CUANDO LE CORTAS LAS ALAS A UN ÁNGEL

D. Derechos de Autor: Inuyasha y sus respectivos personajes no me pertenecen, son propiedad exclusiva de Rumiko Takahashi-Sama.

Datos de Interés

"-….-" Lo que dice un personaje

"-cursiva-" Lo que piensa un personaje

"--" Cambio de escena


Capítulo 11: La verdadera Kagome


El olor metálico de la sangre comenzó a escurrirse por todo el cuerpo del muchacho, su cuerpo ya se había quedado estático y sus pupilas se habían dilatado completamente.

La navaja salió del cuerpo de Inuyasha y ésta cayó pesadamente al suelo.

El muchacho tocó su herida con sus manos que, velozmente comenzaban a mancharse de sangre.

Su mirada se perdió en la mirada de Naoki, la vampiresa, la cual con ayuda de Naraku había tomado la apariencia de Kagome.

La mirada de ésta era de rojizo color, como nunca antes vio el muchacho… creyendo que fuera Kagome.

En el momento en que el olor de la sangre comenzó a percibirse a Inuyasha casi increíblemente comenzó a latirle el corazón fuerte y velozmente que casi se le salía.

Sintió como si alguien estuviera gritándole para que él auxiliara a a aquella persona que reclamaba su ayuda, la misma que se encontraba de frente arrodillada mirando despectivamente a Naraku, en medio de una gran cápsula color verde repleta de agua.

-¡¡Inuyasha!!- se volvió a escuchar su llamado, que al instante dejo incrédulo al muchacho de cabellos plateados.

El muchacho instantáneamente volvió a la realidad y observó como Naoki cambiaba completamente.

Su rostro palideció, las ojeras en los rojizos ojos maléficos se notaban ahora a la perfección, su cabello se rizo y se alargó aún más, el arco y las flechas que constantemente cargaba ya no estaban, en sus manos, cargaba ahora un largo cetro, el traje de sacerdotisa se había roto en mil pedazos de tela, había dejado al descubierto su negro traje que dejaba a la vista sus bien formados senos que daban de golpe en la completa perdición, sus largas piernas se delinearon con unas largas botas negras con altos tacones.

Su rostro pálido estaba endurecido, la lengua de la vampiresa relamió los rojizos labios mientras miraba sarcásticamente a Inuyasha.

-¿Kagome?- el muchacho había escuchado los constantes gritos de Kagome. Al instante observó a Naoki, el rostro de Inuyasha denotaba incredulidad y aflicción -esta tipa no es Kagome

Retrocedió y topó con un enorme árbol, la vampiresa voló por encima de él extendiendo sus grandes alas de murciélago.

-Tú… tú no eres Kagome...- Inuyasha la miró desafiante aún con su mano cubriendo la herida, estaba asustado realmente, pues había perdido sus poderes y nada podía hacer, la incredulidad y aflicción lo carcomía por dentro.

-Jajajaja- sus carcajadas maléficas se escuchaban por toda la pequeña aldea, se colocó una mano en la mejilla mientras la acariciaba- claro que no soy Kagome… ¿que acaso no ves que ahora yo soy… mas hermosa..?- sus carcajadas nuevamente se escucharon.

Retrocedió para alcanzar su largo cetro, las llamadas de Kagome se volvieron a escuchar.

-¡¡Kagome!!- se exaltó por varios minutos el joven hanyou ahora convertido en humano de un hermoso cabezo azabache, tocó su espada e intentó desenvainarla, pero luego éste la mira con ira y desvía la mirada- ¡¡maldición!!.. Verdad que hoy es noche de luna nueva…¡¡en donde pierdo mis poderes!!... mierda, como podré ir donde Kagome!!- Buscaré a Kagome como sea- susurró

-No, no- Naoki apuntó con un dedo hacia Inuyasha moviéndolo de un lado a otro como símbolo de negación, centró aun mas su mirada y habló- ¿a donde crees que vas?- se acerco un tanto, este retrocedió aun mas quedando atrás del árbol- ¡¡ tu no te me mueves de aquí¡¡ No vas a ningún lado!!- apuntó a Inuyasha con su cetro y disparó un campo de energía que lo lanzo lejos golpeándose contra otro árbol aun mas grande que el anterior, dejándolo gravemente herido.


La hermosa muchacha de tez blanca y desnuda intentó levantarse, su cuerpo tiritaba completo, camino unos pasos hacia Naraku y éste la miró con ira.

-¡¡Quédate atrás muchacha!!- Naraku estaba asustado como nunca antes visto, el motivo por lo cual la mantenía ahí era para que sus poderes no se debilitaran luego de la lucha ocurrida hace 3 años atrás con éste mismo, de cierto modo estando allí la muchacha se había hecho aún mas fuerte, aunque por el momento ella estaba débil.

Naraku hizo un ademán con la mano y al instante Kanna apareció de la nada, su espejo siempre al frente como es común, mirando inocente a Kagome.

-Inuyasha… ¿¡Dónde está Inuyasha!?- Kagome camino aun mas pero sus piernas nuevamente flaquearon y cayó de rodillas al suelo mientras jadeaba- díganmelo… donde está…

Una figura con esencia a maldad observaba todo lo que estaba ocurriendo… era ella… si… la manipuladora de los vientos, Kagura, estaba con una sarcástica sonrisa puesta en los labios mientras sumida en sus pensamientos estaba.

Así que… esto era lo que se tramaban Naraku y Kanna… toda una completa trampa para Inuyasha… humpf… que al final farsa fue… jejejeje esta es mi oportunidad para escapar… y para liberarme de las garras de Naraku, usaré a esa muchacha, la provocaré para que use sus poderes… si… eso haré y luego… me la llevaré conmigo para que me dé los fragmentos de la shikon que Naraku le introdujo en su cuerpo! Jajajaja!

Kagura salió de las tinieblas y se presentó ante Kagome, ésta la miro algo inocente mientras Kagura le apuntaba con su abanico y le extendía su mano con prendas de vestir.

- Toma esto y vístete… para que así pelees conmigo- Kagura le lanzó las prendas de vestir de la época de Kagome, estaban todas destrozadas, la muchacha la miró y tomó las prendas entre sus manos, se las colocó e intentó levantarse nuevamente- ¡¡vamos niña¡¡Pelea conmigo!!

Kagome se levantó esta vez por completo, sin flaqueo alguno, Naraku la observó con los ojos como platos.

-No lo haré… necesito que… me digan… donde está Inuyasha- Kagome jadeante se acercó a Kagura y ésta con ira le proporcionó una bofetada en la mejilla.

-¡¡No seas estúpida¡¡Jamás te diremos donde está niña tonta!!- Kagura agito su abanico mientras ráfagas de viento se acumulaban en el- ¡¡danza de las cuchillas!!

Kagome se lanzo rápidamente al suelo intentando esquivar las cuchillas pero una de éstas alcanzo a lastimar su pierna, la muchacha gimió de dolor, Kagura le extendió el arco y las flechas, Naraku la miro con ira.

-¿¡Pero qué haces!?- su rostro denotaba profunda ira y desesperación, ver a Kagura con esa posición lo impactaba, no sabía que demonios estaba haciendo, si quería poner en riesgo sus vidas estaba totalmente loca.

-Déjamelo a mí- agitó nuevamente su abanico- ¡¡Danza de las cuchillas!!

Kagome rápidamente tomó el arco y las flechas, un enorme destello de luz violácea envolvió totalmente el lugar, Kagura saco una pluma de su atado cabello antes de que el ataque impactara contra ella, tomo del brazo a Kagome y subieron a lo alto del cielo, tomaron una altura prudente, la muchacha incrédula miro a la que manipula los vientos, Kagura, que velozmente desvió su mirada para así luego colocarla hacia el frente.

-Me has hecho un gran favor niña- lo más seguro es que con esa flecha que lanzo esta sacerdotisa hayan muerto Naraku y Kanna- Te lo agradezco

-….- estaba perpleja, no habló, no dijo, no mencionó palabra alguna, rápidamente se dirigieron a tierra firme, Kagome cayó de la gigante pluma en el momento que Kagura salto de esta y se volvía pequeña, la manipuladora de los vientos la tomo con sus dedos índice y pulgar y la colocó nuevamente en su cabello.

-ven acá niña…¡¡dame esos fragmentos de la shikon!!- Kagura la miró firme y preciso, tomo su abanico y se aproximo a ella mientras ésta retrocedía al instante- vamos niña… ¡¡No hagas las cosas mas difíciles de lo que ya están!!

-pero que es lo que haces… ¡de que fragmentos hablas!- la bella chica retrocedió aun mas topando así con un árbol, desvió su mirada pero cuando la centro nuevamente se encontró con la fría y rojiza mirada de Kagura, que audazmente la apuntaba con su abanico.

-vamos… ¿acaso no me los darás?...si no lo haces por las buenas…¡¡tendremos que hacerlo por las malas!!- agito una vez mas su abanico y ráfagas de viento la envolvieron- ¡¡Danza de las serpientes!!

Un enorme remolino de cuchillas se aproximaba a Kagome, ésta asustada gritó y corrió pero el remolino era más rápido que ella y logró lastimar su muslo izquierdo ya que su otra pierna también estaba lastimada , un gemido de dolor se escapó de sus labios pero aún así siguió corriendo a pesar de las heridas en sus dos piernas, cuando el remolino estaba a unos centímetros de ella y la destruiría completamente un enorme campo de fuerza desprendió de la muchacha e impidió que el remolino se acercara a ella.

-por Kami…ésta niña… ¡¡vamos niña entrégame esos fragmentos de la Shikon!!- Kagura se aproximó nuevamente donde Kagome, ésta yacía en el suelo con sus ojos entre abiertos, el campo de fuerza ya había desaparecido, con su mano derecha Kagura comenzó a tocar el cuello de la muchacha- ahí están… ¡si!- ¡¡Al fin los fragmentos de la sh-…!

-¡¡Déjame!!...¡¡déjame en paz!!- la muchacha cerro fuertemente los ojos, empuño sus manos y un aura rosa-violácea la rodeo por completo, el ataque alcanzo a Kagura ya que ésta tenía puesta su mano en el cuello de la muchacha, con su otra mano tomó una pluma de su cabello y subió al cielo pero el ataque rápidamente la envolvió impidiendo que escapara, el desgarrador grito de la Youkai hizo eco haciendo que se escuchara por toda la aldea.

La muchacha de cabellos azabaches cayó al suelo afirmándose con sus manos y rodillas, sus pupilas rápidamente se dilataron y gimió de dolor por un instante, toco su cuello, acto seguido dos fragmentos salieron disparados de su cuello cayendo al suelo pesadamente.

-los…los fragmentos de la perla…- Kagome se les quedo mirando, con su mano los tomó y los guardó en su ropaje- Inuyasha… ¿estarás vivo?... y si lo estás… ¿¡Dónde te has metido!?


-Estúpida Kagura… estúpida… Jajajaja- sus risotadas malvadas se oyeron por el enorme castillo destruido, un campo de fuerza rodeaba a estos dos individuos con esencia a maldad, Naraku en sus manos cargaba el corazón de Kagura, lo apretaba con deseo, ira, odio- que tonta es… pero, te dejaré vivir un tiempo más…jeje, pero… cuida tu vida… no vaya a ser que esa muchacha te la quite jajajaja- introdujo el corazón de la Youkai dentro de un frasco, miró a Kanna- Ahora Kanna… hay que destruir a Inuyasha… necesito…necesito tener de vuelta a esa sacerdotisa, necesito unirme junto con su cuerpo… para aniquilar a Inuyasha… y a Sesshomaru…

-Inuyasha ahora…está con Naoki- la muchacha que representa a la nada le muestra el espejo a Naraku, el más poderoso de los youkai, mientras mira a la nada, su voz inocente se vuelve a escuchar- pero… de cierta manera… esta youkai le ha tomado cariño a este Hanyou… puede ser que lo lastime… pero no creo que termine por acabar con su vida.

-¿pero que demonios hablas Kanna?... acaso Naoki… acaso esa perra ¿¿¡¡ me traicionará!!??... Mas le vale que no… más vale que ni piense en enamorarse… ya que si lo hace….- su mirada se centro en la de Kanna…- su cuerpo será disuelto…pero…eso sería… lo peor que podría pasar… ya la pérdida de Kagome fue desesperante… y si sucede aquello… yo no sé…no sé…- Naraku dio media vuelta y se dirigió a su habitación seguido de Kanna.


La muchacha estaba cansada, la noche ya había caído… camino y camino por el profundo bosque de un lúgubre aspecto, hacía frío, demasiado para su gusto, se abrazo con sus brazos y tiritó, sintió escalofríos recorrer por su espalda.

Nada entendía, recordaba cuando fue la batalla contra Naraku, donde éste mismo, vorazmente la había secuestrado mientras luchaba con él, Inuyasha no estaba junto a ella… él estaba… él estaba… con Kikyou… pero no entendía… no entendía nada… en la batalla había otra persona igual a ella, no era Kikyou ni poco menos…. No… era otra… igual… con su misma vestimenta.

De ahí… nada mas recordaba, pero estaba totalmente confundida ¿quién era ella? Quién demonios podría ser, eran los cuestionamientos que constantemente se hacía.

¿Habrá sido que ella estaba ahí para que no se dieran cuenta de que a mi me habían secuestrado?...porque Naraku quería utilizarme…no soy tonta… me doy cuenta… sé que me está buscando…que pretende usarme… pero para que ¿para que?… ¡para que la quería a ella! A la tipa igual a mi… ¡Oh kami por favor!

Inuyasha… donde estarás… ¿¡donde diablos!?...

Una lágrima rodó por su mejilla mientras seguía caminando por aquel profundo bosque, quería que todo se aclarara, y se moría por ver a su amado nuevamente, Inuyasha… ya eran 3 años de estar desaparecida… sin ni un rastro… solo un presentimiento… que siempre estuvo presente… de que estaba viva… eso era seguro.

La tristeza la inundaba en un mar de lágrimas, sus mejillas estaban empapadas por aquel líquido salino que dejaba finos caminos.

Sus fuerzas ya no eran las mismas, su cuerpo flaqueo y cayo pesadamente al suelo, hizo una mueca de dolor mientras que en sus labios se dibujaba una sonrisa quebrada, no le importaba esperar bajo la lluvia… ya nada importaba… sólo ansiaba con creces ver a su Inuyasha… su querido Inuyasha.

-No… no puedo seguir… porque…porque- su cuerpo se apoyo en un enorme tronco, sus ojos que, entre abiertos llenos de amaneceres, aun derramaban lagrimas, lagrimas que recorrían todo un camino hasta su mentón y desde ahí no cesaban…seguían corriendo más y más.

Apoyó su cabeza entre sus piernas, sus brazos las abrazaban, cerró sus ojos por completo y medio adormilada espero.

Pasaron minutos en que todo estaba calmado y desapercibido. Acto seguido los ojos de la bella muchacha se abrieron de golpe, se levanto con cautela ya que una presencia se aproximaba.

La muchacha se dirigió donde iba la figura, se alarmó un tanto ya que plateados y largos cabellos se reflejaban ahora en los ojos nublados de lagrimas de Kagome… se aproximó aún más y sus ojos se quedaron abiertos a más no poder y sus pupilas lentamente comenzaban a dilatarse.

-…- Kagome colocó sus manos en el pecho, mientras retrocedió con algo de miedo, flaquearon sus piernas nuevamente y cae al suelo de rodillas- S-Sesshomaru…

El apuesto muchacho le dedica una leve y sarcástica sonrisa a la bella chica, mientras comienza a caminar lentamente hacia a ella, dejándola completamente desconcertada.

CONTINUARÁ…


Les pido miL disculpas por la actualización... este ultimo tiempo ha sido muy ajetreado.. y pues... eso... nada mas ni nada menos.

Espero que me dejen algún comentario¡¡cuídense!!

¡Muchas gracias por toda la gente linda que lee el fic y aunque no deje review igual los quiero ;) y para la gente que lee y si deja review… les estoy eternamente agradecida ya que ustedes son mi fuente de energía… que hace que pueda seguir continuando este fic… sin ustedes yo creo que no me darían ánimos para seguir escribiendo y dejaría todo botado

(Inu: pobre que lo hagas u.ú… no hables estupideces… idiota ¬¬ FEH!)

(Dakota: mm…u.ú /tic nervioso en la ceja/ tú cállate ¬¬ jejeje… xD!)

¡Gracias a todos, los quiero millones!

Matta ne!

Dakota Ikeda B