Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, sino a Stephenie Meyer, la historia por otra parte es completamente mía.

"Viva en tu amor".

Capítulo 11:Supuesta Felicidad

El Juez llamó a todos los interesados a la sala nuevamente, la resolución estaba lista, todo el mundo estaba expectante por saber. Dimitri confiado que todo estaba a su favor entro a la sala lleno de seguridad y con el pecho inflado, todo lo contrario a su esposa, el rostro de Lauren decía demasiadas cosas, pero lo que sobresalía de cada línea de expresión era disgusto y enojo, no entendía el afán de Dimitri en luchar por ese mocoso que había llegado para arruinar todos sus planes.

Bella por otra parte había estado con Nathan durante todo el receso, al salir de la sala el abogado Jenks se acercó a ella dándole ánimos que todo saldría bien, Edward también le aseguro que con el pasado de Dimitri, su propio testimonio y el de las demás chicas el fallo sería a su favor. En cuanto todos estuvieron en sus asientos y respectivos lugares, el juez entró en la sala junto a unos documentos además de la declaración de Nathan.

—En el caso por la demanda de paternidad y custodia legal del menor Nathan Timothe Swan Swan, habiendo escuchado ambas partes, y recibido todos los testimonios, pruebas y documentos de dicho caso, se declara la custodia completa de menor a su madre Isabella Marie Swan, ya que el demandante nunca mostró interés por ejercer el derecho de padre durante estos cuatro años y al saber de su existencia se negó a cumplir con dichas obligaciones, se le niega el derecho de visitas. La salud del menor Nathan está de acuerdo a su edad gracias al esfuerzo de su madre, por tal motivo se le prohíbe al señor Dimitri acercarse a él. Se le recomienda a la señora Swan cambiar de establecimiento educacional al menor y así evitar el contacto con el señor Dimitri. En cuanto al pago de la pensión alimenticia del menor, y teniendo en conocimiento de la negativa de la madre de recibirla, todo quedará de la misma forma.

La sonrisa de Bella y de Edward al escuchar el fallo del juez en su favor no podía ser más grande, sobre todo porque Dimitri no podría acercarse a Nathan hizo que los nervios se fueran. El rostro de Dimitri no era el mejor, él pensaba que el juez siendo hombre entendería ese orgullo de tener un hijo varón, pero no, él no sabía que el juez era un hombre devoto de la iglesia católica, siguiendo fielmente los estamentos de dicha entidad.

—Espero que las partes cumplan con lo establecido en esta audiencia, se levanta la sesión —dijo el Juez haciendo golpear su martillo dando por finalizada.

Dimitri salió hecho una furia de la sala seguido por su esposa Lauren quien un poco más aliviada por la resolución de juez, sabía que su esposo era capaz de todo, así que durante el juicio tomó a mejor de la decisión para ella y para su hija. Bella y lo demás estaban celebrando que todo salió como esperaban, en los pasillos de los tribunales se podía escuchar los murmullo de toda la familia comentando aquel juicio.

Nathan por su parte no entendía nada de lo que pasaba, pero confiaba que su madre le diría todo, solo tenía que encontrar el momento para preguntárselo. La tarde se pasó rápido a todos, cenaron en la casa de Edward, todos estaban más relajados y tranquilos, cuando llegó la hora de dormir, los padres de Edward se retiraron a su casa junto con Emmett y Rosalie. Alice y Jasper se fueron a su departamento dejando a solas a la pequeña familia que se estaba formando.

—Mami, ¿quiero saber que paso? —pregunto Nathan rascando su nuca con claro rostro de curiosidad.

—Sabía que lo ibas a preguntar pollito, y lo hemos hablado con Edward para que puedas entender todo esto —suspiro Bella tratando de encontrar las palabras correctas—. ¿Te acuerdas cuando te conté sobre un novio que tuve?

—Sí, le contaste de mí y él se fue —contesto Nathan con bastante naturalidad.

—Cierto, pues ese novio lo volvimos a ver, es el padre de una de tus compañeras de salón —Bella hizo una pausa mirando el rostro confuso de Nathan—. El quiso acercarse a ti y venir a visitarte, por ese motivo fuimos al médico y el dio de hoy a los tribunales.

—Pero yo no quiero que nadie más sea mi padre yo quiero que Edward sea mi padre —dijo Nathan cubriéndose la boca luego con ambas palabras.

—Tranquilo campeón, estoy encantado de ser tu padre —respondió Edward acercándose al asiento de Nathan para tomarlo entre sus brazos y sentarlo en sus piernas.

—Claro que si pollito —sonrió Bella acariciando la mejilla de su hijo—. No tendrás que ver a ese hombre así que no te preocupes.

Nathan asintió con su cabeza sin hacer más preguntas, lo que más le importaba era que Edward iba a ser su padre y lo demás no le interesaba. Los pequeños ojos de Nathan comenzaron a cerrarse a causa del sueño, habia sido un día demasiado largo para todos, Edward acomodo a Nathan en sus brazos y junto a Bella subieron para recostarlo en su cama.

—¿De verdad quieres ser el padre de Nathan? —pregunto Bella observando como Edward acomodaba a su hijo en la cama cubriéndolo con las mantas.

—Te lo dijo, tú me encantas y si Nathan me quiere como su padre, eso seré para él, desde que lo vi se ganó mi corazón así como tú que te has colado muy dentro, aquí —susurro Edward acercándose a Bella, tomo su mano para ponerla en su pecho.

—Esto me parece un sueño —murmuro Bella, sintiendo que sus mejillas se coloreaban por la cercanía de Edward.

—Ven, vamos, estas cansada y necesitas dormir —sonrió Edward abrazando la cintura de Bella llevándola a su habitación.

—No estoy cansada —susurro Bella sonriendo al llegar a la habitación.

—Entonces… —Edward se acercó aún más a Bella, quedando frente a ella, los latidos de Bella se podían escuchar, su acelerada respiración guio el siguiente paso de Edward.

Las caricias suaves y delicadas de Edward llenaron el corazón de Bella disipando todas las inquietudes y los miedos. Cada beso borro cada lágrima que habia derramado en el pasado por el fallido amor que tuvo con Dimitri. Ella en ese momento volvió a vivir, a amar gracias a todo el amor de Edward.

Aquella noche todos los temores y miedos se fueron, cada uno se llenó de amor por parte del otro. Se quedaron dormidos envueltos en las sabanas y tranquilos seguros que nada ni nadie podría arruinar aquella pequeña felicidad que estaban teniendo formando una nueva familia.

Dimitri lleno de furia por su actual fracaso llego a su casa tirando todo a su camino, Lauren quien sabiendo como reaccionaria su esposo, llamo a la casa pidiéndole a la niñera que tomara a su hija y algunas pertenencias, además de algo de dinero que tenía en la casa y la esperaran en el hotel a las afuera del pueblo.

Lauren llego al hotel donde estaban la niña y la niñera esperándola en uno de los cuartos, ella le dio el dinero correspondiente a las horas que estuvo con su hija, también le pidió que la ayudara cubriéndola con Dimitri sin decirle donde habían ido. La muchacha acepto solo porque sabía cómo era el hombre.

Dimitri viéndose solo en aquella casa se enfureció aun mas. Todo era culpa de Bella y de Edward, que arruinaron toda su vida...