Capítulo 11: Games.

Konan regresó al hotel por la mañana. Pasó toda la noche buscando a Itachi por toda la ciudad. No podía creer que hubiera desaparecido con el ordinario, muerto de hambre de Deidara.

- ¿Qué haces aquí? - Preguntó entrando al suite y encontró a Sakura dormida panza arriba en el sofá. - Es piel de oso - dijo Konan halándola de los pies para que se bajara.

- Eh... Me quedé dormida... Como nadie estaba aquí... - Dijo Sakura algo perdida como abría los ojos.

- Deberías estar con Sasuke - dijo Konan frunciendo el ceño. - ¿No le diste el afrodisíaco?

- ¡Sí! Pero se fue - dijo Sakura cabizbaja, ahí su hermana la iba a coger a gritos.

- ¿Se fue? Eres una imbécil! Ni puedes retener a un hombre - dijo Konan sobándose la sien. - Mira... Era un afrodisíaco poderoso y me dices que se fue.

- No estoy mintiendo!

- Te vistes como un perra - dijo mirando a la pelo de chicle en mini falda. - Y no sabes complacer a un hombre.

- Tú tampoco, tu esposo te dejó por...

Enojada, Konan metió una cachetada a la menor antes que se atreviera a pronunciar el nombre del maldito pintor.

- En vez de decir tantas tonterías - dijo Konan caminando hacia la mesa aún con la comida puesta y varias copas y botellas de vino. - Vamos a pensar la forma de retenerlos por siempre... De eso depende nuestro estilo de vida - dijo mordiéndose el labio inferior.

Akatsuki en los últimos años había perdido terreno ante nuevos grupos mafiosos. Apenas controlaba el contrabando por mar. Lo único que les quedaba era su nombre, el nombre de la familia. Negocios sucios que había comenzado desde la era Edo. Por eso Fugaku hizo que Itachi se casara con Konan. Aunque la familia Uchiha era más poderosa y adinera, era considerada una dinastía "nueva", así que necesitaba unirse a una vieja para que los otros yakuzas los respetaran.

- Pero ni me gusta Sasuke - dijo Sakura entre dientes. - Es un engreído y se ve que es mujeriego.

- Pero te gusta ir de compras, la ropa de diseñador, la buena comida y viajes por el mundo, ¿no? Niña estúpida, si no te casas con Sasuke no vas a tener nada - dijo Konan girando los ojos, ellos cayeron en la silla donde se había sentado Deidara antes, ahora había un bolso. - Qué tenemos aquí - dijo ella con malicia, cogió el tenedor y levantó el bolso (no iba a coger un bolso cualquiera con las manos, XD solo de marca)

Tiró todo lo que había en el bolso en la mesa y se puso a revisar detalladamente. Había Kleenex, ps, gafas oscuras, chicle, espejito y un celular. Konan tomó el último y se puso a buscar contactos.

- ¿Qué haces? - Preguntó Sakura curiosa.

- Busco algo malo en ese interesado - dijo Konan sorprendida.

Para ser une estudiante de arte, Deidara tenía muchos números en el celular y lo más raro era nombres de puros hombres. Ninguna mujer.

- ¿Y si no tiene nada de malo?

- Todos tienen algo malo - dijo Konan. - Hasta el mocoso que te quitó a Sasuke - dijo riéndose. - Línea caliente, línea del amor...

Mientras que la peliazul se ponía a llamar a la línea caliente, línea del amor para saber más Deidara. El rubio iba caminando a casa con Itachi.

- Es increíble - dijo Deidara emocionado e incrédulo. - Pasamos toda la noche hablando y caminando en la playa (n_n)

- Es la primera vez que disfruto estar despierto - dijo Itachi pasando la mano por la cabeza. - Siempre es en el trabajo y... ya me callo (XD) He hablado mucho, debes estar cansado de mí, pero me gustas tanto - dijo y Deidara se puso rojo. - Digo... No... sí... Tu compañía... Me gustas... Me gustaría algo serio contigo - dijo él mirándolo fijamente. - Juro que me divorciaré de Konan e iremos muy, muy lejos, solo tú y yo.

- ... - Deidara bajó la cabeza y se quedó callado.

- ¿No te parece la idea?

- Sí, pero... apenas nos conocemos... ¿En serio quieres dejar a tu esposa y enojar a toda tu familia por mí?

Itachi respondió besando a Deidara.

- ¿Te gusto?

- Más que eso... - confesó el rubio cerrando los ojos.

- Entonces pelaré contra el mundo entero si es necesario.

- Ya estoy en casa - dijo Deidara alejándose, se echó a correr unas calles más abajo hacia un edificio viejo.

Itachi se quedó confundido, no sabía si era un sí o no, entonces Deidara se detuvo antes de entrar y se giró hacia él, le sonrió y le gritó un TE AMO.

Con escuchar eso, una sonrisa tonta apareció en la cara de Itachi. ¿Eso era amor? Se sentía bien, se fue como Deidara entró al edificio.

- Te amo - dijo Deidara entrando al edificio, se cubrió la boca sorprendido. - ¿Porqué le dije eso? TE AMO ITACHI UCHIHA!

Gritó y su voz hizo eco por todo el lugar, se fue por las escaleras de caracol hasta el piso ocho donde vivía, entró cantando una canción y con una gran sonrisa.

- Dejé mi bolso... - Dijo por dándose cuenta que no llevaba sus cosas consigo. - ¿Dónde lo dejé? - Se preguntó sin recordar si era en la cena de Konan o en clases.

- ¿Esa es tu excusa?

Sobresaltado Deidara se giró al escuchar la voz de mujer, algo ronca. Miró alrededor y encontró a una de mediana edad, rubia, sentada con las piernas cruzadas en el sofá y fumando un cigarrillo.

- Señora Tsunade - dijo Deidara confundido de porqué ella estaba ahí en su hogar. No debía ser nada bueno con la mirada que tenía.

- ¿Que perdiste tu celular y por eso no me contestabas? - Dijo ella como Deidara asintió con la cabeza.

- ¿Para qué vino usted? ¿Cómo entró?

- ¿Es importa? Soy como Dios, estoy en todas partes, vigilo a mis pupilos - dijo ella sonriendo y señalando el sillón ante ella para que él se sentara. - Vamos, no muerdo.

Receloso Deidara se sentó ante ella, muy tenso, ni parpadeaba ni respiraba.

- Sasuke Uchiha para ser tu primer cliente está muy satisfecho - dijo Tsunade sacando un cheque del bolso y poniéndolo en la mesa. - Ha pagado mucho dinero.

Deidara miró el cheque y abrió la boca grande al ver tantos números, pero claro que Sasuke lo hacía porque suponía que debía salir y decepcionar a Itachi y en realidad Deidara no lo hacía.

- Yo...

- Toma el cheque, te lo has ganado - dijo ella prendiendo otro cigarrillo. - Ya sabía que tenías madera para esto - dijo ella feliz. - Y tú que decías que querías quedar contestando el teléfono, je, je. Tu madre debe estar orgullosa de ti.

- Por favor - dijo Deidara en shock ante la mención de su madre.

No al recordaba bien, pero sabía lo bastante, puras cosas malas. Drogadicta, puta, que se embarazó de quién sabía quién y ahí nació Deidara. Desde niño se la pasaba en orfanatos y en familias suplentes, pero nunca se quedó con ninguna. Creció y empezó a trabajar haciendo aseo en un museo, no muy famoso ni nada, pero ahí aprendió a amar el arte, era algo bello y nunca te dejaba, por eso decidió estudiar arte y con el dinero de todos sus trabajos llevando pedidos, contestando teléfonos, de mesero, etc. Había conseguido pagar gran parte, pero en el último año las cosas eran más difíciles, el país entró en crisis y muy pocos sine estudios ni recomendaciones ni buen nombre conseguía algo y leyendo el periódico había llegado a Tsunade, la dueña de la línea caliente, línea del amor. Al principio él creyó que iba a contestar las llamadas, pero ella insistió que fuera uno de los acompañantes porque tenía un look exótico e iba aganar mucho dinero... Lo que no le dijo era que se iba a enamorar de su primer cliente. Deidara quería que Itachi fuera el último también.

- Señora Tsunade - dijo Deidara sin tomar el cheque.

- Antes de que hables - dijo ella interrumpiéndolo, sabía lo indeciso que era Deidara, no iba a dejar que se perdiera tan buena mercancía, podía ganar mucho dinero con él. - No solo vine en persona para felicitarte. También es para darte un trabajo.

- Yo...

- Un millón de euros.

- ¿Qué?

- Es mucho dinero, con eso puedes comprar tu propio museo - dijo ella burlona. - Solo tienes que hacer tu trabajo.

- No quiero.

- Porque estas enamorado del tal Uchiha - dijo ella girando los ojos. - ¿Y él sabe que eres un...?

- No, pero...

- Si se lo dices te manda a la mierda - dijo ella prendiendo un tercer cigarro. - Pareces manso, lindo y solo quiere aprovecharse de ti, pero cuando él se entere que...

- No lo soy... No soy como mi madre... Lo hice porque necesitaba terminar mis estudios.

- Él no comprenderá - dijo ella levantándose del sofá, caminó hacia él y se inclinó. - Escucha, acepta éste nuevo cliente, un millón de euros no pasa todos los días.

- ¿Solo tengo que acompañarlo? - Preguntó mordiéndose el labio inferior y apretando los puños.

- Por supuesto, eres un acompañante - dijo ella divertida - Pero si quieres dar más de ti - dijo agarrando sus largos mechones rubios. - Allá tú.

- Esta bien - dijo Deidara cerrando los ojos para no llorar. - Haré esto por última vez y después en serio dejaré esto.

- Ya se puso medio millón en tu cuenta - dijo ella señalando la mesa donde había un sobre. - Ahí esta todo sobre tu nuevo cliente. Suerte - dijo tomando su bolso y yéndose.

Deidara no se movió hasta escuchar el ruido de la puerta cerrarse. Él hacía su último trabajo ye Itachi terminaba con su esposa y después los dos podía comenzar de cero. En serio que erra inocente... Pensó con un dejo de tristeza.

Tomó el sobre y lo primero que sacó de ahí fue una foto. Era de un hombre de más de treinta años. Como el vino parecía estar mejor que nunca. Cabellos entre rojizos y violetas. Ojos negros, algo pálido, parecía tener una expresión serena y sonreía. No debía ser tan malo ni un pervertido, pensó Deidara aliviado.

En el hotel. Itachi iba hacia el suite y marcaba el número de su abogado, pero recibió una llamada antes.

- Itachi!

- ¿Sakura? - Exclamó él confundido. - Suenas preocupada.

- Es mi hermana! Konan!

- ¿Ya estoy de camino al suite.

- Estamos en el hospital.

- ¿Porqué?

- Mi hermana te estuvo buscando toda la noche y un carro la atropelló! Esta en urgencias!

- ¿Qué? - Gritó Itachi en shock como dejaba el celular caer de su mano.

- Itachi! ¿Sigues ahí?

¿Konan atropellada? ¿En urgencias? Itachi se quedó frío, se sentía culpable y empezó a maldecir. Cogió el teléfono tembloroso.

- Tranquila, dime ¿dónde están?

- En el hospital María Hime! Estas en urgencias! Le está haciendo una cirugía!

- Ya voy - dijo Itachi apagando y corriendo hacia las escaleras.

No conocía bien la ciudad y Rock Lee escoltaba a su padre a una reunión de yakuzas, así que tuvo que coger el primer taxi que vio al salir del hotel. En el camino llamó a Sasuke para que lo asesorara, no sabía qué hacer, excepto sentirse culpable, muy, muy, mucho.

Sasuke que había despertado de un largo sueño y que no recordaba ni un carajo. Ni sabía cómo hizo para llegar de la cena de Konan al apartamento con Naruto. Colgó el teléfono preocupado, no por Konan, apenas la conocía, pero se preocupaba por Itachi, se escuchaba muy sobresaltado.

- ¿Qué pasa? - Preguntó Naruto que veía la TV.

- Itachi dice que Konan fue atropellada.

- Tenemos que ir a verlo!

- ¿Porqué? Ni es mi esposa.

- Es tu hermano! Debe estar asustado de perderla.

- Ni la ama.

- Sasuke, ¿cómo puedes ser tan simplón y frío? - Dijo Naruto apagando el televisor. - Vamos a ir al hospital para acompañar a tu hermano.

- Aún no estamos casados y ya me estas mandando - dijo Sasuke con lágrimas en los ojos.

- No juegues conmigo! - Gritó Naruto rojo de la vergüenza como le arrojó el control a la cabeza.

En María hime, había muchos voleos, pero Konan consiguió la mejor habitación. Se había rascado la ropa, hizo varias cortadas en las piernas, se ensució con lodo y basura e hizo que Sakura a la llevara al hospital. El doctor que la atendió la mandó a hacer varios rayos x y ahora una enfermera le llevaba los resultados.

- No tienes nada, hermana, ¿cómo vas a hacer? - Dijo Sakura asustada porque Itachi iba a allegar de un momento a otro.

- Serás imbécil - dijo Konan. - Ve ahora mismo al laboratorio y cambias mis rayos x por los de alguien enfermo.

- Pero... es un crimen!

- ¿Te has dado cuenta que nuestra familia vive de extorsionar y matar gente?

Sakura se calló y obedeció, se fue dejando a Konan sola en la habitación y fue hacia el laboratorio. Había muchos pacientes y pocos doctores y los enfermeros apenas podían recibir más gente. No fue difícil para Sakura meterse a uno de los laboratorios sin permiso. Había muchos sobres grandes con rayos x adentro y cambió los sanos de su hermana por los de alguien enfermo.

Sasuke y Naruto llegaron al mismo tiempo que Itachi al hospital. Después de preguntar a todo el mundo dónde estaba la habitación de Konan. Los tres fueron hacia ahí. Había muchas camillas y enfermos en los pasillos.

A través de la puerta Konan escuchó los golpes.

- Ya está aquí el idiota, cree que me puede dejar por un miserable prostituto de cuarta - dijo Konan cogiendo el vaso de agua y echando varias gotas en los ojos. - Ve a abrir y ya sabes, me atropelló un carro, no sé quién fue, me llevaste al hospital y estoy muy mal, me operaron y todo.

- Sí - dijo Sakura abriendo la puerta, apenas vio que Sasuke también estaba ahí se le fue encima llorando. - Mi hermana está muy mal!

- Naruto, ¿qué hago? Mi amor... Esta chica... Dijo Sasuke apartándola.

- No salgas con tus tonterías en un momento así - dijo Naruto sonriendo a Sakura. - Lo importante es que ya está aquí recibiendo ayuda :)

- No me toques - dijo ella empujándolo.

- Perdón, yo solo...

- No tienes derecho de decir nada, eres un extraño - dijo Sakura.

- No pelees - dijo Itachi. - Naruto pronto será parte de la familia cuando se case con mi hermano.

- Eso ya lo veremos - dijo Sakura. - Apuesto que Sasuke ni te quiere...

La pelirosa lo dijo en voz baja, pero Naruto la escuchó, era cierto. Sasuke no lo quería. Todo era una mentira y eso le dolió. Era un golpe bajo.

- Yo sí lo quiero - dijo Sasuke serio, Sakura se quedó boquiabierta como Sasuke pasó la mano por la cintura de Naruto y se fue. - Te esperamos en la cafetería. No voy a dejar que nadie insulte a mi futuro esposo.

Humillada Sakura bajó la cabeza llena de rabia y siguió a Itachi dentro de la habitación como Sasuke y Naruto se fueron.

- ¿Qué fue eso? ¿Mi futuro esposo? ¿No lo insultes? - Dijo Naruto sorprendido.

- ¿Lo hice bien? - Dijo Sasuke emocionado. - Hay que dejar claro a todos que vamos a casarnos aunque no, especialmente a esa ñoña (.)

- Eres increíble - dijo Naruto con una gota de sudor en la cabeza.

- Gracias Narutin... aunque es verdad que no voy a dejar que nadie te insulte, eres mi mejor amigo.

- Tu único amigo - dijo Naruto (-_-)

- Tienes razón, nadie me soporta tanto como tú, a veces ni sé porqué...

Naruto se puso rojo ante la pregunta.

- Porque... somos amigos... Yo... tampoco tengo muchos...

Los dos se rieron a carcajadas como iba n a la cafetería. El ambiente era horrible en la habitación. Sakura estaba en un rincón como testigo de la peleota entre Konan e Itachi.

- Por tu culpa me atropellaron!

- Te ves bien.

- Sakura, muestra a éste sin corazón mis rayos x.

La pelirosa obedeció y entregó el sobre al pelinegro.

- ¿Tienes Alzheimer? - Replicó Itachi incrédulo al sacar las cartulinas negras con fotos del cerebro.

Konan abrió los ojos como platos y miró a Sakura, esperaba algo como cáncer o paralítica (muchas telenovelas) Pero alzhéimer? ¿Cómo iba a retener a Itachi con eso?

- A mí me parece que estas lúcida - dijo Itachi.

- ¿Quién... quién eres? - Preguntó Konan confundida.

- No te hagas - dijo Itachi entre vacilante y preocupado. - Iré a ver al doctor... Shikamaru - dijo mirando la firma del médico en el sobre.

- ¿Dónde estoy? - Dijo Konan sin siquiera mirarlo.

- Vaya - dijo Sakura empujando a Itachi fuera del lugar. - Cuidaré a mi hermana.

Itachi suspicaz se fue a buscar al doctor mientras que Sakura se puso a llorar.

- Pobrecita, no recuerdas nada soy tu hermana Sakura.

- Cállate estúpida. ¿No revisaste los papeles?

- Es que...

- Por suerte todos tienen un precio, solo soborno al tal Shikamaru y ya - dijo Konan tomando su bolso de la mesita de noche y buscó por la chequera.

Itachi esperaba en el consultorio de Shikamaru. Era un doctor neurocirujano muy reconocido al parecer o eso decía todos los diplomas y certificados en la pared.

- Lamento la espera, hay mucho trabajo - dijo un hombre de cabellos negros en cola de caballo desaliñado y bata blanca entrando al lugar.

- Gracias - dijo Itachi haciendo una reverencia. - Vine a hablar de mi esposa.

- Konan Uchiha - dijo el doctor revisando los papeles.

- Sí... Dices... que ella ¿tiene alzhéimer?

- Ya muy avanzado para su edad - dijo Shikamaru vendo detenidamente la primera toma de su cerebro. - Dice aquí que tiene treinta, pero su cerebro para de una edad más avanzada como de ochenta...

- Eso es imposible, ¿cómo va a tener alzhéimer? Ella siempre ha estado bien y su familia no tiene antecedentes.

- Ya sé que usted no quiere creerlo porque la am - dijo Shikamaru serio. - No se necesita antecedentes y muchas veces un paciente puede estar bien y al día siguiente no. Dices que ella sufrió un accidente de carro - dijo revisando el historial. - El shock que tuvo debió poner evidente su enfermedad.

- No lo puedo creer - dijo Itachi dejándose caer a la silla. - ¿Qué se puede hacer por ella?

- Estar a su lado, hablar con ella, acompañarla, tener paciencia, si se olvida de algo ayúdala a recordar con amor. Muchos creen que con Alzheimer uno pierde su vida y se vuelve discapacitado. No es cierto, puede seguir con su vida normal mientras que usted y nadie a su alrededor la ponga nerviosa ni la estrese.

- Sé que eres un buen doctor - dijo Itachi. - Pero me gustaría la opinión de alguien más.

- Perfecto. Puede pasar en unos días, mi compañero dará una charla a los estudiantes aquí y puedo decir que trate su problema.

- Gracias, ¿cómo se llama su compañero?

- Jiraiya, doctor Jiraiya.

- ¡¿Qué? ¡¿El pervertido?

- Eh... Es algo pervertido, pero es muy profesional - dijo Shikamaru. - ¿Lo conoces?

- Es mi tío!

en el próximo capítulo sasori x deidara y sai x gaara porque los hermanos uchihas no se apuran en pelear por sus sentimientos:( estoy k pongo jiraiya x shikamaru O.o