Hola de nuevo mis adorados lectores hoy les trigo un nuevo capítulo de este fic donde finalmente la boda llego, disfrútenlo.
Mindy has Change: Gracias por leer y no lances tu compu ella no tiene la culpa de mis locuras jajaja y tranqi que todos e resolverá, espero te guste el capitulo, un beso.
azulaill: Hola nena gracias por leer y por tus palabras y si yo también siento que mi redacción ha mejorado aunque sea un poco en fin un eso y espero te guste el nuevo capítulo.
CAPITULO 11: LA BODA
Colocó ambas palmas de sus manos sobre su pecho y lo empujo suavemente.
-Lo siento -dijo cuando se separó de Byakuya -pero debo hacerlo.
-Te Amo -dijo él y ella abrió los ojos sorprendida- siempre te he amado y siempre lo haré, estos 2 años han sido un tormento desde la última vez que nos vimos.
-¿De que estás hablando? Nos conocemos hace apenas un mes.
-No, en realidad fue hace 2 años.
-Imposible lo recordaría.
-Pero no lo haces, es hora de que sepas la verdad- dijo y le entregó la caja blanca- ábrela.
Confundida tomo la caja y la abrió pero sólo había un reloj y una carta.
-¿Qué es esto?
-Los objetos más valiosos para mi, tú me los diste, mira- dijo tomando el reloj, lo abrió y le mostró una fotografía donde aparecía él y a su lado estaba una chica con la mirada brillante y una gran sonrisa.
-¿S... Soy yo? pero...
-Tú verdadero nombre es Cristina, nos conocimos cuando llegué a tú casa por accidente, además tú no perteneces a esta dimensión.
-¿Qué?
Byakuya le explicó todo, le dijo quién era él, y también todo lo que los dos vivieron.
Imposible repetía su mente, debía ser un error, ellos sólo tenían un mes de conocerse, jamás lo había visto antes, se negaba a creerlo aún cuando una parte de ella le decía que el no mentía.
-Tal vez sea difícil de creer pero es verdad, no te cases.
-Mentira -dijo con su rostro cubierto por el flequillo- es increíble lo que has inventado, me pediste que no me casara y lo iba a hacer por ti pero no era necesario que inventaras todas estas tonterías, no hay nada que odie más en este mundo que las mentiras.
-No te estoy mintiendo -dijo él y tomo ambas de ella que aún sostenían el ramo de rosas.
-¡NO!-grito y de un movimiento se separó de él -yo te quiero mucho Byakuya pero no soporto tus mentiras, p... por favor vete- rogo al borde de las lágrimas.
-Cristina... -dijo sorprendido.
-¡NO ME LLÁMES ASÍ, ME LLAMÓ MEGUMI!-grito- vete, por favor vete.
-¿Eso es lo que realmente quieres?-pregunto rogando que su respuesta fuera que no.
-Sí es lo que quiero, vete mi prometido me espera.
Se acercó, tomo la caja blanca y la guardo.
-Está bien, yo te he dicho todo y tú has tomado tú decisión y la respeto.
Se acerco a ella y con su dedo índice levanto su barbilla obligándola a verlo a los ojos, una lágrima cayó por su mejilla y el la limpio, cerro sus ojos para poder guardar ese aroma a chocolate que desprendía y en un hábil movimiento beso su frente con ternura.
-Te deseo toda la felicidad de este mundo, cuídate mucho mi niña, Te Amo- susurro y antes de que Megumi reaccionara el desapareció.
Cayó al suelo de rodillas, el recuerdo de la mirada de dolor de Byakuya le destrozo el corazón, un ligero golpeteo en la puerta la hizo ver que en menos de 5 minutos estaría casada.
-Hija es hora -dijo la voz de su padre.
Se levanto rápidamente y después de un último vistazo al espejo salió con su mejor sonrisa fingida, se sujeto del brazo de su padre y se acercaron a la entrada de la iglesia.
-Esperen -dijo su madre que se acerco corriendo a ellos con algo en las manos -una vez me dijiste que esto era muy importante para ti y que el día de tú boda lo querías llevar puesto -dijo con una sonrisa mientras se lo colocaba en el lado superior derecho del vestido.
La marcha nupcial comenzó a sonar, con pasos ligeros entró, pudo ver a Rukia, Inoue, Ichigo, Ishida, Sado y todas las chicas con las que una vez salió, pero había algo la manera en que la veían, todos la veían con tristeza, decepción.
Rukia agacho la mirada y apretó los puños.
Avanzó 3 pasos más y una punzada golpeó su cabeza.
-Recuerda...-susurro una hermosa voz femenina.
Algo bloqueo su mente y una serie de imágenes la tomó por sorpresa.
-¿Q… Quien eres tú? ¿Y qué haces en mi casa? Mejor dicho ¿cómo rayos entraste a mi cocina?- pregunto una pelirroja.
-Por cortesía uno debe presentarse primero antes de preguntar el nombre de alguien más- respondió un pelinegro.
-Ese era Byakuya- pensó.
Más recuerdos la sorprendieron.
Byakuya y ella de compras en un centro comercial.
Byakuya cuidándola cuando se lastimo al caerse.
Byakuya con ella bailando en una fiesta.
Byakuya defendiéndola de un chico llamado Jun.
Byakuya pidiéndole sr su novia.
Byakuya y ella frente a dos tumbas.
Byakuya bailando con ella en su cumpleaños.
-Kuchiki Rukia-dijo una pelinegra presentándose y haciendo una reverencia.
-Abarai Renji-dijo también un pelirrojo.
-Es un placer-dijeron al unísono y ella les sonrió dulcemente.
-¿Rukia? Pero el otro chico, ¿Quién es?
-Es la última vez que nos veremos. ¿Cierto?-pregunto ella.
-Sí, te amo-dijo Byakuya.
-Yo mas-dijo ella y vio a Byakuya alejarse y salir por la puerta.
No supo cuando se detuvo, estaba congelada a mitad del pasillo, sus mejillas estaban empapadas por las lágrimas que se negaban a dejar de caer, todos la observaban confundidos.
-¿Megumi qué ocurre?- pregunto su padre preocupado.
Un Ferrari color blanco se acercaba rápidamente, los neumáticos estaban bloqueados, no podía frenar.
No tuvo tiempo de reaccionar el auto impacto con fuerza contra ella, se oyó un terrible crujido, salió disparada un par de metros, su cabeza golpeo con fuerza contra el asfalto húmedo, quedando tendida en la calzada.
Las voces se fueron apagando, sus ojos se cerraron lentamente, cada parte de su cuerpo pesaba más y más.
-Byakuya…- fue su último pensamiento antes de caer en la inconsciencia.
Su muerte, acababa de recordar su propia muerte, era verdad todo lo que Byakuya le había dicho era verdad, había sido tan estúpida al dudar de él.
-Yo,yo, l... lo siento- dijo con la voz entrecortada.
*Tiro el ramo al suelo
*Sujeto con ambas manos el vestido de la parte baja.
*Todos la observaron confundidos.
*Dio media vuelta y salió corriendo de la iglesia.
Los shinigamis se sintieron aliviados al verla salir, la primera en reaccionar fue Rukia y de un sólo movimiento se quitó las zapatillas de tacón de aguja y salió tras ella, los demás no tardaron más y también salieron, a lo lejos vieron a la pelirroja quitarse el velo y tirarlo al suelo.
-¡MEGUMI!- grito Rukia y la chica se detuvo.
Todos la alcanzaron en breve y vieron las lágrimas que aún caían por su rostro, y la desesperación en sus ojos.
-B... Byakuya ¿donde está el?- pregunto aún agitada por haber corrido.
-¿Que sucedió?- pregunto Nanao sería.
-Yo lo recuerdo, recuerdo todo, fui tan tonta al creer que él me mentía, pensé que sólo lo había inventado pero de la nada todo lo que él me dijo apareció en mi mente como recuerdos.
-Tranquila, debe seguir en su departamento- dijo Hinamori tratando de calmarla.
-Me alegra tanto que al fin recuerdes todo- dijo Rukia con una gran sonrisa y los ojos brillantes.
-Pero hay que darnos prisa antes de que se vaya a la Sociedad de Almas -dijo Matsumoto.
-Es verdad, Kurosaki Ichigo necesitamos de tú ayuda- dijo Nemu.
-¿Ahora qué?
-Carga a Megumi iremos a pasó shumpo -dijo Yoruichi.
-¡¿QU?!- gritaron al unísono Ichigo y Megumi
-Rápido rápido rápido que ya vienen -dijo una pequeña pelirosa que no dejaba de brincar y señalaba a los padres de Megumi y Shizen que se acercaban.
-Están locos sí creen que lo haré -dijo Ichigo tajante.
-¡HAZLO!- le gritaron todos al unísono.
-Maldita sea -dijo el pelinaranja molesto.
Rukia le lanzó al chico un peluche que saco de quién sabe dónde y este le saco un dulce de la garganta y se lo hecho a la boca, inmediatamente su forma shinigami apareció.
-Kon más te vale cuidar de mi cuerpo.
-Woah! Ichigo jamás te vi tan elegante- respondió sorprendido mientras veía el impecable smokin.
Ichigo se fulmino a sí mismo y sin ningún permiso jaló a la pelirroja y la subió en su espalda, saltó en el aire y salió corriendo con el resto de las shinigamis tras él.
-Ese Byakuya me debe una -pensó Ichigo molesto.
-No dejare que te vayas de nuevo Byakuya -pensó Megumi mientras se aferraba a la espalda del pelinaranja.
Megumi ha recordado todo ¡SI! Jejeje bueno no se pierdan el próximo capitulo que es el ultimo capitulo bueno eso creo u..u
En fin hasta la próxima y por fa comenten
