Los rayos del sol eran potentes, era un día caluroso, pero se trataba de un calor agradable, siempre y cuando no se durara mucho tiempo estático y bajo el sol, Kurt lucía una piel brillante y plásticosa, debido a la fuerza del sol Dave lo había untado con una cantidad exagerada de bloqueador, según el *con un moreno le bastaba*. El ojiverde saltaba de aparador en aparador, asemejaba a una abeja polinizando flores, buscaba una bufanda que combinara con una gorra que compro unas tiendas antes, Karofsky lo miraba sin una expresión clara en el rostro, aunque no lo exteriorizara muy en el fondo disfrutaba de verlo así de emocionado, que lastima que se debiera a algo tonto y superfluo como lo era la ropa. Mas a la derecha, casi a orillas de la acera, caminaba Anderson, con los brazos cruzados y cara de pocos amigos, parecía acompañarlos más a la fuerza que por ganas.

"Kurt… ya nos has hecho perder bastante tiempo" le advirtió Dave, no porque le molestara, inclusive le encontraba ya gusto a llevarlo de compras, el detalle era que el motivo de la salida no era volver a casa lleno hasta el cuello de cajas de zapatos y bolsas de ropa, sino que ayudar al moreno a adaptarse mejor y hallar su lugar en la relación. El día anterior se discutieron las posibilidades, el jugador pidió ir al gotcha, Blaine ofreció una disco, pero el que se impuso fue Kurt, insistió o mejor dicho; se aferró a que visitaran una nevería muy rosa donde solo se vendían helados y yogurt natural. Al pelinegro le dio igual pues si tenía agrado por la nieve de yogurt, a Dave casi le da una embolia del disgusto, ni le gustaba el yogurt natural ni le parecía entretenido… bueno, cuando menos había wi-fi en el lugar, cargaría con su PSP y algunos juegos para pasar el rato en tanto que los otros dos de seguro hablaban de unicornios, arcoíris y una que otra cosa de gais.

"¡Anda, ven acá!" dijo Dave y jalo al menor separándolo de sus amados aparadores y lo abrazo del cuello "pero aun no tengo algo que combine con el gorro que me compraste" se quejó Kurt y puso ambos manos en el brazo que rodeaba su cuello, se dignó a frenar la búsqueda y caminar a la par con sus ¿novios?, el ojimiel miro encelado, no con rencor, solo celos naturales pero que le laceraban el alma "quita esa cara, que de por si estas feo" bromeo Karofsky y le ofreció su brazo "deja de hacer berrinche" le pidió más amable, Blaine se sonrojo, desvió la mirada y a ciegas busco el brazo de Dave para sujetarse de él, siempre se imaginó que alguien se aferraría a su brazo, pero ¿sujetar el brazo de alguien? eso no estaba estipulado en su contrato, provocaba en él una sensación extraña pero no molesta, pasos más delante recargo la cabeza contra el brazo del jugador pues el hombro no estaba a su alcance.

"¡Ahí esta! Por fin hemos llegado, las botas me matan" chillo Kurt feliz de alcanzar la meta "fuiste tú el que dijo *vamos a pie para mirar las tiendas, bajar peso y pasar más tiempo de calidad juntos*" dijo Dave con una vocecita que de acuerdo a él era la perfecta imitación del menor "así que no te quejes" soltó más bien regañando al ojiverde "no me quejo es solo que… que… ¡así no es mi voz! ¡Yo no sueno así!" lo último lo dijo molesto y con un puchero en la cara "je… si se parece un poquito a tu voz" el de risos negros se unió a la charla riendo un poco. Hummel llevaba días sin verle una sonrisa al moreno y justo ahora lo miraba con una muy grande.

Dave abrió la puerta y les permitió ingresar primero, Kurt entro directamente a buscar una mesa, le cedió el paso a Blaine para que este se sentara y en seguida tomo lugar él, el espacio era para cuatro personas por lo cual aún cabria Karofsky, aun así el futbolista se mantuvo de pie "¿Qué van a pedir?" les pregunto, el iría por la orden "lo que sea mientras este frio" dijo Kurt quien sufría más por el calor, prefería la alta temperatura a quitarse su maravilloso chaleco carísimo y de diseñador "un helado, el sabor me es indiferente mientras tenga gomitas en forma de ositos, mermelada de fresa, lunetas, crema batida, chispitas de chocolate, chispas de colores también, pasas, varias cerezas y una galletita" pidió Blaine, Dave arqueo una ceja y Kurt volteo a ver incrédulo pero nadie dijo nada, el moreno sonrió como menso por la imagen del helado perfecto que se formó en su cabeza "…ok… voy a comprar los helados, no tardo" Karofsky fue a esperar su turno para ser atendido. "¿ves cómo es divertido salir los tres juntos?" el ojiverde estrujo las manos del pelinegro entre las suyas "pues si… supongo" Blaine no estaba 100% satisfecho pero tampoco estaba tan inconforme como en los primeros días, lo que tardaría demasiado en desvanecerse seria la sensación de exclusión que lo invadía, se sentía solamente la mal tercia, no disfrutaba esa sensación pero a la misma vez no deseaba alejarse, en ocasiones se formaba un enorme nudo en su cabeza. Kurt hacia todo lo posible por que Anderson se acoplara y sabía que Dave daba todo de su parte por ayudar con ello pero la barrera que el ojimiel levanto era firme y muy alta.

Dave por fin volvía a ellos, había tenido una idea para formar más unidad, no pidió helados individuales, en su lugar pidió una presentación enorme, ni entre los tres habría posibilidad de terminarlo, dejo el gran tazón sobre la mesa, Kurt lo miro impresionado, el por mucho comería tres o cuatro bocados "¿no te parece un tamaño algo exagerado?" Pregunto el ojiverde "es perfecto" soltó Blaine, su rostro se ilumino y se le hizo agua a la boca. Karofsky los empujo para sentarse, casi derribo al pelinegro en el otro extremo, la atención fue molestar ya que en realidad los tres cabían a la perfección. El primero en meter su cuchara fue el pelinegro, cogió una cantidad generosa y se aseguró de que incluyera muchas chispas de chocolate, se llevó todo aquello a la boca y cerró los ojos con fuerza "¡mi cerebro!" el frio había ido más allá de su boca, invadiendo su cabeza, los otros dos chicos rieron por la expresión graciosa en la cara del moreno "se más cuidadoso" le pidió Kurt que tomaba un poco de helado en su cuchara y lo lleva a la boca de Dave. Mientras aceptaba lo que Kurt le ofrecía, Karofsky noto como el de cabello negro parecía encogerse, esto ya es mucho decir tomando en cuenta lo bajito que era, golpeo con suavidad la pierna de Hummel por debajo de la mesa, con la mirada le señalo a Blaine; tanto Kurt como Dave lo habían discutido, llegaron al acuerdo de que debían ser muy equitativos para prevenir celos ¿trió precavido, vale por seis? El ojiverde había absorbido algunas cosas del jugador y tratando de distraer al pelinegro para que este no se deprimiese, tomo helado en cuchara de nuevo y se lo lanzo justo en una mejilla, el primero en reaccionar fue Dave, sonrió abiertamente con cierta malicia, pocas veces sonreía así, el jugador pensó que jamás vería algo tan genial como lo era una *nena* tirarle helado al rostro de *otra*, no por lo menos hasta que Blaine paso de molesto por el repentino ataque a risueño, cogió más del contenido del gran tazón, Kurt abrió grandes los ojos, anticipaba que el pelinegro pensaba vengarse y si, sin pensarlo dos veces el aun trinero lanzo el contraataque dándole al ojiverde también en una mejilla, Karofsky no cabía en si mismo de tanto regocijo, era como ver a dos chicas sexys luchar en lodo, se carcajeaba por como escurría helado en el rostro de ambos jóvenes, su risa era tal, al grado de generarle dolor en el estómago "¡no le veo la gracia!" Exclamo Hummel quien aparentaba estar muy molesto "¡JA…JAJAJA … yo… JAJAJA yo si se la veo!" aseguro el deportista sin parar la risa ni un instante. Mientras se limpiaba la mejilla con una servilleta, el ojimiel sonreía, el también le hallo la gracia, comenzaba a creer que sería entretenido salir con ellos cuando vio a Kurt recargar de nuevo su cuchara ¿no estaría pensando el castaño en…? "Kurt, no" pidió Blaine demasiado tarde, el fashonista había tirado el proyectil sabor chocolate y manchado la frente de Dave.

Hubo algo de silencio, la sonrisa que tanto costo sacarle al moreno se borró, Kurt paso saliva, ambos temblaron ligeramente, Dave no reía más, los miraba tan molesto que un tic se formó en su ojo derecho, el Apocalipsis se acercaba, en solo segundos los miro a ambos amenazadoramente, el ojimiel se preguntaba por qué lo miraba a él y señalo a Kurt "no me mires así, fue el, tú lo viste" Kurt se giró hacia Blaine "¡traidor!" el ojiverde no concebía que el trinero lo dejara morir solo "les mostrare que es divertido" juro Karofsky, los otros dos chicos no encontraron confort en esas palabras, echaron a huir en la dirección en que Blaine se encontraba pero solo este último lo logro, al castaño le frustro el escape el mismo Dave sujetándolo con una mano y con la otra tomo el tazón de helado y con él le improviso un *fresco* sombrero al menor, este quedo en shock por el frio en su cabeza "mi…mi cabello" sintió helado escurrir por su cabellera, su frente, sus oídos, su nuca, la cereza rodo por su nariz y cayó al suelo, se puso histérico no sabía qué hacer, el postre no tardaría en llegar hasta la vestimenta de diseñador. Ricitos oscuros había mirado perplejo hasta que Dave se puso en pie para dirigirse a él, el pelinegro rodeo una mesa para dejarla como barrera entre él y *el gigante enfurecido* "¡oh, vamos! Sé que podemos negociarlo" Blaine intento persuadirlo más Dave estaba firme, sin demasiado trabajo pesco al pequeñín y se lo echo al hombro en calidad de bulto. Ubicada justo al centro de la heladería se apreciaba el principal atractivo del establecimiento, una fuente que trabajaba con agua de un color rosa intenso aunque cristalina, Karofsky camino hasta ella "¡no Davesito, no lo hagas! ¡No deseas hacerlo, estas confundido! ¡Tú lo que tienes es sed!" Pidió Blaine como intento final antes de que lo dejara caer en el interior de la fuente, a su entrada el agua de la fuente se desbordo, el ojimiel cuido no beber agua, estaba completamente empapado, su pantalón que alguna vez fue blanco ahora era rosita y el frio le invadió de golpe el cuerpo. El extrinero llego a la fuente, ya sin el tazón en la cabeza pero el helado que se derretía le escurría por todos lados "¡oh dios, Blaine! Dame la mano, déjame ayudarte, dame la mano" se apoyó en el borde de la fuente y extendió el brazo con intención de tomar la mano dl moreno pero basto con un empujoncito cortesía del jugador para que Kurt se uniera a Blaine dentro de la fuente "¡mi chaleco!" por si fuera poco lo que le escurría por el rostro y el cabello, tendría que lidiar con que su chaleco azul celeste ya no era de ese color y ahora hacia juego con el pantalón rosa del moreno "eso…eso si es divertido" expreso Dave muy contento tras descargar su ira acumulada.

Nunca uno de los escuálidos empleados del local se atrevió a pedirle a Karofsky que se detuviera, el resto de la clientela se acercó a mirar pero el mismo saco a sus dos *novias* de la fuente y los llevo al baño "no lo puedo creer ¡mi chaleco! Espero que este colorante rosa salga con la lavada" rogaba Hummel lavándose el cabello con agua de la llave del lavamanos "yo dudo que el colorante salga, la verdad" Blaine quiso ser sincero, aunque el ojiverde hacia berrinche el pelinegro lucia feliz "ahora veo que no se le puede enseñar trucos nuevos a un perro viejo" dijo el castaño molesto "yo creo que si puedes, pero no por enseñarle trucos nuevos anulas los que ya se sabía" respondió el vocalista de los silbadores "si… tienes razón" confirmo Kurt ya más sereno y ambos le sonrieron a través del espejo a Dave, quien los observaba recargado contra la pared y les correspondió la sonrisa, en ese momento los tres supieron que aquello podía funcionar.