-"…"- arte escrito por mi
Pensamientos, llamadas
Cuando las piezas comienzan a encajar
Hanna se encogió de hombros y quiso hacerse un ovillo ahí mismo, ¿Por qué? Porque aquel par de personas no dejaban de mirarla como si fuese un espectáculo el verla ahí medio encorvada, tapándose los oídos y sintiendo frío por lo ligero que era el pijama que en esos momentos llevaba.
¿Por qué demonios no dejaban de mirarla? ¿Se iban a quedar así todo el día? ¿Mirándola a lo idiota? Si, aun podía decir que tenía miedo de lo que Syaoran pudiera decirle o hacerle pero, en esos momentos, con él mirándola de ese modo, el miedo se encogía y en su lugar solo quedaba la molestia al sentirse no más que un show.
-"Uno muy friki"-pensó con cierta desazón.
Por supuesto, la molestia era porque que la miraran de ese modo solo le hacía recordar a cuando era pequeña, cuando sus padres la llevaban a ella y a sus hermanos a sus tontas fiestas empresariales donde, si bien los niños correteaban por todos lados, escapando de sus ricos y poderosos progenitores, a ella y a sus hermanos, los marginaban; su mente viajó al recuerdo de una de las fiestas a la que había asistido a los 5 años; esa noche, por error, se había separado de su hermano Elliot y lo estaba pagando caro, ya que un par de niños, uno de cabellos color chocolate, y otro de cabellos azabaches, se la habían pasado la noche entera empujándola o metiéndole el pie y burlándose de ella y su aspecto, si, recordaba con poco agrado que la mayor parte de su vida había sido marginada por no ser tan atractiva como las demás niñas; pero bueno, cuando al fin había logrado escapar del par de malcriados, encontró que ni siquiera tenía espacio con Elliot, su depresivo hermano sorprendentemente había hecho migas con otro pequeño de su edad, el hijo de los Nigihayami, dedujo ella con solo verlo, así pues, el par se encontraba correteando animadamente por el patio y ella se había quedado totalmente sola, o así fue hasta que una bola lodosa le había pegado en el cabello, entonces lloró y huyó, igual que siempre, a refugiarse donde su hermano mayor, Joshua por supuesto, había cobrado venganza empujando "accidentalmente" al par de molestosos directo al lodo haciéndoles llorar.
Pero dejando de pensar en ello, se dio cuenta de que la seguían mirando de ese estúpido modo, bufó, retrocedió un par de pasos con todo y la fuente de suero y luego se tomó la tarea de mirarlos de reojo, ¡Ah claro! ¿Cómo no lo había reconocido? El miedo pasó a furia, Syaoran le había hecho miserable esa noche a los 5 años y ella de un modo raro se lo había cobrado, se sonrió, satisfecha ahora.
-"Esta va por ti y por mí Elliot"-pensó, porque como venganza a lo del lodo, Syaoran había tirado al lodo al par de enanos depresivos, llámese a Elliot y a Hyaweh, el hijo de los Nigihayami, por supuesto, ambos, sucios y sangrantes habían echado a llorar a todo pulmón, pero en ese momento Joshua ya no estaba ahí y entonces no hubo segunda venganza.
Ahora sí, ya no se sentía cobarde y ya no temía a la furia de Syaoran, de hecho, estaba pensando seriamente en echarlo de ahí, para que dejara de mirarla como bicho raro o como si fuese un show, y también echaría a la loca a la que había pillado besándose con su… su lo que fuera.
-"Tu, largo de aquí"-ordenó señalando a Syaoran –"Y tú, ve por un médico de verdad, ahora"-agregó señalando ahora a la mujer de cabellos castaños y bata blanca.
Pero ninguno se movió ni pisca, solo siguieron mirándola, bufó de nuevo, molesta por la insistencia en mirarla, tiró con fuerza de la aguja que llevaba en el brazo y se deshizo de la fuente de suero, vale, había sido una idioteria porque ahora el brazo le dolía, los miró a ambos, insistiendo con la mirada pero ninguno se movió.
-"Vale, entonces la que se va soy yo"-musitó, se paró recta y con orgullo, porque ella no era cualquier persona, ella era una Darko con todas las de la ley, y no cualquiera, ella era la heredera principal y como tal merecía respeto.
Se apartó el cabello de la cara notando que este había crecido mucho y desconcertándose por ello, ok, luego averiguaría todo de lo que se había perdido, así pues, con el paso más seguro que pudo, luego de calzarse unas poco cómodas pantuflas, nótese que no eran las suyas, emprendió la marcha hacia la puerta de salida, ambos castaños solo la miraban; ella los pasó de largo.
-"Darko-san, tiene que volver a la cama"-llamó la voz de la mujer de blanco, aja, y ahora le quería dar órdenes, como no, siguió su camino –"Darko-san, no está bien y necesita que le haga un chequeo"-insistió la voz, en un tonito por demás dulzón y hasta tímido, le recordaba vagamente al niño Nigihayami, pero al igual que Elliot, Hyaweh estaba muerto.
-"Que me lo haga un médico de verdad"-contestó siguiendo con su camino, lo más dignamente que su mareada persona le permitía, una mano la sujetó del brazo y ella miró hacia atrás, Syaoran la sujetaba y la miraba con el seño fruncido –"Suéltame ya, "Rey del lodo" estamos a mano por fin"-musitó arrebatando su brazo, alcanzó la puerta y la abrió, una mano se la cerró de golpe.
-"Tu loca, quédate quieta, hasta hace menos de 10 minutos estabas en coma"-gruñó Syaoran viéndola seriamente y con el seño aun más fruncido que antes.
-"Lo que sea, cuando un médico de verdad venga y me lo pida, con gusto lo hago"-replicó, igual frunciéndole el seño y mirándolo de mal modo.
-"Sakura es una buena doctora, además ella está a cargo de tu caso"-Syaoran contestó a su réplica, vaya, así que la mujer se llamaba Sakura.
-"Bueno, no es por ser pero, odio los hospitales, me dan fobia, así que no pienso que alguien de mi edad juegue al doctorcito conmigo, no en esta vida ni en ninguna otra"-terqueó.
-"Darko-san, llamaré a mi residente, así que por favor, vuelva a la cama"-dijo la vocecita de Sakura, bueno, una mejor idea.
-"Hecho, pero primero salgan los dos"-accedió al fin, dándose vuelta de muy mala gana y yéndose a sentar a la incómoda cama de hospital.
Pero ninguno de los otros dos se movió, frunció el entrecejo mirándolos enfurruñada por aquello, entonces ambos salieron, suspiró soltando el aire una vez que la puerta se hubo cerrado, sintiéndose intranquila, ¿Qué rayos había pasado luego de que se desmayara por lo de la escalera? Ni idea, tendría que esperar.
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By the way
By your side I'll stay
If that's okay
Then by your side I'll stay forever
Here I am standing up
Because I want to fall in love with you
Su teléfono móvil estaba sonando, primero había sido la melodía y después la voz del vocalista de B.O. indicándole que alguien llamaba, se encogió entre las mantas y se aferró a lo que fuera que estuviera debajo de él, soltando después un suspiro, consciente de que apenas era su 3er día de descanso y que nadie debía de molestarlo, ¡oh no! Nadie le molestaría ahora que podía dormir las horas de las horas.
A sunless day
It was a clumsy card house rape
If that's okay
Then by your side I'll stay forever
Y seguía sonando, dio una pequeña vuelta aferrándose después con sus piernas a aquella cosa cómoda sobre la que dormía, apretó los párpados; dormir era bueno, pero no cuando su móvil seguía sonando.
-"Kami, Lex, contesta esa máquina del demonio o la tiró a la basura"-musitó una voz adormilada, muy, muy cercana a él.
-"Pues tírala, quiero seguir durmiendo"-contestó acomodándose mejor.
Here I am standing up
To say I want to fall in love oh, oh, oh
Forever
Here I am standing up
Because I want to fall...
Ambos gruñeron de la vil irritación, era el colmo, ni siquiera les permitían dormir, se escurrió por debajo de las sábanas y mantas de muy mala gana, queriendo dar de zancadas pero sabiendo que no podía, bufó por ello, maldito fuera Syaoran Li, de verdad que si, tomó su móvil de la cómoda y levantó la tapa para contestar.
-"Hola, Mattews al habla"-dijo adormilado y enfurruñado.
-"Oh Alexis-kun, por fin contestas"- habló la vocecita de Sakura por el otro lado de la línea, el aludido suspiró profundo y contó hasta 10, vale, la castaña le agradaba mares pero despertarlo acababa de restarle puntos a su popularidad.
-"Apenas han pasado 3 días, quiero dormir"-gimoteó infantilmente, trepando de nuevo a la cama.
-"Yo… lo siento pero, no es por eso"- Sakura se disculpó tímidamente, seguro que hasta se había sonrojado.
-"Entonces me vuelvo a dormir"-contestó frotándose un ojo y sintiendo como alguien lo abrazaba por la cintura desde atrás, jalándolo de vuelta al nido.
-"¡No!, ¡Espera Alexis-kun!"-exclamó una tanto desesperada Sakura, de nuevo suspiró y contó hasta diez, dándose la vuelta y encarando a su prometido sin deshacer el abrazo.
-"Doctora Kinomoto, a algunos humanos les gusta dormir ¿sabe?"-musitó dormilonamente Joshua, Alexis soltó una risita que paró en cuanto el pelirrojo lo jaló hacia abajo haciéndole sonrojar y contener el aire.
-"Esto… Sakura-chan, nos vemos en unos días, de verdad que si"- agregó Alexis dispuesto ya a colgar, seguro estaba de que si seguían hablando de un momento a otro terminaría haciendo el oso.
-"¡Oh, de verdad es importante!"-insistió Sakura cada vez más desesperada por las evasivas que le estaban dando.
-"Seguro que sí Doctora Kinomoto pero, ahora estamos en medio de algo, llamaremos más tarde"-contestó Joshua, bastante divertido por la expresión en el rostro de Alexis, quien obviamente se mordía su labio luchando por no emitir ningún sonido "vergonzoso".
Sonrió ampliamente mientras comenzaba a desabotonarle la camisa del pijama, de su propio pijama, que en esos momentos Alexis llevaba puesta, le quitó el móvil ahora sí, realmente dispuesto a colgar…
-"¡Darko-san despertó!"-gritó apuradamente la voz de Sakura, entonces el móvil resbaló de su mano y cayó a la cama mientras sus ojos se abrían enormemente por la pura incredulidad, sorpresa y emoción que ese gritillo había causado en su ser.
Se movió aprisa buscando el maldito aparato tan solo para darse cuenta de que al caer se había cerrado y la llamada se había cortado, apartó con cuidado al rubio y se levantó a tropicones corriendo de lado a lado en busca de lo necesario, tan solo podía pensar en que por fin todo estaba regresando a su lugar.
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Sabía que lo que había hecho estaba mal, huir de Li Syaoran después de lo que acababa de suceder entre ellos, se sonrojó del solo recordarlo, apretó sus manos entrelazadas contra su pecho y suspiró hondamente.
Había tenido que fingir que nada pasaba para poder ir por su residente a cargo, llámese, su hermano mayor, quien en esos momentos se encontraba en el interior de la habitación marcada con el número 313, Sakura estaba rogando porque su paciente no dijera nada sobre lo que había visto, desde luego que estaba rogando y rezando, pero sobretodo, evitando a toda costa mirar al joven de cabellos castaños chocolate que permanecía frente a ella, del otro lado del pasillo en un perpetuo silencio, solo mirándola.
Al fondo las puertas del elevador se abrieron y ella optó por mirar aquello, Darko Joshua bajaba en esos momentos, llevaba el cabello más revuelto que de costumbre y con apariencia húmeda, una camisa negra con las mangas recogidas hasta los codos, jeans azul claro y tennis negros con blanco, venía corriendo apurado; a Sakura casi le da un ataque cuando lo vio chocar contra una de las paredes.
-"¡Oh maldición!"-exclamó el muchacho sobándose con una mano la frente mientras que con la otra rebuscaba por algo en sus bolsillos hasta sacar sus anteojos y ponérselos, entonces corrió más aprisa hasta donde ella estaba –"¿Cómo esta? ¿Puedo verla?"-cuestionó, su voz agitada por la carrera y sus ojos fijos en ella.
-"Aun no lo sé, le están haciendo un chequeo, pero parecía bastante enérgica cuando despertó"-contestó Sakura, recordando el modo en que la chica se había portado, totalmente fuera de lugar con la apariencia delicada que tenía.
Entonces la puerta se abrió dando paso a Kinomoto Touya, los otros tres presentes lo miraron expectantes, esperando a que dijera algo, cualquier cosa, porque esperar a veces podía ser muy horrible.
-"Esta más loca que una cabra"-le oyeron murmurar, Joshua frunció el seño, la risita de Syaoran se dejó escuchar.
-"¡Kighhhh!"-escapó el siseo de los labios del pelirrojo, como si se tratase de un auténtico gato arrabalero.
-"Todo parece estar en orden, enviaré a que le hagan unos estudios completos y dependiendo de eso serán los días que tenga que quedarse en observación"-dijo al fin el mayor de los Kinomoto.
Para dos de los presentes ahí, el mundo volvía a girar, por fin podrían seguir adelante, Sakura por su parte, pensaba en el modo de escapar de la mirada de su hermano, aparentemente Touya había advertido que algo andaba mal con ella o simplemente, su paciente la había delatado.
-"¿Puedo pasar a verla?"-preguntó seriamente Joshua, Touya asintió en silencio y se retiró de ahí. Pero el pelirrojo dudó un momento, sin saber exactamente cómo reaccionar ante su hermana después de casi 7 meses de separación.
-"Ve Joshua-kun, seguro que Darko-san estará alegre de verte"-animó Sakura, sonriendo lo mejor que pudo para el muchacho, sintiendo la mirada del castaño clavarse en ella.
-"Gracias Dra. Kinomoto, por todo"-contestó el pelirrojo, Sakura le vio tomar aire y suspirar antes de girar el pomo de la puerta y entrar cerrando la misma tras él.
Ella se sintió notablemente mejor, por fin las cosas para esa familia comenzaban a marchar bien, aquello le alegraba mucho porque había comenzado a estimar demasiado tanto a Joshua como a Alexis, sonrió levemente por aquello.
De repente sintió que alguien la tomaba por una de sus muñecas y tiraba de ella obligándola a caminar, no se resistió por más aprisa que la hubieran obligado a caminar, tan solo siguió hasta que finalmente se detuvieron en una zona apartada del hospital.
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Silencio, eso es todo lo que hay en esa habitación, los hermanos se miran, ninguno habla, solo callan, contemplándose con una mezcla de emociones imposible de definir dibujada en sus orbes color obsidiana. Ambos son demasiado obstinados y orgullosos como para ceder, por eso solo se miran, esperando, aguardando por ver quién será el primero en dar el brazo a torcer, ambos saben lo que viene, se gritarán, puede incluso que se den uno que otro golpe, probablemente ella llore, seguramente él la mirará con profunda tristeza, dolor y culpa, lo saben, por eso no hablan, se conocen lo suficientemente bien como para hacer aquello, pero alguno tiene que ceder, eso tampoco es un misterio.
-"Anda, grítame"-invita Hanna con una sencilla sonrisita, aceptando una vez más su derrota, lo sabe bien, su hermano siempre estará por encima de sus deseos y su voluntad, él siempre gana, sin importar el qué.
-"Te volviste loca, inhalaste demasiado smog, eso seguro"-contesta Joshua, un susurro calmado, la calma que precede a la tormenta.
-"No es así, pero de nada servirá que te lo explique porque simplemente no lo aceptarás"-replica de inmediato, igual, con calma, pronto se gritarán, lo sabe bien.
-"Pruébame"-sus labios forman una sonrisa de lado, mientras sus brazos se cruzan, ella siempre dice lo mismo, que él no la entiende, tal vez sea así, tal vez no, no tiene esa certeza.
-"Te fuiste al extranjero y ese maldito comenzó a presionar, iba a quitarnos todo, no lo hice por mí, ni por ti, ni por Marisaki, lo hice por Eydrian, por Yasha, por mamá, incluso por… incluso por Elliot"-aclaró, sí, aclaró, porque de algún modo su mente desconfiada le decía que existía la probabilidad de que su hermano la tomara por egoísta y ambiciosa.
-"Debiste llamarme"-fue la contundente respuesta que Joshua ofreció.
-"Lo intenté, jamás contestaste"-contestó Hanna, su tono de voz comenzando a subir.
-"Estaba ocupado"-¿Qué? ¿Cómo demonios podía contradecirse de ese modo tan sencillo? Oficial, Hanna quería pegarle, y duro.
-"¡¿Haciendo qué?!"-masculló, comenzando a perder la paciencia.
-"Tratando de solucionar nuestros problemas, al fin que yo los causé"-su expresión era seria, pero al mismo tiempo en su mirada había culpa.
-"¡Claro! ¡Pero al final quien metió sus dos manos al fuego fui yo, hice algo imperdonable, algo horrible, podría incluso ir a prisión!"-le gritó, vaya, primera vez que los papeles se invertían, lo usual era que él gritara y ella se encogiera como un cervatillo asustado por los cazadores.
-"¡Por estúpida, era mi problema!"-gritó de vuelta.
-"¡Pero te largaste, me dejaste todo el paquete y tuve que hacer algo estúpido, tienes toda la razón, soy toda una estúpida, una estúpida que pronto estará enjaulada!"-grita con cierta desesperación, siente los ojos nublársele y de pronto sus mejillas están mojadas, ha comenzado, probablemente llorará por horas, porque piensa que es cuestión de tiempo para que la policía vaya por ella.
-"Eres una tarada bastante hábil, te salió casi perfecto y ya me encargué del resto, no habrá policía"-contesta en voz calma, sus palabras tienen incluso un toque de diversión, aun así se siente mal, una vez más, su hermana llora.
Con lentitud, casi cansancio, se acerca hasta la cama, se sienta y sin esperar más nada, abraza a su joven hermana, tal vez sea apenas un par de horas menor que él pero, al menos para Joshua, ella siempre será una niña pequeña, una a la que tiene que proteger y cuidar de todo y todos, una a la que debe defender a capa y espada, porque para Joshua, nada es más importante que su familia, por ellos, da y entrega todo, por ellos, es capaz incluso de lo innombrable. La abraza fuerte y sus manos juegan con su cabello, tratando de reconfortarla, ha pasado casi un año desde la última vez que estuvieron así de cerca y el contacto le parece maravilloso.
-"Nada va a pasarte, todos nuestros problemas están resueltos, ya no existen más deudas, tenemos un excedente a nuestro capital inicial y además, cubrí todas tus huellas, estaremos bien"-explica a modo de consuelo, ella suspira y se aferra a él, la pesadilla por fin ha terminado, por fin son libres, o al menos eso creen.
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Más silencio, Sakura no sabe que decir o que hacer, se siente incómoda, se siente culpable, ha permitido que alguien a quien no conoce, le robe un beso, mentira, le ha correspondido con la misma pasión y se siente mal por aquello, ha cruzado la línea y lo sabe, es algo que nunca quiso, sabe que el muchacho le gusta, no, sabe que ha estado ciegamente enamorada de él desde la primera vez que le ha visto. Pero para ella eso es una equivocación, tal vez él no sea su paciente pero, guarda una relación con esta, aun está enamorado de ella y eso causa una opresión en el corazón de Sakura, hace que le duela y le da una sensación de escozor en los ojos, quiere llorar por haber permitido que todo aquello pasara, lo que es peor, desconoce totalmente los motivos del castaño y eso la desespera.
-"¿Por qué me ha besado?"-pregunta con voz trémula, sus manos oprimiéndose contra su pecho, entrelazadas.
-"Porque tenía que hacerlo"-es la respuesta que Syaoran le ofrece, no ha dejado de mirarla ni un solo instante y eso turba más a Sakura.
-"No entiendo"-replica en susurro velado.
-"Siento que me estoy volviendo completamente loco, me propuse dejar de venir aquí pero una vez que lo pensé me di cuenta de que si lo llevaba a cabo no podría verte de nuevo, eso empeoró todo, porque se supone que estoy aquí por ella y no por ti, pero no podía ni puedo apartar tu imagen de mi mente, me trastorna, es como si hubiese caído en un embrujo al que no puedo resistir, verte se ha vuelto casi una necesidad sofocante, los 3 últimos días fueron los peores que he pasado en mucho tiempo, han sido un infierno insoportable, por eso volví hoy… esa noche, hace tres días, cuando te vi con ese Darko sentí que la sangre me hervía, que me cegaba la furia y me fui sobre él sin pensar en nada y sin pedir explicaciones por nada, porque creí que ese sujeto se estaba metiendo en medio pero, cuando todo se terminó y me di cuenta de lo que hice, huí, no quería volver aquí pero la necesidad era tan grande que me vi arrastrado a hacerlo y al verte hoy, después de días, la necesidad se incrementó, me pediste explicaciones que no sabía cómo ofrecer y en un impulso te besé, lo peor es que lo disfruté como nada en este mundo , como si de repente hubiera salido de un trance, igual que si hubiese vuelto a la vida después de tanto tiempo de estar atrapado"- las palabras escapan de la boca de Syaoran sin que este pueda evitarlo, nunca ha sido demasiado hablador y le sorprende que ahora no pueda callarse por voluntad propia, se siente débil y aturdido, pero más vivo que nunca, es una sensación demasiado arrolladora pero la deja fluir, sus ojos ambarinos siguen todos y cada uno de los movimientos de la joven doctora, está resuelto a no dejarla escapar, porque muy egoístamente, una parte de su mente le dice que ella le pertenece.
-"Yo… no… no logro comprenderlo"-replicó Sakura, la incredulidad impregnada en su voz.
-"Te estoy diciendo que me gustas Doctora Kinomoto, me gustas tanto que el sentimiento me está ahogando, y no suele ser así, nunca me había pasado"-explica Syaoran, ahora comienza a sentirse desesperado, porque ella no lo comprende o más bien, porque se niega a aceptar la realidad.
-"Pero no es correcto"-protesta alarmada, en su interior se siente estúpida por decir aquello, porque lo que tanto ha esperado está pasando y ella lo está rechazando, entonces desea huir de ahí pero, al mismo tiempo quiere decirle que el sentimiento es mutuo, no, quiere gritarle que a ella no solo le gusta, que está enamorada y se siente perdida por ello.
-"¿Por qué no?"-la voz de Syaoran susurra en su oído.
En ningún momento Sakura es consciente del momento en el cuál él ha acortado la distancia a ese nivel, se estremece al sentirle tan cercano y suspira nerviosa, una vez más siente que ha perdido ante él, igual que todas las veces que trata de hacerse a la valiente y enfrentarle.
Sakura se estremece ante el contacto de las manos de Syaoran sobre sus brazos, contiene el aliento y aguarda; Syaoran es como una llama, o como un rayo, cálido y preciso, atrayente por sí mismo, tanto que ella es incapaz de resistirse y eso le duele; la forma en que la toca es capaz de derribar sus pocas defensas y aplacar sus temores, ya no teme estar perdida, al contrario, parece que ahora lo necesita, el mundo le parece que ahora gira más rápido, es una sensación increíble y abrazadora, permanece quieta, cierra los ojos y se deja ir notando que las piernas le tiemblan, se aferra entonces a Syaoran, incapaz de mantenerse en pie por su propia cuenta.
-"Si nos descubren habrá problemas"-le recuerda, porque ella es una interna y él está relacionado con uno de sus pacientes.
-"Que los haya entonces"-pronuncia, como si estuviese firmando una sentencia para el futuro de ambos.
Cuando la besa, Sakura siente quedarse en blanco. Flaquea mientras Syaoran le acaricia con las ganas de alguien que ha esperado mucho tiempo para volver al mundo. Sus besos son pausados y le roban el aliento, la hacen temblar y estremecerse pero no quiere apartarse, le hacen sentir que el mundo es rosa y lleno de caramelos, suspiros escapan de su boca y se llevan con ellos sus miedos, está dispuesta a rendirse a él y lo hace, confundida abre la boca y permite que la bese profundamente, sorprendida por su propia apasionada respuesta. Le permite besarla, le corresponde, ambos, tanto Syaoran como Sakura, se roban el aliento mutuamente haciendo promesas silenciosas con ese solo contacto, se han rendido, lo saben y lo disfrutan, si habrá consecuencias, entonces que las hayan, ninguno está dispuesto a dejar la oportunidad pasar, el peligro a ser descubiertos no hace más que causar que el disfrute sea mayor, no hay marcha atrás porque las cosas aún están por comenzar, todavía están comenzando desde cero.
Fin del capítulo XI
Lo volví a hacer, volví a usar mí tiempo en la universidad para escribir de modo maniaco poseso y asustar a la gente a mí alrededor, no me quejo, y no me quejo por el simple hecho de que he logrado sacar el capítulo adelante y justo 2 días antes de la correspondiente actualización.
Se lo que muchs andarán pensando: demasiado de los personajes secundarios y muy poco de nuestros protagonistas, lo admito, lo hice conscientemente porque no es más que una preparación para entrar al terreno que sigue, uno aun más complicado porque si bien la relación entre Sakura y Syaoran por fin ha comenzado con todas las de la ley, aun quedan impedimentos, pero sobre todo peligro, no solo para nuestros queridos castañitos sino también para los demás a su alrededor, existe un secreto tras todos ellos y una persona que pronto aparecerá para amenazar con destruirlo todo… o sea, que estoy muy loca y esta cosa si puede ponerse mucho mejor, siendo así que de nuevo pido los reviews.
Gracias a las personas que leen, a quienes me agregaron a sus favoritos nwn (MFerchu94; Ely-destiny) a quienes dejaron reviews (Animetzin: ¡Nueva Lectora! Gracias por leer y por opinar, también por el consejito; Ashaki: Oh, disculpa Ashaki, no creí que fueras a reaccionar así XD pero ya ves, en algún momento tenía que regresar nyajajajajajaja; Sasha Kinoli: Tranquila, ya ves, aunque ya se contestaron una que otra preguntita pequeña, ya surgieron más nyajajajajajaja; Ely-destiny: ¡Nueva Lectora! Gracias por decir que te encantó el capitulo; que mala, pobre de moi, me querías dejar comatosa más tiempo (vale, yo igual quería pero mi hermano me estaba haciendo escándalo –pinche Joshua-) Nada, no se lo robó porque Sakurita le correspondió nyajajajajajajaja, ya vez, actualicé prontito nOn; Maggy-Chan: ¡Nueva Lectora! Gracias, que encantadora, espero tu próximo review nOn)
Y de nuevo lo pido, mínimo 5 reviews para que actualice el próximo viernes sino no hay capitulo, en serio, me encantó que respondieran bien la semana anterior y fui muy feliz leyendo sus comentarios, para quienes dijeron lo de mis expresiones raras, gracias, no era necesario porque ya me había dado cuenta desde antes pero como pueden ver, he corregido eso en este capítulo nOn
Bueno, mejor ya no me alargo, espero nos leamos el próximo viernes, mi estar emocionada porque ya casi es hora de irme a casa y empezar el capítulo XII así que dejen esos 5 reviews, muchos más que 5 para que nos leamos el viernes nOn.
Atte. Hanna H. Darko
