...
El hombre que entró en la habitación con cuatro grandes guardias de seguridad uniformados de negro, se parecía mucho a Sasuke, enojado observó en silencio la sala. Sakura miró a sus ojos durante largos segundos, olfateó el aire, estrechando los ojos hacia ella, notó que Kira estaba en cuclillas junto a ella, y finalmente centró su atención en Sasuke.
—¿Qué está pasando?— Su voz sonaba incluso muy similar a la de Sasuke.
—Uchiha Sasuke se niega a permitir que me lleve a mi humana vinculada, Uchiha Itachi.— Menma se había calmado lo suficiente como para no gruñir.
—Él la ha acusado de avergonzarlo,— gruñó Sasuke, evidentemente, todavía enojado. —Entré en mi casa, y vi que él y dos de sus hombres la mantenían sujeta, Itachi. La habían desnudado de cintura para abajo, exponiendo su cuerpo a la vista. Él me contó que la iba a compartir con sus hombres cuando se la llevara a su nave.
El gran Zorn llamado Itachi palideció visiblemente en estado de shock, sus brillantes ojos negros se fijaron en Menma. —¿Esto es cierto? Ella es humana. Soy consciente de que Naruto estaba vinculado a ella, y que él murió. Lamentamos su pérdida. Naruto era un amigo al que respetaba mucho. Me dijeron que había aceptado un acuerdo de vinculación con esta mujer, y sé que ella no es una criada. No puedes compartirla con otros hombres.
—Ella me ha avergonzado
—¿Cómo?— Sasuke dio un paso amenazador hacia adelante. —Él sigue diciendo eso, pero se negó a declarar el por qué.
Enderezando los hombros, Menma miró a Sasuke. —Tengo informes de su comportamiento, exponiendo su cuerpo a los hombres, y permitiendo que muchos de ellos la monten.
—Eso no es verdad—, gruñó Sasuke. —¿Qué informes? ¿Kira? levántate. Has pasado todo el tiempo con Sakura. Dile la verdad.
Kira asustada se levantó lentamente. —Eso no es cierto Menma. Sakura sólo salió de la casa una vez, cuando Uchiha Sasuke la llevó a hacer sus compras. Ella no ha tenido ningún otro contacto con varones a excepción de Uchiha Sasuke. Ni siquiera ha hablado con los guardias.
Con un gesto desfigurando sus rasgos Menma. —Tengo mis informes.
—¿Quién te dijo eso?— Sasuke avanzó más, mirando furioso.
Menma se indigestó. —Fue la vinculada de Uchiha Sasuke. Su humana contactó conmigo en mi nave diciéndome que mi humana se estaba comportando de esta manera, y que ella fue testigo de cómo la montaban los hombres en el patio trasero, mientras su vinculado, Uchiha Sasuke no estaba presente para evitarlo. Su prometida no quería avergonzarlo contándoselo, por lo que se puso en contacto conmigo para que viniera a buscar a mi humana antes de que se supiera la vergüenza que nos causaba a ambos.
Shock atravesó la habitación. Sakura tenía ganas de matar a la puta alta, delgada, con pelo de color rojo que le había dicho a Menma un montón de falsas mentiras.
—¡Karin!— Sasuke rugió su nombre.
En cuestión de minutos, una pálida Karin salió del pasillo con los brazos cruzados sobre el pecho, mirando nerviosa. —¿Sí? ¿Me llamabas?
Sasuke dudó antes de acecharla poco a poco. —¿Contactaste a Menma en su nave? ¿Le mentiste?
Ella sacudió la cabeza. —No tengo idea de lo qué estás hablando.
Menma quedó sin aliento. —Fue ella la mentirosa. Ella es la que habló.
Todo el cuerpo de Sasuke se estremeció al tiempo que miraba a Karin. —Dime la verdad.
—No tengo ni idea de lo que está diciendo.— Karin mantuvo la cabeza alta, mirando a Sasuke.
—Ella se puso en contacto conmigo en la vid—, gruñó Menma. —Revisa sus registros. Los vids venían de su casa y ella contactó conmigo dos veces para decirme que mi humana estaba siendo follada por muchos hombres, y que me estaba avergonzando comportándose así en la casa de un Uchiha.
Itachi se aclaró la garganta. —Parece que alguien está mintiendo.
Sasuke gruñó, mirando a Karin. —No es alguien. Explícate ahora, Karin. Esto no es un juego. Esto es serio.
—Bueno, como tú no conseguías que se fuera de aquí, me puse en contacto con este tipo.— Ella señaló a Menma. —Él no tenía ninguna maldita prisa en venir, así que pensé que si le decía que ella estaba follando todo lo que se movía, vendría. Esa perra es grosera conmigo, Sasuke. Esta es mi maldita casa y no me voy a largar, esto es realmente culpa tuya por hacerme hacer algo tan drástico.
Sasuke se apartó. Respiraba con dificultad mientras se dirigía a la pared de enfrente, y respiraba profundamente. Podía sentirse la ira derramarse de su cuerpo.
—¿Entonces, la humana me mintió?— Menma gruñó. —¿Mi futura vinculada no me ha avergonzado?
Itachi parecía enojado. —Parece que no lo hizo. Parece que mi hermano se ha prometido con un ovolion
—¿Qué demonios acabas de llamarme?— Karin miró a Itachi. —¿Y quién coño te crees que eres para mirarme así?
—Un ovolion,— Sasuke gruñó girándose, —es una persona sin honor que dice mentiras para crear problemas a todos los que están a su alrededor. Ellos son lo peor de la sociedad.— Gruñó. —Vete a la habitación ahora mismo.
—A la mierda.— Karin lo miró. —No me digas qué hacer, y no me hables en ese tono nunca más.
Sasuke gritó, dando dos pasos hacia Karin, mirándola enfurecido. Ella gritó, giro alrededor, y corrió por el pasillo hacia el dormitorio. Estaba temblando, y su respiración era pesada cuando se detuvo. Itachi vaciló un segundo antes de caminar hasta el lado de Sasuke, para colocar una gran mano en el hombro de su hermano.
—Calma.
—Ella mintió.
—Lo sé.— Suspiró Itachi. —No puedo imaginarme lo que estás pasando ahora mismo, pero necesitas calmarte. Ella es una mujer, y es tu vinculada.
La cabeza de Sasuke cayó hacia adelante y sus hombros se hundieron, no podía moverse, o hablar. Parecía roto, y a Sakura se le desgarraba el corazón. Él era un hombre tan bueno, y Karin lo había traicionado una vez más. Los hombres Zorn eran orgullosos y honrados, y Sasuke se sentía avergonzado de Karin y sus acciones. Que lo hiciera delante de otros hombres tenía que ser muy humillante.
—Voy a llevarme a la humana—, dijo en voz baja Menma. —Obviamente, yo estaba mal informado.
La cabeza de Sasuke se quebró hasta que el terror golpeó a Sakura. Ella no quería ir con Menma. El tipo era un idiota que ni siquiera le había dado la oportunidad de defenderse de las acusaciones en su contra, acababa de asumir la culpa por su parte, al instante. Él la había atacado, hizo que sus hombres le hicieran hematomas en sus brazos, y había arrancado sus pantalones. La había amenazado con castigarla compartiéndola con sus hombres, y para colmo, la había llamado "eso". Ella no quería ir a ninguna parte con él. Con la ira quemando en sus brillantes ojos negros, Sasuke se giró lentamente. —Tú no vas a llevártela de mi casa.
Sakura sentía que la inundaba la gratitud. —Gracias a Dios.
Menma frunció el ceño.—No puedes impedirme tener lo que es mío. Ha sido absuelta de los delitos, y no tiene ninguna necesidad de tu protección por más tiempo ahora que no será castigada.
Sasuke volvió la atención a Sakura, la rabia seguía mostrándose en sus ojos mientras sus miradas se entrelazaban. —¿Quieres estar vinculada a él?
—No,— ella sacudió la cabeza. —Por favor, no dejes que me lleve .Yo no quiero tener nada que ver con él.
Él le hizo un gesto, cambiando su atención y con la expresión endurecida miró a Menma. —Ella se queda conmigo.
—Sasuke—, dijo en voz baja Itachi. —Ella es su vinculada.
—Huele su miedo,— gruñó Sasuke. —Él iba a compartirla con sus hombres, la atacó sin darle oportunidad de defenderse de los cargos. Él entró aquí asumiendo que ella era culpable, dejó que sus hombres la tocaran, obligándola a desnudarse frente a otros hombres. Ella no va a salir de mi casa. Extiendo mi protección hacia ella.— Sasuke miró a su hermano.
Itachi respiró hondo, mirando a su hermano, y entonces prestó toda su atención a Menma. —Tal vez deberías dejar que las cosas se calmen. La humana huele a miedo, y Sasuke la protege desde que ha estado bajo su techo. Irnos durante un par de horas disminuirá la tensión, y entonces podrás recogerla.
—Mi nave está a la espera, y la quiero ahora.— Respondió Menma enojado.
Itachi se dirigió hacia el hombre. —Vamos a tomar una copa y comer juntos. Sasuke está nervioso y es necesario que las cosas se tranquilicen antes de recogerla. Como Uchiha, insisto.
Menma, asintió con la cabeza y dirigiéndose a Sakura, le dijo: —Prepárate para salir de esta casa en pocas horas. Tú eres mía y te llevaré de vuelta a mi nave, conmigo.
Sakura miró con horror a Menma, congelada. Itachi se llevó a todos los guardias de Menma con él cuando salió de la habitación. Cuando la puerta de entrada se cerró con fuerza Kira se movió primero, acortando la distancia entre ella y Sakura la frotó con un gesto de consuelo al caer de rodillas otra vez.
—¿Estás bien? ¿Te hicieron daño? Huelo tu sangre.
—¿Sangre?— Sakura estaba sorprendida. Le dolía la espalda y un poco el codo y sabía que estaba en shock, pero no sabía que estaba sangrando. —¿Estás segura?
Sonó un suave gruñido. —Muévete, Kira. Llévate a Karin a mi habitación y mantenla ahí, aunque tengas que usar la fuerza. No la dejes, ¿entendido? Yo atiendo a Sakura. Vigila a ese ovolion.
Sakura miró a Sasuke, cuando Kira se puso de pie para salir corriendo de la habitación hacia la parte trasera de la casa. Sasuke estaba pálido cuando se arrodilló. Sus fosas nasales la olían, sus miradas de entrelazaron, y ella no podía ocultar la ira que había visto en sus hermosos ojos. Extendió sus brazos hacia ella.
—Ven conmigo.
No tuvo que decirlo dos veces. Lágrimas ardientes llenaron los ojos de Sakura que casi se le tiró encima. Dos fuertes brazos envolvieron su cuerpo, con manta y todo, y luego Sasuke la levantó, acunándola con cuidado mientras caminaba de un lado a otro de la casa. Ella se volvió, enterrando la cabeza en la camisa y rompió a llorar, sabiendo que nunca había vivido nada tan aterrador, y que Menma iba a volver por ella.
—Te tengo, Sakura.— Dijo la voz ronca de Sasuke.
—Por favor no me obligues a irme con él.
Sus brazos se apretaron. —Huelo tu sangre ¿Dónde te duele?
—No sé. Me duele la espalda. Me golpeé fuerte sobre la mesa.— Sasuke entró en el cuarto de baño, donde deslizándola suavemente de sus brazos, la puso en el borde del lavabo. Ella lo miró. Cogió la manta y la alejó de su cuerpo. Sus muslos fueron expuestos y la camisa que llevaba apenas cubría sus piernas. Sasuke empujó la manta lejos de ella. Volvió la atención a la cara de Sakura cuando llegó a su cintura, sus manos agarraron suavemente sus caderas. —Yo nunca te haría daño. Hueles a miedo.
—No te tengo miedo.— Lo decía en serio.
A medida que sus miradas se encontraron abrió su boca y su lengua se deslizó, pasándola por encima de su labio inferior, y el impulso de besar a Sakura lo golpeó fuertemente. Deseaba desesperadamente poner sus labios contra los suyos y deseaba saber si tenía la boca tan atractiva como parecía. Un suave gruñido salió de Sasuke.
—No me mires así.—
Ella miró a sus hermosos ojos. —No puedo evitarlo. Cuando te miro, quiero tocarte y quiero que me toques de nuevo.
Se rompió el contacto visual. —Estoy vinculado, estoy atrapado, Sakura. Me gustaría que no fuera así, pero no puedo desligarme de mi humana. Es para vuestra protección, y es parte del acuerdo que hice cuando la tomé de la Tierra.
El dolor sacudió a Sakura. —Realmente me importa un comino su protección después de lo que nos hizo a todos nosotros. Si no hubieras llegado cuando lo hiciste, Menma me habría cogido y sacado de aquí; tengo una idea muy clara de qué tipo de futuro habría tenido si pensaba que todas esas mentiras eran ciertas. También puso en peligro a Kira, porque ella trató de protegerme y uno de esos imbéciles la tenía cogida por la garganta. Karin mintió, y yo sé que te hizo sentir muy mal comportándose de esa manera delante de los hombres.
—Lo sé.— Sus dedos agarraron su camisa, frotando las manos por su cintura a través del fino material. —Quiero aprovechar para averiguar dónde te has herido.
Ella levantó los brazos cuando Sasuke le sacó la camisa, dejándola desnuda, sentada en el baño. No podía apartar la mirada de Sasuke, de como el hombre acariciaba lentamente su cuerpo con la mirada. Vio anhelo en su cara, deseo, y ella no tenía ninguna duda de lo que estaba pensando, porque ella pensaba lo mismo. Él la quería tanto como ella lo quería a él y no podía ocultarlo. Otro suave rugido retumbó en su garganta mientras sus ojos se encontraban.
—No quiero dejarte. Por favor, déjame quedar aquí contigo. No dejes que ese hombre me lleve con él.
Sus ojos se cerraron, su enorme pecho se expandió al tomar una respiración profunda, pero luego abrió sus hermosos ojos. —Ojalá fueras mía, Sakura, pero no es así. No tienes idea de lo mucho que me gustaría poder reclamarte. Cuando vi a esos hombres tocándote y sentí tu miedo, quería matarlos a todos.— Levantó su grande y cálida mano para ahuecar suavemente su mejilla. —Si no estuviera vinculado, desafiaría a muerte a Menma por ti.
Consternada, —¿A muerte?
—Según las leyes tú le perteneces. Estabas vinculada a su hermano, por lo que cuando Naruto murió se convirtió en derecho de Menma reclamarte, y lo hizo al aceptar venir a buscarte. La única manera de tener a una mujer que haya sido reclamada por un hombre, es retarlo a muerte. Al desafiar a un hombre, éste puede conceder la liberación de su reclamación, o luchar para mantenerla, pero yo no tengo derecho legal a desafiarlo ya que estoy vinculado.— Sasuke parecía torturado. —Debo dejar que él te lleve, pero no quiero hacerlo. La ley está de su lado en este asunto, y no tengo manera de luchar contra su reclamación. La única razón por la que todavía estás aquí, es porque sabía que mi hermano obligaría a Menma a exponer sus acusaciones, y yo quería que Itachi presenciara el abuso para que hubiera alguna razón para impedir que Menma te llevara con él. Sé que Itachi está enfadado por cómo te ha tratado, pero Menma ha prometido no abusar de ti, por lo que Itachi ha de cumplir la ley. Ninguno de nosotros puede detener a Menma ahora.
...
