10 de Agosto de 2015
Berwald veía la tele desde una silla del comedor, pero no se estaba enterando de nada. Tenía una taza de café entre sus manos desde hacía media hora, pero aún no había dado un sorbo. Mathias dormía en una posición muy incómoda en uno de los sofás y Timo, sentado en el otro, intentaba concentrarse en redactar un informe en su ordenador portátil para el trabajo.
Lukas se había ido hacía una semana de vuelta a Oslo y volvería dentro de dos. Ultimamente Berwald no hablaba mucho, pero reconocía que tener a alguien con quien poder hacerlo daba seguridad, aunque no lo fuera a hacer.
Acostumbrado a la tranquilidad y el silencio que había en casa, se sobresaltó al ver como Timo dejaba bruscamente su portátil en la mesa de café. El finlandés se estiró levantando los brazos hacia el techo y Berwald apartó la mirada cuando el otro se dio cuenta de que le estaba mirando. Le daba vergüenza que le pillaran mirando a otras personas, pero ahora era Timo el que le miraba desde el sofá y eso era todavía peor.
Tenso, Berwald intentó ignorarlo pero finalmente le devolvió la mirada con la intención de que Timo parase. Pero no fue así.
Incapaz de mirarle a los ojos por más de cinco segundos, se centró en el resto del cuerpo de Timo. Tenía el pelo despeinado ya que se acababa de levantar y se le notaba el cansancio en la cara debido a las pocas horas de sueño. Llevaba una camiseta negra vieja de alguna banda finlandesa y pantalones de chandal con los que Berwald se imaginaba que había dormido. Iba descalzo. Timo ni siquiera se mostraba interesado o curioso, simplemente le miraba a los ojos como si no hubiera nada más que ver en la habitación, lo cual a Berwald le molestaba todavía más.
El sueco estaba a punto de levantarse e irse al no soportar esta ridícula situación, cuando se fijó en un pequeño detalle. En el brazo izquierdo de Timo, por la parte interior había un tatuaje. Desde su sitio no podía verlo bien pero parecía un animal.
Por un momento se preguntó cuando se lo había hecho porque no recordaba que Timo tuviera tatuaje alguno.
Timo al ver que Berwald abría la boca con la intención de decir algo, se sorprendió. Sabía que al sueco no le gustaba que le mirasen fijamente por mucho tiempo y sólo lo estaba haciendo para fastidiarlo y porque se aburría pero no esperaba que le fuera a decir algo. Cuando Berwald vio que Timo levantaba las cejas sorprendido, cerró la boca y bajó la mirada. Cogió la taza y se fue a su habitación.
"Mierda" dijo Timo.
Hola, sólo comentaros que mañana no habrá capítulo ya que me voy de viaje. Aunque no comentéis estoy viendo por las visitas que hay mucha gente que está siguiendo la historia con ganas y no se pierde un capítulo. Gracias por las visitas y por estar ahí, no esperaba que tuviera tanto éxito para ser el primer fic que publico. Gracias, de verdad :)
Siri.
