Haff, este es el penúltimo capitulo de este fic, el próximo es el último que escribiré, si me sale MUUY largo lo dejo en dos capítulo, fue un gusto escribir esto, pero toda historia acaba, no puedo alargarla o empezaría a meter dramas, líos y rellenos, odio que metan rellenos en mis series, por eso nunca lo haría. Bueno, gracias a todas/os las/os que aún me leen. Este capi tiene poco de la pareja US/UK que es la principal, pero el próximo tendrá más.
· Parejas en este capitulo: España/Romano, Alemania/Italia, Francia/Canadá, US/UK.
Después de tres horas durmiendo el español abrió sus ojos pesadamente, sentía que cuando los abriera tendría a un bebé al lado de él mirándolo con esos enormes y curiosos ojos de bebé, haciendo sus bebesadas, un pequeño de pelo café con un extraño riso y de ojos verdes sonriéndole o quizás llorando, se ponía nervioso, se volvía a hacer el dormido, había tomado clases de Grecia en el arte de aparentar estar en transe sueñistico. Está bien, quería al bebé, pero estaba más que nervioso, casi como si él fuera el embarazado allí. Un niño es un gran trabajo y España sí sabía de aquello, después de todo tiene hijos por todo el continente americano, en realidad no hijos, pero pequeños a su ex-tutoría era claro que sí.
—Se está haciendo el imbécil —esa voz… esa voz…tan familiar y romántica.
—¿Está seguro? —preguntó una voz femenina.
—Claro, haciéndose el imbécil es insuperable…viera.
Lovi no tenía que ser tan malo, le dieron ganas de despertar pero que pasaba… ¿Si se desmayaba masculinamente otra vez? Le dolía el estomago, se le revolvía de la pura emoción, era mucho para él, estaba nuevamente colapsando, se sintió como un afeminado francés. Pero se levantó, miró hacia ambos lados buscando a la cosita seguramente llena de popo pero no la encontró, por más que lo hizo no pudo.
—¿Dónde está?
—¿Dónde está qué? —le respondió sin mucho amor Lovino cruzado de brazos.
—¡Lo-Lovi, deberías estar en cama!
—Debería, pero no.
—Bueno dímelo firmemente… ¿Es es es es ho-hombre o mu-mujer?
—No tiene sexo…—dijo como si nada el italiano.
—¿N-Nuestro hijo es hermafrodita? ¡NOOOOOOOOOOUUUU! ¿Qué hice para tener otro Francis? ¿Qué? ¡He sido buen español, me he atragantado de tomates! ¡Le he hecho el amor a Lovi con mucha pasión! ¿Qué hice mal?—suspiró dramáticamente, pero se apresuró a pedir verlo de nuevo, lo querría como fuera, incluso si era un Francis dos, y no digo que Francis sea hermafrodita, lo dice Toño.
—No tuvieron ningún hijo, España…
El español abrió los ojos buscando los de su pareja, en ellos había resignación mas no pena, y una sensación de ahogamiento le vino desde la boca del estomago. ¿Su hijo estaba mu-muerto? —¿M-Murió? —su voz estaba sumamente destrozada —¿N-Nuestro pequeño murió? —no quería llorar, pero el simple hecho de que pasara lo atormentaba.
—Aajajaja, no pongas esa cara…—se acercó la muchacha como si el tema diera mucha risa, Antonio no podía reírse. —Lovino nunca estuvo embarazado, la prueba de embarazo se confundió…
—¿Qué coño? Creo que me quede sordo, sí, de seguro es eso… ¿Lovino no está embarazado?
—No, no lo está. Las pruebas se confundieron, otra nación está embarazada…él dolor de estomago se debe a que tenía una infección y al creerse embarazado empezó a aumentar el tamaño de su vientre comiendo porquerías por doble…
—Y él embarazado que dices…¿Es h-hombre?
—No lo sé…no recuerdo. —soltó la muchacha como si a diario miles de hombres se embarazaran. Quizás en sus sueños sí.
Bueno, en sus sueños Austria era un streptease a sueldo, Estados Unidos un secuestrador con preferencias inglesas, Francia era una monja y Canadá un motociclista que se lo quiere corromper masculinamente, Italia encontró la cura para la enfermedad del cáncer con su enorme inteligencia y Alemania se enamoró perdidamente de su genio. Grecia era un agente especial con doble vida viviendo con un japonés roquero que por las noches le decían "Gackt", Noruega era un dueño de casa amoroso y comprensivo que siempre le sonreía al cansado danés de su trabajo como contador. España y Romano eran Sr. y Sr Smith. Lituania era un gato y Polonia un perro, Suecia era un actor porno y Finlandia su fotógrafo, corógrafo y lo demás que termine en "grafo". Rusia era el ganador del premio novel de la paz mientras vive tratando de conquistar a un chino mafioso.
Sí, por lo imposible que suena todo aquello, eran sólo sueños de Elizabeta.
—Nunca más vengo a una doctora húngara, nunca…
—¿Qué quieres decir? —se molestó la muchacha.
Pero no había notado que España estaba llorando un poco, después de todo estaba muy emocionado por el pequeño y no lo podría tener, hasta le había comprado ropa de hombre y de mujer porque nunca supieron que sexo tenía ¿A quién quería engañar? Los hombres no se embarazan, nunca tendrán un hijo de los dos, jamás.
Lovino lo miró, frunció el ceño mientras veía que unas traviesas lagrimas caían de las mejillas del otro hasta caer al suelo, se acomodó en la silla que acompañaba la camilla donde estaba el español y suspiró, le costaba eso, en serio, no era muy de palabras, así que desvió la mirada, su orgullo le impedía elevar la voz.
—Escúchame…
Y el español seguía chillando.
—Bastardo, escúchame…—susurró con más fuerza recibiendo la atención que quería por parte de su amante.
—¿Lovi? —el español contestó, pero aún estaba en sus pensamientos, pensamientos tristes, que aquel pequeño que tanto imaginó cuidando él y ese italiano estaría ahora junto a ellos dos. Una parte más de su vida, de su amada familia. —Sería nuestro niño…
—Lo sé, estúpido…—susurró sonrojándose un poco—Pero entiende, un niño no es lo que me mantendrá ni me mantuvo a tu lado…
El español subió un poco la cabeza, sólo un poco para escuchar a su amante.
—Porque para mí es suficiente estar contigo, golpearte, torturarte, insultarse, tirarte tomates ¡Como sea maldición! Pero aquí estamos, juntos. No necesitamos a un niño que nos una, nuestro amor… es lo que nos mantiene así… tú y yo… yo y tú.
El español abrió los ojos, sus lagrimas se detuvieron, mantuvo la expresión unos segundos mientras una suave corriente de viento se colaba através del ventanal de la habitación, se rió, suavemente, impresionando al italiano y a la chica, y de pronto, de forma apresurada y espontánea se tiró arriba del italiano recientemente operado, éste se quejó, pero España no dejaba de abrazarlo.
Hasta que claro, un incomodo tono de timbre llama al italiano, este suspiró mientras una húngara se nos moría de una hemorragia nasal ante el homosexual momento. El italiano contestó molesto, aunque no era porque le habían arruinado la melosidad con Antonio, claro que no.
—Sí, soy yo hermano—suspiró contestándole a su hermanito.
—Ajám… sí…—la cara de Romano iba tomando una forma, una forma rara.
—¿Está-ás allí? ¿De-Desnudo? ¿Y que él está quéé? —la cara del pobre y ahora traumado italiano era todo un poema.
—¿Qué tienes que hacer? ¿Qué mierda tienes que hacer? ¡Tienes que escapar por la ventana! me importa un carajo el macho patatas ¿Está él desnudo?
El español se empezó a preocupar por lo alterado y rojo que se había puesto su amante—¿Lovi, qué pasa? —el italiano lo miró con un tic nervioso como si le hubieran contado su propia muerte.
—Feli está desnudo…—responde como si tuviera algo atragantado.
—¿Y eso es muy raro? —pasaba desnudo ese chico, no tanto como Francis, pero era algo liberal.
—En una cama… esperando…
—Bien, eso asusta… ¿A quién está esperando?
—A… aa-aa…—tartamudeaba. —Alemania…Alemania se está "desnudando" en privado para… hacer…
—¿Brome-as? ¿Cómo?
—¡No tengo idea como llegaron a eso p-pero! ¡Me está pidiendo un consejo maldita sea, me dijo: ¡Como tú siempre lo haces con España! —el gritó del italiano era épico, todos los vecinos escucharon.
—¡Dame el teléfono, yo le ayudo! —se animó el despreocupado español.
—¡Mierda NO, hay que sacarlo de allí, no dejaré que le haga nada! ¡Mi hermano quedará con trauma!
—¡Quedará con trauma, pero con trauma de más! ¡No les arruines la diversión!
—¡No es divertido, estúpido!
—Eso no lo dices en las noches, ahora se bueno y pásame el teléfono…
Y mientras ellos dos discutían el teléfono calló en manos de una persona que casi parecía que no estuviera allí, mientras se traía pañuelos para la nariz Hungría sonrió diabólicamente y susurró —Hola Ita, ¿Qué tal?... bueno, has exactamente lo que yo te diré…
.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.
Un francés en tanto, no quería parecer desesperado, porque el amour es lento, relajado, apacible, tortuga, caracol con sida, pero… a Canadá ya le había tirado, arrogado, metrallado, fusilado una y mil indirectas, había saboteado a Alfred para que fuera más fácil poder acercarse a ese lindo traserito canadiense que le daban ganas de apretar y *censurando* y también *censurado* y también *programación no apta para niños*, y otras cosas así. Pero lo veía allí, tan inalcanzable, tan imposible.
Lo estaba siguiendo, el canadiense se daba vueltas aún por la reunión mientras todos se habían ido ¿Qué estaría haciendo? Decidió preguntar.
—Hola Canadá…¿Qué tal? —decía levantando una ceja, haciéndose el galán con esa actitud de "Te encantaría tenerme en tu cama, verdad", matadoramente se acercó, pero Canadá astuto retrocede mientras sus mejillas se sonrojan un poco.
—Nada, no pasa nada.
—¿Buscas algo?
—Nada… ¿tú?
—Tu virginidad, digo no, NOO ¡No te asustes, no quise decir eso! —el canadiense estaba cada vez más atrás, protegiéndose. —Pero es cierto, te he estado buscando… todo este tiempo, sólo a ti.
—¿Qué quieres decir?
—Que te amo.
El canadiense se sonrojó un poco y jugó con sus manos haciendo una extraña expresión con su boca. —No te engañes Francis, no soy especial…no sabes nada de mí, ya me han contado que ya no eres como te conocí, solo quieres una noche y ya…
—M-Matty…
—No importa, en serio…—sonrió—Siempre pasa lo mismo, no te preocupes, estoy bien. No importa, sólo no quiero que jueguen conmigo.
—C-Canadá…
—Porque muy en el fondo espero algún día…ser verdaderamente especial para alguien. Aún así, gracias por fijarte en mí, entre todas esas personas especiales pudiste mirarme a mí alguna vez…eso me hizo feliz.
—¡Oh mon dieu! ¿Te dijeron que no me dieras una oportunidad? ¿Qué no podía cambia aunque sea una vez por alguien? ¿Y qué hay con ese dialogo corta venas de teleserie?—el francés se alteró, estaba desesperado, no se controlaba, no quería perder a Matty, no quería que pensara eso de él, porque la verdad es que el norteamericano no era sólo un alguien más, era su alguien especial.
—P-Pero…
—¿Pero qué? ¡Sans toi je ne peux pas vivre! ¡No puedo vivir sin ti! ¿Que no sé nada? ¿Ese es tu punto? —lo agarró fuertemente de su traje, zamarreándolo, buscando con desesperación algo de cariño en los ojos del americano.
—Fr-Francis…—nunca lo había visto de esa forma aquel canadiense, tan alterado, con tanto sufrimiento en su mirada.
—¡Te llamas Matthew y tu apellido es Williams, eres tímido, extrovertido y eso no te hace resaltar mucho pero puedes llegar a ser dulce, demasiado! ¡Tú estúpido hermano es Estados Unidos que rara vez se acuerda de tu hermoso nombre, eres más alto que yo y no me importa! ¡Tienes el pelo de color rubio, tú eras el que faltaba en la anterior reunión, no quisiste venir porque nadie notaría que faltarías! ¿No?, ¡Tus ojos son azules! ¡Tu ropa es muy abrigada y no me deja verte en ropas menores para soñar perversiones contigo! ¡Usas lentes, me muero por tocar tu zona erógena! ¡A veces has querido hacerte notar, pero por más que tratas crees que es inútil, pero no lo es, eres una gran persona Matty, eres mon amour! También… tu oso se llama Kumajiro al que siempre abrazas, hasta he querido disfrazarme de él para que hagas algo parecido conmigo…!Eres hermoso, eres único, no eres otra parte del gordo de Alfred y quiero… quiero que seas mío, mi Canadá…!
El canadiense sólo abrió sus ojos, no dijo nada, guardó silencio, por fin alguien quería oírlo hablar aunque sea un poco y el guardo silencio, se fue agachando un poco y luego la volvió a subir con una expresión indescifrable, pero sonrió, sutilmente, el francés rió un poco al ver aquella adorable mirada en el rostro de Matty.
—Puedo seguir… sólo dime que me das una oportunidad.
—Sin sexo, siete meses…
—¿Qué? ¡Mon amour, por dios! ¿Dime, quieres matarme?—la cara de drama del francés era increíble, parecía que se iba a morir, quizás lo hicieras.
El canadiense agachó la cabeza mientras obtenía las fuerzas que le faltaban para poder pronunciar algunas palabras —Si lo haces, quizás salga contigo…
—¿En serio?
—Yeah…
—Mon amour…—susurró con una sonrisa —Bueno, pero si me muero, es tu culpa…—Francia sin sexo… fácilmente podía morir.—¿Y qué es lo que estabas buscando Matty?
—Bueno… es algo para…
—¿Importante?
—Bueno, creo que sí.
.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.+.
Cuando estaba partiendo…Arthur iba con la cabeza en alto, con una sonrisa en la boca y una infaltable alegría, pensaba en su ahora amante, en Estados Unidos, cuando volviera, seguramente le daría un beso, un abrazo, lo tocaría, se besarían nuevamente, luego, harían algo juntos, una películas quizás, intimidad quizás, le prepararía algo que con esfuerzo haría que le guste, rentar otro hotel para su secreto declarado a voces, reírse del tiempo en que no estuvieron juntos, reírse el uno del otro por el puro sentimiento de estupidez al no darse cuentas antes que ellos no eran dos, eran uno, dos partes de un mismo ente, que debían estar juntos por siempre.
Y si no cumplía con ello…con la misión que le encargó su superior quizás lo reemplazarían, si lo remplazaban a él como Inglaterra, el representante eterno de su país había dos posibilidades, la primera era simplemente desaparecer, los años se adhieren a su cuerpo como el de cualquier mortal convirtiéndolo simplemente en un hueso o un polvo pesado, o la siguiente quizás, era seguir viviendo pero olvidarlo todo, siendo un simple humano más. No quería ser reemplazado, siempre pensó que ser una nación era algo muy doloroso, ellos siempre veían gente tras gente morir, pasaban las décadas y tenían que elegir entre guerras o desastres, no podían amar, tenían que simplemente sonreír mientras decían "Bye bye", uno que duraría para siempre y que nunca regresaría.
¿Entonces, cuál era el punto de seguir viviendo en un mundo así, lleno de dolor? Quizás para él ya no era simplemente "¿Por qué sigues viviendo?" sino "¿Por quién sigues viviendo?
Vivía por su pueblo… y ahora también vivía por su amor.
—Porque a pesar de todo, seré por siempre tuyo, Alfred—se ríe suavemente abriendo la habitación. —En otra vida…quizás me quede.
Al otro lado está su jefe con un expresión amarga y seria, pero él sigue sonriendo, esa sonrisa que le dejó marcada el amor de su vida, ese niño lindo que siempre sonrió para él, por eso, la mantendría hasta el final, no importa que pasara, así quizás hiciera feliz a Alfred, el menor siempre trató de hacer sentir orgulloso al inglés, esta vez quizás era el turno del inglés.
Ahora mismo… ¿Estarás orgulloso de mí Alfred, estarás orgulloso de ser mi amante?
Volvió a reír tomando asiento mientras un guardaespaldas personal de su superior cerraba la puerta en donde se llevaba acabo la conversación, quizás era un deseo tonto, pero en aquellos segundos en que todo acababa quiso escuchar a Alfred diciendo: Sí, y lo estaré por siempre, Inglaterra. Seguramente eso le hubiera dicho ese estúpido mocoso.
Próximo capitulo y final: ¿Inolvidable?
Dios, en serio, les juro que entraré en depresión, me mandaron una tira US/UK horriblemente triste, me hizo morir. En serio, nunca me ha llegado tanto el US/UK pero cuando leí eso… dije: Mierda, mierda, mierda, mierda! Tú eres fuerte, esto no debe darte pena! pero me ganó, en serio, era realmente hermosa, no lloré, pero no se necesita llorar para saber que algo te llega.
Así que bueno, estoy feliz, el US/UK puede ser realmente hermoso, sólo debes saber bien donde mirar. Y espero mirar el camino correcto para el trascurso de esta historia, sé que muchas me han dejado de leer desde que lo comencé y otras se unieron, para las que aún siguen o las que volverán, o quizás tal vez para las que nunca se fueron espero que les convenza el final que les daré, el próximo es el último quizás. Tampoco me he olvidado de las otras parejas, para mí también son todas lindas… todo lo que es amor es lindo, estoy sentimental, lo siento.
Gracias por apoyarme todo este tiempo.
