Cap. 11: La niña que quería vivir en Neverland
Hace mucho tiempo en la antigua Grecia…
Teseo había estado caminando durante días. Su madre, Etra, le dijo que debía ir en busca de su padre quien era rey en Atenas. Teseo en realidad no podía creer que el Rey Egeo era su padre, su abuelo Piteo solía resoplar y maldecir por lo bajo insinuando que su madre mentía sobre la identidad de su progenitor.
No es que a Teseo en realidad le importe. Si Egeo era o no era su padre no podía importarle mucho. Teseo planeaba ir en busca de aventuras como loa grandes héroes hijos de los dioses.
Tal vez, esa ansia de aventura debió indicarle su verdadera procedencia.
Pero eso en realidad no importaba demasiado. Teseo estaba casado, herido y hambriento. Les había dado a los dioses los últimos restos de sus provisiones como ofrenda para que lo ayudaran a llegar a Atenas con seguridad.
Por eso cuando vio un rayo de sol moverse hasta el interior del bosque, supo que era una señal. Sin perder tiempo corrió tras el rayo luminoso. Corrió y corrió hasta llegar a un pequeño riachuelo que atravesaba el bosque. El rayo caía con gracia sobre una menuda joven de larga cabellera naranja rojiza.
Ella pareció darse cuenta de su presencia pues rápidamente volteo a encararlo. Sus azules ojos estaban pintados por el pánico y el miedo. Las pequeñas pecas que adornaban su rostro desaparecían bajo el colorido moratón que tenía en un lado.
Teseo no puede evitar compadecerse de la pobre niña. En su pueblo, Trecén, donde se había criado también solía encontrar niñas con esos mismos ojos, con el cuerpo lleno de moretones y la ansiedad por huir.
La niña frente a él tenía todo eso…pero también había un fuego en sus ojos que parecía haber crecido por la desgracia. Un fuego que le indicaba a Teseo que ella no iba a rendirse ni a doblegarse a la voluntad de nadie.
-¿Quién eres muchacho y qué es lo que quieres?-exigió ella en lo que intento ser un tono altivo
-Soy Teseo, estoy en un viaje para conocer a mi padre en Atenas-respondió el hijo de Etra-yo…seguí un rayo de sol hasta aquí…pensé que era una señal de los dioses para indicarme el camino…
-Mi padre es Apolo-murmuro ella-él debió mandar la señal aunque era innecesario. No soy tu destino ni ninguna mierda parecida
-Yo más bien pensé que podrías necesitar ayuda-responde Teseo mirándola fijamente-puedo enseñarte a luchar y llevarte a algún templo donde puedas ser una sacerdotisa…así nadie podrá volver a golpearte…
-No es posible-replica ella-no puedo ser una sacerdotisa. Para eso tendría que…
Teseo solo asiente entendiendo lo que estaba por decir. Era igual en Trecén, las niñas perdían sus derechos a las dote y a escoger a sus futuras parejas.
-Ven conmigo-sugirió Teseo-mi padre es el rey en Atenas, me asegurare de darte protección una vez me nombre su heredero
Los azules ojos de la niña lo miran con desconfianza. Obviamente temía que se tratara de una trampa.
-Si intentas algo, voy a matarte
Algo en el tono de la voz y en la luz vacía que se adueña de sus ojos le indica a Teseo que esa amenaza se había cumplido alguna vez.
Las semanas siguieron pasando y los dos de ellos se vuelven unidos. Ella sigue siendo reservada, indiferente y distante con cada hombre extraño que se atraviese en su camino, sea en el bosque o el algún pueblo.
Pero no con Teseo.
Teseo cumplió su promesa de cuidarla y entrenarla. La ayudo a mejorar con la espada y las dagas e incluso le enseño a sostener un arco para disparar (Teseo no era un experto en lo último pero podía hacer tiros decentes…al menos dos de cada 20 atinaban al blanco).
-Nunca has tenido un deseo
Murmura la niña una noche de luna llena mientras acampaban en medio del bosque.
-Deseo darle a mi madre todo lo que merece-responde Teseo sin detenerse a pensar mucho
-Me refiero…uno para ti mismo. Un deseo egoísta que quisieras cumplir…
-…tal vez…mi mayor deseo sea ir en aventuras y que todos recuerden mi nombre con el pasar del tiempo…-murmura Teseo dejando que sus verdes ojos se pierdan en el fuego-que logre dejar mi huella en la historia…algo importante
-¿Quieres ser un héroe?-consulta ella
-No un héroe…no quiero ser recordado por ser el hijo de alguien…quiero…-guarda silencio durante unos segundos antes de enfocar su mirada en la de la niña-quiero ser un guerrero para luchar mis propias batallas y no la de los demás
-Estoy segura que lo lograras
-¿Cuál es tu deseo?
-el mío…-susurra ella con temor, como si pensara que al decirlo nunca se cumpliría-es una tontería pero…quisiera no crecer, quedarme como una niña eternamente y nunca…nunca jamás dejar de serlo…-dice con firmeza-no quiero tener que casarme, no quiero tener que servir a un hombre, no después…no puedo, no puedo confiar en los hombres…no puedo confiar en que nunca volverán a hacerme daño o…
-…Pero…confías en mi
-…-ella ríe cantarinamente-…tú no eres un hombres…solo eres Teseo
Él sonríe, porque solo necesita ser Teseo para lograr sus sueños. Y esa noche, mientras el fuego se va extinguiendo, Teseo jura proteger a esa niña y hacer todo lo posible para ayudarla a cumplir su sueño.
Un par de meses después, a pocas semanas de llegar a Atenas, Teseo escuchar el rumor de que Artemisa la diosa de la caza está buscando doncellas para formar un pequeño grupo selecto.
Él invoca a la diosa durante la noche.
Su mirada verde se enfrenta a la plateada que lo mira con frialdad.
-Para que me has llamado aquí muchacho-pregunta despectivamente y olfateando como si el ambiente apestara
-Mi lady-saluda Teseo inclinándose con respeto-Le ruego que acepte en sus filas a una amiga mía. Ella es hija del dios Apolo y no ha tenido una vida fácil…ella…ella no es una doncella…nunca me ha hablado de lo que paso exactamente pero pude notar los signos…sin embargo…ella es buena rastreadora y curandera, sabe luchar y defenderse como cualquier guerrero e incluso mejor que ellos…
-Así que quieres deshacerte de ella…
-¡NO!-chillo Teseo alzando la mirada por primera vez-No quiero deshacerme de ella, es como una hermana pero…pero ella sería más feliz con usted de lo que podría ser con los simples mortales…ella ha decidido renunciar a cualquier compañía masculina después de lo que paso
-Y aun así está contigo
-Ella dice que no soy un hombre…solo Teseo
-Algo más que me puedas decir de ella
-No quiere crecer-murmuro Teseo
La diosa miro como si comprendiera la razón detrás de ese razonamiento.
Un par de minutos después. Teseo guía a la diosa hacia el improvisado campamento donde se estaba quedando con la niña. Artemisa habla con ella en privado, Teseo puede escuchar como la niña responde muy emocionada a la petición de la diosa. Realizan un juramento y luego una plateada luz baña a la niña.
Sus cabellos naranja rojizos se han vuelto mucho más brillantes. Su pálida piel ha ganado un rico color rosáceo y sus azules ojos han dejado todo miedo atrás. Era como si hubiera renacido de nuevo.
-Eres mi primera cazadora, hija de Apolo-susurro Artemisa-Sigue a tus instintos y encuentra mi campamento-la diosa da media vuelta deteniendo su mirada en Teseo-Tú, niño del mar, te agradezco por darme mi primera hija. Que tu corazón no cambie de camino o tendré que darte caza-la diosa frunce el ceño antes de decir casi con dolor-Eres el primer hombre a quien no convertiré en un animal. Te has ganado mi misericordia, no la desperdicies-finaliza antes de destellar muy lejos de ahí
-Creo que has hecho una amiga-susurra la niña
-Estoy seguro de que sutilmente amenazo con convertirme en un animal y matarme-refuto Teseo mirando a la niña-…se que te prometí darte una casa en Atenas pero…pensé que esto podría ser mejor
-Y yo te lo agradezco. Esto es justo lo que quiero-respondió ella acercándose a Teseo-Gracias Teseo
Delicadamente ella envuelve sus brazos alrededor de su cuello, escondiendo su rostro en su hombro y soltando leves lágrimas de felicidad.
-No tienes nada que agradecer-responde Teseo devolviéndole el abrazo-y siempre serás bienvenida en mi casa
-Gracias Teseo-repite ella separándose-ojala nos volvamos a ver
-Cuídate y patea unos cuantos culos pomposos como te enseñe-se despide Teseo mirándola partir
Durante varios minutos Teseo se quedo mirando el punto exacto en el que la niña se introdujo en el bosque, recordándose que eso era lo mejor para ella.
-Adiós Phoebe
P&T
Lalalala nuevo cap.
Espero les haya gustado. Quise colocar primero como Phoebe y Teseo se conocieron para que sepan lo importante que esta amistad/hermandad para el futuro próximo y lejano.
No se olviden de dejar sus comentarios para saber que opinan.
Nos leemos
Byebye
Pd: Artemisa no sabe como decir gracias sin amenazas
Pd2: yo soy una firme creyente que gran parte de las cazadoras antiguas no eran doncellas cuando se unieron y por eso tenían un gran odio hacia los hombres
Pd3: Decidí que Phoebe debe ser la más antigua de las cazadoras
Pd4: sep, el pd3 también será un dato importante.
Pd5: tal vez empiece a hacer capítulos de fragmento de la vida de Teseo.
