Capítulo 11. 'Una constelación llamada Rose Weasley''
I.
Molly Weasley salto al campo de juego intentando no prestar atención a los gritos que coreaban su nombre, ni a los distintos mosaicos que se encontraban en las butacas. Trato de no darse cuenta del show que ocurría en el campo, ni de la presentación de cada uno de los jugadores. Solo dio una vuelta alrededor del campo y cuando la presentaron levanto la mano. Ella no era como sus demás compañeros de equipo que había preparado una pirueta para el momento en el que los presentaran. A ella no le importaba eso. A ella le importaba el juego. Ella quería ganar.
− ¿Están listos? − Pregunto Albus Potter, el capital del equipo, cuando se juntaron en un círculo para las últimas palabras antes de que el juego comenzara.
− Nacimos listos − Lorcan contesto luciendo más emocionado que un niño en una mañana de navidad. Sus ojos azules brillaban.
− ¿Pequeña Weasley? − Frank pregunto. Molly rodó los ojos.
Desde que Malfoy había comenzado a llamarla así a todo el mundo le había parecía un gran apodo. Rara vez la llamaban Molly, siempre era 'Pequeña Weasley'. Incluso Albus algunas veces la llamaba así. Albus, su primo, que la conocía de toda la vida y siempre le había dicho Molly. A Molly el apodo le parecía estúpido, ni siquiera era pequeña. Estaba en séptimo. Cada vez que el estúpido Frank de sexto le decía 'Pequeña Weasley' le daban ganas de golpearlo. Pero ¿Qué se le iba a hacer? Estaba en desventaja numérica. Seis contra uno. Muy justo.
− Estoy lista, chicos. Y por milésima vez más: no soy pequeña Weasley. Mi nombre es Molly.
Los chicos sonrieron. La primera semana Molly se habría desmayado por la presencia de tantas sonrisas bonitas dirigidas hacia ella. Gracias a Merlin la chica ya se había acostumbrado a sus compañeros guapos. La única sonrisa que le afectaba seguía siendo la misma. La del capitán del equipo.
− Contamos contigo para ganar pequeña Weasley − Jeremy le guiño el ojo.
− Solo intenten no arruinarlo y ganaremos. − Molly sonrió.
− Tú eres una Weasley, los Weasley arruinan todo… pero espero que no arruines esto − Scorpius dijo.
− ¡Slytheraw! − Todos gritaron antes de acomodarse en sus respectivas posiciones.
− Que nombre tan mas estúpido – Molly escucho a Lorcan decir a la distancia.
Molly sonrió y negó con la cabeza. ¿En que lió se había metido? Nunca, nunca se habría imaginado que pasaría tanto tiempo en compañía de seis de los chicos más idiotas del planeta entero. ¿Quién lo habría pensado? Molly probablemente era la chica más envidiada de Hogwarts. Y ni hablemos de las veces que hacia tanto calor que los chicos decidían entrenar sin camisetas…. Si, Molly tenía que ser la más envidiada del mundo entero.
− ¡Que comience el juego!
Y Molly comenzó a jugar.
II.
Molly se bajó de la escoba y corrió a abrazar al primero de sus compañeros que vio: Frank Longobottom. Molly no disfrutaba del contacto físico pero la situación la hizo olvidar aquello. Si bien solo era el primer juego era importante comenzar con una victoria y mas aun ante los duros chicos de Durmstrang. El juego había sido muy reñido, iban ganado por apenas diez puntos antes de que Albus se lanzara en picado y atrapara la snitch.
− Pequeña Weasley − Frank la apretó contra él. − Estuviste genial haya arriba. Anotaste como ¿Qué? Mil puntos.
Molly se rió.
− No seas ridículo. Tú estuviste genial. Nunca vi a un bateador tan bueno.
Frank se despegó de Molly y le puso las manos en los hombros. Frank era de la misma altura que Molly. Tenia unos ojos color chocolate que le encantaban a la ravenclaw y cabello un tanto ondulado castaño. El y Molly eran los únicos de Slytheraw que no tenían ojos de color. Aunque el café de Molly era menos bonito que el chocolate de Frank.
− ¿Molly Weasley?− Frank levanto una ceja − ¿Eres tu Molly Weasley? ¿Molly Weasley diciendo un halago? Tienes que estar bromeando.
− Tonto − Molly lo golpeo en el hombro.
− Frankie − Una voz con acento holandés los interrumpió. Molly le sonrió a la recién llegada. Una chica perteneciente al equipo de quidditch de Beauxbatons. Cabello dorado sedoso, ojos grises y cutis perfecto. Si, totalmente el estilo de sus compañeros idiotas.
Frank corrió hacia ella y la beso. De acuerdo... esa era la señal de Molly para largarse de ahí.
− Molly − Albus la tomo del brazo y la giro hacia él. – Ganamos, Molly.
Molly sintió como sus piernas temblaban. Llevo su vista hacia el brazo que era sostenido por Albus. Su primo pareció notarlo y retiro su mano confundiendo la fascinación de Molly en molestia.
− Si − Molly contesto con una pequeña sonrisa. Albus le sonrió una última vez más y se marchó. Molly quería ponerse las manos en las rodillas y recuperar el aliento. Albus era tan guapo que dolía. Oh, ¿Por que tenia que ser su primo?
III.
Lily por un momento olvido que se iba a alejar de Lorcan Scamander. Pero ese pequeño momento basto para encontrarse atrapada entre los brazos del rubio. Lily debería haber huido cuando vio que Lorcan se acercaba. Lily no debería haber abierto sus brazos y no debería haber dejado que Lorcan rodeara su cintura con sus brazos. Lily no debería haberse dejado abrazar por Lorcan y ella debería separarse de él ahora mismo. Pero era un buen lugar ahí. La sensación de estar entre los brazos de Lorcan era maravillosa y terrible al mismo tiempo.
Lorcan la separo y le acaricio la mejilla.
− Eres mi amuleto de buena suerte, Lily Potter.
Lily cerro los ojos con dolor preparándose para lo que estaba a punto de hacer.
− Ese es quizás la frase más estúpida que he escuchado en mi vida… y mira que he escuchado cosas estúpidas.
Lorcan se rió pensando que Lily bromeaba. Vaya, hasta en eso Lily fracasaba. Tenía que ser más dura.
− No vuelvas a abrazarme − Soltó Lily pasándose el cabello por detrás de los hombros despreocupadamente.
Lorcan le sonrió y le dio un beso en la mejilla.
− Nos vemos más tarde Lily.
Lorcan se giró y se alejó.
− Te dije que no lo hicieras − Lily grito enfadada cuando Lorcan se encontraba ya a unos metros de distancia.
− Solo dijiste que no te abrazara… no que no te besara. Creo que esas palabras no son sinónimos.
Lorcan se fue y por más que Lily lo intento no puedo evitar que involuntariamente se le escapara una sonrisa.
− ¿Por qué me haces esto Lorcan Scamander? – Lily murmuro para sí.
Alejar a Lorcan no iba a ser sencillo. O tal vez Lily inconscientemente no lo había intentado con ganas, pero eso iba a cambiar. Lily provocaría que Lorcan la odiara. Y lo iba a cumplir.
IV.
Lucy entro a la sala común de slytherin sintiéndose ridícula.
− ¿Por qué no recordaste que estaba vistiendo esto?− Le gruño a su prima y mejor amiga Rose.
Lucy observo el lugar en el que se encontraba. Personas bailando, personas besándose, personas bebiendo alcohol. Si, aquel no era su lugar.
− No creí que fuera necesario recordártelo. Creo que ni siquiera puedes ver con esas pestañas verdes − Rose se rió.
− Creo que mejor me voy – Lucy anuncio agachando la cabeza antes de girarse en la dirección en la que había venido.
Lucy no era de la clase de chicas que asistía a muchas fiestas. Por merlin, Lucy era de la clase de chicas que no salían nunca a nada. Y ahora estaba ahí en la sala común de slytherin vestida de manera ridícula en una fiesta de celebración por la victoria de slytheraw.
− Por supuesto que no vas a ir a ningún lado – Rose la agarró del brazo y la encamino hacia un sofá que se encontraba vacío. – A mí tampoco me agradan estas cosas pero esto es algo muy importante para Albus y Molly.
− No creo que ellos se den cuenta si estamos aquí o no − Lucy rodó los ojos – Además conozco a mi hermana: estoy segura que no anda por aquí.
Rose sonrió.
− No creo que sea verdad. Es la celebración por la victoria, por supuesto que está aquí.
Lucy se bajó el vestido mientras tomaba asiento. ¿Por qué le había hecho caso a Dominique cuando le dijo que era una buena idea usar este atuendo? Estaba loca.
−Los astros me lo advirtieron − Recordó Lucy – ''Las personas te traicionaran''
Dominique la traiciono al convencerla de que llevara aquel traje tan ridículo.
− Ahora vuelvo − Rose soltó de repente levantándose del asiento.
A Lucy no le dio tiempo de contestarle nada. La hufflepuff espero unos minutos a que su prima regresa pero nada y cuando un chico estuvo apunto de caer encima de ella se resigno a que su prima no iba a regresar.
− Abandonada en mi primera fiesta − Lucy pensó deprimida − Otra persona que me traiciona. Me largo de aquí.
Lucy se levantó y trato de abrirse paso entre la multitud que bailaba.
− Con permiso − Repetía la hufflepuff una y otra vez. La chica perdió la cuenta de las veces en las que había hecho muecas cuando la gente la ignoraba y a Lucy no le quedaba otra opción que abrirse camino a empujones.
Lucy salió de la sala común de slytherin y suspiro aliviada por haber logrado salir de aquella cosa tan fea.
− ¿Te vas tan pronto? − Una voz a sus espaldas pregunto.
− No solo las personas me traicionan − Penso Lucy – Ahora también la suerte me traiciona.
Lucy se giró y se encontró con los ojos grises de Jeremy. La chica se quedó plantada en su lugar al observar como los ojos del slytherin la recorrían de arriba abajo. Nunca antes se había sentido tan expuesta. Se bajó el vestido involuntariamente. Y empezó a jugar con la pulsera que traía en la mano derecha. La pulsera que le había regalado su padre Percy con un dije que decía su nombre. Lucy de repente extraño a su papa. Percy no dejaría que un chico la viera de la manera en la que Jeremy lo hacia.
− Fue idea de Dominique − Soltó la chica de cabello naranja – Ridículo ¿no crees?
Lucy no dejo que el chico contestara, se giró y corrió.
−¿Por qué no soy una persona más atlética? − Se recrimino la chica cuando sus pulmones comenzaron a arder… y cuando Jeremy Nott la adelanto y se paró frente a ella. Lástima que Lucy no se pudo detener a tiempo y termino impactada de lleno contra el cuerpo del slytherin.
− Lo siento. Lo siento. Lo siento. − Lucy repitió una y otra vez atrapada entre los brazos del chico.
− ¿Por qué te disculpas? − Jeremy pregunto jugando con una de las coletas de Lucy − ¿Por qué corrías? Y lo más importante aún ¿Por qué traes un águila en tu cabeza?
−Y una serpiente −Respondió Lucy sin poder evitarlo.
−Uhmm… − Jeremy levanto las cejas confundido.
− Digo que también traigo una serpiente − Lucy se llevó una mano a su cabello − ¿Lo ves?
Jeremy se rió.
− Correcto. ¿Por qué traes un águila y una serpiente en tu cabello?
−Ya te dije que fue idea de Dominique…
− Se ve incomodo − Respondió Jeremy con sus ojos grises demasiado cerca de Lucy. Tan cerca que Lucy podía ver el aro azul que rodeaba su iris.
Lucy no respondió y Jeremy llevo sus manos a el cabello de Lucy y comenzó a deshacer el peinado que tantas horas le había tomado a prima Dominique realizar. Lucy se estremeció cada vez que las manos de el chicos rozaron su cuello. A esta altura Lucy estaba sumamente avergonzada.
− Listo − susurro el chico cuando termino. − Me encanta tu cabello − Jeremy jugo con un mechón naranja distraídamente – Tienes el cabello más bonito que he visto.
Lucy no pudo evitar reírse. Se rió tanto que se tuvo que llevar las manos a sus costillas. Jeremy la observaba con una ceja levantada y una pequeña sonrisa. A Lucy no le importo estar haciendo el ridículo frente a un chico guapo. Aunque ciertamente Lucy no sabía con seguridad porque se estaba riendo. Podría ser porque lo de cabello bonito era estúpido o porque seguramente Jeremy les había dicho aquello a otras quinientos chicas o porque estaba nerviosa por la cercanía del chico y Lucy nunca había estado tan cerca de nadie antes o también porque los labios de Jeremy por un momento se habían acercado demasiado…
− ¿Tienes algún problema? − Lucy negó con la cabeza divertida – Mi cabello es horrible. Es naranja… zanahoria. No es rojo como el de Lily. Es naranja. N-A-R-A-N-J-A.
− No es solo naranja − Jeremy le guiño el ojo − Es naranja y es hermoso.
− De acuerdo − Lucy dio un paso hacia atrás – Creo que deberías regresar a tu fiesta.
Jeremy dio un paso hacia adelante. Lucy no pudo evitar retroceder una vez más. Jeremy se volvió a acercar con una sonrisa. Lucy sabía que no debería seguir con ese estúpido juego y que debería mostrarse valiente y no retroceder, pero su cuerpo no parecía hacer caso y seguía retrocediendo. Claro que en algún momento tenía que toparse con una pared. Jeremy puso sus brazos a los lados de la cabeza de la chica.
− ¿Qué pasa Lucy? ¿Me tienes miedo? − Susurro Jeremy. El aliento de él chico le provoco cosquillas. Olía a alcohol. Eso explicaba su comportamiento fuera de lo común con ella.
− Yo… − Lucy levanto la mirada intentando recuperar un poco de su dignidad − No te tengo miedo Jeremy Nott.
− ¿Entonces porque huyes de mí?
Lucy guardo unos segundos de silencio antes de contestar. Su ritmo cardíaco estaba demasiado acelerado. Era difícil controlarlo con Jeremy tan cerca de ella. La chica sentía que cualquier movimiento provocaría que sus labios se terminarían rozando. Lucy no estaba lista para su primer beso y estaba absolutamente segura que no quería que fuera con el mujeriego de Jeremy Nott.
− No estoy huyendo de ti. Realmente solo estoy cansada y quiero irme.
− De acuerdo − Jeremy puso una mano en la cintura de Lucy. La chica no pudo evitar saltar al sentir el contacto. Jeremy sonrió complacido. − Solo necesito hacer una cosa más antes de dejarte ir, Lucy Weasley.
− No necesito que me dejes ir − Lucy se separó de la pared pegando su cuerpo al del chico. Lucy pudo ver la sorpresa cruzar el rostro del chico. − Yo me voy a ir ahora.
La chica separo la mano de Jeremy de su cintura y se escabullo rápidamente. Esta vez no corrió y el slytherin no la siguió.
Cuando la hufflepuff llego a su sala común se dejó caer en su cama y por primera vez no soñó despierta con Scorpius Malfoy, soñó con Jeremy Nott.
Sonrió a recordar la mirada sorprendida que apareció en la cara del slyhterin cuando Lucy se sorprendió a si misma reduciendo la distancia entre los dos. Cuando las piernas desnudas de Lucy rozaron los jeans del chico y sus narices se rozaron. Nunca antes Lucy había sentido algo como lo que sintió aquella noche con Jeremy Nott.
Lucy se giró en su cama y enterró su cara en su almohada. ¡Jamás volvería a dejar que Dominique la vistiera!
V.
Rose Weasley había visto a Scorpius Malfoy salir de la sala común de Slytherin y por alguna razón había dejado a su prima y lo había seguido. El rubio salió de Hogwarts y para sorpresa de la chica se dirigió al campo de quidditch. Pero Scorpius no llevaba ninguna escoba. Rose lo siguió a unos metros de distancia sin perder nunca de vista su cabello platinado.
Fueron varias veces en las que Rose pensó en darse la vuelta pero había algo que la detenía. Algo en la forma en que el rubio caminaba le daba a entender a Rose que el rubio estaba enojado y verdaderamente a la chica le intrigaba enterarse que era lo que había molestado a el chico en su gran día.
El chico se detuvo en el centro del campo de quidditch y se sentó con los ojos cerrados. Rose suspiro y se acercó.
VI.
Scorpius Malfoy se sorprendió cuando el olor a canela inundo sus fosas nasales. Sin embargo no se sorprendió cuando abrió los ojos y se encontró a Rose Weasley sentada junto a el. Él sabía que era ella. Ese era el típico olor de Rose.
− No estoy de humor para soportarte, Weasley − Soltó el chico agriamente.
Rose ya ni siquiera mostraba una expresión de dolor ante las palabras del rubio. Parecía haberse a acostumbrado a su desprecio. Scorpius hizo una mueca de dolor. ¿Por qué las cosas entre ellos eran así?
− Ugh, Malfoy − Rose se recostó sobre la hierba – Yo nunca estoy de humor para soportarte a ti... sin embargo aquí me tienes. – Rose sonrió – Soy una persona curiosa y estoy intrigada por el hecho que provoco que el héroe de quidditch haya decidido perderse su fiesta.
Scorpius sonrió. No sabía que tenía la chica que siempre lo divertía. Incluso parecía haber olvidado la razón de su enfado.
− No sabía que fueras tan entrometida Wealsey.
− Solo soy curiosa, Malfoy. Vamos habla ¿Por qué estas molesto?
− Bueno… principalmente porque estás aquí – Scorpius se recostó a lado de Rose − Siempre me pone molesto tu presencia.
Scorpius observo las estrellas. Siempre le había maravillado el cielo. Era increíble. A él chico le molestaba mucho cuando iba a Londres porque ahí la mayoría del tiempo estaba nublado y las estrellas no solían verse muy a menudo. Scorpius suponía que eso de verse interesado por las constelaciones y esas cosas se debía en parte por su nombre: Scorpius. Una de las 88 constelaciones. Aquello lo hizo interesarse e investigar un poco más acerca de todo aquello. Incluso debía confesar que cuando era pequeño solía pasar todas las noches de julio en el patio observando aquella constelación. En julio es cuando Scorpius se veía más. El Scorpius de seis años imaginaba que él era el dueño de aquellas estrellas. Probablemente él también le pondría a alguno de sus hijos el nombre de una constelación. Woah, Scorpius se sintió raro pensando en hijos acostado junto a Rose Weasley.
− Por Merlin, Malfoy. Abre la boca de una jodida vez. No pienso esperarte toda la noche − Rose dijo enfadada – Hace frío.
− Toma − Scorpius se levantó y se sacó el suéter por encima de la cabeza. Se lo aventó a Rose.
− ¿Qué? − Pregunto ante la mirada de la pelirroja – ¿Hubieras preferido que nos acurrucáramos para que así la princesa no pasara frío? ¡Ja! Pues no. Si ese era tu plan has fallado, Weasley. Acurrúcate con mi suéter. Creo que tiene suficiente de mi perfume – Rose lo golpeo con el suéter − Solo imagina que te acurrucas conmigo.
Scorpius se soltó riendo. Rose lo miro enfadada pero se pasó el suéter por la cabeza y se volvió a recostar. Scorpius trato no pensar mucho en el hecho de que ROSE WEASLEY TRAÍA PUESTA SU ROPA. Los pensamientos de Scorpius vagaron hasta la vez que la había visto en ropa interior.
− Scorpius − La Weasley le dio un codazo – Estoy esperando tu historia.
Scorpius se restregó los ojos tratando de aclarar su mente y suspiro. Rose lo mataría si supiera en lo que había estado pensando.
− No entiendo porque tanto interés… − Rose abrió la boca pero Scorpius la silencio antes de que empezara a hablar – Pero te contare. La razón por la que abandone la celebración es porque no sentí que la merecería.
Rose levanto sus brazos al instante que esas palabra salieron de la boca del rubio.
− ¿Qué? − Rose se sentó y se inclinó sobre la cabeza del rubio. La pelirroja le tapo la vista de las estrellas pero Scorpius se sorprendió al contemplar algo más bonito aun. −¿Por qué dices algo tan estúpido como eso?
− Bueno… fue el que peor desempeño tuvo del equipo − Scorpius se dio cuenta que las pecas de Rose parecían las estrellas de una constelación llamada Rose Weasley.
Rose golpeo el pecho del chico con su dedo índice.
− Tu. Eres un idiota − Rose sonrió – Lo hiciste asombrosamente bien. Espero realmente que estés bromeando porque si no, déjame decirte Malfoy, que eres un estúpido.
− Creo que eso me lo dices muy a menudo, Rose − El rubio le dio una sonrisa de medio lado.
− Pero creo que necesitas que te lo diga una vez más − Rose suspiro y se volvió a recostar a su lado − Eres un estúpido idiota, Scorpius.
Scorpius y Rose se soltaron riendo.
Nota: Muchas gracias por los reviews, los follows y los favoritos. De verdad muchas gracias. ¿A alguien de ustedes le gusta The Maze Runner? Yo acabo de ver The Scorch Trials y si bien la película es genial es muy diferente al libro. Pero escuchar a Newt diciendo Tommy me ha hecho la vida. ah. Bueno, nos vemos probablemente el próximo domingo. Chao.
