lily la miró, su postura y su rostro indicaban una superioridad y magnanimidad absoluta, se sintió muy pequeña frente a ella, como si fuera algún tipo de sensei al que deberle respeto. Lily se puso algo roja y luego agachó la cabeza. "Si hubiera sido un servant, estoy seguro que habrá sido una de las mejores, apuesto a cien que era también de clase Saber". Dio media vuelta y entro a la habitación.

Cuando prendio las luces pudo observar bastantes tipos de "reliquias" del amigo de Leo, entre ellas se hallaban, libros de taumatargia, algunos aparatos electrónicos, teteras de un material extraño, un periódico duro, una daga también muy rara adornada con un ruby, a un lado de ella había un pequeño papel que indicaba claramente "Daga de Azoth, regalo de Rin Tohsaka para Shirou Emiya".

"Bonito regalo, me encantaría tener uno igual", Lily la miro algo emocionada, lo dejo lentamente en su sitio y miro al frente, colgando entre 2 pequeñas asas de madera yacia una espada. ¡Una espada!. Practicamente corrió hacia ella.

La sacó lentamente, ¡era la misma de la estatua de la entrada!, Lily no podía creerlo, era muy parecido a la suya, salvo que esta tenia colores algo mas vivos y resplandecientes, rápidamente invoco su espada y la comparó, plantándola en el suelo con la otra.

La forma era similar, si bien la otra era mas resplandeciente, Lily tenia una espada capaz de dividirse en 2, esa forma era la que mas le encantaba, bueno realmente no había nada que comparar pues era muy antigua asi que la devolvió rápidamente y salió de la habitacion.

Afuera dos sombras caminaban lentamente, parecía que un hombre sujetaba a otra que estaba mareada.

En realidad era una chica y sostenía a Leo por los hombros, malherido.

-¡Master!—Lily exclamó y se dirigio rápidamente hacia donde estaba.

La chica se detuvo, esperando que llegue Lily a su encuentro, ahí se percato que tras de ella habían dos sombras negras esperando en la entrada, intentó mantener la calma.

-¿Puedes llevarlo?—la chica desconocida le pregunto.

-S.. si—Lily miró a Leo y luego a ella- ¿Qué es lo que paso?

-No te preocupes, estará bien, hemos curado sus heridas mas mortales—se cruzo de brazos—es increíble su capacidad regenerativa, a lo mucho creo que podría tener algo de fiebre, esto debido a los medicamentos que le dimos, solo mantenlo caliente si llega a tener escalofrios.

-Agradezco su amabilidad.—Lily hizo una reverencia.

-Supongo que eres su novia, o hermana, el te mencionó y nos indicó la direccion de ...

-Soy su amiga. – el tono de voz de Lily se oyó algo enfadado.

-Ah, bueno, igual que descanse, pasado mañana tendrá que presentarse para su primer dia de empleo – sonrió.

-¿Trabajo?

-Si, paso nuestra entrevista, ve su estado como un gaje del oficio—se despidió alzando la mano y camino hacia las dos grandes sombras de la puerta, la cerraron y se marcharon.

Lily llevó lentamente el cuerpo de Leo a su habitación, respiraba normalmente, tampoco parecia que su estado fuera muy lamentable, lo echo en la cama e intentó buscar algo de ropa en su habitacion.

Rebusco primero en su armario, pero misteriosamente no había nada allí, ni en sus cajones, ni en su ropero, en ningún lugar.

"¿Dónde pudo haber dejado su ropa?" Lily se rascó la cabeza, esos eran los lugares mas sensatos donde guardar algo de ropa.¿Donde mas podía guardarlo?.

Se apoyo cerca del armario y suspiró. Observo a Leo que seguía desmayado… o dormido, empezó a jugar con los cajones hasta que vio algo que la sorprendió.

Uno de los cajones pesaba mas que el resto, esto de por si ya era bastante raro como para que Lily empezara a curiosear con el, lo saco de lleno y empezó a mirarlo por ambos lados, seguro tenia algúna cosa que Leo guardaba, puesto que estaba dormido, seria echarle un vistazo.

¡Aja!, tanteando la caja observó que en la parte baja de este, perfectamente podia sacar la base inferior, o mejor dicho, la "falsa" base, al hacerlo observó un pequeño libro marrón, y aun bastante bueno, el lugar lo tenia bien resguardado. Lo tomo con ambas manos.

De pronto se detuvo, posiblemente Leo guardaba esto como una gran reliquia, de repente era su diario o álbum familiar, no debía abrirlo, era personal. Lo volvió a dejar en su sitio y cogió la falsa base para volverlo a tapar.

Sin embargo la curiosidad la mataba.

"Solo la primera página", se decía, "solo veré la primera…"

Volvio a sacar el libro y la abrió lentamente…

Un sonido extraño emergio de la cama, Lily se estremeció, rápidamente miro hacia ella, algo no estaba bien el sonido había sido fuerte, además algo mas importante, ¡Su master no estaba!.

Dejo el libro en el piso y se paro, Leo ya no yacia en su cama.

Se había caído de ella.

Lily dio un respiro profundo, se había salvado de una buena, definitivamente no debía abrir eso, mejor lo dejaba en su sitio, cogió el libro y se dispuso a ponerlo nuevamente en su lugar.

Pero se percato de algo, dentro habían mas libros, todos forrados de negro, los sacó y al parecer como eran mas comunes y bastante mas descuidados que el primero, no lo pensó mucho para abrirlo.

"Supongo que este debe ser alguna hoja de apuntes o cuadernos de la escuela"—se dijo mientras lo abria.

Craso error.

Lo que vio Lily en el y el resto de los libros la dejo helada y muy avergonzada. Era una colección de revistas pornográficas.

Con una mueca de asco y vergüenza, cogió todos los libros y los metió a su caja sin cuidado, con el primero y cerró todo. Cuando lo ubico en el armario, volvió a mirar a Leo. "Se lo tenia bien escondido"—Lily lo observo como quien mirando a un drepavado sexual. Vuelta sus pensamientos de si realmente el destino no le había jugado una mala pasada volvieron.

Tambien se le perdieron las ganas de buscar algo de ropa y cambiarle, se limito a devolverlo a su cama, cogio una silla que yacia cerca de la habitación y se sentó a su lado, observándolo seriamente.

"Cuando despierte me oirá…"—se decía.


Sion junto a sus 2 guardianes caminaba lentamente por la oscura avenida, era muy tarde ya, su forma de caminar comparada a los otros 2 era bastante despreocupada, incluso daba saltitos de vez en cuando, como si fuese una niña

-Me pregunto… -Sion miraba el cielo—si realmente hice bien en hacer esta prueba…

-Siempre lo hizo jefa—uno de ellos alzó la voz—si ha ocurrido este percance no lo podíamos prever..

-Es verdad—añadió el otro—tómeselo con calma.

-Jeje, solo mirenme—Sion se volteó y les saco la lengua—estoy mucho mas calmada que ustedes, ¿Quieren que les de mi opinión?.

-Adelante—hablaron casi a la vez.

-Pienso que en si la prueba fue mejor de lo que preveía, al parecer ese echo inesperado hizo que me divirtiera un rato, realmente tener algo de acción ayuda a relajarse.

Los guardianes se miraron entre ellos, y luego movieron afirmativamente la cabeza. Sion se percató.

-¡Tu!—señalo a uno de ellos—dime un numero del uno al seis.

-Ehmmmm… seis.

-¡Tonto!, ¡respondiste mal!—Sion parecía molesta—nunca tendras una chica, baka, baka, baka….

Realmente parecía que hacia un berrinche, aunque en el fondo los guardias ya conocían sus manias.

-Ahora tu—señalo al otro- se mas inteligente,un número del uno al seis.

-Uno.

-¡Vuelta la burra al trigo!—suspiró y giro la cabeza en señal de negatividad y casi como con pena mientras se cruzaba de brazos—serán solteros por siempre…

-Eso no lo puede saber usted—un de ellos se armó de valor y le contestó.

-¡Claro que lo se!, ¿y sabes porqué?, por que son unos caracoles, arrastrados a mas no poder, ¡ah cuanto desearía a alguien realmente divertido…!

-Carlton lo es ¿no?—respondió el otro.

-Ese es otro igual a ustedes, solo lo tomo como mi juguete nada más. Al parecer no saben nada, pero nada de mujeres.

Dejo de caminar alegremente y se puso seria.

-Ehmm… ¿Sion?.

-Calla tonto, estoy pensando.—Sion no se volvió. Los guardianes sabían que realmente pensaba en algo importante.

Sion mientras tanto se había ensimismado en sus propios pensamientos, recordando lo que paso en la prueba de hace unas horas…


Leo se encontraba en la esquina próxima del puerto en medio de 2 contenedores de rojo y azul, a su lado el chico flacucho y palido parecía mas bien temeroso.

-Me protegeras ¿verdad?

-Supongo—agrego- ¿te sabes defender?.

-No mucho.

Leo lo miró de reojo.

-Te aseguro que hoy tendras un 50% de probabilidades de sobrevivir.

-…O…Ok

-Esos 50 son mios - Leo lo miro en tono de burla.

-Oh... ya ..veo..

Una gran pantalla holográfica se proyecto encima de una pared, se suponía que era la jefa del clan, era muy agraciada. "Jo, ¿Qué tenemos aquí?—Leo la observó?".

Ella cogio un micrófono y comenzó:

"Estimados compañeros, seguramente están aquí por solo una cosa en especial, dinero, créanme que aquí lo conseguirán y mucho, pero para ello deberán demostrame que se lo merecen, la gente de aquí no es como el resto, débiles, estúpidos y temerosos, ¡Demuestrenme que merecen mi atención y derecho de tener un puesto aquí!, desde aquí no hay marcha atrás, hagan lo que deben hacer y si lo logran, les dare una cálida bienvenida.

Se levantó y lentamente se descubrió el muslo de la pierna izquierda. Hubieron silbidos,aplausos,!wows! y todas esas onomatopeyas clásicas que indican que hay un monton de hombres mirando a una linda chica, ella les saludo con la mano y les dio un beso volado, acto seguido el proyector se apagó.

Mientras los aplausos bajaban de tono, Leo bajo la cabezo y sonrio: "Parece una infantil.. ¿no lo crees asi?" y miro a su compañero el cual no quitaba la vista del proyector a pesar de que ya se había apagado hace rato.

-¡Oye!—los sacudió con fuerza.

-Eh… ehh… ¿si?—el chico flaco abrió los ojos desmesuradamente, parecía que lo hubiesen despertado de un sueño.

-Nada, nada—Leo suspiro y se cruzo los brazos—se supone que en unos momentos empezara todo esto, asi que creo que lo mejor es que no te separes de mi, creeme no quiero que seas un…

El chico se arrodillo rápidamente y prácticamente lo veneró.

-¡Por favor!, ¡No permitas que muera!, ¡Solo soy un pobre ladron de quinta que fue atrapado por robar comida….!—prácticamente le quería besar los pies.

-¡Hey,parate ¡- Leo lo alzo con una mano en un santiamén—ponerte asi te hace ver patético, trata de portarte como un hombre.

-Soy un adolescente—hablo algo nervioso.

-Es lo mismo, eres hombre, genero masculino, homo sapiens sapiens ¿no?.

-Eh.. ¿Qué rayos es eso?.

Perplejo Leo se llevó una mano a la cabeza.

-Olvidalo ¿quieres?.

De pronto una gran fuego artificial se disparo al cielo, explotando y mostrando un color verde claro.

Se suponía que ese era la señal, pero… ¿Qué había que hacer?, ¿Esperar nada mas, los 30 minutos a ver si llegaban a sobrevivir?, Leo no tenia otra respuesta mas clara que esa.

Rapidamente varias pisadas empezaron a buscar entre los contenedores, al parecer habían armas. Uno de ellos cogio un par de espadas, otro una gran escopeta, otro mas al fondo había dado con una motosierra. ¡Wow!, todo tipo de armas.

-Hey amigo—tímidamente su compañero le dijo- ¿No tomaras nada?.

-Mmmmm, déjame ver…- Leo empezó a husmear entre los contenedores.

Encontró algo que le podia servir, un par de guantes negros con pequeñas puntas de metal incrustadas, mas perfecto para el no podia ser.

-Estas me calzan perfecto – Leo se las puso al instante.

-¡Mira lo que he encontrado amigo! – emocionado el pelirrojo le mostró un lanzamisiles.

-Te lo puedes quedar si quieres—Leo habló aburrido, se encontraba ante un idiota, naturalmente.

-Claro, con esto me defiendo mejor.

-Si , claro campeón. – Leo se cruzo de brazos.

De pronto claramente se oyo un grito, estaba a pocos metros de el, cogiéndo del cuello a su compañero lo puso al lado de unos contenedores.

-¿Qué… que fue… eso?—susurro el chico pelirrojo.

-Ya ha empezado—contesto Leo en voz baja.

-Mas al fondo se oyo como una ametralladora empezaba a escupir sus primeras ráfagas de fuego, también se oyo el sonido de algo filoso el cual parecía haber penetrado algo blando y suave. El fuego cesó.

-Van dos—Leo contaba para si mismo.

-Hay que movernos—susurro el chico.

-No, debemos esperar.

Otro grito mas se oyó mucho mas lejos.

-Nos atraparan tarde o temprano – el chico se hallaba visiblemente nervioso.

-Cuanto faltara...

-Seran 20 minutos aun – respondio este – vámonos de una vez por favor.

-Espera un poco.

Otro grito mas esta, vez de una chica, pero al parecer no había muerto aun ya que los gritos se oian mas y mas cerca.

Cada vez mas cerca.

De pronto alguien se aproximó hacia donde estaban ellos, corria como alma que persigue el diablo, era una chica y llevaba una escopeta ensangrentada entre las manos, en la escopeta todavía se vislumbraba una mano agarrando fuertemente el gatillo y que al parecer había sido cercenada pocos minutos antes.

-¡Vamonos de aquí!—ordeno Leo- !Corre estupido...!- el chico se habia tropezado con su propio lanzamisiles-!... deja esa porqueria por alli, ¿quieres vivir para siempre?!.

Con una mano levantó a su compañero y se dispuso a corre con el, la chica iba muy atrás pero el susto que traía la hacia correr de manera bestial.

-¡Le dije, le dije que debíamos movernos…!—el chico pelirrojo casi sollozaba.

-¡Callate y corre!.

Para Leo lamentablemente correr con cierta ventaja sobre su protegido era realmente una tortura, el nunca habia intentado correr lento en su vida.

Cuando dieron la curva hacia una zona donde varios contenedores yacías abiertos y desordenados, Leo se volvió. La chica lo seguia a pocos metros, ella rápidamente se volvió también, había sentido algo.

Cogio la escopeta y disparo con la mano cercenada aún en el gatillo, al parecer apuntaba a alguien.

Pero ese alguien solo era el aire, asi que ella volvió a cargar la escopeta rápidamente, sacando de su bolsillo un par de cartuchos.

Leo no podia ver bien que había al frente de ella, luego solo vio un resplandor.

-¡Cuidado!—Leo gritó extendiendo su mano.

La chica que aunque estaba ocupada cargando la escopeta, volteó a mirar a Leo, fue cuando de pronto una sombra apareció tras ella, portaba un par de hachas de leñador.

De una forma rápida y limpia y, antes de que ella pudiera volverse, cercenó ambos brazos de esta, la forma de hacerlo fue realmente espantosa.

La joven ni siquiera gritó, solo cayo al suelo en medio de un gran charco de sangre, ambos brazos habían volado lejos y Leo ya no los veía.

-Su guardaespaldas perdió—atino a decir la sombra, parecía que lo disfrutaba—si eso llega a pasar su protegido también lo hara.

Leo lo miró fijamente.

-Mmmm –Leo solo observaba, la sombra caminaba amenazante hacia el, mientras el chico pelirrojo se resguardaba tras unos barriles de metal.

-No creo que sea bueno que te acerques mucho—Leo habló aparentando serenidad.

-¿En serio lo crees?—los dientes blancos que mostraban su sonrisa era lo único visible entre la sombra.

Seguia avanzando.

De pronto alguien atrás apareció y, levantando una gran motosierra, la blandió con fuerza hacia el cuerpo del hombre. Solo se oyo un chasquido.

Ambas hachas lo habían logrado proteger.

-Hey, se supone que yo debo matarte y tu defender a tu protegido ¿no?, ¿Qué haces aca estúpido?.

Ahora la otra sombra temblaba de terror,nuevamente con gran velocidad, cogio ambas hachas y le hizo una profunda "equis" en todo su cuerpo, fue tan fuerte que lejos de caer al suelo, praticamente salio disparado hacia uno de los contenedores.

-Las motosierras son lentas – la sombra se volvió—realmente este tipo de armas no ayudan nada.

Al hacerlo vió que Leo estaba casi a su lado, levanto un hacha para defenderse.

Leo golpeó el arma con mucha fuerza, lo cual hizo retroceder a su contrincante.

-¡Ja!, ¿Asi que quieres luchar contra mi?.

Leo no contestaba.

-Eso no se vale, se supone que debes proteger a tu enclenque de alli, no intentar asesinarme- diciendo eso, golpeo rápidamente con su hacha hacia el aire, en dirección de su mano derecha, una cabeza rodó varios metros hacia donde estaba Leo el cual solo fruncio el ceño al ver semejante suceso.

Con mucha velocidad, y aprovechando la distracción de Leo, el enemigo corrió hacia donde estaba el chico pelirrojo, llegó casi al instante, levantó una de las hachas.

-¡Muere…!.

Solo atinó a cubrirse la cabeza con las manos. Fue cuando una mano lo detuvo, Leo a viva fuerza lo había logrado parar.

-No eres tan fuerte—Leo sonrió—y con gran fuerza lo lanzo a un contenedor.

El sujeto se incorporó, el contenedor yacia doblado.

-¿En serio?—los ojos del tipo brillaban.


-Sion—su encargado le dirigió la palabra.

-¿Dime Grimler?.

-Al parecer alguien ha hecho enfurecer a kaketsu.

-Lo estoy viendo amigo, lo estoy… - Sion observaba una de las cámaras—rayos que después de esta pequeña prueba tendremos que limpiar toda la sangre.

-Practicamente todos han muerto, los últimos 4 al menos se percataron de la ubicación de Kaketsu.

-Si, lo se—Sion hablaba seria—realmente un insulto, que los otros 5 hallan muerto silenciosamente.

-Mmmmm, no se merecían el trabajo entonces.

-Efectivamente – Sion se paro y empezó a girar—si este ultimo muere, no habrá servido de nada la convocatoria, al parecer nos salvamos de gente incompetente.

-Tal vez es algo estricta al mandar a un asesino serial.

-¡Hey!—Sion dejo de girar y lo encaro- ¿de que me hablas?, ¿Exigente yo?, en la vida real esto es el doble, no, el triple de difícil que ahora.

-Kaketsu, es un maniático en toda regla, además sabe de su habilidad secreta…

-¿A su tan famoso "Infinite Line" que tanto se vanagloria?—Sion se llevo un dedo a la boca y le saco la lengua— un juego de niños.

-Tal vez para usted si Sion, pero al resto…

-Ya lo veremos—sonrió—esperemos que este ultimo le de buena pelea.

Leo y Kaketsu se hallaban frente a frente, ninguno movia un musculo, al parecer se tenían respeto.

Kaketsu empezó…

-Soy Kaketsu Otsu, asesino serial y actual miembro del clan Therion, al que estas postulando…

-Leo – este relajó sus puños un poco.

-¿Nada mas?—Kaketsu parecía impaciente.

-No—la fría mirada de Leo lo decía todo.

-Bueno—rió de una manera anormal - ¡venga, diviérteme!.

Rapidamente corrió hacia Leo con ambas hachas levantadas, Leo también fue hacia el, el choque de ambos fue bastante fuerte, puños y hachas se hallaban en una batalla sangrienta, uno intentando cortar y cercenar, el otro aplastar y pulverizar, ninguno daba signos de ir perdiendo.

Las hachas apenas rozaban la ropa de Leo, mientras que sus puños se estrellaban en algunos contenedores y otros en las mismas hachas, también usaba patadas. Pero nada, era un loop sin fin.

Al parecer.

Leo retrocedio en un salto y luego volvió hacia el como un resorte. Kaketsu lo esperaba y, lejos de alejársele, cruzo ambas hachas y golpeo el suelo con furia, este se resquebrajó y una línea de tierra bastante grande arremetió contra su contrincate.

Lo esquivo apenas y luego con un movimiento brusco, y a riesgo de malograrse una vertebra, logro ponerse a su costado.

-¡Te tengo!—Leo exclamó.

-¿En serio?- Kaketsu sonreía para sus adentros—me pregunto…, ¿Quién llegara primero, mi hacha o tus puños?.

Sin siquiera pestañear y mirando al chico pelirrojo, le lanzó una de las hachas, este estaba paralizado de miedo.

-¡Idiota quítate!—Leo estaba furioso. Pero este no reaccionaba.

Rapidamente cambio de curso y corrió hacia donde estaba el, helado de miedo, sacrificando asi su oportunidad de vencer a Kaketsu.

Llego mas rápido que el hacha, y tuvo tiempo para empujar al chico, sin embargo el hacha iba hacia el, se agachó y cogio el hacha por el mango.

Pero algo estaba mal….

No podia detener el hacha. Este se lo llevó de encuentro y continuó, traspasando tres contenedores a su paso y clavándose en una pared de concreto, llevándose a Leo por todo el paseo.

El aun sostenia el hacha cuando este había terminado en la pared, tenia heridas leves.

Kaketsu apareció repentinamente tras un contenedor partido a la mitad.

-¡Jaja!, ¡eres un debilucho!—Kaketsu lo miraba con un indescriptible desdén, se sentía superior a el.—no has podido detener ni siquiera mi propia hacha.

Leo lo miraba fríamente, en las luchas era mejor hablar poco.

-No te preocupes—volvió a hablar Kaketsu, ya había recuperado su seriedad, pero luego una sonrisa maniática se asomo por su boca.—puedes reivindicarte ¿no?, venga solo debes detener esto.

Cogio una pequeña piedra que yacia en el suelo y se lo lanzó. Leo extendió el brazo para atraparlo y evitar una herida en la cabeza…


-"Infinite Line" ¿no?—Grimler hablaba en voz baja.

-Si el chico no llega a comprenderlo estará muerto – Sion estaba tomando café.

-No creo, ya vera como se da cuenta, es sencillísimo entenderlo—Grimler replicó.

-Siempre me hacia reir Kaketsu cuando hablaba de eso., siempre decía: "No importa el material, no importa el tamaño ni su fragilidad, el peso o grosor, lo que yo lanze nunca podrá ser detenido hasta que yo lo ordene".

-Si se tiene en cuenta eso, hasta una misera canica puede resultar fatal.

-Asi es—Sion respondió con tono despreocupado.


La pequeña piedra había hecho un agujero en la palma de Leo, no lo había podido atrapar, aunque por precaución había inclinado la cabeza lo suficiente para que no le de. Un gran dolor empezaba a acosarle. La piedra se incrusto en el concreto y generó un gran agujero, bastantes escombros yacían a un lado de el.

-¡Jajajajaja!—Kaketsu volvió a reir y mover ambos brazos frenéticamente—¡ahora cuenta bien, que tal si no fuera una, sino cientos granitos de arena!—sus palabras estaban cargadas de emoción- ¡granitos insignificantes para ti que solo serian molestoso para los ojos!.

-Tienes una habilidad muy interesante..—Leo se incorporo casi al momento.

-¿En serio ?, ¡pues ahora observa y muere!.

Golpeo con su otra hacha el suelo eh hizo un pequeño forado, esto provocó que se levante algo de polvo que con un soplido lo dirigió hacia Leo.

"Maldita sea"—pensó—"voy a tener que usarlo…, no.. me queda de otra".

Kaketsu reía sadicamente mientras el polvo se dirigia hacia Leo de forma alarmante, cada vez a menos distancia, prácticamente era imposible de detener. Leo se mordió los labios y lentamente bajo sus manos para buscando algo entre sus bolsillos.

Seguia tanteando hasta que hallo el objeto que necesitaba.

La cruz de metal.

Lo alzo rápidamente y pronuncio unas palabras que la risa de Kaketsu no dejaban escuchar. Al finalizar algo increíble ocurrio.

Habia desaparecido, al igual que en la lucha contra Archer.

La nube de polvo siguió su curso de manera incólume, y se estrello contra el muro el cual prácticamente estalló en mil pedazos…

-¡Hey!, ¿Adonde fuiste amigo?, ¿Usas teletransportacion o algo asi?.

Sin embargo Kaketsu se volvió rápidamente, Leo estaba a sus espaldas y rápidamente golpeo la sien de este.

Retrocedió algo mareado pero rápidamente se puso en guardia.

Leo vuelta logró desaparecer y casi al instante estaba a su lado, incluso uso el dribleo para engañarlo nuevamente y se ubicó al costado suyo.

Kaketsu hasta ese momento no entendia que pasaba, recibió otro golpe producto de su ignorancia, esta vez en las costillas y salio despedido hacia el contenedor próximo.

Leo empezó a caminar, para ahorrase energía.

-¿Lo ves?, no eres fuerte.

Kaketsu se ilevantó lentamente y luego con una sonrisa volvió a decir.

-¿En serio?.

Cogio su hacha y la hundió sobre un contenedor, con gran fuerza lo ¡alzo entero!, y se lo lanzó, Leo dribleó con velocidad y se aproximó hacia el rápidamente.

-¡Ahhhhhh!—Kaketsu corrió hacia su encuentro con ambas hachas y salto bastante alto.

Leo solo se limito a seguirlo con los ojos he hizo una finta, las hachas golpearon el suelo brutalmente y genero una gran rasgadura que se extendió varios metros, Leo al ver las hachas hundidas hizo un amage y desató 3 golpes sobre el cuerpo de su adversario, el material con el que estaba hecho los guantes que encontró realmente eran muy duros ya que prácticamente hicieron un gran agujero en el hombro de Kaketsu.

Kaketsu hizo caso omiso a sus hachas y se preparó a pelear.

Puño con puño.


-Jejejej – Grimler reia lentamente—tal parece que Kaketsu perderá.

-Yo también lo pienso, ¡fiuuuuuu!—Sion hizo un silbido de despreocupación absoluta.

-Bueno al menos alégrese, tendrá a alguien quien la proteja.

-Ya, pues—Sion seguía en ese estado de aburrimiento absoluto—ojala me divierta dirás, que de proteger no necesito a nadie en realidad.

-Kaketsu sin sus hachas no es nadie en realidad—Grimler miraba atentamente el monitor.

Claramente en la pantalla se veía la lucha, ahora ambos usaban solo la fuerza bruta de sus puños.

Pero la superioridad del desconocido aumentaba sobre Kaketsu.

-Si el chico gana, creeme Kaketsu se suicidara, creo que no soportaría semejante perdida de honor- Sion giró su asiento y se levantó para estirar los brazos.

-Jefa… -Grimler estaba algo preocupado, había cambiado de ubicación en la pantalla, ahora observaba el mapa del mismo con los puntos ubicados de las cámaras, se podían ver claramente 4 puntos rojos lo que indicaban que habían 4 personas en la zona de la prueba, una mucho mas alejada que los otros 3.

-Si dime.

-En este momento solo deberían haber 3 personas ¿no?, es decir, Kaketsu, el postulante y el protegido…

-Si es verdad—Sion le interrumpio.- ¿Por qué lo dices?.

-Tenemos un infiltrado…

Sion rápidamente se dio la vuelta y se sentó frente a la pantalla, la observo lentamente.

Acabo soltando un silbido de sorpresa.

-Interesante, por fin alguien que burla nuestra seguridad.

-Yo lo veo sumamente preocupante Sion, ¿crees que podrá ser algún asesino del alcalde?.

-Tal vez….—Sion e llevo la mano a su mejilla izquierda y bostezo—por si las dudas envía a unos 10 a la zona para verficar…

-Si jefa—Grimler corrió hacia el teléfono.


Leo estaba en una lucha atrozmente frenética, ninguno daba su brazo a torcer. "Es increíblemente resistente"—se decía Leo—"le he dado varios golpes de lleno pero el terco sigue dándome lucha".

Por su parte Kaketsu pensaba. "Un tipo muy agil, pero igual se esta cansando rápido, solo esperaré un poco y acabaré con el".

Kaketsu retrocedió un poco, cogio la tapa de un contenedor rota y se lo lanzó a Leo que haciendo un dribble rápido lo evadió, el pedazo de metal siguió su curso hasta toparse con una plancha de acero y lo atravezo sin ningún problema.

Leo se aproximo haciendo fintas y llego a estar codo a codo con su adversario, sin esperar mucho lanzó una potente patada giratoria hacia su cabeza, Kaketsu lo llego a bloquear poniendo su mano izquierda para protegerse, pero casi le rompe la muñeca en el transcurso. Rapidamente con la otra mano sacó una pequeña canica.

-¡Mi carta de triunfo gritó!—y lanzo la canica justo en la zona del corazón de Leo.

Leo se hizo a un lado apenas, pero llego a caerle justo en la zona del pulmón izquierdo, empezó a escupir sangre de la boca.

Kaketsu saco otra canica.

-¡Estas muerto…!—gritó, riendo frenéticamente.

Pero no se había percatado que un puño se acercaba peligrosamente a su cara que hasta ahora estaba intacta.

El golpe fue horrible, el chico pelirrojo que observaba tras unos barriles, hizo arcadas al ver semejante escena, hubo un sonido extraño, como cuando se perfora una bolsa pequeña, también hubo un salpicon de sangre, algo combinado con rojo y blanco empezó a caer bajo la mejilla de Kaketsu.

Le había vaciado entero el ojo derecho, ahora no quedaba mas que un gran agujero de sangre en el.

Kaketsu se desplomo al suelo, llevándose la mano a su ex globo ocular.

-¡Maldito…. Maldito seas….!—se levantó lentamente pero estaba vacilando.

Podia ver a Leo, el sentimiento de odio y dolor empezaron a cegarle, ahora atacaba como un desesperado. Lanzaba patadas y golpes sin ton ni son, sacó algunas canicas y se las lanzó, sin embargo Leo rápidamente las esquivaba, no iba a permitir que su habilidad mágica de Kaketsu le hiciera mas daño, aun tenia la sangre reseca en la boca, y se debilitaba de a pocos.

Leo hizo otro dribble mas rápido por el lado menos visible de kaketsu, el lado derecho.

Kaketsu se giro rápidamente pero en vez de verlo sintió una pequeña brisa de viento.

Leo se hallaba a su espalda, y rápidamente levantó su mano para darle su "estocada para dormir" el método infalible para hacer desmayar a la persona.

Pero kaketsu, fuera de si, realizo un movimiento casi imposible para el ser humano y logro repeler el ataque con una de sus piernas, el machetazo que recibiría no hizo mucho mas que romper parte de su pierna y que cayera de bruces al suelo.

En ese momento sono la alarma, los 30 minutos habían concluido. Leo había ganado.

-¡Hemos ganado, hemos ganado!—el chico flaco y pelirrojo saltaba de un lado ha otro como si hubiese sido liberado de un gran peso.

Leo se hallaba de pie mirando a kaketsu con expresión fría, luego retrocedió y fue a buscar sus hachas, se las entrego diciendo.

-El honor es lo ultimo que se pierde Kaketsu, tu pelea fue buena.—seguía tosiendo sangre, a duras penas se mantenía en pie, la regeneración para el caso de heridas graves era lenta, pero efectiva, no lo mataria de todas formas.

Kaketsu se levantó usando sus hachas como apoyo, aun con su pierna rota sonreía como un desquiciado, era un asesino después de todo, sin embargo se enserió un poco al oir aquellas palabras.

-¿En.. serio?

-En serio, si perteneces al clan con gusto te dare una revancha.

-jejeje , no tendrás que esperar mucho entonces.

-¿En serio?.—Leo se encogió de hombros, el dolor no cesaba aunque aparentaba estar sano.

-No te copies de mi frase favorita. – exclamó kaketsu algo enfadado - me debes un ojo idiota.

Leo empezó a sentir nauseas, esa era la parte que mas odiaba cuando tenia heridas de ese tipo, para que se regenerase la parte interna, tenia que disminuir el curso del aire en sus pulmones.

-¿Eh, te encuentras bien?, ya deben estar llegando los paramédicos, ¡no seas lloron, mira que yo estando sin ojo y encima con la pierna hecho una mierda…!.

-Estoy.. bien…- Leo respiraba con dificultad

De pronto un grito del otro lado se oyo claramente.

-¡Ayudame amigo!.

Leo se volvió con dificultad, junto con Kaketsu observaron la escena que había frente a ellos.

El chico pelirrojo había sido cogido por un hombretón, por lo menos 2 cabezas mas que Leo, había agarrado por la cabeza a este y con un dedo iba quitándole mechones de cabello.

-Callate—una voz seria y muy gruesa se oia de aquel hombre, mientas con el dedo meñique le seguía quitando mechones de cabello.

-¡Aghhhhhhhhhhhhh!, ¡que alguien me ayude por favor!—el chico gritaba desesperado.

-Callate—la voz seguía tranquila y fría. En el suelo grandes mechones de cabello rojo empapados en sangre se podían ver, tanto Leo como Kaketsu se hallaban sumamente intimidados.

Cuando se quedo virtualmente "calvo", lo hizo volverse, el chico lloraba intensamente y tenia la cara horriblemente desencajada.

-Ya puedes largarte—el hombre extraño lo lanzó frente a un contenedor, la fuerza con que impacto fue tal que praticamente se desmembró allí mismo, con un sonido crujiente y espantoso solo quedo una mancha horrible y seca en el contenedor mismo, ni siquiera se salvaron sus huesos.

Leo lo observó bien, al principio no lo reconocía pero luego….

Un sentimiento de temor le invadio de repente.

-¡Tu maldito….!—Kaketsu levanto sus hachas- ¡no eres humano!.

-Mira quien lo dice, un asesino serial…

-¡Sere cualquier basura que creas, pero lo que has hecho esta fuera de cualquier liga imbécil!, ¡te matare aquí mismo!.

Lanzo una de sus hachas con mucha fuerza y se impulsó hacia el con la otra rápidamente.

-¡Espera Kaketsu, el esta a otro nivel!- Leo grito haciendo un ademán para detenerlo.

El hacha fue directo hacia aquel hombre, inclino la cabeza un poco y dejo pasar el hacha muy cerca de el, impacto frente a varios contenedores que se hicieron trizas.

-Ya se de tu habilidad, no podras ganarme asi..

-¡Y una mierda!—Kaketsu grito y con el hacha que tenia realizó 2 grandes tajos sobre el cuerpo de este, que no se aminalo y rápidamente se esfumo con un sonido de abeja hacia otra posición.

Detrás de el.

-¡Kaketsu, atrás!- Leo exclamó, el mareo era insoportable.

Kaketsu intento moverse, llego a ver con el único ojo que quedaba dos inmensas manos que estaban alrededor de su cabeza.

Leo solo pudo ver impotente y a un paso de desfallecer como las manos se cerraron en un golpe de platillo en la cabeza de Kaketsu, la cabeza literalmente "exploto", y sus sesos volaron por todas partes, el cuerpo ahora sin su parte central se desplomó en el suelo en medio de un gran torrente de sangre y materia gris.

Aquel hombre misterioso se volvió.

-A que me recuerdas…. estúpido.—el extraño hombre sonrió apenas mientras mostraba unos ojos tristes y negros.

-¡Cadmio Vindicare!—llego a exclamar Leo a duras penas.


Bien eso fue todo por hoy, cuidense y hasta pronto :D