Capítulo 10: Un vals con serpientes.

"Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo"

Abraham Lincoln

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Solo escuchaba el BIP de la máquina que tenía conectada a su pecho para permitir que su ritmo cardiaco fuera estudiado, sus ojos se estaban negando a querer mantenerse abiertos pero se vio forzada cuando una sombra paso frente a sus ojos, giro el rostro levemente cuando la persona oscura se posee cerca de su lado e intento detallar mejor a la sombra, noto como levantaba una aguja e inyectaba algo en un suero que estaba en la zona ¿A dónde llevaba ese suero? Sus ojos pesaban con mayor dificultad pero lo último que pudo notar era como la misma sonda que se conectaba al suero iba y terminaba en su brazo y ese líquido translucido que pasaba por su brazo se transformaba en un azul.

Abrió los ojos de golpe.

¿Un sueño?

Se sentía más pesaba que la noche anterior y noto como el suero que estaba conectado a su brazo ya no estaba. Si tuvo que haber sido un sueño. Respiro con pesar, se intentó poner sentada pero su cabeza se agito, cerrando los ojos se dejó caer y miro el techo. Dentro de dos días asistiría al gran baile en el que Kenshin y ella habían sido cordialmente invitados. Podía admitir que estaba algo nerviosa ¡Por Kami! Estaba muerta de miedo, ni una operación cerebral ni matar a un hombre se le hacía tan difícil como esto, no solo sería en donde ella sería presentada como "la prometida de Kenshin" y eso lo tenía aún más que hecha un manojo de nervios ¿Cómo se verá vestido él? ¿Llevará como siempre su cola alta reluciendo ese hermoso cabello rojizo que había empezado a amar con locura oculta? ¿Usaría un traje tradicional japonés? Le encantaba verlo con gi y hakama ¡Ugh! Ojala no tuviera que sentir emociones en ocasiones como estas. No sabía lo que estaba sintiendo, cada vez que el hombre venia se taponeaba en comida para evitar concentrarse en él. En como sus cejas se elevaban cuando veía algo con interés o como su nariz se arrugaba en la base cuando algo le molestaba o como se le hacía un pequeño hoyuelo y arruga en su ojo cuando quería sonreír pero su orgullo no se lo permitía. Detalles. Ella siempre había sido detallista para no cometer errores, pero estos detalles eran diferentes. No tenían un propósito. Además de todo esto también tenía que centrarse en la fiesta de que le permitiría por primera vez admirar y estudiar a su blanco final. Makoto Shishio.

Cerro los ojos al sentir como su cabeza empezar a explotar nuevamente y parte de vista se sentía borrosa, poso una mano en su frente para controlar el mareo. Por lo que podía entender de ese hombre, era un hombre de temer. De Okita escucho como su padre había pasado todo ese tiempo recapturando a los hombres que el propio Makoto había ayudado a escapar, hombres que había no solo causado males al mundo, sino a personas alrededor del mismo y estando sueltos ese mal no había parado. Okita no era un tonto, él sabía para que ella estaba creada y puesta en la residencia Himura y por eso le había entregado en discresion todo lo que podía saber sobre aquellos hombres que ahora eran reconocidos como el Juppongatana. Okita la preparaba físicamente y mentalmente y eso se lo agradecía. Kenshin parecía tener algún tipo de miedo o algo que ella desconocía de hablarle sobre el enemigo, Sanosuke se hacia el desentendido. Ni hablar de Aoshi. Solo Okita se tomó la libertad de prepararla para que conociera a su enemigo, hombres que quizás Kaoru tendría que enfrentarse en caso de que Kenshin, tuviera que enfrentarse solo, sin el apoyo de Sano o Aoshi. Él lo sabía, ella lo sabía, y sabía que este encuentro no solo sería un azar de "disfrutar la velada" o conocer a su enemigo, sino ganarlo para poder acercarse un poco más a ellos y conseguir destruirlo antes que la semilla logre germinar. La intención de Kenshin había sido clara: Debía conseguir que ese hombre les invitará a su propio hogar, lograr un acuerdo de batalla sin que las palabras lo indicarán directamente para luchar por el poder. En donde la distancia sea lo más corta posible, donde la discreción de la batalla por poder se llevaría entre ellos sin evitar que más sangre se llevará a cabo. Llevarlo a cabo sin que el orgullo del hombre se viera quebrantado. Porque aun cuando Makoto lo tenía claro, en un tiro de locura el poco orgullo que le podía quedar, podía llevarlo a atacar a los países que no tuvieran defensa aun si sabía, en su silencio que estaba consciente de que Kenshin tenía mucho terreno y fuerza militar a su favor, y podía ganar fácilmente la batalla pero este hombre pelirrojo le estaba ofreciendo la oportunidad de "honor" de defenderse. Un honor entre guerreros, sin que se derramará más sangre de lo que en muchos años se llevaba aun tratando de recupera. Era lo que Kenshin le había expresado y ella también lo deseaba, aun si él no se lo pidiera.

"Kaoru-sama"

Aun así, volvía nuevamente a lo mismo: eso no era todo lo que la tenía nerviosa. Se removió en su cama y observo como la máquina de su corazón empezó a agitarse. Ahí estaba. Su ritmo cardiaco se aceleraba y ella no entendía el por qué. Nunca antes había sentido algo parecido a esto, el solo hecho de pensar en Kenshin ahora le producía estas sensaciones y emociones. Verlo le producía una alegría contagiosa que no tenía razón de ser. Que le dedicará miradas, solo causaba en ella algo que nunca esperaba sentir. Deseos.

"-Kaoru-sama"

Pero, primero deseaba hacerlo feliz. Verlo feliz por primera vez y sabía que solo, exclusivamente lo lograría cumpliendo su cometido. Solo consiguiendo la meta de Kenshin, él lograría estar más cerca de su meta. Y ella deseaba verlo feliz, aun no entendía muy bien el por qué. Solo sabía que era ahora lo que más deseaba, porque… Porque… Porq—

"¡Kaoru!"

Dio un brinco al notar como la estaban llamando a la realidad y observo como Misao estaba a su lado mirándola extrañada con un puchero molesto y bandeja en mano ¿En qué momento había llegado ahí? Se incorporó a sentarse y nuevamente se mareo, sostuvo la cabeza entre sus manos ¿Qué pasaba? Ya para hoy debía estar bien, hoy inclusive vería el kimono que Kenshin había mandado a hacer para ella. Eso la emocionaba aún más. Observo su ritmo cardiaco como se aceleraba y sentía sus orejas calentarse ¿Qué pasaba?

"¿Estas bien Kaoru?"

"¿Eh? Ahh, Hai"

"Te traje el desayuno, sé que Himura-sama te lo suele traer pero tenía asuntos que atender y me tome la libertar de hacerlo por él. Espero no te moleste" Observo el desayuno y volvió sentir su corazón brincar mientras Misao ponía la bandeja en su regazo. Misao aunque no lo negaba, quería aprovechar el momento a solas y pidió a Kenshin poder llevarle el desayuno en vez de él. El de ojos ámbares lo miraron extrañado y casi sin objetar o asentir le dijo que estaba bien. La de la trenza observo el aparato de ritmo cardiaco y enarco una ceja, curiosa. Kaoru noto esto y sabía que habrían preguntas, así que empezó a comer para no dejar espacio al habla "¿Estas segura que andas bien? Tu corazón esta con niveles muy altos" La que estaba en cama asintió con rapidez y se metía más comida en la boca. La comida que prepara Kenshin solo para ella. El mismo pensamiento que ambas tuvieron dio diferentes efectos en cada una. Kaoru por su lado se emocionaba con la idea de que él tuviera el detalle de prepararle comida tal como a ella le gusta sobre todo porque su dieta era algo estricta. Eso notaba que estaba detallista y recordaba las pequeñas cosas que ella le decía. Ahora, Misao por su lado se sentía feliz y extasiada de ver el acercamiento de ambos y aun cuando no se lo decían ella ya notaba lo que aquellos aun empezaban a descubrir. Quería tantear terreno que sabía que Kaoru era inexperta en ello "¿Segura Kaoru? Apenas empezaste a comer tu corazón se elevó… Uhm, creo que será mejor que llame a Megumi-sama" Ella se ahogó con la comida, y miro rápidamente a la pequeña mientras negada intensamente y estiraba los brazos.

"No…" tosió tratando de tragar rápido y volvió a mirar a la pequeña chica. Y poso ambas manos en su cabeza cuando el giro rápido hizo que su cabeza diera más vueltas

"Solo hacia un comentario Kaoru-sama, a ver como reaccionabas… No le tendrás miedo a Megumi ¿Verdad?" Noto como la chica la miraba seria "¿O es que tienes miedo de que te diga que ya no podrás ir a la gala y perderte la oportunidad de una noche de en sueño con Himura-sama?" La máquina empezó a enloquecer de pitido y Misao rio por lo bajo mientras se acomodaba la trenza y notaba lo roja que estaba su amiga. Aun se negará a hablarme… Último recurso "Pero hablando en serio Kaoru, realmente estas actuando muy extraña. Me empiezas a preocupar y no me cuentas nada ¿Acaso ya no soy una persona especial para ti que no puedes contarme?" Se sentó en el borde de la cama y acaricio el brazo de la chica con suavidad, la miro con ojos de borrego, esa misma mirada que siempre le ponía cuando estaba pequeña y quería que Kaoru le contará algo que se negaba a hablar. La vio tragar con calma y mirarla por un momento, luego bajo sus cubiertos y mirando a la puerta, jugo con sus dedos y miro a los mismos, suspiro profundamente. ¡Si! Te tengo. No pudo evitar pensar Misao

"Misao…"

"¿Si?"

"Tu… y… Shinomori-sama…" Pudo notar como se tensó y jugaba con más intensidad con sus dedos "Como, ugh… No sé cómo explicarlo" Misao sabía lo difícil que era hablar sobre sus emociones, más cuando toda tu vida te decían que debías dejarlas a un lado "Dime… Por favor ¿Cómo sabes lo que sientes por alguien? ¿Cómo sabes que quieres a Aoshi?... Por ejemplo" la miro con timidez para luego volver a fijar su vista en su regazo, los ojos de Misao se abrieron como platos y sus labios se abrieron sorprendida ¿Acaso Kaoru ya se había dado cuenta de sus propias emociones?... Trago saliva y antes de dejarse llevar por las emociones alegres, carraspeo y se acomodó mientras jugaba con la punta de su trenza para manejar los nervios.

"Bueno… Como mis padres murieron cuando era una pequeña… Solo tenía a mi abuelo para saber cómo sentirme cuando conociera a la persona especial" Ella recordó decirle a su abuelo que quería estar con Kaoru para siempre y que la amaba y que quería casarse con ella. Su abuelo solo se rio por lo alto y le dijo que el matrimonio era solo para personas que se amaban de una manera diferente. Misao no lo entendía con claridad porque sus padres solo le dijeron que cuando conociera a la persona con la que quisiera pasar el resto de su vida, se casarían ¿Qué tenía de malo querer casarse con Kaoru? Ella la quería, la amaba con toda su alma y la quería para siempre con ella. Pero fue en esa ocasión cuando su abuelo le hizo entender la diferencia de amores "Una vez le pregunte al abuelo… Que debía hacer si quería casarme con alguien…"

"¿Y?"

"Porque sabía lo que era amar a alguien y creía que solo había un tipo de amor… Ahí es cuando el abuelo me lo explico. Tu sabes que yo te amo ¿no?" Ella asintió "—Y le dije que quería casarme contigo porque te amaba" Kaoru rio ante el comentario tan inocente "Ahí fue cuando me dijo que ese amor era diferente al que pasaría cuando conociera a alguien y le pregunte como era ¿Cómo saberlo? Ahí me conto sobre la abuela y como supo que la amaba, que la quería a su lado" Kaoru miraba atenta ahora, parecía en esas ocasiones una pequeña niña que empieza a conocer el mundo pero ¡Por Kami! Realmente esta mujer frente a ella podía tener casi 30 años y no conocía el mundo y quien no, encerrada en un cuarto de laboratorio. Sonrió con animosidad "… Me dijo que nunca supo en que momento ocurrió, que solo lo sentía correcto y ya" el rostro de Kaoru se desencajo sin entender, puesto eso no le decía nada. No le decía la respuesta que ella quería "-pero que si como se sentía…"

"¿Y cómo se sentía?"

"Pues, me dijo que cuando pensaba en esa persona… Su corazón latía con velocidad, casi parecía querer salirse sin control… O sufrir de un infarto" poso su mano sobre su corazón al recordar a su abuelo, miro a Kaoru quien imitaba la mímica, sonrió para sí y por dentro reía ante la rareza de hablarle de un tema de este tipo a una persona que era mayor que ella "… También decía que se sentía triste o feliz al mismo tiempo cuando esa persona estaba cerca pero toda su atención estaba dirigida a todos los sitios menos a él. Decía que, él deseaba que ella le prestaba atención solo a él y a nadie más..." Rio al recordar a su abuelo "… También me decía que se volvía tímido ¿Puedes creerlo? Mi abuelo nunca fue un hombre tímido, pero con ella a su lado se convertía en una persona completamente nueva. También decía que disfrutaba cada roce, que quería conocerla cada día más pero… Que lo más importante era que, deseaba verla feliz, verla sonreír o hacerla sonreír todo el tiempo… Y sobre todo que, estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario por hacerla feliz. Aun sí, eso significaba que su felicidad estuviera lejos de él"

"Y tú ¿Sientes eso con Shinomori-sama?"

"Hai" Sonrió plena consigo misma "No solo además me pone reto de verlo sonreír, sino que me pone muy feliz… Me hace sentir única cuando me cuenta cosas que sé que más nadie sabe y que me habla y me trata muy diferente a como otros pudieran tratarme" Kaoru asintió con timidez pero completamente interesada en lo que ella le decía. Misao tomo su manos y las junto con las de ella "Ahora dime Kaoru… ¿Estas sintiendo eso por alguien?" Las mejillas de la pelinegra se tiñeron instantáneo en rojo y su máquina exploto haciendo el sonido más acelerado. Misao se cansaba del sonido y sabía que así su amiga no hablaría, rio al ver esto y alargando su mano para apagar el apagado con el cual ahora Kaoru se sentía más tranquila "¿Por eso me preguntabas que sentía o como sabía si se sentía eso?" El rojo en el rostro de Kaoru se disparó a los cielos y ahora todo su rostro y orejas estaban completamente cubiertos, asintió casi inexistentemente y cerró sus ojos de la vergüenza "¿Es Himura-sama?" Soltó un chillido ahogado y se cubrió la cara rápidamente. Misao se rio abiertamente ante la nueva actitud que había tomado su amiga, nunca en su vida la había visto de esa manera. La abrazo espontáneamente y pudo sentir como la pelinegra dejo todo su peso sobre ella, luego de un rato.

"No sabes cómo me siento feliz por ti Kaoru… Tú también mereces felicidad y lo sabes" La tomo por los hombros, los ojos azules estaban cerrados con fuerza, noto como ella andaba temblando ligeramente, esto la asusto. Puso una mano sobre su mejilla y la sintió ligeramente caliente, frunció el ceño y retiro la bandeja de su regazo. Mientras buscaba el termómetro, escucho a su amiga quejarse por lo bajo. Se giró de golpe cuando escucho un golpe en seco y noto que ya se había acostado y sostenía su frente con sus manos "¿Kaoru?" Puso el termómetro en su oído y luego de unos pocos segundos soltó un pitido, sus ojos se abrieron al ver el número que salía del mismo.

Sin dudarlo, salió corriendo de la habitación buscando ayuda.

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Era como la octava vez que suspiraba luego de mirar a la cama donde una joven parecía ahora luchar contra un nuevo tipo de fiebre. Estaba preocupado, de todas las preocupaciones esta nueva tenía que resurgir. Dentro de pocas horas le tocaría arreglarse e irse para la gala en Sri Lanka, en un principio decidió rechazar la invitación y quedarse con Kaoru pero, Aoshi le hizo entrar en razón ante la vicisitud de que si lo hacía podía empezar a generar inconformidad entre los demás dirigentes políticos y estos podrían retirar su posición actual, así que como sustituto y solución; Megumi se ofreció a ir en lugar de Kaoru. Como solían hacer todos los demás años y aunque era una solución viable y podían usar la excusa del ataque de Shogo, le quedaba un sabor amargo en su boca al pensar en llevar a otra mujer que no fuera Kaoru. Admitía que estaba muy emocionado por verla en ese kimono que había mandado a hacer en secreto para ella ¿Por qué? Aun no lo sabía, o mejor dicho. No se atrevía a admitir que podía haber bajo esas intenciones. Ella era solo algo que había adquirido pero desde que salvo su vista y se arriesgó para protegerlo, supo que algo había hecho quiebre en su psique. Algo que había pasado mucho tiempo cerrado. Y él quería probar si eso que se quebró, era algo parecido a lo que hace años había empezado a sentir por alguien más. El problema era, que tenía miedo de averiguarlo ¿Podían creerlo? El gran Battousai miedo de explorar sus sentimientos, pero ahora con ese nuevo percance sentía calma de no tener que explorar su interior pero decepción al no poder llevarla. ¿Cuán hermosa te habrías visto con ese kimono, pequeña? Megumi tuvo el descaro de pedir el kimono que había hecho mandar a hacer para Kaoru y ella usarlo. Pero Misao se negó a que esto se llevara a cabo y Kenshin agradeció internamente por el ímpetu de la joven de evitar que eso se llevará a cabo. Desde que eso se había pasado, él se encontraba desde ese momento sentado observando a la joven luchar contra una fiebre que no parecía tener precedente. Sanosuke se encontraba particularmente molesto ante el tema y pedía que llamarán a Kanryuu para que atendieran a Kaoru, Megumi se negaba diciendo que eso era algo excesivo para tal situación que es muy probable que una infección vuelva a ocurrir debido a la magnitud de la bacteria y que no había nada que preocuparse. Obviamente Sanosuke se mostró frustrado y molesto e intento varias veces de persuadir a Kenshin de tomar la decisión pero todo quedó en eso. Megumi iría con él a la velada, Kaoru se quedaría ahí hasta saber que pasaba, debían mantener un perfil bajo y no hacer nada ahora que la velada estaba tan cerca, la prensa lo comería vivo. Volvió a suspirar y miro el libro que estaba intentando leer desde hace rato. Pero la verdad es que también lo dejo con otra molestia en la nuca ante la actitud que Sanosuke tomaba con Kaoru. No era la situación en sí de cómo se comportaba, era como si no confiará en Megumi y su juicio. Y eso, empezaba también a drenarse en él. Pero Aoshi, hasta ahora no había descubierto nada y hasta no saber cómo proceder, él no haría algo tan impulsivo como Sanosuke. Volvió a mirar el libro. Tenía como 2 horas leyendo la misma línea, pero la verdad es que, solo le interesaba saber las líneas que pasaba por la mente de aquella joven y la verdad a través de esa fiebre.

Desde que había caído en la fiebre, no había despertado y solo podía ver su pecho subir y bajar intentando nivelar el calor que la fiebre causaba en su cuerpo, su cuerpo estaba intentando luchar por sacarlo de su sistema y eso lo sabía. La pregunta es como un arma, no, una persona como ella que sabe curarse a una velocidad tan acelerada ¿Pueda enfermarse de esa manera? ¿Una persona con la capacidad regenerativa como ella no podía destruir un simple virus? Observo a la joven mujer. Era claro, pero nuevamente no podía apuntar a nadie. Nada bueno sale de actuar sin pensar, ya ha pasado por ello.

"-Himura-sama"

Desvió su mirada y observo a Misao atravesar la puerta con timidez, inclino su cabeza en forma de saludo y observo como se acercaba hasta quedar cerca de él para observar a la mujer que reposaba.

"Lo siento, no esperaba verlo acá"

"Si deseas puedo retirarme"

"iie, no es necesario. No me molesta y estoy seguro que a ella tampoco" observo con tristeza nuevamente a la mujer y sonrió con tristeza. El pelirrojo, solo la observaba con curiosidad "Ella estaba muy nerviosa y emocionada por la velada de hoy ¿Lo sabe no?"

"Puedo imaginarlo"

"Ni siquiera había podido ver el kimono que le había preparado para ella"

"¿Tu si?"

"¡Hai!"

"Aoshi te lo mostro"

"Espero no le moleste, quería saber que accesorio combinaba mejor con el cabello de Kaoru… Dijo que ese era el único detalle con el que usted aún no se podía decidir" Se negaba a mirarlo y este a mirarla por igual, sintió como su corazón dio un brinco al verse atrapado.

"Ella nunca se había enfermado de esta manera, me preocupa mucho no saber que pueda ser"

"¿Nunca se había enfermado?"

"iie, nunca. Siempre le costaba recuperarse pero, uno de los primeros tratamientos que recibió para que pudiera soportar todas las operaciones, transfusiones y posibles infecciones que se llevaran es que tuviera un sistema de inmunidad acelerado de reparación celular…"

"¿Así que esa fue la primera operación?"

"Uhh Hai, apenas, tenia… Creo que 6 años"

"¿Sabes a que edad empezó a estar bajo el cuidado de Kanryuu?" La joven se sentó a su lado mientras miraba nuevamente a la de ojos azules, y se cruzó de brazos. La vio reír por lo bajo.

"Aoshi cree saberlas todas pero, la verdad es que con solo preguntarme podría decirle todo lo que desea saber sobre lo que usted y él están buscando sobre Kaoru" Lo miro de reojo y pudo ver como las cejas del pelirrojo se elevaron a un punto de incredulidad, ella volvió a reír "Claro, solo necesitaba saber si podía confiar en ustedes antes de poder hablar"

"¿Y ya lo haces?"

"Claro, de ser así la información que Aoshi te está dando, no te habría llegado…"

"¿Cómo puedo saber que dices la verdad?" Estaba incrédulo, podía saberlo solo con verlo. Volvió a reír y se puso de pie para mirarlo de frente con brazos cruzados.

"Pueda que haya conocido a Kaoru, muchos años después… Pero aun así esa clase de secretos no se quedan bajo llave todo el tiempo… Es increíble lo que la gente puede hablar cuando hay una niña pequeña alrededor. Creen que nunca entenderá nada y eso los hace descuidados… No tengo razón para mentirles ahora que confió en ustedes" Se rasco la mejilla con algo de nerviosismo y el pelirrojo pudo notar un leve sonrojado "Por Kami, estoy saliendo con Aoshi… Lo que menos deseo es quebrar su confianza mintiéndole con un asunto tan delicado-" Lo miro algo más sería y aclaro su garganta cambiando el tono de voz "-Pero, puedo decirte que nunca conseguirán nada sobre Koshijiro Kamiya…"

"¿Cómo?"

"Porque ese hombre lleva años muerto"

"¿Qué?"

"Koshijiro le dejo todo a Kanryuu-sama, incluyendo sus negocios"

"¿Por qué haría algo así?"

"Ese hombre siempre fue fanático de los proyectos de Kanryuu, y no dudo en entregarle todo lo que tenía a Kanryuu luego de que ya no le quedaba más nada para vivir, se disparó en lo poco de cordura que le quedaba"

"Pero… ¿Qué hay de su hija?" Kenshin se puso de pie al sentir como su rabia empezaba a salirse de los poros al saber toda esta nueva información. La vio reír con amargura y el rostro casi sonriente todo el tiempo de Misao se puso serio.

"Ese bastardo, ya desconocía a su hija al momento de que su esposa estaba empezando a enfermar… Más cuando supo que la razón del inicio de su enfermedad fue a causa del embarazo de su propia hija…" Esta se giró para ver de reojo a Kaoru, y la arropo mejor al ver como estaba algo incomoda "-Lo mejor que pudo realmente pasarle a Kaoru es haberlo conocido a usted" Miro al pelirrojo que tenía los puños cerrados y suspiro "Lamento que ella no pueda disfrutar de esta velada, sé que usted también lo deseaba" Esto incomodo al pelirrojo pero hizo que Misao riera. Aun no se daba cuenta, eso podía notarlo.

"No sé lo que hablas Makimachi-san"

"Claro, Himura-sama… Por cierto, se le hará tarde"

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Burócratas, políticos, ricos.

La créme de la créme.

En un solo espacio para que los puercos ricos se reúnan a restregarse lo nuevo que tienen, Kenshin miraba su copa. La conversación con Misao en la tarde lo había dejado turbio, quería quedarse y charlar más con la joven pero el deber llamaba, ella le prometió que le contaría más cuando volviera pero lo único que le pidió es que cuando pudiera, compensará a Kaoru e hiciera que se pusiera ese kimono, río para sus adentros ante la petición. Puesto exactamente eso tenía pensado hacer una vez que todo eso terminará. Se sentido tonto recibiendo ordenes de una niña como ella, pero él sabía que todo lo hacía por ella, por su amiga del alma. Subió su mirada y observo a Megumi muy bien vestida, aunque el kimono había sido localizado de último momento, la mujer siempre lucia hermosa y radiante y esta vez no era la excepción, en un elegante kimono color vino que hacia juego con lo rojo de sus labios era halagada por los demás asistentes. Pero esto no lo tenía en el presente, su mirada solo buscaba a un hombre en específico y nadie más. Le tocaría hacer el trabajo solo, y esperaba que sus comentarios ácidos no se salieran frente e iniciará una guerra mundial a provocación de Shishio. Si, ese hombre le gustaba provocarlo y lo sabía. Se excusó con Megumi un momento y fue por un bocadillo.

"Kenshin-san" Se detuvo al escuchar una voz femenina, al girarse pudo notar a la papisa vistiendo las mismas ropas finas que la delataban como la nueva tocada por Dios. Sonrió al sentir una mano amiga entre tantos tiburones y más cuando sabía todas sus intenciones. Confianza por confianza.

"¡Ah! Sayo-san, que bueno verla por aquí"

"Llegue hace poco ¿Cómo está?"

"¿Cómo crees? Estos sitios no son lo mío, pero hay deberes que cumplir" La escucho reír mientras tomaba un bocado con él.

"En eso concordamos, sabes que aunque no me gustan estos espacios escuche que traerías a Kaoru-san en las noticias y esperaba verla nuevamente ¿Dónde está?" La noto buscando con la mirada y solo se topó con Megumi, quien conversaba con burócratas y a veces le dirigía miradas al pelirrojo buscándolo como siempre, de una manera posesiva. Kenshisn respiro profundamente, Megumi podrá ser una acompañante estrella pero el como se comportaba con él, lo tenia irrito. Como si no tuviera suficiente por lo que preocuparme. Ella se sintió confundida y le dirigió una segunda mirada al pelirrojo.

"Ella no pudo asistir, al parecer una infección se produjo por la herida en su espalda y la dejo en cama con fiebre"

"¡Oh, por Dios! Rezare para que su salud sea rápida y ligera. Pero, debo preguntar ¿Cómo pudo agarrar algo así? Digo, mis médicos la trataron muy bien ¿Paso algo más?" La papisa observo al d ojos ámbares quien suspiraba con pesar.

"Al parecer ando plagado de pestes, Sayo-san"

"¿Y tienes alguna sugerencia de un buen insecticida?" Ella era rápida con las palabras, y captaba las palabras de doble sentido que el hombre le dedicaba, no por nada Sanosuke hablaba mucho con ella. Ella había aprendido a agarrar algo del moreno.

"Apenas sepa que tipo peste estoy tratando, llamaré a un exterminador"

"Bueno, Kenshin-san espero sea rápido, mira que las pestes pueden avanzar rápido y quizás no solo Kaoru-san sea la perjudicada… ¿Te molestaría que la visitará pronto?" El hombre agradeció la pausa para cambiar el tema, Kaoru sabia cuando extrañaba a la mujer sacerdote y solo parpadeo con ligereza.

"iie, estoy seguro que ella estará muy feliz de verla nuevamente, Sayo-san" La mujer sonrió contenta mientras se metía otro bocado, Kenshin pudo notar una leve tensión en el ki de Sayo haciéndolo girar sobre su hombro.

Makoto Shishio.

"¡Ah! Himura, no esperaba encontrarte en un evento de esta magnitud ¿Quién lo diría?" El dúo bajo la comida en mano para ver a la pareja que llegaba. Makoto Shishio todo mundo diría que en su época era un hombre apuesto, pero debido al experimento en China por la bomba le trajo efectos secundarios. Era obvio y demás decir que, realmente ese hombre no debía haber sobrevivido. Pero, ahí estaba. Cubierto con vendas que apestaban en una mezcla de medicamentos y aceites aromáticos para poder disimular el olor, sus ojos ya eran afilados debido a todo lo que sentía y tenía poco cabello sobresaliendo de entre las vendas. A su lado, estaba su esposa. La única mujer que lo tomo sin pensarlo apenas piso tierra en Estados Unidos. Yumi, era una mujer de cabellos castaños y ojos de color, era realmente hermosa sobresaliendo en un traje de gala color lila que contrastaba aun con lo pálida de su piel.

"Makoto Shishio, llego algo tarde… Nunca espere verlo por aquí"

"Sayo Amakusa…" El hombre hablo con suavidad una vez que estuvo frente a ellos y se inclinó "-Espero tu hermano se encuentro saludable, es lamentable lo que ocurrió en Italia" observo a la mujer quien solo asentía y bebía un sorbo de su bebida.

"Gracias por su preocupación, Shishio"

"—Así que, Himura" Hablo Yumi tras un largo silencio por parte de todos los presentes, todos parecían hablar sin palabras y solo con la mirada "Todos los presentes no paran de hablar sobre la mujer que lo acompaña… Parece ser que es el centro del entretenimiento hoy en día" Pudo sentir una mano deslizarse por su hombro y noto como Megumi había vuelto hasta él. La mujer de cabellos castaño observo a la recién llegada y sonrió "Contaban que, estaban ansiosos de conocer a la hermosa mujer que ha enamorado tu corazón ¿Es ella, acaso?" Todos giraron su mirada a Megumi quien sonrió complacida, halagada y con aire de egolatría. Himura bebió un sorbo molesto al ver la actitud que estaba tomando Megumi. Y pues, casi toda la noche además de los halagos por su belleza era confundida por la prometida del pelirrojo y ella no hacía nada para corregirlo, y él; no estaba en plan de meterse en discusiones y corregir, que pensarán lo que deseaban.

"iie, Yumi…" Todos atrajeron su atención a la papisa quien parecía levemente molesta por la situación y mientras se explicaba miraba casi con mirada asesina a la doctora. Kaoru se hizo de una amiga muy poderosa. Sonrió para sí mismo ocultándose detrás de la copa "Ella es la mano derecha de Himura-san, su nombre es Megumi Takani… Probablemente habrás escuchado de ella" noto como la molestia se coló en el rostro de Yumi, y la pelinegra se tensó ante las palabras de Sayo al hablar por Kenshin ¿Quién lo diría? Nunca esperarías que la papisa tuviera palabras tan afiladas "Kaoru-san… Por motivos de salud no pudo asistir. Después del incidente en Italia, su espalda quedo en tratamiento…"

"¡Oh! Ya veo es una verdadera lástima… Entonces usted… Usted es solo su dama de compañía" Las palabras de Yumi eran obvias las intenciones, tras ser ella la mujer que creo la famosa bomba biológica que hizo que su esposo estuviera así, lo mínimo que podía hacer era humillarla frente al pelirrojo. Se notaba que la pelinegra deseaba estar en la posición de aquella mujer llamada Kaoru "¿Y cómo es ella? Debe ser muy hermosa por lo que los rumores cuentan" Rio por lo bajo mientras que Megumi, se miraba incomoda y molesta

"-Es una joven muy hermosa Yumi, de cabellos negros y con los ojos azules más hermosos que habrás podido encontrar… De solo verla podrías entender porque Himura-san se interesó por una mujer como ella" Megumi hizo un movimiento de molestia ante los comentarios halagadores de Sayo para Kaoru.

"¡Quien lo diría! De verdad, mis disculpas Himura-san si creí que… Por lo que comentaban en la reunión que ella estaba aquí"

"No hay nada que preocuparse, ella tuvo contratiempos y Megumi se ofreció amablemente en sustituirla"

"No me parece correcto… ¿No lo crees Makoto?"

"Es una verdadera lástima…" Fue lo único que se limitaba Makoto a responder que estaba más interesado en el pelirrojo frente a ellos.

"¡Ya se! Me asegurare de que todos sepan que ella no ha venido para acá y que además… Amor mío-" se giró ante su esposo que había acabado de intentar penetrar la mente del pelirrojo quien también no había apartado la vista del hombre frente a él "—Que te parece si invitamos a Himura y su futura esposa a nuestro hogar, como manera de disculpas por mi confusión"

"De verdad, no es-"

"Sí que lo es Himura-"Esta vez hablo Makoto Shishio, y este le dirigió la mirada nuevamente al hombre, quien sonrió ligeramente "Debo admitir, que también quede intrigado con tu futura esposa y mi curiosidad no se saciará hasta conocerla… Además no querrá ser descortés por la cortesía de mi mujer… Después de todo, sería un insulto para ella… Todos queremos evitar incomodidades" Se miraron fijamente y ahí quedo el entendimiento,

"Si así insiste, estoy seguro que Kaoru estará contenta de tener otra amiga con quien hablar"

"¡Oh! Debería organizar algo grande entonces… Pronto será la cena de acción de gracias, no hay mejor ocasión que esa fecha… En donde nuestros colonizadoresle dieron la bienvenida a ser parte de un nuevo mundo a los nativos… Será una excelente manera" Hablo casi con naturalidad la joven esposa, deslizándose del agarre de su esposo para agarrar una nueva copa de champaña que se acercaba. Kenshin acabo la copa que tenía en mano y pronto se hizo amigo de otra copa. Aun cuando la situación parecía sonreírle. Era obvio que Makoto sabía que estas eran sus intenciones desde un momento y aun cuando casi se las ofreció de manera inmediata, sabía que lo invitaba a retarlo, quizás buscar humillarlo de la manera más personal posible. Usando a la mujer que tenía "enamorado" al hombre. Debía estar feliz de que esa fuera la situación, pero sentía presión al pensar que podían usar a Kaoru como carnada para retarlo. Claro, no es que ellos sabían la verdadera naturaleza de los ojos azules. Además la fecha escogida, la historia sobre la colonización nunca fue como lo pintan en ese día. Eso fue una carnicería y era obvio que ellos eran el pavo invitado a la cena de acción de gracias. Tendría que actuar con cautela y esperaba que su prometida pudiera cumplir el mismo papel, por ahora todo eso recaía en Kaoru. En que ella aún no se recuperaba y que acción de gracias estaba a 2 meses ¿Qué tal si no se recupera? ¿Qué plan tendría para cubrir ese error? Makoto al momento que haga una invitación formal, es obvio que solo será para él y Kaoru, y eso significaba que los 2 estarían atrapados en un lugar donde el Juppongatana y Makoto estarán. La pregunta es ¿Kaoru podría con todo eso? No, la verdadera pregunta es ¿Él estaría preparado para cumplir tal papel? Algo en su mente se perturbaba al permitir a Kaoru estar en todo eso. Las palabras de Jinei retumbaban en su cerebro ¿Kaoru podría soportar una presión de tal magnitud? Él sabía la presión de tener miles de muertes, sangre en tus manos y sobre todo el rostro de tus enemigos espantadote noche tras noche pero, no la mente de tus enemigos en tu mente día y noche.

"Sr. Himura, tiene una llamada" El pelirrojo se vio atraído a la tierra y giro al notar al mesonero hablarle en ingles al momento de extenderle un teléfono, todos los presentes se vieron extrañados. Sus ojos ámbares se prendieron al ver que se trataba de Aoshi y este solo llamaba en casos realmente de emergencia. Tomo el teléfono.

"Si me disculpan"

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El jet privado se encontraba pisando tierras extranjeras, sin esperar a que se detuviera completamente un hombre abrió la compuerta, retirándose el traje de etiqueta y el corbatín al momento de tocar suelo, arrastrando a la mujer que venía con él. Camino a toda velocidad al vehículo que esperaba ya por él, custodiado por Aoshi quien también esperaba muy ansiosamente la llegada del hombre de cabellos rojos.

"¡Ken-san!" Se escuchó a la mujer hablar, pero a él le importaba un bledo. Esa llamada lo había descompuesto en su totalidad.

"Himura, Kaoru-san empezó a convulsionar. Sanosuke, Misao y yo vamos en camino a la Antártida, a la base de Kanryuu… Me vi en la obligación de informarle"

"Buenas noches, Himura-sama"

"¿Qué ocurrió?" Dijo mientras se adentraba al vehículo, casi lanza a la mujer dentro del mismo, esta se quejaba pero él solo pensaba en llegar y ver a Kaoru. Sus manos estaban frías mientras su interior estallaba en rabia. Aoshi encendía el vehículo y ponía marcha.

"Misao la cuidaba mientras estaban fuera, de un momento a otro la fiebre parecía haber descendido pero al mismo tiempo su ritmo cardiaco lo hizo al mismo tiempo y entro en estado de shock y empezó con convulsiones, Sanosuke no tardo en arrastrarnos a tu jet y traerla hasta acá"

"Ese hombre…" hablo la mujer mientras se quitaba el tocado, el pelirrojo respiro con fuerza por sus orificios nasales, y miro a la mujer a su lado.

"Megumi, es mejor que no hables ni termines esa oracion porque si algo me tiene sumamente decepcionado es tu incompetencia"

"¡¿Discúlpame?! ¡No te atrevas a hablarme así! ¡Yo he hecho lo mejor que he podido!" lo apunto con el dedo molesta.

"Pues no pareció suficiente-" Tomo la muñeca con el dedo que estaba apuntando y apretó la misma, el rostro de la mujer se contrajo "Y te prometo Megumi, si descubro que has estado jugando con mi paciencia y las cosas de mi propiedad… Lo lamentarás en gran cantidad. Nada, nadie se mete con lo que es mío" La mujer dio un quejido e intento apartar la mano pero el pelirrojo no la dejaba y solo la miraba fulminándola con sus ojos.

"Himura, hemos llegado"

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"¡Ah! Himura-sama, ha llegado rápido" dijo el hombre mientras se terminaba de poner los lentes y colocaba sus manos detrás entrelazadas.

"Lamento la intromisión, Kanryuu pero, como verá no tuvimos alguna otra opción ¿Cómo esta ella?" Observo como Takeda empezaba a caminar y este le seguía el paso con algo de ansiedad.

"Mi pequeña Kaoru siempre será una joya preciada para mí, así que no tema Himura-sama, ella ya está estable. De no haber sido por su subordinado Sagara-san, creo que no hubiera llegado a tiempo. Vera, tenía una inflamación en la corteza cerebral central. Pudimos localizarla y bajar la inflamación. Al parecer, había una… Toxina en su cuerpo que estaba causándola" El hombre detuvo el paso al momento que el pelirrojo lo hizo mirando con la mayor seriedad posible. El pelirrojo trago con molestia, sus dedos quería arrancarle la tráquea a alguien, realmente muy rápido y en ese momento.

"¿Una toxina?"

"Hai, aunque a decir verdad estaba ya a punto de desaparecer… ¡Oh! También observe la herida de su espalda ¿Hace cuánto la tiene?"

"Ya hace más de un mes, debo decir"

"El mecanismo de defensa del cuerpo de Kaoru le permite sanar heridas de 5/1, es decir, que ya para la fecha esa herida debió haber estado más que cerrada y borrada de su sistema… Debo decir, Himura-sama que alguien ha estado viéndole la cara de idiota, si me permite decirlo"

"Eso me temía, ¿Qué tipo de toxina pudo haber aplicado?"

"Debido a que Kaoru es inmune a todo tipo de baterías o enfermedades, es muy difícil que un virus ataque. Una simple toxina apenas entre en su organismo las células súper humanas en el cuerpo de Kaoru se encargarán de acabarlas pero, si esa toxina está compuesta por una misma célula que pueda pasar disimuladamente por el cuerpo de Kaoru hasta alojarse en la corteza cerebral es posible que pueda haber causado una infección apagando o causando algún desequilibrio en el sistema nervioso, entonces es muy posible. El problema es, que antes de poder obtener una muestra no dejo rastros de la misma…" Le entrego un informe en donde se analizaba la sangre de Kaoru y podía ver resonancias magnéticas que indicaban la zona de hinchazón en el cerebro.

"¿Quieres decir que fue premeditado?"

"Hai, esto es producido por alguien con un alto conocimiento de la bioquímica… Me atrevo a decir, que… Usted ya sabe la respuesta a lo que sigue de esa oración ¿No es así?" Los puños de Kenshin estaban completamente blancos al estar apretados en su máxima extensión. Su mentón estaba apretado mientras se escuchaba el rechinido de sus dientes haciendo presión. Al diablo el pensar y tener pruebas, alguien pagaría esta noche y ya tenía nombre y apellido. Tras ver todo lo que tenía en manos y lo que Kanryuu le informaba.

"¡Ah! Himura-sama… Hay otro tema que debo conversar con usted… Por los siguientes días la Kaoru que usted conoce, no existirá… Es un mecanismo de defensa que he creado para evitarle dolor al sistema y corteza cerebral, de esta manera su modificación mental no sufre daños… Cuando lo vea, lo entenderá"

"¿Cuánto tiempo durará?"

"Pues, eso depende del cerebro de Kao-chan"

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Reviews:

Lica: Gracias por las palabras. Si la falta de feedback, me disculpo. A veces me dejo llevar por todo lo que tengo en mi mente. Pero eso no quiere decir que los quiera descuidar a cada uno de los lectores. Megumi es clara en lo que desea, más que por el hecho de estar interesado en Kenshin es su posición. Pero, ahora nuestro pelirrojo ya le basto y conoceremos a la Megumi con el orgullo quebrantado~ Y bingo! Con tu suposición! Hahaha esa info llegará en el próximo capitulo. Espero sigas amando a Misao~~ Ahora que sabe o bien descubrió lo que Kaoru admitió, moverá montañas hahahaha xD El primer beso ocurrirá en el próximo cap! D= hahahaha no pienso revelar mucho, más que spero te haya encantado el cap! ;) Feliz año nuevo

Zury Himura: Uyy espero que no hayan sido cosas malas! D= Besos, feliz año nuevo ;)

Andry: De hecho me base en el Joker pero del mundo paralelo de Batman, un Joker mas punk y maniático doble cara. Y bueno, si yo ando agonizando por poner el romance asi sin miedo xD pero no me gusta ir a tapujos ni apuros en una historia hahaha. Feliz año =D Espero te haya gustado este

Pola de Himura: Siempre pensé que la relación entre Misao y Kao, era muy especial. Además que ambas lidean con hombres que, ehm, no son la mata del cariño abierto o que bien, siempre las solian ver como "alguien a quien proteger" más que "alguien a quien amar y proteger". Kaoru tiene muchas heridas que no han cerrado pero, tal como la Kaoru que conocemos de la serie esta solo desea mostrar lo mejor de si. Jojojo espero ahora si realmente Kenshin la detenga, ahora es que Megumi probará el suelo. Feliz año nuevo.

Pajaritoazul: La pena que no me he metido en el foro (no tiene tiempo) pero espero hacerlo pronto hahahaha. Muchas gracias por pasar a dejar review. Y si, como le comente a Pola. Amo mucho la amistad entre Kao y Misao. Mas porque aun cuando unas son fuertes en lo que la otra es débil, conocen la fortaleza escondida del otro. Jinei sabe algo, pronto lo dira cuando consigan la locación de los archivos que el mismo escondio. Y no, el pelirrojo no se queda tranquilo con la info que este le dejo hahaha xD… Y ahora es cuando veremos en donde ha tocado Kaoru a Kenshin… Gracias por el Jinei ;). Feliz año nuevo, espero te haya gustado este cap

Bien, primero que nada, feliz año nuevo y prospero tambien, espero las nuevas metas que se hayan trazado empiecen con buen pie, evolucionen para lo grande y sobre todo terminen de maravilla.

Yo me ando poniendo al dia con todo, mi trabajo y salud andan a todo de mi y pues. Aun cuando no tengo cosas por hacer a veces, me siento débil para escribir! Espero este capitulo compense. Aunque admitamos, yo quería botar la mesa por la ventana xD Hahahaha… No les quise decir pero, Kaoru no iba a llgar nunca a ese baile… Pero, gracias a Sanosuke y su imprudencia de que le vale mierda la autoridad de Kenshin, pudieron descubrir la fuente de la bacteria antes que desapareciera de su sistema.

Bueno, nos veremos en una próxima ocasión ;). Recuerden dejar, lo bueno, lo malo y lo que les intrigo! Bye bye