Son esos silencios que asustan,
y recuerdos que no volverán,
miradas que aún se buscan
y jamás se encontrarán.

Laberinto de palabras
y una historia sin final,
rompecabezas inconcluso
que no me deja avanzar.

Los sonidos de la noche,
la oscuridad y la brisa,
la claridad en tus palabras,
la música de tu risa.

En tu voz esa dulzura,
en el aire tu esencia
y en tus ojos transparentes
ese toque de inocencia.

Hoy sólo quiero decirte,
que al emprender tu partida,
no sólo apagaste tu luz
sino parte de la mía.

Ahora el pasado reclama por olvido...

Y el presente revive lo inevitable...

Sin mas, el futuro retrasa sus segundos... para saber... que hare ahora... al saber que el nuestro solo ha sido una alucionacion en mi desespero, de tu desamor.

¿Hay algo que me quieras decir Hermione?

Harry…….yo…..- Empiezas, lo que según tu podría ser una convincente explicación a tal forma de actuar, tartamudeas y aplastas tu mano con la otra en un claro gesto de evadir el miedo, que ahora profesas sin poder evitarlo.

Miles de palabras quiero gritarte, en busca del alivio a este inmundo dolor, uno del cual empezó a originarse en el mismo momento al saber que soy de más. Ayer dijistes que me amabas, lo gritabas en delirios de pasión…... ¿Y ahora te besas con otro?

Te miro, pareces no encontrar que decir mientras ves la alfombra con un inexistente interés, los bucles de tu hermoso cabello caen con gracia del moño con el cual lo sujetas, no te molestas en quitar uno que otro que ha caído en tu delineado y femenino rostro, el cual era mi placer hacer el trabajo por ti…… no creo que ahora esperes lo mismo.

El simple sonido de tu voz parece querer desgarrar el poco control a esta innegable tortura, a esta inevitable verdad… esa de la que aun no puedes decir pero se sabe de más.

Un pesado cansancio siento en cada centímetro de mi cuerpo, abatido de la vida en la que me toco vivir, agotado de no ser lo suficientemente bueno o fuerte para conservarte a mi lado, derrotado por sobrar en este cuadro familiar, exhausto de no poder compartir el único deseo de ser feliz.

Suspiro lenta y profundamente, queriendo retener la invisible daga de dolor y evitar el derrame de cristalinas gotas, bastante humillado quede al ser tan imbécil de pensar que en realidad me amabas, para ahora estar suplicándote solo una oportunidad, para demostrar, aunque sea una vez, que puedo ser solo un simple hombre, con sed de atención, de tu solo amor.

Me levanto pausadamente, exhibiendo una tranquilidad, terriblemente ajena a lo que en mi interior ocurre, te quedas callada, lo se ahora que un poco de opresión en mi pecho ha desvanecido, ocasión perfecta para respirar un poco mas relajado. Luego de dar unos cuantos pasos al frente, sin tener idea de a donde voy o que haré, me detengo, volviendo a concentrarme en las imponentes evidencias de aflicción, a este maldito calvario que no parece querer dejarme en paz.

Escucho tus pasos también, en un ritmo que claramente se puede deducir como ansiedad, timidez y duda, levanto el brazo, y en un gesto te imploro que no sigas, que no te acerques, dame espacio que me podría flaquear en mi lucha interior.

Siempre ha sobrado las palabras entre nosotros, todo esta escrito en nuestro silencio, depende de cada uno querer descubrirlo, querer saberlo. Y debí notarlo, comprender que ya otro pertenece a tu vida, ya otro amas con locura y prometes eterna pasión.

¿Es que acaso me puedes culpar por no querer verlo?

Suspiro por tercera vez, percibiendo lo difícil que cada segundo se vuelve, tu suave y encantador aroma parece querer drogarme, tu algo agitada respiración me da cierta impotencia por no saber como evitar lo que los dos sabemos que ocurrirá. No se que hacer, consiente de mi dolor y tu falta de interés, el olvido de tu afecto y el perder de mi vida.

Me vuelvo a ti, queriendo terminar de una vez por todas y a la vez queriendo retener un poco más el reloj solo para sentirte a mi lado, solo por saber que estas ahí.

La curiosidad y preocupación esta implantado en tu húmedo rostro…

¿Desde cuando lloras?…… Ni siquiera se

¿Será por mí?…… Quien sabe

Lamento ser tan egoísta en este mismo momento, pero me siento tan vació y estúpido que tengo ni idea de cómo consolar al causante de este tormento, victima por elección.

Estas en espera de saber lo que tengo que decir, aterrada de lo que puedo hacer, cegándome en esta fría agonía, mas te sorprendes al notar una ligera sonrisa, manifestando una grácil decepción, intrigada por ello pareces preguntarme con la mirada, pero estoy muy cansando para estar explicándote, solo quiero…….irme y a la vez…….quedarme.

Te miro con atención, recorro con ligero deseo cada centímetro de tu cuerpo…, y vuelvo a suspirar, solo con recordar que llegue muy tarde…, ya no anhelas estar en mi brazos ni apeteces mis ambiciosos besos, recordar… que ya no eres mía, que otro te lleva a la cama y te hace alucinar…que otro te toca y gimes en respuesta.

Bajo la mirada, acobardado de tener que enfrentar este maldito destino que me toco, en una constante lucha de no desmoronarme en tus brazos y rogarte de rodillas solo una oportunidad mas……, solo un segundo para demostrarte lo poco que soy si no te tengo, sin embargo, se que haría lo que sea por ti, y si eso quiere decir olvidar mis sentimientos hacia ti solo para que estés con otro sin remordimientos…… yo…… lo haría, y si eso me convierte en un insensato cretino conmigo mismo, entonces… lo soy.

¿Es que acaso me puedes culpar si solo quiero verte feliz?

Sabiendo de mas lo que no se puede hacer y no se puede tener, prefiero aferrarme al único recuerdo vivo de lo que una vez tuvimos… a lo único que pude llenar el vació que ahora dejas despiadadamente… desesperanzado y entristecido decido hablar.

Quiero…… quiero tener a mi hija Hermione, yo…… quiero que me conozca, solo quiero que… que sepa quien es su verdadero padre……