Capítulo 11
La noticia de la muerte de Asuma fue de todo lo que se hablaba aquel día en la ciudad de Konoha. Los noticiarios le hacían todo el seguimiento posible, había sido una persona muy querida y apreciada, había hecho demasiado por la ciudad, y más seguimiento tuvo cuando se reveló que él era hijo del presidente.
En las oficinas de la DICK, un grupo se encontraba reunido viendo uno de los noticieros, el presidente realizaba una rueda de prensa, se veía aun regio y respondía preguntas evitando que su voz se rompiera. A pesar de su perdida, los periodistas no perdieron el tiempo para preguntar sobre la ola de violencia que estaba viviendo la ciudad.
—…El capitán de la DICK, Kakashi Hatake junto a el nuevo líder de la ADPK, Maito Gai, se encargaran de la investigación, no permitiremos que esta ola de violencia se propague. Los culpables se harán responsables de sus crímenes….
—Y yo que querías unas vacaciones —comentó uno de los investigadores presente.
—Si eres vago —se quejó otro, pronto el salón se inundó de comentarios.
Entre los criminalistas presente y miembros de la DICK, se encontraba Sasuke y Naruto, ambos estaban en la cede esperando ordenes de Gaara. Neji había pedido la mañana y Tenten se encontraba ayudando a Shikamaru.
—Gaara ha pasado toda la mañana encerrado con Kakashi, tengo la sensación de que hoy será un día difícil —comentó el rubio mientras se alejaban de la aglomeración de personas que veían las noticias.
—Si—el pelinegro parecía distraído, Naruto lo vio intrigado.
—¿Sucedió algo?
—No —dio media vuelta y empezó a caminar por el pasillo, el rubio lo siguió.
Permanecieron unos minutos en silencio mientras se dirigían a la oficina de Gaara. Naruto no resistió mucho y se atrevió a volver a preguntar.
—¿Sucedió algo con Fugaku?
—No es de mi interés su vida —respondió con indiferencia.
—¿Y entonces? —Sasuke pareció ignorarlo, él pensó que no le iba a responder pero apenas entraron a la oficina de Gaara, tomó la palabra.
—Sai me llamó hoy en la madrugada —Naruto lo vio sorprendido, ellos no eran muy cercanos a pesar de haber sido educados juntos desde niños—, creo que está jugando con fuego.
El pelinegro se dejó caer sobre uno de los muebles del lugar, Gaara aun no regresaba de la reunión con Kakashi. Naruto se sentó sobre una de las mesas viendo a su amigo, él no conocía mucho a Sai.
—¿Sigue investigando por su parte?
—No lo sé, me pidió que concertara un encuentro con Kakashi y Gaara, quiere hablar con ellos a solas
—¿No te dijo para qué? —preguntó extrañado al rubio.
— Solo dijo que tenía que ver con el submundo, al parecer alguien dentro quiere colaborar a cambio de protección
—Que fuerte…¿Por qué Sai está interesado en eso?
—Eso es lo que me tiene intrigado, Sai es una persona que no le interesa su alrededor con tal de que no le afecte su mundo. Es un artista después de todo y me parece sumamente extraño que muestre tanto interés. Sé que no lo hace por Danzo
—¿Conocerá a alguien de submundo?
—Puede ser…igual no me importa con tal que no haga nada estúpido —el pelinegro se encogió de hombros pero a pesar de su tono impersonal, Naruto realmente no creyó esas palabras.
—¿Te preocupa que desaparezca como lo ha hecho Itachi y Obito? —Sasuke lo vio, Naruto podía aparentar o a veces realmente ser un idiota, pero nadie le quitaba que tenía buena deducción.
—No creo que sea una coincidencia que ambos habían investigado sobre el submundo antes de desaparecer —admitió luego de unos minutos, Naruto tenía esa mirada de querer saber todo y sabía que no lo dejaría en paz.
*.*.*
—¿Me estás diciendo de que no es un asesino serial sino varios?—Kakashi parecía incrédulo pero frente a él estaban las pruebas.
—Exacto —dijo Gaara sentado frente a él, ambos se encontraban en la oficina de el capitán.
—Si esto es cierto, todos están ligados a algunas personas del gobierno con supuestas conexiones con el submundo. Pero cada uno tiene su método, esto va a ser más difícil de lo que pensamos, no estamos hablando de un asesino sino de varios, un grupo que esta suelto en las calles y que en cualquier momento pueden volver a atacar —comentó pensativo Kakashi.
—Esto tiene que saberlo los altos mandos —Gaara logró captar la atención de Kakashi con esas palabras—, ahora sí que no pueden cerrar los casos solo por querer ocultar sus trapos sucios y más ahora que el presidente esta tan debilitado, parece que su allegados están aprovechando todo lo que pueden
—Debemos apresurarnos pero no debemos pisar en falso, estamos hablando de algo muy grande y que puede desestabilizar el gobierno, con las elecciones tan próximas, debemos resolver estos casos antes de que se vuelva una bola de nieve
—Si…
*.*.*
Hinata se encontraba descansando en la oficina de su padre, esa mañana había sido demasiada ajetreada. Neji se había ido hace unos minutos a su trabajo y Ko debía terminar algunos detalles, así que se encontraba sola.
Estaba cansada, los accionista estaban buscando aquella niña tímida que no hacía nada más que lo que su padre le decía, querían ver a esa niña perdida en este mundo. Pero lo que se encontraron fue una mujer con ganas de entender ese lugar, nada manipulable y con dos fuertes muros a su lado. Neji no dudo en ayudar cada vez que veía a alguien ser ponzoñoso y Ko también lograba frenar a los inversionistas que parecían nerviosos por tener a alguien tan joven y sin experiencia al mando de aquella multinacional.
—No puedo creer que logre sobrevivir —se dijo a sí misma, aquel no era su ambiente pero necesitaba saber que había pasado con su padre, la policía seguía sin dar un motivo concreto y ella quería descubrirlo.
Las palabras de aquella persona días atrás se habían clavado en su mente y no las sacaría hasta saber que era a lo que se refería. En ese lugar estaba la respuesta, no podía decirle eso a Neji. Él aun creía que aquella llamada era una broma cruel pero Hinata estaba segura que era verdadera e iba a seguir esa pequeña pista.
—Papá ¿Que era lo que sabias? ¿Esta en ese diario? —Hinata habló a la nada.
A pesar de no terminar aun de leer el diario, sabía que era poco probable que allí estuviera la razón de su muerte. Todo lo que había anotado su tío eran los delitos cometidos para llegar a la organización social del país, los que estaban arriba. No había querido seguir leyendo porque le enfermaba saber todo eso. Pero también tenía la corazonada que debía terminarlo.
Neji la noche anterior le había preguntado sobre el diario y ella confesó estar leyéndolo, entonces él le dijo las palabras de su padre. Neji creía que allí estaba la respuesta de la muerte de su padre, de quien había sido el responsable porque realmente el motivo estaba impreso en todo ese diario. Él sabía mucho y es probable que ese mismo motivo fuera el del atentado de su padre, aunque ella quería tener pruebas. Quería saber que información era tan importante como para valer la vida de su padre y quería saber quien había sido tan frio para realizar aquel asesinato.
—Señorita Hinata, tiene una llamada…Es un inversionista interesado en el nuevo proyecto—interrumpió la que sería su nueva secretaria.
Ese nuevo proyecto era una de las propuestas dejada por su padre, era un nuevo orfanato para la ciudad. Su padre acostumbraba realizar proyectos sociales, era una afición, financiaba todo tipo de eventos para caridad, había sido un legado de su madre. Su madre había sido huérfana y por lo que había escuchado, ella habia nacido en la parte baja de la ciudad, lo que ahora sabía que era el submundo.
—¿Señorita? —La secretaria esperaba su respuesta.
—Pásame la llamada —la pelinegra se levantó y fue hacia el teléfono de la oficina.
—¿Señorita Hinata? —escuchó una voz masculina apenas contestó, notó que sonaba joven.
—Sí, soy yo
—Buenas tardes, soy Nagato Ichizu, su secretaria debió informarle el motivo de mi llamada
—Está interesado en nuestro nuevo proyecto —confirmó Hianta.
—Sí pero aparte, también estoy interesado en conocer la nueva presidenta de la compañía Hyuga, disculpe ser tan directo. Yo soy uno de los inversionistas externos, no pude asistir a la reunión de hoy pero por lo que me dijeron algunos de mis compañeros, usted los dejó impresionados
—Gracias. ¿Usted realizó algún trato sobre el nuevo proyecto? —Hinata empezó a revisar la carpeta del proyecto que le había dejado Ko, el nombre de aquel hombre no salía.
—No, quería hablar con él pero su lamentable muerte evito que me pusiera en contacto, por cierto señorita, mi más sentido pésame —su voz sonó sincera y no tan falsa como las personas que habían estado en la reunión de la mañana.
—Gracias
—Bueno, ese era el motivo de mi llamada, hacerle saber mi interés en el proyecto, cuando tenga tiempo de concertarme una cita, su secretaria sabrá hacérmela llegar. Hasta pronto, señorita
—Hasta pronto
*.*.*
Suiguetsu sabía que lo estaban vigilando, al parecer no había pasado desapercibido su escapada, así que tendría que actuar con normalidad por unos días. Se encontraba en ese momento encerrado en una habitación del hotel con varios de sus subordinados junto a Kakazu con los suyos. Estaban planificando su nuevo método de desestabilizar la seguridad de la ciudad.
—…Eso es todo, lárguense —ordeno el pelinegro.
Todos se levantaron y empezaron a retirarse, Suiguetsu iba entre ellos hasta que sintió una mano en su hombro. Se giró encontrándose con la sonrisa burlona de Kakazu, eso era una mala señal.
—Quiero hablar contigo —Suiguetsu no podía negarse así que solo se dejó caer en un sofá mientras veía a los demás irse, cuando la puerta se cerró, volvió a ver a Kakazu.
—¿Que quieres?
—Esa no es manera de hablarle a tu superior —amonestó el integrante de Akatsuki, el chico solo bufó.
—Superior mi…—se tranquilizó, no era el momento para dejar salir su temperamento—¿Que quieres?
—Quiero saber qué hiciste esos veinte minutos que no estuviste en contacto con nosotros
—¿Estas paranoico? —Suiguetsu agradeció que se escuchara sorprendido.
—Dime —la mirada del otro era intimidante pero el chico había sobrevivido demasiado tiempo en el submundo como para que eso tuviera efecto.
—Respirar, ir al baño, fumarme un poco de mi mercancía, no estoy seguro en qué orden fue —decidió responder con el tono burlón de siempre para así no demostrar nada extraño.
—No estoy para juegos, tu yo sabemos que no consumes esa porquería ¿Por qué enviaste primero a tus hombres y apareciste veinte minutos después?
—Estas mas demente de lo normal, acostumbro merodear la zona donde voy a trabajar, es trabajo de campo, y antes de que me vuelva a preguntar otra estupidez, si, prefiero hacerlo solo
—Te crees muy listo —la sonrisa del pelinegro volvió a aparecer, Suiguetsu tuvo ganas de pegarle un tiro y borrársela de la cara.
—¿Y según tu que hice esos veinte minutos?
—No lo sé, solo te diré que te tendré vigilado
—Puedes tranquilizarte que no soy suicida, puedo ser traficante, hijo de puta y todo lo que quieras, pero suicida no soy, y sé que si los traiciono terminare en una fosa común
—Qué bueno que lo entiendas
Suiguetsu se levantó y se dirigió a la salida, le enfermaba aquel hombre pero antes de alejarse, un comentario lo detuvo e hizo que apretara con fuerza la perilla.
—Si tal sola la puta pelirroja lo entendiera como tú, sería la mejor de las putas en ese lugar
—Sí, los mismo le digo pero tú sabes cómo es —Suiguetsu no supo cómo se controló como para decir aquello pero no volteo a verlo, sabía que su rostro mostraba su furia.
Cuando la puerta se cerró escuchó las carcajadas del psicópata, estaba poniéndolo a prueba. Sabía que ese idiota lo odiaba, le había fracturado dos costillas cuando se quiso dar la de héroe para evitar que le hicieran algo a Karin y desde entonces le tuvo idea.
—Maldito —susurró antes de irse.
*.*.*
—Sasori, te juro que si no me consigues algo bueno para comer, probare mis nuevas obras de arte contigo —el rubio ya estaba harto del hospital por lo que su método de distracción era sacar de quicio a su compañero.
—Si te quejas
—Me disparaste, imbécil —Sasori le dio un golpe en la nuca.
—Cuida lo que dices, se supone que te disparo el ladrón por salvar a la vieja de ser robada. Nadie te mando a dejarte llevar por tus impulsos —el pelirrojo se volvió a cruzar de brazos.
—El imbécil me debía unas cuantas, no podía tener alguien tan patético en mi grupo, si no lo mataba yo podía arruinar todo, además la vieja me caía bien
—Eres un maldito psicópata, ¿Ahora me vas a decir que lo hiciste por la vieja?
—Cree lo que te da la gana…el punto es que tú me disparaste
—Sabes que teníamos que buscar la manera de entrar a esta área del hospital y con una cortada no iba a servir, solo aproveche el monumento —se encogió de hombros
—Solo quisiste vengarte —bufó el rubio, se acomodó mejor en la camilla y suspiró—, como extraño el tratamiento de Konan o Karin.
—Tú eres masoquista ¿cierto?
—Bueno, la doctora a mi cargo tampoco es que este mal —el rubio ignoró el comentario de su compañero y siguió divagando.
—Trabajo ¿Que no sabes la definición de eso?
—Si eres aburrido
Sasori calló su respuesta al escuchar unos suaves toques en la puerta, pronto la doctora a cargo entró, sus ojos verdes los observaban con curiosidad. Ambos parecían tan tranquilos para haber presenciado un robo y que uno de ellos saliera herido.
—¿Cómo estas ahora? —preguntó Sakura, Deidara exageró una mueca de dolor.
—Adolorido, pero realmente siento que valió la pena —aquella insinuación hizo reír a la chica.
—Tu amigo me contó tu buen acto, debes saber que no hay muchas personas como tú en el mundo —se acerco mas a él.
—Solo soy un buen ciudadano —el rubio se encogió de hombros y Sasori solo podía pensar en lo buen actor que era su compañero.
—Pero debes tener más cuidado —le aconsejó la doctora.
—Creo que desechare ese consejo si con eso vuelvo a sus manos
—Imbécil —soltó el pelirrojo, la chica volvió la vista a él sonriéndole—, no le preste atención… ¿Ya nos podemos ir?
—Estará aun en observación, mañana si todo marcha bien se puede ir…Si te vas a quedar con él, debes avisarle a la enfermera a cargo
—Si
*.*.*
—¡¿Qué?! —exclamaron Naruto y Tenten al mismo tiempo.
—Diablos, esto es muy malo —Shikamaru no pudo evitar afirmar lo evidente.
—¿Muy malo? Tenemos a varios dementes asesinando en la ciudad y no sabemos ni cuántos son —el rubio tenía un ataque de histeria.
—Cálmate, Naruto
—Ya hable con los directivos, el caso es de nosotros pero debemos colaborar con un equipo de la ADPK. Gai ya se puso en contacto conmigo, mañana en la mañana empezamos la investigación —informó Gaara.
—¿Mañana? —preguntó extrañado Neji, aun no había anochecido y podían investigar más.
—Son órdenes —solo fue la respuesta del pelirrojo.
—Están buscando tiempo para ocultar todos los trapos que pueden —Sasuke dijo en voz alta lo que todos pensaban.
—Exacto —confirmó Kakashi.
—Ahora sigan con sus casos —Gaara se puso de pie, Kakashi también lo hizo.
—Maldición, esto es una locura —soltó Naruto.
—Kakashi, Gaara, debo hablar con ustedes —Sasuke se levanto y alcanzo a los dos hombres en la salida
*.*.*
En el bar de aquel hotel importante, una hermosa mujer atraía las miradas, se veía elegante pero con una aura de sensualidad. Se encontraba sola tomando lo que parecía un Martini, parecía pensativa, y muchos estaba como lobos queriendo acercarse a su presa.
—Hola, linda —el más valiente y egocéntrico de todo se acercó a hacerle compañía.
Aquel hombre pareció intimidar a los demás, ya que muchos volvieron la vista a otra parte. Entendible, él era dueño de aquel hotel y muchos más de la ciudad, aquel hombre no era más que Aoi Rokushō, alguien reconocido.
Se sentó sin ni siquiera pedir permiso, su actitud era llena de arrogancia. Era alguien joven, apuesto pero con una sonrisa que escondía el cinismo, la crueldad de su ser.
—Es usted muy confiado —le dijo mujer volviendo a beber un trago de su bebida.
—¿Qué hace una mujer tan bella como tu sola en este lugar?
—Utiliza una frase muy cliché… ¿No puede una mujer bella tomar sola una copa?
—Por supuesto, solo que debería tener cuidado, este lugar está lleno de lobos —su sonrisa se ensanchó, la mujer solo lo veía.
—Y al parecer usted es el alfa
—Se podría decir, pero cuénteme querida, ¿Por que querrías beber sola?
—Situaciones de la vida —suspiró la mujer, empezó a deslizar su dedo por la boca de la copa.
—¿Quieres compañía?
—Ya está aquí ¿no? —una sonrisa misteriosa y muy bella adorno el rostro de la mujer.
El hombre sonrió de manera atractiva, aquel hombre pensaba que tenía el mundo en sus manos, se sentía orgulloso. La mujer frente a él solo veía, había notado que las intenciones de aquella persona no eran buenas, ella volvió a sonreír. Aquel plan salía como debía ser, Aoi era conocido por haberse acostado con más de la mitad de la ciudad y ese había sido de gran utilidad.
—¿Podemos hablar en un lugar más privado? Hay un salón vip arriba o podemos ir a mi habitación —lanzo su primera carta, la mujer agitó su copa.
—Si estamos solos es mejor —aquella sonrisa mostraba insinuación de su parte, Aoi se emocionó al ver que ella cedía.
—Oh, será un placer
Una hora después, la mujer limpiaba un cuchillo con una toalla blanca impregnándola de sangre. Su rostro era serio mientras veía al hombre en la cama atado y sin casi ropa, tenía solo dos heridas pero sangraba en cantidad, después de todo le había dado en puntos importantes. El hombre ya estaba muerto.
—No esperabas nunca morir en las manos de una mujer, piensas que todas son juguetes inservibles que puedes utilizar y desechar cuando te diera la gana. Siempre confiado, ese fue tu error.
Guardó la hermosa daga en una de sus botas con tacón, acomodó su vestido y retiró la peluca castaña que llevaba, la metió en su bolso, acomodó su cabello y se colocó la gabardina que llevaba una capucha, salió de la habitación con sigilo y sin levantar la mirada, perdiéndose en el pasillo y de la escena del crimen.
¡Gracias por leer!
