-Señor, la batalla ha concluido, nos informan que los Americanos han ganado la batalla de las Ardenas.- el chico trataba de sonar firme y calmado, pero en sus ojos y acciones corporales se podía ver lo nervioso que estaba. El miedo que tenia.
-Las tropas Inglesas y Americanas faltantes son las que venían avanzando por ese lado. Estamos muertos- una sonrisa sádica se dibujó en su rostro- ¿Cuántos quedamos exactamente aquí?
El joven se paso una mano por la cara nervioso. La reciente perdida de mas de setenta soldados y la comandante Sakine era otra cosa de la que le tenía que informar.
-pues vera señor, nos acaban de informar que la capitana Sakine y sus hombres han sido asesinados sin piedad alguna por el ex miembro del partido nazi. Megurine luka.
Los ojos de aquel hombre se abrieron con asombro, no podía creer que los hubiera matado a todos. Esto se estaba poniendo interesante. Se acomodó la larga cabellera morada y tomo su katana ante la mirada atenta de aquel chico- todos en este partido no somos más que muñecos. Muñecos que fueron utilizados para cometer un objetivo. Un objetivo que ahora, se está derrumbando – la calma con la que lo decía dejaba una sensación de vacío y miedo.- sin embargo, yo disfrutare de esto hasta el último momento. Porque yo, aún tengo un juego que ganar…
Correr. Correr se había vuelto la cosa que mas hacia últimamente.
-Maldición Megurine. Mas rápido- Luka se regaño a ella misma mientras trataba de aumentar la velocidad en aquel espeso bosque que conducía hacia el campo de concentración en el que estaba segura que se encontraba Miku. Maldijo por lo bajo mientras esquivaba ramas y troncos ¿Por qué ese maldito bosque tenia que ser tan frondoso?
Sentía las heridas palpitar, su uniforme roto de algunas partes y su cabello, que a pesar de la ajetreada lucha, seguía intacto moverse con el aire. Un aire que apestaba a muerte. El brazo en el que Meiko le había dibujado la esvástica invertida le punzaba de vez en cuando, su ceño fruncido y sus puños apretados sujetando dos katanas. Una blanca como la nieve y la otra, negra como la noche. Se detuvo en seco al ver a una chica con una cabellera rubia y unos ojos azules como zafiros, la peli rosa la reconoció de inmediato. Su uniforme bien vestido, sus rasgos finos y esa sonrisa tan característica de la familia Kamui.
IA estaba parada frente a ella, apuntándole con un arma dispuesta a dispararle en cualquier momento. Luka jadeo un par de veces para recuperar un poco de aire, no rompió en ningún momento el contacto visual con la chica porque sabia que si lo hacia, su vida podría acabar en menos de un segundo y Miku. Miku quedaría abandonada en brazos de la muerte sin que ella pudiera hacer nada.
Pero luka también sabia que su cuerpo no estaba en condiciones para otra batalla. Al menos no en este momento.
-Megurine-san, es toda una Azaña que lograras salir con vida después de estar peleando con esa lunática- comento en un tono calmado. Sin bajar en ningún momento el arma.
-si vas a matarme , solo dispáreme ya.
-Woah, yo nunca osaría matarte Luka, después de todo. Yo no soy como mi padre. Yo no soy un nazi apestoso que mata como si su alma se fuera en ello.
Luka enarco una ceja en señal de sorpresa, frunció aún más su ceño mientras sus ojos examinaban los actos de la chica que tenia frente a ella, su corazón y sus oídos también hacían lo mismo con las palabras que acababan de Salir de su boca.
-¿Cómo has dicho?
IA bajo el arma y le sonrio. Le sonrio como solo una persona lo había hecho desde que había llegado a Alemania. Justo como Miku.
-Hatsune-san está bien, nadie le hará daño, al menos no hasta que tu pongas un pie en el campo.- la rubia tiro el arma mientras se acercaba cautelosamente a la mayor- y está claro que entonces tu tendrás que luchar.
Luka gruño, sabia a donde iba todo esto, ella misma se había dado la idea varias veces. Pero la situación implicaba que no hubiera paradas innecesarias.
-necesitas ser curada y descansar Luka… te doy mi palabra y juro por mi vida que Hatsune esta bien.
-Te creeré. Pero si veo que intentas matarme o que me estas engañando, estarás muerta antes de que puedas pestañar.- la oji azul dejo caer ambas katanas, para después dejar que su cuerpo se acoplara a la tierra y hojas regadas por el bosque. IA se acerco a ella y saco una pequeña mochila de su espalda.
-te curare, mañana por la mañana iremos por Hatsune, tenemos que apresurarnos antes de que noten mi ausencia …- la chica hizo una mueca extraña que luka no supo identificar pero de igual manera se dejo curar, conocía a la chica y sabia que ella solo estaba en el partido por que su padre la obligaba, era eso o ser asesinada por el mismo.- no te preocupes Luka, también tengo comida…
-Señor, nos han informado acerca de un campo de concentración aquí cerca.- el joven tenia una gran sonrisa en su rostro. Una sonrisa victoriosa.
-lo mas seguro es que esos nazis apestosos lo estén ocupando como una manera de refugiarse…- el hombre castaño se irguió dejando ver su uniforme pulcro – o quizá sea una trampa.
-si me permite señor. Debido a que ya hemos prácticamente ganado la guerra deberíamos de enviar una pequeña tropa de reconocimiento, solo por si las dudas.
El hombre frunció el ceño.
-Frank ¿ qué pasaría si resulta que esos sabandijas se están ocultando ahí , pero a la vez nos están esperando? Matarían a la pequeña tropa de reconocimiento, tomarían sus uniformes y armas y vendrían a matarnos ¿no crees?
El chico abrió los ojos con sorpresa.
-eso es muy probable señor…. Pero si no hacemos nada, ellos podrían tomarnos ventaja, es decir, ellos saben que estamos cerca.
-Lo se, sin embargo nuestros hombres están cansados, dejémoslo asi por hoy. Ya hemos ganado una batalla con la ayuda de Inglaterra y Japón no las esta poniendo difícil.- el comandante se paso una mano por el cabello – iremos mañana, y no solo mandaremos a una pequeña tropa de reconocimiento. Iremos todos…. Iremos y los degollaremos uno a uno.
"todos vamos a morir mañana"
Esas palabras resonaban en su mente una y otra vez. El sol hace ya un tiempo que se había ocultado, los pocos rayos de luz que se filtraban por aquel cuarto y que eran su única compañía se habían desvanecido. Ahora solo quedaban ella y aquellas vigas de madera que crujían con el frio de la noche. Se acurruco en una de las tantas camas que habían sido ocupadas por Judíos antes.
Podía oír el viento colarse en la inmensa galera. Su soledad la agobiaba.
Suspiro pesadamente, aun no se acostumbraba a ese áspero uniforme de rayas, acaricio la tela con sumo cuidado mientras un nombre inundaba su mente.
"Luka"
-solo quiero que ella este bien.- se dijo a si misma mientras escuchaba pasos acercarse. Miku no hizo nada para moverse, seguramente será IA. La única persona amable ahí dentro.
Esperaba que fuera IA.
Pero cuando vio a aquella figura con cabello morado a la que había aprendido a odiar, su cuerpo se tenso.
-pero si que estas cómoda eh?- pregunto mientras encendía la luz de aquella galera, la oji azul tubo que arrugar los ojos para que la luz no le lastimara.- tengo noticias interesantes…. Pero primero.- Gakupo se acercó a ella y le tiro un uniforme a sus pies.- póntelo o te mato.
Miku sonrio amargamente.
-Mátame entonces.
-oh parece que no lo entiendes. Si te mato ahora, y creme que quiero hacerlo. Tu amada luka habría recorrido todo este camino solo para ver un cadáver.- el peli morado tomo a la chica por el cuello.- y yo no quiero eso…. No, yo quiero ver el dolor en sus ojos cuando mueras, quiero escuchar su grito de agonía y después, quiero ver como la ira la consume….
Miku sintió como su corazón se aceleraba, ese hombre le ponía los nervios de punta. Pero no iba a negar que estaba feliz, al menos sabia que después de toda esta locura, Luka seguía viva y si ella seguía viva, entonces iba a hacer todo lo posible por estar a su lado una vez mas, por tocarla, por besarla.
-Me- me lo pondré.- respondió entre cortadamente. El hombre sonrio y la soltó con brusquedad para después salir de la galera.
-me agrada que seas obediente. Volveré en unos momentos…
Miku miro con ira contenida aquel uniforme, pero sabia que no le quedaba de otra mas que obedecer, si el destino quería que muriera, al menos moriría después de ver por una ultima vez a luka. Una vez que se cambio, se encontró con la extraña sensación de que ese uniforme, era mucho mas incomodo que el otro… no era la tela. Era lo que representaba lo que la hacia sentir incomoda.
Gakupo entro unos minutos después.
-tu presencia me causa nauseas , por favor ve al grano y lárgate.
El peli morado hizo una mueca de sorpresa.
-wooah, pero mal genio tienes.- contesto encogiéndose de hombros.- solo quería decirte que todos los hombres de Sakine, incluyéndola a ella fueron asesinados por Megurine… y que aun no se sabe nada del paradero de esta.
-ella vendrá a arrancarte la cabeza- sentencio
-Hatsune, Hatsune… tu y Megurine son unas de esas muñecas asesinas…- Gakupo sonrio.-muñecas asesinas que debieron habernos servido….
-Las muñecas asesinas y las tropas especiales son completamente hostiles, unos pertenecen a una enorme organización criminal, y los otros a la policía especial. – Miku sonrio, como si le estuviera a punto de ganar a ese estúpido en su propio juego…- es obvio que la policía especial vendrá a patearles el trasero a todos…es mas ya lo esta haciendo.
-A la mitad de la noche, ellos siguen luchando para destruir todo….- el chico contesto con una voz fría.- esta claro que ninguno de los dos bandos se detendrá hasta que todos los enemigos mueran.
-La destrucción, es la prueba de su existencia….- Miku sonrio burlonamente.- es por eso que cuando vengan por ustedes…. Todo será reducido a cenizas…
Gakupo la miro con odio mientras se daba la vuelta y salía de la galera.
-ya veremos quien es reducido a cenizas mañana… Hatsune.- susurro fríamente en medio de la noche…
Eeeeeeeeeeeeeeeh, ya se que ha sido una eternidad desde que actualizaba esto, pero el Elsanna se ha adueñado de mi vida ;n; no es mi culpa! Haha pero como sea, nos acercamos a la recta final! o espérenlo con ansias!
