La Fiesta de Y pt. 3
Serena vio como el hombre se alejaba, en dirección a la mesa donde se encontraban los profesores, aun aturdida por la cantidad de información que acababa de absorber. Todo había sido muy rápido para ella, y no podía terminar de procesarlo. Por una parte, le alegraba que se hiciera un evento en honor a su amado moreno, sobre todo si era con el fin de ayudar a los Pokémon. Pero, por el otro lado, que fuera cerca de la fecha en que Ash desapareció, provocaba una carga de dolor con la que no estaba segura de poder, más con el nombre de su difunto novio siendo pronunciado y mostrado por doquier. O al menos así pensaba, hasta que vio la mirada de su hija, una mirada solo comparable a la de su padre cuando se disponía a batallar, una mirada llena de emoción, alegría y determinación. Serena sabía que debía asistir y disfrutar del evento a como diera lugar, por su hija, y por ella misma, para así darle un cierre a su herida, para de una vez por todas aceptar la situación y disponerse a seguir adelante, seguir con su vida sin su verdadero amor.
Ya cargada con coraje y determinación, levantó la mirada, que había mantenido baja tras ver como se alejaba Scott, para prestar atención a lo que hablaban sus amigos. Todos se encontraban hablando del evento, la emoción era palpable en el aire, y mientras Misty, Cilan y Bonnie hablaban de si logarían entrar, Miette y Shauna discutían de qué clase de presentación haría lo morena, y los que sabían que participarían se debatían quien ganaría el evento.
Por el rabillo del ojo, Serena pudo ver como el miembro faltante del grupo se estaba acercando. Era el hermano de May, Max, que se había quedado en la mesa conformada por los ex rivales del pelinegro, habitantes de Hoenn, con los que ahora él también poseía una rivalidad. Al llegar, lo primero que hizo fue sacar el tema del evento de Unova, al parecer, que Scott se pusiera a repartir las invitaciones en medio de la fiesta, había generado bastante revuelo en el lugar, y ahora todos se encontraban discutiendo respecto al tema. Max no pudo evitar sentirse celoso al saber que su hermana estaba invitada, impórtale poco que la misma le explicara que todavía quedaban cupos por repartir.
Y aunque el tema del torneo en honor al Ketchum había dejado de lado cualquier otro tema dentro de la torre Prisma, el campeón peliverde de Alola parecía no olvidar que en el lugar se realizaría un pequeño torneo amistoso, como entretenimiento. Por lo que, en medio del revuelo relacionado con el evento programado para dos meses en adelante, aclaró con un grito que antes debían luchar ese mismo día, cosa que logró callar a la gente. Pero antes de que el moreno de Alola pudiera cantar victoria, Grace se subió en la tarima y sentenció que la batalla sería después de la apertura de los regalos. Así que, y ante la mirada de un aburrido Hau, la pequeña niña se tomó su tiempo para abrir los obsequios, entre los que había gran variedad de peluches, ropa, muñecas, un HoloCaster, que su madre decidió guardar hasta que tuviera la edad adecuada para usarlo, y otro montón de cosas relacionadas con los Pokémon tipo volador. Pero entre todo destacaba un Togepi, hijo del Togekiss de Dawn, que, para emoción de la niña, la peliazul prometió que evolucionaría algún día en un hermoso Hada/Volador, pero solo si eran amigos y conseguía la piedra Día, cosa que le trajo nostálgicos recuerdos a Misty.
Después de una emotiva y alegre apertura de los presentes, incluso para el Campeón de Alola, que, a pesar de estar desesperado por combatir, mantuvo su actitud positiva de siempre, los anfitriones decidieron proseguir con lo planeado. Para la emoción del moreno Aloliano, ahora si sería la realización del combate, pero no todo era miel sobre hojuelas, para su decepción, solo participarían cuatro personas, sería rifado, y era obligatorio usar un tipo volador en la batalla; al menos cumplía dicha condición.
El sorteo fue realizado y salieron el profesor Gary Oak, Steven Stone, Korrina y Cynthia, todo esto para la tristeza de la persona que más deseaba participar. Pero cuando Hau ya daba como algo imposible el participar, resultó que Korrina no poseía ningún tipo Volador en el momento, y, tras lo que fue una escena vergonzosa, donde gritó en medio del salón a todo pulmón, ganándose la atención de todos, el chico fue elegido como el último participante. Al final se ordenó el combate a modo de sorteo, de nuevo, y quedó de manera que Hau se las vería con Gary y Cynthia con Steven. Las mesas y sillas se corrieron a los costados del salón, liberando el espacio que pertenecía al campo de batalla, la gente se acomodó en sus asientos de forma en que vieran el campo, y la cumpleañera se sentó emocionada en las piernas de su madre.
La primera batalla fue la del Skarmory del Campeón de Hoenn contra el Togekiss de la Campeona de Sinnoh. A pesar de ser una batalla de pesos pesados, la batalla duró poco, pues gracias a un crítico y a la habilidad Entusiasmo del Pokémon de Cynthia, una Aura Esfera logró bajar exageradamente los puntos de salud del ave metálica de Steven, al punto de activar su habilidad Robustez. El de Hoenn contraatacó con Ala de Acero, pero la agilidad del tipo Hada logró que evitara el ataque. La rubia respondió con Corte Aéreo, pero de igual forma que el hada, el buitre de acero evitó ágilmente el ataque volando debajo de la misma, para de esta forma asestar una súper efectiva Ala de Acero en su estómago, dañándola muchísimo. Y cuando la batalla se decantaba para Steven, su rival ordenó Velocidad Extrema a su Togekiss, alcanzado una velocidad ineludible para el Skarmory, que cayó debilitado tras recibir el ataque. Después del combate, ambos rivales de años, se dieron la mano y un abrazo amistoso intercambiando unas palabras.
–Me parece un poco injusto, sabes muy bien que Skarmory es mi Pokémon estratégico, no lo uso para derribar, si no para debilitar. Pero si no hay cambios, el uso de Púas habría sido inútil. –Dijo Steven con un tono jocoso, que iba medio en serio medio en broma.
–No existe excusa Steven, tenías ventaja de tipo y no la pudiste aprovechar. Pero si quieres probar lo contrario, tendrás que llegar a la final del torneo de Unova. –Le respondió Cynthia de forma retadora, encendiendo así, aún más, la llama de la rivalidad.
Los dos campeones volvieron a la mesa que compartían y se sentaron esperando ver la siguiente batalla. Con emoción, el chico de Alola le indicó a su abuelo que observara bien y se acercó al campo de batalla. Por otro lado, en la mesa de profesores, el nieto del profesor regional de Kanto se levantó un poco nervioso, aunque practicase cada día con sus Pokémon, no estaba seguro de dar la talla en una batalla de tan alto grado, sobre todo contra un campeón. Samuel, conociendo bien a su nieto, se percató de esto y lo a animó a disfrutar de la batalla, como en los viejos tiempos, con Ash. Gary sonrió de medio lado y agradeció el gesto, luego caminó al medio del campo, donde se encontraba su contrincante. En el camino no dejó de mostrar si actitud confiada, desbordando ese orgullo que lo caracteriza. Ya frente a frente, ambos se dieron la mano e intercambiaron palabras rápidas.
–No creas que por ser campeón me vencerás fácilmente, como profesor he logrado crear infinitas estrategias con cada uno de mis Pokémon, ahora son invencibles. –Habló el castaño desbordando aún más de su orgullo.
–Me gusta tu actitud, pero yo debo ganar, pues deseo luchar contra otro campeón regional. Aun así, espero que ambos disfrutemos. –Respondió Hau con su optimismo característico. Sin nada más que agregar, cada uno se dirigió a un extremo del campo, tomando la Pokéball designada para la ocasión. –Noivern, es hora de pelear. –Con esto dicho, salió un dragón en forma de murciélago gigante de color morado con celeste, que se plantó serio en el campo. Para Serena fue imposible no recordar cuando Ash peleaba con el suyo.
–Pues tengo la ventaja. Vamos Aerodactyl, tu puedes manejarlo. –Del brillo de la Pokéball salió el tipo Roca/Volador de color lila con todo su esplendor, pero una mega piedra llamó la atención del moreno de Alola "Rayos, puede mega evolucionar", pensó. Ambos Pokémon se observaron en silencio, hasta que el dueño del Pokémon fósil habló. –Aerodactyl, vuela en zigzag y piérdelo de vista un momento, luego usa Caída Libre.
–Eso no funcionará. Noivern, usa tu velocidad y alcánzalo, luego ataca con Pulso Dragón. –Contrario a lo que pensaba el Aloliano, la velocidad de Noivern solo sirvió para que los quiebres cerrados del fósil volador fueran más efectivos. En uno de estos giros cerrados, el dragón perdió de vista a su presa, fue en ese momento que el Pokémon lila arremetió contra él y lo hizo caer al suelo, golpeándolo fuertemente contra el mismo. Cuando el murciélago gigante se disponía a volver a alzar vuelo, fue sorprendido por un ataque sorpresa que ni él ni su entrenador vieron venir, una lluvia de rocas le cayó encima, generando gran cantidad de daño.
–Sigue así Aerodactyl, usa Avalancha todo lo que puedas, no lo dejes levantarse. –Para el chico de Alola se empezó a complicar la batalla, pero fue cuando notó que la Avalancha estaba provocando su efecto secundario, haciendo que el dragón retrocediera, incapaz de responder. Noivern estaba bajo una lluvia de rocas, si no era capaz de salir de ahí, las arremetidas súper eficaces del Aerodactyl lo dejarían fuera del torneo. Pero fue cuando lo vio.
–Noivern, usa Pulso Oscuro en las rocas, ahora. –Su Pokémon no dudó un segundo y realizó lo ordenado. Los anillos oscuros se encargaron de disminuir la vista del fósil sobre su objetivo, y fue en ese momento cuando el moreno aprovechó el poderoso oído de su compañero, para susúrrale que usara Pulso Dragón para distraer a su rival, y que, usando Corte Aéreo, se posicionara en su espalda y atacara con todo lo que tuviera. El dragón cumplió la acción al pie de la letra, y logró asestar un milagroso golpe critico en su rival, que por poco casi pierde la conciencia.
–Rayos, no queda de otra. Amigo, es hora que recuperes tu gloría de antaño, ¡mega-evoluciona! –El castaño tocó la piedra llave, que tenía guardada en el bolsillo, en la parte posterior de un lapicero. El Pokémon fósil se envolvió de una luz violeta muy brillante, ganando una forma más acorde a su tipo, rodeándose de piedras que salían de su piel. El castaño repitió la estrategia, pero se topó con un problema, ahora su Pokémon poseía mayor velocidad que el del Aloliano, por lo que era más difícil dar los giros cerrados; ahora la situación se había volcado.
Descartando esa estrategia, ordenó a su Pokémon que se detuviera en seco y usara Cabeza de Metal en el pecho de su contrincante. Con lo que no contaba, era que Hau pronosticaría ese estilo de ataque, ordenando un poderoso Pulso Oscuro seguido de un Pulso Dragón. Cuando la nube de polvo que se levantó, pues ambos Pokémon se hallaban volando cerca del suelo, se asentó, se pudo observar al tipo Dragón/Volador aun volando cansado y al tipo Roca/Volador sin su mega-evolución y fuera de combate. El castaño devolvió a su compañero de batalla a la Pokéball, con una expresión un tanto decepcionada en la cara, el de Alola hizo lo mismo y se le acercó con la mano en el aire, el joven profesor no lo pensó y le dio un fuerte apretón de manos. –Ya entiendo porque eres el Campeón, es una lástima que tardaran tanto en hacer una liga en Alola, se nota que ahí hay potencial.
–Puede ser, pero es mejor tarde que nunca. Gran batalla, por cierto, hace mucho no nos complicaban tanto una batalla a Noivern y a mí. Me encantaría que nos volviéramos a topar en Unova, así te invitaría a una malasada, tenlo por seguro. –La sonrisa perpetua del moreno contagió al de ojos cafés, que también sonrió, y asintió, aun así, no tuviera idea sobre que era una malasada.
El castaño volvió a su mesa, mientras que Hau se quedó en el campo, a los pocos segundos se acercó Cynthia dispuesta a empezar la batalla. Ambos se saludaron de manera cortés, a la vez que el de cabello verde oscuro moría de ansiedad, por poder combatir con una de las mejores entrenadoras del mundo. La batalla fue, si cabe, más corta que la anterior donde participó la rubia. La amplia ventaja del Togekiss ante el murciélago draconiano influyó mucho, y aunque Hau intentó valerse de Súper Colmillo, el que dos de sus ataques fueran inútiles le dificultó aquello aún más. Dos Brillo Mágico bastaron para que el dragón, recién curado con una poción, tocara la lona del campo de batalla. Y aunque la batalla fue rápida, la mirada entusiasmada de la niña, que abrazaba a su nuevo Togepi con esmero, esperando poder ver a su pequeña criatura sobrevolar los cielos con tal elegancia algún día, contagió a su madre, y ello, al verlo, alegró a un abatido Hau, que se encontraba decepcionado de la batalla que dio. Esa imagen borró aquel sentimiento, esa imagen le recordó que la razón para batallar al lado de un Pokémon es hacer el mundo mejor, sea defendiendo a los débiles, deteniendo a los malvados, o simplemente haciendo sonreír a un niño.
Después de las batallas, el campo de batalla volvió a su orden de salón, y la gente siguió aprovechando la ocasión para hablar con aquellos a los que rara vez tenían oportunidad de ver. Pasado un tiempo, se reventó la piñata entre los niños, algunos hijos de vecinos de Vaniville y Lumiose, también se hallaban Verity y Janine, las hijas de Cynthia y Koga, respectivamente. Los pequeños fueron al área destinada para ellos, donde desde el principio, la mayoría de ellos fue a parar; muchos ya estaban comiendo de los dulces obtenidos. Entre los niños, se oía como Yvonne hablaba de su sueño de ser entrenadora aérea, y le enseñaba el Togepi a sus amigas. Janine contaba su deseo de tomar algún día el puesto de Aya, su tía, que ahora ejercía como la actual entrenadora del gimnasio de la medalla Alma. Y Verity que les decía sus amigas, las dos pequeñas mencionadas anteriormente, que algún día quería estar a la altura de su madre.
Luego se organizó un pequeño baile, que empezó con la cumpleañera y su madre bailando en el medio del salón, después la gente se les unió. Serena dejó a la niña con sus amigas, en el lugar antes mencionado, y se sentó en su silla, desde ahí pudo ver tanto parejas románticas como amigos, disfrutar bailando. Ella se quedó ahí, dolida. Logró darle un buen giro a su historia con los bailes, pues, tras el triste caso de la fiesta de performers, cuando viajaba por Kalos, al final su pudo bailar con su amado; esto en la recepción de la boda de Kukui y Burnet. Lastimosamente, el suceso que llevó a la muerte del azabache, ocurrió solo un mes después de ese día, por lo que desde entonces no disfrutaba de la misma forma los bailes, sobre todo si se trataba de bailar con un hombre. Sus amigos lo sabían, por lo que simplemente la dejaban pasar el momento, con la esperanza de aquello cambiara para el próximo baile, pues sabían de lo mucho que la pelimiel adoraba hacerlo antes de aquello.
No mucho después, se sirvió la merienda de la tarde, y con esto, la gente se empezó a retirar. Los profesores se fueron a los hoteles donde alquilaron habitaciones; los Oak se hospedaban en el laboratorio de Sycamore, por lo que se quedaron con él. Las personas de ciudades y pueblos aledaños iniciaron su partida, mientras otros veían horarios de vuelos, para así salir de Kalos ese mismo día. Y así, la gente abandonó el recinto de a poco.
Al final solo quedaban algunos de los que más vivencias tuvieron al lado de Ash. Todd y Trip hablaron de su trabajo en Regional Geografic y como se dedicaban a reunir fotos de legendarios. Y Trevor, buscando no quedarse atrás, contó como la revista Le Poké lo contrató para viajar a otra región, lejana en el norte, para ayudar en la colecta de imágenes para la Pokédex. A Iris se le cuestionó sobre su nuevo título, ella habló de lo divertido que era luchar en su campo de batalla lleno de luces, aunque Grimsley le insistiera que las quitara; también se lamentó de que Alder decidiera no formar parte de la Elite Four y que se retirara de las batallas competitivas.
Cilan, Misty y Bonnie, hablaron de lo complicado que se hacía a veces mantener el gimnasio, con la Agencia de Inspección Pokémon encargándose de cerrar gimnasios que incumplieran ciertas normas. Cilan fue el que aclaró tener más problemas, pues su gimnasio era manejado por tres personas, y el exceso de gimnasios en Unova solo complicaba las cosas, pero alegó, contento, que su rango S como conocedor, y que tuviera un consultorio de vínculos Pokémon en el gimnasio, influía en que no los clausuraran.
La gran mayoría de ex rivales de Ash habló de sus viajes por el mundo, luchando en ligas de todas las regiones. Paul, con su típica seriedad, habló de cómo ser el último Cerebro de la Frontera en Sinnoh, arriba de Palmer, era su máximo logro, y que en parte se lo atribuía a su rivalidad con Ash. Mairin contó cómo se la pasaba muy bien como una de las ayudantes en el laboratorio del profesor Sycamore, y Alain habló de las grandes batallas que tenía contra mega-evoluciones, ahora que era el campeón. Los capitanes de Alola aclararon estar muy felices con sus puestos en la nueva liga de Alola, y los hermanos rubios hablaron del orgullo que les daba trabajar en Aether, ahora que su madre estaba en recuperación en Kanto, aunque claramente Gladio no estaba del todo convencido respecto a algo relacionado con la fundación.
Y así cada uno de los ex compañeros y ex rivales del protagonista de una gran historia, relacionada con Pokémon, batallas y un amor inesperado, contaron lo que su vida les había deparado. También hablaron de sus expectativas para el próximo torneo en honor a su fallecido amigo. Con el paso del tiempo más personas se fueron, algunos volvían a su región ese mismo día, mientras otros volvían a los hoteles donde pasaron la noche. Las horas pasaron y solo los que se encargaron de organizar el evento se quedaron hasta el final, varios lavaban la vajilla, otros ordenaban las mesas y sillas, y los últimos guardaban la comida sobrante. Después de un moderado periodo de tiempo, las amigas de Kalos se despedían con un abrazo grupal, para que así Calem se fuera con Miette y Shauna en búsqueda de su vehículo al extremo este de Kalos. La rubia encargada del lugar, acompañada de su padre, se despidió de todos mientras cerraba la torre, y May y Dawn se retiraron en compañía de sus familias al hotel donde se encontraban estas, después de pasar una semana en casa de Serena. Por último, el hermano rubio restante, salió del garaje de la torre en su vehículo eléctrico, para así llevar a Serena, Yvonne, Grace y Delia, al Pueblo Vaniville.
Después de dejar a las dos señoras en casa de la madre de la pelimiel, llegaron a la casa de esta misma. La pelimiel se despidió agradeciendo por todo a Clemont e ingresó, con su hija en brazos, a su casa. Esta ocasión Serena no revisó los alrededores de la propiedad, como estuvo haciendo durante la anterior semana, ya convencida de que lo que vio apoyado en el tronco del árbol el día que llegaron sus amigas a su casa, y el tipo de la tienda, no tenían relación, y que lo sucedido con Conway años atrás ya no se repetiría. Serena acostó a su hija, que se había dormido en el camino, en su respectiva cama y cerró la puerta de la habitación. Se dirigió a la suya y se dejó caer en la suya, rememorando lo vivido durante el día. La sonrisa que tuvo su hija la duración entera de la fiesta, definitivamente la hizo sentir que cumplió como madre. Fue entonces que recordó lo del torneo en memoria de su amado; respiró profundo, y recordó que lo haría por Yvonne, por ella misma y por Ash; por el bien de los tres, lo superaría. "Ya es hora de seguir adelante, mi amor. Algún día, cuando muera, nos volveremos a ver; por ahora, toca despedirnos".
