Hola disculpas por tardar tanto en actualizar, pero es estuve enferma.
Gracias por todos sus reviews me encanta leerlos; espero que me sugan dejando sus opiniones.
Gracias a
setsuna17
laura de Uchiha
kaoruchan
asukasoad
lupita-chan
SasteR
Lydie haley
tsunade25
Nanfy-Uchiha
Al escuchar la voz, Sakura se sobresalto y lentamente levanto el rostro lloroso hacia donde provenía la voz, ahí de pie frente a ella se encontraba Sasuke con cara de pocos amigos, fulminándola con la mirada, al verlo se acurruco mas en el pecho de Lee en busca de protección; este por su parte clavo una mirada llena de odio y reproche sobre Sasuke, en ese momento era el ser que mas odiaba y deseaba desaparecer de la faz de la tierra, por haberse atrevido a dañar a lo mas preciado para él, su dulce e inocente Sakura, el amor de su vida.
-Es tarde, ya deberías estar en el castillo, aun cuando sea tu día libre, debes volver temprano-espeto Sasuke ignorando por completo al acompañante de Sakura.-Ah y deja de dar espectáculos como si fueras una ramera.
Al escucharlo Lee, no pudo contenerse y se arrojo sobre Sasuke, pero este lo esquivo con habilidad, debido a lo cual Lee perdió el equilibrio y callo al suelo.
-¿Te atreves a intentar dañar a tu señor?-se burlo Sasuke, colocando un pie sobre el cuerpo del caído-Eso te costara la vida-dijo y saco su espada.
Los curiosos se arremolinaban a su alrededor, contemplando con expectación, era seguro que el chico no viviría mas, el feudal por las buenas era muy buena persona, pero era obvio que jamás perdonaría el que el chico haya intentado dañarlo. Ino a lo lejos veia asombrada la escena, sabia por rumores del mal genio de Sasuke, pero jamás lo había visto en acción; en ese momento comprendió que él era un completo desconocido para ella, no sabia nada en si de él. Este pensamiento le provoco escalofríos, desconocía el alcance que podía llegar a tener la furia de Sasuke.
-No por favor por piedad no lo haga perdónelo –sollozo la chica arrojándose sobre Sasuke y abrazándose a su espalda, hundiendo su rostro en esta, mientras las calidas lagrimas resbalaban por su rostro y a la vez mojaban la camisa de Sasuke, este al sentir que su espalda se humedecía, vio a su alrededor, había demasiadas personas, en contra de voluntad, para no parecer un ser despiadado guardo su espada.
-Estas de suerte, te dejare vivir, pero no te vuelvas a cruzar en mi camino, porque no lo contaras-dijo el feudal alejándose.
Sakura se dejo caer al suelo a un lado de Lee, mientras lo abrazaba.
-Sasuke creí que lo matarías-dijo Ino tomándolo del brazo. Emprendiendo el camino hacia el carruaje que los conduciría de nuevo al castillo.
-Ganas no me faltaron, pero había demasiada gente, no quería que el día de la inauguración del festival se llenara de sangre, eso es todo, y ya olvida el tema Ino.
Mientras tanto Sakura continuaba tumbada a un lado de Lee.
-Lee tuve tanto miedo, jamás me perdonaría que por mi causa te pasara algo, eres tan importante para mi-sollozo limpiándose las lagrimas y acariciando con las manos el cabello del chico.
Al escucharla, sus ojos se humedecieron, significaba tanto, que ella tuviera esos nobles sentimientos hacia él, aunque por el momento no fuera amor; pero ese llegaría con el tiempo, cuando ella se convirtiera en su esposa, trabajaría día a día para ganarse su amor.
-Sakura acepta casarte conmigo, no puedes seguir en este infierno, te lo suplico, no puedo marcharme sabiendo las condiciones en las que vives-suplico Lee, abrazandola con mas fuerza.
-Lee pero no te amo- replico Sakura con tristeza, al no poder corresponder al amor de su amigo.
-Eso no importa, sabré esperar el tiempo que sea necesario para que me correspondas-ofreció el chico con la esperanza de arrancarle un si.
-Esta bien, acepto tu propuesta de matrimonio, seré tu esposa- dijo Sakura rindiéndose, esa era su ultima oportunidad para alcanzar la felicidad, tal vez no el amor pero si la libertad, Lee era una buena persona de nobles sentimientos, era seguro que a su lado seria muy feliz y tal con el tiempo llegase a amarlo de la misma forma con que él la amaba a ella.
-Sakura me haces el hombre mas feliz del mundo-dijo Lee sollozando por la emoción.
-Ahora te acompaño al castillo, para que no tengas problemas con el idiota. Pero mañana debes recoger tus cosas.
-No lo puedo hacer tan rápido, esperemos al día anterior a nuestra partida, saldré el siguiente domingo y ya no regresare.
-Pero no quiero que permanezcas un minuto mas en ese lugar, quien te va a defender si ese desgraciado intenta propasarse.
-Eso no sucederá, nunca desde que llegue a intentado hacer algo-mintió-además en el castillo se encuentra su novia.
-Esta bien. Pero iré todos los días a verte aunque sea un momento.
-No Lee, eso podría despertar las sospechas de que entre nosotros hay algo, no quiero que nada se interponga en nuestra huida, ni siquiera se lo diré a mis padres, cuando nos encontremos en el país del agua y ya no hayamos casado entonces les avisare, de esa manera los mantendré a salvo y siendo tu esposa, no se atreverá a dañarme.
-Tienes razón, ahora marchemos.-dijo Lee incorporándose y tendiéndole una mano para ayudarla a levantarse.
A la mañana siguiente Sasuke se encontraba dando un paseo a caballo en compañía de Ino; en ese momento transitaban por un sendero, flanqueado a los lados por árboles endémicos de la región.
-Amor, tus tierras son muy hermosas-exclamo entusiasmada Ino.
-Son las mejores-dijo Sasuke orgulloso-Ahora te llevare al lago, es un lugar muy hermoso te gustara.
-Unas carreras, si te gano me dedicaras toda la tarde, ¿aceptas?-lo reto Ino.
-Perderás, no tienes oportunidad contra mi-se burlo el chico.
-Me subestimas mi querido Sasuke, he practicado estos meses, ya no soy la misma de antes-se defendió Ino, acomodándose sobre el caballo para comenzar la carrera.
-De acuerdo.
-A la cuenta de tres, el primero en llegar a donde se ve aquel gran árbol, ganara.
-Si-respondió él con fastidio, de antemano conocía el resultado de esa tonta apuesta, pero estaba bien, de vez en cuando era bueno tratar con un poco de consideración y ceder a los caprichos de su futura mujer.
-Uno, dos, tres.
Los jinetes espolearan sus monturas y ambos corrían a la par, en el ultimo momento el caballo de Sasuke rebaso por un cuerpo al caballo de Ino.
Ya en el lago, mientras descansaban.
-Te dije que no tenias oportunidad- se burlo Sasuke, atrayéndola hacia si.
-La esperanza es lo ultimo que se pierde, creí que al menos esta vez podría derrotarte, ya veo que me equivoque, pero aun así, puedo tener un premio de consolación-dijo sensualmente y abrazándolo, mientras acercaba sus labios a los de el.
-Por eso me gustas, eres tan complaciente.
-Es por que te amo, es una lastima que mañana me marche, me gustaría quedarme mas tiempo.
-Llegara el día en que vivas aquí para siempre-dijo Sasuke y se fundieron en un apasionado beso.
Al día siguiente, muy de mañana antes de que el sol saliera, Ino se marcho.
-Pero que demonios-Espeto Sasuke molesto al entrar en su habitación y ver que esta aun no había sido limpiada; eso le molestaba demasiado, para eso tenia sirvientes, no había duda de que todos eran unos inútiles, incapaces de pensar lo mínimo para satisfacerlo. Si deseaba que las cosas salieran bien debía de encargarse personalmente. Definitivamente había llegado el momento de casarse, ya era demasiado ocuparse de todos los problemas del señorío como para todavía lidiar con lo relacionado al palacio. Bueno eso lo arreglaría dentro de poco, por ahora debía sancionar sus sirvientes por holgazanes. Así que se dirigió hecho una fiera hacia la cocina.
-Antonieta-Rugió.
Todas las sirvientas al verlo de pie en la puerta de la entrada se asustaron y bajaran la mirada.
Era raro que Sasuke se dignara ir a la cocina cuando eso ocurría significaba una cosa y era que estaba furioso, por lo cual habría terribles consecuencias; ya que algo no se había echo a su manera, lo cual lo había disgustado tanto que se rebajaba a visitar esos lugares, para reprender a todo el servicio. Esos arranques de ira de Sasuke eran muy comunes, había días en que todo le molestaba, si hacían porque hacían y si no porque no hacían, era tan difícil mantenerlo contento. Pobre de la señorita Ino, cuando se case con el, decían las chicas de servicio, aunque mas de una lo aceptaría encantada incluyendo su mal genio, solo por la dicha de convertirse en la esposa de ese hombre tan atractivo, seria un sueño amanecer entre sus brazos.
-Se-se… señor. Tartamudeo Antonieta
-¿Por que no han limpiado mi habitación?
-Sakura no esta en el palacio,
-¿Acaso ella es la única del servicio? ¿Y ustedes que son?
-No bueno usted… pensé que usted le había dado permiso de ausentarse.
-¡Pues no ande pensado! Como el ama de llaves que es debería estar al tanto de que todas las actividades se lleven a cabo; o dígame si no es capaz de desempañar el puesto para buscarle reemplazo.
-No señor, yo….ahora mando limpiar su habitación.
-En lo que respecta a esa sirvienta no le he dado permiso de salir a menos que…. ¿ya fue a revisar su habitación? -Inquirio Sasuke molesto.- ¿Reviso si están sus cosas?
-No señor
-¿Y que esta esperando? vaya y me lo reporta en seguida. ¿Entendió?-dijo y salio de la cocina.
-Si señor. Cristi ve a limpiar la habitación del señor.
-Si señora.
Al dirigirse al cuarto de Sakura Antonieta maldecía.-"Maldita mocosa entupida, por su culpa el señor se enojo".
Entro al cuarto de Sakura y se sorprendió de verla acostada.
-Pero que demonios.-se acerco para despertarla y fue se dio cuenta de que Sakura temblaba, le toco el rostro.- ¡Por Dios, esta ardiendo en fiebre!
